He vuelto con un nuevo capítulo! Espero que les agrade. Recuerden que los personajes no me pertenecen.

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CAPÍTULO IV. EL SEGUNDO ESPÍRITU AMISTAD

Pasaron un par de semanas desde que llegaron a la casa de los Taisho. Sesshomaru se encontraba en su habitación leyendo un libro y tomando notas de lo que le parecía importante. Se detuvo un momento, escuchaba como una niña reía desde el jardín, se asomó por la ventana y la vio, jugando alegremente con una joven alada. En esas dos semanas ambas habían hecho amistad, al parecer la joven azabache tenía facilidad para tratar con niños.

Su atención se desvió al ver a un hombre, ya conocido por él, cruzando el jardín donde estaban las chicas jugando. Frunció un poco el ceño, ya sabía a qué venía, de nuevo trataría de convencerlo de entrar al equipo de fútbol de la ciudad, el cual era patrocinado por la empresa de su padre, cosa que jamás haría, ese era deber de su hermano menor, pero el menor de los Taisho había decidido pasar las vacaciones en la ciudad natal de su novia y regresar para el partido, pero desafortunadamente había un huracán muy cerca, por lo tanto no podría llegar a tiempo; y ahora le pedían a él que sustituyera a Inuyasha en el partido.

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La azabache y Rin estaban sentadas en el jardín sobre una manta, disfrutando de un picnic, ambas reían pero se detuvieron al notar que un señor en sus 40 llegaba un poco nervioso, se acercó a la niña por lo que Kikyô simplemente se quedó inmóvil para escuchar lo que fuera a decir a la pequeña.

-Buenos días, Rin- dijo el hombre apenas prestándole atención realmente -¿el señor Sesshomaru está en casa?- preguntó mirando hacia la casa

-Buenos días, señor Jaken- respondió con una sonrisa la niña –sí, mi onii-chan está en su habitación- informó rápidamente para que la dejara seguir jugando con la azabache

Al escuchar aquello, el señor se dirigió a la casa. Kikyô lo observó, según lo que le había comentado Rin ese señor tiene gran confianza y respeto hacia Sesshomaru desde que lo salvó de unos ladrones abusivos, también es el encargado de reclutar los miembros del equipo de fútbol de la empresa Taisho.

-Ese hombre no se da por vencido- habló la joven alada viendo que el señor entraba a la casa

-Sí, el señor Jaken siempre dice que si mi onii-chan estuviera en el equipo no habría forma de que alguien ganara, pero tal parece que no tiene ninguna intención de entrar- dijo Rin mientras recogía algunas flores

-¿Por qué está tan insistente últimamente?- preguntó curiosa a la niña

-Debido a que Inuyasha fue un poco irresponsable y no puede estar aquí para el partido- contestó mientras comenzaba una corona con pequeñas flores

-Inuyasha…- aquel nombre le daba nostalgia "no estamos hablando del Inuyasha que yo conocí" se reprendió la joven alada –el hermano menor de Sesshomaru- aquello lo dijo para recordarse de que Inuyasha estaba hablando (más adelante se verá porque Kikyô habla de dos Inuyashas, pero supongo que lo van a intuir xD)

-Sí- continuó con su labor de la corona –me parece extraño que no conozcas a Inuyasha, si va a la misma escuela que Sesshomaru, incluso en el mismo salón-

-La única vez que fui a clases con Sesshomaru me la pase adentro de su mochila-

-Ya veo- dijo dándole los retoques finales –quizás lo veas antes de terminar las vacaciones-

-Puede que así sea-. "Aunque no sé qué tan conveniente sea" pensaba agachando la mirada

-¡Terminé!- exclamó emocionada la niña, enseguida se la puso a la pequeña azabache, quien le sonrió de manera dulce y agradeció el obsequio.

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El platinado estaba en el estudio con Jaken, escuchando como el señor le decía las cosas que ya sabía, como que era el mejor, que era muy bueno y dedicado a cualquier cosa que se propusiera, pero él no iba a aceptar estar en el equipo, era responsabilidad de Inuyasha no de él, y él no iba a cargar con eso.

