Disclaimer: Inception es propiedad de Christopher Nolan y Warner Bros. La historia original le pertenece a la autora Have Socks. Will Travel. La traducción corre a cargo de mi, Sakura Potter.

Notas de Traducción:¡Hola Chicos! Aquí esta el cuarto capítulo, especialmente para P-Valeria' (muchas gracias por el review!) Tambien les comentó que estaré actualizando cada miércoles porque la próxima semana ya entro a clase. Sin más los dejo para que lean y dejen reviews.

Lazos

Capítulo Cuatro: Primer Nivel

En dónde Ariadne realmente le gusta dormir en la cama de arriba

Arthur tenía un perro. Tenía un perro. ¿Era impactante? No. Él mismo había dicho que era más amante de los perros, y eso demostraba su preferencia. Y ahí estaba dicha preferencia, sentada ante ella, con su quieta lengua fuera de su hocico y tratando de mover su corta cola aunque estuviera sentado.

Pero aún así, era impactante, incluso si no debería serlo. "Arthur" y "perro" no deberían estar en el mismo enunciado, a menos de que Eames estuviera involucrado y se tratara de un insulto. Una mirada a Arthur y su inmaculado traje, su corbata con nudo Windsor y sus mocasines y "cabeza de animal disecada" sería, tal vez, su posible mascota.

Este perro en particular era muy vivaracho, mientras que trataba de trepar su pierna y atacar el pañuelo que colgaba tentadoramente cerca. Agradecía que fuera un bull dog pequeño, porque si hubiera sido un poco más alto, la trayectoria de la baba que salía de su boca habría sido justa y estaba segura que un poco terminaría en su cara. Por la forma en que Eames tallaba su rostro, adivinó que ya había sido víctima de la gravedad y el babeo.

Ariadne se reía de Eames cuando fue distraída por el brazo que Arthur colgó alrededor de sus hombros.

"Ella es Ariadne" le dijo a su madre. Obviamente se había perdido parte de la conversación por estar pensando en la sorpresiva mascota. Tratar de no sonrojarse era como tratar de alejar las moscas de la fruta – prácticamente imposible. Especialmente después de lo que dijo Arthur.

"Trabajé con ella en mi último trabajo; básicamente es mi mejor amiga."

Bueno eso estaba fuera de personaje, pensó Ariadne. Pero no le importó. Sólo esperaba que el brazo de Arthur no se quemara por el exceso de calor que venía de su rostro.

Aún así, hablaría con Arthur… después.

A lado de ella, Eames se aclaró la garganta y Arthur se apresuró a retirar su brazo.

"Ah, y él es Eames. Están comprometidos" rápidamente explicó.

Ariadne y Eames apresuradamente le estrecharon las manos a los padres de Arthur (madre y padrastro, velozmente se recordó Ariadne.) Eames casualmente había enlazado su mano con la de Ariadne (Es sólo Eames, es sólo Eames) mientras estrechaba la mano de la madre de Arthur y le guiñaba un ojo.

"Tal vez le interesará saber que su hijo nos presentó" dijo Eames astutamente

La madre de Arthur rió y le dio un golpecito en su hombre. "Ese es mi chico: siempre atento a todo.*(1)"

Ariadne casi se atragantó y el temblor que sintió de la mano de Eames le hizo preguntarse ¿en qué estaba pensando? Ojalá se estuviera preguntando (sarcásticamente) que había visto Arthur en ellos dos para emparejarlos. Porque eso era lo que Ariadne se estaba preguntando.

Arthur (amablemente) tuvo la precaución de dirigir la conversación lejos de esas aguas infestadas de tiburones hacia tranquilos puertos. En otras palabras, presentó a su, hasta entonces, madre sin-nombre.

"Ariadne Eames, quiero presentarles a mi madre; Dora James. Y este es mi padre, Levitt James."

"Padrastro", Levitt James corrigió, extendiendo su mano desde los hombros de su esposa para estrecharla con Ariadne y Eames. No había malicia en su voz y por cómo le sonreía a Arthur dejó en claro que, aunque no había una conexión biológica entre ellos, había un lazo emocional y familiar que los mantenía juntos.

"Se niega a adoptarme" explicó Arthur, poniendo una mano sobre el hombro de su viejo pero igualmente delgado padrastro.

El hombre rió con una profunda y sincera carcajada y le ofreció al grupo una rápida media sonrisa antes de darse la vuelta y caminar hacia la monstruosa casa.

