Abrió los ojos topándose con el angelical rostro de Inuyasha que aun dormía, ¿Cuánto tiempo había pasado?, fueron horas el sol ya no se reflejaba por la ventana soltó un suspiro sin dejar de ver la perfección de su novio, todavía no comprendía bien lo sucedido pero se sentía tan atada a el ahora sin duda ni Kikyo podría separarlos sonrío ante esa idea levantándose de la cama con la sabana enredada.
La jalo tumbándola a su lado para abrazarla con fuerza, maldito idiota o peor remedo de hombre así se sentía después de lo ocurrido, era una niña a la que le robo su inocencia su infancia y ¿para que?, Abandonarla, no podía atarse a ella solo por un rato de perdición menos cuando había logrado tener a la mujer que de verdad le interesaba.
Correspondió confundida si pudiese interpretar sus caricias diría que estaba desesperado esa forma de tomarla entre sus brazos con tanta fuerza, estaba feliz el la quería mucho mas que a nada y ella entendía que lo amaba, este era el amor que tan poco comprendía, algo dentro de su pecho que bailaba al compás de su corazón….-Debo regresar a casa si Kikyo se percata de mi ausencia se enojara-La soltó sus ojos miel miraban los suyos desesperadamente querían gritarle algo pero no comprendía estaban tan confundidos.
Enredo su dedo en el cabello ondulado, adoraba su cabello siempre rebelde pero hermoso como ella…-Tu cabello es bonito-Sonrío deslizando el dedo por el riso, que estupido comentario-Ten cuidado-Le dio la espalda para que se vistiera se conocía lo bastante bien para saber que caería en la idiotez si la miraba desnuda de nuevo, agacho la cabeza pasándose las manos por la cara, nunca se sintió tan culpable ni siquiera conocía la culpa hasta este preciso momento.
-No te despedirás-Termino de enlazarse el vestido torpemente, rodeo la cama para hincarse y ponerse frente a el, tomo su mano y con una sonrisa…-Te amo-Estando segura podía decírselo con libertad.
El estomago se le anudo intento sonreír…-Yo también ve a casa- Kagome se levanto le beso la mejilla para salir de la habitación -Que hiciste- Volteo a la cama notando una pequeña mancha de sangre prueba de la inocencia de la ex niña.
Bajo los escalones lentamente, aun se sentía adolorida, suspiraba una y otra vez, se casarían viviría en ese enorme castillo y los dos serian muy felices como en los cuentos de hadas que Kikyo le contaba cuando era mas pequeña.
Carraspeo la garganta saliendo de entre las sombras…-¿Le fue buen señorita?-Dibujo una sonrisa maliciosa, conocía al señor de la casa era un mujeriego de lo peor pero cayo bajo al acostarse con esa niña.
Agacho la cabeza llena de vergüenza era como si esa mujer pudiera leerle la mente, pero eso sonaba imposible nunca adivinaría que habían hecho…-Si- Observo como la criada abría la puerta invitándola a salir cortésmente…-Gracias-se apresuro a salir no soportaba mas la mirada inquisidora de Kagura.
Bajo del caballo parándose frente a ella, tenia algo diferente su mirar ya no era tan inocente…-Señorita- la saludo con la cabeza como todo un caballero ella correspondió el saludo, miro a la casona meneando el rostro negativamente rogaba que Inuyasha no se hubiese propasado.
-No se que hacer Miroku…. Quiero estar con Kikyo lo de Kagome fue un error-Miraba el ventanal con tristeza…-La deje irse sola es noche pero ni siquiera puedo verla a la cara- No quería perder a Kikyo sus planes de boda seguían a flote pero que haría con la hermana pequeña.
-Te lo dije, era solo una niña Inuyasha le arruinaste la vida mínimo se un hombre y cásate con ella- Pobre Kagome su amigo se veía convencido a no responder por lo ocurrido que haría esa niña, ya no tenia posibilidades de casarse sin terminar humillada por no ser casta.