-Basta Jaken- dijo de manera firme –ya te lo he dicho, no pienso entrar en el equipo, esto no es mi responsabilidad, le corresponde al inútil de Inuyasha, si él no es responsable no es de mi incumbencia-

-Pero señor Sesshomaru- habló suplicante

-Está decidido-

-Está bien- dijo aparentemente resignado –si en algún momento llega a cambiar de parecer los entrenamientos son todos los días de 7 de la mañana a 2 de la tarde, tomamos un descanso y continuamos hasta las 7 de la noche- informó al joven antes de retirarse

Sesshomaru se quedó un rato más en el despacho, se sentó en la silla, se sentía fastidiado por la situación. No había forma de que lo convencieran.

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Pasaron un par de días, Jaken había dejado de insistir, parecía que no había manera de convencer al platinado, así que para que gastar voz en algo que no iba a cambiar realmente.

Sesshomaru se encontraba como siempre leyendo un libro y haciendo resúmenes para sus estudios, Kikyô había decidido estar esa noche con el platinado, trataba de entender esa terquedad por no querer jugar en el equipo. En cierto modo lo hacía, el ambarino no era difícil de entender, era orgulloso, prepotente y quizás hasta narcisista, por lo tanto le costaba trabajar en equipo, pero la azabache sabía que de esa manera podría conseguir amigos.

-¿Qué pasa?- pregunto el platinado al sentir la mirada de la joven

-¿Tan difícil es para ti aceptar?- preguntó con cierto tono de molestia

-Eso no es de tu incumbencia- le respondió de manera fría

-Creo que sería bueno para ti- hizo una pausa, notó que él simplemente le daba la espalda –si no lo haces por ti, hazlo por tu padre- expresó fría –sabes que tu padre patrocina al equipo, si al equipo le va bien, a tu padre de igual manera-. El platinado había detenido su lectura y escuchaba a la joven –tu hermano cometió un error y sé que no es tu deber arreglar este lío, pero tu padre se sentiría confiado y muy orgulloso de que hagas algo por la empresa-

-¡Ya es suficiente!- exclamó fastidiado –te lo he dicho antes, estos asuntos no son de tu incumbencia, así que deja de meterte- se levantó de su lugar y salió de la habitación molesto

La joven sólo vio como la puerta se cerraba bruscamente, suspiró, quizás él tenía razón y se estaba metiendo demasiado en el asunto, pero ver la insistencia del señor Jaken le hacía entender que era algo muy importante y Sesshomaru era el único que quizás podría resolverlo.

Sin más que poder hacer, se dirigió a su caja para acostarse, ya era un poco tarde y discutir con el platinado siempre la desgastaba, era muy terco.

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La mañana había comenzado, la azabache comenzó a abrir sus ojos lentamente, se incorporó y notó algo extraño, generalmente escuchaba al platinado leyendo en voz alta a esa hora, pero en esta ocasión no había ni un solo ruido, su mirada se paseó por la habitación buscando al ambarino, pero no había señal de él. Unos minutos después Rin entró a la habitación buscando a la pequeña alada para comenzar su día juntas.

-Buenos días señorita Kikyô- se dirigió a ella alegre, la niña vestía su pijama rosada

-Buenos días Rin- sonrió a la pequeña -disculpa pero, ¿has visto a Sesshomaru?-

-No, pensé que estaría aquí como todas las mañanas- su mirada se dirigió al escritorio vacío

-Me pregunto a dónde habrá ido-, la azabache estaba pensativa, "quizás sigue molesto conmigo".

-Bueno, como mi onii-chan no está para cuidarte me haré cargo de ti- expresó alegre la pequeña tomando en sus manos la caja con la alada dentro y se dirigieron a la recámara de la pequeña niña.

La mañana y la tarde fueron dedicados a juegos y cuentos, de vez en cuando en medio de los juegos se les venía a la mente el platinado, pues la noche se acercaba y él aún no volvía.

Finalmente, antes de que llegaran las nueve de la noche, el platinado llegó. La pequeña corrió hacia él alegre y la azabache lo miraba interrogante, pero el simplemente la ignoró, se fue a su habitación con un semblante de cansancio. "Tengo mucha curiosidad sobre qué ha estado haciendo, pero si le pregunto me dirá la misma respuesta fría de siempre 'no es de tu incumbencia'" . La azabache no dijo nada sólo lo vio marcharse.

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Unos días pasaron, la azabache seguía sin saber que era lo que hacía Sesshomaru, y ya no sólo era ella la curiosa, también Rin quería saber que era lo que tenía tan ocupado al platinado y tan cansado, ya que siempre que regresaba a casa lo hacía cansado y hasta adolorido.