"Bueno Arthur," Levitt James lo llamó por sobre su hombro. "Deberías acompañar a tus amigos hacia la casa para ubicarlos."

Eames le dio una mirada de preocupación a Ariadne y ella se la regresó enseguida. Ubicarlos… eso no sonaba bien.


La habitación tenía una cama. Una. One. Ein.

"Chicos, pueden poner sus maletas aquí" dijo la Sra. James, señalando un anaquel en el armario que estaba unos centímetros arriba de su cabeza. "Hay perchas en el armario también, si es que tienen trajes para colgar, como mi hijo."

La Sra. James le dio una mirada mordaz a Arthur (¿Acaso era Ariadne era la única que no le molestaban sus trajes de tres piezas?) la cual fue inmediatamente ignorada por su hijo al enfrentarse a algo más importante.

"Espera, espera, espera" él levantó sus manos, ordenándole a su obstinada madre para que se detuviera de una vez (ser obstinado era una característica hereditaria, obviamente.) "¿Qué estás haciendo?"

Su madre se giró y encontró tres rostros muy confundidos, ella también se unió a la confusión.

"¡Estoy ubicando a tus amigos!" anunció, poniendo sus manos en sus caderas.

"¡Oh!" Ariadne dejó escapar de sus labios antes de que pudiera evitarlo "No, en serio, no hay necesidad. Íbamos a registrarnos en un hotel. No queremos entrometernos en su tiempo con Arthur antes de que él se vaya a…" y Ariadne tuvo que interrumpirse, porque no sabía dónde era el nuevo trabajo de Arthur. O hacia donde iba a volar.

"¡Tonterías!" contestó la Sra. James "Cuando Arthur se vaya a Roma, tampoco lo verán por un tiempo. Insisto en que se queden en nuestra casa para que también puedan disfrutar de estos últimos días con Arthur."

El segundo temblor de la mano de Eames le hizo pensar a Ariadne que una de las principales razones por las que se iban a quedar en un hotel era para que él no tuviera que "disfrutar de los últimos días con Arthur."

La Sra. James empezó a acomodar las mantas de la cama (individual) y Ariadne se dio cuenta cuanto quería zafar su mano de la de Eames y también zafarse de toda esta situación.

Porque sólo había una cama. Y estaba atrapada viviendo en esta casa, y comprometida con Eames.

Arthur dijo entonces, sus palabras de salvación. "No están viviendo juntos todavía. Son de costumbres muy conservadoras."

Señalo con su cabeza la cama y después a Ariadne y Eames, quienes se habían soltado de las manos las cuales ahora estaban muy húmedas. Ariadne trataba simultáneamente de no abrazar a Arthur por salvarle la vida y la urgencia de secarse su mano en su pantalón.

"Bueno, ¿Por qué no lo dijeron desde el inicio?" dijo la madre de Arthur, mientras continuaba apilando mantas en la cama. Arthur le dio una mirada que claramente decía "porque no se suponía que se quedarían."

"Bueno, Ariadne te puedes quedar aquí. Eames, tu tendrás que quedarte en la habitación de Arthur junto con él. Es la única habitación con una cama extra, además de la de mi hija."


Tales planes fueron alterados cuando se dieron cuenta que los pies de Eames sobresalían de la cama. Era una litera*(2) (Ariadne instantáneamente amo las literas y el hecho de que Arthur tuviera una) y la Sra. James estaba preocupada de que "la querida espalda de Eames amanecería lastimada en la mañana si es que dormía en esa cama."

La mirada de Arthur le dijo a Ariadne que deseaba no haber presentado a Eames como un amigo. La madre de Arthur no apreciaría el comentario que iba a decir, y le diría que debería tratar mejor a sus amigos. Así que Arthur murmuró algo acerca de los pies de Eames y lo que podía hacer con ellos y Ariadne sintió que debía distraer a la Sra. James de darle una mirada dura como la de su hijo. Obviamente la mujer tenía un oído no natural en los humanos. La mirada en su rosto le dijo a Ariadne que ella lo había escuchado. Y bastante bien.

"Yo me quedaré aquí" las tres cabezas se giraron para mirarla (Levitt James había desaparecido) y Ariadne de repente se pregunto en qué estaba pensando. "Soy más baja que Eames y honestamente, me encantan las literas. No me importaría dormir en la de arriba." Levantó sus pulgares pensando que le añadiría mucha clase a su frase.

La Sra. James se encogió de hombros y le ordenó a Arthur que subiera las cosas de Ariadne. También anunció que la cena estaría lista en cuarenta y cinco minutos, así que sería bueno que desempacaran rápido.


