Disclaimer: Hetalia no me pertenece, el video que fue mi inspiración tampoco... La historia es completamente mía :)

Dedicatoria: Dedicada a mi Chopper particular :3 Inma, va por ti :D


La elección de los músicos, parte 3

Todos habían terminado ya de comer y el auditorio se encontraba en silencio, esperando que continuara la elección de los miembros de la banda.

—Bien —comenzó German —. Intentaremos no hacer ningún descanso más y terminar con todos los miembros.

—Y así no se nos hará tan tarde —añadió Roma —. Como bien sabéis, vamos a continuar con el metal. Y es el turno de las trompas.

—De entre todas las trompas, han salido cinco elegidos, ve~ —prosiguió Feliciano.

—¡Francis Bonnefoy!

Un chico rubio con una melena ondulada, ojos azules y sonrisa seductora enmarcada por cuatro pelos solitarios en la barba se levantó, un tanto arrogante.

—Bien… ¿Nacionalidad?

—Soy francés.

—Adelante.

—Oh, pero yo quería esperar, al igual que Feliks hizo~

German resopló, molestó Sabía que no debería haberle permitido el capricho al polaco.

—En realidad, nosotros somos en principio un cuarteto de trompas, así que esperaré a que sean nombrados todos, y los que hayamos sido elegidos, actuaremos.

German estaba a punto de replicar, pero Roma se le adelantó.

—¿Un cuarteto de trompas? ¡Excelente! Por supuesto, espera en esa parte del escenario, tranquilo.

El francés hizo una pequeña reverencia al público y se apartó a un lado del escenario.

German suspiró, de verdad, lo que tenía que aguantar.

—Sigamos~ ¡Victoria Bonnefoy!

La nombrada, de pelo castaño recogido en dos coletas altas y sonrisa alegre subió al escenario.

—¿Nacionalidad?

—¡Soy de Seychelles! Y tocaré con mi primo, si no les importa.

—Por supuesto que no —se adelantó Roma —. Adelante, ves con él.

La seychellense asintió y fue junto a Francis mientras llamaban al siguiente.

—¡Heracles Karpusi!

Un joven de pelo castaño y ojos verdes y adormilados se levantó lentamente, subiendo al escenario.

—¿Nacionalidad?

—Soy de… Grecia…

—¿Vas a tocar solo? —se adelantó Roma.

—Si…

—Muy bien, adelante, pues.

El griego se llevó la trompa a la boca, y empezó a interpretar una canción somnolienta. Prácticamente sin respirar, Heracles fue avanzando en la obra sin acelerarse en ningún momento, dejando al público disfrutar como si estuviera en una sesión de relajación.

Cuando terminó, todos tardaron un poco en reaccionar, pero al poco el auditorio se había llenado de aplausos.

Heracles se inclinó y bajó del escenario.

—¡Vash Zwingli!

El nombrado, de pelo rubio y ojos verdes, y con cara de pocos amigos, se levantó y avanzó hacia el escenario, donde se cruzó de brazos.

—¿De dónde provienes?

—Soy de Suiza. Y tocaré con él —dijo con un poco de desagrado mientras avanzaba hacia ellos.

—Bien, pues nos queda a última trompa~

—¡Lily Zwingli!

Una pequeña joven muy parecida a Vash subió al escenario, portando su trompa cogida bajo el brazo.

—Soy de Liechtenstein, señor, y tocaré con mi hermano mayor.

German asintió.

—Entonces, estáis los cuatro.

—Si~ —afirmó Francis, contentó.

Se pusieron en fila en el escenario, mirando hacia las butacas, y Vash dio la entrada, empezando primero una ligera melodía a canon, para luego ir cambiando de frases, repitiéndose primero en una trompa y luego en otra, hasta que no sabías que trompa estaba tocando que.

Nada más terminar, los cuatro se inclinaron, mientras Lily le cogía la mano a Vash.

El público estalló en aplausos ante semejante espectáculo, y las dos chicas se sonrojaron, alegres de haberlo hecho bien, mientras Vash bufaba y Francis les sonreía, orgulloso.

