La Soledad Me Matara

Antes de ti no hay antes
y el después
es un vulgar barco de papel
que viene y va
por la piel del mar
sin voluntad, estoy perdida

Cuando por fin estuvieron en el callejón Diagon, no logro evitar que miles de recuerdos apuñalaran su corazón, todo este tiempo había logrado fingir que estaba bien, pero tanto tiempo lejos del y encontrarse en aquel lugar era demasiado, de pronto no pudo detener un impulso de correr y en cuanto se dio cuenta estaba lejos de sus mejores amigas, "será lo mejor" pensó, comenzó a caminar sin sentido alguno, de pronto estuvo frente a negocio espectacular, no recordaba haber estado hay antes, pero hubo algo que le llamo la atención, en el mostrador un pequeño libro negro con letras doradas le pedía a gritos su atención, el titulo era algo aun mas desconcertante: "Destino: El Sacrifice"

Se que por las paginas del
ayer
en algún sitio debió ser
que perdí el tren de la buena
suerte.

El lugar le parecía extrañamente familiar, era como si toda la vida hubiera conocido aquel sitio, un hombre con un cubre todo negro se acerco a ella, y le sonrió, en otras circunstancias ella jamás hubiera entrado en un sitio desconoció, pero también en otras circunstancias jamás se hubiera enamorado del mejor amigo de su hermano; y es que en realidad el chico era irresistible, no tenia la culpa de haber cedido ante esos ojos verdes o su sonrisa, por cierto muy parecida a la del señor que se encontraba delante de ella, el extraño pareció notar la forma en que Ginny le miraba y temiendo que se marchara, decidió romper el incomodo silencio.

- Hola pequeña, te puedo ayudar en algo?, tenemos toda clase de libros, los mas extraño fingiendo ser comunes o los mas comunes en presentaciones extrañas – volvió a sonreírle, era extraño pero Ginny no podía dejar de encontrar familiar a este singular personaje, aunque estaba segura de que en la vida lo había visto, de pronto todo el dolor que había sentido desde que su hermano y Harry se habían marchado de su casa sin previo aviso, desapareció dando lugar a un sentimiento que extrañaba desde hacia tanto… felicidad, así es, la menor de los Weasley se sentía feliz – si lo que tu buscas no es un libro también puedo ofrecerte algo de tomar o simplemente un sitio cómodo en cual el cual relajarte.

- el libro del mostrador, ese libro de que trata?

- ah! Veo que tienes bueno ojo para las historias, ese libro es un diamante en bruto, solo los elegidos, los más valientes, aquellos que no teman descubrir su destino y enfrentarlo pueden leerlo. Ese libro bien podría ser lo que los muggles llaman "best selle", es la historia mas fascinante jamás contada, puede mostrarte tu presente… tu pasado – dijo mirando de reojo a la chica – y talvez si eres lo suficientemente lista tu futuro

- ja eso si que habría que verlo, los libros no dicen esa clase de cosas a menos que sean de adivinación o que estén…

- hechizados? No, si tu lo que quieres es una cosa de esas te aseguro que te equivocaste de local. Este libro solo es limitado por tu imaginación, por tus ansias de aprender

- pero usted dijo que…

-se lo que dije preciosa, que tu no lo hayas entendido es una cuestión muy diferente, pero solo por haber conseguido llegar hasta aquí te daré otra oportunidad, pero será la ultima así que escucha bien, si tu quieres…

- otra oportunidad, oiga señor no de que sea su "tiendita" pero le aseguro que me esta confundiendo con alguien a quien las locuras de un maniático le importan – eso había sido el colmo, como se atrevía a hablarle de aquella manera? Es cierto que aquel libro le había llamado la atención pero no lo suficiente, el "vendedor" pareció percatar los pensamientos de Ginny, así que decidió ponerse serio, después de todo no podía fallar en esa misión, no se lo perdonaría su señor…

- te gustan los acertijos? Bueno aunque no te gusten tienes una mirada astuta, seguro que eres buena para ellos no?, bien entonces tengo una prueba para ti, si la realizas satisfactoriamente te regalare el libro que tu gustes y si pierdes… me compraras en libro, te parece?

