-Oye, todo está bien?-
Ella lo había notado.
Incluso, lo había observado.
Como la cara sería de su amiga, pasó a ser una llena de dolor y angustias.
¿Sera por que tiene algo que ver con el chico que la miraba?
Si, desde que Tigresa se había quedado callada y miraba el publico, podía ver también como un chico la miraba a ella, primero era una mirada simple, pero luego ambos cambiaron sus facciones.
El la miraba de manera fría.
Ella, de manera triste.
Algo pasaba.
Algo pasa.
Acaso, ¿Tigresa tiene alguna relación con el chico?
-¿Tigresa?-
-He?- La chica, sacada de su trance, miraba a su amiga -He...Si, estoy bien...estoy bien- Tratando de imitar como siempre su cara larga, la chica respondía.
-¿Segura? Digo, por que te podía ver como aquel chico te miraba de mala forma- Víbora volvía al ver al chico.
Ahora ya no se mostraba serio.
El estaba sonriendo, cargando a una niña en sus hombro, facilitándole la vista.
-Bueno, tal vez me con fundí- Sonreía -Se ve lindo-
Dejando de lado a su sonrojada amiga, Tigresa observaba de nuevo al chico.
Este sonreía, cargando en sus hombros a una niña.
Se encontraba confundida.
Hace no mucho la miraba con frialdad.
Casi con odio, podría asegurar.
Pero no es un memento en el que se distrae y esta sonriendo.
Pero, de igual forma, un sentimiento raro le afectaba en el pecho.
Llevándose ambas manos en aquel lugar nuevamente.
Con una mirada de dolor, podía visualizar que aquel chico miraba atentamente, junto a la niña en hombros, la presentación de Grulla.
-
-¿Hm?-
Mirando a un lado, Po visualizaba a un grupo de 5 hombres, todos ingresando a una pequeña tienda de campaña que se había colocado en aquel lugar.
De ser simples personas, dejaría que ingresaran de forma normal, ya que cualquiera compraría allí.
Pero este no era el caso.
Se los podía notar a la distancia.
No tenían buenas intenciones.
De por si, ya mal aspecto causaban y no solo por su apariencias, si no también que se habrían paso entre la multitud, empujándola y golpeándola.
-Mas problemas- Fastidiado, Po baja a la niña de su hombro, dejándola en el suelo -Ya vuelvo niña- Recibiendo una sonrisa por la niña, tallandole la cabeza, Po iba hacia aquellas personas.
Una vez llegado, podía oír ruidos y quejidos.
-Miren cuanto dinero-
Apoyándose en el marco de la puerta, Po veía como aquellas personas tomaban el dinero que había recaudado los vendedores.
-Oye Fung, ¿No llevamos todo?- Preguntaba uno de los ladrones.
-Si, podríamos venderlo y comprar armas-
Todos estaban con grandes bolsas en sus espaldas, metiendo dentro de estas todo tipo de cosas de valor y dinero.
-Oye Fung, ¿por que no te detienes de una vez?-
Todos, alarmados, miraron hacia la puerta, donde estaba situado Po.
-Po, mi gran amigo, ¿como has estado?- Saludaba nervioso.
-No me quejo-
-Pues nosotros tampoco- Decía, sonriendo de forma forzada -Mira, nosotros nos llevaremos todo esto, así que ve por ahí, seduce a una chica, ya sabes, cosas de hombres-
-Si fuera en otras circunstancias tal vez, pero...- Tronando sus nudillos -Ya sabes como se ponen las cosas después-
-Okey...- Dando un paso atrás -¡Ahora Chicos!-
Po rápidamente se puso en una pose de batalla que le daría completa defensa.
Pero...
-¡Nos rendimos!-
Una gota de sudor caía por su sien.
Ver como 4 de los 5 estaban arrodillados frente a el, con la frente pegada al suelo.
-¡Par de idiotas!- Exclamaba Fung furioso -¡Eso no! ¡Lo de la pelea!-
Todos se levantaron de forma rápida y se lanzaron a Po.
Uno de los hombre de Fung trato de golpearlo en la cara, pero se llevó una sorpresa al ver que al golpear el rostro, la imagen se había borrado.
-Pero que...?- Decía confundido, cambiando su semblante de confusión a dolor -Arrrrgh- Dando dos pasos hacia atrás, tomándose el abdomen, viendo hacia delante, donde estaba Po con el brazo tendido.
