Muchas gracias por sus reviews! Me animan y me inspiran a escribir y eso me lleva a actualizar más rápido :D osease mas reviews mas capítulos! Muahahaha, ok ok, no los hare alimentar mi ego U.U

Capítulo 4 El pequeño espacio de una regadera.

"Esto está mal, esto está mal…" repetía Finn una y otra vez.

"Dile que se calle, me pone nervioso" dijo Kurt hacia Rachel mientras regresaba a su trabajo con la puerta.

El sol ya se ponía en el horizonte cuando Kurt, Rachel y Finn continuaban tratando de abrir la puerta del sótano de la chica. No le había tomado demasiado convencer a los sus compañeros de acompañarla a casa para irrumpir en su sótano. Conforme pasaba el tiempo los nervios de Rachel aumentaban, no faltaba mucho para que su padre llegara a casa y hoy no había llamado para decir que se quedaría a trabajar horas extra.

"Finn por favor…" dijo poniendo una mano sobre su brazo "deja trabajar a Kurt"

"Es que…esto está mal Rachel" respondió nervioso.

"No es como si estuvieras robando" explico la chica "imagina que…mi puerta se atoró y simplemente me estas ayudando a abrirla"

"Pero ni siquiera sabemos si funcionara"

"¿Disculpa?" dijo Kurt provocando que ambos lo observaran "me pareció escuchar que dudaban de mis habilidades"

"Kurt…" dijo la pelinegra observando al chico recargado en el marco de la puerta, la cual estaba…

"Lo lograste"…abierta de par en par. Finn dio un paso hacia la puerta pero se encontró con el brazo de Rachel "¿Qué sucede?"

"Necesito que vigiles" dijo Rachel sin verlo.

La joven avanzó con paso decidido hacia el interior de la habitación, aunque su decisión no evitaba que sus manos temblaran. Rachel se sobresalto cuando alguien tomó su mano.

"Vamos, todo estará bien" dijo Kurt sonriéndole.

La joven le sonrió y se encaminó junto con su amigo. A pesar de que su padre era fanático de la limpieza y el orden el piso estaba cubierto por una fina capa de polvo. El cuarto era amplio y una gran figura cubierta con una sabana ocupaba el espacio del centro, esa figura era familiar para Rachel, era el piano de su madre.

A lo largo de las paredes había cajas de cartón, una estantería, unos pocos muebles cubiertos, dos sillas y una figura uniforme que le llamo la atención. Al acercarse y tocar la figura escuchó un sonido metálico, como…ropa colgada en ganchos metálicos. Con cuidado, levanto un poco la cubierta y se encontró con diversas prendas de su madre, sacos, unos cuantos suéteres, vestidos…

"Ajá" dijo Kurt de manera triunfal.

"¿Qué sucede?" dijo Rachel sobresaltada.

"Sabía que tenía que haber una copia por aquí" dijo el joven sosteniendo una pequeña llave plateada en su mano "sacaremos una copia y así no tendrás que usar la lima para las uñas. Por cierto, ¿es lo que creo que es? "

"Si" respondió Rachel observando la figura que había señalado Kurt "es el piano de mama"

"¿Puedo?" pregunto el chico.

"Claro" respondió la pelinegra sonriendo mientras se acercaba a quitar la sabana que cubría el teclado.

"Wow" el joven recorrió las teclas casi sin tocarlas "no puedo creer que este sea el piano de Shelby"

"Recuerda que dijiste que me enseñarías a tocar" le recordó recargándose sobre el piano.

El castaño toco unas cuantas notas y cantó dos versos de una canción que, para variar, Rachel no conocía. Parecía una melodía suave y armonica…

"Forget your troubles…come on get happy…"

"¿Se divierten ahí abajo?" preguntó Finn desde las escaleras.

"¡Me había olvidado de Finn!" susurró Rachel "hay que salir de aquí"

"De acuerdo, te prometo que un día cantaremos esa canción juntos" dijo Kurt dándole un pequeño apretón en la mano a su amiga "la cantaremos tan bien que la gente nos aplaudirá muchísimo, casi como para ganar un grammy"

"Claro que si" respondió caminando hacia la puerta.

