Holi~
Arthur y Kiku se encontraban en silencio en la biblioteca, no tanto por el lugar en el que estaban, si no por lo que había sucedido en la mañana:
"Kiku y Arthur se encontraban completamente solos en el aula, nadie había llegado aún. Arthur abrazaba al japonés como si nunca lo quisiera soltar; Kiku se ponía nervioso pero no se movía, le gustaba la calidez que le transmitía el cuerpo de Arthur…pero pronto llegarían sus compañeros a interrumpir, así que Kiku pensaba que de una manera u otra tenía que acabar ese momento. Arthur lo abrazaba en silencio, tenía ganas de decirle tantas cosas pero algo se lo impedía, no sabía que…tal vez no tenía el valor suficiente para decírselo. Kiku dio un suspiro y separó las manos que lo rodeaban lentamente pensando 'no debemos estar así … no aún'. Arthur se separó y lo miró fijamente, sin decir nada más que un 'lo siento', quizá haya leído la mente del japonés; 'no se preocupe' le contestó Kiku mientras le brindaba una cálida sonrisa. En el rostro de ambos se notaba un sonrojo leve, del cual se dieron cuenta el uno del otro pero no se dijeron nada más".
-"Maldita sea, por qué…¡¿por qué no le dije nada?!"- Pensaba Arthur mientras tomaba y hojeaba libros al azar. Se notaba muy serio y tranquilo por el exterior, pero por dentro estaba hecho un lío. Mientras, Kiku se le acercaba con un par de libros en la mano.
-Arthur-san … -le llamó, haciendo que le mirara el rubio – he encontrado algo de información aquí –le dijo mostrándole los libros – es lo que nos faltaba por anexar…con esto ya lo tenemos todo-.
-oh, qué bien– le respondió mientras tomaba los libros que le mostraba – yo encontré algo también, pero es muy poco – le dijo mientras caminaba hacia una mesa donde colocó los libros.
-Entonces podemos complementarlo … - le respondió Kiku mientras lo seguía. Arthur tomó asiento, esperando a que el japonés se sentara con él, pero como veía que no lo hacía le miró y notó que tenía su teléfono celular, pero, también tenía una expresión extraña. - ¿Qué sucede Kiku?- le preguntó.
Kiku había recibido un mensaje de Sakura, el cuál leía con mucha alegría y felicidad, la cual se notaba en su rostro – No, nada … esto Arthur-san – le dijo mientras respondía rápido el mensaje de Sakura. Arthur le miraba aún más extrañado - ¿Le molesta que me vaya? Es que … debo hacer algo-
-¿Irte? … ¿a donde? – le respondió rápidamente – Quiero decir, no me molesta…pero ¿A donde debes ir?…- sin duda sentía curiosidad, tanto por saber que decía ese mensaje como por saber a dónde iría.
-Ah! No, no me iré de la academia –le dijo agitando las manos- sólo iré con Sakura, está en la cafetería … y si no le molesta entonces ya debo irme. Sumimasen –hizo una reverencia, luego le sonrió y salió de la biblioteca. Arthur se había quedado mudo –"¿Por qué tanta prisa, a donde iba?" –pensó; y sin más se fue con el encargado de la biblioteca para pedir como préstamo a domicilio los libros. Se dirigía a la cafetería a prisa, quería saber por qué su japonés se veía tan alegre.
Sakura estaba siendo consentida por Feliciano, pues como no asistió a la escuela la había extrañado, o eso le decía él
-Gr-Gracias Feliciano-kun – le decía mientras le sonreía y tomaba un trozo de pizza que le había ofrecido. Gilbert mientras tanto loS observaba de lo lejos, él se encontraba comprando algo para comer.
-tsk, ese imbécil … - decía sumamente molesto mientras se podía notar un aura obscura a su alrededor – más le vale que se aleje de ella-.
-Tranquilo…-le respondió Ludwig – Es cierto que a Feliciano le gustó Sakura, pero sólo como amiga –le dijo para tranquilizarlo, mientras su hermano le miró sorprendido – a él le gusta coquetear y Sakura se le hace sumamente linda, pero él sabe que te gusta –continuó mientras tomaba lo que había pedido y caminaba hacia la mesa donde estaban todos.
Gilbert se sonrojó por el comentario que le hizo su hermano – T-Tu…¿C-Como sabes que…- se quedó cayado y le siguió caminando a su lado.
Ludwig suspiró y le respondió – Eres mi hermano, te conozco lo suficiente como para saber que te has enamorado de alguien o sólo quieres pasar el rato…y yo se que con Sakura no quieres pasar el rato, te has enamorado de ella- le dijo con su típica cara seria.
