Todos los personajes de la serie Tsubasa Reservoir Chronicle son propiedad del grupo CLAMP hago esto sin fin de lucro, por ello no cometo ningún delito, aclarado esto aquí vamos.

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TOMOEDA

por mimi chan

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Capitulo 3

Apenas clareaba el alba esa mañana, la luz anaranjada del sol se colaba por la ventana de la habitación, los suaves ronquidos de su guardián salían del cajón de costumbre. Esa noche no había podido dormir, una fuerza mágica la había tenido en vela la mayor parte de la noche, sabía que la carta estaba por despertar.

La tarjeta brillaba sobre el escritorio, bajo su atento cuidado, de las cartas que había creado todas hacían lo mismo y siempre había vigilado que todas lo hicieran bien, pero esta, tenía especial interés en esta, la energía que guardaba parecía como si latiera dentro de la carta, era justo eso, latidos, la magia pulsaba en la carta en su brillo y ella tenía la sensación de que aquella carta tenía alma o corazón, la joven card captor estaba asombrada por la esencia de esta carta.

Justo cuando el sol colaba su brillo claro en la habitación la carta resplandeció en un brillo rosado, y poco a poco la magia se fue apagando, y quedó allí, estaba lista.

- Bien, veamos – dijo la joven sosteniendo su báculo – FEATHER.

La carta se elevó en el aire y dio un resplandor brillante en la habitación que cegó a la joven card captor, cuando abrió los ojos, estaba en la primaria Tomoeda. ¿Como es que había llegado allí? Un fresco aire de primavera sopló y agitó su cabello, cuando escuchó una voz demasiado conocida.

- La próxima vez que pase algo extraño, me comunicare contigo…

La joven card captor miró al lugar donde venia la voz, se quedó muy sorprendida, allí estaban ella y Syaoran, sentados en una banca, ella extendía su dedo y lo enganchaba con el de Syaoran para hacer una promesa.

- Perdóname – decía el voz alta, algo alarmada cuando veía la expresión melancólica de Syaoran - ¡fui demasiado inconciente en decirte esto, sabiendo que a ti también te agrada Yukito!

- Estas equivocada. – dijo con fuerte determinación – yo pensé que si, pero no… - su rostro se había tornado rojo – ayer el me hizo darme cuenta de eso. A quien yo quiero de verdad es… a otra persona.

- Entonces ¿Quién es? – preguntaba Sakura con curiosidad.

Syaoran se ponía completamente rojo y tragaba con dificultad, sus ojos abiertos ampliamente, pero cerraba los ojos, tomaba valor y estaba a punto de responder.

- SA…

- Perdón – se llevó las manos al rostro y se ponía muy roja – ¡Yo no debería preguntarte ese tipo de intimidades, lo siento Syaoran kun!

Ambos respiraban profundamente y se relajaban un poco. Ella notó la bolsa que él había sostenido contra él todo el tiempo como un escudo y quiso desviar el tema de la charla a algo más cómodo.

- Por cierto, ¿Qué traes en esa bolsa?

Apenas dicho esto, el chico se entiesaba literalmente y cuando reaccionaba corría tan lejos y tan rápido de allí como le era posible.

- Pero… - el chico ya estaba muy lejos para preguntarle nada - ¿Qué le habrá pasado a Syaoran kun?

Pero la bolsa se había quedado allí, medio abierta, fácil de ver su contenido y Sakura la levantó, había dentro de ella, el más lindo osito de peluche de color gris, pequeño y de brazos y piernas colgadas lo levantó cerca de su rostro y lo miró con atención.

- Es un osito de peluche…

Sakura cayó en sus rodillas cansada, la respiración le faltaba un poco, se sostuvo el pecho, y recargó su cabeza en el escritorio, el cuerpo le dolía incluso.

- Sakura chan – se había despertado el guardián cuando la había escuchado caer al piso – ¿Qué pasa?

- Kero chan… - dijo con dificultad.

- ¿Qué pasó Sakura?

- La carta – dijo con poco aire – la carta es demasiado… necesita demasiada…

Antes de poder responder había caído al piso inconciente.

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Cuando despertó estaba tendida en su cama, lo primero que hizo fue ver el reloj, eran las 11 de la mañana, había tenido que dormir 5 horas para poder recuperar su fuerza.

- Sakura…

La joven volteó a ver a la voz que la había llamado, Syaoran estaba allí con la expresión más preocupada del mundo

- Syaoran…

- ¿Estás bien? – dijo con intranquilidad en su voz.

- Si – dijo empezando a levantarse – solo, me debilitó un poco la carta.

- Que susto nos has pegado – dijo Kerberos en su forma original al lado de Yue que también estaba en la habitación.

- ¿Qué hacen todos aquí? – dijo alarmada la joven card captor al ver a sus dos guardianes allí, hacia meses que ninguno de los dos había tenido que tomar su forma original, sin importar que los hubiera visto antes muchas veces aun le sorprendía verlos.

