Bueno, aqui les dejo el 2 cap de este fantástico fic y recuerden man no me pertenece Sino a Hoshino-sama. Espero que sea de su agrado.


Capitulo 4: No Me Conoces, Amigos

Pasé casi toda la tarde pasando los apuntes, me dolía tremendamente la mano después de cuatro horas y media; pero terminé y decidí encender la computadora para mandarle un mensaje a mi hermano. Me sorprendió que hubiera una bandeja de quince mensajes de mi hermano preguntándome por qué no le mandaba ningún correo, decidí responderle de inmediato con una respuesta convincente:

Ni-san:
Mil disculpas por responder tan tarde, pero es que he tenido que pasar varios apuntes de la escuela para estar al corriente, la escuela es genial; demasiado grande pero simplemente maravillosa, el director Yegar me ha dado un apartamento muy cercano a la escuela y es ¡genial!
No te preocupes, estoy muy bien; les mando un saludo a ti y a Annita-san. Suerte en el laboratorio.
Mi primer día ha sido de lo mejor, aún no se si puedo considerarlos mis amigos, pero Miranda y Lavi-kun han sido de lo más cordiales durante mi estadía.

Te quiere, Lenalee.

Al finalizar envié el correo, definitivamente si le explicaba a mi hermano lo de Alma-kun me hubiera bombardeado con preguntas en ese mismo instante y hasta la media noche.

Fui a cenar como siempre lo hacia porque después de todo ya estaba acostumbrada a cenar sola mientras mi hermano trabajaba con las libretas lustrosas de Allen-kun en el brazo y las puse en el mueble mientras buscaba la mochila.

Al día siguiente recogí mi mochila y me dirigí ala escuela sin ningún problema, después de caminar unos cuantos pasos mire mi reloj de mano y me di cuenta de que faltaba un cuarto de hora para llegar a la escuela Entonces apresure el paso, sólo había caminado cerca de veinte pasos hasta la calle principal cuando escuché a alguien gritar mi nombre detrás de mí, de improviso me di la vuelta y entonces vi al pelinegro, con su cabello atado en una coleta larga y su sonrisa torcida y de suficiencia indicándome que me hacia tarde. No supe que hacer.

- ¿Qué pasa? ¿Te comió la lengua el gato? Pequeña inmadura. - dijo en un tono sensual y burlón ala ves que me hiso enrojecer un poco como si nos conociéramos de toda la vida pero luego me percate de que en ese tono había algo de burla que me hizo enojar un poco.

-Eso lo dices porque eres un neko…- le dije en el mismo tono que el y después empezamos a caminar rumbo a la escuela.

-Sales temprano ¿eh?- dijo mientras caminaba al mismo ritmo que yo

-En verdad no debiste molestarte en caminar a mi lado; apenas y me conoces y…

-¿Acaso te molesta?- dijo con indiferencia mirándome por un segundo a los ojos.

-No, no es eso, en verdad te agradezco pero…

-Para ser una pueblerina eres bastante extraña. -dijo con una de sus sonrisas torcidas.

-Hmp, pues para ser un chico de cuidad pareces demasiado educado. -dije a la defensiva ¿En serio era una pueblerina extraña? -pueblerina ya lo sabía pero ¿tan extraña era?

-Tsk, No me malinterpretes ¿Quieres? No soy como todos. ―dijo resoplando y volviendo la vista al camino.

-Supongo. - dije sin estar muy convencida, él lo notó.

-No me crees ¿verdad?-

-¿Disculpa? - dije al ver como había visto a través de mi expresión de escepticismo.

-Hmp, lo sabía. - dijo en tono amargo.

-¿Saber qué? - inquirí con curiosidad.

-Es bastante obvio, supongo. - dijo bajando la mirada pero sin cambiar su estado de arrogancia.

-No entiendo. -dije buscando por primera vez su mirada.

-Tsk, has de creer que soy el chico solitario y rebelde que trae de rodillas a las chicas y que es un amanerado del dinero y los lujos, es por eso que te lo piensas dos veces antes de caminar a mi lado. ―dijo posando en mí sus fríos ojos azules, igual de despreciables que la primera vez que me miró, esa era sin duda, una de las miradas que me ponían los pelos del punta, decidí sonreír con amargura.

-Pues ya que lo pones de esa forma, supongo que si. - dije con crueldad.

Él se quedó boquiabierto, al parecer esperaba que dijera otra cosa, por eso fue que lo mencioné, para comprobar su reacción.