- mmm... no creo que con esos halagos tan mediocres consiga compradores verdad?, porque tiene tanto en interés en alguien se lleve uno de sus libros?

- como ya dijiste no tengo muchas ventas, pero me gusta que los demás aprendan, el conocimiento no tiene precio sabes, pero si tu no quieres un regalo esta bien, después de todo yo también me puedo equivocar, de hecho ahora que te veo bien, creo que no tienes lo necesario para ganar, mejor sal y continua tus compras frívolas…

- Así que no cree que pueda ganarle he? – El tipo hirió su orgullo, y como había mostrado su hermano tantas ocasiones atrás, el orgullo de un Weasley JAMAS se hiere, no a menos que quieras ser odiado con el calor de mil soles - diga su acertijo, esto será demasiado fácil

- esa actitud me gusta niña, pero en realidad no es ningún acertijo es solo una pregunta para comprobar tu conocimiento, dime: que es el lado oscuro de la luna?

- el lado oscuro de la luna? (eso existe?????) – de pronto Ginny quedo muda, no podía entender de que le hablaba aquel desconocido, si antes creía que entrar a ese sitio estaba mal, ahora estaba completamente segura. Jamás había odio acerca de eso, o si?, ah claro! ahora comenzaba a recordar, en la clase de astrología seguro le habían dicho algo acerca de ese hecho, pero que demonios era… bueno como no podía perder ante aquel loco, decidió tentar a su suerte y hablo lo mas confiada que pudo fingir – el lado oscuro de la luna es la sombra que refleja esta, si ya sabe no? La luna es grande… y gira…y pues esta tiene sombra, si eso! El lado oscuro de la luna es la ubicación de la sombra de la luna – ni siquiera ella podía creer tal historia, pero todo parecía indicar que aquel extraño se encontraba totalmente satisfecho con la respuesta de la chica.

- valla me has sorprendido, eres realmente inteligente, nunca escuche una respuesta tan correcta, puedes elegir el libro que quieras, pero creo que ya se cual es – indico con el dedo índice el mostrador, la pelirroja accedió con la cabeza, el vendedor le dio la espalda para después dirigirse hacia el libro solicitado, desde la perspectiva de Weasley todo estaba bien, pero si hubiera reparado en el reflejo del espejo habría notado en el extraño comerciante una sonrisa indescifrable…- aquí tienes espero sea de tu agrado cariño – Ginny salio del extraño local decidida a encontrar a sus amigas, cuando de pronto la voz del vendedor la estremeció – será mejor que vallas pronto; Hermione y Luna están preocupadas- la chica volteo lo mas rápido que pudo, pero cuando lo consiguió fue en vano, no había ni tienda, ni vendedor, no había nada…

Un grito estremecedor fue emitido a pocos metros de ella, y de pronto la multitud que momentos antes se encontraba realizando sus compras corría en todas direcciones, la menor de los Weasley sintió como le jalaban su túnica y por reflejo apunto su varia hacia la dirección en que sentía tal presión, para sus sorpresa se topo con unos ojos azules, que tranquilamente la miraban, Luna y Hermione estaban hay, de pronto entendió que ese no era el mejor momento para explicaciones ya que, una calavera con una serpiente adornaba el cielo que segundo antes había estado despejado, los mortifagos estaban hay y seguro un asesinato había sido llevado a cabo. No pudo detenerse a meditarlo, tenían que huir, posiblemente aun seguían aquellos seres y si era así posiblemente atacarían a Hermione o… a ella

El menor de los Malfoy se encontraba en aquel callejón, detestaba verdaderamente ese lugar, pues aunque no lo admitiera, aquel sitio repleto de niños felices y amorosas familias, representaba perfectamente aquello que nunca podría tener, a lo que había renunciado por su "familia"… y como le habían correspondido ellos?, le habían dado la espalda justo cuando el mas los necesitaba!, de pronto un dolor en el pecho comenzó a punzar, la herida aun no cicatrizaba.

