Capítulo 4: Gimnasia

No me había fijado mucho en ella antes, ni en gimnasia ni nunca, pero hoy mismo sabría el motivo por el cual no le gustaba esa clase… Y entonces sonó el timbre que indicaba que esa clase había terminado, pero ahora tocaba gimnasia… e iba a estar más atento que nunca...

Intenté ir rápido a cambiarme para empezar la clase.

-¿Te encuentras bien? – oí que me preguntaba Jasper, parecía preocupado.

- Claro, ¿por qué no debería estarlo?

- No, es solo que pareces muy agobiado – me quedé confundido por su comentario, y él debió notarlo, ya que añadió – No te preocupes, no es nada, seguro lo he imaginado yo. – dijo esto para nada, ya que ninguno de los dos nos creímos esas palabras.

Luego de esa pequeña conversación nos dimos prisa a salir del vestidor y llegamos donde ya estaban algunos de nuestros compañeros, Bella todavía no había llegado. Miré a la puerta esperando que entrara.

-¿Esperas a alguien? – volvió a preguntar Jasper. Realmente él era muy perceptivo.

-No, solo que los que faltan están tardando mucho ¿no crees? – solté una excusa patética mientras dirigía mi mirada hacia él.

-No tardan mucho más que normalmente.-En ese momento se oyó la puerta abrirse, y me encontré con los ojos que había ansiado ver estos últimos minutos.

-¡Chicos, atención!-gritó el profesor en ese momento sacándome de mi ensoñación. Ese día tocaba bádminton, al menos no tendría que pensar mucho.

Después de coger el material que necesitábamos, arrasté a Jazz hacia la zona donde estaban Bella y Angela, y me coloqué de forma que podía verla, pero ella a mi no. Todo empezó de un modo normal, Angela le lanzó la pelota y ella, intentando tocarla, izo un mal movimiento y se cayó. Debía ser torpe.

En aquel momento sentí que algo golpeaba justo entre mis ojos fuertemente, y al reaccionar vi que Jasper, quien me había lanzado la pelota, se carcajeaba delante de mí.

-Oye, no te rías - me quejé. Sus risas pararon un poco.

-Ya te dije que hoy estabas raro, al menos es divertido, nunca antes había conseguido algo así - dijo refiriéndose al golpe que me había dado con la pelota.

-Vas a arrepentirte de eso - lo amenacé mientras cogía la pelota y la lanzaba hacia arriba, pero justo cuando iba a golpearla con todas mis fuerzas contra mi amigo, otra pelota me golpeó. Genial, pensé irónicamente, ¿acaso me había vuelto un imán para golpes sin saberlo?

Pero al mirar la persona que la había lanzado, el enfado se me pasó rápidamente.

-Lo siento - se disculpó Bella, nunca la había visto tan avergonzada - soy una poco torpe, ¿me la pasas, por favor? - así que me había fijado bien, ella misma había reconocido ser torpe. Aunque su última pregunta me dejó desconcertado, ¿que quería que le pasara?

-¿Eh?

-La pelota - no podía sentirme más idiota.

-Claro - le respondí alargándole la pelota. Pero al momento en el que ella la cogió, nuestras manos se tocaron. Fue un simple roce, pero suficiente para despertar en mi algo extraño, ya que allí donde nos tocamos sentí algo parecido a una descarga electrica, que se desplazó desde mis dedos hasta cada parte de mi cuerpo, haciendo que se erizara cada vello en él. Ella apartó la mano, solo unos escasos centímentros, pero sus ojos estaban pegados en nuestras manos, como si ella hubiera sentido lo mismo que había sentido yo.

La clase siguió sin ningún imprevisto más, aunque cada pocos minutos miraba en su dirección, y veía que ella miraba hacia la mía, haciendo que nuestras miradas se encontraran algunos instantes en los que no sabría definir exactamente como era posible que se acelerara mi corazón.


¡Hola!

Siento haber tardado tanto, pero mi pobre compu dió su último suspiro el pasado domingo, y tuve que esperar el momento apropiado para poder "apropiarme" la de mis padres...

Bueno agradecerles a todos sus reviews, ¡me encantan!

Os quiero

Judy