Gilbert le miró, tenía ganas de abrazarle, su hermano que, aunque era el menor, le comprendía perfectamente. – jajaja!- río muy alto, lo que hizo que Ludwig le mirara – Yo sé que es raro … hasta a mi me asusta. Ni yo mismo me di cuenta cuando comencé a cambiar – le dijo con una sonrisa – pero si, tienes razón, yo … me enamoré de ella – continuó, mientras miraba a Sakura y se iban acercando a la dichosa mesa.
-Me alegro mucho por ti –le respondió Ludwig, brindándole una sonrisa que casi nunca mostraba, la cual pudo captar Felicia.
-w-woha! Ludwig sonrió, Ludwig sonrió! – dijo gritando, lo que provocó que todos le miraran. Ludwig se sonrojó ligeramente y trató de seguir normal.
-No se... de que hablas Felicia – iba a tomar asiento, pero Lovina y Romano casi le mataban con la mirada, les parecía una buena persona pero…no les caía bien. Ludwig comprendió y camino a otro lado de la mesa.
-Vee~! Luddy, Luddy!, ven, aquí hay un lugar –le dijo Feliciano mientras le mostraba el lugar vacío a su lado. No tuvo más remedio que sentarse a su lado izquierdo, ya que al derecho se encontraba Sakura. Gilbert se acercó por el lado de Sakura y le preguntó si podía sentarse con ella, a lo que respondió amablemente que sí.
Continuaron comiendo entre peleas, gritos y risas, cuando una voz, con un extraño acento llamó a Sakura.
-¿Sakura? … ¡Sakura! – ésta persona corrió y le abrazó – Cuanto tiempo sin verte, ¿Cómo estás? – Sakura se quedó impresionada por unos minutos, luego su semblante cambió completamente y pensó "debo contárselo a oniichan".
Sakura se puso de pie, le saludo y continuó hablando normalmente con esa persona. Gilbert de nuevo se encontraba rodeado por un aura obscura.
-¿Y donde está Kiku? –preguntó aquella persona, haciendo que los demás presentes se sorprendieran.
-Ya le he mandado un mensaje, estaba en la biblioteca haciendo un trabajo- le respondió Sakura sonriendo.
-¿Un trabajo en la hora del almuerzo? … Ese Kiku, nada más no cambia – dijo mientras hacía un ligero puchero.
Mientras Kiku se acercaba corriendo, pudo identificar a Sakura y a la otra persona a lo lejos – d-disculpen la tardanza –decía mientras apoyaba sus manos en las rodillas y tomaba aire para recuperarse – Estaba haciendo algo-.
-Si, ya se, un trabajo según me dijo Sakura- le respondió aquella persona. Los demás los miraban extrañados, pues quién se encontraba platicando muy normalmente con los japoneses era un alumno poco conocido, pero bien portado e inteligente, que había tomado unos meses de descanso o algo así.
-P-Pero si lo hacía, ya estaba por terminar de buscar la información y … -Kiku continuó hablando, pero le interrumpieron.
-Aiya~! … ¿Cuándo dejarás de ser así de estricto contigo mismo, Kiku? –le dijo mientras le abrazaba.
-N-No me apachurres..Yao-nii- le decía Kiku.
-Es que los extrañaba, no pensé que les aceptarían este año en la academia – le respondió a Kiku al momento de que le soltaba y se dirigía a abrazar a Sakura de nuevo- ¡Estoy feliz! -.
Sakura le abrazó de igual manera – N-Nosotros igual te extrañábamos Yao-nii, pensábamos verte el primer día que llegamos pero no estabas… - le respondió.
-Cierto ¿Dónde estabas? –le dijo Kiku mientras caminaba hacia una mesa vacía para que se sentaran.
Yao suspiró – Tuve que regresar a casa por un tiempo, yeyé se puso mal y lo anduve cuidando- le respondió mientras tomaba asiento.
-Ya veo … pero ¿Ya está mejor, verdad? – le preguntó Sakura.
-Sí, sólo fue una gripe que se le prolongó mucho – continuó Yao mientras tomaba un onigiri que le ofrecía Kiku – woha~! Hace mucho que no como uno! –.
Ambos japoneses sonrieron ante tal expresión. Yao era como el hermano mayor de ambos, de hecho iba un par de años superior en la academia.
Arthur entró a prisa a la cafetería, había escuchado por Kiku que Sakura se juntaba últimamente con los italianos, pero pudo ver que estos , junto con Ludwig y Gilbert, miraban hacia una mesa.
-Tsk, ¿Quién ese idiota? –preguntó Gilbert muy furioso.
-Es Yao Wang – le respondió Ludwig muy tranquilo – tengo entendido que son parientes lejanos-.
-¿Cómo sabes eso Luddy? –le pregunto Feliciano.
-Me lo dijo Matthew – respondió.