-No me casare con Kagome- Sin amor y solo por compromiso ni loco, amaba a Kikyo y se quedaría con ella aun si esto significaba herir a su ex novia en el alma.
-No te casaras pero si te acostaste con ella, eres un hombre muy débil- se sentó en la cama notando la pequeña mancha de sangre, le destrozarían el corazón a la niña cuando supiera la verdad.
-Kagome- empujo la puerta, sonrío al verla recostada en la cama…-Podemos hablar ahora necesito decirte algo- camino manteniendo la distancia.
-Esta bien- Siguió metida en la cama tapada hasta el cuello, por poco la descubre no pensó que subir por la enredadera seria tan difícil cada hueso del cuerpo le dolía.
-Esto me resulta difícil-Trago saliva respirando profundamente…-Pequeña esa relación tuya y de Inuyasha no podrá ser por que el es muy grande para ti-Abrió los ojos asustada por el brinco que dio Kagome.
-!Tu no me vas a decir con quien debo estar o no!-Olvido su apariencia despeinada y sucia enfrentaría a Kikyo por Inuyasha…-Dame una buena razón ni siquiera la tienes-Le dio la espalda llena de resentimiento.
-Por que el me pidió matrimonio y yo acepte te parece buena razón-Dio unos pasos atrás por el fuerte empujón de su hermana.
-¡Mentirosa! El me quiere- La golpeaba con todas sus fuerzas pero que mala era Kikyo decirle tal blasfemia para separarlos.
-¡Cálmate!-Le sujeto las manos impidiendo que la siguiera empujando…-Es verdad pregúntaselo a el nos casaremos ¡en un mes!-Cambio la calmada voz subiendo el tono, no creía lo que veía Kagome parecía una loca mirándola de esa forma.
-No es cierto-Palideció por la mentira por que eso no podía ser verdad si acababan de pasar momentos mágicos, presiono su cabeza por la confusión ya no entendía nada, vio a Kikyo con rencor…-Quítate de mi camino- La empujo caminando a la puerta con lentitud.
- A donde vas, Kagome espera por favor-Le detuvo del brazo con fuerza pero cuando su pequeña hermana volteo con los ojos grandes apunto de estallar en llanto llenos de odio, la soltó.
-No me toques, Inuyasha me dirá la verdad ¡mentirosa!-Corrió con toda la energía que le quedaba lo mas rápido que pudo apunto de estallar en cólera, como esa mujer que la crío desde pequeña que la arropaba por las noches le causaba tanto dolor con sus mentiras.
-¡Kagome!-Intento alcanzarla pero fue imposible, acaso su pequeña hermana de verdad amaba a ese hombre pero no podía permitir que estuvieran juntos solo era una niña y el un monstruo, debía disfrutar mas de su infancia jugar sonreír como lo hacia antes de conocerlo a el.
El aire le secaba la cara pero seguía llorando, solo de imaginarse que eso fuera verdad, el pecho le dolía muy fuerte y no estaba herida ni siquiera sangraba ¿Qué pasaba?, se detuvo sonriendo era el como un príncipe en su caballo.
Jalo las riendas frenando al animal que relincho levantando las patas delanteras para detenerse, bajo de un brinco…-Me preocupe- Aunque estaba oscuro notaba los ojos brillosos….-¿Te paso algo?-Se acerco pero ella retrocedió, levanto una ceja confuso.
-Es mentira dime que lo es-Apretó los dientes ahogando los sollozos que se le atoraron en la garganta…-Kikyo me dijo que se casarían en un mes, pero eso no puede ser verdad por que tu te casaras conmigo yo soy tu novia y ella no es nada-No se le atoraron las palabras no tartamudeo todo salio bien como quería que sonara.
El aliento se le fue, ya sabia la verdad, abrió los labios con el corazón apunto de estallarle…-Es verdad le propuse matrimonio-Ahora como le explicaría todo sin lastimarla mas…-Yo me acerque a ti para convencer a tu hermana de casarse conmigo, sabia lo noble que era Kikyo y ella no permitiría que me aprovechara de su hermanita-por mas que buscara una forma de suavizar la verdad de cualquier manera sonaría descabellada.
