Bien vengo con el capitulo 4, espero que les guste mucho y lo disfruten, cosas raras pasarán... Recuerden lo que dicen, que nada es lo que parece :P :D
Agradecimientos a:
S. Hisaki Raiden: dejaste review en todos los capitulos! que lindo de tu parte :) graciaaas y que alegría que el fic te guste tanto. Este cap tiene mucho KyoMado lalala lolololol.
Por las dudas Madoka no es así que tenga una 'mejor amiga o amigo' pero sus mas cercanos serían Hikaru y Ginga.
Bueno ya comencemos con esto:
Ni Metal Fight Beyblade ni Amnesia me pertenecen.
Forgotten
IV: Leone, parte 1: Confusión
"Leo es el quinto signo del zodíaco, el tercero de naturaleza positiva y de cualidad fija. Simboliza la fuerza de la vida y su símbolo representa la melena del León, pertenece junto a Aries y Sagitario al elemento fuego. Está regido por el Sol."
Madoka observó el rostro de Kyoya pegado al de ella, sus ojos bien abiertos como platos. Su cuerpo se congeló y no se movió, haciendo que el beso durara aproximadamente un minuto. Kyoya se separó y la observó fijamente. Madoka permanecío ahí sentada sin hacer nada, tratando de volver a respirar. "¿Estoy durmiendo aún?"
"¿Qué te pasa? ¿Hoy no te vas a poner roja de la vergüenza?" Dijo Kyoya. Madoka volteó a verlo. Su cara era seria, sin expresión, de alguna manera, la calma que provenía de él la hacía ponerse mas nerviosa. "Estas bastante adormilada." Kyoya dio unos pasos hacía atrás. "Por fin sales de este lugar, voy a firmar los papeles para que te den de alta, cámbiate rápido porque cuando vuelva a entrar no voy a avisar." Kyoya salió lentamente, dándole a Madoka una sonrisa de suficiencia.
"¿Para que me den de alta? ¿He estado aquí mucho tiempo? ¿Estoy soñando?" Madoka se llevó la mano hacia su garganta y sintió los vendajes, llegaban hasta la clavícula.
"Yu.. por favor, dime que pasó"
No hubo respuesta. Madoka miró de arriba a abajo, de un lado a otro y no encontró por ningún lado al niño. ¿La había dejado sola? ¿Esta era la realidad o seguía durmiendo? ¿Qué era real y que no lo era? "¿Yu?... ¿Yu donde estás?" No había nadie. Madoka estaba dudando seriamente de su cordura.
Con todas sus fuerzas se levantó de la cama y decidió hacer lo que Kyoya le había dicho, su ropa estaba en una bolsa sobre una silla al lado de la cama, justo a penas terminó de cambiarse Kyoya entró a la habitación.
"Oye, ¿no vas a gritarme por entrar sin tocar?" Preguntó Kyoya "Mmm...no importa. Todo está listo, ¿ya te tomaste tu pastilla?"
"¿Pastilla?"
"Eh.. no, no me la he tomado." Dijo Madoka esquivando la mirada de Kyoya y su presencia en general. La asustaba demasiado.
"¿Cómo se te puede olvidar algo que haces todos los días, tontita?" Dijo Kyoya "¿Todos los días? P-pero si justo ayer me caí del acantilado... ocho de agosto, primero de agosto... ¿Estuve soñando? Todo... las personas... Yu...¿fue un sueño? ¿Estoy soñando ahora? ¿Tengo amnesia de nuevo?..."
"Ehem..." Dijo Kyoya, le estaba ofreciendo un vaso de agua en una mano y una pastilla estaba en el medio de su otra palma extendida.
"Gracias" Madoka tomó el vaso con una mano y la pastilla de de Kyoya con dos dedos de su otra mano, cuidando de no hacer demasiado roce con la palma de él. Se colocó la pastilla en la parte de atrás de su lengua, sintiendo su sabor amargo y desagradable, seguidamente tomó el agua del vaso y la pastilla bajó por su garganta. Le dolió. Luego se acabó el agua del vaso.
"Estas actuando raro... vámonos ya a tu casa." Dijo Kyoya, levantó su codo para que Madoka lo tomara por el brazo. Madoka no lo hizo, simplemente caminó a su lado. Ninguno de los dos habló en todo el recorrido.