Los cuatro bajaron del escenario, ante la mirada de un sonriente Feliciano, que estaba orgulloso de la cuerda de trompas que iba a tener.

—Muy bien —comunicó German, viendo que los otros dos no reaccionaban —. Ahora seguimos con las trompetas.

—¡Ve! Vamos a contar con cuatro trompetas~

—¡Sadiq Adnan!

El nombrado se levantó. Algunos le miraron extrañados. La verdad era que él hacía poco que estaba en la escuela. Se había único a varios equipos deportivos, y hacia más poco aún, al departamento de música. Todos estaban impacientes por ver como lo hacía.

Aunque infundía algo de temor con la máscara que siempre llevaba y que le tapaba la parte superior de la cara. ¿Qué tendría que ocultar? Nadie se había atrevido a preguntárselo.

—¿Nacionalidad?

—Soy del grandioso Imperio Otomano… Más conocido como Turquía, actualmente.

German puso los ojos en blanco. Desde luego, los de departamento de música (los del departamento de artes, en general) estaban todos locos.

—Bien, adelante.

El turco, con una sonrisa arrogante, se puso la trompeta en la boca, y empezó a tocar, una tonada que empezó siendo una melodía oriental y que no tardó en cambiar a un conjunto de ligados y picados expresamente difícil. Ya en el final, una difícil escala cromática picada a toda velocidad y un arpegio descendente con grandes sforzandos, hizo que se ganara un gran aplauso apenas había despegado la trompeta de la boca.

Satisfecho, se inclinó ante el público.

—¡Gupta Muhammad Hassan!

Mientras el nombrado subía bajaba su primo, compartiendo ambos una mirada cómplice.

—¿Nacionalidad?

—Soy de Egipto.

—Proceda.

Y no pudo comenzar de manera más diferente. Una melodía fuerte, no muy difícil de técnica, pero sí de interpretación, que causó más de un sobresalto entre los alumnos que estaban en el público.

Para terminar sorprendiendo a todos en un pianísimo casi imposible de él.

Los alumnos empezaron a aplaudir, al igual que Feliciano, que asentía con la cabeza.

—Bien… ¡Matthew Williams!

El chico, que no esperaba el nombramiento, se levantó lentamente, enrojecido.

—¿Matthew Williams?

—Sí, si… Ya va.

—Ah, perdón, no te había visto.

El chico, que era miembro también del equipo de hockey, subió al escenario.

—¿Nacionalidad?

—Soy de Canadá —susurró.

—¿De dónde?

—¡De Canadá! —repitió un poco más fuerte.

—Gracias. Bien, adelante.

El canadiense, un poco nervioso, empezó a tocar una melodía suave y tranquila.

En un principio, nadie en la sala podía oírla, pero poco a poco, fue colándose por sus oídos dejándolos maravillados, por la suavidad con la que manejaba la trompeta, como si no fuera humano.

Después de terminar, se inclinó, un tanto sonrojado, y la gente empezó a aplaudir, impresionada.

El rubio bajó del escenario, aún nervioso, mientras nombraban a la última persona.

—¡Alfred F. Jones!

Y así, al igual que cuando habían nombrado a Iván Braginski, todo quedó en silencio, mientras el hiperactivo rubio con complejo de héroe subía al escenario.

Alfred estaba más tranquilo. ¡Su sorpresa había sido grande cuando el capitán del equipo de baloncesto había salido! La verdad es que no había tenido mucho contacto con él… Pero no era el único que estaba fuera del círculo del departamento de música, y además estaba metido en algo, como… Bueno, él era el capitán del equipo de fútbol americano, y jamás había pisado el departamento de música. Su pasión por la trompeta, la había heredado de su abuelo, al igual que su primo Matthew.

—¿Nacionalidad?

—Soy de Estados Unidos, por supuesto —bufó, indignado.

—Bien, adelante.

