Capítulo 3: Ayúdame Kumi.

El único sonido que se escuchaba en el lugar era el murmullo de ciertas personas que habitaban a su entorno, mezclado con el sonido de tenedores y cuchillos que perjuraba que en algún momento alguien se iba a poner a cantar con el ritmo que daba, bueno, tal vez exageró. Habían llegado a una cafetería después del desfile, y aún no platicaban de nada, sólo se medio pusieron de acuerdo para donde ir que fuera más cómodo que el centro de convenciones.

La cafetería era pequeña, cerca de la casa de ella; por lo visto fueron pocos quienes notaron la presencia del jugador (y vaya que no era un jugador cualquiera) pero sólo unos niños fueron quienes se animaron a pedirle un autógrafo, después de todo, había gente que le apreciaba por llevar el nombre de Japón en alto.

.- Lo siento no quería decirles que no.- mencionó Tsubasa un poco ruborizado ante los pequeños que se iban felices con su autógrafo, que a falta de papel o libretas, tuvo que firmar en servilletas. Sanae negó con una sonrisa, la primera que le había visto en todo ese rato.

.- Me hubiera molestado si les hubieras negado aquello…- dijo ella en voz baja.

.- ¿Ahora sí me permitirías hablar? Me parece que sigues empeñada a no escucharme palabra alguna.- mencionó Tsubasa cruzándose de brazos al ver que la chica tomaba un sorbo de su café.

Pero ella no dijo nada, sólo quedó con los párpados cerrados.

.- Sanae…ya te he dicho que me discul—fue interrumpido por ella que le miró a los ojos directamente haciéndolo callar.

.- Y yo ya te dije que no hay nada de qué hablar al respecto…de hecho tengo algo qué decirte…tú…tú no tienes la culpa; yo estuve de acuerdo hace 4 años en…lo que pasó. Discúlpame por comportarme como una niña caprichuda, sí, me dolió, pero ya no importa, lo que pasó, pasó.-

.- Pero ¿Por qué lo haces sonar como si eso no importara en absoluto? ¿Crees que estaría hablando de esto si no me importara?- le reprochó Tsubasa comenzando a sentirse molesto por la actitud de ella.

.- Tsubasa; perdón por lo que voy a decirte, pero ¿cómo rayos sé que de verdad te importa algo que pasó hace 4 años? El que lo platiquemos ahora no está llevándonos a ninguna parte, sólo estamos dando vueltas, y no tiene caso. No estoy molesta por lo que pasó, estoy molesta por que nunca supe más de ti. ¿Te has puesto a pensar en lo que pudo haber pasado?- le preguntó Sanae en voz baja, Tsubasa asintió.

.- Sí, lo sé.- fue lo único que pudo decir ante lo que la modelo le decía, tenía razón: jamás se puso en contacto con ella.

.- ¿Y si…hubiera quedado embarazada? ¿Qué habrías hecho? Ni siquiera te tomaste la molestia de llamarme después para saber cómo estaba.- le dijo ella cruzándose de brazos.

.- Hubiera tomado responsabilidad, pero de acuerdo, tienes razón.- Tsubasa cerró los ojos sobándose las lagrimales.

.- Te admito que sentí mucho miedo, no sólo estaba insegura, comencé a tener los síntomas (el jugador la miró alzando una ceja anonadado) y no sabía qué hacer; tuve mareos, náuseas, llegué a vomitar un par de veces….sin embargo con ayuda de una farmacéutica, me orientaron que los síntomas se debían a efectos secundarios de unas pastillas que tomé.-

Como balde de agua helada, ahora todo tenía sentido para Tsubasa; ella no sólo estaba enojada por su partida, estaba triste por que estuvo sola todo el tiempo, cosa que sabía que a ella no le gustaba, Sanae es sin duda una mujer muy fuerte, afrontándose a todo, y él, suspiró largo pensando en lo peor. Pero no iba a permitir que algo así volviera a suceder, estaba cabizbaja mirando con sumo interés su café que ahora estaba frío. Vio una mano que se acercaba a una de las suyas y la tomaba con cuidado, le había besado con suavidad y ternura el lomo de esta, como si fuese de porcelana fina.

.- Pídeme lo que sea para compensarte todo lo que has pasado.- le dijo Tsubasa.

.- Ya no quiero hablar más de esto…dejemos esto por favor, no te culpo Tsubasa…después de todo tú tenías cosas más importantes en qué pensar, y como te dije, yo estuve de acuerdo; además fue lindo…tener mi primera vez con alguien a quien amé mucho, no cualquiera tiene esa suerte.- dijo Sanae en una fingida sonrisa que parecía costarle el alma pero que apenas y lo hizo.

.- Amé es tiempo pasado...¿ya no me amas?- le preguntó el muchacho soltando su mano después de depositarla nuevamente en la mesa, ella la retiró poco a poco.

El silencio reinó por unos minutos más; nuevamente el sonido de los cuchillos y tenedores sobre los platos y la gente que murmullaba se hacía presente en la mesa donde estaban ellos. La veía fijamente, esperando una respuesta aunque imaginándose lo que sería. La esperanza es lo último que muere ¿no? Bueno, ya no sabía si había realmente alguna.

.- No Tsubasa…ya no te amo.- le dijo ella sintiéndose partir en mil pedazos, ojos cristalinos, nariz rojiza.

