Hay algo que todavia no he aclarado, es algo obvio pero supongo que es personajes de este fic no me pertenecen sino a sus respectivos dueños, a excepcion de Mariko y Shingo que son pura y exclusivamente creacion mia. Pido disculpas de antemano si las palabras salen mal o el texto queda cortado, no se porque pasa.

-¡Vamos Shingo!¡Juega conmigo al menos una vuelta!¡Vamos!¡Vamos!-rogaba Mariko, poniendo una tierna carita que lo unico que lograba era irritar a su compañero.

-¡Ya te dije que no!¡ Y no uses esos metodos de niñita!-gritaba Shingo. Echó la cabeza a un lado-¡Dios! Es increíble que seas tan inmadura ¡y me llevas un año!

Inflando lo cachetes-¡Que frío eres!¿Que te cuesta jugar conmigo una vez?¡Nada!

-¡No quiero!

-¡Nunca lo quieres!

-¡Vete!Estoy ocupado.

-¡ERES HORRIBLE!-y masculló-la verdad no se por que despues de tantos años todavia me esfuerzo.- Y se fue, dejando a Shingo y a los demas, que estaban ubicados un poco más lejos en la mesa del comedor de los dormitorios.

Shingo resopló y apoyó su cabeza en su puño, adoptando una posición de cansado. Michiru se acercó a él y le tocó suavemente la cabeza para llamar su atención.

-Shingo.

-¿Qué?- preguntó este.

-¿Por qué no juegas con Mariko? Parece que de verdad quiere jugar contigo. ¿Por qué no le haces caso solo por esta vez?

Él rodeó los ojos. -No quiero.

-Sin embargo no es la primera vez. Muchas veces ella quiere estar contigo y tu la evitas ¿Por qué tanta distancia si se conocen desde hace mucho?

-6 años. Desde que nací que conozco a Akatsuki.-soltó una risa irónica, pero a la vez, melancolica y nostalgica.-No ha cambiado nada.

-¡Guau!¡6 años!-intervino Chika-¿y aun asi la evades? Te pareces a Shito, a pesar de conocernos hace tiempo él se niega a aceptar amigos. - mirando de reojo al mencinado- ¡siempre esta frio y seco, parece una momia!

Shito le dió un golpe en la cabeza a Chika dejandole a este un enorme chichón.

-¡No hablamos de mi ahora!¡Ven!- se lo llevo a rastras mientras este gritaba groserías.

Michiru soltó una risita y se dirigio a Shingo, quien miraba la escena sorprendido.

-La relacion de ellos dos se parece mucho a la de ustedes ¿No crees? Pero aún no has respondido mi pregunta, Shingo, ¿por qué la distancia?

El niño bajó la cabeza, centrando sus ojos en la madera de la mesa. Y sin levantar la mirada le contestó:

-Yo...no sé como relacionarme con lo demas. A pesar de conocer a Akatsuki durante tantos años aún no sé como llevar una relación con ella,ni con los demas. La verdad es que...no quiero lastimarla.

Michiru lo miró, intrigada, no se imaginaba tanta revelación, luego le sonrió dulce y pacientemente:

-Veo que si te importa Mariko

Shingo no contestó, bajó aún más la cabeza para no mostrar el leve sonrojo que se le habia aparecido. Aún tenia orgullo. ¡Ni siquiera sabia porque le habia dicho todo eso! Tal vez era porque Kita-san tenia algo especial que le hacia confiar inmediatamente en ella, era reconfortante, tan parecido...a Akatsuki. Él se levantó, dando por terminada la conversación , aun sin contestarle a Michiru.

-¿Shingo?

-Estoy algo cansado, Kita-san, ire a recostarme.-Y se fue. Pero a los jardines. Si asi se le podia llamar. Suspiro, cuando sintio que alguien lo llamaba con un chiflido. Era Chika, quien se acercaba a él con las manos en la cintura.

-¿Que sucede, Akatsuki-san?

-Veo que a mi también me llamas por mi apellido-sonrio con fingida pena, para cambiar a un posicion mas seria.-Shingo, si no te mueves,nada cambiara.

-¿Eh?- dijo sin entender todavia.

Shito salió de entre las sombras y se colocó al lado de Chika.

- Si no empiezas a relacionarte ahora ,quedaras solo por siempre.

-¿Como lo...?- preguntó Shingo, sin lograr terminar la frase al ser cortado por Shito.

-Hay gente que te lastimaras y también gente a la que tu lastimaras. Siempre. Es parte de crecer. Debes lastimar y ser lastimado para poder relacionarte con los otros. A eso se referia Chika.

-¡Vaya!-lo miro Chika sobre el hombro con una sonrisa-¡Mi nombre salio de tu boca!-luego miró al niño seriamente y luego sonrió, una enorme y bella sonrisa deslumbrante-¡Espero que tu y Mariko sean buenos amigos algún día!

Más tarde, Shingo paseaba por el pasillo de los dormitorios cuando notó una luz que se salio de una puerta entreabierta. La habitación de Mariko. Espió y vió a la niña sentada en el suelo, con un chupetín de fresa en la boca y... el tablero del juego que ella antes habia querido jugar con él. Estaba apoyada sobre sus rodillas y miraba el tablero con el ceño fruncido, mientras pasaba el chupetín por su boca. Se la veía triste e irritada.

Tímidamente entró en la habitación. La niña lo miró con sorpresa, con el chupetin colgando de su boca. Se lo quitó.

-¿Shingo?¿Que haces aquí?

-Yo...

Como si acabara de acordarse de algo, Mariko se dio vuelta y agarró su mochila, que se encontraba en una punta de su cama. De ella sacó un pequeño chocolate con maní y se lo dió a su compañero.

-¡Toma!

-¿Esto es...?- agarrando duditivamente la golosina.

-Chocolate con maní, es tu favorito ¿No?-contestó ella como si fuera lo más obvio del mundo.

-Sí...-dijo-¿como lo sabias? Casi nunca lo como.

Era raro que ella diera algo si no lo vendía por más amable que fuese.

Mariko se encogio de hombros y daba vuelta con a boca su chupetín-Solo lo sé. Tomalo como una muestra de mi amabilidad.- y como si recordase un tema- no me has respondido ¿que haces aquí?

Mientras se acomodaba la golosina en su chaleco azul de colegio, Shingo logro decir las palabras que habia querido decir al principio.

-Yo-señaló el juego-vine a jugar contigo.

-¡¿De verdad?!-preguntó Mariko.

Shingo la miró, ella sonreía y se la veía realmente feliz."Parece que de verdad quiere jugar contigo"recordó.

-Sí.

-¡Que bien!-luego adopto actitud competidora-¡Te destrozaré, no tendre piedad!

El chico rió por lo bajo, ya se lo imaginaba. Se acomodo en frente de ella, con el tablero separandolos.

-Shingo-lo llamó ella. Él levantó la cabeza para mirarla, Mariko embozaba una dulce y hermosa sonrisa-Espero que seamos buenos amigos algun dia.

Él le sonrió: "Yo también" pensó.

Bueno, este no era nada del otro mundo, no estaba muy inspirada que digamos y lo hice casi por obligación. Casi. Este capítulo fue más bien para conocer más a mis personajes, en este caso a Shingo y su relación con Mariko, no creo que sea significativo para algunos. Nos leemos en el próximo!