*aplauso aplauso* Por fin he terminado el capitulo!, llevo muchísimos días intentando que me quedase como lo tenía en la cabeza y lo he reemplazado miles de veces, y corregido y re-corregido y al final aquí está. La última vez nos vimos con Len y Rin a punto de besarse y muchos os quedasteis con las ganas no? siiii admitirlo, porque yo tambien xD
Voy a permitirme ser un poco cruel por esta noche (porque tengo un poco de sueño la verdad, he dormido fatal) y no os voy a adelantar acontecimientos. Sin embargo me dejaré de palabrería absurda para que podáis leer! Espero que os guste ^^
Capitulo IV: El primer eslabón de la cadena
Bajó las escaleras a una velocidad de vértigo, apretando la mochila contra su estómago para que las cosas no se salieran de esta mientras al mismo tiempo intentaba cerrarla y coordinar sus movimientos para no chocar con las maletas de su padrastro ni tampoco con las moquetas que en algunas partes estaban levantadas. Trastabilló al detenerse de golpe y resbalar un par de centímetros llevándose la alfombra por delante, dejando la mochila en el suelo ya cerrada yendo hacia la cocina.
- Mamá voy a... - Detuvo en seco sus palabras cuando la vio brincar sobre si misma del susto y luego llevarse el dedo indice a la boca donde se había cortado con el cuchillo.
- Cariño no entres así de pronto - Le riño levemente girándose para mirarle haciendo un gesto con mi cabeza. - Por que te has levantado tan temprano hoy? -
- No es temprano, son las 6 y media - defendió mirando para otra parte sintiendo la mirada de su madre en la nuca empezando a sentirse algo azorado. - Me... caí de la cama -
- Tu no te caes de la cama desde que tienes 5 años - dejo el cuchillo sobre la encimera acercándose a él, tomándole el mentón y obligándola a mirarle, entornando los ojos como si le estuviese evaluando detalladamente. Al rato soltó una risilla por lo bajo asintiendo. - Es por esa chica verdad? - Comentó con un tono muy sugerente a la vez que casual mientras Len retrocedía por inercia como si acabara de insultarle.
- Mamá! - Se quejó con un chillido, abriendo la boca varitas veces para soltar alguna cosa más, girándose para irse murmurando por lo bajo sin que se le ocurriera nada mas.
- Espera Len, no vas a desayunar? - Un portazo obtuvo como respuesta mientras suspiraba por lo bajo quedándose sola en la silenciosa casa. - Asumo que eso es un no, aunque en realidad sea un 'cállate y déjame en paz' - se miró el dedo indice donde la cortadura ya había dejado de sangrar y no pudo evitar sonreír como si supiera algo que nadie mas sabía, volviendo a la encimera para continuar cocinando.
Len bajó las escaleras del rellano parándose en la acera, andando de un lado a otro y levantando la vista hacia el final de la calle repetidas veces mientras esperaba la aparición milagrosa del auto-bus escolar que en realidad no aparecería hasta que fuesen las 7, para lo cual aún faltaban casi veinte minutos.
Cuando empezaron a dolerle los pies decidió darse una tregua y sentarse en la acera de la casa, oyendo a su madre decirle varias veces por la ventana que entrase a desayunar mientras se negaba a hacerlo de todas las maneras que conocía. Dejó la mochila a un lado de cualquiera manera y apoyó la frente en las rodillas cerrando un instante los ojos.
No veía a Rin desde el sábado, no se habían llamado a pesar de tener los teléfonos de contacto de incluso lugares a los que solo iban una vez al año, había pasado parte del domingo durmiendo con eso de haber trasnochado el sábado hasta a saber que hora y aún así la tarde la había parecido eterna. Dedicó algunas de esas horas de espera de lunes, a estar frente al espejo y ensayar distintas maneras de saludar a su rubia amiga en cuanto la viera sin que ninguna le convenciese demasiado. Al final había elegido la de "Que pasa muñeca? *sonrisa genial*" que había descartado dos segundos después. Aún así, hecho un lío como estaba, se había levantado casi 2 horas antes de lo habitual porque era mas fuerte su necesidad de ver a Rin después de lo que pasó o casi pasa entre ellos el sábado, que la de querer esconderse por no saber como comportarse.
- LEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEN - Le gritó Miku al rubio casi en las narices haciendo que retrocediese de golpe con el corazón en una mano, sin que fuera capaz si quiera de soltarle alguna bordería por el estado de shock en el que se había quedado. - La madre que... por fin vuelves de marte! - Se quejó la peli-azul, rodando los ojos.
- Pero a ti que cojones te pasa! Por que me gritas?! - Se quejó tan pronto como pudo volver a coordinar su propio cerebro y montar una frase coherente en él, todavía algo alterado por el susto que le había dado.
- Te he llamado 8 veces. Aunque he de admitir que las primeras 4 fueron desde el balcón de mi habitación lo que me llevó a deducir que tal vez no me habías oído - Se puso el dedo indice en su mejilla, murmurando un par de cosas mas por lo bajo que para evitar explicar concluyó con un "a lo que iba" - Que haces en la acera tan temprano? -
- Para eso atentas contra mi vida intentando que me de un infarto? - Preguntó alzando una ceja pasando del modo de shock al enfadado cuando su corazón recuperó el ritmo normal. - Y a ti que mas te dá? -
- Eso ya es mas normal en tí - Respondió la chica, sentándose junto a él como si los piques no hubieran sido con ella. - Es que desde allí... - señaló la ventana superior de la casa de en frente, su habitación. - ... parecías estar embobado mirando la nada -
- Y eso está prohibido? - apoyó sus manos en el suelo echando levemente su cuerpo hacia atrás, oyendo a su madre pegar otro grito por la ventana preguntándole si estaba muy muy seguro de no querer desayunar.
- No, pero sonreías como tonto, y eso en Len Howard es... algo así como una leyenda - Soltó un par de "ah ah" negando con su dedo indice antes de que Len dijese algo más, tronando sus dedos, chasqueando la lengua y ladeando una única vez la cabeza con un leve golpe. - Hablé con Luka ayer y me asegura haberos visto a ti y a Rin a punto de besaros antes de que se formase todo ese caos en los baños -
- En la puerta de casa también estuvo a punto de besar una chica. No se si será la misma - Len pegó otro brinco esta vez levantándose del suelo y retrocediendo un par de pasos sorprendido cuando la voz de su madre interrumpió la conversación de modo tan repentino. Esta le sonrió haciendo un gesto con su mano para que se acercara mientras con la otra le alcanzaba un emparedado. - Quita de ahí en medio que te va a atropellar un coche. Y toma, de mantequilla y mermelada como a ti te gusta. Le he puesto papel aluminio por debajo para que no te ensucies las manos si chorrea. Así te lo comes en el auto-bus camino al cole -
- Tal vez si era la misma, porque todos enfermaron menos 3 personas y eramos ellos dos y yo - La madre de Len tomó asiento en el lugar donde antes estaba su hijo, quien se limitó a rodar los ojos tomando el emparedado y pegándole un mordisco con la otra mano en el bolsillo, mirando hacia el lugar por el que debería venir el auto bus y no venía.
- Es que Len me despista. Cambia de novia como de camisa - Su hijo empezó a toser violentamente mientras ambas mujeres se levantaban a darle palmaditas en la espalda preguntando si estaba bien mientras este asentía con leves lágrimas en los ojos. - Mastica mi vida... - Le murmuró por lo bajo antes de prestar atención a Miku otra vez. - He tenido que hacer lista con los nombres de todas porque las cambiaba tan de pronto que liarse de nombre o quedarse desactualizada estaba a la orden del día. -
- En serio es tan así? - Preguntó la peli-azul bastante asombrada mientras su madre asentía para seguir contando batallitas de su hijo antes de que Len se girase hacia ambas apuntándoles con el dedo indice ya totalmente recuperado.
- Mamá quieres parar? y tu también deja de preguntar! - Las chicas rieron como si fuesen cómplices de alguna trastada murmurando tras esto un "bah, chicos" que casi corearon.
*****
Antes de siquiera poder darse cuenta, su madre y Miku habían hecho bastantes migas y él, a saber como, había terminado perdiendo el auto-bus y viéndose obligado a dejarse llevar por la peli-verde que no paraba de hacerle preguntas de todo tipo de las cuales solo le contestaba la mitad.
- Entonces quedamos en que no me lo dices verdad? - Preguntó terminando de aparcar en el colegio mientras este solo apoyaba su antebrazo contra la ventana totalmente mudo. - Pues vale, ya se lo preguntaré a tu madre y veras que bien nos lo vamos a pasar -
- Y ahora por que se supone que te interesas por lo que me ha pasado o no me ha pasado con mis ex? - Retó girándose hacia ella, haciendo un gesto con la cabeza bastante malhumorado.
