Corrimos lo más rápido que pudimos, yo seguía molesto por haber sido interrumpidos pero la enorme columna de humo negro hizo que me olvidara por un momento de mi enojo.
Llegamos hasta la cabaña Hefesto y rodeamos hacia la entrada del "Bunker Leo" que era su nuevo taller personal, la compuerta era enorme y de todos los rincones del lugar salía ese humo.
Pero no solo salía humo del búnker sino también de todas las demás cabañas, los campistas salían corriendo tosiendo y con las caras negras por el hollín. Algunos se habían tapado las caras con las playeras del campamento y regresaban a las cabañas para sacar a sus hermanos.
Noté que los romanos se unieron para ayudar, Jason intentaba alejar el humo de las cabañas pero era demasiado para él solo, Frank ordenada a los romanos ayudar a los que siguieran en las cabañas y alejarlos de la zona de peligro.
-¡Travis!-
-¡Lizzie sigue adentro!-
-¿Quién falta?-
-¡Aqui estamos!
-¡Annabeth!-gritó Malcom. Ella corrió hacia donde se escuchaba la voz de su hermano.
Ayudé a vaciar la cabaña Hermes pues los hermanos Stoll intentaban salvar unas cajas del humo.
-¡Olvídenlo! ¡Solo son cajas!-intenté hacerlos entrar en razón.
-¡NO!- gritaba Connor desesperado-¡No lo entiendes Percy!
Finalmente entre Nico, Hazel y yo pudimos sacarlos a rastras y salimos justo a tiempo para ver chispas saliendo de la puerta del bunker, de pronto crujió y Leo salió despedido y cayó al piso junto a su asistente, estaban cubiertos de ceniza pero se levantaron sonriendo.
Cuando vio el estado del campamento su sonrisa desapareció y comenzó a gritar órdenes para que todos salieran de las cabañas y se alejaran, dirigió a Jason para que apuntara sus torbellinos de viento hacia el lago creando un túnel para que todos salieran.
En cuanto la mayoría había pasado por el túnel Annabeth corrió hacia Leo y dijo
- ¿Donde esta Evan?
-¿Qué?-
-¿Dónde está mi hermano Leo?-Dijo sujetándolo del cuello de la camisa, sus ojos resplandecían llenos de furia mientras Leo balbuceaba.
-Anna...no...se...yo...-los ojos del hijo de Hefesto reflejaban desesperación.
-¡Responde!-exigió saber ella.
-No lo sé-consiguió decir Leo mientras intentaba librarse del agarre de mi novia.
-¡Él no está con los demás idiota, es el único que falta y se la pasa metido en tu taller!- Annabeth estaba tan enojada que comenzó a levantarlo por el cuello haciendo que la cara de Leo enrojeciera por la falta de aire.
Me acerqué a ella e intenté hacer que lo liberara.
-Annabeth-
-¡Solo tiene 6 años Percy! ¡Yo debo...!-fue interrumpida por el sonido de los gritos de un niño pequeño. Evan.
-¡Sigue adentro!-dijo soltando a Leo por fin.
-Tenemos que...-comenzó a decir Leo pero Annabeth no le hizo caso y salió disparada hacia el Bunker. Intenté seguirla pero Nico y Frank me detuvieron.
De repente el suelo bajo nuestros pies comenzó a sacudirse y miré aterrado a Leo.
-¿Qué sucede?-
-Era lo que intentaba decirle, la presión en la caldera es muy fuerte, algo salió mal cuando intentamos probarla, se sobrecalentó.-
-¿Y ahora?-preguntó Nico.
-Puedo rociarla con agua-
-Necesitamos un plan-lo que quería era una forma rápida de sacar a mi novia de esa bomba de tiempo.
-Nada se quema, apagué la caldera antes de salir. Lo que pasa es que hay un enorme tapón en la tubería principal que quiere salir-
-¡EXPLICATE! ¡ANNABETH ESTA AHÍ!- mi desesperación crecía a medida que el suelo se sacudía cada vez más.
-Digamos que la tubería quiere eructar ¿De acuerdo?-(Leo eres un tonto)- No falta mucho-
-¡Tenemos que sacarlos de ahí!-
-Vamos a...-
Salimos disparados hacia atrás cuando salió del bunker una nube negra que arrancó la pesada puerta de su lugar y destrozó los cristales de todas las ventanas.
-¡ANNABETH!-