- ¡Como que, que hacemos aquí! – replicó enojado Kerberos – en la mañana te desmayaste sin más, llame a Yue y el chico paso por ti como todos los días y cuando le dije lo que había pasado no quiso irse.

- No debiste Syaoran – Sakura se volvió al joven de ojos marrones sentado a su lado en la cama – has faltado a clase por mi culpa.

- No podía irme sin saber si estarías bien – respondió con seriedad el joven.

La preocupación de Syaoran le tocó el corazón, le dedicó una sonrisa amable y pacifica y sintió como parte de la rigidez del joven desaparecía.

- ¿Qué fue lo que pasó? – pregunto Syaoran.

- La carta – dijo buscando con la mirada la carta FEATHER, aun estaba en el escritorio – es una carta de recuerdos, la abrí con el báculo y en un momento estaba en el pasado, vi algo que hicimos en la primaria, el día que hablábamos sobre los sentimientos que tenias por Yukito y olvidaste el oso de peluche.

- Viajaste al pasado – dijo asombrado, recordaba bien el episodio, un levísimo sonrojo le subió por las mejillas al recordar esos momentos, como había llegado desapareció.

- No lo se – dijo analizándolo – era más como si solo pudiera estar en medio de uno de mis recuerdos, pero exige mucha magia, me agote y me desmaye cuando se me termino.

Una vez que lo pensaba era lógico que una pluma que estaba hecha de recuerdos, conjurara recuerdos, esta carta debía poder despertar los recuerdos en las personas que la invocaban… un momento.

- Si… - gritó Sakura asustando a todos en la habitación – de ese modo podemos ayudarlos, podemos usar la carta para ellos antes de que la pluma regrese a su dueña, si conjuramos los recuerdos de la princesa seguro recordara lo que no puede.

- ¿De que hablas Sakura? – dijo un poco asustado aun Syaoran.

- De lo que podemos hacer por ellos – dijo emocionada, exaltada, casi deseando brincar en sus lugar – ellos tiene derecho a recordar su pasado, por eso… - si, eso no podía ser una coincidencia, después de todo las coincidencias no existían, solo lo inevitable, ¿Cierto? – por eso la pluma llegó a este lugar, por eso. Pero… es necesario tanto poder ¿Cómo podemos hacerlo?

La chica se levantó ignorando a los presentes en la habitación y murmurando cosas solo para ella. De pronto soltó "El goshimboku del templo Tsukimine… ¿pero si no tiene suficiente poder?" siguió murmurando solo para ella.

- Bueno creo que ella esta bien – dijo Yue – iré abajo para ver a Touya.

- Yo quiero comer algo, con el susto lo olvide.

Los dos seres mágicos centellaron a su forma falsa y dejaron la habitación solo Syaoran permaneció allí para vigilar a Sakura.

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- ¿QUEEEEEEE? – grito la card captor sin poderlo evitar.

- Eso es Kinomoto san – le respondió Fai, saboreando una bebida fría en la terraza – Sakura chan no pude recuperar sus memorias de ningún modo, es una verdadera pena pero así es, cada vez que ella ha recuperado alguna de sus memorias con respecto a Syaoran kun inmediatamente es tomada de regreso por la bruja de las dimensiones.

- Pero eso no es justo – exclamo Sakura, Syaoran ya se lo había dicho pero no había querido creerlo, eso era realmente injusto.

- Lo se – dijo apenado – la verdad hemos visto como ha pasado antes y creo que es más doloroso para los chicos cuando la princesa recupera algo y luego lo olvida, que el no recordarlo nunca.

Sakura se dejó caer en una silla en la terraza a un lado del mago, Syaoran estaba de pie detrás de ella. En cuanto había armado un plan coherente había ido a casa de Tomoyo y le había contado todo a Fai, quería ver que es lo que pensarían los viajeros de lo que quería hacer y si estaría bien hecho, Fai le había contado con lujo de detalle que lo que quería aunque seguro sería hermoso para la pareja no era posible, no era justo, simplemente no era justo.

- ¿Que hay de solo tomarlos prestados? – dijo Syaoran a su espalda – no devolvérselos, pero si dejárselos ver, al menos una vez – dijo con energía – ¿Crees que sea posible?

- Pues la verdad no lo se – respondió el mago con los brazos en la espalda – supongo que tendrían que hablar con la bruja de las dimensiones para eso.

- Pero eso… - quiso replicar Sakura.

- Lo se, no será lo mismo y ellos merecen poder recupéralas – Sakura la miró atentamente, había una emoción desconocida en sus ojos – pero si no es posible, ¿No crees que valdría la pena al menos hace un poco?, estoy seguro de que a Syaoran le encantaría.

- A ti te gustaría ¿No? – dijo con una sonrisa el mago al joven de ojos marrones – tú sientes como Syaoran, de alguna manera.