-No es verdad, era una broma, la verdad no te conozco mucho Kanda-kun, apenas y nos hablamos hoy, me tomo mi tiempo para juzgar a los demás.

Pareció recobrarse y volvió a presentar su aire de arrogancia.

- ¿Quieres saber cómo me pareces tú, Lenalee le?

Me quedé quieta ante tal expectativa, era la primera vez que se dirigía a mí por mi nombre completo, claro está, con sus reservaciones.

-Mmm… supongo. - dije mientras se detenía al ver luz roja.

-Creo que eres una pueblerina bastante escéptica y desconfiada, y al contrario de lo que dices yo si creo que juzgues a la primera impresión. - dijo con una sonrisa retadora.

Eso me enfadó de sobremanera ¡Vaya que era fastidioso!

-Da lo mismo, ya llegamos.- dije cuando se detuvo en la entrada del colegio.

-Sí. - dijo más serio que nunca pero luego alcance a divisar a Allen-kun que llegaba corriendo a la entrada y tomaba un descanso

-¡Ojayo Lenalee!- dijo mientras me dedicaba una sonrisa

-Llegas tarde moyashi-

-mi nombre es Allen, baka neko-

-Ya no se peleen y gracias por acompañarme y… ¡Ah! Aquí están tus libretas Allen-kun. ―se las entregué y ya me disponía a entrar al colegio cuando Kanda me detuvo, apenas me tocó el brazo lo retiró de inmediato.

-No te habrás molestado ¿Verdad?- dijo entre serio y poco amistoso.

-En absoluto. - dije con una sonrisa bien falsa que lo desconcertó, no era una de mis típicas sonrisas, era una que se extendía por todo mis rostro; mi hermano dice que denotaba un "déjame en paz" bien claro.

-Hmp. -dijo y entro a la torre, lo mismo hicimos Allen y yo. -¿paso algo entre tú y Kanda Lenalee?- pregunto Allen algo preocupado, solo le dije que habíamos charlado un poco mientras llegábamos y eso era todo. Nos dirigimos a las puertas del Instituto sin decir nada más, mi primera hora era Educación Física, un verdadero suplicio para mí, no era para nada buena en deportes pero al menos no tendría que verle la cara por unas horas.

Al entrar al vestíbulo un montón de chicas que cuchicheaban se apilaron y nos vieron llegar juntos; eso no me gustó para nada ¿Qué pensarían?

La chica Road me miró altanera, desvié la mirada y me alejé lo más que pude de Allen-kun.

Entonces las chicas corrieron entre gritos y empujones para situarse al lado de Allen-kun y admirar su "belleza"

Ese fue le momento culminante de mi éxito, yo tenía razón, sabia que Allen-kun era el chico popular de Black Order y ahora no podría negarlo, o quizás no lo negaba, pero no le gustaba reconocerlo; me di la vuelta para mirarlo con algo de tristeza remarcada en mis ojos. Me di la vuelta y para colmo de males termine tropezando o haciendo el ridículo, pero eso no pasó, y tal como quería, se quedó mirándome con algo de preocupación

Llegué a las gradas y dejé mi mochila; saqué mi otra maleta con mi uniforme de deportes y me dirigí a los vestidores. Estaban llenos, así que esperé a que se desocupara uno; entonces vi a Miranda, haciendo fila para entrar en uno, me situé detrás de ella y la saludé con cordialidad.

-¡Lenalee-chan! Vaya, buenos días ¿Lista para deportes? - dijo con jovialidad.

-En realidad no, no se me dan esas cosas. - dije con cara de sufrimiento.

- ¿En serio? ¡Wow! Yo tampoco, jeje, ya somos dos, pero con suerte estamos en el equipo de Fou, ella siempre me defiende en voleibol, Road es una abusona. - dijo sin poder contenerse, se sonrojó al instante pero la miré con comprensión.

- Descuida, ya me imagino pero no se quien es exactamente.

- ¿No la has visto? - dijo con sorpresa – ella es una chica valiente, alegre e intrépida y es muy buena persona pero ya debes haber notado lo especial que es. ―dijo con cara de pocos amigos.

-Algo así; pero más bien creo que está loca por un chico en especial.

-Si, dime algo que no sepa, casi todas en el Instituto mueren por él; es el rompecorazones, nunca ha salido con alguien. -dijo mirándome de reojo.

