Larga ausencia...
Título nuevo...
Summary nuevo...
Misma fanfictionera demente.
Gracias por sus reviews a nekos dream (el XOver NARUTO pOTTER actualmente está en "producción"; primero Dios lo actualizo la semana que viene), Sakurita 94 (tiendo a exagerar las personalidades... ¡Así les sale más jugo! La pareja de B5/Kara es de los comics; desde los primeros de la Legion me parece. Aquí hay algunos fics en inglès que la manejan: los de Pan202 y el de valerie 21601. Mega buenos) y yuriko-hime.
Muchas gracias por sus reviews.
Este capítulo es más bien... una presentación y un intermedio.
Dulce Locura.
Capítulo Cuatro.
El Niño Rico.
-¡Sat! ¡Ya dije que lo siento!
Relámpago siguió sin recibir respuesta.
-¡Oh, vamos! ¿Cuánto más vas a seguir enojada conmigo?
-Garth, ¿qué estás haciendo?
El pelirrojo se giró bruscamente; frente a él se encontraba Saturngirl, mirándolo con curiosidad.
-¿Imra? -se sorprendió el chico. Volteó a ver la puerta cerrada-. ¿Qué no estabas en tu habitación?
-No.
-¿O sea que llevo media hora disculpándome con tu puerta?
-Eso parece –suspiró la joven, entornando sus rosados ojos.
El rayito de la Legión gruñó y se golpeó la frente.
-Excelente –masculló.
Recobró la compostura y ahora si le habló a la rubia telépata.
-Mira, la cosa es que quería disculparme contigo –explicó-. Tal vez no debí cotillear sobre Brainy y Kara…
Una mirada cortante por parte de la chica.
-No debí cotillear sobre Brainy y Kara –puntualizó.
Saturngirl suspiró resignada.
-¡No me digas que sigues enojada! –clamó Relámpago.
-No, enojada no –replicó la chica-. Estoy decepcionada.
Esperaba más de ti. Esperaba que al menos fueras capaz de comprender la situación de tu amigo.
-La comprendo, Sat. Créeme que la comprendo –aseguró Relámpago antes de desviar la mirada y susurrar-: Más de lo que quisiera.
Trataré de ser más… sensible y considerado en el futuro.
-Y supongo que tendré que vigilarte para asegurarme de que no te metas en problema cuando olvides ser más sensible y considerado –suspiró la joven de Titán.
-¡Hey, chicos! ¿Están listos? –saludó Bouncing Boy aproximándose hacia ellos-. ¡Ah! Por cierto, Superman y Kell irán con ustedes. Por alguna razón, están muy deseosos de que les sea asignada una tarea…
-o-o-o-
El patrullaje estaba copado y, como la mayoría de los legionarios ya habían partido a cumplir con sus rondas, no había nada que el Súper Dúo Dinámico pudiera hacer para conseguirse una coartada… Porque Brainy era perfectamente capaz de verificar lo que le habían dicho (¡Cómo si a Kell le importara!).
Bouncing Boy dio con la solución: los mandó a examinar la sede y la seguridad de la Reunión de Pueblos Terrícolas, la cual se celebraría en dos meses.
Representantes de la Atlántida, Themyscira y Ciudad Gorila se reunirían con el canciller de los humanos (también conocidos como "el pueblo de los hombres") y la presidenta Wazzo de los Planetas Unidos para discutir los detalles de su posible incorporación a la organización intergaláctica.
Aquel era un acontecimiento de suma importancia, esperado desde hacía siglos, anterior incluso a la formación de los Planetas Unidos; había pasado mucho desde que las demás razas terrícolas habían cortado cualquier clase de comunicación con los humanos.
La conciliación entre todos los pueblos terrícolas tendría un impacto enorme, no solamente sobre la Tierra, sino sobre todo el Universo.
Y era obvio que habría muchos inconformes…
-o-o-o-
-Ya revisé todo el lugar con mi visión de rayos X –informó Clark-. Despejado.
-El área colindante también está libre –anunció Kell por el comunicador.
-Bien. ¿Quieres revisar el subterráneo o el espacio aéreo?
La respuesta llegó en forma de un borrón azul elevándose a toda velocidad.
-Entonces me toca el subterráneo –murmuró Superman.
Suspiró. A pesar de estar en el Siglo XXXI (y saberse de sobra los efectos del envenenamiento por metales pesados) todavía existían algunas tuberías de plomo y esas habría que revisarlas personalmente.