Comenzaba a sofocarse, ¿acaso era él el único que ya no podía respirar en el lugar? Tal vez eso se merecía por tratarla tan mal, ya no sabía qué hacer, salvo mirarla. Repentinamente –como si se hubiera acordado de algo- buscó algo en su abrigo lo cual a Sanae le llamó la atención lo que el jugador estrella estaba haciendo. Bueno, no importa, lo único que ella quería es que finalmente la dejara tranquila, ya no quería saber nada de nadie. ¿Hasta cuanto más durará este martirio? ¿Qué no veía que la seguía lastimando su mera presencia?

Lo siguiente la dejó sin aliento, el chico trataba de ocultar su vista con varios mechones de su rostro, y algo iba bajando hasta caer a la mesa, ¿estaba llorando? Mucho esfuerzo le tomó seguramente para evitar que ella lo viera así, se tranquilizó quien sabe cómo y le puso frente a ella algo que no había visto hasta que retiró su mano fuerte y su corazón se heló…una caja de terciopelo rojo que estaba cerrada. Dios ¿será que…?

.- Llegué tarde al evento…por que fui por eso.- le dijo en voz ronca el muchacho.

Con manos temblorosas, tomó la caja y la abrió, una bella sortija dorada con un cristal azul (que seguramente era caro) estaba en medio de este con un acabado fino, se llevó la otra mano al pecho, ¿cómo se respiraba? Se preguntó mentalmente.

.- ¿Por qué?- le preguntó ella en voz baja mirándolo-¿Por qué hasta ahora?- le susurró.

.- Por que creo que nunca es demasiado tarde para enmendar errores, pero creí que dijiste que ya no me amabas.-

Ella quedó callada sintiendo nuevamente esas lágrimas aparecer por sus pupilas y llevándose las manos a los ojos. Él la tomó de las manos prácticamente obligándola a que lo mirase, pero lo retiró para tomar sus cosas y salir del lugar llamando la atención a varias personas que estuvieron cerca de ellos. Tsubasa tomó la caja, dejando un dinero en la mesa del lugar corriendo hasta donde estaba ella, la alcanzó en la esquina y para suerte suya, estaban solos.

.- Sanae…Sanae…por favor. Escúchame…¿porqué no me das otra oportunidad? He visto que me amas aún, lo sé, puedo sentirlo, no me mientas, no me partas más el corazón con esa frialdad, por favor.- la tomó de los hombros para que así no fuese a ningún otro lado, quería una respuesta.

.- ¡Por que no tiene caso que siga sintiendo más por ti! De acuerdo mentí, sí te sigo amando, pero ¿para qué? ¿Para que después de tener algo te tengas que ir y nuevamente dejarme aquí? ¿Sola? ¿Afrontando cada día para ver que es como el día anterior y que todos te pregunten cómo estás y tengas que fingir que estas bien? ¿Para observar cómo vas perdiendo el interés de todo y enfermarte y no comer por pensar en ti? ¿Para toparme con más paredes de indiferencia tuya? ¿Cómo le haces, dime? ¿Cómo es que nomás vienes a decirme todo esto y afectarme más de la cuenta, solucionando todo a tu manera? Que nomás vienes a decirme que quieres otra oportunidad cuando sabes bien que no puedes tenerla así como así, ¿y qué? ¿De modo compras un anillo y se acabó todo? ¿Cómo se hace algo de borrón y cuenta nueva? ¿Qué fui para ti? ¿Qué soy para ti?-

.- ¿Indiferencia mía? Sanae, si no te llamé fue por que no supe cómo hacerlo.- le explicó el futbolista pero ella trataba de continuar su camino hacia el departamento, quería llegar a casa.

.- ¿Ah no sabes? Es sencillo, tomas un teléfono, me imagino que sabes cómo son, marcas a mi casa y preguntas por mi, listo.- le dijo ella como si hablara con un niño de primaria buscando a la vez sus llaves de la casa.

.- No me refiero a eso, voltea a verme por favor (Sanae lo observa cruzada de brazos), ¿y qué me dices de ti? ¿Crees que si te hubiera llamado por teléfono hubieras aceptado mis llamadas? ¿Me hubieras respondido con alegría? Estarías igual de molesta que en estos momentos, además ¿de cual indiferencia hablas? ¿Crees que estuve en Brasil como si nada, pasándola divertido con otras chicas o con quien sea? Siempre pensé en ti, esperando poder verte una vez más y no sólo para platicar de esto, sino por que quiero tener algo más contigo que sólo una aventura, ¿Crees que me fue fácil comprar el anillo sin pensar en todo lo que me acabas de decir? Me arriesgué por que es lo que quiero, estoy metiendo las manos al fuego por ti, te amo, he dejado atrás lo que pudo haber sido para otros, mi más grande ambición, pero lo he dejado por que no voy a renunciar por segunda vez lo que más me importa en la vida y eres tú, ¿Tanto te cuesta entenderlo?- exhausto de hablar (o mas bien gritar) y de notar que estaba rojo de la ira que sentía en esos momentos, el frío hizo acto de presencia con una brisa helada que hizo recordar a ambos que seguían en la calle.