-Uhm… ¿Sabes por qué sólo somos chicas las que tomamos esta clase? - fue lo único que se me ocurrió decir, ella respondió que sólo una vez por semana nos toca deportes con los chicos. Luego avanzó más la fila y cuando se hubieron desocupado dos vestidores entramos y nos cambiamos; el uniforme deportivo consistía de una playera azul marino con una raya roja cruzando el pecho y un short del mismo tono de azul.

Miranda y yo nos encaminamos a la cancha para iniciar con la clase, primero el sensei Sokaro (era un zombie como el subdirector pero mas alto) nos dijo que corriéramos 15 vueltas alrededor de la cancha, a las 8 ya estaba exhausta; Miranda parecía tener la misma pésima condición física que yo.

-Ya… no… puedo… más. -dijo Miranda roja como un tomate y sujetándose el pecho en busca de una bocanada de aire.

- ¡Vamos, vamos, vamos! No se detengan jovencitas; Lotto, no se tire al suelo, ¡Continúe rápido! ¡Muévase! -el sensei de la mascara y mirada inquisitiva se acercó a nosotras; como pude levanté a Miranda del suelo y la ayudé a continuar, el profesora pidió mi nombre y se lo di.

-Lenalee le. -dije dirigiéndome al sensei.

-Mm… ya veo, eres la nueva, por favor sigue corriendo, Lotto siempre es la peor de la clase de deportes. -dijo mirando con gesto reprobatorio a la chica que se puso nerviosa y esquivó mi mirada.

-De acuerdo. -dije regulando el ritmo de mi respiración, obviamente el sensei creía que iba así de lento por Miranda, pero era porque yo tampoco podía más.

-Gracias. -dijo en un susurro cuando la puse de pie y continuamos corriendo.

Al finalizar volvimos al gimnasio para jugar voleibol, mi peor deporte; encabezaba la lista de los peores porque siempre salía lesionada y mi equipo perdía por mi evidente torpeza; siempre esquivaba el balón y gritaba como una loca para que no me golpearan.

Hicimos los equipos; pero antes las capitanas escogían los integrantes, en eso llegó Fou, corriendo por el gimnasio con su uniforme de deportes puesto, parecía sofocada. Ella era un poco mas baja que yo, su cabello era corto, de color pelirojo como el de lavi, sus ojos eran color naranja profundo

- ¿Qué horas son estas de llegar Fou? la clase empezó hace casi media hora.- dijo el sensei pegando un grito estremecedor, como orden militar.

- ¡Ushh! Lo lamento Sokaro sensei, es que me quedé dormida. -dijo rascándose la cabeza con una sonrisa de disculpa.

-Como sea, tome su puesto y elija a sus compañeros. -

- ¡Ah! Si, bien, elijo a Miranda. -dijo señalando a la castaña que le dedicó una sonrisa de alivio.

- ¿Segura? Siempre la escoges y no hace nada ―dijo mirando a Fou con perspicacia.

-Sí. -dijo con seguridad, era evidente que le importaba muy poco las habilidades de Miranda; más importante era su amistad.

-Muy bien, Road, escoge. -dijo dirigiendo su mirada a la chica de cabello rojo.

-Elijo a Sekai. - dijo con una sonrisa a su amiga de la derecha, una bastante alta y que imponía con sólo verla.

Por un segundo Road posó sus ojos severos en los míos, me evaluó de pies a cabeza y soltó una risita desdeñosa; más atrás las demás chicas me miraban con mala cara; hubiera deseado no escuchar pero su conversación era perfectamente audible.

- Setsuna, ¿Ya viste a la nueva? -dijo a la de al lado.

-Sí, me dijeron que esta mañana llegó lado de Allen-kun ¿No crees que es extraño Hikaru? - dijo mirándome de reojo.

- ¡Sí, yo los vi! Vinieron juntos al a escuela.-

- ¡Imposible! Apenas y llegó ayer y ya anda tras de él, que pesada, nosotras llegamos primero y ni siquiera nos habla. -dijo Setsuna con furia contenida, estaba muy incómoda, fijé mi vista en el suelo e intenté concentrarme en una mancha sobre él.

-No lo sé, no parecía muy interesada; cuando nos acercamos a Allen-kun lo miró con tristeza que no logré comprender; cuando se fue, Allen-kun se puso muy preocupado; dieron el toque y todas nos fuimos; él iba muy deprisa a Literatura.