"Tardaban demasiado" reclamó Finn cuando llegaron a la escalera.

"Lo siento" se disculpó Rachel

"¿Dónde lo puse?" dijo Kurt buscando algo en su mochila " ¡aha! Aquí estabas.

"¿Vas a...maquillarte?" pregunto la chica observando el pequeño cuadrado plateado en la mano de su amigo.

"Claro que no" dijo un poco sonrojado "es para la llave"

El chico abrió la caja y pudieron observar que estaba lleno de una pasta verdosa. Kurt tomó la llave, la puso dentro y cerró la caja; al abrirla de nuevo, observaron que la silueta de llave estaba nítidamente reproducida en la pasta.

"Wow…" dijo Finn "eres como James Bond…"

"Gracias, gracias publico conocedor" respondió el castaño con una reverencia.

"Ahora falta que saques un…"

No supieron que era lo que Kurt debía sacar debido a las luces que se proyectaron en la pared frente a la escalera.

"Ay no…" dijo Rachel mientras palidecía y subía las escaleras "es el coche de mi padre"

"¿Qué…que hacemos?" pregunto Finn nervioso.

"Tengo que poner esto donde estaba" dijo Kurt corriendo hacia el estante donde había encontrado la llave.

"Hay que cerrar de nuevo la puerta" dijo Finn esperando a Kurt en la entrada y cerrándola de golpe en cuanto salió su compañero.

"Creo que no tenemos tiempo de que salgan por la cocina" dijo Rachel observando el auto de su padre mientras se acomodaba en su lugar "tendrán que salir por la ventaba de mi habitación, ¡vamos rápido!"

Los dos chicos corrieron tras ella, la joven se quedo en el vestíbulo mientras Finn y Kurt corrían hacia el segundo piso. La pelinegra los alcanzo y los encontró a Finn parado solo en el pasillo.

"¿Donde está Kurt?" susurró Rachel.

"No lo sé, subió más rápido que yo y…" explico Finn. Se escucho la puerta de la cocina al abrirse.

"¿Rachel?" llamó su padre desde el vestíbulo.

Rachel, presa de los nervios, tomo a Finn de la manga y lo metió en la puerta que tenían a la derecha. El cual era el cuarto de baño. El impulso hizo que el joven tropezara con el tapete y callera en la regadera. Los pasos de su padre ya se oían en la escalera.

"¿Rachel estas en casa?" preguntó su padre muy cerca del baño.

A la chica le tomó una fracción de segundo pensar, observó a Finn en la tina y después la regadera. Saltó a dentro de la tina, abrió la llave de la regadera y corrió la cortina justo antes de que su padre abriera la puerta del cuarto de baño.

"¿Cariño estas bien?" preguntó la voz de su padre desde la puerta.

"Si" respondió la chica "solo estoy tomando un baño"

"Lo que pasa es que mire una sombra en el jardín y me preocupé"

"…" Rachel y Finn se observaron y ambos pensaron lo mismo 'Kurt' "no te preocupes, todo está bien"

"De acuerdo" dijo su padre más tranquilo "Rachel de nuevo olvidaste tu bata de baño, iré por ella"

"Gracias papá" respondió mientras escuchaba la puerta cerrarse.

Una vez pasado el susto de ser descubiertos, tuvieron tiempo para analizar su situación. Estaban juntos, en el reducido espacio de la tina de Rachel, completamente empapados y completamente vestidos debo aclarar. Tanto Finn como Rachel, tuvieron que hacer un gran esfuerzo para no reírse, parecían gatos recién salidos del agua, la chica le tendió la mano para ayudarlo a levantarse, pero la risa hizo que su brazo perdiera fuerza y el peso de Finn la hizo caer.

"Aquí está tu bata Rachel" dijo su padre desde la puerta de nuevo "ten cuidado, no vayas a caerte"

La puerta se cerró de nuevo. Rachel se encontraba sostenida con sus manos y era completamente consiente del cuerpo de Finn bajo el suyo, podía observar como su cabello dejaba caer gruesas gotas sobre su rostro, su camiseta estaba pegada a su torso lo que delineaba su atlético pecho, las manos de Finn estaban tomando su cintura. El joven tenía completamente abiertos sus ojos abiertos, de hecho…podía verse reflejada en ellos.