Mientras Ariadne acompañaba a Arthur al siguiente piso (ubicado quince escalones arriba), Arthur suspiró y dijo "Bueno, creo que funciona mejor así, de todas maneras."

Ariadne, quien había tratado de quitarle su maleta a Arthur, se había dado por vencida y continuó la conversación "¿A qué te refieres?"

"A que se queden en mi casa" contestó el mientras llegaban a la cima de las escaleras "Te dará más tiempo para conocer la casa. Para los detalles ¿entiendes?"

Ariadne se dio cuenta que él estaba hablando otra vez de trabajo y se preguntó si alguna vez tendrían una conversación que no tuviera que ver con el trabajo. Recordando el trabajo de Fischer, habían pasado mucho tiempo juntos, pero había sido a través de sus escritorios. Además de Cobb, Arthur era la persona con la que más pasaba su tiempo hablando mientras trabajaban. Por un lado por el deseo de hablar con él y por el otro porque él necesitaba que fuera lo más detallada posible. Él era su maestro.

Pero de todo lo que habían hablado era de trabajo.

"Además," dijo, continuando su conversación. "Ahora no tengo que tragarme todo el guiso de atún.*(3)"

"¿No te gusta el guiso de atún?" Ariadne pregunto, abriéndole la puerta de la habitación a Arthur.

Se encogió de hombros. "Lo odio. Pero mi madre insiste en que secretamente me gusta. Así que cada vez que vengo a casa, me cocina guiso de atún para cenar en mi primera noche."

"Me pregunto ¿No estará tratando de espantarte?" Ariadne lo retó y Arthur le dio su acostumbrada media sonrisa. Odiaba que él fuera tan adorable.

"Mi madre no podría espantar ni a una ardilla."

Ariadne se preguntó si había visto la dura mirada de su madre.


Ariadne no sabía qué era lo que tenía Arthur en contra del guiso de atún. Pensaba que sabía bien (mucho mejor que algunos platillos francés que estuvo forzada a tragarse) y bastante… hogareño. No había tenido una comida hogareña desde hace unos años, sobre todo porque era ella la que se cocinaba y porque no cocinaba comidas caseras.

Cenaron tarde y fue hasta las once de la noche que el padrastro de Arthur les permitió irse a la cama. Fueron sometidos a una sesión de preguntas y respuestas (como juez, Ariadne se imaginó que ese era un comportamiento común para el Sr. James) acerca de sus vidas la última semana. Ariadne primero (secretamente) rodó sus ojos cuando fueron llamados a la cómoda sala y les ordenaron acomodarse en los sillones blancos. Pensó que sería sometida a escuchar una muy larga discusión acerca de cómo había estado Arthur y qué había estado haciendo. Luego se dio cuenta que en verdad quería escuchar eso, así que dejó de (secretamente) rodar sus ojos y se abalanzó al sillón.

Lo que procedió fue una apretada conversación entre Arthur y Eames. Los cojines estaban bastante deteriorados y cómodos, pero tenían el incómodo hábito de deslizar a la gente hacia el centro. Y Ariadne estaba en el centro. Así que mientras el padrastro de Arthur les preguntaba, no sólo a Arthur, sentía que una sensación de claustrofobia explotaba en ella, la cual era capaz de ignorar sólo porque estaba aprendiendo mucho de Arthur. Y tuvo que decirles a los padres de Arthur cómo lo había conocido. Y qué era lo que había hecho durante los últimos veintitrés años de su vida. Y cuál era su equipo de fútbol favorito. Y cuantos pasos le tomaba llegar a su trabajo. Y cuántos cepillos de dientes había tenido y cuántos de ellos había sido comidos por su gata.

Todo.


Las literas, se dio cuenta mientras se arrojaba y giraba por vigésima tercera vez, no eran tan cómodas como las recordaba cuando era pequeña. Cayó en cuenta que lo único bueno de las literas era que se podían convertir en fuertes. La cama de arriba era completamente inútil y sólo servía para ahogarla en un mar de angustias cuando Arthur se movía mientras se acomodaba para dormir.

"Si te vomito, lo siento" dijo al aire, esperando que Arthur no estuviera dormido.

Hubo un gruñido y el susurro de las cobijas moverse antes de que Arthur respondiera "Eh, si terminas vomitando no me mancharás. Cuestión de física."

Ariadne se preguntó por qué hoy todo se trataba de física*(4) en relación a partes del cuerpo, pero no lo analizó. En vez de eso, mencionó un mejor argumento.