Apenas le dio tiempo a respirar antes de atacar a la obra. De una potencia impresionante, a una velocidad increíble, y sin apenas pararse a respirar. Lo mejor, no le sacaba un sonido estridente e insoportable, sino que era agradable de escuchar.

A tanta velocidad como había comenzado, terminó. Inclinándose enseguida, mientras todos aplaudían.

Aquel chico desprendía una hiperactividad impresionante.

—Y hemos terminado con las trompetas —anunció Roma —. Ahora pasaremos a último grupo del metal, los trombones.

—Tenemos, otros cuatro trombones, ve~

—¡Peter Kirkland!

Un joven de pelo rubio y ojos azules enmarcados por unas gruesas cejas, subió al escenario. El trombón era casi más grande que él, pero parecía cómodo sujetándolo.

—¿Nacionalidad?

—Sealand, soy de Sealand.

—¿Perdona? —preguntó German, seguro de haber oído mal.

—Que soy de Sealand-desu yo~

—Sealand no existe, déjate de tonterías —se oyó una voz entre el público. Todos se giraron para ver al presidente del Consejo Estudiantil, mirando al joven del escenario, enfadado.

Peter bufó, enfadado y se cruzó de brazos.

—Bien, vale… Soy de Inglaterra-desu yo~

German negó con la cabeza.

—Adelante.

El joven cogió el trombón y tras coger aire empezó a tocar una cancioncilla sencilla pero alegre, que demostraba su dominio del instrumento.

Cuando terminó saludó con la mano al público que le aplaudía, enternecido.

Se bajó mientras llamaban al siguiente.

—¡Arthur Kirkland!

Y el mismo que había reñido al joven Peter, de pelo rubio despeinado y ojos verdes en las mismas cejas que su hermano pequeño, subió al escenario.

Muchos sabían que al rubio le gustaba la música, pero nunca había entrado en el departamento oficialmente, así que estaban sorprendidos de que se hubiera presentado.

Altivo, subió al escenario con su propio trombón mientras Peter le sacaba la lengua.

—¿Nacionalidad?

—Inglesa, por supuesto.

Tras esto empezó a tocar una grave y fuerte tonada en el trombón, demostrando su gran dominio de la vara, sin irse un centímetro del sitio, y clavando todas las notas en su sitio.

Tras terminar hizo una breve inclinación, causando que la gente empezara a aplaudir, sorprendida de que tuviera tal nivel, y él bajó del escenario, volviendo a su sitio.

—¡Berwald Oxenstierna!

Y volvió el silencio.

Aquellas elecciones estaban siendo una caja de sorpresas. Otro deportista que se unía a la banda sinfónica.

El alto, rubio y serio capitán del equipo de hockey subió al escenario.

Nadie sabía porque había empezado a tocar el trombón, ya que era una persona cerrada que no se abría ante nadie.

—¿Nacionalidad?

—Sueca —respondió concisamente. Era bien sabido que el sueco no era muy hablador, y muchas veces costaba entenderle por el acento marcado que tenía.

—Muy bien, proceda.

Berwald se llevó el instrumento a la boca y empezó a tocar una canción romántica aunque también llena de una melancolía extraña. Al final, casi todos habían acabado pensado en sus propios amores platónicos. Aunque nadie se paró a pensar que podía significar que el sueco tocara eso.

Sin saludar al público que aplaudía entusiasmado, Berwald bajó y saludó con la cabeza a Alfred y a Iván, que al menos les conocía de algún evento deportivo.

Y llegó el momento del último trombonista.

—¡Tino Väinämöinen!

La mirada de Tino y la de Berwald se cruzaron mientras el primero subía al escenario, sonrojado.

—¿Nacionalidad?

—Soy de Finlandia, señor.

—Cuando quiera.

El finés respiró hondo y empezó a tocar una tonada navideña.

La gente del público sonrió sin darse cuenta ante la familiaridad de la música. Desde triste o lenta hasta alegra y rápida, Tino pasó por todo tipo de registros y matices.

En cuanto terminó la gente no tardó un momento en aplaudir, emocionados y divertidos por su actuación.