"¿es…estas bien…?" susurró Finn con voz temblorosa.

"creo que si…" susurro Rachel, ¿el agua estaba caliente o era el cuerpo de Finn? "Hay que salir de aquí…"

"cla…claro…" dijo el joven con la voz entrecortada y las mejillas encendidas.

Rachel estaba tan cerca, su peso era reconfortante sobre su pecho, era cálida y algo le decía que si se separaba de él sería como desprenderse una parte de si mismo que no sabía que poseía. Lo único que deseaba por el momento era continuar reflejándose en esos ojos grandes ojos avellana…

"finn…no puedo levantarme si no me…sueltas" dijo la joven pasando saliva con dificultad, su corazón latía tan rápido.

"ah sí, lo siento…" dijo el chico resignándose a dejarla ir.

Una vez que lograron levantarse de la tina y que Rachel hubo cerrado la regadera, se envolvió en su bata y le paso algunas toallas a Finn. ¿Ahora como lo sacaba de su casa?

"Creo que hay que ir a mi habitación" susurró Rachel.

"Ehh yo…" el rostro de Finn tomó un tono rojo extremadamente divertido.

"Yo decía que-que fuéramos a mi habitación para que salgas por la-la ventana" explicó la pelinegra con la misma tonalidad de rojo en su rostro "revisare si hay alguien en el pasillo"

El chico tuvo un momento para sí mismo, analizó todos los momentos que había pasado últimamente junto a Rachel. El conocerla y saber que no era una más del club "amamos a Jesse St. James", el sentirla entre sus brazos cuando la llevo a la enfermería y el ver sus ojos tan de cerca hacia unos minutos…Bueno Rachel era su amiga, eso estaba claro pero…había… ¿acaso había algo más?

"Creo que podemos ir a mi habitación" dijo Rachel abriendo la puerta "vamos rápido"

"Eh…si"

Una vez en su habitación, Rachel abrió su ventana y le ayudo al joven a trepar por su ventana y le indicó como aferrarse a la reja de madera que subía hasta su ventana. Viéndolo fuera de su ventana no pudo evitar sonreír, parecía una escena salida de…

"Es el horizonte" dijo Finn con una sonrisa "y Julieta el sol"

"Huye dulce Romeo" respondió Rachel "huye o mi padre sacara su escopeta y nos asesinara a los dos…"

"¿En ese tiempo usaban escopetas?" pregunto el chico "esa obra es mas cool de lo que pensaba"

"Claro que no" respondió con una gran sonrisa "pero mi padre de verdad tiene una escopeta"

"Ok…me voy" respondió comenzando a bajar.

"Con cuidado…" susurró Rachel, se mordía un labio por los nervios de que Finn pudiera caer.

"…" el chico sonrió cuando sus pies tocaron el piso "nos vemos mañana"

Rachel se despidió con la mano desde su ventana, se dio la vuelta y se puso su bata de baño. La joven se sobresaltó cuando su padre abrió la puerta de su habitación, la miro y sonrió.

"¿Esperando a tu Romeo princesa?" preguntó James.

"A-algo así" dijo la joven con las mejillas encendidas.

"Dime si lo ves cariño" dijo saliendo de la habitación, desde el pasillo gritó "iré por mi escopeta"

Al día siguiente, Rachel se dirigía a su casillero buscando a Kurt con la mirada a lo largo y ancho del pasillo. No tardo mucho en encontrarlo, dado que él ya corría hacia ella.

"¿Qué sucedió? ¿Te descubrió tu padre? ¿Estaba enojado? ¿Se dio cuenta de que entramos al sótano?" la tomo de los hombros con manos nerviosas "¿Estaba tan enojado que te sacara de la escuela y te enviara a un internado en suiza?"

"Un momento, déjame analizarlo" dijo deteniendo al castaño y comenzó a contar con sus dedos "eh no, no, no y lo más importante no. Ahora yo tengo una pregunta para ti…"

"¿Cómo rayos saltaste tan rápido por la ventana?" preguntó una voz masculina.