Ambas decidieron que era tiempo de saber que era lo que escondía de ellas el platinado, ya que parecía que sólo ellas no sabían lo que pasaba y eso realmente les molestaba, y cómo es costumbre para la azabache, cuando no le dicen nada ella investiga por su cuenta, aunque en esta ocasión no lo haría sola.

Así lo hicieron, una mañana, se despertaron temprano y sin que nadie se diera cuenta salieron de la casa, siguieron el auto del platinado. Se sorprendieron al ver que el platinado iba con ropa deportiva y que llevaba una maleta del mismo estilo, entraron sin mucha dificultad, ya que todos reconocían a Rin, y a petición de ella, nadie le informó a Sesshomaru que ella se encontraba ahí.

Al ser informadas de que el ambarino estaba en los vestidores, las invitaron a las gradas de la cancha de práctica, donde veían a varios jóvenes entrenando arduamente.

Kikyô sonrió por dentro, ya que no se podía mover debido a todas las personas que estaban en el lugar, pero le divertía el hecho de que el platinado haya hecho caso a sus palabras. Siguieron mirando a los jugadores, hasta que vieron entrar a la cancha a Sesshomaru, tomó un balón y comenzó el entrenamiento algo apartado de los demás. "Debe ser una broma", pensó la joven azabache, viendo la ridícula actitud del platinado, tenía varios días practicando y no hacía entrenamiento en equipo, eso no podía ser posible.

De pronto, un joven con cabello castaño largo le arrojó la pelota aparentemente accidentalmente, se disculpó con el platinado y le pidió que le pasara la pelota, esta acción hubiera pasado por desapercibido por la azabache de no haber sido que el chico lo había hecho en repetidas ocasiones, lo que hizo pensar a la joven alada que lo hacía apropósito como dándole al joven platinado la oportunidad de interactuar indirectamente con algún compañero.

Una de las pelotas fue directo hacia donde ellas estaban, el platinado se dirigió a buscarla, las chicas sintieron un escalofrío al ver que el platinado las había visto, y sus ojos se notaban sorprendidos y algo molestos. El entrenador sopló su silbato y envió a sus muchachos a tomar un descanso, cosa que aprovechó Sesshomaru para ir a hablar con las pequeñas, llevándolas a un lugar donde nadie los escuchara, de esta manera también podría hablarle a la azabache sin parecer un loco.

-¿Qué hacen aquí?- preguntó muy serio

-Discúlpanos, onii-chan- la pequeña niña se sentía un poco nerviosa

-Tenía mucha curiosidad por saber qué hacías- habló la azabache para que no fuera hacer sentir a Rin –y si intentaba preguntarte estoy segura que no me lo habrías dicho-

-Bueno, ya viste lo que hice, ahora lleva a Rin a casa, yo iré cuando termine el entrenamiento- dijo a punto de marcharse

-Espera…- lo detuvo la pequeña niña –Onii-chan, el día del partido es en dos semanas…-. Sesshomaru sólo la miraba de reojo -¿podemos venir a apoyarte?-. El platinado se sorprendió un poco ante la petición

-Hagan lo que quieran- respondió dándoles una fugaz mirada y luego siguió su camino

En el rostro de Rin se formó una gran sonrisa y la azabache entendió un poco más al platinado.

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Finalmente, el día del partido había llegado, casi toda la familia Taisho asistió, Rin tenía a la joven alada en sus manos, la cual se encontraba inmóvil debido a la gran multitud que había en el pequeño estadio. Miraban atentamente la cancha, la noche era fresca y las personas estaban muy entusiasmadas.

Los jugadores comenzaron a salir, todos estaban emocionados, el platinado tenía su mirada fría, al salir y ver a tanta gente se preguntaba qué estaba haciendo ahí, vio a su padre junto con su actual esposa, la madre de Inuyasha, también vio a la pequeña Rin y apenas visible a sus ojos la pequeña alada en sus manos.

