Perdonen por no avisar pero este va a ser el ultimo capitulo, antes de empezar quiero agradecer sus todos sus review pero especialmente
Packool
Pekerarita
Entre otros
El Tigre y todos los personajes son propiedad de Jorge Gutiérrez y Sandra Equihua
Por seguir la historia, sin más preámbulos la historia.
Capitulo 4: La Verdad
Después de mi pelea con Zoey regrese al único lugar en donde quería estar el salón, la lluvia se avecinaba parecía que el cielo se iba a desplomar pero no me importaba solo quería llegar y saber como estaba Frida, las puertas estaban completamente abiertas la sombras dominaban todo el edificio solo un pequeño lugar se podía ver era una mesa con una joven con vestido azul iluminada por la poca luz creada por el agujero que hizo Cuervo para entrar, me acerque lentamente sin que sonaran mis pisadas.
-Frida- dije sorprendiendo a Frida sacándola de sus pensamientos
-Manny, esta preocupada pensé que Zoey te había hecho algo- dijo levantándose de golpe y corrió a abrazarme, después de unos segundos me soltó sonrojada y cabizbaja volvió a su asiento como sino hubiese pasado nada.
-No te preocupes, pero, dime en donde están todos- dije imitando a Frida y olvidando lo que acababa de pasar.
-Se fueron después del ataque de Zoey, yo fui la única que me quede- dijo mas tímida que ante, trataba de controlarse ella misma manteniendo su cuerpo pegado a la silla, y lo podía notar ya que todo su cuerpo temblaba como si estuviera en medio de una nevada
-Lastima yo quería bailar contigo- dije sin preocuparme que podría entenderse.
-Creo que aun lo podemos hacer- dijo Frida alzando la mirada y con una sonrisa que alegraba el día a cualquiera, me tomo de mi mano se levanto de su silla y comenzamos mecernos al mismo ritmo, empecé tararear una canción que concordaba con nuestros movimientos, solo nosotros escondidos en las sombras bailando nuestro danza improvisado canturreando esta melodía inventada, me sentía en una fantasía y no creo que era el único a pesar de las sombras podía ver la sonrisa de Frida quería que el tiempo no nos afectara que este momento perdurara para toda la vida y por un momento pensé que así iba a ser así y mas ahora que no había nadie que molestara pero la vida es cruel y mas para mi dejándome llevar por el momento di un gran suspiro y susurre:
-Te Amo Frida Suárez- no se como explicar esa sensación lo que si puedo asegurar es que nunca me sentí ni me sentiré tan aliviado como en se momento era como se mi cuerpo se quisiera salir volando por el agujero del salón, pero en un instante desapareció el momento nuestro vals se detuvo bruscamente abrí los ojos y vi a Frida conteniendo los lagrimas con algunas en el rostro, alzo la mano supuse lo que seguía solo me prepare para lo inevitable, pero, en vez de sentir el lastimante dolor provocado por la mano de mi amada, solo sentía sus tibias manos sosteniendo mi cara, un dulce sabor calido y reconfortante en mis labios entre abrí los ojos para ver que era lo que pasaba, aunque ya tenía un idea, y ahí estaba Frida a tan solo unos pocos centímetros con los ojos cerrados besándome separo de mi y dijo:
-Yo también Te Amo Manny- no podía hablar solo la tome y nos volvimos a dar un beso ahora si nada nos podía interrumpir este momento por fin había cumplido mi deseo después de tantos años escondido nunca otro recuerdo me hará tan feliz como lo a hecho este, aunque aun confundido por lo rápido que pasaba todo esto le dije a Frida que fuéramos a mi casa, el camino fue largo algunos encuentros de miradas y risas cortas, la lluvia se acercaba y yo deseaba que llegáramos a tiempo para que Frida no se mojara, llegamos al gran edificio Casa del Macho lo único que faltaba era llegar a mi apartamento para resguardarnos, subimos las largas escaleras solitarias no se escuchaba ni una alma alrededor solo nuestras pisadas y respiraciones , llegamos a la puerta tome la llave y la metí en la cerradura pude escuchar como se movía cada pequeño cilindro de repente solté la llave el pensamiento fugaz que aso por mi mente me arruino toda esta noche romántica con Frida, abrí la boca y empecé a hablar
-Frida por favor dime que esto no se quedara así, que esto va ser algo mas que un hermoso recuerdo- ni siquiera la miraba cerré los ojo solo mi instinto me decía que los dos estábamos ahí, enfrente de la puerta temerosos de entrar he ir a dormir y acabar con este sueño, fantasía o tal vez milagro.