"Hola Finn" dijo Rachel recibiéndolo "lo mismo iba a preguntar"

"Cuando uno ve su vida en peligro" respondió poniéndose muy rígido y con mirada nerviosa "lo primero en lo que piensa es la integridad física. Bueno y ¿que sucedió con ustedes dos?"

"Bueno…" dijo Finn rascando su cabeza "como que…lo importante es que todo salió bien ¿no?"

"Suena como a algo que no quieren contarme" dijo Kurt alzando una ceja "¿Rachel, tienes algo que compartir con la clase?"

"Ehh…"

La joven balbuceo dando un paso hacia atrás y tropezó con alguien, de alguna manera, su pie se atoró con el del extraño y la hizo girar. El hasta ahora desconocido, la atrapo ágilmente en sus brazos como todo buen galán de película romántica de los años 40.

"Ten más cuidado" dijo el joven de rizos castaños y chamarra negra de piel levantándola.

"Yo…lo siento Jesse" respondió Rachel mirando al piso.

"La próxima vez…" dijo el chico levantando su barbilla "no será tan fácil zafarte de mis brazos" y con un guiño a la 'Brad Pitt' se alejó por el pasillo.

"¿Jesse St. James acaba de coquetear contigo?" preguntó Mercedes, una chica de su clase, acercándose rápidamente.

"Parece ser que si" dijo otra chica, Tina acercándose también.

"No puedo creerlo" dijo Kurt cerrando el grupo.

"Espero que lo hayas disfrutado" dijo una porrista, la morena Santana, pasando junto a ellos "porque no pasara de nuevo enana"

"¿Eres una enana?" pregunto la rubia junto a Santana, miro a su amiga con emoción "¿Crees que trabaje con Santa?"

"Basta Brittany" respondió la morena.

El grupo que rodeaba a Rachel, comenzó a comentar las posibles causas por las cuales el increíble, el maravilloso, el super-sexy, o al menos esa era la opinión general del grupo, Jesse St. James le había coqueteado a una simple mortal como Rachel Berry. Finn decidió ignorar la conversación y se acercó directamente a Rachel.

"¿Estás bien?" pregunto Finn.

"Si…creo…" respondió Rachel. ¿Jesse? ¿Jesse 'No-mereces-respirar-el-mismo-aire-que-yo' St. James le había coqueteado? Algo estaba mal en el mundo.

"ATODO EL CUERPO ESTUDIANTILSE LE RECUERDA QUE DEBEN DIRIGIRSE AL GIMNASIO PARA LA ASAMBLE ESCOLAR" dijo la voz del director por el sistema de audio del plantel.

"Sera mejor que nos demos prisa o no alcanzaremos lugar" dijo el chico un poco molesto.

"Eh…si como quieras" respondió Rachel regresando de poco a poco a la realidad.

Ya sentados en el gimnasio, Rachel aprovecho el bullicio de los alumnos para distraerse y no pensar mas en el momento tan extraño que paso con Jesse. Finn se había mostrado un poco molesto desde el incidente, una voz en su cabeza comenzó a gritar "¡Esta celoso!" pero su lado lógico argumento "¿y eso de que nos sirve si ni siquiera nos gusta? El director Figgins comenzó a dar un discurso acerca de que cualquier estudiante que fuera descubierto traficando con ositos de goma en el campus seria suspendido y después continuo el señor Shuester con un anuncio para unirse al club glee de la escuela, las luces se apagaron y comenzó el show.

[sonido de guitarras eléctricas]

El telon se abrió y revelo a varios chicos portando chamarras negras de piel, claro que Jesse estaba al centro, de hecho él comenzó a cantar…

"Living easy, loving free, season ticket for a one way ride. Going dow, by the time, my friends are gonna be there too"

El castaño se apoderaba del escenario por completo, era imposible quitarle los ojos de encima, podía ser una persona despreciable en la vida real, pero el verlo actuar era…fascinante. Un momento…esa canción parecía familiar…Rachel volteo emocionada a ver a Finn, al ver la cara de desconcierto del chico, le gritó por sobre el sonido.

"¡Esta si me la sé!" dijo sonriendo y contagiándole la sonrisa al joven. Ambos tomaron y cantaron al unisonó.