-oh….Ah?! ¿Le hablas a Matthew? –le preguntó entusiasmada Felicia- Ay, es tan lindo ¿Y si me lo presentas? .. Es que cada que me le quiero acercar como que se desvanece entre las sombras~-.
-tsch, demonios, tu siempre en busca de chicos lindos, contrólate hermana estúpida- le respondió Lovina algo molesta. Felicia sólo agacho la mirada triste.
-hahaha! Será que mi hermanita Lovina se puso celosa~? –le preguntó Romano, ganándose un golpe en el estómago por parte de la mencionada.
Arthur notó a Sakura y Kiku muy contentos con la presencia de Yao. Se recargó en uno de los muros observándolos por un tiempo, luego se cruzó de brazos suspiró y decidió marcharse. Gilbert ni siquiera quería mirarlos, estaba molesto de que ese chinito estúpido se llevara a su japonesa; pudo ver como Arthur se alejaba de ese lugar – "ah! … tu también estas sintiendo lo mismo que yo Arthur … 'celos' " pensó mientras continuaba comiendo y trataba de tranquilizarse.
Sakura, Kiku y Yao platicaban de lo más normal cuando la japonesa recordó que estaba con Gilbert y los demás.
-Etto … - dijo mientras se ponía de pie, Kiku y Yao la miraron – me alegró mucho verte Yao-nii, ahora debo regresar con mis compañeros –le sonrió.
-ahh?! Pero … recién voy llegando –le respondió Yao, haciendo un ligero puchero. Pero con Sakura no tenían efecto alguno.
-Sumimasen Yao-nii –hizo una reverencia- nos veremos en la salida ¿Si? –le sonrió, esto si tenía efecto en Yao, a él le parecían sumamente adorables los japoneses.
-Pues ya que…luego me los presentas ¿eh? – le respondió con una sonrisa.
-Por supuesto … -le dijo Sakura mientras se iba alejando.
-Aiya! Es tan linda … - decía mientras recordaba cuando era más pequeña.
-¡Yao-nii! –le grito Kiku – estas hablando de mi hermana … - le dijo algo celoso. Si, tal vez Kiku tenía algo que se llama "siscon" de vez en cuando.
-Au! Lo siento … pero tu también eres lindo –le pellizcó una mejilla al japonés, haciendo que se sonrojara.
-N-No digas esas cosas … - apartó la mano del otro.
-amm … bueno ¿Y en que clase estas? –le preguntó Yao - ¿Quiénes son tus compañeros?-.
Kiku suspiró y sonrió ligeramente – Pues, hasta ahora sólo conozco a 2 – le miró y sonrió – Matthew-san y … –hizo una pausa- A-Arthur-san – .
Yao casi escupía la bebida que tomaba - ¡¿Qué?! … ¡¿Cómo dijiste? … ¡¿Arthur, en serio…Arthur?! – le gritó sorprendido, a lo que el japonés respondió que sí y mirándole extrañado – No … ¿Es en serio? … digo, ¿tú con el cejon idiota? – continuó Yao.
-Usted también le llama idiota … pero no lo es – le respondió serio – él es una buena persona y ha sido muy amable conmigo desde que llegué – decía mientras sonreía y sus mejillas se sonrojaban.
-ahh?! No puedo creerlo … - No se había dado cuenta de que Kiku se había sonrojado al comenzar a hablar del rubio. – Por … ¡¿Por qué te sonrojas?! … ¿A caso te gustó ese tonto? – le preguntó.
-a-ah? ¿Sonro…jado? – ni si quiera se había dado cuenta él mismo, Kiku se tocó el rostro y se sentía caliente. Se puso nervioso y se levantó – Y-Yo … yo, no es … apenas nos conocemos, aún no podemos decir algo asi … - le dijo nerviosamente – a-además … también le hablo un poco a Matthew-san … y – continuaba hablando.
- mmh…de seguro era con Arthur con quién estabas hace rato … ¿Verdad? –le preguntó yao mientras se recargaba en una de sus manos sobre la mesa.
Kiku acertó con la cabeza y le contó lo que había pasado, omitiendo algunas cosas como los besos que estuvieron a punto de darse y lo de hoy en la mañana. Yao suspiró, no podía hacer nada, pues no era nadie para decidir las amistades de Kiku; sólo se le hacía muy raro que Arthur se comportara de esa forma, pues Yao había tratado algo así con él, pero Arthur no mostraba algún interés en conseguir alguna relación formal.
-Bueno … ¿Puedo ir hoy a tu casa? Quiero contarte algo … que necesitas saber … sólo por si acaso ustedes … bueno…ya lo sabrás – le dijo Yao mientras hacía una mueca rara, como de desacuerdo.
-Claro que puedes, te esperaremos a la salida entonces – le sonrió Kiku, pero a la vez pensaba en qué era eso que le tenía que contar.
