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El problema de Aome antes del paraíso…
La mañana siguiente a la llegada de Rin seria el día de la seremonia y Aome casi no habia podido dormir. Faltaban aun un par de horas para el comienzo de las clases y aun mas para la seremonia, pero Aome ya estaba lista. De forma casi inconsiente se arregla el cabello y se pone un poco de colorete, lustra sus zapatos, arregla y perfuma su uniforme y sin mas que hacer por su ya bella imagen, toma sus cosas y se dirige a la escuela.
Era aun muy temprano para que alguien mas estuviese en el salon, de hecho habia muy pocos alumnos en toda la escuela, todos los que por alguna tarea o actividad tenian la responsabilidad de llegar a esas horas por ejemplo. Tambien se encontraban ahí los alumnos miembros del comité alfa (por asi decirlo, todos los suboordinados de Sessh), que se habian encargado de organizar todo lo convenido para las elecciones, y que ahora afinaban los ultimos detalles para la seremonia de esa tarde.
¿Y si al final no era ella la elegida?, eso pasaba por su cabeza, pero no lo creia, la verdad era que su contrincante mas popular era muy poco competitivo y dado que al alumnado no mostraba mucho interes para estas cosas, solo se dedicarian a votar por quien todos dijeran que era la mejor. Y todos decian que ella era la mejor.
-¿Pero realmente lo sere?- Se preguntaba asi misma.
Decidio que lo mejor era dejar eso de lado y preocuparse por lo que diria a la hora de la hora, cuando le nombraran vencedora, tenia que dar un discurso alentador, pero muy breve…
-Tiene que ser muy breve, a nadie aquí le interesa realmente lo que tenga que decir, mientras les solucione sus problemas- Se estaba diciendo a si misma, mientras sin que se de cuenta alguine entra al salon –Tal vez un solo "GRACIAS" este bien o…
Escucha a Sessh sentarse en su lugar a lado de ella. Voltea a mirarlo y ve que tenía un cara de pocos amigos.
-Buen dia, Aome.
-¿Sessh?, ¿Esta todo bien?- Pregunta esta sin recibir respuesta –Sabes, eh tomado una decision y tomare tu consejos- Dice esta tratando de no mostrarle su nerviosismo, aunque su voz sonaba un poco animada y hasta con un tono absurdo. El no le dice nada –si, de hecho estoy preparando lo que dire cuando me…
-No me interesa- dice este muy frio.
-¿Perdon?- dice al borde de las lágrimas. Solo esa frace y ese tono de voz bastaban para destruirla. El no le contesta, se limita a hacer como que ella no existe.
-¿Es por esa chica?- Pregunta esta de pronto. Algo en su interior la había despertado y le hizo sentir furia –Dime ¿Es por ella? Por que si es asi, yo, yo…-Esta, antes de terminar, se levanta y cierra el puño de su mano derecha, mostrando su enojo.
Sessh se para al igual que ella y toma la muñeca derecha de Aome con fuerza.
-No me interesa lo que tengas que decir, ¡CALLATE!- Termina empujandola a un lado. Se encamina a la puerta del salon.
-¿No te importa?- Dice Aome llorando – ¿Y a ti que realmente te importa? Eh estado a tu lado desde que te conoci y apenas se donde vives y como te llamas, sin embargo no dejo que te pierdas ni un solo detalle de mi y aun asi estoy segura que solo recuerdas de mi lo mismo que yo se de ti. No quiero que me digas otra vez que no te importo, por que aunque ya lo se es insoportable que me lo digas, como si yo fuera cualquier otra. Pero te lo digo ahora por si no te habias percatado, ¡Soy Aome Higurashi, soy yo quien te ha seguido, quien te ha ayudado, te ha apoyado y nunca te ha dejado solo! ¿Y sabes por que? ¡Por que me gustas! Vete acostumbrndo a mí, por que no voy a dejar que ninguna niñita coqueta me quite…
Nada de lo que habia dicho lo hubiese querido decir, por lo menos no asi, era algo que ella habia imaginado decir en una cita o en una carta o de cualquier otra forma… pero no asi. Y lo que paso fue que le dieron su merecido.
