¡Muy buenas! Como siempre gracias a los lectores, y en especial a los comentaristas pues con cada comentario alimentáis a un zombie:

BurdelAcustico: Lo siento, fuiste la primera en comentar mi historia, serás siempre la primera en recibir agradecimiento. A mi me parece que esos dos adolescentes hablando del amor son un peligro, pero tienes razón, son lindos. Se puede ser aterrador y mono. Creo.

HelenMartinelli: si no sigues escribiendo la historia, tres zombies morirán ¿QUIERES ESO? ;-;

Shiva Rajah: ¡Y más que reirás! Contigo he descubierto la crueldad de FanFiction de no poder responder a los anónimos con nombre (suena contradictorio. Ya me entiendes). Me alegra que te guste.

Yue: No te preocupes, no lo abandonaré, sabiendo que una persona ya espera continuación motiva para toda la historia, muchísimas gracias y para demostrártelo, este capítulo va dedicado a ti. Posdata Yue: me encanta tu nombre.

Si utilizo paralabras "finolis" es porque creo que Mr.3 piensa así. Me da a mi.

Y por último: No odiéis a Buggy por esto. Dadle una oportunidad.

¡Un saludo!


Buggy observó como el grupo terminaba de dar la última patada y esperó un par de minutos para que se fueran los siete indeseables dejando un bulto en el lado izquierdo de la callejuela.

La paliza que había recibido Nara no era para nada mortal, y mucho menos en la posición agazapada que había quedado para proteger el objeto, sin embargo su nuevo aspecto dejaba mucho que desear.

Buggy salió por fin de la esquina protectora y se hizo el sorprendido.

-¿Pero que te ha pasado?-fingió lo mejor que pudo. Debía reconocer que se sentía un poco mal, ¿culpable? Tampoco eso, ni lo rozaba; siendo sinceros no podría haber ayudado nada, y habrían resultado heridos los dos para nada. Mejor así.

-He…tenido un malentendido-Nara se levantó lentamente y extendió el brazo-Toma, tu mapa. Perdona la tardanza.

Buggy lo cogió intrigado.

-¿Por qué no usaste tu poder? –dijo examinándolo aparentando estar distraído.

-Ya te lo he dicho, no es buena idea. Me gustaría que dejaras de insistir tanto en el tema.

-Solo con las alas los hubieras espantado.

-La verdadera fuerza está en asustar con tu propio carácter.

-Entonces te queda un largo recorrido.

-Lo del gracias hubiera estado mejor, los consejos no son lo tuyo.

Buggy se guardó el mapa con cuidado y alzó la cabeza aparentando importancia.

-La verdadera fuerza no existe, solo estás tú y el mundo. Sobrevivir es la clave.

-Sobrevivir es aburrido, Narizotas. Yo quiero vivir.

.

BxN…. BxN…. BxN…. BxN…. BxN…. BxN…. BxN…. BxN….

.

Cuando Mr.3 fue a despertar a la nueva inquilina no le sorprendió que la mitad de la banda le acompañara. Lo que si le sorprendió fue que al abrir la puerta encontrara a su capitán abrazado a Nara. En el suelo. Durmiendo.

Por supuesto todo tenía una sencilla y casta respuesta, pero eso no lo sabían y tras el inevitable grito mudo de los que le precedían cerró la puerta como si no hubiese visto nada.

Era indudable que entre esos no había algo más allá de la amistad, al menos eso creía él, recapacitó ante los chismorreos del resto.

Era imposible que el estúpido de Buggy hubiera llegado a intentarlo, pero que le cortasen en mil pedacitos si eso dos no debía acabar juntos. Y no precisamente como los acababa de ver.

...

La noche anterior

-…Entonces ignoré la espada clavada en mi hombro y los balazos en mi espalda, me quité la capucha y le vi. Dios, Buggy, era él. Si no llego a estar con mi tripulación hubiese muerto, en serio. –Buggy escuchaba a los pies de la cama junto a Nara, intentando asimilar la increíble historia desde que se habían separado. Comparado con ella, lo suyo había sido un paseo entre margaritas y almohadas. -Le expliqué porque estaba allí, a pleno pulmón ignorando la escarcha, el veneno y el jodido frío. Lo que había tenido que pasar para conseguirlo, la de vidas sacrificadas, la de años perdidos. Maldita sea, inicié tres guerras solo para verle, solo para ese día. El muy cabrón ni siquiera hizo amago de sorprenderse-dijo resoplando y apoyando la cabeza en el regazo de Buggy.- así que se acerca, mi tripulación no es estúpida, se aproximan también por si intenta algo manteniendo las distancias, Mason insiste en que ellos deben proteger, no escuchar. Un verdadero "caballero", vamos. Mi padre se acerca a mi oído, como si el temporal le impidiese alzar la voz. Pero en ese momento deja de helar y se hace un increíble silencio, parece la escena de un libro, ¿sí? Y me dice… me dice…-Buggy la ve dudar, e inconscientemente la abraza, sabe lo que va a decir. Por supuesto que lo sabe, desde que vio por primera vez sus alas lo sabe. Pero es un inútil y no se atrevió en su momento a avisar, tampoco le había importado en ese momento siendo sinceros. No la verá llorar, eso seguro, no lo permitirá, detesta esa idea. Aprieta el abrazo hasta que ella se atreve a volver a hablar, tal vez intentando compensar su propia balanza. –Me dice que soy un repugnante monstruo, que todo lo que he hecho no cambia lo que soy, una repulsiva bestia de sangre maldita, pura maldad encerrada en una mente vacía, hueca, sin verdaderas motivaciones que no sean destruir, que acabaré matando a todos lo que amo, que estar a mi lado es una equivocación si no es para asesinarme, como él intentó en su día. Que soy un engendro deforme, un castigo divino y de los infiernos, y que si no hubiese dudado, no tendría que ver mi asquerosa falsa faceta. No te mentiré Buggy, después de todo lo que había pasado, esas palabras me dolieron un poco.

-Menuda mierda.-concluyó Buggy.

-Sí, es un buen resumen, MENUDA MIERDA.-Nara respiró hondo, como si se hubiese quitado un peso de encima- Reconozco que me impresionaron sus palabras, de un tirón, como si esperase mi visita, joder, ¿ni un buen recibimiento para mis nakamas? Tampoco es que pidiese galletas o fuegos artificiales. Pero un "bienvenida" o "buen trabajo" no le hubiesen hecho daño.

-¿Y entonces?

-Ejem… eso es para otro día.

-No, no, no. Cuenta. Es obvio que te intentó matar.

-Te vas a enfadar.

-Nara, no me enfadaría, ya te dije que escucharía sin interrumpir.

-No… intentó nada. Ni yo, no tenia en si motivos, solo me había insultado, y sabes que hace falta mucho más para provocarme.

-Tampoco mucho más.

-Él… él dijo que no le hacía falta arriesgarse. Que prefería observar como mis seres amados me mataban, primero en contra de su voluntad, luego comprendiendo lo que yo era, ya sabes, la perolata del monstruo y eso, y luego, ejem, disfrutanto.

-Ajá, entiendo.

-¿No estás enfadado?

-Que va.

-Bieeeeen…-dijo poco convencida- Ahora vuélveme a contar lo de Impel Down, me encanta cuando liberas a todos.

Y hablando se quedaron dormidos. Sin más. No como ya pensaban todos los miembros (o casi todos) de la tripulación.

He aquí que cuando Nara despertó se sonrojó al encontrarse en brazos del narizotas, pero volvió a cerrar los ojos y se quedó dormida otra vez.

En cambio cuando Buggy despertó, palideció, y se deshizo del nudo que había provocado durante la noche al abrazarla. Ignoró a su amigo de abajo, lo que no era difícil con tan inmensa capa, y salió sin hacer ruido. El primer pensamiento del día no fue bueno para su karma.

Voy a despellejar vivo a ese imbécil malnacido sería la versión ligera de dicha idea.

-¡Morgan!-gritó a su timonel- cambiamos de rumbo.

-Sí, Capitán.

En ese momento se dio cuenta de que no solo no sabía dónde estaba aquel hombre, sino que no había modo de localizarle a no ser por un golpe de suerte. O que ella se transformara. Ninguna gozaba de buenas expectativas.

-¡Morgan! ¿Pero qué haces? ¡No cambies de rumbo!

-Sí, Capitán.

Buggy retrocedió para volver a su camarote y no pudo ignorar las miradas de sus nakamas, básicamente porque no le quitaban ojo.

-¿Qué pasa?

-Señor, ¿Quiere que nos dirijamos a una ciudad para que tengan más intimidad?

-¿Intimidad? ¿Por qué habría yo…?- ¿Ciudad? Mmm… Tal vez DoFlamingo nos ayude, Nara y él son íntimos por lo que he leído en los periódicos-¡Vamos a Dressrosa! Tengo asuntos que atender con Nara.

Mr.3 ignoró que fuese el País del Amor, la Pasión y los juguetes. La tripulación no.

.

BxN…. BxN…. BxN…. BxN…. BxN…. BxN…. BxN….

.

Buggy notaba la atenta mirada de Shanks, parecía decepcionado. Uno no podía fregar así.

-¿Se puede saber qué te pasa?-explotó Buggy.

-¿Estabas escondido cuando le dieron la paliza a Nara?

La chica se había puesto a trabajar como si nada tras limpiarse las heridas, y el cocinero Kuroko no había preguntado por suerte.

Buggy se había relajado suponiendo que así nadie descubriría su mapa, se había equivocado.

-¿Qué? ¡No! ¿Cómo puedes pensar eso?- las dotes interpretativas del payaso eran dignas de elogiar. O no.

-Me estas mintiendo descaradamente –dijo volviendo a la faena- Te he visto desde el otro lado.

-¿Si? ¿Y cómo es que no ayudaste tú?

-Solo te vi a ti, no a ella. Yo si tengo excusa. Tú no.


Bueno, amigos. Tengo una sorpresa para vosotros, voy a organizar una especie de concurso.

-El premio determina parte de la historia. O toda ahora que lo pienso, bueno, no quiero desvelar nada. La finalidad es averiguar en qué momento de la historia Nara se enamora de Buggy, y en qué momento Buggy se da cuenta de que está enamorado de ella.

+No es lo mismo el momento en que te enamoras, que el momento en que te das cuenta tú de que estas enamorado. Aprobado por todas las comedias románticas al parecer.

-Soy consciente de que es subjetivo, yo tengo mi idea de qué momento es ese…

+Suena raro cuando haces tú la historia decir eso.

-Ignorar a mi doble personalidad, por favor, es una antipática. Como iba diciendo, podéis decirme directamente el momento y aventuraros al primer premio, o entrar en ese y al segundo premio a la vez, poniendo la explicación de por qué creéis que es ese momento.

+Vamos, que os sale más rentable poner por qué lo creéis pero este mundo es libre.

-Espero os guste la idea, lo he puesto de tal forma que espero nadie se sienta incómodo u obligado, y subiré un copia y pega de lo anterior dicho en cada capítulo para los nuevos lectores.

Este es el capítulo mas largo que he hecho, espero que no se os haya hecho pesado, os adelanto que el par siguiente será mas divertido. ¡Un saludo!