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Nowaki se estiro dejando el bote de basura en el piso. Afuera el aire estaba fresco pero no lo suficiente para enfriarlo y él ya se estaba acostumbrando rápidamente a su nuevo trabajo. Había pensado que no podría matricular materias ese semestre por no encontrar otro trabajo pero le llego la sorpresa cuando un amigo le comento sobre el bar y que necesitaban a un mesero nuevo. Con sus horarios tan variados, el puesto nocturno le caía como anillo al dedo. Además los fines de semana tenía otro trabajo vespertino para así poder pagar las materias que había seleccionado. Suspiro y entro de nuevo al bar con su sonrisa habitual.

"Mesero, otra bebida por favor."-le pidió una chica sonriente cerrándole un ojo y mostrándole el vaso vació.

Ágilmente lo tomo antes de que la mujer lo soltara, ya tenía unas copas de más encima. Llegó a la barra y le pidió la bebida al bartender. Una vez lista la llevo dejándola en la mesa mientras la chica le agradecía coqueteando nuevamente. Escucho a un colega dar la bienvenida y volteo hacía la puerta, decepcionado regreso a su lugar.

"¿Esperas a alguien?"-le pregunto un colega jugando hábilmente con la bandeja.

"No realmente."-se encogió de hombros. Ni siquiera él entendía si esperaba o no a alguien. Y más porque los clientes iban y venían del lugar pero aquel hombre llamo su atención.

~FLASH BACK~

El turno había iniciado sin contratiempo. Sus mesas aun no estaban completas y al ser entre semana no se llenarían el día de hoy. Escuchó la puerta abrirse y camino para darle la bienvenida al nuevo cliente.

"Buenas noches Misaki-kun, Usami-san aún no ha llegado."-le sonrió al chico que se estaba volviendo uno de sus clientes favoritos.

"Hola Nowaki-san. Entonces…"-no pudo terminar de hablar porque escucharon la puerta abrirse de golpe.

"Nowaki ayúdame, hay un problema con un cliente aquí afuera."-otro mesero le pidió ayuda saliendo de nuevo.

"Esperare en la barra."-dijo Misaki permitiéndole salir rápidamente del lugar.

Al salir se encontró con un hombre jalando a otro. El atacante era alto y se veía molesto, de cabello corto y negro mientras que el atacado era castaño y un poco bajo, intentaba recuperar su brazo. Se acercó a ellos y tomo el brazo de ambos, aprovechando la sorpresa el agarre se soltó y los separo.

"¿Hay algún problema?"-pregunto sonriéndoles a ambos.

"No hay ningún problema, ¿verdad Kamijou?"-respondió el hombre acomodándose su corbata.

El castaño volteo a verlo y sonrió, después volteo hacia Nowaki.-"Si lo hay, este idiota piensa que me iré con él solamente porque pago unos tragos. Lo siento mucho Akio-san pero Miyagi y yo estamos al corriente en la cuenta."

Al escuchar el nombre del propietario de inmediato supo de qué lado debía ponerse. Soltó su mano e hiso una reverencia.

"En ese caso si gusta Akio-san, puede pasar directamente conmigo para hacer arreglos en su cuenta."

El hombre se puso rojo del enojo y pateo el suelo.-"No es necesario."-acomodo su saco y se dio la media vuelta antes de caminar volteo sobre su hombro.-"Ya nos veremos Kamijou."

"Seguramente."-respondió el otro.

Una vez que el hombre se fue, volteo hacia el cliente.-"¿Necesita algo? ¿Gusta entrar a tomar algo?"-tenían que cuidar a sus clientes frecuentes.

"Supongo que podría entrar a tomar algo."-sonrió y volteo hacia la puerta. Otro hombre salía del bar y al verlo le sonrió y encendió un cigarrillo.-"Aunque por otro lado…ya será después."

Paso al lado de Nowaki y camino hacia el hombre y sin hablar se fueron juntos. El mesero se quedó parado sin comprender bien que había pasado y porque estuvo tan atento a los movimientos del castaño.

~FIN FLASH BACK~

Movió un poco la cabeza tratando de olvidar esa noche pero aún no podía. Volteo hacia la barra encontrando al hombre acomodándose su corbata. Roka-san era el bartender de la noche, trabajar con él era tranquilo. A diferencia de Miyagi, Chiigusa Roka era una persona más calmada. Platicaba con los clientes que se mostraban afligidos como el típico barman, mientras que Miyagi solía divertirse haciendo juegos u apuestas con sus clientes.