Arrugo la frente apretándose el pecho, ya no tenia ganas de llorar, el dolor del pecho la distrajo algo se rompió dentro de ella…-Todo fue un plan para acercarte a mi hermana-Sonrío como un reflejo…-Me utilizaste-se mordió los labios.
-Perdóname se que no lo merezco pero de verdad lo siento- Se quedo rígido por la actitud de Kagome, algo inusual, por lo menos esperaba que llorara o le gritara, era mas aterrador verla así tan calmada.
Cerro los ojos aguantándose el llanto, no le daría el gusto…-Tu y Kikyo no se van a casar tienes una semana para decirle lo que paso entre los dos o yo se lo diré-Le dio la espalda retomando el camino pero ahora a su casa.
-¿Qué?-Camino rápido deteniéndola de los hombros.
-No vuelvas a tocarme-Susurro dándose la vuelta y quitando las manos de Inuyasha con brusquedad…-Creíste que te aprovecharías de una niña y lo hiciste pero no soy tan tonta… escogiste a la persona equivocada para burlarte-Su actitud era algo que no podía controlar tenia la necesidad de hacerle pagar, odiaba sentirse usada y peor enamorada de un miserable como el.
-Kagome seria mejor que pensaras las cosas- Sonrío por su actitud valla que la vida daba sorpresas la niña convertida en una fiera amenazante con deseos de venganza…-Eres demasiado dulce esa actitud no te va-Le acaricio la cara esperando que se calmara.
Sonrío quitando los dedos de su querido novio…-Tu acabaste con esa dulzura es duro despertar y darte cuenta que la ingenuidad hizo que te timaran- usada como un trapo viejo entre mas lo pensaba mas odiaba la idea y su rencor incrementaba…-Una semana- Retomo el paso sin mirar atrás.
Estaba impresionado por el cambio de actitud de Kagome de una niña a una mujer, ¿Y ahora que haría? Las palabras de Miroku le taladraron la cabeza, maldito miroku tenia razón jugo con fuego y se quemo.
No pudo dormir en toda la noche pensando en ese mentiroso, actúo sin pensarlo incluso ella se sorprendió con la amenaza pero no sentía culpa todo lo contrario quería vengarse de el con todas las fuerzas de su corazón.
-Kagome… por lo de anoche necesitamos hablar, se que estas enojada pero es lo mejor para ti-Pobre de su pequeña recostada con la ropa sucia los ojos ojerosos y la mirada perdida.
Sonrío levantándose de la cama, Kikyo no tenia la culpa de nada pero era simple la detestaba por ser mejor en todo incluso cuando sintió que algo le pertenecía resulto ser mentira…-Tu no sabes que es mejor para mi, debo tomar un baño así que déjame sola-La empujo obligándola a salir.
-Espera no puedes seguir con esa actitud-Se apoyo en la puerta resistiéndose a los empujones esta situación de berrinche debía parar…-¡Te hablare sobre las relaciones de pareja!-Sonrío cuando la pequeña ceso los jaloneos.
-Te escucho-Dio unos pasos atrás sin dejar de clavar los ojos en los de su hermana, empezó hablar lento primero con vergüenza pero después todo fluyo, cada palabra le provocaba dolor de oídos si hubiese sabido antes algo de lo que hablaba Kikyo quizás no se hubiese regalado a ese hombre, estaba perdida en altamar si ellos dos se casaban su vida terminaría reducida a humillaciones, nadie la aceptaría con esa falta de moralidad cometida, se dejo caer en la cama tapándose la cara con ambas manos de la vergüenza.