Sus ojos se habían borrado.
Pues el golpe que le dio el chico, lo había dejado K.O
-El que sigue- Decía Po, sonriendo.
Mirando a un lado, Po veía como otro de los hombres de Fung saltaba por lo alto, tratando de golpearlo con una patada en picada.
El solo movió su cuerpo a un lado, dejando que su enemigo pasase de forma simple alado de el.
Al caer al suelo de pie, rápidamente lanzo una patada con giro hacia el rostro de Po, fallando descaradamente.
Po había atrapado la pierna, pateándole con fuerza la otra con la que se sostenía, haciendo que quede tendido en el aire por unos segundos.
De forma rápida, golpeo el pecho del hombre con su codo, enterrándolo en el suelo del lugar.
-Alguno mas...?- Fingiendo un bostezo, Po hacia un ademán con su mano.
Rápidamente movió su cabeza, esquivando un golpe que venia en dirección de atrás de el.
Girando de forma brusca, Po le golpeaba en el rostro al hombre, empujándolo unos pocos metros, haciéndolo derrapar con sus pies en el suelo.
-Atacar por detrás, que bajo has caído- En un destello, Po se había posicionado frente al hombre, golpeándolo de forma brusca en su abdomen con su rodilla, haciendo que este se doble, dejando al descubierto su espalda.
Po juntó ambos brazos, alzándolos a la altura de su cabeza, dejándolo caer con fuerza en la espalda de su enemigo, dándole un golpe de mazo.
Agachándose, Po esquivaba una patada.
-¿Otro ataque por la espalda?-
Juntando sus brazos al frente, Po detenía un fuerte golpe, forcejeando.
Rápidamente, este había abierto ambos brazos, dejando al descubierto todo el tronco de su enemigo, golpeándolo de forma rápida y precisa en todo el cuerpo.
Al cabo de 30 segundos, el sujeto había caído al suelo, tendido en moretones y algunas lineas de sangre en el rostro.
-Bueno...quedas tu- Girándose, Po veía como Fung estaba serio, mirándolo -Espero que me des mas pelea que la ultima vez-
-Tranquilo, yo también he mejorado- Sonriendo, Fung flexionaba un poco sus piernas, retrayendo un poco los brazos a la altura de su cintura -¡AAAHHH!- Gritando con fuerza, Fung comenzaba a emanar un aura marrón de su cuerpo.
Po lo miraba sorprendió.
-Esa aura...-
-¡Si! ¡He aprendido a controlar mi poder interno!- Decía Fung, Sonriendo.
Rápidamente, Fung se lanzó a Po, lanzando un golpe.
Po, al igual que Fung, también lanzó un golpe, chocando su puño con el de Fung, haciendo temblar levemente el suelo.
-Je, ha dolido un poco- Decía Po, sonriendo, forcejeando con Fung.
-Aún no has visto nada- Usando su brazo como apoyo, Fung giró rápidamente en el aire, pateando el pecho de Po, alejándolo un poco.
-Coff...- Tosiendo, Po miró a Fung -Bueno, yo también me pondré serio- De la nada, su cuerpo fue rodeado de un aura blanca en forma de destellos, sorprendiendo a Fung.
-¡Tu...lo has hecho sin esfuerzo!- Decía Fung, enojado.
Rápidamente, ambos se lanzaron contra el otro, chocando sus puños, lanzándose golpes de forma rápida.
La mayoría de golpes por parte de Fung, Po los esquivaba con facilidad.
Pero para Fung, eso era otra cosa.
Todos los golpes que Po lanzaba, los recibía.
Cuerpo.
Rostro.
Por todos lados, lo golpes y patadas de Po, los sentía.
Le era imposible ver los golpes que el lanzaba.
En un momento, Fung lanzo un golpe pero Po lo detuvo con los brazos cruzados, saltando, girando en el aire, Po le dio una fuerte patada en la boca, haciendo que este cayese en el suelo.
Fung se levantó lo mas rápido que podía, pero no bien lo logró, Po le había dado un potente golpe en el abdomen, doblándolo.
Rápidamente, le dio un rodillazo en la cara, levantándolo un poco en el aire.
En la caída, Po pateó la espalda de Fung, lanzándolo aún mas alto, atravesando el techo de la tienda de campaña.