- Para mi, no sería sufriente – dijo con seriedad – pero si fuera lo único que puedo tener lo tomaría.

- Me gusta el plan – dijo el mago levantándose como impulsado por un resorte – quiero ayudar, debemos buscar a Mokona, seguro esta con Kuro sama torturándolo un poco, él nos puede comunicar con Yukko.

Sakura se levantó, Syaoran tenía razón, valía la pena al menos hacer esto por ellos. Empezaron a buscar al ninja, que estaba oculto en una jardinera tirado en el piso leyendo su último Shonen Magazine (esta vez era una practica revista de hojas brillantes y plastificadas y otras en figuras blanco y negro y de papel color blanco) mientras Mokona y Kero reían y comían galletas a cierta distancia de él.

- Moko chan – lo llamó el mago y esto atrajo la mirada de Kurogane – ¿Crees que nuestros amables huéspedes puedan hablar un momento con Yukko sama?

- Claro que si – respondió la criatura engullendo otra galleta – Mokona puede llamar a Yukko cuando quiera.

- ¿En donde están Sakura y Syaoran? – le preguntó Fai al ninja que había cerrado su revista.

- Los chicos – dijo mirando a los otros dos chicos detrás de ellos, no importaba que, seguía siendo extraño – están dentro de la casa, la princesa esta con la prin… con Tomoyo en la cocina, parece que esta enseñándole algo, Syaoran supongo que sigue en la bodega de reliquias desde que Tomoyo de la mostró anoche no ha podido sacarlo de allí, creo que allí durmió.

- En ese caso no hay moros en la costa – dijo con una enorme sonrisa el mago – podemos llamar a Yukko sin problema.

- ¿Que es lo que traman? – dijo con un entrecejo siempre alerta Kurogane

- No te preocupes Kuro pin – dijo con una sonrisa el mago – ellos no harán nada malo.

- ¡Con un demonio! – dijo dejando subir sus ira poco a poco por su sistema – ¡PODRÍAS LLAMARME SOLO UNA VEZ POR MI NOMBRE!

- Algún día Kuro pin, pero no hoy – dijo con una sonrisa – llámala por favor Mokona.

- Si.

La criatura brincó sobre un farol de piedra en la jardinera y cerró los ojos para concentrarse, la piedra en su frente empezó a brillar y el reflejo de la bruja de las dimensiones apareció en un reflejo contra el tronco de un árbol.

La bruja es todo lo que NO habían esperado, estaba allí desparramada en un lujoso y aparentemente cómodo diván con un montón de botellas de Sake a su alrededor con el cabello desordenado y en una Yutaka mal acomodada con ojeras y somnolienta.

- Yukko ha vuelto a emborracharse – chilló Mokona – y sin Mokona.

- Mokona por favor, no grites – se quejó la bruja – me duele mucho la cabeza, y tengo hambre, por que deje ir a Watanuki a esa excursión, lo necesito aquí. ¡Tengo hambre! – grito y luego se sostuvo la cabeza de nuevo ¡hambre! ¡hambre!. Se escucho cerca de ella en un lamento.

Sakura y Syaoran de pronto se sintieron algo incómodos, ¿De verdad esta era la poderosa bruja del lejano oeste que podía atravesar las dimensiones?

Pronto la bruja puso sus ojos en ellos, pareció entrecerrar los ojos un poco y de pronto brincó emocionada

- Pero si están en Tomoeda – la borrachera pareció desaparecer de inmediato, a lo lejos pudieron escuchar el coro de tres voces que decían ¡Tomoeda! ¡Tomoeda! ¡Tomoeda! – ¡Que emoción!

- ¿Usted es la bruja del extremo oriente? – pregunto Syaoran incrédulo todavía.

- Yo sabía que tarde o temprano llegarían a este mundo – respondió sin responder en realidad – yo me divertía tanto con el mago Clow y sus cartas, lastima que ha muerto en esa dimensión.

¿El mago Clow había conocido a la bruja de las dimensiones? eso si que era una sorpresa, quizás le tendrá que haber llamado a Eriol antes de llamarla pensó Sakura.

- ¿Pero díganme para que me han llamado? – pregunto con curiosidad la bruja acomodándose la yutaka como si nadie la mirara.

- Eto – entró Fai en escena – los chicos quieren hacerle una pregunta Yukko sama.

- Bueno, pregunten.

Sakura miró a Syaoran un poco cohibida. Syaoran la sostuvo de la mano y le infundió valor, respiró profundo y habló.

- Yukko sama, yo soy Kinomoto Sakura – presentarse formalmente antes que nada – la siguiente dueña de las cartas Clow, y él es Lee Syaoran, descendiente de el mago Clow.

- Eso lo se – dijo con una sonrisa calmada la bruja – vi toda la transformación de las cartas, y ¿Has decidido ya como vas a llamarlas? la idea de las cartas Sakura realmente no pega.