-Tranquila no llores pequeña solo fue una platica se que es bochornoso hablar de esto pero eso es lo que pasa entre dos personas… solo que es importante que jamás te dejes tocar por alguien sin antes casarte-Se hinco quitándole las manos de la cara, esa mirada la misma de su sueño ella lloraba ¿Pero por que?…-No llores ¿Por qué?-
Se ahogaba en una tormenta y ni siquiera Kiko le ayudaría si se enteraba le causaría una gran pena, su hermana no se merecía esa vergüenza esa falta que cometió por su ignorancia, lo peor es que Inuyasha sabia lo que le pasaría y ni aun así le interesaba remediar las cosas solo le importaba Kikyo… maldito mil veces maldito…-Lárgate-No tenia cara para ver a Kikyo la mujer perfecta.
-Esta bien, si te interesa paseare con Inuyasha-Se levanto mirándola con soberbia esa actitud altanera empezaba a cansarle.
Se levanto de la cama obligándola a correr de su cuarto…-¡Vete!-Le cerro la puerta clavando las uñas en la madera, estuvo tan ciega, no lo dejaría ser feliz no lo merecía.
-Señor Taicho le advierto que ni siquiera intente propasarse-Que compañía menos grata le toco soportar todo por su hermana.
-Le advierto que no lo intentare-Tenerla a su lado ya era maravilloso para el, aun su actitud frívola le gustaba, ignoraría la advertencia de Kagome nada podía hacer una niña de catorce.
Ahí estaban los dos paseando por el jardín como dos enamorados Inuyasha se veía tan feliz, se dio la vuelta apretando la tela de su vestido, vio su armario lleno de coloridos diseños tan infantiles, camino lentamente para jalarlos y tirarlos, los odiaba tanto como el dolor dentro de su cuerpo…-No sabes con quien te metiste-No le enseñaron hacer débil menos a permitir que se burlaran de ella era una mujer fuerte inteligente e Inuyasha pagaría.
-Su hermana fue a buscarme… la noticia le dolió mucho-Se detuvo cuando su querida prometida lo hizo para pararse frente a el.
-Lo se Kagome es una niña vulnerable y su actitud ha sido muy infantil pero lo superara-Suspiro acongojada ojala esa actitud de rebeldía se le pasara pronto no quería irse dejándola así.
-Lo hará-Le tomo las manos acariciándolas, la enamoraría poco a poco y si Kagome hablaba negaría las cosas la actitud que la niña tomaba le convenía pondría de excusa que se debía a un berrinche infantil.
Carraspeo la garganta quitando las manos con un leve sonrojo en las mejillas…-Sigamos caminando-Retomo el paso con el a su lado…-La boda será en un mes claro si a usted le parece- Hubiese querido mas tiempo para conocerlo pero tiempo era algo que no tenia, no con su hermana a disposición de Inuyasha.
-Por mi seria mañana mismo, pero un mes esta bien- Solo pensaba en la noche de bodas, deseaba demasiado a Kikyo.
Se tallaba la piel con fuerza intentando quitarse la sensación de su tacto, la beso, acaricio como si de verdad la amara, solo para acercarse a Kikyo, hundió la cabeza en el agua quedándose buen rato dentro para salir aspirando aire desesperadamente…-Me las pagaras- Salio de la tina secándose con cuidado necesitaba salir de esas cuatro paredes, el rechinido de la puerta la hizo ponerse su camisón rápidamente y asomarse…-Que pasa-.
-Señorita la buscan, un caballero-Agacho la cabeza quedándose en la entrada.
-Dile que pase-Quito las horquillas de su cabello haciéndolo caer para mojar la bata semitransparente que delineaba con detalle su delgado cuerpo.
-¿A su habitación?-Trago saliva temerosa de la contestación de su patrona pero por el genio que traía temía un regaño.
-Si-Camino a la cama sentándose en ella con la mirada perdida, desde ayer no probaba bocado y no tenia hambre ni ánimos de comer.
Entro a la habitación evitando verla por su apariencia ahora se explicaba por que Inuyasha no pudo resistirse a los encantos de la ex niña…-Señorita Higurashi es un gusto conocerla-Miraba de soslayo.