No habia terminado de hablar cuando Sessh se acerca rapidamente a darle una bofetada.
-Rin no es ninguna niñita coqueta, es mucho mas que tu y que muchas de aquí- Dice apartandose hacia la salida –Que descepcion me das- Dice esto y sale del lugar dejando a Aome sola y pasmada.
Se seinta en un banca cercana y cubriendose con una mano la bofetada, llora en silencio.
-Que tonta…
El día paso sin ningún imprevisto, Sessh no regreso a clases ese día. Cuando había llegado la hora de la ceremonia, Aome le vio con Rin. Sentía tanta vergüenza que se alejo de ellos.
De camino al auditorio de la escuela se topo con unas chicas, una de ellas era su rival electoral más fuerte.
-Aome, estas muy pálida- Le dice una.
-Si, parece que estas apunto de vomitar-Le dice otra.
-Sera que estas nerviosa por el nombramiento de hoy- Le dice Kawasaki Setsuna, la otra candidata.
-Kawasaki, bonita sorpresa encontrarte aquí y no en los vestidores de los hombres- Le dice Aome con una sonrisa burlona.
-No te pases bonita- Le dice Setsuna amenazadora –No te quieras pasar de lista conmigo y yo que pensaba ser compasiva contigo y hacerte mi secretaria una vez que ganara la elecciones- Le dice riéndose de ella.
-Ja, si, claro que ganaras, el día que te vuelvas una monja.
-Ay Aome, eres tan inocente, aun no sabes como se maneja la política. Lastima. Tendremos que ver tu cara de derrota. Que tristeza- Dice Setsuna con ironía –Nos vemos perdedora.
Le dejan sin que Aome pudiese contestarles. No importaba, sus compañeros de escuela no podían ser tan tontos. ¿Qué podría hacer esa mujer por ello? Nada.
Encontró lugar a lado de Sango y ahí vio la ceremonia pasar. Había algunos eventos antes, los del comité alfa si que se habían lucido, algunos padres de familia y toda la escuela llenaban el auditorio y no esperando ver el nombramiento pues antes de este se presento un obra teatral, un recital y algunas cosas como esta más.
Al fin llego la hora de nombrar al ganador. Aome fue llamada y junto a ella a Setsuna, a otros candidatos menos populares (había algunos quienes que Aome ni siquiera conocía y no tenia idea de su candidatura), a todos los miembros del comité y al presidente, Sesshomaru.
-Como todos ya sabemos este innecesario gran evento es solo con el objetivo de nombrar a la persona que los representara junto conmigo ante el consejo directivo estudiantil, es decir ante las autoridades escolares -Dijo Sessh tomando la palabra en el pódium – Quiero decirles que independientemente de sus votos, también se tomo en cuenta la opinión de los miembros del comité directivo estudiantil, su historial académico, entre otras cosas. Yo, junto con el comité recatamos toda esta información e hicimos el conteo de los votos y yo personalmente elegí a la persona correcta…- Dice este para sorpresa de Aome –Ahora mismo les hago mención de que algunos de ustedes- dice dirigiéndose a los candidatos –han sido elegidos también como miembros de mayor rango en el comité alfa, si aun quieren seguir, son libres de tomar el puesto o solo retirarse. Así concordamos los resultados: Kioshi Sanague, Vicepresidente del comité alfa- Una ovación viene por parte del publico y este hace una reverencia, agradecido.
Uno a uno les va dando puestos importantes aunque de menor rango al vicepresidente, hasta que solo quedan Aome y Setsuna.
-Aome Higurashi- Dice Sessh su nombre y ella se estremece – Consejera estudiantil.
Una ovación no es recibida de inmediato. Ella era la favorita para ganar y todo la apuntaba como segunda al mando, pero ni si quiera se quedo con la vicepresidencia. Era lo que todos murmuraron en esos cinco segundos antes de que alguien reaccionara y aplaudiera.
Ella después del shock, hace una reverencia agradeciendo. No había mas que escuchar se levanta lo mas discreta posible y se retira. Al salir del lugar escucha la ovación para setsuna, ella era la ganadora.