"Estás en la zona donde podría salpicar. Te lo advierto, si continuas moviéndote tendrás que ir a buscar todos tus productos de limpieza."

Arthur resopló pero no se movió. Ariadne estaba agradecida ya que por primera vez podía pensar claramente desde que se había recostado. Y fue esto lo que pensó.

"¿Cuánto de lo que dijiste es verdad?"

Arthur gruñó de nuevo (haciendo posible para Ariadne creer que él tal vez también era descendiente del hombre de las cavernas como ella) y escuchó debajo de ella "¿Cuánto de qué?"

"De lo que le dijiste a tus padres hoy en nuestra… ahm… discusión después de la cena ¿Cuánto de lo que dijiste era verdad? Pienso que es raro que vengas a tu casa y que tus padres te amen, pero que tengas que contarles historias para asegurarte que estarán seguros." Respiró. "Así que, ¿cuánto de lo que dijiste es verdad?"

"Te lo dije antes Ariadne," la voz de Arthur sonó apagada, como si estuviera acostado boca abajo. "Es mejor decirle la verdad a la gente. Les dije la verdad lo más que pude. Les conté historias, si, pero solo les conté una mentira."

"Oh," Ariadne se resistió a fruncir el ceño escépticamente. Pensó que era un gesto usado en exceso. "¿Y cuál fue esa mentira?"

"Que me gusta el guiso de atún de mi madre."

Ariadne se rió y debajo de ella, escuchó a Arthur reírse levemente, en su manera varonil. Pudo imaginarse su media sonrisa y de repente se dio cuenta de que estaba durmiendo en la misma habitación que Arthur.

"Así que, ¿cuánto de lo que les dijiste a mis padres es verdad? ¿De verdad acariciaste a un pingüino cuando tenías siete?" preguntó Arthur

"Como me dijiste antes, Arthur, " Ariadne dijo hacia el techo "Es mejor decirle la verdad a la gente. Les dije casi toda la verdad. Sólo hubo una cosa en la que les mentí."

Arthur, afortunadamente no resopló "Oh, ¿y cuál fue?"

"Que me gustan las literas."

Hubo un momento de silencio, el cual fue roto por una oración.

"No lo sé," Arthur dijo desde abajo, parecía considerar las literas en cuestión, y esta vez su voz no sonaba ahogada. "A mí me gustan."

Ariadne arrugó la nariz. "¿Qué adulto en su sano juicio le gustan las literas? ¿Qué eres, un masoquista o qué?"

"No," parecía seguir reflexionando "Creo que soy más bien sádico" y con eso, empezó a rodar de un lado al otro, a brincar y rebotar en la parte baja de la cama, haciendo que la cama de arriba se meciera de un lado al otro como un barco atrapado en un tornado y un huracán al mismo tiempo.

Si Ariadne no se la estuviera pasando tan bien riendo, protestando por las bromas de Arthur y tratando de no salir disparada de la cama, lo más seguro es que estuviera muy mareada. Pero ambos estaban riéndose, casi al grado de llorar, así que ni siquiera se sentía mal.

Después de media hora, Ariadne estaba a punto de quedarse dormida se dio cuenta que todavía tenía una pregunta para Arthur.

"Hey, Arthur. Si eres tan honesto con tu familia, ¿por qué les dijiste que yo era tu mejor amiga?"

Hubo un momento de silencio antes de que fuera roto por una palabra.

"Eames"

Pero antes de que ella pudiera preguntar qué significaba eso, se quedó dormida, soñando con literas, pingüinos y un mundo sin Eames


Al día siguiente, Ariadne se dio cuenta de que no le habían ofrecido acomodarla en el cuarto de la hermana de Arthur


*(1): La frase original en inglés es "Always had an eye", su traducción original sería "Siempre tiene un ojo" pero a lo que se refiere es a que siempre está atento a todo.

*(2): Litera es de esas camas que hay una arriba y una abajo, como las que hay en los campamentos o en la cárcel.

*(3): En inglés era "tuna casserole" que es como un "pay" de atún con fideos y se cubre de papas fritas y cebolla. Pero como no hay una traducción o un platillo similar en la cultura hispanoamericana lo traduje como "guiso de atún".

*(4) Ariadne habla de que todo es acerca de física porque al inicio del capítulo analiza la trayectoria de la baba del perro de Arthur y después con qué pasaría si vomitara (Todo una dama lo que piensa Ariadne ¿No?)

Sakura Potter

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