Nos despertó Hawra, diciendo que teníamos que irnos YA al Gran Comedor porque sino no llegábamos a Pociones.
-La típica hermana de una Premio Anual, y un prefecto. ¿Por qué anoche te acostaste tan tarde? -preguntó mi hermana.
-Me quedé hablando con mi hermano, ¿no se puede? Cuidado Fefu, me parece que a Sebastian le pasa algo contigo.
Antes de seguir con esto, me presento.
Me llamo Virginia Elizabeth Greenberg, nací el 30 de diciembre de 1999; y tengo una hermana gemela llamada Miranda. Llegamos a Hogwarts con la ilusión de estar en casas separadas, pero ambas terminamos en Ravenclaw. Prosigo con la historia.
-¿Qué? -casi grita Fefu-. Tu hermano tiene quince años y yo once.
-Bueno, pero creétela, me lo digo él.
Daba gracia ver la cara de Fefu. Estaba sorprendida.
-No sueño tener novio a los once años, especialmente si "esa" persona tiene quince.
-Bueeeeeeeeeeeno, me parece que ya vas a cambiar de opinión. Hasta ahora.
Hawra se fue, y detrás de ella salió Victoire.
-Ya estoy lista- dije-. ¿Miri? -agregué al ver que Fefu estaba lista para irse.
-Sí, vamos.
-¿Las puedo dejar solas? Necesito encontrar a Victoire.
-¿Qué pasó? -preguntó Miranda.
-"Me parece que ya vas a cambiar de opinión" -Fefu repitió las palabras de Haw-. Hay un 80% de posibilidades que ocurra eso. La abuela de Haw es veela, y por consiguiente, Hawra y sus hermanos son medio veelas. Aunque no haya veelas hombres, tiene un gran parecido con una de ellas; o sea, bien podría ser su abuela.
-Bueno, vamos.
Fefu no encontró a Vicky hasta que llegamos las tres al Gran Comedor. Un grupo de cinco rubios, y una castaña se encontraban allí. Al distinguir a Hawra fuimos.
Eran Paula, Victoire, Hawra, Sebastian, y dos chicas que no sabíamos los nombres, pero sabía (al menos yo, intuyendo) que eran hermanas de Hawra. Una, además, era la que se encontraba con Paula en la cena del día anterior.
-Annasophia Hewitt -dijo una voz-. Premio Anual de Hogwarts 2011, y prefecta de la casa Ravenclaw durante los tres últimos cursos, si se puede incluir éste. Me pueden decir Annie, es más, todos me llaman así.
-Menos yo -dijo una voz de una chica de trece años-. Yo soy Hannah; y Annasophia, será mejor que te calles porque le digo a McGonagall que te quite tu insignia.
-Sí, Hannah, no creo que te haga caso, porque sos una pequeña inmadura de tercer año.
-¡Basta! -gritó Sebastian, cortando la discusión-. Me extraña ver algo así en vos, Annasophia Paulette.
Annie y Hannah se callaron, en el instante que Hawra nos indicaba que nos levántaramos.
-Nosotras tenemos clase. Nos vemos.
-Chau. Nos vemos.
Ahí nos dirigimos hacia las mazmorras, teníamos clase con el profesor Slughorn.