- Hem… - la tomó por sorpresa que le dijera eso – todavía no.

- ¿Por que no les pones cartas Star?, ya sabes como estrella, después de todo, tu poder viene de las estrellas ¿O no?

- No lo había pensado en realidad – dijo pensándolo un momento, no era mala idea, la idea de que se llamaran cartas Sakura era demasiado personal, si un día debía volver a heredar las cartas no imaginaba que se llamaran cartas Sakura, quizás le tocaban a un chico o… se concentró de nuevo – en realidad llamaba para hacerle una pregunta.

- Pregunta.

- Nosotros… - como empezar, lo mejor era desde un principio – hace algunos días han llegado a este país Sakura hime, Syaoran kun, Kurogane san, Fai san y Mokona chan, nos han contado ya toda la situación con respecto a los recuerdos de la princesa y su búsqueda, también todo lo que tiene que ver con relación al precio de este viaje. Hemos visto la situación de Sakura y Syaoran y la verdad creo que es muy injusto lo que les pasa y nos preguntábamos si había una manera de… bueno de poder hacer que la princesa recuperara sus memorias.

- La hay sin duda – respondió la bruja – pocas cosas en la vida no tiene una solución, solo la muerte es completamente irreparable, pero aun no ha llegado el momento en que ellos encuentren ese método y si acaso son capaces de hacer lo que deben para llevarlo a cabo o si valdrá en ese momento la pena es una interrogante.

- En realidad – intervino Syaoran – lo que queríamos saber si hay modo de que ellos puedan al menos por un momento tener esos recuerdos.

- Un… - la bruja se veía ligeramente intrigada – ¿Préstamo?

- Si – respondió la card captor – vera hace un año una pluma de la princesa llegó a mí y la puse en una carta, con esa carta uno puede convocar recuerdos y pensábamos que podrían por lo menos un momento tener acceso a esos recuerdos, solo por un momento – dijo con convicción – pienso que si la pluma ha llegado hasta este lugar y si ha adquirido esa habilidad debe ser por que tenía que hacerlo el mago Clow decía…

- Que las coincidencias no existen – respondió – si lo se. Solo lo inevitable – dijo y empezó a buscar en el piso algo – pero… ¿No creen que eso es inútil?

- No – dijo con energía Sakura – ellos… ellos deberían poder saber por que… - por que se aman, es lo que ellos sentían, tenía la seguridad de eso, pero no podía decirlo – yo creo que ellos deberían saber por que…

- Por que se sienten como lo hacen el uno por el otro – se aventuró a responder Syaoran – eso les ayudaría en su viaje, si ellos pudieran definir por que se sienten el uno por el otro como lo hacen, los uniría, los ayudaría a confiar más.

- Pero ella no puede recordar su pasado – encontró aparentemente lo que buscaba, aun así respondió sin mirarlos.

- Pero si su presente – respondió Syaoran – si ellos se hacen concientes de sus emociones, eso se convertirá en un sentimiento presente. Un pensamiento presente.

- Entiendo tu lógica – respondió la bruja reclinándose en su diván – aunque… realmente no se si sea lo mejor, la situación de ellos dos va a cambiar muy pronto.

- Pero… - intervino de nuevo Sakura – al menos en lo que llega ese momento ellos estarán unidos.

- Y… – preguntó con un entrecejo – ¿Que es exactamente lo que quieren de mí…?

- Queremos solo su permiso – respondió con seguridad Sakura – sabemos que los recuerdos de la princesa Sakura le pertenecen y no podíamos despertarlos sin su permiso, pienso que si podemos hacer entrar a los dos en el recuerdo de Syaoran entonces podrán ver lo mismo y…

- Bien – la interrumpió – entiendo, pero saben que cualquier cosa que me pidan tiene su precio ¿Cierto?

- Lo sabemos – respondieron los dos chicos.

- Bien – dijo acostándose cómodamente en su sillón y sosteniendo una larga pipa con una mano, eso es lo que debía haber estado buscando en el piso – ¿Qué pueden darme a cambio?, ¿Qué creen que tenga el mismo valor que su permiso?

- Nosotros… - dudó Sakura.

¿Que podían darle? La idea de darle alguna carta no era posible, la verdad las cartas Clow eran criaturas inestables que establecían vínculos con las personas que las cuidaban y si las alejaba de ella se convertiría en quizás una carta normal y la criatura que vivía dentro de ella moriría, no podía, todas las cartas eran sus amigos. Y Syaoran no podía dar parte de su magia, o sus pergaminos o su espada, eran su defensa, que si bien no había pasado nada extraño en años no se fiaba de que no pasara nada

- No sabemos que podemos darte – respondió derrotada Sakura.

- Mmmm – Yukko los observó de pies a cabeza, miró atentamente a la joven card captor – eso me gusta – dijo apuntando a ella.

