Seguíamos caminado por una banqueta cerca de la autopista que recorría la ciudad, ya nos habíamos alejado considerablemente del parque pero aun así faltaba mucho para llegar a mi casa.
Los autos pasaban muy rápido a un lado de nosotros, ya tenía todo mi cabello hecho un desastre gracias al viento que hacían los autos al pasar y que nos golpeaba directamente. Tenía los zapatos tan mojados por la nieve, y Jack descalzo sin señales de frio, no quería darle molestias así que no me quejaba mucho.
Estas temblando mucho, y la nieve te ha cubierto la ropa, esto te hará daño, pero no podemos caminar más deprisa por tu pie…-dijo algo preocupado, estaba pensando en algo rápido para tenerme caliente. –Además, tu mano aun no mejora necesitas entrar en calor lo antes posible. –Cuando dijo esto mire mi mano y aún seguía dormida.
-Nunca había tocado algo tan frio-le dije mientras sacudía mi mano rápidamente intentando calentarla. –Lo sé, no hay nada más frio que mi bastón, Je – hizo una media sonrisa, y tomó mis dos manos, acarició suavemente la que estaba fría. –Tienes manos lindas y suaves.
-J-Jack! –Me sonrojé y me solté rápidamente de su agarre. –Que pasa! Solo quería ver si todavía no perdías el tacto –se volteó rápidamente pero pude ver su sonrojo.
Jack se quedó mirando hacia la nada y en silencio por unos segundos, de pronto comenzó a mirar fijamente su bastón. –Abrázame, llegaremos más rápido –me quede impactada, eso era ridículo, y penoso a la vez, tal vez quería aprovecharse de la situación, no sabía qué hacer. Estuve a punto de gritarle e irme lejos de él, pero mire su rostro, se veía tan seguro de lo que decía que sin dudarlo más, di una grande bocanada de aire, como cuando te estas preparando para algo, cerré fuertemente los ojos y me lancé hacia él abrasándole de repente, parece que lo tomé por sorpresa porque abrió sus ojos y parpadeo rápidamente.
-Emeli….me estas sofocando mucho-me dijo entre risa –L-lo siento Jack –afloje un poco mi agarre, estaba tan nerviosa que lo estaba apretando demasiado, voltee tímidamente a verlo, el me sonrió.
-Cierra los ojos Emeli, y no te sueltes - me devolvió el abraso y de repente sentí que mis pies no tocaban el piso, voltee rápidamente hacia abajo, y veía la ciudad y a todos los autos de manera diminuta, comencé a resbalarme y en un ataque de pánico me aferre más a Jack –Que ocurre Jack? –le dije mientras lo abrazaba fuertemente
-Estamos volando- me dijo tranquilamente, de la impresión me solté accidentalmente de él, estaba cayendo.