Dios…no lo sabía, pensó Sanae, ¿realmente estaba pasando todo eso? Tomó las llaves, e indicó con un gesto a Tsubasa que la siguiera, la calle era conocida para él, hasta que divisó los departamentos; iban hacia la casa de ella. Aunque extrañado también, ¿qué no vivía con Yoshiko y Yayoi? Tranquilizándose finalmente respirando como se debe, llegaron en silencio, no dijeron palabra alguna. La casa estaba vacía ya que Sanae había timbrado un par de veces pero al ver que no había respuesta, tuvo que abrir ella.

Encendió las luces cuando entraron, ofreciendo algo de tomar al chico que pidió un vaso de agua, de tanto hablar estaba sediento, pero ambos se les veía de un humor distinto. Sirvió dos vasos para ambos, se miraron respectivamente hasta que una ligera sonrisa se asomó por los rostros de ambos. Pero ¿estás loca? ¿por qué te ríes? Bueno él lo estaba haciendo…tal vez…tal vez por que ya no había nada qué decir. Habían dicho todo, la ira se había ido a otro lado.

.- Te estás riendo.- le dijo Tsubasa terminando su vaso.

.- Tú también.- le dijo ella notando sus mejillas sonrojadas, que la hacía ver más hermosa que nunca.

.- ¿Estás bien?- le preguntó acercándose para tomarla por los hombros y ella asintió.

.- Estoy mejor.- tomó una de las manos de Tsubasa, que aunque hacía frío, estaba cálida.

.- No voy a presionarte más Sanae, si lo que quieres es tiempo…lo comprenderé.- le dijo tomándole del mentón para que lo viera.

.- Gracias…pero—se detuvo haciendo que el chico alzara las cejas—…olvídalo, no importa.- miró al suelo en lo que Tsubasa viraba los ojos de mala manera y suspiraba, nuevamente le levantó el mentón.

.- Dime…será mejor que empecemos por no guardarnos más cosas, aquí estoy, no me voy a ir esta vez.- le dijo Tsubasa.

.- Quiero que, hablemos de todo lo que nos ha pasado en estos 4 años, el que nos gritemos no arreglará nada.-

.- Estoy de acuerdo, entonces…¿todo bien?- le preguntó él en voz baja a lo que ella suspiró cerrando los ojos—vamos Sanae; por favor, mantengámonos al tanto de lo que nos ha pasado.- dijo Tsubasa preocupado por la chica.

.- Sí.- dijo la chica en un hilo de voz observando que el muchacho ampliaba una sonrisa de oreja a oreja, aunque ella por su parte nerviosa y temerosa a lo que estaba diciendo.

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Después de dejar sus cosas en el departamento, Sen y Taro habían ido a un restaurante de comida oriental esperando por lo visto a otras personas, ya que habían solicitado mesa para 6. Tomaba un trago de su bebida respectiva observando al castaño que miraba con cautelo su entorno, y entendía por qué: lo habían reconocido en ese pequeño lugarcito del centro de Tokio.

.- ¿Nervioso?- le preguntó Sen cuando Taro chocó con la vista de otra jovencita a 4 mesas de donde estaban ellos y que le dirigía una mirada coqueta al jugador. Taro viró rápido para ver a Sen.

.- No me gusta que me vean como si fuera un freak o la sensación de la noche.- le respondió el muchacho, tratando de no ver nuevamente esa mesa por el resto de la noche.

.- Supongo ha de ser difícil estar en un lado sin que te reconozcan por ser futbolista.- le dijo ella encogiéndose de hombros tomando otro trago de su soda—Aún no entiendo por qué me invitaron, bueno no es que no me agraden es sólo que, Yoshiko y Yayoi nunca me invitaban a sus salidas.-

.- Tal vez quieran preguntarte por Sanae-chan ¿no?- le preguntó él.

.- Es posible, pero esto es nuevo, ya se tardaron también y ellas son muy puntuales.- murmuraba la chica entrecerrando sus ojos, esperando que no los hayan hecho ir a ese lugar para dejarlos plantados para que tanto ella como Taro se conocieran mejor; son capaces, las conocía muy bien.

.- Sen…¿puedo preguntarte algo, respecto a Sanae-chan?- le dijo el muchacho y ella encogió de hombros insegura.

.- Depende, si está a mi alcance saberlo…- dijo en un hilo de voz.

.- ¿Hay manera de que perdone a Tsubasa?- le preguntó Taro cruzándose de brazos y ella pensó unos segundos antes de responder—Sabes que sé que Sanae ha sufrido mucho por culpa del tonto de mi amigo, por lo visto tampoco te simpatiza mucho Tsubasa.-

.- Sanae estuvo muy deprimida el tiempo que Tsubasa se fue; creo que puedo comprender –como mujer- lo que pasó, ya sabes, pesa más la rabia que el cemento. Además no conozco a Tsubasa, no podría decir que realmente me simpatiza del todo por que está haciendo sufrir a una de mis amigas, Sanae no es sólo una modelo, es mi amiga que en parte gracias a ella, he obtenido comida en mi mesa.-

.- Sí, he notado que la sobreproteges mucho.- le sonrió.

.- Bueno, con cualquier persona que sea mi amigo o amiga también sería así, creo que por eso mismo Yayoi-chan me dice que soy como una mamá.- agregó lo último con un tono sarcástico.

.- ¿Hablando en qué sentido?- le preguntó Taro alzando una ceja al notar el comentario.