Mientras, Sakura estaba de regreso con sus compañeros de antes, Gilbert parecía molesto, pero no lo estaba con Sakura. Le comenzaron a cuestionar sobre cómo y por qué Yao los conocía.
-Yao-nii es como un hermano para nosotros, nos conocemos desde pequeños y él nos cuidaba a Kiku y a mi. Él nos contó sobre esta academia y nuestros tíos nos ayudaron a conseguir la beca para estudiar aquí – dijo Sakura mientras sonreía.
-uhh ¿El se gradúa este año, no? – preguntó Felicia.
-No, se atrasó un año por un viaje que tuvo que hacer – respondió Ludwig.
-Si, recién regresó … me alegro de verlo de nuevo –.
Cada minuto que pasaba Gilbert parecía más molesto, pero no era con Sakura, era contra el tipo aquel … era contra cualquier persona que tratara de acercársele a su japonesa. Ni siquiera era capaz de mirarla, pues sentía que podría cargarla y llevársela lejos.
-¿Gilbert-san?- una voz dulce le llamó, haciendo que volteara- ¿se encuentra bien?-.
Era Sakura, le estaba llamando, pronunciaba su nombre con ese acento japonés. Sonaba tan bien viniendo de ella – Sí, claro que estoy bien Sakura ¿Por qué lo dices? – respondió tratando de ocultar su ira.
-Es que…no se ve muy bien ¿Quiere tomar algo? – le preguntó algo preocupada. Gilbert le miró extrañado por unos minutos, luego recordó que compró algo para comer, pero no para beber.
-A-Ah?! Pero que tonto –se golpeó la frente- no compre nada para tomar-
Sakura le miró, ella tenía aún la mitad de jugo en su botella -¿Quieres un poco? – le ofreció al albino, éste la miró y se sonrojó, se veía linda, hasta podría jurar que un brillo le rodeaba a la japonesa.
-N-No te preocupes … ahorita compro algo –le respondió sin dejar de verla – no quiero … molestarte-.
-No es ninguna molestia … además ya casi termina la hora del almuerzo, no creo que le de tiempo de comprarse algo –le dijo con una sonrisa – tome el jugo, por favor-.
-B-Bueno … está bien…sólo porque tú me lo ofreces – le respondió Gilbert mientras tomaba el jugo y, aparentemente sin querer, las manos de la japonesa. Ésta se sonrojó pero de igual manera no dejaba de verlo, por un momento olvidaron al resto.
-Se ven muy lindos – dijo Felicia. Ambos se sobresaltaron, Gilbert tomó la botella y Sakura juntó sus manos mirando hacia otra dirección.
Lovina le arrojó a Felicia un trozo de pizza- serás tonta! -.
-ahh, por qué .. no arrojes la pizza!- comenzó a comer lo que le había arrojado.
Sakura estaba nerviosa – B-Bueno … quiero pasar al baño antes, debo irme ya … los veo al rato –hizo una reverencia y se fue rápidamente. Felicia se puso de píe y fue a acompañarla. Gilbert seguía sin hablar, tenía en la mente la imagen de Sakura ofreciéndole el jugo – Es hermosa – susurró. Ludwig se le acercó.
-Regresa … ni si quiera le has tomado al jugo – a esto Gilbert sacudió su cabeza, miró el jugo que tenía entre sus manos y sonrió – jeje, si, no le he tomado … - abrió la botella y le tomó. Luego se puso de pie para irse – nos vemos en la salida … por cierto, tu tampoco has tomado nada -.
– S-Si, claro … nos vemos- Si que había cambiado mucho su hermano. Le miraba como se iba alejando cuando alguien se le colgó de la espalda.
-vee~ Luddy! ¿Tampoco has tomado nada? … ¡Te ofrezco de mi jugo de tomate! – Ludwig volteó a verle, era Feliciano, pues quién más, si Romano y Lovina ya no estaban.
-E-Esta bien … pero sólo un trago, casi no me gusta…- le respondió. Feliciano agarró el vaso y se lo pasó. Ludwig le dio un trago, no era jugo de tomate normal, tenía algo más que brindaba un sabor diferente.
-¿Te gustó? – le preguntó Feliciano, a lo que Ludwig respondió que sí y le dio otro trago.
-¿Qué es? … no es simplemente jugo de tomate – Feliciano sólo le sonrió, le tomó de la mano y le jaló.
-Ya sonó el timbre, debemos ir a nuestras clases – Ludwig se molestó, pues Feliciano había evadido su pregunta.
Kiku ya estaba en su aula, tenía una sonrisa en el rostro, ver a Yao de nuevo le había alegrado un poco el día. Arthur aún no llegaba al aula.
