Muchas gracias a todas las personas que han seguido y comentado mi ff, sé que las dejé en el mejor momento, pero de eso se trata la historia jajaja y alguien acertó en algo que dijo sobre Zack, que sobre lo que él dijo se centrará la trama, es lo único que puedo adelantarles, para saber qué es tendrán que leer, pero como se los prometí, subiré un capítulo por día, espero que les guste, espero sus comentarios

Disclaimer: Los personajes son propiedad de Kathy Reichs, Hart Hanson, Stephen Nathan, y Fox.

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¿Sully? ¿Qué hacía Sully en el Jeffersonian y con una chaqueta del FBI? Era evidente el por qué de su chaqueta, seguramente había vuelto a trabajar como agente, pero ¿qué hacía en el laboratorio?

Sin duda alguna Brennan no pudo evitar el lanzarse a sus brazos con una gran sonrisa pintada en su rostro. Sonreía por el mismo motivo por el cual no lo había hecho hace años, un motivo completamente distinto que cuando sonreía al ver a su hija.

Sully había sido algo importante en su vida, le había enseñado que no todo se trataba de trabajo y que a pesar de amar lo que hacía tanto como ella, podía balancearse la vida sexual con el empleo, aunque entre ellos había algo más que sólo sexo de por medio, lastimosamente para Brennan, se dio cuenta de ello cuando Sully ya no estaba en su vida, cuando le dijo que se iría a navegar en su jate porque necesitaba cambiar su estilo de vida; aquello la disgustó por un segundo porque siempre se daba cuenta de las cosas que perdía cuando ya se habían ido, cuando no podía volver a tenerlas consigo nunca más.

Pero ella tenía razón, las cosas nunca pasaban sólo una vez, siempre debía haber una segunda oportunidad porque así era como estaba formado el mundo y como la ciencia se lo había enseñado, y Sully estaba ahí de nuevo, no sabía por qué ni para qué, ni tampoco le importaba, pero quizá ahí se encontraba su segunda oportunidad al fin, la oportunidad de ser feliz otra vez.

-No esperaba verte acá de nuevo –dijo Brennan zafándose de su abrazo para poder hablar con él- y menos verte trabajando en el FBI de nuevo

-Ni yo, pero volví después de hacer todo lo que quise en los pasados años, sentía que necesitaba estar en un lugar estable por ahora –sonrió y Brennan le devolvió el gesto-. ¿Oye, sabías que Booth ya no trabaja en el FBI?

Aquella pregunta hizo que la sonrisa se esfumara un poco del rostro de Brennan, pero no completamente, ya que sabía que Sully la conocía lo suficiente como para saber lo que sentía sólo con verla. Ella asintió y lo invitó a ir a su oficina para hablar tranquilos, pues Cam estaba cerca.

-¿Qué sucedió con tu jate? ¿Terminaste de dar la vuelta al mundo con él? –recordó Brennan con una sonrisa escondiendo su angustia. Todo era perfecto entre ellos mientras estuvieron juntos y a pesar de que Sully le haya enseñado a vivir la vida fuera del trabajo, no pudo aceptar la oferta que le hizo de irse con él.

-Sí… bueno, ya sabes, me entusiasmé con algo y seguí con lo que tenía en mente, pero aún tengo mi jate por un tema sentimental –hizo una mueca con la boca y observó a Brennan quién le devolvió la mirada al entender lo que quiso decir

Había nombrado Temperance al jate, un lindo gesto y una demostración de lo mucho que la quería y a pesar de los años no había cambiado ese amor por la mujer, en menor cantidad, pero los sentimientos seguían ahí.

-¿Y qué ha sido de tu vida? Hace poco que volviste a trabajar acá –inquirió Sully para sacar a Brennan de sus cavilaciones, pero la mujer no contestó, no podía encontrar las palabras, no quería mentir pero tampoco quería decirle la verdad, era muy complicado y doloroso, pero era Sully, era una buena persona…

-Estuve de vacaciones –dijo al fin, omitiendo los hechos-, sólo dejé todo y me fui por un tiempo y volví hace una semana, las cosas cambiaron, ya no cooperamos con ustedes

-Lo sé –admitió Sully para no hablar del tema que Brennan trataba de ocultar, pues la conocía y sabía que estaba evitando hablar de algo-, Cam fue a hablar al edificio y explicó que se acababa la cooperación por motivos personales del laboratorio y como el Jeffersonian no está atado mediante nada al FBI, no pudieron hacer nada y lo aceptaron y se supo que tú ya no estabas trabajando acá. Hace poco se enteraron que estabas de vuelta y me enviaron para pedirte lo mismo… Tu cooperación como médico forense.