"¿Cuándo regresa Miyagi?"-preguntó un cocinero apareciendo por la puerta hacia la cocina. Su cabello era castaño rubio y sus ojos de un color cenizo. Se mostraba serio pero ansioso.

"Dijo que llegaría antes de cerrar."-respondió Roka tomando un vaso listo para empezar a limpiarlo.

"Kusama, cuenta de tu mesa."- el mesero le anunció mientras llegaba a la barra con un pedido.

Camino hacia la caja para darle el recibo al cliente, minutos después lo encontró en la caja para realizar el pago. Mientras abría la puerta otro cliente apareció y los acompaño a su mesa.

La noche siguió sin ningún contratiempo. Con clientes entrando y saliendo y por fin llegó la hora de cerrar. Nowaki acababa de apagar la linterna de afuera y girar el letrero cuando escucho a alguien abrir la puerta. Frente a él estaba aquel hombre que, sin darse cuenta, había estado esperando toda la noche. El hombre volteo a verlo y después paseo su vista por el lugar.

"B-buenas noches, lo siento mucho pero ya cerramos."- Tartamudeo sin querer al saludarlo.

El hombre volteo a verlo molesto.-"¿Qué?"-. Se cruzó de brazos esperando una explicación.

La actitud del hombre lo confundió y se quedó callado observándolo. La puerta volvió a abrirse y Miyagi entro al local.- "Espérame Darling."- observo la situación: Nowaki confundido y el otro hombre molesto.- "Ah lo siento, aún no se conocen. Kusama te presento a Kamijou Hiroki, es mi socio silencioso en el bar."

Finalmente salió de su trance y de inmediato hizo una reverencia saludando al hombre.-"Lo lamento mucho, mi nombre es Kusama Nowaki. Llevo un mes trabajando con ustedes."

"Miyagi es quien se encarga de la gente yo solo disfruto de los ingresos."-respondió Hiroki restándole importancia.-"Tomemos algo, sírvenos chico."

Un escalofrío recorrió a Nowaki y les pidió que entraran. Los ojos del castaño se detuvieron en él, observándolo con atención y después entró al bar seguido de Miyagi.-"No habíamos tenido oportunidad de presentarlos pero ahora se conocen."-dijo el hombre saludando al barman.

"Descuide Miyagi-san, por mí no hay problema."

"Chii-chan sírveme 2 whiskys."-pidió sonriendo.

"Te están buscando allá adentro Mi-chan."-dijo el hombre poniendo su vaso frente a él

"Hun…ya vuelvo."-se levantó del lugar y camino hacia la cocina.

"Ya nos habíamos visto antes, ¿no?"-Hiroki volteo a verlo mientras probaba su bebida.

"Si, hace un par de noches."-respondió Nowaki, desde aquella noche no había podido olvidarlo.

"Ya me parecía…"-lo vio de arriba para abajo y sonrió.-"¿Ya terminaste?"

Nowaki no entendía a qué se refería y se quedó quieto sin decir nada. Hiroki termino su vaso y volteo a verlo.- "Hablo de tu turno."

"… ¡Ah! Si este… ya termine…"-respondió aun confundido.

"Bueno entonces gracias por tu trabajo."-le dedico una sonrisa de lado, que le causo un escalofrío. Un celular sonó en su pantalón y lo contesto.-"Si… de acuerdo voy para allá."-le sonrió al barman quien devolvió la sonrisa.-"Espero vernos pronto Roka."

Este asintió y sonrió. Hiroki se levantó y salió del lugar por la puerta de atrás. Nowaki aun ni podía reaccionar hasta que escucho que Roka gritaba su nombre.

"Lo siento mucho estaba…distraído."-respondió disculpándose.

"Solo te decía que si ya terminaste puedes irte, ya solo hace falta limpiar la barra."

"Muchas gracias, nos vemos mañana entonces."

Entró a la pequeña sala de empleados para cambiarse la ropa, abrió su locker donde tenía su ropa y tomo su mochila. Una vez listo salió hacia la calle. Ya pasaba de media noche y hacia más frio, abotono su chamarra y emprendió el camino a casa.