.- De exageración creo, y respondiendo finalmente a tu pregunta, es cuestión de tiempo, Sanae no es tan dura como parece. Aún me sorprende que Ishizaki dijera que ella era mandona y gritona.-

.- No la conociste en Nankatsu, todos éramos niños pero gracias a sus gritos y porras, salimos adelante y digamos que en ese entonces Tsubasa era lento, todos sabíamos que había algo entre ellos y más por parte de ella, era muy notorio que ella le gustaba desde hacía mucho tiempo pero nada.-

.- Me mencionó un par de anécdotas; me hubiera gustado haberlos conocido entonces.-

.- ¿Y cómo es que llegaste hasta acá?-

.- Japón es una islita de gente tan interesante que con cualquier cosita puede emplearse para una moda, y me fascina su estilo de vida, fue una meta alcanzada el llegar aquí y trabajar en lo que a mí me gusta, independizarme de mi familia, tengo 4 hermanos, todos hombres, mayores que yo, 2 de ellos ya casados y con hijos, y yo soy la "pequeña de la casa", fui una burla por un rato cuando me dijeron que no podría llegar acá tan lejos.-

.- ¿Y tus padres? ¿No tuviste problemas?-

.- Quien me apoyó fue mi mamá, ella sabía que mis expectativas iban para otras cosas que quedarme en un escritorio; y gracias a una beca en la escuela de artes, fue más fácil el venir…¿y tú?- le preguntó Sen a Taro que alzó ambas cejas extrañado.

.- ¿Yo qué?- le preguntó.

.- Sí, yo ya te hablé mucho ahora sigues tú.-

.- Aaaaa…en dos meses regreso a Francia.- le sonrió el chico a la mexicana que alzó una ceja.

.- Oh, ¿futbol? Excelente.- suspiró Sen y recordó cuando una vez Sanae platicó con ella de que lo único que los chicos hablaban era de eso, como si no hubiera más temas de qué platicar, aunque él parecía nervioso, miraba de un lado para otro inquieto, ella observó su reloj en el celular y se levantó—Misaki, discúlpame pero me tengo que ir, se han demorado demasiado y tengo otras cosas qué hacer.- le dijo la chica quien iba a preparar sus cosas pero el jugador la miró extrañado por la actitud seria de ella.

.- Te acompaño.- le dijo Taro levantándose y ella lo miró virando los ojos y salieron del lugar pagando la cuenta.

Estando fuera la chica lo miró nuevamente a los ojos como si fuera un sospechoso o el responsable de un ataque terrorista.

.- ¿No querías hablar con Matsuyama y Misugi?- se cruzó de brazos ella.

.- Me da igual, puedo hablar con ellos después; además ahí dentro me sentía muy incómodo, ¿notaste que me estaban tomando fotos con celulares?-

.- Creí que estabas acostumbrado o ¿eres paranoico?- le dijo la chica comenzando a caminar en dirección para su casa seguida casi de inmediato de él.

.- No, no soy paranoico, ¿A dónde vas?- le preguntó Taro al llegar a la esquina esperando el semáforo para pasar al otro lado.

.- A mi casa.- le respondió ella como si fuera lo más lógico—Puedes venir si quieres.- le dijo Sen avanzando al otro lado de la calle cuando cambió de color el semáforo a verde.

.- Me siento algo culpable de no haber podido llevarte a algún lado a comer, después de todo fui yo quien te invitó.- le dijo Taro llevándose una mano tras la nuca algo apenado.

.- No importa…bien no está lejos mi casa, podemos comprar algo de lo que sea, en el mini súper, te sentirás mejor en mi lugar.-

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Ok se estaba mareando, cuando Sanae le había dicho a Tsubasa que quería platicar de todo lo que habían hecho esos 4 años, no contó que todo iba a ser referente al fútbol, pero ¿había caso mencionarlo? Sabía que si iba a ver plática de eso pero no todo el tiempo, ¿qué acaso Tsubasa no tenía otra vida? Se limitó a sólo escucharle de las lesiones (pequeñas según él) que había tenido en las prácticas; y que gracias a Roberto había conseguido mejorar otras técnicas que estaba ansioso por jugar pronto con el equipo, aunque fuera un amistoso.

Extrañaba verle así, no te hagas Sanae, que mira que te da gusto ver aquella sonrisa que se asomaba en el rostro del jugador estrella frente a ella; con cada palabra que decía el chico era algo lleno de gusto y de motivación que contagiaba a quien sea, aunque había algo raro ¿por qué ella parecía desesperarse? Sí, le daba gusto, pero no entendía, ¿qué sucede? ¿por qué con cada vez que Tsubasa mencionaba "futbol" quería darle un fuerte puñetazo? Tal vez la Sanae de antes estaba volviendo pero, era imposible, ella no era así, ¿o sí? Fue hasta que el muchacho lo observó en su mirada cabizbaja, estaban sentados (por separado) en la sala y ella miraba al piso.

.- ¿Cómo estás?- le preguntó Tsubasa alzando una ceja.

.- Perdón, estoy un tanto cansada.- le dijo Sanae saliendo de su trance y mirándolo esforzando una sonrisa lo cual él lo notó.

.- ¿Qué sucede Sanae?- le preguntó el jugador atreviéndose poco a poco a acercarse más a donde estaba ella: ella lo permitió.