-Vaya, tenemos un novato- habló un jugador calvo del equipo contrario

-Sí, sí- afirmó un fortachón de cabello rojizo

-Mm… no veo al lindo de Inuyasha- se acercó otro mientras miraba a los otros jugadores, -¡Vaya!- dijo mirando al platinado –aunque este chico no está nada mal, ¿quién eres guapo?- preguntó incomodando un poco a sus compañeros

-Mi nombre es Sesshomaru- habló frío, sin darle importancia a los comentarios extraños que decía el joven

-Sesshomaru, tienes cierto parecido a Inuyasha, ¿son parientes?- preguntó el joven calvo

-Es el hermano de Inuyasha- se acercó un joven pelinegro de cabellera larga atada a una coleta

-Así que eres el hermano del lindo Inuyasha- habló emocionado el joven castaño –mi nombre es Jakotsu y será todo un placer jugar contigo- dijo tratando de coquetear con él

-Déjate de ridiculeces Jakotsu- dijo fastidiado

-Dejemos esta charla para cuando termine el partido- habló el capitán del equipo –Jakotsu, Renkotsu, Ginkotsu, reunámonos con el resto del equipo-

-Está bien- habló Renkotsu

Los sujetos se fueron con su equipo y entrenador, mientras que Sesshomaru los veía, ellos serían sus oponentes, los miraba atentamente, las características del equipo eran diversas, demasiado. El equipo contrario estaba conformado por jugadores con diversas características físicas, tenían un hombre de 1.20m aproximadamente hasta un gigante casi de 2.00mts que bien podría jugar fútbol americano en lugar de soccer.

-¿Te estaban molestando aquellos sujetos?- pregunto un joven de cabello castaño amarrado en una coleta alta

-No- respondió seco sin apartar la mirada de sus adversarios

-Bien-, el joven giró su rostro viendo como el entrenador reunía al equipo –hay que reunirnos con los demás-. El platinado no dijo nada, sólo se giró y comenzó a caminar hacia el grupo seguido del joven

El partido comenzó, ambos equipos parecían estar muy empatados, sin embargo, pasaba algo extraño, cada vez que Sesshomaru tenía el balón cerca de la portería del contrario era detenido por el árbitro, en algunas ocasiones Jakotsu sin remordimiento alguno atacaba al platinado con brutalidad, su intención era herirlo y sacarlo del juego, era su manera de divertirse, sin embargo, el árbitro no marcaba las faltas. Aquello comenzó a molestar a varios, incluyendo al compañero castaño del platinado.

El medio tiempo se hizo presente, los jugadores regresaron a los vestidores y comenzaron a discutir con el entrenador las nuevas jugadas, en las cuales la mayoría impedía que el ambarino tocara el balón, a menos que fuera totalmente necesario.

-Eso no me parece justo- reclamó Jaken –el señor Sesshomaru es de los mejores delanteros y en cualquier momento puede darnos la victoria-

-Lo sé, pero en este momento tenemos al árbitro en nuestra contra y por alguna razón inentendible detiene a Sesshomaru por cualquier razón- explicó el entrenador

Todos callaron, el platinado no dijo nada, pero sin duda se sentía desvalorizado, su orgullo estaba siendo golpeado y lo único que podía hacer era estar ahí sin hacer nada, esto no era lo que tenía en mente cuando decidió aceptar, esperaba que su padre lo viera fuerte y victorioso.

Finalmente, empezó la siguiente parte del juego, y el partido continuó. El balón a penas en un par de ocasiones fue tocado por el platinado, vio un momento hacia las gradas, sus ojos fueron directo hacia su padre, que humillado se sentía al tener a su padre ahí y él no haciendo nada. Molesto fue hacia Renkotsu, quien tenía el balón, le hizo una barrida limpia, pero Renkotsu al notar su intención se dejó caer, dándole oportunidad al árbitro de amonestar al platinado.

-Ya me cansé de esta estupidez- dijo molesto el compañero de Sesshomaru y se dirigió al árbitro –no sé cuál es la razón por la que se la trae con Sesshomaru, pero se está burlando de un buen jugador, así que actúe como un árbitro profesional- su voz era potente y con rastros de enojo. El sujeto no dijo nada, sólo sacó la tarjeta amarilla y amonestó al castaño. El castaño iba a seguir enfrentando al árbitro pero Sesshomaru lo detuvo

-Está bien, Kouga- dijo mirando fríamente y algo desafiante al sujeto que los amonestó –sigamos jugando-

El silbato sonó, y el estilo de juego de Sesshomaru cambió, antes era más individual, pero después era notorio que se la pasaba con más confianza a sus compañeros, en especial a Kouga, el cual notó es cambio en el platinado de inmediato y en unos minutos recuperaron los goles que habían perdido debido al árbitro.