Aumentando el tamaño del su aura, Po salió volando por los cielos, tratando de asestar un potente golpe, Pero Fung se dio vuelta rápidamente y también lanzo un golpe, chocando su puño con el de Po, creando una enorme corriente de aire.
-
La Briza estaba tranquila.
Pero una distinción en el aire.
Una pequeña, acompañada con un fragmento de poder, había hecho que Oogway, quien estaba con los ojos cerrados, los abriera, mirando a su amigo juntos a el.
-El Guerrero Dragón...- Decía Oogway, llamando la atención su de amigo -Esta cerca-
Rápidamente, Shifu detenía el combate de Tigresa, llamando la atención de todos.
-Habitantes, el Maestro Oogway eligira al Guerrero Dragón-
Tal como había terminando sus palabras, Los 5 Furiosos se pusieron en una fila.
Una alado del otro.
Sonrientes.
Pero, había algo que había llamado la atención de uno de los guerreros.
Y es que Oogway no apartaba su vista de los cielos, mirándolo de forma sería.
Para luego sonreír.
Y comenzar a caminar lentamente hacia ellos, sin apartar su vista del cielo.
Que significaría?
-
En los aires, Po y Fung, seguían luchando en un intercambio de golpes.
Sus golpes hacían ecos en los aires, creando ondas de sonidos y de impacto.
Este tipo de evento sobrenatural, por así llamarlo, tendría que tener la atención de todas las personas en el Templo de Jade.
Pero, gracias a los fuegos artificiales, nada de eso se oía.
Po había golpeado en todo el cuerpo a Fung, que ya parecía que estaba harto.
-Haff...haff...- Fung, respiraba agitado -No me mataras, ¿verdad?-
-¿Tu que crees?- Sonriendo de forma maligna, Po rápidamente apareció sobre Fung, golpeando fuertemente su cabeza con el codo, haciendo que este cayera en picada.
Po se había dejado caer y tomó a Fung en el aire, lo sujetó de un brazo y con su mano libre, creo una especie de ráfaga blanca que los impulso a ambos, haciendo que cayeran mas rápido.
FUSSSSSH
POOOOOOOOM
BRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR
-
Un escandaloso ruido, asustó a todas las personas quienes estaban esperando el momento especial.
El momento en que alguien seria elegido como El Guerrero Dragón.
Todos estaban sorprendidos.
De un momento a otro, en el centro del patio del Templo, se había levantado una enorme columna de polvos y tierra.
De apoco, la tierra comenzó a desvanecerse.
Dejando a la imagen algo completamente impactante.
Un chico, joven, tal vez de 20 y tantos años, sobre un hombre, se podría decir que pisaba los 30 y moneda.
El chico tenia tendido el brazo del hombre en su espalda, apoyando su rodilla en la cintura del sujeto.
Era obvio.
Ambos cayeron del cielo y tras impactar con el suelo, dejaron un gran cráter en el patio.
-¿Con eso tienes?- tranquilamente, el chico hablaba, doblando el brazo del hombre quien sufría del dolor.
-Si! Si! Pero dejame ya!- Gritaba del dolor.
Soltando el brazo, Po había dando media vuelta para irse.
Pero...
Un dedo.
Sip, un dedo arrugado lo había detenido.
Ese, dedo, lo tenia apuntando.
-D-disculpe Maestro...- Los murmurios y algunas risas de las personas le dificultaban su habla -No era mi intención ingresar de este modo, por favor, siga- Haciéndose a un lado, Po observaba como los 5 Furiosos se estaban levantando o saliendo de algunos escombros.
-Interesante...- Decía Oogway, tomando la mano de Po, alzándola junto a la de el -El universo nos ha traído al Guerrero Dragón-
El puro silencio, tras la impactante noticia, se había fulminado por gritos de las personas.
Todas festejaban.
Pues, tal como dijo Oogway, el Guerrero Dragón, ha hecho su aparición!
Al igual que algunos de los furiosos, Po, estaba confundido.
Mas cuando algunos encargados del Templo, lo habían subido a un tipo de carruaje, llevándolo dentro del Templo de Jade.
-¡Maestro!- Exclamaba Shifu -¡Por que a seleccionado a ese chico! ¡No tendría que eligir a Tigresa!? Eso ha sido un accidente!-
-Ahh Shifu, los accidentes no existen- Calmado, Oogway marchaba, dejando a Shifu enojado y detrás de el, sus alumnos.
