- ¿Cómo estás esta mañana, preciosa?

- Contigo, así que estupendamente- respondí, sonriente.

Shaun comenzó a hacerme cosquillas donde sabía que tenía mi punto débil, por lo que yo me revolví sobre nuestra cama y me lancé a por él, muerta de risa. Apoyé mis manos sobre sus mejillas y le miré a los ojos.

- Eres tan condenadamente guapo…

Él me dedicó una de sus preciosas sonrisas como toda respuesta y yo le di un beso.

- Había estado pensando en una cosa- comentó él de repente.

- ¿Qué?

- Tengamos un hijo.

Estuve a punto de dar un brinco. Me separé de él y le miré con los ojos muy abiertos.

- ¿Quieres que tengamos un niño?- le repetí, incrédula y emocionada.

- Sí- respondió él con dulzura-. Dame a una hija que sea tan maravillosa como tú y seré el hombre más feliz del mundo.

Estaba demasiado anonadada como para poder reaccionar de ningún modo. Yo, que siempre solía tener una respuesta para todo, me encontraba sin palabras, quizá por primera vez en mi vida.

- Es decir, solo si quieres- se apresuró a añadir, nervioso-. Había pensado que era el momento ideal. Pronto se cumplirá nuestro segundo aniversario de casados, en el trabajo me va mejor que nunca y, bueno…

Me abalancé a por Shaun y le callé con un beso.

- Claro que quiero tener un hijo contigo, tonto.

Shaun comenzó a reír, loco de contento, y me abrazó con fuerza. Yo era consciente de que él siempre había soñado con ser padre, desde pequeño, aunque nunca me lo había pedido. En realidad yo nunca lo hubiera esperado de él, ni de nadie. Al fin y al cabo, ¿quién querría tener hijos conmigo? Era un desastre de persona que ni siquiera podía encontrar un trabajo que le durase más de tres meses. Era una inútil… pero él quería tener un hijo conmigo. Podríamos ser padres juntos. De repente me imaginé a mí misma sujetando entre mis brazos a una monada de bebé, con unos deditos minúsculos que darían ganas de comérselos. Podría ser madre…

Shaun y yo comenzamos a reírnos a la vez, ilusionados, cargados de esperanzas por el futuro.

Si era niño, sabía perfectamente qué nombre le pondría.