Levanto una ceja con fastidio, agacho la cabeza notando la escasa ropa que traía puesta, comprendía cada vez mas de los hombres todos eran iguales solo buscaban una cosa, aprovecharse de las mujeres…-No se apene usted es el hombre que me tope la otra vez ¿que quiere?-Abrió los ojos un poco mas por la idea que se le vino a la mente, ese sujeto debía ser algo de Inuyasha.
-Puede decirme Miroku, soy amigo de Inuyasha- Trago saliva cuando Kagome se acerco parándose detrás para susurrar.
-Amigo, entonces debe saber mi situación-Soltó algunas carcajadas alejándose del nervioso hombre, no podía creer lo que provocaba en ese sujeto con que este era el poder de seducción del que le hablo Kikyo.
-Si señorita y créame que lo lamento mucho, he venido a disculparme por mi amigo- No comprendía su actitud tan confiada, incluso frívola y mas seria no como la ultima vez que la vio, no esperaba menos debió afectarle mucho el engaño de Inuyasha.
-Ustedes los hombres son todos iguales, vallase de aquí y no vuelva- ¿Qué le pasaba? Su corazón estaba tan herido que se le congelo para ya no sentir y no podía cambiar su actitud al contrario cada minuto que pasaba se sentía mas diferente.
-Solo quiero ayudarla-No quería que esa niña pensara que todos eran iguales quedarse con una mala experiencia podía cambiar a la gente, seria una lastima que siento tan bondadosa terminara corrompida.
-Ayudarme… sabe que puede hacer decirle a Inuyasha que se muera-No media sus palabras en el pasado desearle la muerte a alguien le hubiese resultado imposible y menos decirlo ahora no le pesaban esas palabras, todo le daba igual.
-Comprendo su dolor, volveré cuando este mas calmada-Miroku salio por la puerta a paso rápido, ya no era mas una niña eso estaba claro, cuando la conoció le intereso no como un juego mas, pero lamentablemente entablaba una relación con Inuyasha y el como amigo del susodicho debía respetar eso la lealtad entre hombres que tontería.
-Miroku que hace aquí-Susurro llamando la atención de Kikyo que volteo a ver a Miroku que salía de la casa.
-Conoce a ese hombre- En su vida lo había visto y la gran incógnita es que hacia en su casa.
-Es un amigo, no le preste atención- Traicionero ahora le tendería una mano a Kagome fingiendo arrepentimiento, maldito Miroku que se creía para meterse en sus cosas.
-Señor Taicho debo aceptar que su presencia no me ha sido tan incomoda, incluso podría decir que el paseo me a gustado-Se sonrojo tapándose la cara con la mano ahora recordaba por que no se acercaba al sexo opuesto solía ponerse muy nerviosa.
Le quito la mano posando un de sus dedos en los labios de la mujer que ceso su respirar…-Esta muy nerviosa-Acorto la distancia, aspiro el aroma del cabello de su futura esposa con regocijo…-Me permite besarla-Se alejo parar ver los ojos de Kikyo.
-Por supuesto que no, no se sobrepase-Ladeo el rostro ofendida pero que hombre mas imprudente, decirle que su compañía no era desagradable del todo no significaba que podía besarla o acercarse tanto.
-Sabia diría eso-La jalo plantándole un beso, al principio se resistió empujándolo con la mano que estaba en su pecho pero después cedió bajando la mano y correspondiendo, la soltó sonriendo por la cara de su prometida.
-Yo-Se llevo los dedos a los labios sin dejar de ver los ojos miel, el corazón le brincaba desbocadamente era su primer beso muchas veces lo imagino pero fue mil veces mejor, le gusto y no podía negar que el también.
-No digas nada acostúmbrate y también a que te tutee-Desvío los ojos a la casa ¿Cuál seria el cuarto de Kagome?, por mas que trataba de olvidar su olor no podía, tan dulce y agradable incluso mas que el de Kikyo, movió la cabeza aclarando sus ideas que cosas pensaba.