.- ¿Por qué lo preguntas?-

.- Por que cada vez que te estoy platicando de lo que estuve haciendo pareces aburrida, o molesta, ya no sé qué más decirte, es como si mi mera presencia te molestara.-

.- Yo…necesito descansar Tsubasa, es tarde, mañana tengo otra sesión de fotos en Harajuku y va ser un viaje pesado.-

.- Me hubieras dicho antes, en ese caso me retiro…¿hablamos después?- le preguntó Tsubasa levantándose acercándose a la puerta seguido de Sanae que cruzaba los brazos.

.- Sí.- murmuró ella en voz baja y Tsubasa se viró a tomarle las manos, cosa que ella hizo que volviera a suspirar.

.- Descansa, y…piensa en lo que te dije.- le dijo él con una mirada suplicante.

.- Lo pensaré, cuídate.-

Se acercó a ella depositando suavemente y que por lo visto no habría problema con la cercanía de esto, un beso en los labios de la joven que sólo cerró los ojos pero no se movió, como una estatua, no respondió el beso del número 10 de Japón. La miró una vez más y finalmente se retiró dejando a la chica sola. Cerró con llave y se dirigió hasta su habitación tirándose tal cual estaba, es decir, sin cambiarse de ropa a su respectiva cama tomando una de sus almohadas en sus brazos.

¿Qué sucede? ¿Qué te sucede? ¿En qué tanto piensas?, fueron algunas de las cosas que vinieron por su mente con las voces de sus amigas, seguro se preocuparían por ella…una vez más. Pero ¿qué podían ellas entender? ¿Quién podría hacerlo? ¿Quién en realidad podría? Se sentó en la cama…piensa…o descansa, te lo suplico cabeza, razona. Sen y Misaki estaban juntos o eso le dijo Tsubasa, y no quería molestarles, que aunque la mexicana lo negara, Sanae pudo ver que hubo "algo" entre ellos dos, y Wakabayashi seguro también estaría ocupado.

Un mensaje en el móvil la sacó de pensamientos asustándola un poco, lo buscó en su bolso debajo de la cama y sonrió con ironía, Yayoi como siempre informando…"Sanae…llegaremos tarde a casa" lanzó el teléfono a un lado de la mesita de noche y se dejó caer de espaldas nuevamente mirando al techo.

Tantas vueltas que daba la vida, sin duda alguna ya nada será como antes, parpadeó un par de veces haciendo memoria de una persona en especial, ¿habrá sido lo mismo para ella? Llevaba 4 años sin verse, seguro habrá cambiado, ¿estará muy ocupada? Tomó con rapidez el móvil y buscó en su agenda el contacto de quien mucho tiempo fue no sólo una rival…sino una amiga. Marcó el teléfono…

.- ¿Diga?- se escuchó del otro lado.

.- ¿Kumi?- preguntó un tanto temerosa no sabía del todo si seguía siendo su línea…

.- ¿Sí, quién habla?…¿sabe qué hora es?- preguntó la chica aunque Sanae por su parte parecía agradecer al cielo por que respondiera la chica.

.- Lo siento, soy…Sanae…¿me recuerdas?- preguntó un poco apagada.

.- ¡Sanae! ¡Claro que sí! ¡Cuánto tiempo! ¿estás bien? ¿qué sucede?- le preguntó la ex animadora del equipo Nankatsu.

.- Yo…eeee….Kumi…necesito hablar con alguien.- le dijo en voz suave la chica.

Hubo un momento de silencio, tal vez era un mal momento después de todo.

.- ¿Quieres que nos veamos en alguna parte?- le dijo después de unos segundos.

.- Si no es mucha molestia.-

.- Claro que no amiga, es mas ¿cuál es tu dirección?-

Sanae sonrió…dio la dirección a la chica y que para su fortuna no estaba muy lejos, fue a esperarla en la sala donde hacía unos instantes atrás había hablado con Tsubasa. Esperaba que Kumi pudiese escucharla aunque también con miedo por dentro. ¿Estaba haciendo lo correcto?

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Ahora que todo había quedado más claro, podía llegar tranquilo a casa de Genzo, pero ¿a quién engañaba? Todavía quedaban muchas cosas del rompecabezas que no cuadraban, ¿hasta cuántas piezas más se tendrá que esperar para que todas encajen? Traía las manos en los bolsillos y caminaba despacio por las calles oscuras, sintiendo el aire mucho más frío que de costumbre, había olvidado eso tan especial de su país. Suspiró…

"Tsubasa, por mucho que quieras unir las piezas siempre quedarán brechas entre ellas…" Se dijo fríamente pasándose una mano por entre sus cabellos deteniéndose repentinamente sacando la pequeña cajita donde se encontraba aquella sortija tan fina, que había escogido especialmente para Sanae…a ella le gustaba el azul, ¿verdad?

Pero cerró con decepción la cajita…no, no sabía si le gustaba el azul por que ¡no lo sabía!. Sí que era un estúpido.

Llegó hasta casa de Genzo encontrándola vacía ¿habrá salido el portero a alguna parte? No quiso molestarle, prefería llegar a descansar así como seguro Sanae lo estará haciendo.

Nunca te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes; ¿Cómo retomas el camino anterior? ¿Cómo recuperar esa confianza? Sanae le dijo que lo perdonaba pero no olvidaba lo cual la tenía difícil, entonces ¿qué tenía qué hacer? Escuchó su móvil y lo tomó…Misaki…

.- ¿Qué pasó?- le preguntó Tsubasa

.- Nada, reportándome, ¿estás en casa de Genzo?- le preguntó el muchacho.