Llegaron rápido y entraron al sótano de Madoka. Kyoya se acomodó en el sofá mientras ella simplemente se sentó la silla del escritorio.
"Oye, si pasa algo malo dilo. Podemos devolvernos al hospital si quieres."
Entonces Madoka recordó la alterada voz de Yu advirtiéndole que no podía ir al hospital: '¡No vayas al hospital!, diles que solo debes descansar, ¿sí?'
"No, no es necesario. Estoy bien, no tengo que regresar al hospital."
"Okay, lo que digas...tráeme un vaso de gaseosa ¿si?"
"¿Ah? sí, sí, ya te la traigo."
Kyoya estaba extrañado por Madoka. Si el le pedía algo sin decir por favor, ella le decía que lo fuese a buscar por si mismo; si el abría la puerta cuando ella se estaba cambiando, ella le gritaba; si el la besaba, ella se avergonzaba. Algo andaba mal.
Madoka fue a buscar la gaseosa para Kyoya, mientras se la servía en el vaso no pudo evistar pensar en que algo definitivamente no estaba bien. Lo último que recordaba era haber estado huyendo de Kyoya y haber caído por un acantilado. 'Yo maté a un hombre.'
"Madoka estás derramando." Kyoya estaba a su lado observando el desastre que Madoka había causado con la gaseosa. Kyoya tomó en su mano el vaso pegajoso y se tomó la gaseosa de un solo trago. "Me voy ahora. Procura comer algo antes de irte a dormir y... vendré mañana"
"¿Vendrás?"
"Sí. ¿por qué te sorprende?" Dijo Kyoya, ya estaba saliendo por la puerta principal. "Hasta mañana"
"Hasta mañana." Madoka cerró la puerta. Todo se sentía muy raro. En su mente hizo un recuento de las cosas que recordaba: Despertó en la enfermería sin recordar nada, conoció a Yu, luego comenzó a tener visiones, fue a un viaje, casi muere y luego... Kyoya la había besado...¡¿por qué?! Antes de dormir decidió que lo mejor sería seguir la corriente y dar lo mejor de sí para no ser descubierta, aunque sabría que no sería fácil.
Madoka estaba terminando de desayunar cuando sonó la campana de la tienda. Era Kyoya. Ella salió a saludarlo y a recibirlo, él entró de manera decidida y sin decir hola, tenía una expresión de irritación en su cara.
"Madoka... hoy cumplimos un año desde que somos novios... ¿no vamos a hacer nada? ¿no quieres salir?"
"¡¿Que que?"! "¿Eh? eh... sí deberíamos salir a hacer algo..."
"¿Se te olvidó verdad?" Dijo Kyoya posicionando una mano en su cadera. Parecía harto de todo.
"S-sí.. lo siento."
"Okay, no importa... por cierto... hoy no cumplimos un año, cumplimos tres meses, tontita." Dijo Kyoya cambiando su expresión a una sonrisa.
"Eh..."
"Madoka..." Kyoya suspiró. "No soy fácil de engañar, y es tonto que hubieses pensado que sí. Yo estuve pensandolo anoche y... creo que tienes amnesia. ¿Tus recuerdos están confusos ¿no?"
"Sí." Madoka decidió dejar de fingir. "...yo... no sabía como decirlo y además no quería que me llevaran al hospital. Por favor no me lleves al hospital."
"Okay. No voy a llevarte al hospital. pero no trates de engañarme mas, ¿bien?"
"Sí"
Después de eso Kyoya buscó unos libros en la cocina de Madoka. En la portada de ellos había fotografías de pasteles, tartas y todo tipo de postres.
"¿Esto te recuerda a algo?" Preguntó el.
"La verdad no." Le respondió ella sacudiendo la cabeza.
"...Em.. cómo te lo explico... en tu tiempo libre te gusta hornear y hacer postres, galletas y eso."
"Ah, no lo sabía... digo, no lo recordaba."