-Ya, no creerás que le guste ¿Cierto? -dijo restándole importancia.

- ¡Bah! Por supuesto que no, hay chicas más lindas aquí que esa. -dijo y entonces el sensei siguió diciendo los lugares a las líderes de equipo.

-Escojo a Lenalee. ―dijo Fou mirándome con una radiante sonrisa y me sentí aliviada de alejarme de esos cuchicheos pero me sorprendió que supiera mi nombre cuando apenas la conozco.

Una vez que formamos los equipos decidimos posiciones.

-Miranda atrás, igual que tú Lenalee, por cierto soy Fou mucho gusto y bienvenida. -dijo guiñándome un ojo, parecía que Miranda le había contado sobre mi y dicho que yo tampoco era buena en deportes.

- ¡Yo defensa!- dijo animada Emilia.

El transcurso del juego fue normal, Fou resultó ser de lo más buena en voleibol, razón por la cual era la preferida de Sokaro sensei; aunque Road no se quedaba atrás, parecía que libraban una batalla silenciosa con pases y manotazos al balón.

- ¡Ese es el espíritu chicas! - dijo en un ataque de ánimo profundizado.

Entonces algo pasó, en la puerta verde estaba un chico albino y a uno azabache mirándome quien sabe desde cuando, puse los ojos en blanco y evadí su mirada de arrogancia, me concentré en el juego; parecía 100% centrado en mis movimientos.

- ¡Demonios! ¡Maldita Road, eso fue falta! ―gritó Fou a la chica.

-No es verdad peliroja tonta; eres una mentirosa. - le contesta Road.

- ¿Cómo? -dijo hecha una furia.

-Nunca la llames de esa forma, o la pagarás bien caro. -dijo Emilia con una gotita saliendo de su cabeza.

-Esto es la guerra cabeza descolorada, ahora verás lo que es bueno. -alzó el balón y dándole un golpe impresionante, el balón fue a dar al extremo norte del otro lado del la malla divisoria, quedé impresionada por la repentina fuerza de Fou, después curvó sus labios en una sonrisa complaciente.

No pude evitar echarme a reír al ver el rostro de Road todo rojo de la ira y eso la enfureció aún más, me callé al instante poniendo semblante de susto, voltee a la puerta y vi a Allen riéndose de mi reacción, lo ignoré.

- ¿Te parece divertido pelo de aceituna? Ya verás. - dijo apuntado hacia mí.

-Descuida, yo te cubro. -dijo Ino con aire protector.

¡Bam! La pelota voló por los aires pero Fou no pudo detenerla, Lou fa, otras chicas del equipo y hasta Miranda intentaron detener la trayectoria pero fue imposible, el balón cayó cerca de mí pero no me dio, un alivio realmente. Luego sonó la campana y nos dispusimos a salir; las agujetas de mis tenis se habían desatado y me agaché para anudarlas ¡OH! Sorpresa, cuando lo hice Road tomó el balón y me lo lanzó a la espalda, cayó justo en mi cabeza, sentí un dolor punzante y abrí los ojos de golpe.

- ¡Maldita! ¡¿Cómo te atreves? -grita Lou fa detrás de mí y un montón de chicas me rodearon, entre ellas el sensei.

- ¡Suspendida Road! Eso ha sido muy cobarde. - dijo Sokaro sensei reprendiéndola; ya no pude escuchar nada más, mis ojos se nublaron y lo vi todo negro.

...

¡¿Qué rayos había sido eso? Road le tomó desprevenida y le lanzó el balón a la cabeza, está loca, no me quedo parado sin hacer nada, dejo la mochila de golpe en el suelo y corro al gimnasio para ver si está bien ¡Demonios! Se ha desmayado, todas se apilan alrededor. El sensei me ve y…

- ¡Kanda! Que bueno que andas cerca, por favor llévala a la enfermería, está desmayada. -me dijo sokaro con alivio en su rostro.

-Sí. -dije sin ponerme a analizar los mil ojos que me miraban cuando la tomé en brazos y salí por la puerta para llevarla rápidamente a la enfermería. Estaba enfadado con ella por lo de hace un rato y luego alce la mirada al moyashi que igual que yo estaba demás enfadado pero ya no importaba… espera ¿dije ya no importaba? tsk, como sea, debo llevarla pronto; entonces la miro… parece dormida, es bastante linda ¡ero que digo! Mejor intento despejar mi mente, es una tonta, ¿Por qué burlarse de Karin sabiendo que es una loca?