- Anda, si es divertido. Yo pregunto y tu preguntas, si no has querido preguntar es porque no te ha dado a gana - Este chistó, llevando la mano a la puerta para abrirla, siendo detenida por la mano de Miku que tiró de su antebrazo hacia ella. - Espera Len! que con tu madre y todo eso se me olvidó decirte lo que iba a decirte esta mañana - El chico frunció el entrecejo a modo de pregunta porque para empezar ni siquiera tenía la mas mínima idea de que hubiese ido con otra intención que no fuese chincharlo. - Es... Es sobre Rin - Antes de siquiera poder continuar hablando, Len se soltó de su brazo abriendo la puerta del coche rápidamente.
- Eso es algo que no te incumbe Hatsune - Bajó de este mientras la chica intentaba frenarlo, bajando ella también por el otro lado y corriendo para alcanzarle.
- Que te dejas tus cosas... joder LEN! te quieres esperar? - Se plantó delante de él un par de veces mientras este intentaba esquivarle por lo que desde fuera parecía casi que estuviesen bailando. - Dame dos minutos! dos minutos nada más - El chico se detuvo en seco, bufando por lo bajo levantando dos de sus dedos para darle a entender que tenía exclusivamente esos dos minutos que le había pedido. - Gracias señor amabilidad - Le soltó con ironía y la respiración algo entrecortada que se le había acelerado entre la carrera y los intentos por frenarle. Antes de darse cuenta Len bajó uno de sus dedos dándole solo un minuto. - Mira, a mi no me importa lo que hagas, dejes de hacer, te subas o bajes... - empezó hablando rápidamente bajando la voz cuando se dio cuenta de que estaban en un lugar bastante concurrido y algunos de los alumnos empezaban a mirarle. Tomó su mano tirando de él hasta ocultarse tras los árboles volviendo a empezar. - Da igual sabes? pero creo que es conveniente, antes de que hagas cualquier estupidez, que sepas que Rin tiene novio - Len tardó varios segundos en reaccionar y procesar las palabras que acababa de escuchar. Negó como primera respuesta mientras Miku asentía. - Soy su mejor amiga sabes? Me cuenta todas esas cosas que nadie más sabe - Len se dejó ir hacia atrás, apoyándose a medio camino en el árbol que tenía a espaldas, colocando sus manos sobre las rodillas bajando la vista al suelo.
- Por que no me lo había dicho antes? -
- No estoy segura pero... - llevó su mano al mentón del rubio con mucho cuidado, aplicando la fuerza mínima justa para obligarlo a levantar la cabeza y mirarle - Hace 2 meses cuando tu aún no estabas aquí, Rin le llamaba 50 veces al día, se preocupaba cuando no se lo cogía aunque fueran horas de clase, le mandaba 200 sms al día y al llegar la noche lloraba como tonta durante horas porque le echaba de menos. - Empezó a explicar, haciendo que el rubio girase su cabeza con brusquedad murmurando un "cállate" bastante brusco - El sábado de Halloween Gakupo me llamó para preguntarme si le pasaba algo a Rin, "Por que lo dices?" le pregunté y me contestó "ya no me llama, ya no me escribe, ya no me echa de menos". Quieres saber cual es el motivo de que ya no le eche de menos? - Se inclinó hacia adelante dejando su rostro a la altura del de Len que seguía mirando para otra parte como si no le interesase esa conversación. - ...Tu -
*****
Hizo un gesto con su mano despidiéndose en el comedor y tirando del bolso hacia arriba esquivando a duras penas los alumnos que iban en dirección contraria a la suya. Quitó su cabello rubio de los hombros mientras rebuscaba continuamente algo especial en el interior, chocando de lleno contra alguien y dejando caer las cosas al suelo.