El bar Libélula estaba en su misma zona así que no tenía que preocuparse por alcanzar el tren y podía llegar a pie a su departamento. Usualmente a esa hora había poca gente en la calle. Algunos eran borrachines que regresaban a sus casa y una que otra pareja que aprovechaban los callejones oscuros. Justo como en la siguiente calle, escuchaba las ropas moverse y algunos gemidos escapados. Normalmente no volteaba, pero en esta ocasión lo hizo.

Al voltear se encontró a Hiroki contra la pared con un cuerpo masculino sobre él. La mano del otro hombre se perdía en las ropas del castaño. La pareja no era consciente de que alguien los estaba observando.

"…"-Nowaki pudo sentir el calor llegar a su cara pero no podía apartar la mirada.

Finalmente Hiroki volteo hacia él y le sonrió llevando su dedo índice a sus labios. Torpemente Nowaki de dio la vuelta y continuo con su camino. Ni siquiera el aire frio fue capaz de distraerlo de la escena que acababa de observar. Incluso su cuerpo había despertado sorprendiéndolo. No entendía porque. Él había tenido ya un par de novias pero jamás tuvo una reacción de esa manera. Nunca se había sentido atraído por ninguna otra persona de esa manera, hombre o mujer.

Entro al departamento enfocándose en lo que hacía. Tenía que quitar esa imagen de su mente. Debía quitárselo a él de su mente.

-.-.-.-.-

Había pasado ya una semana.

Una semana en la cual aún no olvidaba el cuerpo del hombre contra la pared, gimiendo.

Sacudió su cabeza concentrándose en su tarea. Recogió las bebidas de la barra y las paso a su bandeja. Fue a llevarlas a las mesas que se las habían pedido. Descubrió que, de nuevo, había pedido una bebida de más. Afortunadamente cuando iba de regreso a la barra alguien la pidió y no tuvo que regresarla. Fue a pararse a su puesto mientras esperaba ser llamado por algún cliente.

"Estas muy distraído Kusama, ¿todo bien?"-pregunto Miyagi mientras terminaba de preparar un cóctel.

"Si, no… si, lo siento. Estoy pensando tonterías. No volverá a pasar."-se disculpó reprochándose mentalmente.- "Tranquilo, concéntrate en el trabajo."

La puerta se abrió y un mesero se acercó a acompañar al nuevo cliente. Nowaki se puso completamente rojo cuando identifico al cliente sentándose en la barra.

"Whisky."-dijo saludando al barman.

"Buenas noches Kamijou, todo bien con el bar gracias por preguntar."-respondió el otro haciéndose el ofendido mientras preparaba un vaso para servir la bebida.-"¿Cómo te va con tu trabajo cariño?".-puso el vaso frente a él y le cerro un ojo.

"Ya recibí mi paga así que todo bien."-sonrió brindando.

Un mesero se acercó por el otro extremo y Miyagi fue hacia él para preparar la comanda. Hiroki volteo encontrando a Nowaki parado a un lado intentando concentrarse en las mesas. Sonrió y giro hacia él.

"Kusama, ¿verdad?"-lo llamó.

"S-sí."-respondió sonriendo.-"Buenas noches."

"Nos encontramos ayer en la noche, perdona si te asuste."-su mirada demostraba que no lo sentía para nada.

Un escalofrío lo recorrió de nuevo mientras lo veía a los ojos.-"Me disculpo por haberlos visto ayer."

"Está bien no creo volver a verlo en un buen rato."-respondió encogiéndose de hombros.

"No era… ¿tu pareja?"-preguntó, Miyagi regreso frente a ellos pero no dijo nada.

"Yo no salgo con nadie pero no me gusta dormir solo."-dijo este mientras le sonreía a Miyagi.- "¿Verdad?"

En ese momento Nowaki se dio cuenta del barman frente a ellos, volteo a verlo y este sonrió de lado mientras rellenaba la bebida del castaño. Se quedaron viéndose fijamente. Nowaki aclaro su garganta llamando la atención de ambos.

"Yo… rayos, ¡¿Por qué hice eso?!... Aun así me disculpo por haberlos visto."

Hiroki asintió tomando su vaso.

Por un minuto reino el silencio hasta que Miyagi se cruzó de brazos apoyándose en la barra frente al castaño.-"No habías venido al bar en un tiempo."