Flash Back

Draco regresaba de Hogwarts, aun no podía concebir lo que horas antes acababa de observar, el espectáculo mas vil y traicionero que había visto en toda su vida, cosa que era muy difícil, puesto que creció rodeado de un mundo donde la supervivencia era lo único impórtate, y la frase: "el fin justifica los medios" una ley. Snape el hombre a quien mas admiraba (claro después de su padre) había asesinado al único hombre que creyó en el, jamás por su cabeza había pasado la sola idea de que aquel profesor fuera tan despreciable… pero eso ya no importaba. Nada importaba ya, había fallado en su misión, el tenia que matar a Dumbledore y no lo hizo, y ni siquiera sabia porque, en realidad solo no lo quería admitir, pensar que quedaba un poco de humanidad y calidez en su corazón, resultaba ser un sentimiento confuso, mitad gusto, mitad decepción; eso ya no tenia relevancia bajo esas circunstancias, estaba seguro que Voldemort lo mataría, no tendría ninguna compasión hacia el, Draco Malfoy tenia que despedirse de la vida. De pronto una voz en su cabeza comenzó a retumbar:"no mueras", un dolor lleno todo su cuerpo, "no te rindas", un frió helado recorrió todo su ser, "no me dejes!", el chico de mirada grisácea no pudo soportar mas aquel sufrimiento, callo al suelo, una luz resplandeciente lo cegó y de pronto tan rápido como llego, el dolor se fue. Frente a el se encontraba Snape, mirándolo acusadoramente, seguro lo llevaría ante Voldemort. El ex-profesor de pociones extendió su mano para ayudar a su discípulo favorito y así levantarse, pero el rubio rechazo aquel gesto, ya ni siquiera podía verlo ala cara, una inmensa satisfacción lleno por completo al moreno, aquella esperanza que albergaba secretamente en su corazón parecía mas fuerte que nunca, se sintió orgulloso de Malfoy, si el los ayudaría sin duda alguna…

- Voldemort quiere verme no es así?, entonces vamos… no podemos postergar mas lo inevitable – la verdad era que el no quería morir! De pronto tenia ganas de vivir!, no podía identificar bien que pero sentía algo dentro de si impulsándolo; "alguien te espera", esa voz nuevamente. Y como un rayo parte un árbol en una terrible tormenta, así, una nueva idea callo sobre el joven Malfoy, "escapa…", "pelea". El conflicto interno más grande que hubiese tenido nunca se llevo en su cabeza, tan rápido, que segundos después de haber iniciado ya había un indiscutible ganador.

Parecía que Snape había leído su mente (en realidad podía…), anticipándose a las acciones de su alumno – no cometas ninguna tontería Malfoy – aquellas palabras helaron el corazón del joven – si lo que quieres es vivir, te recomiendo que hagas lo que te pido – después de aquel comentario indescifrable, condujo al menor de los Malfoy a una habitación, eran indescriptible los horrores que ante la vista se presentaban, torturas inimaginables, de pronto Draco piso y algo crujió de bajo de sus pies, había destrozado lo que parecía ser un cráneo humano,"todo esta perdido" pensó. Los acontecimientos que a continuación se suscitaron jamás los podría borrar de su mente, mas sin embargo tampoco los quería recordar, quedarían incrustados en lo mas profundo de su ser, dispuestos a salir como una ola implacable del mar en cuanto el joven mostrara la mas mínima debilidad. Dolor, mucho dolor fue el sentimiento predominante, en aquel fluido de emociones que emanaba por todo su cuerpo, había leído ya aquellos maleficios, incluso algunos los había practicado sobre animales, pero ahora el era quien se encontraba en aquella humillante posición. Los sonidos comenzaron a hacer eco, las imágenes se nublaron, los recuerdos poco a poco fueron trasformándose en muertos que se escapaban de sus tumbas para atormentarle, viejos fantasmas de su pasado que había creído olvidados se hicieron presentes, de pronto de nuevo el silencio… Voldemort dio la orden de matarlo, de eso estaba seguro, pero al parecer se empeñaba en que el rubio muriera de dolor, sin embargo después de un agonizante sufrimiento que había durado horas (o al menos a el le pareció eso), fue arrastrado igual que un can hacia una celda putrefacta, estaba que mas bajo que eso no podía caer, pero pronto aprendería que eso era el cielo comparado con los hechos que estaban a punto de ocurrirle…