Sakura volteó a ver a su alrededor, ¿Qué le había gustado? miro su ropa de verano, se palpó el cuello y conectó con su regalo.

- Si eso – dijo la bruja cuando la vio tocando la estrella en su pecho – no pensarían que les pediría cartas Clow o magia ¿O si? eso es solo si quisieran solo algo sumamente valioso, no siquiera debo permitirles las memorias que poseo de la princesa, solo mi permiso de hacerlo, pudieron hacerlo sin él.

La bruja rió con cierto cinismo, Sakura miró a Syaoran, después de todo, ese era un regalo que él le había dado, a pesar de que era poco el tiempo que lo había tenido con ella era un regalo, era valioso ya para ella por que era algo que los unía, incluso Tomoyo ya había editado un par de pequeñas fotos y las había puesto dentro una de Syaoran y una de ella.

Syaoran vio la tristeza en el rostro de Sakura y él mismo tomó la decisión, avanzó detrás de ella y soltó el seguro de la estrella y lo tomó en sus manos.

- Siempre puedo conseguir uno nuevo para ti – dijo conciliadoramente – no te preocupes.

Sakura sonrió tímidamente, si, podría hacerlo seguro. Mokona saltó a sus manos y se tragó el dije que llego en un momento al otro lado y cayó en manos de la bruja que lo miro con cierto análisis, lo abrió y rió divertida.

- ¡Oh es tan lindo! – dijo con las mejillas sonrosadas – nada como una pareja de enamorados, es tan romántico no importa la dimensión. Un símbolo de amor y generosidad, me parecían adorables antes pero ahora mucho más. Bien tiene mi permiso, pero recuerden solo es temporal mientras estén dentro de la carta dejare que Sakura tenga sus recuerdos pero una vez fuera ella los perderá de nuevo.

- Si.

- Chicos… - la pareja miró a la bruja, su expresión se había vuelto repentinamente sería – un día se darán cuenta que quizás lo que el día de hoy crean que es algo triste o injusto el día de mañana les ahorre muchísimo más dolor.

Sin más la proyección se cerró y Mokona escupió un sello rojo, Sakura lo tomó en sus manos, era una marca de una luna en un cuarto menguante, supuso que ese era el modo de que la bruja les estaba haciendo el permiso oficial.

Lo que había dicho…

La idea de que la bruja de las dimensiones le hubiera quitado sus memorias a Sakura por que en un momento dado esos recuerdos le causarían más dolor del que sentía al no tenerlas se coló en su mente, la idea de que la bruja sabía exactamente lo que iba a pasarles a ellos dos y había querido evitarles una pena para su futuro… ¿Podía ser? Debía haber un motivo oculto para pedirle justamente esos recuerdos de Sakura a Syaoran.

- Sakura…

La card captor levantó su cabeza y miró a Syaoran que la miraba con atención, se había perdido en sus pensamientos de nuevo.

- ¿Todo está bien?

- Si, solo pensaba en lo que debemos hacer – dijo con una sonrisa más calmada y entusiasta – debemos ir al templo ver si podemos realmente usar el árbol que había allí, la ultima vez estábamos seguros por que Eriol había estado allí para escondernos, pero quizás debamos hacer algo para alejar a las personas, usar a RING quizás.

- Bien – dijo con una sonrisa el joven a su lado – hagamos planes entonces.

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Esto era extrañamente familiar para ella, podía recordar claramente uno de los primeros recuerdos que había recuperado en su viaje, su hermano, el sacerdote Yukito y ella en una mesa con un hermoso pastel en el centro el día de su cumpleaños, no había vuelto a celebrar un cumpleaños desde entonces, y ahora había 3 personas que lo festejaban al mismo tiempo

Desde temprano Tomoyo la había despertado y le había pedido que la ayudara a preparar algunas cosas en la cocina, habían preparado bocadillos y un hermoso pastel que debía pesar por lo menos 5 kilos, Tomoyo había dicho que con Kero siempre había que estar muy bien preparado.

Habían pasado ya dos días desde que habían llegado a ese lugar y debía reconocer que era uno de los lugares donde más había disfrutado estar, tener un momento de tranquilidad, de poder hacer solo cosas simples y tranquilas como preparar y decorar un pastel eran raros placeres que quería aprovechar tanto como pudiera.

En casa recordaba era buena en la cocina, al menos en un par de recetas, había ocasiones que recordaba entrar en la cocina y preparar platillos con suma atención en los pasos y cuidando las cantidades, el sabor, la textura y la cocción de los mismos, aplicaba toda su atención y su cariño a la actividad, recordaba cocinar pensando "¿Le gustara?" "¿Habrá comido bien últimamente?" pero cuando se esforzaba por poder recordar en quien pensaba en ese momento simplemente no podía, era muy extraño y muy triste también.