.- Sí, no hay nadie, ¿dónde estás tú?- le preguntó Tsubasa extrañado.

.- En casa de Sen.- le dijo su compañero y Tsubasa sonrió.

.- Ah, ¿va enserio entonces?- le preguntó el capitán con picardía en su tono de voz.

.- ¿Y lo tuyo no?- le respondió Taro con el mismo tono de voz.

.- Creo que, sólo empeoré las cosas.- le dijo Tsubasa cabizbajo.

.- Tranquilo amigo, se solucionará todo, Sen dice que le des tiempo al tiempo, que por que no es un partido de fútbol.-

.- Sí, será lo mejor, ¿vas a llegar más tarde?- preguntó Tsubasa.

.- Salgo en un rato más, no seas mal pensado ya que sólo estamos platicando.-

.- Yo no pensé en nada.- le dijo el delantero casi riéndose.

.- Más te vale, bueno te veo después.- colgó finalmente el número 11.

Pese a que le daba gusto que su amigo estaba con igual de ánimo que un partido, pensó en las palabras que le había dicho de Sen: no es un partido de fútbol. Nuevamente eres idiota Tsubasa ¡obvio no lo era! Muchas veces había pensado que prefería enfrentarse a 20 jugadores al mismo tiempo que estar tratando de razonar con Sanae sus motivos. ¿Había motivos todavía? Se dejó caer boca arriba de su cama cerrando los ojos. Tremendo dolor de cabeza, bueno no había comido nada, será mejor esperar un poco más para ver si llegaba Genzo ¿Dónde andará por cierto? Bueno había tenido complicaciones con el equipo de Alemania pero desconocía los motivos, luego le preguntaría.

Por ahora sólo quería relajarse y pensar en aquella chica de ojos almendrados…Sanae…Si me has dicho que me amas, entonces ¿por qué me rechazas cada cuando te veo? ¿Qué sucede contigo?

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Misaki colgó…

.- Sí claro, nomás te faltó decirle que platicábamos de él y de Sanae como por quien sabe cuánta vez.- le dijo Sen quien se burlaba entregándole una taza de té, estaban en la pequeña cocina de la casa.

.- Estoy preocupado por mi amigo y pensé que estaría bien animarlo.- le dijo Taro tomando un trago.

.- Misak—le interrumpió el chico acercándose a ella y ella quedó con los ojos muy abiertos

.- Taro, puedes decirme Taro.- le sonrió el chico.

.- De acuerdo...Taro ¿qué te parece si dejamos que ellos arreglen lo que tengan qué arreglar y nos dedicamos a nuestras vidas? Ya no son unos niños, estaremos aquí cuando nos necesiten como amigos- le preguntó la chica alzando una ceja cruzándose de brazos teniendo al chico frente a ella

.- ¿Y qué te parece si mejor me dices tu nombre, Sen?- preguntó Taro en una amplia sonrisa.

.- Ah, ¿crees que por que me dejes decirte por tu nombre me puedas llamar por el mío?- le dijo ella en tono molesto.

.- Sí.- le sonrió el joven todavía más recibiendo una pequeña palmada en su hombro lo cual Taro hizo una mueca de dolor falsa.

.- Keep trying*.- le informó la chica con una sonrisa malévola en su mirar (*: "sigue intentándolo")

.- ¿Y si te beso?- le jugó tomándola de la cintura.

.- Será lo mismo.- le respondió ella con la misma "maldad"; la soltó.

.- Oooh lástima, bueno me tengo que ir, ya es casi la 1:00 de la madrugada y tengo qué caminar hasta casa de Genzo y no sé cuántas calles y cuadras sean.- le dijo Taro.

.- Puedes quedarte y dormir en la sala.- se escuchó la voz de Sen cuando tomó el picaporte y volteó a verla.

.- Gracias pero mejor me voy, no quiero causar molestias.- dijo un agradecido Taro.

.- Victoria.- le escuchó decir y él viró curioso—Me llamo Victoria Reyes.- le dijo Sen mirando a otro lado en voz baja al tiempo que se le acercaba.

.- Es un bello nombre, ¿por qué Sen?- le preguntó Taro

.- Nombre artístico, creo que tú sabes de eso.-

.- Sí pero esos nombres también tienen historia; supongo en otra ocasión.- sonrió el chico notando un brillo especial en los ojos verdes de ella, se aventuró a pasar una mano por el brazo de ella subiendo por el hombro y la tomó del cuello y se acercó dándole un beso en los labios sintiendo que ella tomó posición acercando también su nuca hacia ella; duraron unos cuantos segundos antes de separarse.

.- Hasta luego.- le susurró antes de salir del edificio.

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No podía creerlo, ¿Kumi? Tenía a la ex animadora del Nankatsu frente a ella y parecía no poder caber en cuenta de ello, después de 4 años más o menos. También había cambiado muchísimo, era unos cuantos centímetros más alta que ella, delgada, pero su cabellera esta ocasión estaba corta de la nuca pero que hacía forma de picos a los costados de las mejillas dando un corte elegante en k-bob. Sanae se apenó por haberla llamado tan tarde, traía puestos unos pantalones deslavados, con tenis blancos y una blusa blanca con una chamarra azul. La abrazó al verla, le animaba bastante, ¿por qué no lo habría hecho antes?