Fin del Flash Back

Una mano temerosa tomo la mejilla de Malfoy, era Pansy, que minutos antes había estado hablando sobre sus "trascendentales" intereses (entiéndase por: ropa, dinero y fiestas).

- Draco, estas bien?, hace rato que estoy hablando y tu pareces ido, en que piensas? – la respuesta que ella en verdad quería formular era: "en quien piensas?", pero sabia de sobra que las muestras de celos era algo que simplemente el no toleraba. Sin embargo desde unos días había tenido la ligera sensación de que Draco ahora ocupaba sus pensamientos en alguna chica que no era ella y eso le calaba…

Quien ocupa el sitio
que tuve yo
¿por quien respiras?
¿Quien es quien hoy
te quita el sueño? te hace volar
tu mente a todas horas

- déjame en paz Parkinson! – desde el incidente con Hermione; Pansy parecía mas insoportable que nunca, y eso le irritaba, si bien nunca había considerado a la chica como un elemento importante en una conversación, al menos podía fingir que soportaba sus "profundas" platicas, definitivamente la morena no era la clase de chicas que asombraban por su amena charla, ella solo servia como un trofeo, algo hermoso con que decorar la casa, eso era lo que aquella muchacha significaba para el… eso y una diversión nocturna claro, de hecho el creía fervientemente en que solo soportaba a Pansy por las habilidades que había mostrado en la cama, pero la cruel realidad era que el no quería estar solo, y el amor incondicional que la chica le profesaba era de gran ayuda para su ser; ya que el en verdad se sentía vació, mas vació que nunca… si antes bien, el honor y la seguridad de su familia eran el motor principal de su vida, ahora la venganza se había convertido en un gran estimulante, si, venganza hacia aquellos que una vez juro proteger y que le habían dado la espalda, ahora en verdad demostraría que con un Malfoy nadie juega…

Soy como una esponja vacía
soy luz que apenas brilla
voy sin ti sin ánimo a la deriva

Pansy se retiro sin objetar, estaba ya acostumbrada a los continuos cambios de humor de su amante, no eran algo nuevo para ella, pero algo había cambiado, ella lo sentía; y el hecho de que el joven no tuviera el anillo en su dedo la ponía mas nerviosa. Talvez solo era que estaba cansado, después de todo las tareas que le habían sido encomendadas no eran cosa fácil, si eso debía ser, mintió para si la chica de ojos negros. En aquellos momentos no quería profundizar más en sus miedos y debilidades, mañana tendría que regresar a Hogwarts y estar lejos de Draco, y quisiera o no, era su trabajo, a ella le toco la parte sencilla del plan. Era increíble, pero para estar cerca de Malfoy había accedido a convertirse en mortifaga, "y aun el así el te trata mal", esa voz de nuevo… no quería oírla, poco a poco su volumen había comenzado a subir, la detestaba, porque no le permitía ser feliz?, cuando la voz por fin cesaba, una inmensa soledad la precedía, una soledad que terminaría por destruir a esa escultural morena.

La soledad me matara
es una jaula de cristal
no me consigo acostumbrar
es otra la ciudad sin ti

Cuando por fin terminaron de correr, Ginny tuvo que explicar a sus amigas el motivo de su inesperada partida, con ellas no había necesidad de mentir, conocían perfectamente el mal momento por el cual estaba pasando la chica, puesto que ambas, Luna y Hermione pasaban por la misma situación… lo peor era que se encontraban así por el mismo chico. Al final Hermione no pudo evitar sospechar del vendedor, era extraño, muy extraño…

- Y Ginny dices que después de responder a su pregunta te regalo le libro?