Bueno… es su segundo día, no sabe nada de nada, no sabe nada de la escuela, ni de los estudiantes… ni de mí. Exacto, de mí es de quien menos sabe. Llego a la enfermería y la enfermera me mira sobresaltada, acuesto con suma delicadeza a Lenalee en una camilla y le doy los detalles, la enfermera suspira y mueve la cabeza de un lado a otro, me dice que puedo irme pero le digo que está bien que me quede. Quiero ser el primero en comprobar que esté bien al despertar.

...

Han pasado cerca de quince minutos y no despierta; bueno, es comprensible, el balón es algo duro, me sorprende que no haya dejado un chichón en su cabeza.

Recuerdo cuando llegó por primera vez al Colegio, entró muy tímida y parecía asustada, todos los chicos se le quedaron viendo como idiotas cuando estuvo al frente; son tan ordinarios, pero lo que más me sorprendió fue que reaccionara de esa forma al verme, como si fuera cualquier chico; eso me tomó desprevenido, pero no podría confiarme en absoluto, me saludó y yo sólo le respondí con un "hmp", quería mantener la conversación al mínimo; no me agradaba tener que ponerme amistoso con la nueva pero luego me puse un poco enfadado al verla conversar con el moyashi.

Pareció no importarle demasiado; ¿alguien como ella estaría acostumbrada a eso? Que mas da, abrí mi libro y pasé las páginas; ella sacó su libro y siguió la lectura con sumo cuidado, no pude evitar echarle un vistazo que ella no pasó desapercibido, luego fuimos al laboratorio para describir las fases de la raíz de cebolla, que aburrido, como si no lo hubiera hecho ya un millón de veces en los cursos extras a los que me metía mi padre; ella no pareció tomar iniciativa; sin embargo quise ser cortés y cederle el microscopio, ella lo aceptó de mala gana ya que ni siquiera la miré, eso me resultó divertido.

Describió la primera fase con seguridad, le pregunté si podía mirar; todavía no sabía si estaba en lo correcto y no me apetecía pasar mi tarde escribiendo un ensayo por un error ajeno. Ella le cedió el microscopio al moyashi y miré. Estaba en lo correcto. Tsk, parecía que la chica era aplicada y atenta a el, Lenalee Le; no pude evitar remarcar una sonrisa, ella se sobresaltó, se dio la vuelta y se puso algo sonrojada, fantástico!, pensé en ese momento con fastidio, no podía hacer siquiera eso sin incomodar a una chica, muchos creerán que eso es bueno pero me resulta de lo más molesto; es por eso que paso el menor tiempo con chicas; sin embargo su rostro volvió al ser el mismo tiempo después; describí mi fase y ella dudó; eso me agradó bastante, nadie osa cuestionarme de ese modo en clase; me intrigaba que era lo que pensaba en esos momentos.

Al final me di cuenta de que era bastante inteligente, como yo, era el mismo nivel; quedé sorprendido por eso y la sensei Klaud también; no se por donde me salió lo caballero y le estuve a punto de prestar la libreta para pasar apuntes cuando el moyashi se interpuso, ella aceptó y después salí deprisa del aula con algo de enojo. Debe pensar que soy un raro pero no me importa ¿o sí? claro que no! entre más lejos esté de mí mejor, aunque es algo repentino, no me ha molestado aún, tal vez sea ese el problema, estoy tan acostumbrado a que las chicas se queden embobadas conmigo y el moyashi que ciertamente me desconcierta que ella no se fije en mí.

Algo va mal… no puedo… no puedo dejar de pensar… en ella, durante las clases; ¿Qué demonios sucede conmigo? ¿Las hormonas? He leído sobre eso y no me agrada; es tan mecánico, aunque me sorprende que no me haya pasado antes, no solía demostrarlo, pero aunque finja que no me importa… la verdad me preocupaba que me hubiera tardado tanto, no es que me guste, pero… me siento atraído de alguna forma; no lo entiendo, se siente… bien.

¡NO! Mejor dejo de pensar en eso, me hace pensar cosas estúpidas en verdad; me concentro en las clases y trato de pensar en ella al mínimo, funciona, pero a la salida tengo la necesidad de verla; para mi mala suerte se haya en la tabla de anuncios junto con el moyashi, lo había oído situársele tras de ella, no puedo evitar ver eso más tiempo y me aleje de aquel lugar. Miro por ultima ves y Le se va después de percatarse que su presencia no es grata para Road, que intuitiva, se despide y sale; yo fui tras de ella después cuando Road dejo en paz al moyashi y el la llama pero ella ya se había ido.