-¿Cómo va todo? –inquirió la cabeza de Saturngirl desde su anillo.
-Bien. No hemos encontrado nada sospechoso hasta ahora.
-¿Aún no terminan? –preguntó Relámpago.
-Estamos en eso –contestó el Hombre de Acero, repasando con su mirada especial los subterráneos y cañerías e identificando los puntos de interés.
-Espacio aéreo limpio –gruñó Kell a través del anillo.
-¡Genial! Tal vez ahora puedas echarme una mano con las zonas de plomo…
Superman X bufó y cortó la transmisión. Clark tradujo eso como un sí.
-o-o-o-
En una de las oficinas de la administración, Saturn Girl, Relámpago y Bouncing Boy se encargaban del personal. Mejor dicho, Saturn Girl y Bouncing Boy se encargaban de revisar al personal; Relámpago sólo estaba allí.
-¿Terminaste de leer mentes? –interrogó el chico del rayo.
-No les estoy leyendo la mente –replicó la chica de Titán-. Estoy realizando un escaneo no invasivo para detectar dispositivos de control mental o de ocultación.
-Sí, bueno… Sería mejor si les leyeras la mente y vieras si alguno está trabajando para el círculo o alguna organización terrorista, ¿no crees?
-Eso es amoral.
-Yo sé que está mal, pero alguna gente tiene precio y…
-Me refiero a leer mentes sin el consentimiento de las personas o sin tener un motivo justificado para hacerlo –aclaró la rubia.
El pelirrojo se cruzó de brazos y bufó molesto.
-Estoy aburrido.
-Entonces ve ayúdale a Bouncing Boy a revisar la lista de empleados.
-Eso es más aburrido.
Una mirada seca por parte de la chica basto para decidirlo a apoyar a su compañero.
-o-o-o-
Luego de terminar con su parte, Lobo Gris se dirigió a la administración, en donde Chica Fantasma revisaba los detalles de seguridad para el día del evento en compañía de un secretario de los Planetas Unidos y un representante de la Policía Científica.
Entonces, si Tynia estaba analizando la seguridad, ¿por qué Bri escuchaba risas? ¿Qué podían tener de divertido los cambios de guardia?
Olfateó el aire y percibió el aroma de su novia… y el de alguien más, el olor de un hombre joven que no se parecía en nada ni al secretario ni al representante de la Policía Científica, ambos mayores de cuarenta años. Reprimiendo un gruñido, el héroe abrió la puerta.
Cabello bien arreglado, traje de marca y sonrisa encantadora, una sonrisa en la que no participaban los ojos.
El joven que acompañaba a Tynia parecía sacado de la portada de una revista de sociedad.
Al oír el sonido de la puerta, Chica Fantasma se dio vuelta y saludó al lobo con una sonrisa.
-Bri, permíteme presentarte a Thomas Diaz –dijo la joven-, CEO de Empresas Diaz.
-¿Un viejo amigo? -gruñó el joven bestial.
-No, lo acabo de conocer.
-Ya veo... -refunfuñó el chico entrecerrando los ojos.
-¡Hey, amigos! ¿Podemos pasar? ¿No interrumpimos nada? -llamó Bouncing Boy al tiempo que abría la puerta con una sonrisa maliciosa.
Se detuvo al ver al desconocido.
-¿Quién eres tú?
-Thomas Diaz -contestó el tipo-. ¿Qué hay?
-¿Diaz? -repitió Clark atravesando el umbral y mirando al intruso con atención.
-De Empresas Diaz -aclaró el muchacho con una sonrisa de lado.
-¿En Ciudad Gótica? -preguntó el Hombre de Acero.
-Allí se fundó pero ahora radicamos en Nueva Gótica.
-He oído de ti –comentó el Legionario Jefe-. ¿Qué hace un chico rico como tú en un sitio como éste?
-Estoy invitado a la conferencia, tengo tiempo libre y quería ver como era el sitio –explicó Thomas-. No está mal -opinó encogiéndose de hombros-. Tal vez demasiado corriente.
Pero sin duda alguna la seguridad es de lo mejor que he conocido –comentó mirando a las chicas.
Tynia se cubrió la boca para ahogar una risita y Lobo Gris rodó los ojos.
-¿Cómo entraste aquí? -preguntó Superman X-. El recinto está sellado.
-Por la puerta -contestó el tipo, señalando por encima de su hombro.
-¿Qué no debería estar cerrada? -interrogó el As del Rebote.
