Los personajes no son míos (ojalá), la historia sale de mi cabecita.
Os informo que tengo un grupo en Facebook, para mis historias, donde pondré adelantos y fotos. El link está en mi perfil y sois todos bienvenidos.
Capítulo beteado por Flaca Paz, Beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite . fanfiction)
CAPÍTULO 3: FIN DE CURSO
POV Bella
Solo queda un mes para que finalice el curso y las chicas de último curso, están terminando con los preparativos del baile. Sabiendo quiénes forman parte de las chicas de último curso, las Barbies busca-pollas, no me sorprenderá la temática.
No soy una persona rencorosa, no odio a nadie, no me meto en problemas, pero no sé cómo todos ellos siempre llegan a mí. Entre ellas, están las mellizas, más concretamente Tanya Denali, la ha tomado conmigo y solo porque Edward no quiere nada con ella. Aunque he intentado explicarle en centenares de ocasiones que yo no tengo nada que ver con él, no lo entiende, al parecer tanta laca de uñas le ha matado las pocas neuronas que tenía.
Son las hijas del actual director, que este año deja el centro, por lo que no puedes ponerte en su contra porque una palabra en contra de alguna de ellas, seguro que llega a oídos de su papi, y te buscas problemas.
Ya se han terminado las clases, estoy esperando a Matt en el coche, Ana ahora se va con José para tener más tiempo juntos. Todos sabemos que su novio la ha invitado al baile. Kate irá acompañada de su novio con el que empezó a salir una semana más tarde que mi prima. Solo nos falta pareja a Mía y a mí, bueno siempre podemos ir las dos juntas como una pareja, no sería la primera vez. Mientras que estoy esperando, observo que un chico se acerca hasta mí, lo conozco de vista pero no me acuerdo de su nombre, seguramente venga a preguntarme algo sobre el instituto.
—Hola —saluda nervioso—. ¿Tú eres Isabella Marie?
—Bella —le corrijo, Marie es mi segundo nombre, lo llevo por la abuela de mi prima, ya que fue la encargada de criar a mi madre.
—Yo soy Mike Newton. —Ahora que me ha dicho su apellido ya sé quién es, su padre es el dueño de una cadena de tiendas de material deportivo—. Verás es que quería hacerte una pregunta.
—Tú dirás —le animo a continuar, no sé qué querrá decirme pero se le nota muy nervioso—, te escucho.
—Es que, que-quería —tartamudea—, quería invitarte al baile de fin de curso.
Me quedo en shock, este chico es un año menor que yo, sé que no estoy cometiendo ningún delito, pero nunca pensé que un chico del curso de Mía me pidiera que fuera su pareja para el baile. Yo acepto encantada, mejor ir con él que ir sola, eso lo pone feliz y se aleja sonriendo de oreja a oreja.
—¿Qué quería el pequeño de los Newton? —no me esperaba que mi primo estuviera ahí—. Se le ve muy contento.
—Nada. —Me ruborizo y Matt pone cara de "sé que me estás mintiendo", así que me rindo y tras soltar un suspiro, se lo cuento—. Me ha invitado al baile de fin de curso.
—¿Vas a hacer de niñera?
—Claro que no—. Frunzo el ceño y cambio de tema—. ¿Y tú, ya tienes pareja?, sabes que los chicos y chicas de último curso tienen la obligación de asistir en parejas para poder elegir al rey y a la reina de los graduados.
—De momento sigo buscando —dice mientras arranca el coche.
Sé que es la chorrada más grande de mi vida, pero desde que las mellizas Denali, están en el instituto, impusieron que de entre todos los chicos y chicas que se graduaban al finalizar el curso, se escogería el rey y la reina, aparte claro está de elegir al rey y la reina del baile. Así que hay cuatro coronas, dos para el rey y la reina de los graduados y dos para el rey y la reina del baile.
Matt me deja en casa durante todo el trayecto no ha hecho otra cosa que hablar de que tiene un montón de chicas esperando para ir al baile con él, al igual que el resto de chicos de la pandilla, yo pongo los ojos en blanco, los conozco desde que era una mocosa con pañales, pero se lo tienen muy creído.
Cuando llego a casa Rosalie y Emmett están en el sofá viendo una película, son más que amigos, pero todavía no han hecho una revelación en público, supongo que será porque ella se gradúa este año y aún no tiene los dieciocho, le faltan dos meses, pero conociendo al oso que tengo por hermano le gusta hacer las cosas bien.