.

- Tardaste Yuu, ¿Dónde estabas? ―dijo en tono de queja Alma como si fuera un niño.

-tsk, no tengo por que decirte a donde voy además, tengo que hacer unas cosas. -le dije para evitar que me llenara de preguntas.

-Es una chica ¿Cierto? -dijo con astucia y picardía a la ves ¿Cómo lo lograba? ¡Demonios! Me conoce lo suficiente después de todo era mi mejor amigo de la infancia pero parecía mi hermano menor; vaya molestia, pero intento mostrarme sereno.

-No, es la escuela. -digo cortante mientras desayunamos.

- ¿Una chica? -dijo mi abuelo sorprendido, las palabras "Yuu-kun" y "chicas" no cuadraban en una sola oración si no era porque me perseguían.

-No, él se inventa cosas y no me llames Yuu. ―dije realmente molesto, él se rió de mí.

-Claro que sí es por eso, ayer iba a pasar por ti porque el señor Zhu dijo que lo ayudarías con algunas cosas de laboratorio y después al entrenamiento de espada eso no lo pude haber previsto… ¡Ja! Y cuando iba paseando por ahí en los bosques, divise a una chica en peligro pero resulta que el monstruo que estaba apunto de atacarla era el roedor pervertido al que siempre estoy espantando pero no pude quedarme de brazos y fui en la ayuda de esa joven y al verla de cerca era muy bonita y después la lleve a su apartamento junto con Allen a la hora de la salida y ahí mismo ¿Qué fue lo que vi? A ti Siguiendo a Lenalee, una chica de cabello verde muy linda debo añadir claro. ―dijo Alma guiñándole un ojo a mi abuelo que contuvo una sonrisa.

- ¿Y eso qué? -dije perdiendo la paciencia.

-La querías llevar hasta su apartamento pero como te dije, fuimos en tu lugar Allen y yo, entonces te escondiste cuando mire hacia tras y ahí me percate de que la seguiste para saber que numero de apartamento era ¿o me equivoco? -dijo con una ceja levantada y acercándose más a mí en la mesa para componer una sonrisa burlona.

- ¡Ah! es que… lo que pasa es… espera ¡¿estuviste con ellos! ―dije hecho una furia, era el colmo, aparte de fastidiarme con eso tenía que andar espiando.

-Eres lento en procesar Yuu Pues claro, tenía que asegurarme de que lo que veía era cierto, además, apenas la acabo de conocer -dijo como si nada bebiendo un sorbo de café.

-Si, ya me imagino. ―dije de mal humor.

-Uhm… se me ocurre una idea, ¡si! Ya lo tengo. -dijo mirando al cielo como si viera una luz emerger de él.

- ¡Oh no! no de nuevo. -dije con fastidio, mi maestro soltó una risita.

-Lenalee Le, ¿Lenalee? Me pregunto si será la hermana de Komui. ―preguntó mi padre.

- ¿Quién? -dije sin poder contenerme.

-Komui, el supervisor de laboratorio de Kurokawa; él me ayudó con algunos experimentos el día del incidente de los laboratorios del mundo humano; y con la explosión que hubo ese día

-Pues no lo sé.

-Si, debe ser, porque estuvimos charlando y salió el tema de la escuela, él parecía emocionado pues dijo que su hermana entró a Black Order, y así charlamos, le dije que era una buena escuela. ―dijo con una sonrisa.

-Mmm…y resultó muy linda Lenalee-chan. -agrego Alma dándome un empujón.

-¡Alma, te voy a matar por haberme empujado! ¡nadie me toca ni me empuja!.

-¡Atrápame si puedes, lero lero!- dijo de forma burlona y divertida ala ves mostrándome su lengua en señal de burla y eso fue la gota que derramo el vaso, no solo me empujo sino que también se burlo en mi cara y Salí corriendo tras de el por toda la casa como si fuéramos niños peleando por un juguete mientras que mi abuelo no dejaba de reír por lo la escena que estábamos armando.

-Si es cierto y hoy vas a pasar por ella para que yo la conozca.

- ¿Qué?-demonios, este tipo lee mentes o algo mientras sujetaba a alma del cuello.