Kyoya se recostó en una mesa y miró lejos, luego sonrió. "Una ve me hiciste un postre de fresas, y yo odio las fresas. Se lo di todo a Benkei, entonces tu lo descubriste y te enojaste conmigo, me dijiste que era un desconsiderado y yo te respondí mal. No me hablaste por meses. Pero otro día cocinaste un pastel de chocolate para Ginga y a mi me encanta el chocolate, entonces me lo comí sin pedir permiso y tu te diste cuenta porque había chocolate en mi cara, me gritaste y yo te dije: 'Entonces es malo si no me como lo que haces y si me lo como también.' Tu pusiste cara de confusión y yo lo encontré adorable, entonces te besé por primera vez. Era tu primer beso y te avergonzaste mucho."
Madoka se sonrojó al escuchar eso. No se acordaba de nada, pero el punto era que Kyoya era su novio ahora. En eso, Kyoya se acercó a ella y le puso una mano en la cintura. Madoka se apartó y dio un par de pasos hacia atrás. Kyoya bajó su cabeza.
"Entiendo... tus recuerdos se fueron y también tus sentimientos por mí. Pero yo no me rindo fácil, voy a hacer que quieras besarme, Madoka Amano."
Esa tarde Ginga llegó a la tienda, Kyoya le contó a cerca de Madoka y su amnesia. Ginga sonrió y dijo que guardaría el secreto. Kyoya lo amenazó de muerte si se lo contaba a alguien y Madoka se rió al ver la cara de susto de Ginga. Decidieron que Madoka iría a la escuela normalmente, que ellos la protegerían. A la media hora Ginga se fue y dijo que había quedado con Kenta, lo acompañaron a la puerta y se despidieron de él.
"Entonces Madoka... ¿no te acuerdas del accidente? ¿O por qué fue?"
Madoka sintió su corazón empezar a latir fuerte contra sus costillas, su garganta se secó y recordó. 'Yo maté a un hombre' "Tranquilizate Madoka, has estado soñando, es todo."
"C-creo que estuve corriendo cerca del acantilado y me resbalé."
Kyoya no dijo nada, su expresión se endureció y de repente pareció muy lejano, como si estuviese pensando. "Me voy, vengo mañana."dijo, subió las escaleras rápidamente, luego Madoka escuchó un portazo. Estremecedor.
Madoka miró a su alrededor, vio un libro un poco diferente entre los de cocina que Kyoya le había buscado. Estaba forrado de color rosa. Lo abrió y descubrió que era un cuaderno en blanco. Madoka tomó un lápiz y escribió.
"01/08: Me dieron de alta en el hospital.
02/08: Kyoya y Ginga me vinieron a visitar"
Al día siguiente Kyoya fue de nuevo a casa de Madoka para llevarla a la escuela. Madoka pensó que tal vez sería algo que hacían siempre. La acompañó hasta su salón y se fue al suyo. Al entrar, Madoka se vio recibida por todos de manera muy animada. No se lo esperaba. ¿Cuanto tiempo había pasado desde que no venía a clases?
"Pequeña Madoka... ha pasado tanto tiempo.. te ves tan adorable con esas vendas en tu cuello. Gracias a Dios no te hiciste ninguna herida en tu bello rostro" Dijo...¿Doji? ¿Era este el mismo Doji?
"Em..." Madoka no supo que responder.
"¡Madokaaa! Que alegría que hayas podido regresar" Dijo Mei Mei
"Mei Mei tiene razón, no sabía lo que iba a pasar despues del accidente, es un alivio que no tengas nada, además de un milagro." Dijo Hikaru. Madoka sonrió.
A la hora del descanso Madoka decidió estar con Hikaru y Mei Mei. Consideró util preguntarles sobre el viaje y su accidente. Ver que tanto sabían los demás.
"...Entonces.. ¿me caí del acantilado y ya?" Preguntó Madoka
"¿Uh? ¿Kyoya no te ha dicho nada?" dijo Hikaru
"N-no."
"Bien, entonces te contaré todo lo que sé... Fuimos a un viaje a la isla, ¿cierto?"
"Ajá... ¿ese día caerían las estrellas fugaces verdad?" Dijo Madoka
"No. ¿que estrellas? ¿de qué estas hablando?" dijo Hikaru
"Pero... yo recuerdo que ibamos camino a ver las estrellas y luego...huía de Kyoya..." "Nada, nada... continúa"
"Bien... entonces Kyoya y tu salieron y luego él regresó solo, muy pálido. Nos contó lo que pasó y todos entramos en pánico... entonces salimos a buscarte. Cerca de ahí había otro chico, que no conocíamos pero creo yo que estaba vacacionando en el lugar... yo no...me acuerdo de su nombre pero... bien, no importa... te buscamos como por una hora y te encontramos al pie del acantilado" Concluyó Hikaru.