Tino, sonrojado, se inclinó y bajó rápidamente del escenario.

Roma se levantó, cogiendo el micrófono.

—Muy bien, hemos terminado con el viento, y sólo queda la percusión. Ya que los percusionistas tocan una gran cantidad de instrumentos y todos ellos mandaron varias pruebas con todos ellos, simplemente los iremos nombrando y subirán al escenario para saludar.

—Hemos elegido a cuatro percusionistas, ve~

—¡Soren Andersen!

El nombrado, se levantó alegremente y no tardó en llegar arriba del escenario.

—Soy del gran Reino de Dinamarca —dijo antes de que le preguntaran nada.

—Muy bien, gracias, quédate arriba —le informó Roma.

El danés se encogió de hombros y obedeció.

—¡Lukas Bondevik!

Un joven serio se levantó y avanzo hacia el escenario, sin darse mucha prisa, justo lo contrario al anterior percusionista.

—Muy bien, ve~ Se le da genial la marimba —murmuró Feliciano, que lo conocía de sus clases.

—¿Nacionalidad?

—Noruega

—Gracias, y acuérdate de quedarte arriba~

—¡Emil Steilsson!

Un joven de pelo blanco se levantó y avanzó hacia el escenario, con una expresión seria en el rostro, parecida a la de Lukas.

—¿Nacionalidad?

—Soy de Islandia.

Antes de que le dijera nada, Emil se situó al lado de Lukas. Se podía apreciar el gran parecido entre ambos, hermanos, aunque de padres separados.

—Y por último… ¡Ludwig Beilschmidt!

El rubio alzó la cabeza, confundido. Pero si él no había estudiado música en su vida, ¿cómo le podían haber elegido?

Su hermano le empujó fuera del asiento.

—Va —le instó Gilbert, guiñándole un ojo.

Ludwig avanzó, extrañado, tanto él, como muchos otros.

—¿Nacionalidad? —le preguntó German.

Ludwig le miró fijamente, pero su abuelo no hizo muestras de notar su mirada.

—Eh, soy de Alemania.

—Muy bien, perfecto —exclamó Roma —Ahora, por favor, todos los elegidos para la banda, suban al escenario para hacer una foto grupal.

Poco a poco fueron subiendo todos, y colocándose por cuerdas.

El último fue Feliciano, que se puso en medio.

Roma cogió la foto, orgulloso.

—Se ha hecho bastante tarde, así que ya podéis iros a vuestras respectivas habitaciones. Colgaremos en el tablón de anuncios los ensayos semanalmente.

Y tras esto, todos los alumnos comenzaron a salir del auditorio.

Todos estaban cansados, así que no hubo charlas ni nada por el estilo. Simplemente todos se dirigieron a sus habitaciones.

Ludwig se acercó a su abuelo.

—¿Qué significa esto? —reclamó.

—Fue cosa de tu hermano —admitió el mayor —. Nos envió un video…

—¿Un video de qué?

—Kesesese~ De ti y de tu vicio con las marchas militares… Realmente llevas el ritmo mejor que muchos percusionistas que he visto.

—Así que era eso —murmuró Ludwig, avergonzado. No es que no supiera nada de música. Su hermano era músico y tenía algunas nociones —. Está bien, supongo que no queda otro remedio.

Se fueron hacia sus habitaciones, mientras los miembros de la orquesta también caminaban, malhumorados.

—Vamos, no os preocupéis —les animó una de las violinistas —. No llegaran muy lejos, ya veréis.

Y mientras ellos se alejaban, dos chicos apoyados en el muro observaban el ambiente.

—¿Crees que deberíamos haber enviado nuestras pruebas también? —preguntó uno de ellos.

—No nos unimos a la orquesta en su momento, no veo por qué deberíamos unirnos a una banda.

—Bueno, no se… No nos unimos a la orquesta, porque eran engreídos y no soportábamos su comportamiento… Y fue la razón por la que nos hicimos amigos, ¿no?

