Y aquí esta como lo prometí, el cuarto capitulo, jeje, el próximo me parece que será para el mañana porque este esta muy pequeño, depende de los comentarios. Gracias por leer.
" " Pensamientos
-- -- Datos de los personajes
( ) Aclaraciones o interrupciones
Jeje Risita nerviosa
Subieron las escaleras corriendo, cruzaron el pasillo con dirección a su salón y se detuvieron justo en la puerta de entrada.
–Veamos, nos toca la clase de Ética y valores, la profesora es Kurenai Yuhi, una mujer de cabello negro y largo, buena figura y un poco temperamental, a ella le agrada la puntualidad–. Le explicaba Hinata al rubio que la acompañaba, como analizando la mejor manera de abordar a su profesora.
–Genial, y justo ahora teníamos que llegar tarde–. Parecía querer reprocharle a la joven.
–No… no te quejes Naruto, que fue tu culpa –Le dijo la chica para luego tocar la puerta.
–¿Quién es? –Preguntó una voz desde el interior del aula, la cual Hinata enseguida reconoció como la de su maestra.
–Buenos días profesora –Comenzó la chica, con algo de nerviosismo, comprensible puesto que ella nunca se había visto en esa situación, entonces se armó de valor y continuó–. Lamento la tardanza pero quisiera saber si…
–Hola profesora –Entró por la puerta hablando alegremente el chico–. Soy Naruto Uzumaki, el estudiante nuevo, siento lo de la tardanza, pero no sea mala y déjeme pasar a mí y a mi compañera –Concluyó el joven para mostrar una de sus mejores sonrisas zorrunas, que en tantas ocasiones lo habían salvado de momentos como este.
–Ay no, si serás –Se lamentaba algo más atrás la joven ojiblanco, comenzando el interminable reto que mantenía con sus dedos índices–. "Debí de… de haberle explicado a Naruto-kun que la profesora Kurenai jamás había dejado pasar a un alumno que llegase tarde, esperaba poder ser la primera en tener una oportunidad con ella, pero ahora… ahora ya esta arruinada."
–¡Por que te atreves a interrumpir mi clase así niño¡ –Acababa de explotar la profesor, Naruto al parecer había tocado una de sus fibras más sensibles, la impuntualidad y la impertinencia que ella detestaba y que el chico había demostrado digna del propio Kakashi–. ¡Si llegas tarde te quedas afuera, no te metes al salón como si estuvieras en tu casa!
–Aaa, ¿De veras?, es que no lo sabía –Le explicaba el chico, colocando su mano en su nuca y sonriendo alegremente a manera de disculpa, puesto que no parecía consciente de la situación en que estaba.
–"¿Cómo puede sonreír así en una situación como ésta? ¿Qué no se da cuenta que está en problemas? Aunque…aunque se ve muy lindo así." –Pensaba Hinata, que seguía callada y al margen del asunto.
–Pues hoy como castigo por tu imprudencia, ambos se quedaran afuera y aprenderán a llegar a tiempo y sin interrumpir mi clase –Dijo la profesora con una voz cargada de autoridad y seriedad, sin rebosar de enojo.
–¿Co…co…co…cómo dijo? –Logró articular Hinata aún en el estado de shock que recientemente había adquirido–. ¿A…a…afuera? ¡Osease que no me dejará pasar y tomar la clase, y me va a dejar afuera! –Continuaba casi tartamudeando, sin creer que aquello fuese realidad.
–¡Precisamente señorita Hyuga! Y lo siento por ti –Dijo de manera más amable su sensei–. Pero no puedo hacer excepciones. ¡Así que ya váyase y llévese a su imprudente compañero con usted, por favor! –Terminó recuperando su marcada autoridad.
Los dos chicos salieron del salón, uno de los cuales llevaba de la mano a su compañera que se había quedado en shock.
–¡Hinata reacciona! –Le gritaba asustado y preocupado por el estado de su compañera, mientras la agitaba por lo hombros.
–¡Na-ru-to! –Fue lo primero que expresó la joven saliendo de su shock, terriblemente enojada, con los ojos en llamas y una mirada que le causaría miedo a cualquiera, y que quien la viera no creería posible que esa joven y la Hinata común fuesen las misma persona, ¿pero que querían?, por algo era hija del gran Hiashi. ¿O no?
–Sí, Hi… Hinata –Le decía el rubio caso pidiendo clemencia, sorprendido y asustado, ahora por el enojo marcado de la joven.
–¡Por tú culpa, nos sacaron de clase, ahora me las vas a pagar! –Seguía diciendo la iracunda pelinegro.
–No, Hinatita bonita, preciosa, dulce… –La adulaba Naruto emulando a un muy cercanísimo conocido del rubio–. ¡Por favor no me mates! TT_TT…
–Ni con eso te vas a salvar, eres un cretino –Le dijo la chica, para enseguida mover su mano derecha con dirección a la mejilla del rubio.