- Lo siento/Lo siento - Se disculparon ambos agredidos al mismo tiempo, agachándose para recoger los objetos conectando sus miradas en el instante en el que sus manos se rozaron por accidente al intentar levantar el brillo de labios. Ambos se pusieron en pie lentamente sin quitar sus miradas el uno del otro antes de que el chico esbozase una de esas sonrisas tan irresistibles que harían derretir al mismísimo polo sur. - Lo siento Rin -
- No importa - ella giró su cabeza hacia otra parte cuando su fuerza de voluntad flaqueó de sobremanera ante una sonrisa como esa. Llevaba gran parte del fin de semana ensayando a solas frente al espejo el momento en el que vería a Len y tenía mas que ensayado su diplomático discurso. "Len, lo de la noche de Halloween fue un casi accidente provocado por ese montón de alcohol que bebimos en la feria. Me alegro de que no pasase nada de lo que debamos preocuparnos. No puedo corresponder sentimientos como esos pero podemos ser amigos". Al principio no era tan elegante ni formal pero con el paso de las horas y sus intentos de que no sonara demasiado frívolo, quedó de esa manera. El problema es que tan pronto como vió su sonrisa se le olvidó hasta su propio nombre. Llevó su mano a sus labios en una especie de puño, aclarándose la garganta usando todo su auto-control. - Len, lo de la noche de halloween fue un casi accidente provocado por el montón de alcohol que bebimos... - aspiró un poco de aire antes de continuar, viendose atrapada contra la pared con la mano de Len tomando la suya y apresándola a la altura de su cabeza.
- Que pena, porque llevo todo el fin de semana con ganas de quitarle el "casi" a ese accidente y repetirlo una y otra vez - Conforme iba hablando iba también acortando distancias entre ambos hasta que fueron totalmente nulas y sus labios se juntaron en un apasionado beso que convirtió las piernas de la chica en dos temblorosas gelatinas.
- Rin... Rin... RIN! - Pegó el grito el rubio cuando la chica se quedó al principio de su frase tras llamarle, tomándola en brazos cuando se desvaneció momentáneamente perdiendo el equilibrio. - Estás bien?
- Len.. - Soltó en un suspiro sin poder evitarlo con las mejillas sonrosadas y tonta todavía tardando varios minutos en darse cuenta de que en realidad no había pasado del "Len, lo de... " pegándole un empujón que le impulsó hacia atrás a ella también cayendo al suelo sentada, distancia que por suerte, con su semi-desmayo había sido bastante reducida. - Que haces!? no me toques!! -
- Pero que coño te pasa! - Le soltó de modo bastante mas agresivo del que pretendía. Poniéndose en pie con la vista de varios alumnos sobre él y su delegada de curso.
- Me pasas tu! - recogió todas las cosas del suelo metiéndolas al bolso como cayesen dentro, levantándose tras esto apuntándole con el dedo indice - Me pasa que no pienso caer en tu sonrisa perfecta, ni en tu fachada de tío duro que va a matar a todo el mundo pero que en fondo es tierno y dulce y encantador y... - Se tapó la boca por inercia porque según ella, eso no era lo que quería decirle. - Eres idiota! -
- Y ahora que he hecho! - Soltó cuando salió de su momento confuso por las palabras que Rin expresó sin pensarlo.
- Existir! - comentó ella como si fuera algo evidente antes de ver las manos de Len a la altura de su cuello pero sin tocarla ni un solo instante como si estuviese ahorcando algún ente invisible que hubiese entre ellos dos. - Ahora déjame en paz! - Chilló avanzando rápidamente como loca hacia el lugar por donde había venido, rebotando contra el cuerpo de alguien que se interpuso en medio pero la sostuvo con cuidado de la cintura antes de que se fuese hacia atrás.
- Rin, estás bien? te oigo gritar desde el comedor - Preguntó Gakupo con un gesto de preocupación y un tono en la voz bastante notorio.
- Sí, es... es... es que... - tartamudeo un par de veces terminando por encogerse todo lo que pudo mordiendo el asa del bolso quedándose totalmente en blanco.
- Y tu quien eres? - Espetó Len todavía alterado, mirándole de frente de modo bastante altivo mientras el aludido le echaba un vistazo de modo bastante meticuloso sin apurarse por contestar.
- Gakupo, Gakupo Kamui - El rubio sintió que la cabeza le crujía, como si alguien acabase de estamparle contra una pared haciéndole mucho daño. Recordaba ese nombre, que si lo recordaba!, esa misma mañana Miku lo había mentado. Bajó su vista hacia Rin que seguía escondida con su cabeza y miradas postradas en el pecho de ese hombre, y apretó sus manos con las ganas enormes de saltarle encima y sacudirle para obligarle a ostias a que le soltase.