"Tuve que ir a tratar a un cliente."-respondió el castaño rolando los ojos.-"Querían que me quedara hasta el tiempo de recuperación, pero 3 semanas fueron más que suficientes."

En una mesa llamaron a Nowaki y este tuvo que ir para levantar una comanda. Cuando regreso con el pedido vio a la pareja reír y brindar entre ellos. Quiso volver a acercarse pero debía ir a la cocina. Suspiro, se concentraría en el trabajo.

La noche paso tranquila, a pesar de tener pocos clientes tuvo que alejarse de la pareja un par de veces y al final solamente podía observarlos desde lejos. Faltaba poco para cerrar el bar, la cocina ya estaba cerrada y había gente disfrutando sus últimas bebidas. Hiroki estaba solo en la barra ya que Miyagi comenzaba a limpiar y arreglar su zona. Un hombre se acercó y se sentó a un lado del castaño. Hablaron un poco y después el hombre le susurró algo al oído al castaño y este asintió. Dejo su vaso en la barra y despidiéndose del barman se levantó acompañado del otro.

Nowaki vio todo esto desde el otro extremo del lugar. Sintió como lentamente comenzaba a molestarse y apretaba con fuerza el trapo con el cual limpiaba las mesas. Reacciono al ver a un cliente jalarle de la camisa llamando su atención.

"Disculpa… ¿todo bien? Estuve llamando pero no respondías."-era una chica acompañada de una amiga. Ambas lo veían un poco preocupadas.

Nowaki reacciono y sonriendo les dijo que todo estaba bien, las chicas pidieron la cuenta y los 3 se dirigieron a la caja.

"Haz estado muy distraído hoy Kusama, lo mejor será que te vayas a casa."-Miyagi lo llamo desde la barra pidiéndole el trapo. Nowaki no pudo decir nada ya que tenía razón.

Entro al cuarto de empleados y empezó a desabrochar su chaleco, ¿Qué le pasaba? ¿Por qué había estado tan distraído pensando en él? Suspiro mientras sacaba su ropa y comenzaba a cambiarse. Una vez con su ropa de calle se sentó en una silla a pensar un rato.

"A ver…sí, me siento atraído a él. Eso es cierto."-pensó suspirando. Pero ni siquiera conocía al hombre y solo habían cruzado un par de palabras. ¿Eso era suficiente para que te gustara alguien? Volvió a suspirar. Ya que lo había aclarado no se sentía tan confundido. Tal vez podría comenzar a platicar con él como lo hacía con los clientes y de ahí ver a donde seguía la relación.

Contento se levantó agarrando sus cosas. No le gustaba sentirse perdido en una situación así que antes de decidir qué hacer conversaba consigo mismo para darse cuenta de que era lo que en verdad quería. Una vez decidido que hacer iba con todo. Salió del cuarto y se colgó la mochila. Camino hacia la calle y escucho un fuerte forcejeo.

"Ya te dije que no, suéltame."- grito una voz conocida.

"Eso no fue lo que estabas haciendo hace un momento."-el hombre respondió, el enojo reflejado en su voz.

"Si bueno, me arrepentí. Además apestas horriblemente y no quiero tener pegado tu olor."-empujo al hombre saliendo del callejón en el que estaban.

Nowaki confirmo sus sospechas: eran Hiroki y el hombre con el que había salido. El castaño empujaba alejándolo de su cuerpo mientras el otro lo jalaba de la mano intentando tocarle por sobre la ropa. Rápidamente llego con ellos y los separo tomando a Hiroki de la mano.

"¿Todo está bien?"-preguntó con la mano del otro entre la suya.

"Este no es asunto tuyo meserito."-respondió el hombre visiblemente borracho.-"Él se va conmigo."

"Yo no iré contigo a ningún lugar."-contesto Hiroki arreglando su ropa.

"Parece que hay una confusión aquí él solamente estaba esperándome, ¿verdad?"-entrelazo sus dedos con los del castaño.

Hiroki se sorprendió por la acción pero decidió seguir su juego. Cerro sus dedos sobre los del otro y se acercó a él.-"Me obligaste a hacerlo porque me dejaste solo."-respondió encogiéndose de hombros.

"No volverá a pasar Hiro-san."-sonrió y beso su mano.

El otro hombre entrecerró los ojos con sospecha pero decidió irse. Antes de irse le cerró el ojo a Hiroki, después camino sin volver a voltear. Se quedaron quietos unos segundos para estar seguros y finalmente el castaño soltó su mano.