"Entonces... la visión que tuve... todo lo que pasó con Yu... fue un sueño que tuve mientras estaba en el hospital..."
"Y Madoka... No se como explicarte esto pero... cuando te estábamos buscando, Kyoya se veía demasiado calmado... o pensativo...o... no se pero me dio miedo. No era como Ginga que estaba corriendo asustado como un loco." Dijo Mei Mei.
Al salir de clases Madoka fue sola a su casa por primera vez. Siguió el camino sin mucha dificultad, pensando en la diferencia entre la historia de Hikaru y lo que ella recordaba. Paró al ver el semáforo en verde. Justo al lado del semáforo estaba aquel chico, el alto, el de pelo largo que había visto en su supuesto sueño.
"O-oye..." Llamó Madoka
"¿Ah? ¡Hey hola! que bueno verte de nuevo" Dijo el chico. "¿De nuevo? El... no estará hablando de... ¿mi sueño?"
"¿Te acuerdas de mi verdad? No estoy seguro de si me viste el día que te caíste, yo ayudé a buscarte. ¿Cómo estás de tus heridas?" Preguntaba el chico una y otra vez. Estaba a penas sonriendo. ¿Que era tan divertido? Sus ojos transmitían paz y su voz era amable e invitaba a conversar. Pronto el semáforo cambió a rojo y los autos pararon. "El no está hablando de mi sueño... el... ¿es él de quien habló Hikaru? ¿Estaba él en la isla el día de mi accidente?"
"¡Madoka! ¡No te vayas sola!" Ella se volteó y vio a Kyoya corriendo hacia ella. "Te fui a buscar a tu salón pero ya te habías ido". El semáforo volvió a cambiar a verde y los automóviles volvieron a moverse. Madoka miró hacia todas partes, pero el chico del cabello largo y plateado ya no estaba. Esperaron a que el semáforo volviese a cambiar, cruzaron la carretera y caminaron lentamente. De repente Kyoya paró de caminar.
"Oye... "
"¿Ah?"
"Shh.. no digas nada, dejame hablar" La mandíbula de Kyoya estaba temblorosa. Tragó saliva. "El... accidente.. que tuviste... fue... culpa mía."
"¿Q-qué? ¿De que hablas?"
"No me pidas que lo diga. Por favor. No puedo contar mas nada pero por lo que mas quieras en este mundo, te pido que me perdones." La voz de Kyoya comenzó a quebrarse. "Maldición" Dijo y dio una enorme exhalación. "Madoka, perdóname."
La brisa soplaba inusualmente fuerte, haciendo un sonido de eco en los oídos de Madoka y alborotándole el cabello."Madoka... Madoka... Madoka... ¿Me oyes?..." De entre los árboles y en el viento frio de ese agosto se escuchaba una voz, la estaba llamando. Una voz aguda, vivaz y alegre..."¡Yu!"
"¡Yu!"
"¿Yu? Madoka. ¿De que hablas?"
"No es nada, Kyoya. Mejor sigamos caminando" Madoka se preguntó si se estaba imaginando cosas. ¿Yu sí era real?
Realidad...Imaginación...¿cual era la diferencia?
Al llegar al B-Pit, Kyoya volvió a acercarse a Madoka y ella lo esquivó otra vez. Kyoya se alejó un poco de ella, sorprendido.
"Madoka yo así no puedo...Yo.. creo que si no te acuerdas de nada entonces ya no querrás aceptarme como tu novio. Yo no quiero que me veas como amigo, pasó mucho tiempo antes de poder animarme a besarte y pedirte salir."
Kyoya se pasó una mano por el cabello y la dejó caer pesadamente. "Me voy." Se dio media vuelta y se fue caminando. Dejándola sola.
CHAN CHAN CHANN. Bueno es todo por hoy. ¿que tal les pareció? Soy un asco escribiendo romance pero hago el intento lol no me maten. Por favor dejen sus comentarios, sugerencias, etc. Y háganme saber que piensan, cuéntenme sus reacciones, qué conclusiones han ido sacando y qué creen que va a pasar después. me hacen feliz.