Pero antes de poder hacerlo, la peli-verde se hizo espacio en el corro de alumnos que les habían rodeado y caminando hacia él con unos movimientos bastante sensuales, le agarró de la corbata tirándolo hacia abajo plantándole un beso en los labios que habría dejado sin respiración a cualquiera. Al separarse, le lanzó una muy sutil mirada de advertencia antes de girarse a ver a Kamui con bastante desdén.
- Vamos cariño, aún no has comido - Cogió la mano de Len y le sacó de allí, oyendo un eco sordo de un "cariño?" pronunciado por Rin que se separó de su novio demasiado tarde como para si quiera llegar a verles marcharse.
*****
Miku iba de un lado para otro por los jardines de la escuela, mordiéndose la uña del dedo indice murmurando varias cosas al mismo tiempo terminando por explotar tras un largo rato - Estás... estás majara! Si no hubiese llegado a tiempo le habrías golpeado! -
- No iba a golpearle - Refunfuño un poco por lo bajo dejándose caer en el césped sentado como si fuese un crío en medio de un berrinche
- A Rin no idiota, a Gakupo - Miku rodó los ojos apuntándole con el dedo como añadiendo un silencioso "no me mientas!"
- aaaaah, a ese si que iba a pegarle... y me habría quedado un regusto - añadió lo último en voz muy baja, arrancando varios hierbajos del tirón repitiendo el proceso varias veces más hasta que su amiga le detuvo apretando las manos contra sus muñecas aplastando sus manos contra el suelo.
- Rin tiene muy definido su prototipo de Hombre. Caballeroso, Encantador y Romántico. 3 cualidades que tu no tienes y que Gakupo por el contrario tiene en 5 estrellas - Len soltó un 'eeeh!' a modo de queja, viéndose con el dedo indice de la peli-verde sobre sus labios para callarlo antes de darle un golpecito en su mejilla. - Escúchame Len Howard! Hemos desperdiciado el factor sorpresa, tu rival está más que sobre-avisado de que atentamos contra su relación con Rin, pero creo que aun nos quedan ases en la manga... aunque primero que nada, primera norma aplicada a partir de YA: te queda terminantemente prohibido usar los puños -
- Para que voy a necesitar los puños? - soltó con leve ironía viéndose tirado de la corbata por Miku, que señaló hacia un alumno de su curso que pasaba por allí y que salió corriendo tan pronto como vio a Len.
- Septiembre 22, dos semanas después de que llegases... le pegaste una paliza porque sí y ahora no puede ni verte, le da pánico verte. Ha pedido cambio de aula solo para no tener que arriesgarse a estar en el mismo salón que tú - El rubio hizo memoria negando, mirando a la peli-verde cuando llamó su atención otra vez de modo algo brusco. - Adam Revier, dos cursos Len, DOS CURSOS por encima del nuestro, le pegaste también porque te salió de los cojones -
- Eh! de ese si que me acuerdo, es el que le estaba mirando a Rin el ... el... - se le atragantó la palabra en la garganta, girando su cabeza hacia otra parte enrojeciendo por momentos. - Que mas dá, ese se lo ganó a pulso -
- Vale, pero te lo digo de antemano si Rin se entera de que has sido tú el culpable de los multitudinarios cambios de aula y de que la razón por la que el 10% del colegio te huye es que les has pegado una paliza, olvídate de ella - Len alzó su mano a modo de promesa, desviando la vista al suelo refunfuñando. - Perfecto. Segunda norma: tendremos que buscarte un Hobbie, porque si acumulas rabia y rabia y rabia vas a terminar estallando tarde o temprano - El chico suspiró mirando a su compañera empezar a andar en círculos de un lado a otro, girándose hacia él con un golpe elegante de su cuerpo haciendo bailar el cabello - Fútbol?
- no me gusta -
- Baloncesto? -
- Me estas llamando bajito? ¬¬ -
- que suceptible... voleibol?
- Eso es para chicas
- Karate?
- Ni de coña
- Natación?
- En invierno? estas loca?
- ... Atleti...
- No ¬¬
- pero si no me has... bah déjalo - Se dejó caer en el suelo sentada para luego recostarse en el césped boca arriba, mirando a Len desde su postura antes de colocar sus manos en la parte de la nuca elevándose minimamente. - Que materia optativa has escogido? Por que esas clases empiezan la próxima semana - El rubio chistó enfadado, mirando hacia otra parte doblando la rodilla levemente y apoyando el antebrazo en esta empezando a lanzar el césped arrancado por ahí - Es otra de esas cosas que no me vas a decir verdad? -
- Verdad - La chica suspiró y cerró los ojos cruzando sus piernas a la altura de los tobillos haciéndole una mueca antes de relajarse por completo.