Naruto se levantó rápidamente quedando de frente a ella, con la mano izquierda detuvo el golpe y con la derecha la tomó por la cintura.
–¿Te han dicho que te ves bonita cuando te enojas? –Le preguntó de manera casi seductora el joven, pero sin dejar mucho de lado su impasible y alegre sonrisa.
–Pe… pero. ¿Por qué me dices eso? –Le dijo Hinata con voz nerviosa y algo confusa, pues al parecer el repentino enojo se le había acabado de golpe, o mejor dicho, con el golpe.
–"Fiu…por lo menos con eso ya me salvé de la cachetada" –Pensaba alegremente Naruto–. Te lo digo porque es la verdad.
–Mmm… ¿No será más bien que tratabas de salvarte de esto? –Le comentó Hinata, más recuperada y consciente de lo que intentaba el joven con aquellas palabras aduladoras.
Por lo que tras decir aquello, con la mano que aún le quedaba libre le dio una tremenda cachetada al rubio, ésta vez sin dejarle el tiempo suficiente de reaccionar, lo que a su vez provocó que Naruto soltara la mano de Hinata, pero no su cintura.
–"TT_TT Auch, sí que pega duro, tal vez debería evitar hacerla enojar, quien iba a decir que alguien tan dulce como ella me pegaría así"
De repente el rubio se dio cuenta que ya no recibía más regaños por parte de la joven, quien ahora tenía la cabeza viendo hacia abajo.
–¿Qué te sucede ahora? –Le pregunto seriamente al oído el chico, mientras la abrazaba con el intento de hacer sentir mejor y más segura a su compañera.
–Nada que… que tu puedas comprender –Le contestó Hinata entre sollozos–. "No debo dejar que me vea llorando, no debo dejar que nadie me vea, eso solo demostraría una vez más lo débil que sigo siendo". –Pensaba a su vez, de manera decepcionada.
–Pues lo único que comprendo es que estas llorando –Comentó el rubio tratando de obtener más respuestas de ella.
–Entonces si ya lo sabes porqué preguntas, baka –Le reprochó ella con la voz quebrada haciendo un gran esfuerzo por contener las lágrimas y sostener sus palabras.
–Hinata, lindura –Dijo Naruto sintiéndose triste por la chica y poniendo su mano en su mejilla, haciéndola levantar la mirada–. No llores por favor, esto no es tan grave –Parecía suplicarle.
–Ay, tu… tu de verdad no comprendes, estoy… yo…lloro por tu culpa… –Parloteaba nerviosamente–. 3 años de impecable asistencia y puntualidad, TT_TT… mi papá, sí, mi papá me va a matar, si la directora se llega a enterar estoy más que muerta –Continuaba como si le hablase a la nada, o a sí misma.
–Hinata, lindura, en verdad lo siento mucho y aunque no creo comprender suficiente, por favor no llores por mi, no llores por mi culpa, ya verás como la directora no se entera de nada, yo lo voy a solucionar todo, te lo prometo –Dijo el chico con un tono consolador y seguro en la voz, abrazando más fuerte a Hinata, la cual ya solo estaba recargada en su pecho balbuceando cosas que a él lo mareaban.
–"Es tan sincero y amable por momentos, me hace sentir bien" –Pensó mientras hacía una pausa a su discurso de problemas y se detenía a analizar la promesa que el rubio le hacía, posteriormente levantando la cabeza y viendo a Naruto a los ojos, dijo feliz y con la misma seguridad que él–. Gracias, Naruto-kun –Dedicándole una de sus dulces sonrisas
–Wow, te ves mucho mejor sonriendo, así te vez más linda que cuando estas enojada, y me agrada eso de que me llames Naruto-kun, deberías hacerlo más seguido –Decía el joven intentado animarla mientras limpiaba las pocas lágrimas que quedaban en las mejillas de la chica de los ojos color perla.
–Tampoco te emociones, eso sólo fue… fue por que por fin te portaste decentemente conmigo, baka –Comentó dejando de llorar por completo y con cierto deje de felicidad en su voz.
–Ya sabía yo que no iba a durar mucho.
–Jeje…
–¿Y ahora que hacemos?
–Pues…tal vez…no se…deberías…comenzar con… soltarme –Le pidió la chica, tremendamente sonrojada y con la voz más que nerviosa, casi al punto del desmayo.
–Cierto –Apuntó a decir él, que al darse cuenta de la manera en que se encontraban también se sonrojo un poco.
–Entonces que esperas… su…suéltame, para que vayamos a sentarnos.
–Sí, si claro –Dijo el rubio, mientras reaccionaba por completo y la soltaba.
Naruto y Hinata se fueron resignados de no entrar a su clase y terminaron por sentarse en las escaleras.
–Bueno, creo que aquí nadie nos verá Naruto y ahora sólo debemos esperar a que termine la clase.
Por favor dejen comentarios, dudas y sugerencias, todo lo que quieran cambiar o hasta lo que les gusta...
Bye...gracias, muchas gracias por haber leído.