-Jaja. Eres tan obvio, eso o es que soy súper inteligente. - me dijo poniendo cara sonriente con algo de arrogancia, es lo que yo no entendía de el, era una buena persona, y lo trataban tan mal, o bueno. Me gustaría ser como él, pero no me sale nada bien.

-Tsk, no lo haré. -dije a la defensiva, mi orgullo es más importante que un simple chiste de mejor amigo, no le daría por su lado.

-Pues deberías pasar por ella, recuerda que nuestra especie esta apunto de extinguirse y debes encontrar a una buena esposa lo más pronto posible y Le me parece buena elección para ti. -dijo mi abuelo.

-Tsk, De acuerdo. -dije con simplicidad ¿Para que seguir con esto? Aunque me fastidiaba que siempre me tuvieran que recordar nuestro problema pero tenia que hacerlo por nuestra especie.

-Que rápido eres de convencer. ―dijo enmarcando una sonrisa, lo ignoré y salí del comedor para tomar mis cosas, mi maestro y alma igual salieron la ama de llaves nos despidió y me dirigí al colegio junto con mi amigo.

Luego la vi estaba a punto de acercarme a ella cuando Alma me detuvo por un momento para decirme que la acompañara y luego se fue. al final caminamos juntos rumbo al colegio, platicamos un poco, hoy estaba muy bonita, quise hacerle un cumplido pero soy un desastre, en esos momentos Alma hubiera sabido que hacer, él era el poeta, yo era el callado; y sin duda a ella le encantaría, no parecía ser materialista, ¿¡en que estoy pensando! ¡Demonios apenas si la conozco y ya esta empezando a gustarme! ¡Estúpidas hormonas! Pero no le di importancia cuando ella saco el tema de lo que pensaba de mí, lo pude adivinar enseguida; creía que era un superficial, eso me enfadó, así que le dije sus cosas; igual se enfadó, lo arruiné todo, luego lego el moyashi saludando y sonriendo estúpidamente como siempre lo hace, me enfade un poco por eso y entre al colegio no sin antes dar un ultimo vistazo a esos dos y para acabar de arruinar las cosas, las chicas llegan a perseguirnos a mi y al moyashi cuando entramos, que lata! Lo peor fue que observo tristemente al moyashi y lo dejo preocupado y a mi confundido. Eso fue lo que pasó, si tan sólo pudiera leerle la mente, saber lo que piensa cuando lo ve a el y no a mi…

Sus ojos se abren lentamente, se sienta de golpe y se toca la cabeza, mira hacia un lado y me encuentra sentado observándola; pone los ojos en blanco y…

-¿Kanda, Qué haces aquí? - de acuerdo, eso no fue educado, pero que más da, tendré que explicarle.

-Road te golpeó con el balón. - dije muy serio.

- ¡AH! si, ya recuerdo. -con su mirada buscó a la enfermera.

-Salió; va a dejar unos papeles y regresa. -

-Hmm…

-Un gracias no estaría mal. - dije en tono de reproche.

-¿Por qué he de…? no me digas que… -dijo alarmada.

-Yo te traje aquí. -dije acercándome a la camilla, se puso sonrojada, eso me ponía de buen humor.

- ¡Oh! Supongo que… gracias. -dijo confundida.

-Eso está mejor; vamos progresando.

-Hmp, lo olvidaba, soy una pueblerina extraña. - dijo con sarcasmo.

-Mmm… olvidemos eso ¿si? Mejor empecemos desde cero.

- ¿Empezar desde cero? - me miró aún más confundida.

-Me refiero a… ser amigos y después... -no pude terminar porque mi naturaleza gatuna salió de su escondite me fui acercando lentamente y elegantemente a ella como lo hacían los gatos eso la tomó desprevenida, me miró con asombro por mi comportamiento, como si YO estuviera mintiendo y luego…

-D-de acuerdo, solo amigos. - dijo saliendo de su asombro.

-Te demostraré que soy sincero, ¿quieres ir hoy al centro comercial a comer algo? - dije de improviso.

-Em… pues…-dijo debatiéndose y con la mirada puesta en sus manos.

-O ¿tienes miedo de salir con un extraño? - dije con una sonrisa sensual, una sonrisa que nunca antes había mostrado con las chicas, me sentí raro, pero ella volteo molesta al escuchar la palabra miedo y acepto como si fuera un reto, eso me gustó.


gracias por sus reviews y se aceptan ideas para hacer mas emocionante el fic. Nos vemos y ¡hasta la próxima!