-Maestro- Todos los guerreros se arrodillaron frente a el, mientras Tigresa hablaba -Le fallamos- Todos bajaron la cabeza.
-No, si ese chico no se ha rendido para mañana, yo les habré fallado a ustedes-
-
PAMPAMPAMPAMPAMPAMPAMPAMPAM
PAMPAMPAMPAMPAMPAMPAMPAMPAM
PAMPAMPAMPAMPAMPAMPAMPAMPAM
-Oigan...creen que debemos acercarnos?-
Sus amigos estaban asustados.
Pero a ella no le importaba.
Desde que observó como ese chico era elegido como El Guerrero Dragón, su rabia se había expulsado.
No paraba de golpear esa vieja madera.
Con cada golpe, todo el lugar temblaba por las ondas de aires que esta expulsaba.
Y si no fuera mucho, sus puños se habían llenado de fuego, aumentando mas el daño a aquel viejo roble.
-Dejenla, no hay caso- Decía Víbora, mirando con pena a su amiga.
Ella sabia que Tigresa era la mas afectada en todo esto.
De por si, ellos estaban algo decaídos por la injusticia al no ser elegidos ellos.
Pero, Tigresa? Ella se lo tomaba muy a pecho.
Víbora sabía el por qué de su enojo. Pues hace tiempo, Tigresa le habría contado su objetivo, pero todo esto solo hizo que sus sueños se desplomarán ante sus ojos.
-
-"¿¡Por que!?-
PAMPAMPAMPAMPAMPAMPAMPAM
Sus golpes eran rápidos.
Tantos que parecía que sus puños se mostraban borrosos.
-¿¡Por que tenia que pasar esto!?-
PAMPAMPAMPAMPAMPAMPAMPAM
-¡Yo tendría que haber sido elegida! ¡Yo! ¡Y no ese estúpido chico!
-
-Vaaaaaayaaaaaa- Mirando por todos lados y limpiándose un poco su remera por su combate, Po observaba el interior del Templo de Jade -Asi que este es el Templo de Jade-
Caminando por todo el lugar, Po observaba cada cosa que había en cada sitio.
-¿La urna de los guerreros susurrantes, será verdad que lleva un ejercito dentro?-
-¿Terminaste de curiosear?-
Dándose vuelta, Po miraba a un anciano frente a el, llevándose ambas manos en su boca, aguantándose las ganas de reír.
-Jeje...he si...jaja...- Po hacia lo posible para que no se le escape una carcajada.
-¿De que te ríes?- Serio, preguntaba Shifu.
Pero el chico no se para de aguantarse las ganas de reír.
-Mi paciencias se agotan-
-Jaja...esta bien- Recomponiendose y deshaciéndose de todas ganas de reír, Po miraba al viejo.
En una situación incomoda, donde solo el silencio los cubría a ambos.
-Así que...- Caminando hasta el chico, mirándolo seria mente -Tu eres el Guerrero Dragón...-
-No lo se...- Serio, cruzándose de brazos, igualando la seriedad del viejo frente a el.
-No! No lo eres y nunca lo seras hasta que alcances el nivel mas alto del Kung Fu y Reveles los poderes del Guantelete del Dragón!- Gritaba el viejo, señalando en el techo una inmensa estatua de Dragón que en sus fauces tenia lo que parecía ser un Guantelete Azul.
-Ah...- Sin interés, por miraba la estatua -Y como le hago? Uso un trampolín o...-
-¿Me estas tomando el pelo?-
-Te tomaría de las orejas, que eso si tienes mas que pelo...- Susurraba Po.
-Que murmuras!?-
-Nada, que estoy pensando la forma de bajarlo-
-Crees que te daré el secreto, del poder ilimitado, así de fácil?- Decía Shifu, burlándose -No! No lo haría y nunca si es un chico como tu!-
-¿Perdon?-
-Cuerpo delgado...no pareces tener un buen aspecto de combate-
-Si ese es el problema, entonces entreneme-
-Jajajaja y piensas que lo haré?- Reía Shifu -Dame un motivo para que lo haga-
-Por el Valle. La gente que quiero y amo está en el valle y deseo protegerla-
Las palabras del Po, demostraban determinación.
Fuerzas en su voluntad.
-Muy bien, empecemos- Decía Shifu, seguido por Po donde la sala de entrenamiento -"Te haré sufrir...chico"-
-
Fin capitulo :3