-Hola Kiku – alguien se le acercó- Escuché que Yao regresó-.
-Ah, hola Matthew…sí, es bueno que haya regresado … - le brindó una sonrisa- tu…¿Conoces a Yao-nii desde hace mucho? – le preguntó Kiku.
Matthew se recargó en la ventana que estaba al lado del asiento de Kiku – No realmente, lo conocí por Arthur … es una buena persona y me comenzó a llamar Matty –rió un poco.
-¿Por Arthur? – Kiku sintió curiosidad.
-Si, Yao entró aquí igual que Sakura y tú, de intercambio académico. Pero el ya iba dos año adelantado que nosotros cuando entramos al primer semestre. Él nos daba unas tipo asesorías, es muy bueno en matemáticas –sonrío-
Kiku le miraba atento, Yao nunca le contó que hacía eso. Pero aún no sabía por qué en específico le había conocido por Arthur.
-Al principio yo no asistía a las asesorías – continuó Matthew- quien me recomendó entrar fue Arthur, él se volvió muy bueno en matemáticas gracias a Yao…por eso le conocí y aparte por qué… - Matthew se quedó en silencio, no sabía si debía continuar. Kiku le dedicaba una mirada de "¿Por qué no continuas?" – por que… bueno, seguro ya sabes que Arthur es muy popular … - Kiku le miró extrañado- popular por sus excelentes calificaciones y por que es…guapo-.
Kiku entreabrió los ojos, como de sorpresa –"Si, es muy guapo, de eso no hay duda … pero"- pensaba.
- bueno, pues …hasta antes de que llegaras … Arthur recibía muchas 'declaraciones de amor' – Kiku se quedó impresionado – y hubo un poco de tiempo en el que … Yao y Arthur … estuvieron saliendo -.
Kiku se quedo boquiabierto – "¿S-Saliendo?"- pensaba en varias cosas, él sólo se había enterado de lo que sentía por el rubio de gafas…Alfred.
-Pero no funcionó para nada, Yao era el único interesado. Luego tuvo que irse a su país, no sé a qué, pero se fue, no sin antes terminar con su relación con Arthur –continuó Matthew, Kiku seguía pasmado – A Arthur no le afectó en lo más mínimo, yo no sabía que tenían 'ese' tipo de relación, parecían más como amigos, aunque nunca los veías estar juntos en la academia, sólo algunas veces y eso por unos minutos- dijo mientras se cruzaba de brazos – luego Yao me contactó por internet y me contó de ti y de Sakura- sonrió – y…pues bueno, luego fue cuando llegaron. Entonces … -Matthew detuvo su plática, pues Arthur se iba acercando – bueno, luego te cuento, nos vemos Kiku – le sonrió y se fue a su asiento. Kiku le siguió con la mirada, hasta que se cruzó con la de Arthur y le miró fijamente.
Arthur presentía que hablaban de él, la reacción de Matthew lo demostró. Miró a Kiku mientras avanzaba a su lugar. -¿Te fue bien con Sakura? ¿Le pasó algo? – le preguntó, aún sabiendo que no sólo estaba con Sakura.
Kiku no dijo nada por unos instantes, le seguía mirando y pensaba en lo que recientemente le había dicho Matthew. Después desvió la mirada. –No…no pasó nada malo … sólo nos encontramos con un conocido de nuevo – le dijo al fin.
-¿Ha si? ¿Tienes un conocido aquí? –le preguntó Arthur, aparentando no saber nada del asunto - ¿Quién es?-.
Kiku le miró de nuevo – Se llama Yao … Yao Wang ¿Lo conoces? – Kiku también aparentaba no saber nada.
-haa, Yao, si, ya lo recuerdo … dejó de venir porque se fue a su país ¿Apenas regresó? – le preguntó mientras sacaba su libreta.
-Si…apenas hoy volvió – Kiku miró hacia la nada por la ventana, pensando en por qué ninguno de los dos le había dicho nada –"Yao es como un hermano … debía de haberme dicho algo…en cuanto a Arthur … bueno, no somos nada" –pensaba.
El resto de clases Kiku se la pasó serio, en silencio, más de lo normal. Arthur lo notó, luego recordó que tenía los libros que habían buscado. Llegó el final de clases, ambos, Kiku y Arthur se preparaban para salir.
-Kiku – le dijo Arthur- esto…pedí prestados los libros, no sabía bien que poner y … bueno, para ponerlo mañana-.
El japonés le miraba de forma seria…muy seria, tanto que hizo incomodar a Arthur – haa, que bueno – se limitó a responderle.
-Entonces … mañana, si vendrás a mi casa … o no puedes – le preguntó Arthur, comenzando a molestarse por la actitud que le mostraba el japonés.