-Quieres saber cual es la verdadera razón de mi regreso a la Ciudad Milagro- comenzó Frida.
-Si- susurre aun con lo ojos cerrados.
-Quería verte de nuevo, hablar contigo, lo necesitaba, había algo en mí que no me dejaba continuar con mi vida si no te veía otra vez- se acerco a mi y me abrazo.
-Creo que nuestro destino siempre fue estar juntos pero nunca nos dimos la oportunidad, tal vez este sea el momento- dije correspondiendo su abrazo.
-Tal vez- contesto tímidamente.
-Entonces solo ayuna pregunta que hacer- dijo sonando mas serio y apartándome de su lado.
-Cual- pregunto, me agache y tome lo más parecido a una argolla.
-Frida, Te casarías conmigo-
-Claro que si- en mi cara se formo una sonrisa de oreja a oreja la tome de las piernas y la cargue con mis brazos, di una patada a la puerta que se abrió completamente, el balcón estaba abierto la cortina volaba gracias al aire que entraba, la lluvia se desato la temperatura descendió drásticamente pero eso no fue lo que congelo un rayo que callo cerca de mi casa ilumino toda la habitación el sillón que utilizaba mi padre comúnmente esta de nuevo estaba ocupado-
-…Hola Manny y Frida, bienvenidos a casa…- reconocí la voz inmediatamente baje lentamente a Frida y le susurre que fuera a mi cuarto y que no saliera hasta que yo le dijera, ella obedeció y lo hizo lo mas rápido que pudo.
-En este momento no estoy para tus juegos a si que mejor retírate antes de que me enoje- le dije a la persona del sillón que se había levantado.
-Entonces no he conocido al Tigre enojado- acerque mi mano lentamente a mi hebilla listo para transformarme en cualquier momento, ella lo noto y volvió a hablar.
-tranquilo Tigre no es para que te enojes como ya supondrás no estoy en mis mejores condiciones entonces no hay necesidad de llegar a la violencia- dijo en tono burlón dando vueltas por la sala con rebosante alegría.
-Entonces dime que es lo que quieres Cuervo- dije serio tratando de seguir sus pasos entre la oscuridad.
-Solo hablar, por muchos años me emociono la idea en que iba a ser la esposa de un Rivera, mi sueño se vio afectad cuando llego esa…chica de los cabellos azules sabia que si seguías con ella mi sueño no se cumpliría, así que cuando tuve la oportunidad te separe de ella pero cuando ella volvió a aparecer y tu le brindaste todo tu apoyo perdía la razón- dijo bajando de tono y sentándose otra vez en el sillón.
-Si quieres darme lastima para que te de otra oportunidad te aviso que no funcionara- me acerque a ella para tratar de amenazarla.
-No vengo a ser todo lo contrario, quiero que me perdones- dijo en tono de niño argayado.
-Perdonarte porque, por tratar de asesinarme a mi y a Frida, por mentir todos estos años- pensando que era parte de uno de sus trucos.
-Si por eso y por todo lo demás que he hecho en contra de tu familia, veras esta noche cuando me salvaste de lo que seria una muerte terrible me di cuenta de algo, que no importaba cuanto mal te había hecho tu arriesgaste tu vida por salvarme porque soy algo en tu vida, tal vez no sea el amor de tu vida pero por lo menos soy tu amiga y eso no lo quiero perder por vivir de una esperanza, así que, que dices puedo volver a ser tu amiga-
-Zoey me encantaría ser tu amigo y también que fueras a mi boda con Frida- dije mas tranquilo quitando la mano de mi hebilla.
-Seguro ahora si me disculpas tengo que ir a arreglar mi traje nos vemos mañana- dijo salto por el balcón y con la poca potencia de sus propulsores comenzó a volar en dirección a su casa, cerré la puerta del balcón y me di media vuelta y ahí estaba Frida.
-Que es lo que pasó- dijo saliendo de su escondite.
-Lo único que te pudo decir es que Zoey no nos molestara por un tiempo, ahora hay que irnos a dormir porque ya es tarde y hay una boda que planear- la rodee con mi brazo y nos diremos a mi cuarto a dormir.
FIN
Lo hice termine mi primera historia si ya se pude terminarla de otra manera y muchas veces estuve tentado por el mal a matar a alguien, pero me mantuve sereno.
Quien iba a decir que de una historia de desamor saliera una bella obra romántica, les prometo que no era la última vez que escriba.
Escribiré otra historia lo juro no voy a irme sin darle pelea al juguete, sin nada mas que decir se despide su compañero, amigo consejero y lo que ustedes quieran Antonio Flores un placer haber escrito para ustedes Adiós.
