Carl POV

El viaje fue escalofriantemente silencioso. Nadie hizo preguntas sobre lo que había ocurrido en el bosque aunque por la forma que nos miraban a Beth y a mi creo que lo sospechaban.

Ella también se comportaba un tanto extraño, parecía nerviosa, como si esperara que alguien viniera a llevarla al matadero en cualquier momento.

Por fin hicimos otra parada al rato, y me acerqué a la morocha decidido a continuar lo que dejamos cuando mi padre apareció detrás de mí y me jaló del brazo, llevándome al bosque, lejos del grupo.

- ¿Averiguaste algo?

- Su madre se llamaba Beryl y tenía una hermana llamada Silena. Eran de Nueva York antes de que comenzara todo.

- ¿Nada más?

- Sabría más de ella si no me hubieras llamado a gritos.

Papá asintió levemente y caminó de vuelta con el grupo mientras yo me quedé sentado en una roca en ese lugar. Cuando Rick ya no estaba a la vista, Beth salió de detrás de un árbol.

- ¿Así que solo quieres quitarme información? Creí que te importaba.

La miré anonadado unos segundos antes de que las palabras pudieran salir de mi boca.

- ¿Qué hacías allí? Claro que me importas, te amo. – Dije sin pensar y luego me arrepentí. ¿¡Le confesé amarla!? Ella parpadeó varias veces.

- ¿Qué?

- Olvídalo, no quise decir eso. - A esta altura estaba casi tan rojo como un tomate.

- Carl, no me tomes por tonta. ¿Te gusto? Porque no parece.

- Cuando te llevé al bosque tenía intención de manipularte, es cierto, pero luego… Comprendí que eres igual a mí, que viviste cosas similares, entre ella el dolor. Quizá me enamoré tontamente de ti un poco.

- No es tonto.

- Lo es.

- No. Los sentimientos no son bobos. Y el amor es bello.

- Que cursi eres…

- Te gusto igual, ¿No?

- Te odio

- Yo te quiero.