—Esperemos… A lo mejor en un futuro, nos dignamos a unirnos a la banda. Todo depende de ellos.

Y los dos chicos se alejaron también en dirección a sus dormitorios.


Comentarios: Y acabamos con las presentaciones. Entonces estos son todos los que salen en el video tocando un instrumento, pero eso no significa que en un momento dado no pueda meter a más personajes :D Porque si no la banda se queda pequeñita... Así que en el futuro se irá añadiendo gente X) Otra cosa, IMPORTANTE, aún no tengo claras cuales van a ser todas las parejas, así que si alguien quiere alguna, que la diga... No se si la podre incluir -porque algunas si que están decididas- pero a lo mejor tiene suerte :D Que esa es otra... En este fic es muy probable que las parejas no se queden quietas, porque quiero hacerlo realista, como la vida misma... Y creo que ya :D

Avances: En el siguiente cap, ya se irán conociendo, y será el primer ensayo, donde tendrán que elegir que obras tocar :)


Aquí voy a poner quienes han pasado de momento: País - Nombre humano -Instrumento / Cuando termine el capítulo de la presentación de los músicos, publicaré la lista en el Prólogo ^.^

Francia - Francis Bonnefoy - Trompa

Seychelles - Victoria Bonnefoy - Trompa

Grecia - Heracles Karpusi - Trompa

Suiza - Vash Zwingli - Trompa

Liechtenstein - Lily Zwingli - Trompa

Turquía - Sadiq Adnan - Trompeta

Egipto - Gupta Muhammad Hassan - Trompeta

Canadá - Matthew Williams - Trompeta

Estados Unidos - Alfred F. Jones - Trompeta

Sealand - Peter Kirkland - Trombón

Inglaterra - Arthur Kirkland - Trombón

Suecia - Berwald Oxenstierna - Trombón

Finlandia - Tino Väinämöinen - Trombón

Dinamarca - Soren Andersen - Percusión

Noruega - Lukas Bondevik - Percusión

Islandia - Emil Steilsson - Percusión

Alemania - Ludwig Beilschmidt - Percusión


Gracias por los reviews *-*

IreneRodriguez: Y si... Eli no sabe pensar en otra cosa... Pero tocará al lado de Gilbo, osea que... No podrá evitarle xD Sip... Me he dado cuenta de como le pega e flautín a Yao... y el contrabajo a Vanya e_e Son adorables xD Si, toca el mismo... Pero bueno, mis amigas flautistas si que son felices :( Y ellos tocan el metal que ahce el acompañamiento... Todos los soviéticos tocan instrumentos graves de acompañamiento, me acabo de dar cuenta O.o Son los dos unos egolatras de cuidado... Pero les queremos X) Por supuesto... Nadie esperaba que Gilbo tocara a sí de bien xD No te preocupes, que a mi me pasa lo mismo jajaja Si... Menos mal que tiene a Lud xD No saben lo que les espera si se meten con la banda muahahaha (kolkolkolkol) Al final... creo que a ellos dos les pondré el violonchelo... Porque me hacen falta chelos! Gracias por comentar~ :D

L. Mirage: Me alegra que te guste la manera en que lo estoy haciendo :D Tranquila, tranquila... No sería capaz de hacer que nadie de Hetalia estuviera en contra de la banda xD Serán puros OC... o sea que tranquilidad :D Y lo de Alfred era simplemente porque se aliviaba de no ser el único deportista de élite (?) que se había presentado... En realidad no han hablado casi nunca... Así que ya veremos como se llevan xD Me alegro que pienses así :D Y gracias por comentar!


[Dirección de youtube] /watch?v [signo de igual] hogGFMb2pPU

En el video salen bastantes personajes de Hetalia, pero eso no quiere decir que en un futuro no pueda incluir más :D


Cualquier duda respecto a las bandas, petición de que salga algún personaje, comentario de la historia o del capítulo, o petición de alguna otra cosa -como que toquen una obra determinada, o que viajen a algún sitio en particular-, simplemente review :3