.- Hola Sanae, ¡estás hermosa!- le dijo entrando al departamento y sentándose en el sofá.

.- Lamento llamarte tan tarde.-

.- Me sorprendió mucho tu llamada, pero por ti lo que sea, ha pasado mucho tiempo.-

.- Sí, como 4 años, dejaste de asistir a los juegos.- le dijo Sanae cabizbaja.

.- Me mudé con mi familia a Kyoto y bueno, no le avisé a nadie, pero eso fue hace tiempo, y no creo que me estés llamando para hablar de eso ¿verdad?- le preguntó Kumi.

.- No.- se apenó Sanae ofreciéndole después algo de tomar y ella negó.

.- ¿Es de…Tsubasa verdad?- le preguntó Kumi adivinando la mirada de la chica.

.- Kumi…hay algo que quiero preguntarte, no sólo quiero hablar de eso, es que…¿qué nos ha pasado? ¿De veras sólo te mudaste con tu familia? A mi me dio la impresión de que te alejaste de todos por algo.- le preguntó Sanae a Kumi y ella suspiró.

.- Bueno…a diferencia tuya Sanae, a mí realmente no me extrañaban en los entrenamientos o en los partidos, en cambio si tú faltabas, todos preguntaban por ti. No me malinterpretes, no fue envidia; sólo hubo un cambio de pensamientos.-

.- Pero, cuando comenzaste a faltar todos se preguntaron por ti.- quiso remediar eso pero Kumi negó con una sonrisa.

.- No importa ya Sanae, no es sólo eso, me alejé por que comencé a fijarme en mis propios intereses, ahora trabajo en una empresa muy importante de nutrición. Si hubiera continuado aquí en Tokio posiblemente mi historia sería diferente.-

.- Me alegra que estés trabajando.-

.- Y no se diga de ti, te he visto en muchas partes, en paradas de autobuses, en panorámicos, en revistas, en televisión, ¡deberías ser una top model mundial!...Sanae…de verdad también me da mucho gusto que estés luchando por ti.- le dijo Kumi en una cálida sonrisa pero la chica de cabellos largos castaños la miró confundida.

.- Yo, Kumi, a decir verdad…- decía entrecortado y Kumi se acercó un tanto más a ella.

.- ¿Qué pasó Sanae? Antes de irme te noté también muy distanciada con todos y no sólo yo me fui de los entrenamientos.-

Sanae contó todo lo que pasó con Tsubasa antes de que este se fuera a Brasil y el encuentro que tuvieron esos dos días dejando a Kumi no tan impactada como ella esperó que estuviera. Sólo la escuchó lo cual la modelo agradeció que la escuchara de principio a fin. Hubo una pausa cuando la chica terminó.

.- Ya veo.- dijo Kumi cruzando una pierna arriba de la otra.

.- Yo ya no sé qué pensar, estoy…me siento tan extraña, tan fuera de lugar, siento que no debí estar aquí desde un principio, me siento…vacía, como si todos esos años en los que estuve fueran algo irreal, lejano, a veces pienso que si no hubiera estado ahí hubiera dado lo mismo, realmente no me necesitaban como un apoyo más, ¿qué hubiera pasado si nunca lo hubiera conocido? O si lo hubiera conocido pero yo hubiera seguido mi camino, ¿me gustaría como quiera? ¿Lo apoyaría aún así como una fan más de la lista de enamoradas?-

.- ¿Ahora entiendes por qué me alejé? (Sanae la observó) Tú sabes que tuve un ligero gusto por Tsubasa…y él, me rechazó por ti, y creo que eso fue lo que me despertó…algo en mi me dijo que no debería estar ahí; le animé a que se te declarara pero no pensé que fuera a pasar eso. ¿Te arrepientes?-

.- No, es sólo que me duele, que a pesar de todo, lo siga amando tan estúpida y fielmente.-

.- Así es el amor Sanae, no se manda, sólo que ahora tienes qué pensar en ¿qué quieres hacer?-

.- No sé qué quiero hacer; me siento tan estúpida, tal vez no deba verlo por no sé, una temporada.-

.- Si crees que es lo mejor, tómate el tiempo que te sea necesario; pero te seré sincera otra vez Sanae. Creo que estás siendo injusta contigo misma; si no hubieras estado todo ese tiempo animándolos el equipo sencillamente se hubiera ido al demonio, tienes un carácter muy fuerte de sobresalir y de dar energía, no tienes por qué sentirte así, también has cambiado, todos hemos cambiado, unos seguirán siendo los mismos pero otros no, y cambiaste por ti, seguiste adelante por ti, tus expectativas son otras ahora por que tienes una vida nueva y eres modelo, ¿por qué le sigues dando vueltas a esto?- se detuvo al ver a Sanae ida con lo que le estaba diciendo.

.- No lo sé.-

.- No es un motivo Sanae…puedo entenderte y yo también me hubiera molestado mucho si me hubiera entregado a la persona que más amo en el planeta, pero, tú también puedes decidir si seguir estancada en un mismo lugar o darle paso al paso y continuar tu camino.-

.- Dijo que no quería que pensara que fuera una aventura, que fue real todo.-

.- ¿Entonces quieres estar con él?- le preguntó Kumi cruzándose de brazos.