Apartó sus pensamientos de eso cuando Tomoyo le dio pequeñas flores rosadas hechas de chocolate de fresa para decorar el pastel, hoy quería no sentirse triste, después de todo era el cumpleaños de Syaoran y también de Kinomoto san, hoy comerían rico, reirían y lo pasarían bien en ese reino mientras se pudiera, sabía que el próximo mundo quizás sería completamente imposible ese pequeño lujo así que se apegó a él con entusiasmo.

Cuando acabaron de decorar el pastel y meter toda la comida en cestas Tomoyo la había tomado por un brazo y la había llevado a un gran vestidor, había centenares de vestidos de lo más variados en ese lugar, no sabía ni donde mirar.

- Escoge el que quieras, yo iré por Sakura chan, estoy segura de que la he escuchado en el patio hace un momento.

- Bien.

Tomoyo salio del gran vestidor dejándola sola allí, era impresionante la cantidad, y parecía que los había puesto allí desde hacia años, había algunos diseños que parecían hechos para una niña pequeña, y a medida que veía los trajes parecía que la niña había ido creciendo y los diseños con ella, había trajes divertidos como uno que parecía ser un disfraz de oveja hasta más adultos como un vestido de tela tan lisa y suave como la seda color verde, lo saco de una percha y se miro en un espejo, sus ojos brillaban con más intensidad con ese traje, le gusto mucho y decidió que ese quería.

Un momento después mientras ella miraba la gran cantidad de zapatos Tomoyo entró con la card captor que reía de forma nerviosa.

- ¡Oh Sakura hime! – dijo dejando a la otra chica en la puerta y levantando el vestido verde que había escogido de sus manos – es tan bonito el kimono que ha escogido, y se de los zapatos y las joyas perfectos para este.

- Tomoyo chan… - la abrumaba un poco la generosidad de la chica.

- Saben creo que tengo otro kimono tan bonito como este del mismo color, es que Sakura siempre se ha visto como un sueño cuando lleva el verde, resalta sus ojos como si fueran piedras preciosa, yo se que esta por aquí – dijo la chica desapareciendo en medio de un perchero buscando el atuendo.

Las dos chicas quedaron de pie en medio del gran salón mirándose una a la otra como si al mismo tiempo pensaran "Tomoyo nunca va a cambiar"

Horas después todos estaban listos, la comida estaba dentro de un auto que iba ya en camino al templo Tsukimine y todos habían sido debidamente arreglados y prepararos para la celebración, como la princesa había escogido un kimono la elección general había sido llevar ropa típica y en lugar de un alegre almuerzo una comida tardía donde podrían quedarse después a un festival, Sakura no sabía si había un festival en el templo pero si no lo había Tomoyo era capaz de organizar uno solo para ellos, no sería la primera vez que hiciera algo así.

Las dos chicas al terminar de arreglarse se sentían… bien debían reconocer que Tomoyo debía tener razón cuando dijo que se veían hermosas, el espejo les decía lo mismo y sentían emoción por eso.

- Esperen a ver lo que he hecho con los chicos – dijo divertida la chica de largo cabello negro – o mejor dicho esperen a que los chicos las vean se irán de espalda.

La princesa solo sonrió, la idea de que Syaoran hiciera algo como eso la emocionaba su corazón dentro de su pecho empezó a latir más fuerte de solo pensarlo, dio un ultimo retoque en su cabello, un poco preocupada de que este no se mantuviera en su lugar o si no se caería en cualquier momento con los zapatos que le habían puesto, eran complicadas.

- La primera vez que fui a un festival con Syaoran éramos solo unos niños, él había hecho algo realmente amable por mi en esa ocasión y quería tanto poder agradecerle – dijo la joven card captor también mirándose en el espejo – en aquella ocasión no entendía muy bien lo que yo sentía, quería tanto, tanto agradecerle lo que había hecho, pero no había pensado por que había sido solo él el que había hecho que yo me sintiera mejor.

- ¿Y lo descubriste?

- Solo tiempo después cuando él ya no estaba aquí, descubrí que en ese entonces yo ya lo quería – dijo y se llevó una mano al pecho – ese día cuando nos reunimos mi corazón había latido mucho cuando me arreglaba, justo como ahora y quería verme linda y contenta. En ese entonces aunque no pudiera notarlo, yo ya sentía amor por él.

"¿Amor?" sería ese el mismo sentimiento que hacia que su corazón latiera en ese momento de esa manera, ese el sentimiento que entre los dos jóvenes de esa dimensión que tanto envidiaba, pero ¿Cómo se supone que se sentía el amor? Ella no lo sabía, nunca había habido nadie a quien amara de la forma en la que Syaoran y Sakura pacerían quererse.

- Ya están todos listos – las llamó Tomoyo desde la puesta con voz de trompeta – vamos que se hará tarde.