-¿Una salida de emergencia? Eso no sería muy sensato... a parte de que es ilegal.
-Esas puertas solamente pueden abrirse por dentro -gruñó Lobo Gris.
-¿En serio? -se sorprendió Diaz-. Entonces deberías decírselo a la puerta; parece que no lo sabe.
-¿Te crees muy gracioso? -gruñó el héroe del Siglo XLI.
-En Nueva Gótica no nos gustan los payasos -contestó fríamente el muchacho.
Héroe y millonario se sostuvieron la mirada por un largo periodo de tiempo. Finalmente Thomas cedió, elevando la vista al techo.
-En lugar de interrogarme como si fuera alguna clase de criminal, harían mejor en asegurar este sitio –murmuró-. Es decir, si yo pude entrar, podría colarse cualquiera.
Ahora si me disculpa, me quedan dos horas hasta mi próximo compromiso y no deseo malgastar mi tiempo con trivialidades.
Señoritas, encantado de conocerlas. Espero volver a verlas muy pronto.
Diaz se alejó tranquilamente, inmune a las miradas de odio y desprecio de los varones.
-¿Has oído hablar de Batman? –preguntó Clark antes de que Thomas saliera.
-¿Quién no ha oído hablar de Batman? –replicó el chico secamente, sin voltearse-. Es el héroe más grande que ha existido… Enfrentando el peligro sin ningún poder especial además de su inteligencia y astucia.
Claro está –prosiguió mirando al azuloso por encima de su hombro- que esa es solamente mi opinión y siendo hijo de Nueva Gótica, es de suponer que no será objetiva.
Y el museo de Batman es infinitamente superior al de Superman. Sin ofender.
-No hay problema –contestó Kent sonriendo.
Un último vistazo al héroe del pasado y thomas Diaz salió.
-No me agrada ese tipo -gruñó Bri.
-A mi sí -replicó Superman-. Me recuerda a un amigo.
-Tal vez deberías ser más selectivo con tus amistades -gruñó Relámpago.
-Lo soy -contestó Clark-. Y si Diaz es como mi amigo, sólo tienes que tratarlo adecuadamente para descubrir que es un gran tipo.
De hecho –prosiguió mirando a su clon-, una vez te hablé de mi amigo, Kell.
-¿Ah, sí? Debió de ser en una de esas ocasiones en que te ignoro y tú te empeñas en hablar.
-Te hable de él cuando nos conocimos -recordó Kall-El-. Te hablé de un amigo mío al que no le gustaba trabajar en equipo pero que al final comprendió que así podía hacer más bien.
-¿Y se parece a Kell? -interrogó Chica Fantasma.
-Se parece más a Diaz. Kell se parece a él en lo hosco y antisociable; pero es demasiado impulsivo y carente de control.
El aludido se cruzó de brazos y lo remedó en voz baja.
-¿Y tú amigo también trató de bajarte a tu novia? -preguntó Lobo Gris, taladrando con la mirada a Chica Fantasma.
Ella le enseñó la lengua.
-Sin comentarios -replicó Superman poniendo los ojos en blanco.
-Eso es un "sí" –decidió Bouncing Boy con malicia.
Hasta ese momento, Saturn Girl se había abstenido de participar en la conversación.
-Es extrañó -murmuró al tiempo que miraba por la ventana-. Pero no pude leerle la mente.
-Querrás decir que es tan guapo y misterioso que sería un crimen leerle la mente y quitarle el misterio, ¿no? -refunfuñó el rayito.
-No -refutó secamente la rubia-. Quiero decir que en verdad no pude leerle la mente. Era como si una barrera me lo impidiera.
-Debemos vigilar a ese tipo –decidió Superman X y casi todos estuvieron de acuerdo.
-Empresas Diaz patrocina muchísimas obras de caridad -replicó Chica Fantasma-. Promueve muchas causas humanitarias y dona una importante cantidad de sus ganancias para apoyar planetas pobres.
Solamente vino aquí por curiosidad. Dudo mucho que sea uno de esos dementes con los que peleamos normalmente.
-Ya entendimos: es un filántropo engreído y estás encantada con él -bufó Lobo Gris.
-¿Estás celoso? -interrogó Tynia con una sonrisa.
-No.
-¡Si estás celoso! -exclamó la chica abrazándolo-. ¡Eres tan tierno!
-Sí, como un celoso peluche peludo -murmuró Garth codeando a Chuck.
-¡Escuché eso!
¡Feliz época Decembrina!