-Si Herm!, no es acaso maravilloso?, no tenia idea de que pudiera recordar esas cosas tan bien! O inventar historias tan increíbles

- bueno creo que eso es debido a que has pasado demasiado tiempo con migo, aunque es extraño… - tras el comentario de la rubia, las dos gryffindors quedaron en estado de shock, ver a Luna seria y preocupada (especialmente diciendo que algo era raro) verdaderamente era un evento que solo ocurría cada mil años, ella pareció notarlo y decidió cambiar el tema. Pero lo cierto era que la partida de el pelirrojo la había afectado demasiado, no podía concebir el hecho de que no lo vería dentro de mucho tiempo, o más probablemente, nunca… pero ella no se resignaría, definitivamente no, ella lo esperaría el tiempo que fuera necesario…

La soledad me matara
espero y se que no vendrás
si llamo dicen que no estas
el mundo es un infierno gris

- bueno chicas tengo que hacer unas cosas antes de volver así que…

- esta bien Hermi, nosotras te acompañamos

- ah… si gracias, pero no es necesario, la verdad es que… bueno es una sorpresa… si! Eso es una sorpresa, y pues ya no seria sorpresa si ustedes lo vieran no?

- una sorpresa, nos compraras algo? Si es así no tendrías que molestarte…

- claro Hermione, nosotras regresaremos entonces, espero que no vuelvas tarde a casa, de todas formas… he... por cualquier cosa nos veremos mañana aquí a las 11:00 a.m., ok? Para regresar a Hogwarts, bueno adiós – tras ese comentario jalo a la pelirroja, para dejar sola a Hermione.

Después de estar segura que sus compañeras ya no estaban cerca, se dispuso a llevar a cabo su plan, no importaba el costo, solo tenia clara la meta, Hermione Granger no volvería a Hogwarts siendo la misma rata de biblioteca, después de caminar mucho, entro a lo que parecía una… estética. Era la primera vez que ella entraba a un sitio así, todo olía a lavanda, los muros eran coloridos y todas las mujeres a su alrededor parecían estar interesadas en conversaciones de las que Hermione no entendía nada. "Ahora se lo que sienten Lavander o Patil cuando entran a clase de pociones"… pensó, una mujer tan hermosa como una veela, de pronto estuvo frente a ella, su cabello era ondulado, de color negro azabache, perfectamente ordenado y su maquillaje perfecto dejaron boquiabierta a la castaña se sintió como una cucaracha en frente de tal belleza…y entonces aquella diosa hablo

- Hola… linda? En que te podemos ayudar… mejor dicho por donde quieres que empecemos – con ese simple comentario Hermione descubrió que esa "encantadora" persona lucia mil veces mas linda si no hablaba…

- Empezar? Perdón? Bueno eso ya no importa, solo quiero que bueno… usted sabe, quiero que me cambien el loock como lo llamen… - una enorme sonrisa (que mas bien tenia toda la pinta de una carcajada que rogaba por salir) se dibujo en la cara de la hermosa estilista, que inmediatamente la condujo por un enorme pasillo y la sentó frente a un espejo, el espejo mas grande que Hermione hubiera visto jamás, con la mirada le indico que tomara asiento, ella obedeció automáticamente, y de pronto presto mas atención a la conversación que se suscitaba al lado suyo, en aquel momento se sintió tan vacía… tan falsa, ese no era su mundo y ella lo sabia, estaba segura de renunciar a su identidad solo por vengarse de Ron, esa no era una venganza contra, era contra ella misma, no podía odiarse tanto, o si?. Fuera cual fuera la respuesta ella decidió de pronto que no necesitaba torturarse mas – se paro sin previo aviso, agradeció a la estilista su "amable" trato, y salio del salón, contenta por primera vez en meses de ser ella misma.

El día pasó tan rápido que cuando pudieron darse cuenta ya estaban frente al expreso que las llevaría a otro "maravilloso" año en la mejor escuela de magia y hechicería del mundo, pero nada seria igual, partirían hacían un destino que nunca pudieron llegar a imaginar, todo cambiaria en unos cuantos meses, y posiblemente dentro de un año, recordarían melancólicamente la ultima vez que se encontraron en aquel vagón, con las risas de sus compañeros, con el olor de chocolate impregnado en el aire, esos eran los momentos que ellas debían atesorar, porque jamás volverían a sentir aquel sentimiento de compañerismo y complicidad, un sentimiento que solo pueden llegar a sentir aquellos que han pasado por el mismo dolor y sufrimiento…

De pronto Ginny Weasley saco de su capa un libro negro con letras doradas, lo que llamo inmediatamente la atención de la castaña.

- Ginny ese libro es hermoso?, donde lo conseguiste… déjame verlo por favor! – lo lamentaba en lo mas profundo de su corazón, no podía reprimir los instintos de su ser, ella no podía dejar de amar el conocimiento, no serle fiel a esa emoción era dejar de ser Hermione Jane Granger. Antes de que pudiera darse cuenta el libro que tan amorosamente cuidaba la pelirroja estaba en las manos de Granger, quien en cuanto tuvo conocimiento de la situación lo soltó instintivamente, abriéndose y dejando salir de hay los tesoros mas preciados de su dueña. Una rosa marchita que seguramente usaba como separador, fotografías de sus amigos, Harry… Ron, también se encontraba otro objeto que llamo mas aun la atención de Herm, era cabello? Y debajo de el un corazón con las iniciales G y H, no pudo evitar sentirse apenada por su amiga, no tenia disculpas para lo que acababa de hacer, sin tiempo para enmendar su error, Ginny tomo sus cosas y salio corriendo, cuando la grynffindor se dispuso a seguirla Luna cerro la puerta dando a entender perfectamente que lo mas prudente era esperar a que Ginny decidiera cuando era el mejor momento para hablar sobre aquel suceso.

Pétalos de rosa en mi diario
par de corazones flechados
un mechón de tu pelo negro

Mil fotografías viejas

Un silencio incomodo lleno el vagón en donde Hermione y Luna se encontraban de pronto, la chica de ojos azules, decidió romper de una vez con todo aquello y enfrenar la realidad, no podía seguir con tal incertidumbre.

- Hermione podríamos hablar

- cla...claro Luna de que quieres hablar

- es simple en realidad, que paso con Ron?

No lo podía creer, simplemente no lo podía creer, que acaso el mundo estaba empeñado en hacer esa clase de preguntas sin previo aviso?, que debía hacer, mentir?, cambiar la conversación? O talvez, solo talvez decir la verdad, sin embargo antes de poder tomar una decisión una pregunta se alzo ante ella, desde cuando a Luna le interesaba la relación de ella y Ron?. "Vamos no seas tan paranoica" le susurro su conciencia, de pronto Lovegood entendió la indirecta, si Hermione no estaba preparada para aclarar sentimientos, ella no la apresuraría.

- sabes Herm, la revista de papá publico un articulo interesantísimo sobre numerología, seguro a ti te interesa eso no?, yo intente sacar algo de hay, pero la verdad no creo que la aritmancia sea algo serio, nada que tenga que ver con números es serio, bueno tengo sueño despiértame cuando lleguemos, adiós – y en cuanto termino aquella frase quedo completamente dormida (o al menos eso parecía) dando por terminada así aquella "conversación", Hermione solo pudo quedar en blanco, que demonios había sido todo eso?, bueno aquello ya no importaba… o si?