Las dos chicas salieron del vestidor donde Tomoyo las había tenido horas enteras arreglándose. En la sala estaban todos esperando, repatingado en un sillón aparentemente dormido estaba Fai con un traje color blanco que parecía salpicado de nieve, aparentemente también de seda, Kurogane estaba de pie en la entrada de la habitación con un traje parecido color negro y rojo, había un gran dragón plateado en el pecho e iba incluida una capa del mismo color, parecía haber sido confeccionado exclusivamente para él y aparentemente el se sentía cómodo con él, le iba muy bien.

Mientras los chicos, en realidad ninguna de las dos había pensado algo diferente, los dos iban ataviados de marrón, el color café hacia resaltar sus ojos de la misma forma que en verde los de ellas, el mismo corte de pantalón suave de seda y camisa estilo chino, vestidos igual la gente hubiera jurado que eran gemelos idénticos, la diferencian estribaba en que el pecho de el card captor había un lobo negro de perfil mientras que el del arqueólogo era un lobo blanco que miraba con ojos color de oro al frente.

- ¡No se ven guapísimos! – dijo Tomoyo que giraba por la habitación con su cámara, los he hecho confeccionar todos el día de hoy.

- ¡Mokona ayudo a elegir los dibujos! – dijo saltando frente a la princesa – todos están personalizados.

- Pero las más bonitas de la habitación son "las sakuras" – dijo con estrellas en los ojos dijo a la espalda de los chicos – ¿No lo creen?

Ambos chicos miraron la cámara, suaves sonrojos se extendían por su cara y Tomoyo rió divertida por sus expresiones.

- Bueno – dijo despertando Fai de su siesta – tengo hambre ya podemos irnos.

- Si – dijo kero saltando en medio de la escena – yo ya quiero probar la tarta.

La gente empezó a salir de la habitación, solo los pares idénticos quedaron rezagados, cada uno tomo el brazo de su respectiva pareja, sin dudar, la princesa había ido al brazo de el chico con el lobo blanco en el pecho mientras la card captor había sostenido el brazo del otro chico, no había manera de confundirlos no importaba lo mucho que se parecieran el uno al otro. Ellos pensaban lo mismo.

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La celebración había sido todo lo que habían esperado que fuera, la comida era deliciosa y las risas y la alegría se habían establecido en la mesa que había hecho instalar Tomoyo en uno de los jardines de el templo cerca del lago, era una tarde preciosa y cuando la noche había empezado a caer, había empezado a llegar más gente y sin saber de donde habían salido puestos y más puestos de comida, dulces, juegos, y demás se habían extendido en el atrio principal del templo, pasaron la mayor parte de la noche jugando en los puestos, comiendo más golosinas y sintiéndose felices en realidad, haba sido por mucho el mejor cumpleaños que habían tenido en mucho tiempo.

Contagiando a su guardián la princesa había probado de todo, había jugado en cada juego jalando con ella a Syaoran para que jugara con ella, él se había apegado al mismo entusiasmo que la princesa sin dudarlo.

Se sentía feliz… pero era más que fuera un momento que la hiciera sentir felicidad… era feliz por que Syaoran lucía feliz.

Era ya bien entrada la noche cuando se habían ya cansado de el ajetreo del día, pero los dos jóvenes card captor les habían dicho desde un principio que tenían un regalo especial para ellos dos al final de la velada, todos parecían saber de que se trataba menos Syaoran y ella.

Se habían reunido con ellos y los habían llevado a la parte más alejada del templo, un gran árbol dominaba una explanada, parecía muy viejo pero grande e inmovible como si hubiera estado en ese lugar mucho antes que el templo, mucho antes que la cuidad incluso, quizás incluso antes que las personas.

La joven card captor lucía nerviosa, apretaba sus manos y se mordía un labio, ambos chicos tenían mucha curiosidad por lo que los jóvenes card captor podían decirles.

- Bueno… lo que yo quería decirles es que la carta FEATHER ya ha terminado su transformación.

La princesa sintió cierta desazón, hubiera deseado poder permanecer al menos un día más en ese lugar.

- Hoy muy temprano comprobé cual es el poder que tiene – dijo y sacó la carta de la manga de su kimono junto con otras cartas – esta carta puede convocar recuerdos.

- ¿Recuerdos? – pregunto el joven arqueólogo.

- Si, cuando libere la magia de la carta esta me llevo a uno de mis recuerdos de niñez.

- Bueno, tiene cierta lógica – dijo reflexionándolo – en realidad no es la primera vez que algo así pasa, en una ocasión la pluma fue puesta en un libro y cuando uno abría ese libro era llevado dentro de los recuerdos de la persona que lo abría.

- Nosotros… - Sakura parecía aun más nerviosa que antes – hablamos con la bruja de las dimensiones el día de hoy – Sakura de dio cuenta de que el joven arqueólogo parecía algo desconcertado – Syaoran kun…

- Nosotros… - intervino el joven card captor de ojos marrones – queremos que ustedes dos usen la carta. Para poder ver los recuerdos que… - pensó la manera correcta de decirlo para no desconcertar a la princesa – desearías que la princesa pudiera ver contigo.

