4. PAVOR

¿Por qué le había humillado? Él sólo le había ofrecido una naranja. Él sólo estaba hablando de lo ricas que son, de lo buena que es la piel.

Y esa mirada de Kanan. Kuze sintió pavor cuando la vió, un destello de admiración purísimo...

...que no estaba dirigido a él, sino a ese...

...era uno de los pequeños...

... su madre le había pedido que cuidase de él...

...ni siquiera le gustaba la fruta, ni los postres, siempre pasaba de comer tarta en las fiestas de cumpleaños...

...¿o era sólo en las fiestas de Kuze?...

Kanan tapó el sol al acuclillarse delante de él. Los lazos de sus trenzas era blancos. A lo mejor Kyouya sí que comía su tarta.

- ¿Quieres jugar conmigo? –le preguntó la niña, sonriendo dulcemente- Con Kyouya es un rollazo, siempre gana.

Un regusto de esperanza cítrica.