-Consejera, ¿Esta era la gran responsabilidad que tenia que asumir, Sessh? Que tonta soy- dice caminando hacia la salida de la escuela, otra vez entre lagrimas.
-¡Aome!-Escucha el grito de Sango -¿Estas bien?- Pregunta esta al darle alcance.
-Si- dice esta secando sus lágrimas –No te preocupes, no pasa nada.
Sango, sin poner atención a la negativa de Aome, la abraza muy fuerte.
-Ese era tu lugar, Sessh se pasó. Esa perra no lo merece ni por un poco.
-Gracias- Dice esta soltando el llanto en brazos de su amiga.
-Ya Aome, me duele ver que tu, una niña tan alegre este así, ¿Quieres que haga algo por ti?
-No Sango- Dice tranquilizándose a si misma –No, creo que solo necesito vacaciones…
Segundo día en el paraíso…
Aome estaba despertando, eran las once de la mañana y aunque el sol le daba directamente a la cara aun tenía ganas de seguir en la cama y dormir. Estaba somnolienta y por un momento se creyó aun soñando.
-¿Fue todo un sueño?- Estaba abriendo los ojos, poco a poco, vio la luz que la deslumbro un segundo, después empezó a enfocar todo, las sabanas, la almohada, el cuarto a su alrededor, todo era…
-No fue un sueño- Dice levantándose de golpe. Estaba es la habitación de el, oliendo aun su aroma, viendo sus prendas tiradas en el suelo, mientras que su memoria le trajo el recuerdo de aquella mirada ambarina.
Se miro a si misma, estaba aun desnuda y la vergüenza se apodero de ella. Rápidamente se tapo el cuerpo con la sabana y se dedico a inspeccionar el lugar con la vista y el oído. No vio movimiento alguno en toda la enorme habitación y no se oía nada más allá del propios sonido de su respirar.
Anoche que había pasado.
La noche anterior justo cuando ella vio claramente que no se trataba de Sesshomaru, se dispone a retirarse, pero al dar la marcha atrás se cae.
-¿Estas bien?-pregunta el. Ella al oír su voz se estremece, era una hermosa voz, muy varonil, muy suave y fuerte a la vez. Era reconfortante.
-Si- dice esta enderezando su cuerpo en el suelo.
Un lugar te lleva a otro y una cosa a la otra. El le ayuda a levantarse bien del suelo, y cuando el primer contacto ya estuvo dado, lo demás, la magia de la noche lo hizo más fácil.
Después de intercambiar algunas palabras sin sentido, el la invita a tomar algo a un bar cercano, una vez mas animados (alcoholizados) siguen su camino a el carnaval nocturno de la plaza que esta cerca de la playa. Estaban ebrios de magia, de felicidad, de amistad, amor, y sobre todo de alcohol.
Sudados y muy animados bailaban en medio de la multitud al ritmo de los tambores y de la música tropical, tomaban sus bebidas, pegaban sus cuerpos. El rodeo su cintura con sus brazos fuertes y ella solo se dejo llevar por el. Pegaron sus frentes mientras bailaba más sensual moviendo sus caderas, rozando uno el cuerpo del otro. Sentían el dulce respirar del otro en sus rostros…
El la tomo en sus por completo para si, regalándole el beso mas apasionado que ella hubiese podido imaginar. No sabia besar, en su vida solo había besado a tres hombres y una vez a cada uno. Pero en esos momentos no le impidió gozar de ese suave roce de labios.
No dejaron de besarse y reírse hasta que llegaron a la habitación de él, que fue cuando los susurros y suspiros remplazaron a las risas descontroladas…
Al recordarlo se sentía mas avergonzada, ¿Como en una noche había podido llegar a tanto? Y con un perfecto desconocido.
Se levanto y busco a su alrededor entre la ropa tirada en el suelo la suya, estaba lista para salir corriendo antes de que este regresara.
Cuando tomos su bolso de una mesita que se encontraba a un lado de la puerta tiro un papel, lo recogió y vio que era una nota para ella.
Quiero verte para comer. A las 5 en el lobby de este hotel. Te deje sola para no incomodarte, espero que es no te haya molestado.
Besos, Inuyasha.
