Hola, la verdad ya me cansé de esperar y decidí publicar este capítulo de una buena vez. En vista que las amenazas en contra de mi persona continúan solo me queda decírles...hagan lo que quieran, de todos modos si me hacen algo antes de que termine nunca sabrán el final de esta historia jajajaja, así que mientras no acabe el fanfic estaré a salvo jeje, ya me preocuparé en el último capítulo. Bueno, este episodio es cortito y sin mucha acción, pero es importante para el relato, así que espero que les guste. Ya como punto final, les recomiendo que vayan a ver la película "Hellboy II: El Ejército Dorado" de Guillermo del Toro, se que no viene al caso pero la verdad a mi me gustó y creo que no hago mal a nadie diciendo esto.

El Tigre: Las Aventuras de Manny Rivera es propiedad de Sandra Equihua y Jorge R. Guitiérrez.

Emisario del Inframundo

Capítulo 4: El Misterio del Emisario

Los días siguientes fueron muy duros para todos. Los esqueletos vigilaban cada uno de sus movimientos y los hacían trabajar de sol a sol. Algunos súper héroes y villanos habían tratado de enfrentar al gran ejército de Django pero este era demasiado poderoso, lo que incluso llevó a otros a intentar escapar de ahí con los mismos resultados.

El ejército de esqueletos era una cosa, pero el verdadero temor recaía en el que se hacía llamar Emisario del Inframundo. Hasta el momento el misterioso villano no había hecho nada en contra de sus prisioneros, pero todos sabían que si Django de los Muertos lo había puesto como líder de su grupo debía ser alguien verdaderamente terrible y despiadado.

Todos los días se podía ver al Emisario caminando por la decadente Ciudad inspeccionando todo. Los rumores de sobre por que lo hacía habían comenzado a expandirse por todos lados. Algunos decían que lo que hacía era seleccionar victimas para llevárselas a su amo, otros decían que estaba buscando a algún infortunado habitante que no cumpliera con su trabajo para desquitar su ira en contra de el. No importaba cual fuera la teoría mas acertada, todas y cada una de ellas eran horribles.

Lo que ninguno de ellos sabía era que las intenciones del tan temido Emisario del Inframundo no eran las que todos pensaban. Por el contrario, lo que estaba haciendo en verdad era un suplicio para el. Ver a rodos sus amigos y vecinos en ese estado era mas duro de lo que esperaba en un principio. Precisamente por eso le había pedido a Django usar un disfraz y una identidad secreta, no tenía el valor para ver las caras de todos si se enteraban que el en realidad era Manny Rivera.

Lo único que el muchacho hacía todos los días era seguir con su infame actuación de malvado contemplando como todos a los que quería huían de el. Tal vez era mejor así, de todos modos el ya no pertenecía a ese mundo, lo mejor era que todos creyeran que el seguía en el mundo de los muertos descansando en paz. A veces el sentimiento de culpa era tal que Manny optaba por caminar por las ruinas de Ciudad Milagro recordando algunos momentos de su vida, por fortuna siempre llevaba puesta su mascara, de lo contrario todos habrían notado su expresión de tristeza.

Lo único bueno de estar en esa situación era que mientras estuviera en el mundo de los vivos dejaba de ser un esqueleto, de verdad odiaba verse en un espejo y solo ver los restos de lo que alguna vez fue. Ahora que lo pensaba, no entendía por que Sartana y Django seguían siendo calaveras andantes aún en su mundo, tal vez se debía a sus guitarras o al simple hecho de que ellos eran más que muertos, tal vez ellos siempre habían sido esqueletos, ¿Quién podría saberlo?

Nada de eso importaba, lo único que le preocupaba a Manny era saber como saldría de eso. La verdad no le importaba ser el sirviente de Django para siempre, pero lo que en realidad odiaba con todas sus fuerzas era tener que hacerle eso a sus seres queridos. Sabía de sobra que Django lo hacía a propósito para torturarlo a el, no le había bastado con verlo muerto, quería hacerlo sufrir lo mas que se pudiera. Tal y como varios villanos habían dicho el día de la competencia de Sartana, Django era todo un artista en lo que se refería a hacer el mal.

La tristeza era demasiada, Manny hubiera preferido estar atrapado igual que los demás, quería estar junto a ellos soportando el mismo castigo, lo que fuera con tal de cambiar su realidad. Sentía como se formaba un nudo en su garganta, extrañaba estar vivo, añoraba la sensación que le producía estar con Frida, hacerle maldades al sub Director Chakal, jugar con Burro Cebra (quien por cierto también era un muerto viviente como el). Todo eso extrañaba, lo quería de vuelta y daría lo que fuera por recuperarlo. Pero sabía que eso no iba a suceder.

Sin darse cuenta se había dirigido hasta donde estaba su destruida casa, o mejor dicho, su antigua casa. Cuando notó el lugar en el que se encontraba sintió una profunda nostalgia, se quedó mirando fijamente el edificio durante unos momentos y finalmente decidió entrar. Luego de subir lentamente las numerosas escaleras que conducían hasta la cima del edificio llegó hasta el sitio que tantos recuerdos le traía.

El muchacho observaba detalladamente cada parte de su casa. Era tan difícil ver como había quedado el único hogar que había conocido. Se acercó entonces al sillón donde Rodolfo y Granpapi se sentaban a ver la televisión. Entonces las imágenes de cuando se sentaba ahí para ver el campeonato de héroes y villanos junto a su familia regresaron como una película. El niño se acomodó logrando ver gran parte de la construcción, se quitó la mascara y se quedó pensando durante un buen rato.