-"Lo había olvidado … tal vez…le pueda preguntar algo acerca de eso"- pensaba Kiku. Arthur asumió que era un 'no' pues no le había contestado.
-Bueno…entonces mañana en la hora del almuerzo lo haremos…nos vemos mañana – Arthur tomó sus cosas y caminó hacia la puerta.
-Nunca le dije que no – le respondió Kiku, haciendo que el rubio detuviera su paso y le mirara – Ya habíamos quedado en algo … mañana nos iremos juntos a su casa – le dijo Kiku sin mirarlo, de alguna manera se había sonrojado, pero no quería que Arthur lo viera.
Arthur estaba sorprendido pero feliz. Rió internamente por aquella respuesta – Entonces …¿Hoy no querrás que te acompañe porque Yao lo hará? –le preguntó mientras avanzaba detrás de él, pues el japonés le había rebasado.
-Puede acompañarme a la salida si gusta – se limitó a responderle el japonés. Arthur le siguió en silencio.
En la salida de la academia Sakura ya estaba junto con Yao y Gilbert, el cuál le miraba asesinamente a Yao. Arthur rió por haber podido captar aquello. Kiku volvió a ponerse serio, recordó lo que le contó Matthew, pensaba que tal vez eso era lo que le quería contar Yao.
-Hola Sakura – le saludo Arthur, a lo que ella le respondió con una sonrisa. Posteriormente vio a Yao y le saludó de igual manera. Yao le correspondió normalmente, Kiku no entendía como, después de lo que sucedió con ellos, podían comportarse como si nada. Pero tal vez no conocía aún toda la historia de lo que pasó entre ellos.
-Bueno, no me agrada mucho que un cejón como tu ande tan cerca de mi Kiku … pero no puedo hacer nada –dijo Yao, haciendo que Arthur frunciera el ceño.
-ja! … tu siempre tan gracioso chinito – A estas palabras Gilbert rió – bueno, debo irme, nos vemos Sakura –besó su mano, como siempre – ten cuidado al regresar- le sonrió, luego miró a Gilbert, al cual le dio unas palmadas en el hombro para tranquilizarlo - ¿Y por qué ahora no te fuiste con Ludwig?-.
-Porqué el infeliz se largó con el come-pasta, creo que iban a algún lugar …-le respondió Gilbert.
-jaja, ya veo … - Se despidieron con unos ademanes extraños que Kiku miró con mucha curiosidad. Luego, el rubio se le acercó y le sonrió. –Nosotros…nos vemos mañana Kiku,–le tomó su mano, tal como lo hacía con Sakura, y se la besó- ten cuidado al regresar – le dijo mientras no notaba la cara de sorpresa-enojo de Yao, o tal vez si la notaba…
Kiku sólo se sonrojó, había deseado que él hiciera eso desde hace tiempo…pero nunca pensó que lo haría en ese instante, lo agarro desprevenido. – S-Si…tenga cuidado usted también – le respondió de manera nerviosa. Le brindó una pequeña sonrisa y una reverencia.
Sakura les miraba – "ella tiene razón…se ven muy lindos" – Felicia le había dicho que ellos hacían buena pareja. Estaba encantada viéndolos cuando Gilbert le interrumpió.
-mmm…bueno, yo igual ya me voy Sakura – le dijo mientras se rascaba la nuca.
Sakura le sonrió – Claro Gilbert-san … vaya con cuidado – Gilbert no dejaba de admirarla, ese brillo de nuevo apareció alrededor de ella. Se le acercó y le dio un beso en su mejilla, haciendo que se sonrojara la japonesa, y él también.
-¿G-Gilbert…-san? – Se tocó la mejilla que recién le había besado, mientras le miraba.
-P-Perdón…s-si te molesta no lo haré de nuevo – le decía mientras se sonrojaba y miraba hacia el suelo.
La japonesa le seguía mirando, esa expresión que mostraba le hacía ver lindo – "¡¿P-Pero que estoy pensando?!" – se decía a sí misma – N-No…no me molesta, sólo me tomó por sorpresa – le respondió al fin.
Gilbert le miro y sonrió – ha… bueno, e-entonces… ya me voy, ten cuidado – Sakura le sonrió y se despidió agitando su mano. Arthur de igual manera ya se retiraba.
Kiku, Sakura y Yao se dirigían a donde vivían los japoneses. Al entrar a casa, los tíos de los japoneses reconocieron a Yao, pues también eran descendientes. Comieron y se dirigieron a sus habitaciones, Sakura estuvo con ellos por un tiempo, luego se fue a su habitación. Yao y Kiku se quedaron juntos.
-wow, tu habitación es muy simple…-le dijo Yao mientras se sentaba en la cama.