- Da igual, el lunes lo sabré - Soltó con cierta burla oyendo al chico suspirar cansinamente.
Este era el comienzo de un camino que iba a ser muy largo. No estaba muy segura de cuanto tiempo tenía para convertir un ordinario vagabundo en todo un príncipe azul, porque por mucho que lo intentase para tenerle lo mas pronto posible, siempre existían una cantidad de riesgos que podía tachar de incalculables. Rin podría enterarse de que Len es un Macarra; Gakupo enterarse de que ella le estaba ayudando; a él podría atropellarle un coche un día antes de su cita más importante (la menos probable sin duda); o ella terminar enamorándose de él.
... Y entonces, solo entonces, todo ello se convertiría en una cadena con varios eslabones que representarían todos sus esfuerzos desperdiciados...
*****
- Nos vamos? - Len agarró la llave del coche cuando Miku se la lanzó haciéndole luego un gesto para que se adelantara
- He dejado una cosa en el laboratorio, ve subiéndote mientras te alcanzo - Sonrió viéndole salir quedándose totalmente sola en el aula de clases andando un par de sillas a su derecha para agacharse junto al asiento buscando algo debajo de este. - Bingo - rió un poco por lo bajo sacando un cuaderno de allí, girándolo para ver la parte del seguro que revelaba que era un diario de esos bastante secretos.
- Hatsune - La aludida se giró hacia el chico que la llamaba con innata elegancia, casi pareciendo por un instante que estaba preparada para ser descubierta. - Cuanto tiempo sin verte - Ella se limitó a sonreír jugueteando con el cuaderno de colores bastante brillantes en su mano de modo bastante sutil esbozando una media sonrisa.
- Lo mismo digo Kamui - El chico le devolvió la sonrisa bastante mas cortés, avanzando hasta ella invadiendo su espacio vital de modo bastante descarado, pareciendo por un instante que iba a besarla, deteniendo cualquier intento de la peli-verde de escapar quien en ese mismo momento se quedó sin aire. El chico llevó su mano al diario cuando sus cuerpos estaban a dos milímetros de juntarse totalmente.
- Esto no es tuyo - Susurró con la voz grave, deslizando el cuaderno por la mesa hasta que se escapó de las manos de Miku tomándolo él en las suyas - Sabes donde está la llave? - Ella negó como única respuesta, viéndose otra vez sin aire cuando Gakupo se acercó, apresurándose a poner las llaves del diario entre ellos para evitar otro episodio vergonzoso en el cual podría perder la cabeza. - Gracias - Se separó de ella andando por el pasillo de los escritorios hasta el final del salón, parándose al llegar a la puerta de entrada mirando de nuevo a la peli-verde que seguía donde estaba con su mirada postrada delante de él - Por que te lo has llevado? al... macarra ese... del pasillo esta tarde? -
- Salimos juntos, puedo llevármelo cuando me de la gana - Dijo con un tono mas firme del que pudo pensar momentos antes que sería capaz de usar. Él mantuvo su postura seria pero elegante un par de segundos antes de reírse.
- No salís juntos - Afirmó haciendo dudar a Miku un instante pero no lo suficiente como para que se notase. - Acaso te daba miedo lo que pudiese hacerle a tu patético intento de separarme de Rin? -
- En realidad me daba mas miedo lo que él pudiese hacerte a ti, listo - terminó de recoger sus cosas colgándose al hombro la mochila y acercándose a Gakupo con aires de superioridad saliendo por la puerta sin mirar atrás sacando el teléfono móvil por el camino. - Oye Rin, sabes quien tiene tu diario? - Soltó con un tono bastante malicioso perdiéndose al girar por uno de los pasillos dejando a Gakupo apoyado contra la puerta mirando el lugar por donde había desaparecido, antes de sonreír de modo enigmático desapareciendo también por el lado contrario al de la peli-verde.
Y esto daba comienzo al primer error de una futura serie de errores, al eslabón inicial de la cadena de esfuerzos desperdiciados; el objetivo a eliminar ya estaba mas que avisado de que, su antes mejor amiga, se había aliado con el enemigo.