"I'm on a highway to hell! On a highway to hell! Highway to hell! I'm on a highway to hell! Don't stop me, oh yeah!"

El número termino y la mayor parte del cuerpo estudiantil estaba ovacionando de pie. Rachel se sorprendió así misma aplaudiendo de pie, igual que la mayoría de las féminas en el gimnasio, Finn tenía su cara de molesto de nuevo. Todos comenzaron a abandonar el gimnasio y la pelinegra busco a Kurt, lo encontró muy animado hablando con Mercedes y Tina, no quiso interrumpirlo así que busco a Finn para ir juntos a la siguiente clase, el chico ya no estaba.

El día transcurrió sin más emociones desde la asamblea, y Rachel seguía sin poder hablar con Finn. Cada que terminaba una clase, él de alguna manera lograba evitarla. Tenía que encontrar la manera de hablar con él.

No tenía la mas mínima idea de cómo podría evitar a Rachel por lo que quedaba del día, ella se empeñaba en acercarse después de cada clase y él tenía que correr a esconderse, aunque ahora que lo pensaba… ¿de qué se escondía? Ahhh si… de la decepción. Si, sonaba dramático, pero era cierto. Cuando Jesse había coqueteado con Rachel…ella había puesto la misma cara de ensoñación que todas las demás chicas de la escuela, como si el sujeto fuera un ángel bajado del cielo y ellas ni siquiera merecieran pisar el mismo suelo. Había pensado que Rachel era diferente, que no caería ante los trucos de Jesse, pensó que…era diferente de Quinn.

No quería pensar en Rachel, pero desde lo ocurrió en su casa…Dios había estado a punto de besarla. Estaba tan cerca, se miraba tan…tan…no había como describirlo, era como una sirena, aunque los libros dicen que las sirenas usaban su canto para matar tipos ¿no? Eso no era bueno, mucho menos sexy… ¿Por qué no podían ser todas lindas y tiernas como Ariel? O acaso ¿Disney le había mentido? Un momento… ¿cómo llego a lo de las sirenas? Oh si, por Rachel, ja que casualidad, ella estaba parada frente a él.

"Finn…" dijo con tono serio.

"Si ¿Qué pasa?" respondió el chico.

"Me has estado evitando todo el día" dijo con las manos en la cintura.

"Ohh…es cierto" genial, por pensar en Rachel mojada entre sus brazos olvido que la estaba evitando, Hormonas adolescentes 1 Cerebro 0 "Si…este…adiós"

"¡Finn basta!" dijo tomándolo del brazo "pensé que éramos amigos"

"Y yo, pensé que no caerías ante los encantos de Jesse" respondió liberando su brazo.

"¿Que te hace pensar…?"

"Te vi ¿ok?" interrumpió con voz cansada "pusiste la misma cara que todas las demás, como un dios las hubiera tocado, pensé que eras diferente a las demás, o…por lo menos diferente a Quinn"

"Yo no tengo la culpa de lo que tu ex novia te hizo ¿ok?" dijo la pelinegra muy molesta "Ademas…no veo porque te pones así, no es como si nosotros…nosotros…"

"Tienes razón…" susurró Finn.

Ambos guardaron silencio, mirándose fijamente, suspendidos en un segundo infinito, un universo lleno de sentimientos indefinidos y frases incompletas. El sonido del timbre los hizo salir de la burbuja.

"Hay que ir a clase" dijo Rachel sin dejar de observarlo.

"Yo…tengo que ir mi casillero antes" dijo Finn mirando hacia el pasillo "te veo en clase"

"De acuerdo" susurro la pelinegra antes de dar la vuelta y dirigirse hacia el salón.

Iba directo al aula cuando el sonido de un piano la distrajo, provenía del gran piano de cola del salón del coro, ¿Quién estaría tocando? Probablemente Kurt se hallaba en clase…que extraño. Al llegar al aula, la chica abrió un poco la puerta para ver hacia el interior; en el gran piano se encontraba sentado Jesse, con el sol jugueteando con sus rizos y creando un halo dorado alrededor de su cabeza. El joven tocaba suavemente una melodía, la observo en la puerta y le sonrió.

"Hola Rachel" dijo con voz suave "¿sabes? Justamente estaba pensando en ti…"