-Si…no me traje muchas cosas de Japón –le respondió mientras se sentaba a su lado. – y … que querías decirme- le preguntó directamente a Yao; éste le miró por unos instantes, luego dio un largo suspiro.
-Bueno…cuando yo entré aquí, igual no conocía a nadie, pero me fui haciendo popular por mis buenas calificaciones. Luego, en el semestre pasado, entraron los de primero. Un profesor me pidió que les diera asesorías a los de tu grupo, ya que a él no entendían, al cuál por cierto luego despidieron jajaja pero esa es otra historia – Kiku le miraba atento – empecé a darles explicaciones de las dudas que tenían, y Arthur se me acercó, yo lo vi y…me gustó. Comencé a tatar de ganarme su confianza … me le acercaba pero él se mostraba algo distante – continuó Yao- un día, le confesé que me gustaba y…le dije que si podíamos tratar algo – Kiku agachó la mirada- él me contestó "como quieras" y lo tomé como un sí, obviamente, pero…después de un par de semanas nada cambió…él era tan entrado en sus asuntos, sólo si tenía duda en algo me preguntaba…sólo para eso se me acercaba. Después me enteré de lo de yeyé y tuve que regresar a Japón, yo pensé que se encontraban en China y por eso me fui directo para allá jajaja … no me avisaron nada – Yao hizo una pausa, antes de continuar, miró a Kiku – Antes de irme, le dije a Arthur que debíamos terminar.
Kiku le miró –"entonces si era cierto lo que me dijo Matthew"- pensó. Yao continuó – El me dijo que si… me deseo suerte y que regresara pronto, o algo así jajaja … lo único que me agrada de él es que es amable con todo el mundo…bueno, sólo si no le molestas o le haces enojar. Me fui algo triste, pues a mi en verdad me gustaba, pero sólo era por su físico…- Yao se recostó en la cama – Me sorprendí mucho cuando me contaste que él te ha mostrado la academia y te ha acompañado a casa, ha compartido libros contigo y son compañeros de equipo…conmigo nunca fue así – sonrío – tal vez me sentí celoso, no sé si de Arthur o de ti – Kiku le miró – aiya! No me mires así…como sea, a lo que voy es que…tú…bueno Arthur se ha enamorado de ti…le gustas Kiku –le dijo mientras se levantaba.
Kiku sólo se sonrojó - ¿C-Como puedes decir eso ... tu también? - Yao ladeo su cabeza.
-¿También? ... ¿Quién más te lo ha dicho? ... ha, pero es la verdad. Arthur no se comporta así como contigo con cualquiera - le respondió Yao recostándose de nuevo.
-N-No importa quién lo dijo ... ¿eso era lo que me querías contar...? - Kiku se puso de pié y se asomó por la ventana - ya esta obscureciendo...-
-Ay! no me corras ... si, es todo - Yao se levantó, suspiró y le abrazó - espero que contigo si vaya en serio Kiku...no me agrada mucho que el cejon idiota que alguna vez me gustó ahora esté enamorado de mi Kiku-.
-No soy tu Kiku ... y eso aún no es seguro ... mañana iré a su casa - le respondió Kiku.
-Ah?! ¿A su casa? ... eso es... ¡¿Que has hecho con Arthur?! - Kiku le miró extrañado - él ni en un millón de años invitaría a Alfred...si lo conoces ¿No? - Kiku respondió un "Sí" con la cabeza tratando de recordar a Alfred…"ha si, el de gafas" pensó - aiya! ... esto es impactante... tendré pesadillas!-.
-No exageres...sólo es por el trabajo que hay que hacer...- respondió Kiku de lo más normal, pero por dentro se sentía inquieto. Después de eso, Yao fue a despedirse de Sakura; Kiku le acompañó a la salida. Luego, regresó a su habitación, pensando en todo lo que ya sabía.
-El chico que me gusta ... que creo que me gusta, tuvo una relación con Yao-nii...o algo así - suspiró -se lo preguntaré mañana ... - se estiró, fue a tomar un baño para relajarse y se fue a descansar.
A la mañana siguiente, los japoneses iban apresurados a la academia, por alguna razón ambos se levantaron tarde, ni tiempo les dio de desayunar algo. Sakura se echo a correr, pues su aula quedaba más retirada que la de Kiku, él siguió caminando pero a prisa. Entró casi corriendo al aula.
- Buenos días Kiku...Se te hizo algo tarde - le saludo Matthew.
-Buenas, Matthew-san...si, algo, pero si llegue - le sonrió algo esforzado. Kiku se fue a sentar y a retomar el aliento, sentía que dejaría de respirar.
-ah! Hola Kiku - le saludó Arthur. Kiku le miró y le respondió el saludo, a los pocos minutos el timbre sonó - Por poco y no llegas ¿Pasó algo?-.