"Gracias por tu ayuda…"-había olvidado su nombre.

"Nowaki, Kusama Nowaki."-le sonrió.-"¿Quieres que te acompañe a casa?"

El castaño sonrió, nadie se había ofrecido nunca a acompañarlo a casa.-"No, aun no iré a casa. Tengo que encontrar con quien pasar la noche."

"¿Pasar la noche?"

"No puedo dormir solo ¿recuerdas?"-volteo hacia él con la intención de sonreírle pero su semblante no lo siguió, en su lugar le dio una mirada triste.

"Entonces… puedes venir conmigo si quieres, mi departamento está cerca."

La propuesta lo tomo desprevenido pero después rio negando la cabeza.-"No lo creo chico."

Nowaki no acepto su respuesta y volvió a tomarlo de la mano jalándolo con él. Hiroki gritaba detrás de él intentando zafarse del agarre pero no pudo. Llegaron a un cruce y tuvieron que detenerse.

"Suéltame."

"Será una buena oportunidad para conocernos mejor Hiro-san."-dijo el alto sonriendo.

"¿Hiro-san?"-cuestiono el castaño.

"Trabajo para ti así que si tienes alguna queja sabrás donde encontrarme."

Probablemente estaba más ebrio de lo que sentía ya que se sorprendió a si mismo pensando que no sería una mala idea.-"Está bien pero suéltame, puedo caminar solo."

Nowaki asintió y a su pesar soltó su mano. Eso era todo, si no se sentía seguro de su atracción por el hombre acababa de confirmarla. Y ahora quería conocer todo sobre él, ¿Qué mejor forma que pasando más tiempo juntos?

Caminaron un par de cuadras hasta que finalmente llegaron a un edificio de departamentos. Nowaki abrió la puerta hacia el suyo y entraron.

"¿Te ofrezco algo de tomar?"

"Una cerveza."-respondió el castaño sentándose en la cama. El departamento era pequeño, cocina básica, 2 recamaras con un baño y un comedor en la entrada. Se sentó y minutos después Nowaki llego a su lado con dos cervezas. Se quedaron en silencio hasta que el castaño se levantó.

"Bueno vamos a pasar a la acción."-llevo sus manos a su ropa para quitársela con la vista fija en la cama.

"No me refería a eso cuando te traje aquí."-dijo Nowaki tomándolo de la mano invitándolo a sentarse de nuevo.

"Pero yo sí."-comenzaba a perder la paciencia.

"Tengo que decirte algo Hiro-san."-esto llamo la atención del hombre.-"Me gustas."

El silencio reino unos segundos y después Hiroki estallo riendo. Nowaki acepto su reacción e incluso bebió su bebida mientras el otro seguía riendo.

"Debes estar bromeando."-finalmente pudo hablar después de reír tanto.

"No, me atrajiste en cuando te vi."

"Ni siquiera me conoces."

"Así es por esto estamos aquí. Para conocernos mejor."-le ofreció su botella para brindar juntos.

"No creo que salga nada bueno de esto."

"Pero tampoco saldrá nada malo y así conocerás a tu mesero nuevo. Si después decides que es una estupidez y me despiden prometo no buscarte."-se encogió de hombros.

Hiroki lo observo con cautela. ¿Qué planeaba este chico? Hasta cierto punto le causaba curiosidad lo que pretendía pero no estaba de ánimos para ese tipo de tonterías. Para él lo importante era la atracción física. Si bien le había gustado el cuerpo del chico desde que lo vio pero no era para nada su tipo, demasiado atento para su gusto.

"Ya veremos."-termino su bebida de un solo trago y camino hacia la puerta. Nowaki solamente lo observaba.-"Por ahora tengo cosas que hacer."

Tomo su chamarra y sin decir nada salió del departamento. Nowaki sonrió, no se daría por vencido tan fácil.

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Ahora le toco a otra pareja hacer su aparición en la historia.

En esta ocasión hay un Hiroki diferente, alguien que solamente busca el placer físico ¿será solo eso? Y a un Nowaki estudiante con diferentes empleos para pagar su universidad. Me emociona escribir a los personajes en situaciones completamente diferentes de las que estoy acostumbrada y espero que a ustedes también les guste.

Bueno los dejo sin más, nos leemos luego.