- Lee san… - Syaoran parecía desconcertado – es que eso…

- Sabemos lo que pasa – intervino la chica sosteniendo las cartas – por eso hablamos con Yukko sama, sabemos, las condiciones, pero esto… esto será un caso especial.

- ¿De que es lo que hablan Syaoran kun? – pregunto con curiosidad la princesa al joven a su lado, no podía se plano seguir el curso de la conversación.

- Mientras estén dentro de la carta el… - ¿Cuál era la forma correcta de decirlo? – contrato con la bruja de las dimensiones será aplazado, solo mientras estén dentro de la carta.

- Sabemos – intervino el joven a su lado – que no es suficiente, pero que aunque sea solo por un momento tenían derecho de tenerlo.

El joven arqueólogo tomó la mano de su princesa, aunque fuera por un momento, ¿No lo había pedido antes?, ¿No había dicho antes, cuando ella lo miraba a veces interrogante cuando él hacia algún comentario que antes había tenido un significado inmediato entre los dos y ahora no hacia ningún eco en ella que daría lo que fuera por que ella lo recordara al menos un minuto, un segundo que ella lo mirara como solía hacer siempre?

- ¿Quieres intentarlo? – le preguntó la joven card captor de ojos esmeralda.

- Si – dijo con convicción Syaoran.

- Bien – dijo satisfecha.

Diciendo esto puso manos a la obra, sacó un colgante de su pecho y cerró los ojos

- Llave que encierras el poder de las estrellas – empezó a recitar – muestra tu verdadera forma ante mi, Sakura, que te ordena que cumplas nuestro contrato. Libérate.

El colgante en su pecho creció hasta formar un báculo una estrella alada formada de lo que parecían diamantes el joven a su lado se paro delante de ella y desenfundo su espada, dijo un corto conjuro en chino y la espada se hizo brillante, en un momento se había fundido en el báculo, sobre la estrella de diamantes apareció un símbolo que según había aprendido el joven arqueólogo estudiando en ese lugar significaba equilibrio

- Lista. – pregunto el joven a un lado de la card captor.

- Si – dijo nerviosa – solo espero que funcione las cartas son muy poderosas.

El joven se supo a su espalda y pasó sus brazos alrededor de ella ayudándola a sostener el báculo. La joven respiro profundamente.

- GATE – una de las cartas se elevó y se incrustó en el árbol, la entrada que ya habían visto antes se abrió en el árbol – FEATHER.

La carta con la pluma de la princesa se elevó en el aire también y entró en la puerta, un brillante resplandor empezó a emanar de ella, la card captor trastabilló un momento pero el joven que la abrazaba la sostuvo.

- Wow – exclamó – ha sido un poco duro pero seguro funcionara.

Los viajeros solo miraron el árbol ahora abierto y no supieron que es lo que debía pasar ahora.

- Entra tu primero Syaoran kun – le dijo la card captor – así FEATHER leerá tus recuerdos.

La expectación corrió por el cuerpo del joven arqueólogo, sostuvo la mano de la princesa que lo miraba y le dedicó esa sonrisa leve que decía sin palabras "todo esta bien" camino hasta donde estaba la puerta y después de pensarlo solo una fracción de segundo la atravesó sosteniendo la mano de su princesa.

Una vez que los dos hubieron pasado el sello rojo que la card captor aun guardaba en la manga de su kimono salio por su libre voluntad y se detuvo en al cima del portal, marco la luna en cuarto menguante sobre la puerta y esta se cerro, GATE no tenía puerta, pero había aparecido una y había cerrado la puerta.

Los dos jóvenes card captor miraron el fenómeno, ahora todo dependía de ellos dos.

Fin capitulo 3

01 marzo de 2008

12: 26 a.m.

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Nota de autora: pues aquí van a ver los recuerdos perdidos, durante un par de días estuve pensando en como hacer que Sakura recuperara sus recuerdos, pero tuve esa iluminación.

¿Por qué la bruja de las dimensiones pidió expresamente esos recuerdos? El hecho que sea la cosa más preciada para Syaoran nada más no termina de convencerme, mucho más ahora que… les diría un montón de cosas del manga que estado siguiendo pero clasificaría como spoiler y no todos vamos en el mismo canal así que me reservo la idea, solo digo, hay un motivo, debe haber un motivo para que Yukko conserve esos recuerdos.

En fin a esperar.

muchas gracias a todas las personas que han estado leyendo mi historia, no saben lo mucho que me elegro queles guste, por momentos pense que pasaria tan desapersivida como cualquier cross de Sakura y Tsubasa, un especial agradecimiento a: dayadmg, Marina Acero, xsiempre73, AGUILA FANEL, Yuuki Li por dejarme un review, espero les haya llegado su respuesta.

Bueno sin más me despido

Shian shen

Mimi chan