El japonés dio un largo suspiro - No...Sólo se nos hizo un poco tarde - soltó una pequeña risita.
Sakura iba hacia su aula, en timbre sonaba mientras ella aún continuaba corriendo. De pronto alguien salió de un aula y chocó con ella, haciendo que cayera al piso y se lastimase un poco la rodilla.
-¡Disculpe! – dijo aquella persona – no me fije y … Sakura, eres tu…l-lo siento-.
-Sakura se sobaba sus golpes – N-No, yo lo siento…también fue mi culpa por andar corriendo – había reconocido la voz de aquella persona – ¡¿G-Gilbert-san?! – "Siempre choco con él" pensó mientras se sonrojaba.
-N-No…no te disculpes – él la miraba preocupado - ¿Te lastimaste, quieres que te ayude? – la tomó del brazo.
-No se preocupe…e-estoy bien – Sakura intentó ponerse de pié, pero la rodilla le dolía, lo que hizo que se tambaleara un poco y casi volviera a caer. Gilbert la detuvo, tomándola por la cintura y apegándola a él. Sakura sólo se sonrojó más, pero no se movió.
-No lo creo … te llevaré a la enfermería – le dijo Gilbert mientras le tomaba de las piernas y la cargaba.
-N-No…no tiene que hacer esto…puedo ir caminado –le dijo Sakura mientras trataba de oponerse a que la cargara, lo que resultó inútil.
-Tonterías…ni siquiera pudiste ponerte de pie –le respondió Gilbert – yo te llevaré. Agárrate bien – él mismo se sentía apenado por hacer eso, pero su amada lo necesitaba, por lo que tuvo que hacerlo, se sonrojó un poco por ello. Sakura no tuvo más remedio que acceder, le abrazó por el cuello escondiendo su rostro. Al llegar a la enfermería le dijeron que no le había pasado nada grave, pero debía quedarse por unos minutos allí. Sakura estaba preocupada por su clase, pero el encargado le dijo que le haría un justificante, pero no los tenía allí, debía ir por ellos a la planta baja.
-Entonces, Sakura, regreso en un momento…Gilbert se quedará contigo, no sé si sea bueno o malo, pero él fue el que te trajo aquí, ya vuelvo –salió el encargado.
-tsh, ese tonto – dijo Gilbert algo molesto. Sakura sólo rió, estaba sentada en una de las sillas del consultorio -Creo que eres muy conocido pero no tienes muy buena fama – le dijo la japonesa. Gilbert hizo una mueca "Si, es cierto..." pensó – Pero yo pienso que eres…genial –agachó la cabeza son un ligero sonrojo – Me has…ayudado mucho-.
-"No de nuevo…tu me haces…perder el control...ya es suficiente"- pensó Gilbert. Se le acercó y le levantó el rostro, haciendo que le mirara – Ellos tienen razón…soy un desastre, pero gracias a ti…me he compuesto –Sakura le miró extrañamente – Yo…nunca antes me había fijado en alguien…nunca antes yo…me había enamorado…creo que es la primera vez – Sakura se sonrojó al escucharlo decir eso.
-¿Q-Que cosas dice? … -desvió la mirada, pero Gilbert de nuevo hizo que le mirara a los ojos.
-Lo siento…pero fue tu culpa…en cuanto te vi…te escuché … te hablé…me enamoré – Gilbert se fue acercando a Sakura, ésta se encontraba inmóvil –"¡¿Me va a besar?!" pensó – no se…si tu sientas lo mismo pero yo…yo haré que te enamores de mi…no te dejaré ir-.
-G-Gilbert-san…- Sakura susurró…sintió como sus labios se rosaban con los de Gilbert, incluso sintió cuando se lamió los labios aquel – Y-Yo…yo no tenía idea de que usted … sentía eso-.
-¿Te alegra saberlo? –le respondió, mientras tomaba el rostro de la japonesa delicadamente con ambas manos. Sakura sólo le miró tiernamente. No sabía que decir, tal vez si le alegraba saber eso…pero quería saber más, mucho sobre de él. – Sabes…tu, puedes preguntarme cualquier cosa…te lo diré con gusto-
-A-Ah, yo…no es…quiero decir…-se ponía nerviosa "¿A caso me leyó la mente?" pensó – S-Sabe…hoy…Kiku-nii irá con Arthur…a hacer un trabajo, yo … bueno, me preguntaba si usted no querría … - Sakura aún no terminaba la frase cuando Gilbert la interrumpió.
-¡Te invito un helado! – le dijo sonriendo - ¿Vale? – Sakura respondió un "sí" con la cabeza. – Ya está…entonces a la salida nos iremos juntos-
Sakura le sonrió, estaba ligeramente sonrojada "¿Debería contarle a onii-san?" se preguntó.
Tada~! /o/ (?)