Es lo que el amor ha dejado
atrás
todos lo notan estoy mal
soy una extraña en mi propia ropa

Después de meditar frenéticamente el tema de Luna, decidió no darle mas importancia, después de todo aquella chica siempre sacaba temas que los demás no entendían, definitivamente si Hermione Granger era rara, Luna Lovegood era un fenómeno completo y eso ponía feliz a Herm, estar con alguien así era divertido, aunque no quisiera admitirlo, Luna rompía con todos los esquemas y siempre tenia algo de que hablar, una chica única! De pronto el nulo silencio la volvió a sumergir en dolores que aun no conseguía borrar; y es que, pensándolo bien aquella era la primera vez que no pasaba el camino a Hogwarts con sus queridos amigos, ja "queridos", una punzada aterrizo en su pecho, como si fuera un puñal de hielo, con tan solo decir aquellas palabras.

La soledad me matara
es una jaula de cristal
no me consigo acostumbrar
es otra la ciudad sin ti
La soledad me matara
te espero y se que no vendrás
si llamo dicen que no estas
y todo me parece gris.

Todo sucedía con calma en el castillo, todo parecía normal, McDonagall ahora estaba a cargo del castillo, se había convertido en directora de la escuela de magia mas prestigiosa de toda Europa y eso no la hacia nada dichosa, de pronto recordó los planes que tenia en mente, llevarlos a cabo escrupulosamente era la meta, no podía permitir que nada fallara, sabia perfectamente que el mas mínimo error y el esfuerzo de todos los involucrados seria en vano. Observo atentamente a todos los alumnos que ahora ingresaban al colegio, muy pocos, eran realmente pocos los chicos que este año acudían a Hogwarts, seguro sus padres consideraban que ahora ese seria el lugar menos seguro sobre la faz de la tierra, y no los culpaba, estando en ese situación seguramente ella habría hecho lo mismo. De pronto sus inquisidores ojos se postraron en una Sly, Pansy Parkinson, seguramente enviada por el-que-no-debe-ser-nombrado a vigilar todos los movimientos, estaba preparada para eso, también observo a el resto de la pandilla de Malfoy. Zabini, Goyle, y Crabbe parecían haber envejecido mucho, seguro el entrenamiento para convertirse en mortifago los había dejado así, McDonagall sintió pena por aquellos chicos, habían echado a la basura un por venir, por una estupida guerra de sangre que ellos aun no entendían, y lo peor era que seguramente estaban hay contra su voluntad, sus familias los habían presionada para unirse a aquella "organización", pero eso era algo que no tenia remedio… por el momento.

Con gusto reconoció a la lejos una figura ya de sobra conocida, su alumna favorita, Hermione Granger, tenia el cabello mucho mas corto, había adelgazado exageradamente y sin duda alguna aquello que opacaba sus ojos eran ojeras, Hermione debía estar sufriendo bastante. Sabia a al perfección el dolor por el cual la castaña estaba pasando pues, fue idea de ella que todo terminara así, se sentía miserable por ello, pero era la única forma. No podía permitir que Harry partiera solo a aquella desenfrenada búsqueda por el ultimo horrocrux, pero tampoco podía permitir que la mas prometedora criatura que hubiese pisado Hogwarts (claro después de Tom Riddle) tirara al vació todos sus esfuerzos, solo por ser leal a su amigo. Aquel desengaño amoroso era lo mejor para la gryffindorina, ya tendría un futuro en el cual reponerse de su perdida y ser feliz, por eso Ron Weasley se había sacrificado de tal manera. Y es que el dolor y sufrimiento que corría por sus venas en aquellos momentos no le dejaba ver el maravilloso ser que era, pero pronto Hermione comprendería el protagónico papel que el destino le había guardado en esta guerra.

Con desgana Hermione alzo la vista y contemplo su escuela, cuando ingreso al colegio todo en el le pareció fascinante, pero ahora todo parecía tan vació y apático, pero tenia que acostumbrarse ya que, según ella; ese seria el primero del resto de sus años que pasaría sin estar juntos a sus amigos, sin saber siquiera que pasaría muy poco tiempo antes de tragarse sus palabras, y ella lo presentía, sabia dentro de si que algo indescriptible estaba a punto de suceder, lo sentía, estaba segura, todo se lo decía…

Si tus padres pusieron
este mar de por medio
para hacerme olvidar
el color Carmelo de tu
cuerpo en invierno

No les pudo salir peor