-Esa decisión no es sólo mía, Sully, respecta a todo mi equipo…

-Y a nombre del equipo, digo que no es mala idea –dijo Cam afuera de su oficina con Angela, Hodgins y Wendell-, si estás de acuerdo, claro –añadió

No fue hasta cuando estuvo arriba de la SUV del FBI que notó que extrañaba esa impaciencia de un nuevo reto, recordaba la sensación, pero sus recuerdos no se podían comparar con la experiencia de vivirlo otra vez.

Trabajar en casos nuevos traía consigo nuevos riesgos hacia ella como solía pasar antes, por lo que cualquier comentario sobre su hija estaba estrictamente prohibido y tampoco le había dado razones a Sully de por qué su horario se veía reducido hasta las ocho de la noche. A esa hora Brennan dejaba su bata de laboratorio en su oficina y se iba a casa a recuperar, aunque fuera parcialmente, el tiempo perdido en el día con su pequeña. Por la mañana le era difícil salir de su casa, sabiendo que la niñera pasaba más tiempo con la niña que ella misma que era su madre.

-¿Qué harás esta noche? –preguntó Sully algo tímido con las manos en los bolsillos traseros de tu pantalón tras subirse al SUV

-Trabajar en mi casa, como siempre –era verdad…

-La trabajólica Tempe… ¿no crees que puedes dejarlo por un par de horas y salir a beber algo conmigo?

Brennan sonrió con amabilidad.

-Lo siento, aunque ayude con el FBI aún tengo mi antiguo empleo, huí por más de un año y no puedo dejar botado lo que me corresponde otra vez, eso fue una mala decisión

-¿Huir? –Sully rió y Brennan quiso bajarse del auto para no dar explicaciones- El tomar unas largas y merecidas vacaciones no es escapar de tu trabajo

-Tempe –Sully tomó su mano-, el día es para trabajar y la noche para relajarte, para salir a beber un trago o tener una cena con un colega, no para estar sentada en un escritorio durante horas y escribir al igual que lo hiciste en todo el día

Brennan observó su mano bajo la de él, extrañaba la caricia de alguien, extrañaba que alguien se preocupara por ella y la hiciera sentir querida y le agradecía a Sully sin que lo supiera, pero no podía dejar que se enterara de la verdad, creería que su acto fue egoísta y fuera de lugar, que había estado completamente mal lo que había hecho con Booth y que debía arreglarlo, para luego marcharse y dejarla abandonada otra vez. Pero si no lo hacía sería egoísta de nuevo… pero sólo necesitaba el cariño de alguien, sólo eso, no pedía nada más y odiaba dar excusas para alejar a ese alguien.

-Disculpa –dijo él apartando su mano- ¿te molestó?

-No… está bien

-Pero… -aventuró él

-Pero no he sido del todo sincera contigo, hay algo que debería contarte…

-No lo hagas si te sientes obligada a hacerlo –le interrumpió-, cuando estés lista me lo dirás, mientras tanto tienes todo el tiempo del mundo para pensarlo, es tu vida, Tempe y no quiero estar en ella como alguien molestoso que necesita explicaciones para todo lo que haces

Brennan sonrió con angustia, había pasado un poco más de una semana y Sully le demostraba que seguía siendo quién solía ser en el pasado, mientras que ella había cambiado debido a lo que había atravesado esos años en que él no estaba, estaba dañada y le costaba confiar en la gente, sin embargo ¿cómo no iba a depositar su confianza en él después de lo que le había dicho?

Algo en ese momento le dijo que tuviera cuidado, no sólo por el hecho de que podía salir lastimada otra vez, si no porque estaba envuelta con el FBI de nuevo y Zack había predicho algo insólito cuando lo fue a visitar.

¿Qué habrá querido decir Zack aquella vez? Era ilógico y en ese momento no encontró motivo para preocuparse, pero ¿qué tal si sabía que volvería a trabajar con el FBI? No…

-¿Tempe? –insistió preocupado

-Sí, creo que deberías eh… venir a mi casa hoy en la noche, ya sabes, beber algo…

Tuvo que volver al Jeffersonian en busca de su hija, pues ese día Angela se quedó con los niños en el laboratorio.

-Déjame acá, yo me iré a mi casa en mi auto –pidió Brennan

-No, no te preocupes, yo te llevo, mañana por la mañana puedo ir por ti –sonrió y se bajó del SUV

Ambos entraron en el laboratorio y se dirigieron hacia la oficina de Brennan, detrás de ellos venía Angela con la hija de Brennan en brazos.

-Brennan no sé dónde está el… Sully –cortó la frase al verlo detrás de Brennan

El rostro de asombro de Sully fue inminente y luego se acercó hacia Angela con una sonrisa paternal.

-No sabía que habías sido madre, Angela, felicitaciones –felicitó tomando a la niña en brazos

-Eh… sí, gracias pero…

-Es hermosa, Angela, tan pacífica…

-Gracias pero… no es mi hija –dijo Angela compleja

-¿Cómo? ¿Entonces de quién?

-Mía –contestó Brennan