-¡Hermana!-Grito cuando los vio, tomo aire manteniendo la sonrisa hipócrita…-Señor Taicho- Hizo una pequeña reverencia sin desviar los ojos de los miel que miraban asombrados.
-Kagome… que te hiciste en el cabello- Abrió los labios atónita el cabello que una vez fue largo ahora estaba corto llegaba a sus hombros formando rizos a decir verdad le sentaba de maravilla, se miraba tierna con esa diadema con un pequeño moño rojo y el vestido blanco con flores rojas en el escote.
-Decidí cortarlo- Toco su cabello recordando el comentario que alguna vez creyó real también mentiras de el…-Me gusta mas así-todo lo que le recordara a el incluso sacrificar su cabellera le haría apaciguar la pena y el deseo de venganza.
-Te vez muy bonita, discúlpenme un minuto debo ver como va la comida ¿Se quedara a comer?- Agacho la cabeza sofocada por la penetrante mirada.
-Claro-Ni siquiera los ojos de Kagome que le quemaban la espalda le hicieron dejar de ver a Kikyo que se marchaba a la casona, una vez que estuvo lo suficientemente lejos fulmino a la niña con la mirada…-Que crees que haces-Le tomo el brazo jalándola a los arbustos.
-Suéltame animal-Camino a regaña dientes con los labios apretados…-No te creas con la autoridad para tratarme así-Se soltó mirándolo retadoramente.
-Si crees que me harás cambiar de opinión solo con un corte de cabello ni lo pienses-Paso los dedos por el cabello a lo que ella respondió moviendo la cara para alejarlo.
-Espero estés buscando la forma de decirle la verdad a mi hermana-Se cruzo de brazos moviendo el zapato por nerviosismo.
-Te lo repito esa actitud de niña mala no te queda-Pero que chiquilla mas desesperante, de dulce ya no tenia nada, a decir verdad no conoció lo suficiente a la pequeña eso significaba que Kagome tenia su carácter, no se quejaba le gustaba esa faceta rebelde.
-No te creas tan importante Inuyasha, hay mas peces en el agua-Se volteo mordiéndose la lengua del coraje, que le vio a ese tonto tan arrogante.
-A que te refieres- La volteo repegandola a el…-Tu actitud me irrita-Entre mas se movía mas la apretaba a su cuerpo.
-Eres un brusco- Aun después de todo el daño hecho seguía lastimándola con sus palabras, hombres como el necesitaban una lección…-Ni siquiera eres suficiente hombre, eres pésimo en todo lo que haces- Si eso le pego en el ego por esos ojos miel que cambiaron a un rojizo lo dedujo.
-No soy suficiente hombre-Apretó los dientes, sonrió por la desesperación de Kagome que se retorcía para zafarse, bajó la mano tomándola de la cintura y con la otra le tomo la barbilla acercándose.
Dejo de moverse al sentir el tacto de los labios de Inuyasha que presionaban los suyos dolorosamente, como osaba besarla de nuevo, subió la pierna para azotarla contra el zapato lo que hizo que el retrocediera dando algunos brinquitos…-Deja de jugar conmigo, sabes por que juegas con las personas por que nunca has amado a nadie, dices amar a Kikyo pero no es verdad eres un egoísta-Se le corto la voz.
-¡Eso me dolió!-Se agacho sobandose el zapato en un intento por parar el dolor…-¡Yo amo a tu hermana a la que no amo es a ti!- Al ver los ojos lagrimosos se paro para acercarse, que tonto era hablo sin pensarlo, ella solo actuaba por el despecho y bien merecido se tenia los insultos incluso el pisotón, eso y mas.
-Ya lose-Se giro para correr de ese lugar sin dejar de llorar, que cruel esto demostraba lo horrible que eran todos los hombre no había excepciones una lección aprendió de esto y es que nunca volvería amar a nadie, solo jugaría con todos, Inuyasha el la amaría como lo amaba ella para después lastimarlo tanto como estaba por dentro.
Continuara bueno espero les guste la continuación y muchas gracias por los comentarios