Después de unos momentos de reflexión, Manny recordó que debía regresar a su puesto antes de que Django lo descubriera. No era que le preocupara lo que el esqueleto le dijera, lo que temía era que fuera a desquitarse con algún inocente. Se levantó y se preparaba para salir cuando escuchó un ruido en el lugar que antes había sido su habitación. No estaba solo, alguien mas estaba ahí y por lo visto se acababa de dar cuenta de su presencia.

De reojo logró ver la inconfundible figura de Frida saliendo de su antiguo cuarto. La niña pareció sobresaltarse al ver al Emisario del Inframundo frente a ella, pero al notar que no traía puesta su mascara sintió algo muy extraño. Manny se había volteado rápidamente impidiéndole a Frida ver su cara sabiéndo lo que seguiría si lo descubría. Su amiga se acercó lentamente temerosa pero curiosa de saber como era realmente, tal vez no había visto bien su cara pero le había parecido reconocer algo en el. El muchacho se colocó entonces la mascara antes de que la niña llegar a hasta el. Luego se volteó para ver a Frida fingiendo indiferencia.

-¿Qué hacer aquí niñita?, deberías estar afuera trabajando- dijo Manny fríamente

-Lo lamento señor Emisario, ¿Pero no se supone que usted también debería estar afuera?- dijo Frida con un extraño valor proveniente de quien sabe donde

-¿Osas cuestionar mis acciones mocosa?- dijo Manny tratando de sonar lo mas rudo posible

-No quise molestarlo señor- dijo Frida tristemente –Lo que pasa es que aquí vivía un buen amigo mío y como lo extraño mucho vengo aquí de vez en cuando-

A Manny le sorprendió ver a Frida tan triste y obediente, normalmente nunca habría permitido que alguien le diera órdenes, pero por alguna razón ella se había disculpado con el. Entonces Frida se acercó a la puerta para regresar a sus labores, Manny no pudo evitarlo y comenzó a caminar detrás de ella a pesar de que sabía que mientras mas lejos estuvieran era mejor.

-¿Y donde está tu amigo ahora?- preguntó sabiendo de sobra la respuesta

-Está muerto- contestó Frida cortantemente –Lo mató tu jefe-

-¿En serio?- dijo Manny fingiendo que eso no le importaba –Seguramente se lo merecía-

-Claro que no, Django lo traicionó de la manera mas vil y luego… trató de matarme a mi…y el me protegió- dijo Frida con la voz entrecortada

-Ah, ya veo- dijo Manny fríamente

-En fin, será mejor regresar al trabajo, de todos modos Manny ya no está aquí- terminó Frida

-Si tan solo supieras- murmuró Manny tratando de que Frida no lo escuchara, lamentablemente no tuvo éxito.

-¿Qué dijo?- preguntó Frida extrañada

-Nada, no dije nada, solo regresa a tu puesto- dijo Manny rápidamente tratando de arreglar las cosas

Entonces notó que Frida lo observaba fijamente, la pequeña tenía un semblante de sospecha con respecto a su acompañante.

-Por cierto- siguió Frida -¿Por qué la mascara?-

-Eso a ti no te importa- respondió Manny

-¿Qué es lo que tratas de ocultar?- siguió Frida

-Nada, debo traerla puesta todo el tiempo, eso es todo- dijo Manny

-¿Entonces por que te la quitaste hace rato?, es mas, ¿Qué hacías en la casa de la familia Rivera?- siguió preguntando Frida

-Nada- dijo Manny que ya se estaba poniendo nervioso

-Dilo- insistió Frida

-¿Si lo hago dejarás de fastidiarme?- preguntó Manny

-Claro- respondió Frida con una extraña seguridad

-Mi señor Django me mandó a verificar si de verdad había muerto El Tigre, tengo entendido que aquí vivía- improvisó Manny

-Ah, de acuerdo- contestó Frida derrotada

Entonces Manny, comprendiendo que si se quedaba más tiempo cerca de ella podría ser descubierto comenzó a dirigirse en la dirección opuesta. Ya estaban a unos metros de distancia cuando Frida lo volvió a llamar.

-Señor Emisario- llamó Frida

-¿Ahora que quieres?- respondió Manny

-¿Cómo supo que mi amigo Manny era El Tigre?- preguntó Frida

-Esteee…regresa a tu puesto ahora mismo- dijo Manny firmemente justo antes de alejarse de ahí rápidamente.

Frida se quedó contemplando la dirección que había tomado el Emisario y luego comenzó a caminar hacia el puesto que le habían asignado. La niña no sabía bien que pasaba con ese villano pero algo estaba muy raro en el.

-Definitivamente ese Emisario tiene algo que ocultar, eran tan fácil responderme que Django le había informado la identidad de Manny- pensaba Frida –Ese tipo estaba nervioso por algo, y yo voy a descubrir por que-

Frida regresó entonces donde estaban trabajando otros niños y reinició sus labores. Pero esta vez no estaba desanimada, una nueva inquietud había despertado en ella y no descansaría hasta descubrir la verdad.

Continuará………

Bueno, les dije que sería cortito y sin mucho chiste, pero de todos modos espero que les haya gustado el capítulo. Ya saben que cualquier comentario, duda, queja, amenaza, mentada, etc será bienvenida jeje. En fin, por ahora es todo, nos vemos/leemos, se cuidan.