Kikyô que miraba el juego con mucha atención, intentó evitar la sonrisa que quería mostrar, sentía como una energía envolvía el cuerpo de Sesshomaru. Con cada muestra de apoyo hacia él, la energía parecía tener más potencia, Rin era parte de esa energía, cada vez que veía al platinado siendo molestado por algún individuo gritaba molesta y gritaba palabras de apoyo, también al momento que el ambarino regresó a la cancha notó que la energía había aumentado y creía que Jaken tenía que ver, y finalmente en el momento en que el compañero de Sesshomaru se enfrentó a aquel sujeto que siempre molestaba al platinado.

"Finalmente, el segundo fragmento va a surgir", pensó alegremente la alada. Para que el proceso se completara ambos tenían que estar juntos y sobretodo Sesshomaru tenía que aceptar el hecho, aunque no lo dijera en voz alta, con que lo notara sería más que suficiente.

El partido estaba a punto de terminar, sólo quedaban dos minutos más dos que fueron agregados, tiempo suficiente, según el platinado, para salir victoriosos ya que estaban empatados 3-3. Si realizaban bien sus jugadas podrían hasta anotar dos goles. Sesshomaru, Kouga y Miroku, lograron aquello en un arduo trabajo en equipo y Sesshomaru fue el autor del gol final, dejando el marcador final 5-3.

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Después de la celebración, a la cual el platinado no quiso ser participe por mucho tiempo, fueron de regreso a la casa Taisho. El platinado seguía con ese rostro frío, pero en su interior se sentía bastante satisfecho, ya que su padre le había dicho que estaba muy sorprendido y satisfecho con su rendimiento esa noche.

Se dirigió a su cuarto, cuando iba a cerrar la puerta de su recámara, una joven alada entró a la habitación, al verla sólo la dejó entrar y cerró la puerta.

-Felicidades por ti victoria-

-Era algo de esperarse- . De nuevo ese tono altanero

-Sin embargo, no me refiero sólo a ese juego- mencionó la azabache con una sonrisa, el platinado la miró sin entender –haz logrado arreglar otro aspecto en tu vida, finalmente tienes amigos-

El platinado se estaba quitando la chamarra cuando se detuvo al escucharla. No dijo nada por un largo momento, ya que se encontraba pensando en tres personas, Jaken, que siempre le ha apoyado incluso si arriesgaba un poco su carrera; Kouga, que se arriesgó a ser amonestado defendiéndolo y Rin, apoyándolo desde las gradas. Cerró los ojos y luego se giró a mirarla de manera fría.

-No sé a qué te refieres-

En aquel momento, el cuerpo de Sesshomaru resplandeció en un tono rosado, Kikyô comenzó a sentir una sensación cálida en su interior, aquel resplandor comenzó a desprenderse del cuerpo de Sesshomaru, hizo lo mismo que la primera vez, tomó aquella luz entre sus manos y al ver que el resplandor se redujo abrió sus manos dejando ver el fragmento.

Kikyô cerró los ojos y se dejó llevar por la atracción que ejercía el fragmento hacia ella, el cristal entró en ella y su cuerpo comenzó a agrandarse un poco, la joven había crecido el doble de su estatura anterior. Abrió sus ojos, se sentía diferente, miró a Sesshomaru con una dulce sonrisa.

-Gracias- le dijo sinceramente

El platinado no dijo nada, sólo fue directo a su cama y se acostó, apagó las luces y cerró sus ojos. La azabache sonrió, sabía que el ambarino se sentía algo indignado porque la presencia del fragmento decía que él había reconocido tener gente en la que confía.

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Este es el final del capítulo, no quise poner mucho detalle en el partido de fútbol sólo lo más importante.

Les agradezco mucho sus reviews, si tarde mucho en actualizar perdón. Sólo espero que sigan disfrutando de esta historia loquilla que se me ocurrió.

Agradecimiento especial a:

wenleon12. Muchas gracias, sí ya me siento mucho mejor, así que puedo seguir con mi loca imaginación y continuar este fic xD

Dany (Guest). Muchas gracias, esta historia no creo abandonarla. Sí es muy triste ver que no haya muchos fics de Kikyô, sobretodo siendo buena :/

Una nia (Guest). Muchas gracias! :3 Mi mente es un poco desatada xD Y tengo toda la intención del mundo de seguir esta historia

dearest3093. Gracias por tu comentario y por agregarla a favoritos, Me alegra que te haya gustado esta historia, igual SessxKik es mi pareja favorita ^^

BUENO NOS VEMOS EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO :D