Hola a todas las que se pasen por estos lados!!! Es un placer tenerlas por aquí, este humilde intento de escritora se regocija que alguien lea los productos de su desmandada imaginación. Gracias también por los reviews, los favoritos y alertas, se les agradece de todo corazón, me hacen sentir feliz y emocionada. Mis disculpas por no responder a todos pero ando bastante -demasiado- ocupada con el final de semestre. Disculpas también por la tardia actualización, gracias a Dios salgo en dos semanas y desde allí les prometo actualizaciones mas seguidas –quince días a los sumo-

Disclaimer: como saben, los personajes no me pertenecen, yo solo trató de que dejen un momento mi mente siempre acosada por sus vidas paralelas, todo es de la gran Stephanie Meyer.

Resumen: Dos niñas ricas, un asesinato, un equipo especial designado para protegerlas. Una infiltración peligrosa y pasiones desatadas en el camino. Descubre que no todo es lo que parece. B/E, A/J, R/E.

Capitulo 3. ¿Quién dijo que sería fácil?

EPOV

Esta situación era ridícula, llevábamos cinco minutos sentados sin decir nada. Nuestras protegidas se hallaban frente a nosotros en un sillón de dos plazas, Emmet y Jasper ocupaban los individuales a cada lado y mi ángel y yo ocupábamos el de frente a las chicas.

Desde que las llamamos no han hecho más que mirarse las manos o el techo, ni siquiera hablan entre ellas, uno que otra mirada furtiva de la que parece un duendecillo hacia Jas pero nada más. Suspiré frustrado preguntándome porque es tan difícil empezar una conversación, ¡somos adultos por el amor de Dios! Dirigí una significativa mirada a Bella que asintió y tomó aire antes de empezar, a ella se le daban mejor estas cosas a pesar de no ser muy sociable, tiene un carácter tierno y dulce que hace a las personas quererla inmediatamente, además, entre mujeres se entienden.

― Bien, creo que ya han memorizado sus manos por lo que creemos que es hora de comenzar esta pequeña reunión ― dijo serena ― sé que esto es incomodo para ustedes, no parecemos mucho mayores pero les aseguro que estamos totalmente capacitados para protegerlas.

― ¿Incluso tu? ― inquirió la rubia escéptica. Estuve a punto de suspirar y rodar los ojos, la chica no parecía muy dada a la comunicación. Me irritaba que menospreciara a Bella, puede que no luciera muy aterradora pero… ¿era normal que las personas acostumbradas a tenerlo todo demeritaran a los demás por la imagen que se han hecho previamente de éstos o es el comportamiento general humano?

― Incluso yo ― dijo mi chica sin dejarse amedrentar ― nos han entrenado desde que tenemos memoria. Somos los mejores y es por eso que están ahora bajo nuestro cuidado, no es nuestro trabajo ni queríamos hacerlo pero es seguridad nacional. Los Volturi solo se detendrán con las pruebas que sus padres dejaron y su testimonio ― la rubia intentó rebatir algo mas su hermana le impidió continuar.

― ¿Cómo es eso de que entrenan desde que tiene memoria? ― Bella pareció meditar unos segundos antes de contestar, supongo que cuestionándose que tanto acerca de nosotros podría decirle a las Brandon. Levantó la mirada intercalándola entre las hermanas, evaluando sus reacciones.

― Fuimos adiestrados desde que nuestros cerebros fueron capaces de entender el entorno. No sé cuanto conocen de los grupos de seguridad nacional, pero nosotros no cursamos una escuela normal ni tampoco una universidad. Siendo sinceros, tampoco somos un escuadrón normal, sabemos todo lo que hay que saber de tácticas, armas y estrategias pero son pocos del gobierno quienes conocen nuestra existencia. Solo servimos a la Agencia y ésta depende directamente del presidente, si están a nuestro cuidado es porque no hay personas en este país más capaces de protegerlas ― no muy a menudo se veía a la Bella autoritaria pero me gustaba su lado fuerte, ese que demostraba que no es una frágil oveja sino una independiente, apasionada y poderosa leona. Es sexy observar su temperamento en ebullición, sobre todo si es conmigo con quien descarga su exceso de adrenalina.

― ¿Fueron separados de sus padres entonces? ― cuestionó Rosalie en control, la actitud de Bella le había hecho ver que no era una débil chiquilla a la que podía intimidar, no importaba en cuantos centímetros le sobrepasara, mi preciosa novia podía derribarla usando solo un brazo, claro que eso no lo sabe la rubia, aun.

― Somos huérfanos ― contesté viendo sus dorados ojos puestos en mi. No quiero sonar presuntuoso pero ¿por qué las chicas intentan lanzárseme siempre? Es una clara seducción la invitación que muestran los ojos de Rosalie.

― ¿Cómo los seleccionaron, entonces? Es decir, ¿Por qué ustedes? ― volvió Alice al ruedo. Dejé a Bella hablar, esforzándome por ignorar la apreciativa mirada de que la rubia me hacia centro.

― Era un programa piloto que el gobierno quería probar, entrenar a niños pequeños. ― divagó un poco y se acercó más a mí, inconscientemente, la pequeña me dirigió una mirada divertida y la rubia paseó la vista entre nosotros ― al principio nos eligieron por la capacidad intelectual, cada año que pasaba, las pruebas aumentaban en dificultad y muchos dejaban el programa. Al final, solo quedamos doce y nuestra unidad, las Águilas plateadas, la conformamos cuando yo tenía trece años.

― ¿Qué pasó con los otros y porque ustedes cuatro? ― Alice se dirigió a Jas esta vez, no quería que contaran todo de nuestro grupo pero ganarnos su confianza era fundamental y para eso necesitábamos que vieran que creíamos lo suficiente en ellas para revelarles información confidencial, claro que Alice parecía tener un repertorio inacabable de preguntas, me intriga saber cuál es su límite de curiosidad, si existe alguno.

― Cada uno de nosotros tiene una característica que resalta y en la cual es un especialista. Táctica y estrategia, armamento y combate cuerpo a cuerpo, tecnología e informática, liderazgo y respuesta rápida. Fuimos mezclados al azar por un año, conformando grupos por una semana, cada grupo equilibrado en habilidades. Al finalizar ese lapso, se evaluaron los resultados y quedamos separados en tres unidades: Águilas Plateadas, Halcones Dorados y Lobos Grises ― contó Jasper lo necesario.

― ¿A qué edad tuvieron su primera misión? ― esta vez fue Rosalie, lucia más relajada, su voz ya no destilaba el exceso de desconfianza que mostró en un principio, sus brazos no estaban cruzados en inconsciente ademán de protección, aunque seguía mirando a Bella con recelo.

― Bien ― se apropió Emmet ― Jasper y yo teníamos diecisiete, Edward dieciséis y Bella estaba por cumplir los quince. Fue en Francia y debíamos recuperar unos documentos que unos agentes de ese país habían robado al nuestro, no fue nada grande pero por algo debíamos comenzar ― restó importancia encogiéndose de hombros. Por los rostros de las chicas no les parecía ninguna nimiedad, a esa edad ellas seguramente solo pensaban en que ponerse para la escuela el día siguiente o que hacer el fin de semana para divertirse.

― ¿Cuántos años tienen ahora? No lucen mucho mayor que nosotras ― inquirió la rubia detallándome, me estaba empezando a incomodar su escrutinio, no sabía que podría venir después. Generalmente la seducción da inicio cuando se escoge el objeto de interés y Rosalie mostraba ser una mujer de armas tomar.

― Tengo veinticuatro al igual que Jas ― contestó Em atrayendo la atención de Rosalie ― Eddie hace poco cumplió los veintitrés ― le miré con advertencia ante el apodo ― Bella cumplirá los veintidós en unos meses.

― ¿Usan sus verdaderos nombres en esta misión? ― la pequeña duende parecía muy interesada y sus ojos brillaban cuando miraba a Jasper, eso no era bueno, no sabiendo que él también parecía querer saber todo de ella. Necesitábamos una charla alejados de las princesas, cuanto antes.

― Si ― respondí algo cortante― no queremos correr riesgos.

― No les agrada esta misión ― aseguró la morena, es bastante perceptiva.

― No en un principio ― Jasper le miró intensamente ― no estamos acostumbrados a tratar más que con nosotros mismos. Hemos sido solo nosotros cuatro desde hace mucho tiempo.

― ¿Y qué harán entonces? ¿Dejarnos tiradas aquí? ¿Hacer caso omiso de su misión? ― Rosalie confirmaba mi opinión de porque no me gustaban las rubias, podían llegar a ser muy egocéntricas, sin generalizar aunque ella parecía estar en el promedio. Si bien su volubilidad de carácter podría responder al estrés al que han estado sometidas últimamente.

― Esa jamás fue una opción, de serlo nunca se hubieran enterado de nuestra existencia ― contestó mi novia con una mirada calculadora ― seguimos órdenes y su protección es nuestra prioridad ahora. Así que sugiero que dejemos los comentarios mordaces y las indirectas, estaremos mucho tiempo juntos y es mejor llevarnos bien.

― Disculpen a Rosalie ― Alice parecía ser la más razonable de las dos ― estamos alteradas, nerviosas y temerosas ― su voz de soprano bajó considerablemente y centró su atención en Bella ― han intentado asesinarnos ocho veces en tres meses aquellos a los que considerábamos familia. No es agradable descubrir que solo eres un nombre que borrar para impedir que la mafia más grande del mundo sea destronada.

― Está bien ― Bella le sonrió con dulzura ― en menos de lo que piensan volverán a su vida normal, a sus amistades y a lo que sea que hicieran antes de los Volturi irrumpir en su tranquilidad.

― Yo estaba por abrir mi propia boutique ― relajé mi postura, era necesario infundirles tranquilidad. Alice se veía vulnerable, decaída, con los ojos opacos y tristes ― mi marca se llamaría Shorty, especializada en mujeres de baja estatura.

― Hay te hablan Bells ― el carácter desenfadado de Emmet consiguió relajar un poco el ambiente.

― No soy baja, mi estatura está dentro del promedio normal ― se defendió mi novia cruzándose de piernas, mala idea cuando dejaba a mi vista su tersa piel ¿Por qué se había decidido por una falda precisamente hoy que necesito mis cinco sentidos en su lugar? ― eres tu quien es descomunalmente alto.

― Acéptalo, Bella ― rió Alice cantarinamente, sus ojos iluminándose por la emoción ― somos bajitas. Mi lema es que los mejores perfumes vienen en envases pequeños ― dijo con un guiño.

― Los venenos también ― replicó su hermana ganándose la atención y volviendo la atmósfera pesada. Dirigió una retadora mirada a Bella que intentó detenerla, antes de levantarse con altiva elegancia del sofá. La mezcla de arrogancia y soberbia que sugerían sus gestos y manera de hablar no es el usual comportamiento de una mujer amenazada de muerte, me pregunto si es solo su natural forma de ser, una respuesta al medio o una actitud preparada que oculta segundas intenciones, una manera de encubrir sus verdaderos propósitos ¿cuán leal fue Rosalie Brandon al amor incondicional de sus padres?

― Aun no terminábamos de explicarles algunas cosas ― espetó Jasper distrayéndome de mis reflexiones ― ¿podrías llamarla? Creo que si va alguno de nosotros no abrirá la puerta.

― Déjala ― desestimó Alice, el brillo de sus ojos perdido de nuevo ― está enojada y frustrada y no entenderá razones, siempre ha hecho su voluntad y hace meses que solo sigue órdenes, su orgullo se hiere al saber que personas de nuestra edad estarán a cargo de protegernos, no le gusta depender de nadie, menos aun de chicos que no la veneran como si fuese la reencarnación de Afrodita.

― Es muy temperamental pero está llena de fortaleza y determinación ― aportó Emmet, sorprendiéndome, por favor que solo traté de hacer sentir mejor a la chica duende, no necesito otro miembro más del equipo deslumbrado por una de nuestras protegidas ― solo necesita confiar más en las personas, esto no funcionará si ustedes no creen que seremos capaces de protegerlas, no se liberan de los prejuicios que se han formado de cómo deben ser sus protectores y si nosotros no dejamos atrás la idea preformada que traíamos de ustedes.

― Cierto ― Jasper parecía estar liberando una gran carga de tensión ― nuestros rangos de edad son similares, no deberían haber problemas para establecer relaciones interpersonales basadas en la confianza y el respeto entre nosotros. Es fundamental para que permanezcan con vida y no matarnos en el proceso.

― Alice ― utilicé su nombre de pila, una maniobra de equipo necesita de la participación de todos, sospechó que esta chica es el puente que nos permitirá acercarnos un poco más a su hermana. Rosalie destila fuerza, Alice es persuasiva ― en verdad queremos que el infierno que han estado viviendo acabé, que el juicio terminé y se vean libres de los Volturi cuanto antes, pero no podemos hacerlo sin su cooperación ¿crees que si les damos algunas horas puedas convencer a tu hermana de conversar como conocidos? ― me incliné y tomé sus manos, estaba muy fría ― saldremos y al volver, hablaremos de sus nuevas identidades y de cómo las protegeremos, por el momento, intenten dejar de vernos como niños que no saben lo que hacen y nosotros no pensaremos que son riquillas consentidas y superficiales ― asintió con una media sonrisa y salimos del apartamento, esto se estaba tornando más difícil de lo que creíamos.

Personalmente, este no es uno de mis capítulos favoritos, creo que mi muso escapó en él, pero bueno, quizá suba la corrección más tarde, aun no lo sé. Así que cuéntenme, ¿Qué les parece? Los reviews me inspiran a escribir mejor y hacen a los personajes sonreír sin descanso y yo amo la sonrisa torcida de Edward, complazcan a esta soñadora chica.