.- Sí, pero también no.-

.- ¿Por qué? Es sí o no.-

.- Sí, por que le creo en todo lo que me dice, pero no…por que ya me hizo sufrir demasiado.-

.- Entonces considera si vale la pena o no, toma todo lo bueno de lo malo y todo lo malo de lo bueno y ya.-

.- Kumi, gracias por haber venido hasta aquí, gracias.- le dijo Sanae

.- Al contrario, gracias por tenerme la confianza, deberíamos seguir viéndonos ¿no?-

.- Me encantaría, y sé que a Yoshiko y a Yayoi les encantará también.- le dijo mientras Kumi asentía.

.- Y con respecto a Tsubasa…es un tonto…pero es un tonto honesto; seamos realistas ¿Cuándo lo hemos visto tan terco con un tema como el tuyo?-

.- Orgullo tal vez.- le dijo Sanae sonriendo.

.- Entonces has a un lado tu orgullo y decide tu destino, es lo único que te puedo decir.-

.- Es que, no es tan sencillo.-

.- Y es por eso mismo que necesitas descansar, ya ha sido demasiado por un día, y mañana tienes cosas qué hacer. Hablaremos después, por ahora descansa, no quieras resolver todo hoy, Tsubasa no te pidió una respuesta ya.-

Dicho esto y compartir unas palabras de despedida, Kumi se retiró del lugar pues ya sería muy tarde y ambas tenían qué descansar. No pensó que fuera a sentirse mejor de lo que se encontraba en esos momentos, gracias Kumi, eres muy noble y gentil. Se cambió de ropa por algo más cómodo y se recostó de lado en su cama pensando en Tsubasa.

Toma lo bueno de lo malo y lo malo de lo bueno…¿qué será todo eso en Tsubasa? Al cabo de cerrar los ojos por unos momentos se quedó profundamente dormida.

FIN DEL 3ER CAPÍTULO.

Notas: tercera entrega, ¿qué les puedo decir? Me gustó mucho este capítulo, y después de muchas revisadas finalmente ya quedó; pronto comenzarán más detalles.

Disclaimer: los personajes no me pertenecen, pertenecen a su propio autor y este fic está hecho sin fines de lucro, es sólo una historia más.

Gracias a las personas que me han dejado review, comencemos con:

Flor_guajira: gracias por la bienvenida, espero te esté gustando cómo se va desenlazando la historia, y bueno conservé las parejas por que me gustan jejeje osea sí me gusta mucho la pareja Tsubasa y Sanae, y a veces me da coraje no encontrar más historias, y quiero hacer de hecho otra de ellos dos aunque va a ser un poco más dark. Espero la leas y también te guste.

Tatea: gracias por decir que la historia es bonita, gracias de verdad.

Anny: espero recibir más reviews tuyos para saber que ya has leído los demás capítulos. Saludos

Nelly: bueno, Patty NO se quedará ni con Benji ni con Tom por que para ellos los tengo contemplados con otras cosas aunque te adelanto que Benji sí sentirá una muy fuerte atracción por ella.

Nina: gracias, espero también hayas leído los demás capítulos

Melina_Kudo_Ozora: cuando vi tu review me quedé helada; yo leí tu fic BREATHING y me encantó, desde hacía tiempo lo había leído, y me fascinó la trama, la historia, cómo se desenvolvió todo, la historia muy original, me encantó cómo Oliver y Patty se enamoraron. Y bueno yo tampoco estoy en contra de personajes ficticios en los fanfics, la creación de Sen se justifica "por así decirlo" en que es la persona que orilló a Sanae a realizar otras cosas, en que se diera cuenta de que hay un mundo mayor que sólo fútbol y Tsubasa y es quien en un futuro también le hará saber eso a Tsubasa, aunque también la intervención de Taro pues hace que todo se ponga más difícil. Espero te esté gustando el fic, de verdad aprecio mucho tu review.

Aclaración, Sen no existe, yo no soy Sen, Sen es totalmente diferente a lo que yo soy en persona, y no es un personaje basado en mi persona; es simplemente un personaje creado para realizar este fic y que tomará fuerza a medida se vaya escribiendo por que es elemental para este. De nada sirve que ponga que Sanae es una súper modelo si no se explica con todo lujo y detalle por qué es así ahora. Y también tiene su historia en este fic con Taro por que así se pensó desde un principio: todo se explicará, para todos va a ser difícil no solo la pareja principal; son problemas de la vida que pueden pasar y que es una historia alterna al fútbol, para demostrar que no sólo hay problemas en la cancha, son situaciones que nos podríamos llegar a enfrentar (y que esperemos que no) pero con los pies en la tierra darle cara. ¿Qué haríamos en estas situaciones? ¿cómo reaccionaríamos ante estos hechos? ¿los encaras o los dejas? ¿Qué pasaría si para hacer tu sueño, tienes que dejar a la persona que más amas? ¿Cómo renuncias a todo lo que te ha llevado a ser quien eres ahora? ¿A enfrentarte a tu mayor temor? ¿A enfrentar la soledad? ¿Qué a pesar de que cometiste errores los vuelves a cometer?

Espero puedan comprender bien estos puntos, muchas gracias por sus comentarios, los aprecio muchísimo; y prometo que no será muy largo. Cualquier duda, comentario, crítica también son bienvenidos, denle en "go". Saludos.

Atte. Kuroidono1