Capítulo 4

–Inuyasha -repitió aquella misteriosa persona.

–¿que quieres? -volvió a contestar tajante el peliplata.

–¿quien eres? -pregunto la azabache que estaba sentada al lado derecho del hanyō.

–Eso es lo que yo debería de preguntar estúpida humana -insultó aquel ser desconocido para ella.

–Que grosero y deja te informo que yo no soy "humana" por ahora soy una Inu-Hanyō

–eso a mi que me importa sigues siendo inferior

–¡Callate idiota! -grito Inuyasha.

Esto hizo enojar de más a aquella persona con la que estaban ¿hablando?

–No me hables así Inuyasha que este Sesshomaru puede acabar con tu vida en este instante.

–¡Keh!

–¡Basta! -grito alguien más

–Padre -dijeron ambos al unísono.

–¿cuántas veces tengo que decirles que se comporten como hermanos? -Kagome miró a Touga y sonrío.

–Touga-sama –salió disparada a abrazarlo –Lo he echado tanto de menos

–Kagome –abrazó al cuerpo pequeño de la chica –yo también te he echado de menos pequeña.

Después de besarle la frente se separó de ella y se dirigió enojado hacia sus hijos.

–Sesshomaru –llamó– te dije que vinieras por tu hermano no que pelearan.

Sesshomaru, hijo mayor de la familia Taisho, yōkai completo, hijo de Irasue, cabellos dorados igual que su padre, ojos dorados, igual que Inuyasha lo único que los hacía diferentes es que él es completamente yōkai y tiene 70 años más que Inuyasha.

–Kagome ¿podremos ir a tu casa? -inquirió Touga

–Touga-sama usted y su familia son bienvenidos en casa -contestó la aludida.

–Bien gracias pequeña -así emprendieron camino hacia la cabaña de la familia Higurashi.

–Mamá tenemos visitas -avisó la chica al entrar a casa.

–Touga-sama bienvenidos -Naomi los recibió con una enorme sonrisa.

–Gracias Naomi

Los tres peliplatas se sentaron frente a la familia Higurashi.

–Naomi he venido a hablar con ustedes sobre el matrimonio de Kagome

–Pero para eso aún faltan dos años -contestó ella

–Lo se pero necesito hacer una excepción ella tiene que casarse dentro de cuatro meses.

–¿como me voy a casar con alguien que no conozco y más en tampoco tiempo?

–Oh querida pero si ya lo conoces -respondió su padre

–¿que... pero como? -Kagome se sorprendió tanto en realidad ya conocía a su prometido. Su madre jamás le había querido decir quién era, siempre le decía "Cuando llegue el momento lo sabrás Kagome" pero esa respuesta nunca la dejaba satisfecha y ahora venía su Dios anunciando que dentro de cuatro meses tendría que casarse, esto sí que era extraño.

–¿pero quién es?

–Pues Kagome tu y yo seremos familia -respondió Touga

–¿que?

–Así es Inuyasha es tu prometido -soltó por fin la deidad

–¡¿que?! -dijeron ambos al unísono

–Lo que escucharon ambos se casaran dentro de cuatro meses.

–pero yo no quiero casarme con Inuyasha -dijo Kagome en su defensa.

–y yo no quiero casarme con Kagome -respondió de igual manera el platinado.

–lo lamento muchachos pero no pueden hacer nada esto se decidió desde que ambos nacieron.

–¡No! Inuyasha es como un hermano jamás me casaré con él -dicho esto salió corriendo en dirección al bosque.

Inuyasha se quedó sentado observando el umbral de la puerta por donde Kagome había salido. No sabía porque pero le dolía que Kagome lo viera como su "hermano" no quería que lo viera de esa manera para él ella es una mujer, una mujer que quiere que permanezca a su lado por el resto de sus días, pero ella no quiere hacerlo.

–Inuyasha ve por ella -Ordenó su padre.

Kagome corría sin rumbo alguno llorando no sabía si era por nervios o porque tendría que casarse con él, llegó a un claro dónde había un pequeño riachuelo sentándose cercas de él para seguir llorando, Inuyasha la única persona que amaba no quería casarse con ella y haber dicho que lo quería como a su hermano había dolido, en realidad estaba enamorada de él más de lo que creía.

Inuyasha por fin dió con Kagome y se le partió el alma al verla así llorando ¿que podría hacer? jamás había experimentado algo igual.

–Kagome –ella lo miró fijamente con los ojos llenos de lágrimas –Kagome -volvió a repetir acercándose a ella.

–Inu...yasha -dijo en un sollozo.

Inuyasha la abrazo.

–¿que pasa Kagome?

Ella negó.

–Entonces ¿qué sucede?

Ella negó una vez más.

–¡Tonta! no se llora por nada.

–Lo siento -dijo por fin ella regalando una sonrisa solo para él.

Duraron un largo rato abrazados sin decir nada, el silencio era cómodo en este instante.

–Inuyasha no creí que te enamoraras de una insignificante humana -dijo alguien desde los arbustos cercas de ahí.

–¿quien eres? -gruñó el peliplateado.

–Oh eso no es tan importante ahora –se burló –Quiero que esa chica me de lo que me pertenece desde hace años -exigió.

–¡¿Qué?! ¿pero de mierda estás hablando? -dijo Inuyasha

–Yo no tengo nada tuyo -respondió Kagome

–claro que lo tienes dentro de ti está ella esa perla por la que Midoriko dió su vida hace 100 años atrás.

–¿de qué hablas? yo...yo no tengo nada dentro mío.

–Claro que lo tienes -se burló nuevamente.

De los arbustos salió un ¿hombre? pero con piel de mandril cubriendo su cuerpo rodeado de avispas gigantes venenosas, ninguno de los dos presentes sabía de quién se trataba, aquella extraña persona lanzó un ataque directo hacia Inuyasha, él cual con su ahori de rata de fuego no recibió daño alguno, la azabache se preocupó por su amigo e hizo un campo de fuerza purificando a muchos de los bichos del enemigo.

–Maldita. Me vengaré -dicho esto aquel extraño ser desapareció.

Inuyasha observaba a Kagome agotada por haber utilizado energía de más.

–¿estas bien Kagome?

–No te preocupes por mi. Qué me dices tu ¿estas bien?

–Keh! ese maldito no puede herirme tan fácilmente.

–Inuyasha -se burló la chica.

Regresaron a la cabaña de la familia de ella y le explicaron todo a sus padres.

–Por eso es que necesito que se casen antes -explicó Touga.

–Explicate padre -dijo de mala gana el menor de la familia.

Continuará...


Bien con esto cumplo mi cuota por el día de hoy x3 espero sea de su agrado! :D nos vemos el sábado!

RCTO