Los saludo, sin muchas ganas y subo corriendo a mi habitación, no me apetece verles haciéndose arrumacos, nunca los he visto besarse, aunque no niego que lo hagan, por eso no puedo asegurar al cien por cien que sean una pareja, pero Rose, últimamente, se pasa mucho tiempo en mi casa y cuando el río suena agua lleva.
Dos semanas han pasado desde que Mike me pidió que fuera con él al baile. Hoy en el casillero teníamos la invitación. Como me temía, todo se ha hecho a gusto de las Denali, las tarjetas huelen a su caro perfume de París. Es de color rosa palo, con las letras en negrita y de estilo antigua, en las esquinas tienen florituras en blanco.
"Estás cordialmente invitado al baile de fin de curso que se realizará en el gimnasio del instituto.
Día: 25 de Junio de 2014
Hora: 7 pm
Los alumnos que se hayan graduado este año, deberán venir acompañados. El resto de alumnos pueden venir como les plazca.
La única advertencia para todos es que deberán vestir de etiqueta, estilo moda parisina y ninguna de las asistentes deberán vestir de blanco o rosa"
—Las Denali han tenido mucho que ver en las invitaciones —asegura Ana, en el almuerzo.
—Todo se ha hecho girando en torno a ellas —digo— y estoy súper convencida.
—¿Qué querrá decir que las asistentes no deberán vestir de blanco o rosa? —pregunta Mía.
—Una de las dos llevará un vestido blanco y la otra un vestido rosa —asegura Kate.
—Me dan ganas de ir en vaqueros —me quejo.
—Tranquila, Bella, el año que viene ya no tendremos que soportarlas más —me dice Alice.
Decidimos esa tarde ir de compras a buscar nuestros modelitos parisinos, y sus complementos a juego, hemos decidido boicotearles el baile, en el buen sentido, a las Denali, vamos a ser las más guapas de la fiesta, porque claro, también hay un premio en metálico, para el mejor vestido y la mejor vestida de la noche, otra tontería inventada por las Denali, pero que se ha hecho una tradición.
POV Edward
No me lo puedo creer, ya se ha terminado el instituto para mí. Hoy es mi graduación y el baile de fin de curso. La duende que tengo por hermana, está en su habitación con las chicas, que han aparecido en mi casa cargadas con sus vestidos y todo lo que llevan de adorno, hace ya tres horas. Quiero descansar antes de la graduación y del baile porque esta noche es muy larga.
Mi casa no es nada del otro mundo una puerta de madera da acceso a la casa, donde un pequeño recibidor nos da la bienvenida. La escalera de mármol preside también la entrada, que da acceso al salón, que mi madre ha decorado a su gusto. La chimenea separa la zona de salón de la zona de comedor. Con sofás de piel negra y una mesa de aluminio con ocho sillas negras. Todo ello bañado con la luz natural que entra por el ventanal.
Desde ahí se accede a la cocina, que es grande y funcional, de madera de roble. En esta planta hay un pequeño aseo.
En la primera planta se encuentra el despacho de mi padre, su habitación y dos habitaciones de invitados. En la segunda planta está mi habitación y la de la pequeña duende, todas las habitaciones tienen baño propio.
En las escaleras voy oyendo los murmullos de las chicas, me imagino a Alice peinándolas y maquillándolas a todas, la moda es algo que le encanta. Cuando nos llegaron las invitaciones se fueron de compras arrastradas por mi hermana, las compras es otra de sus pasiones.
—Alice, ¿esto es necesario? —oigo como le pregunta Bella, ella no es muy amiga de la moda o más bien de todo el proceso de peinado y maquillaje, porque como a todas le encanta ir de compras.
—Si queremos aguarle la fiesta a las Denali y su clan —¿qué estarán pensando hacer? —es necesario.
—Está bien. —Me imagino cómo pone los ojos en blanco.
—No te quejes, Bella, que ni siquiera Mía se ha quejado.
—Sabéis que odio este proceso.
Me meto en mi habitación, donde tengo todo lo que necesito. Portátil, televisión, mi gran estantería llena de libros y la guitarra. También toco el piano, pero este no me cabe en la habitación, así que lo tengo en el salón. Las paredes son azules, las pintaron cuando tenía apenas unos meses de vida y cuando he crecido no he querido cambiarlas.
Me he quedado dormido, menos mal que mi madre ha venido a despertarme, me pongo el traje que me he comprado. Cuando ya estoy listo bajo al salón, mis padres ya están vestidos de gala, solo faltan las chicas ya que tenemos que llevarlas al instituto. Mi hermana se va con mis padres, antes tienen que ir a no sé qué lugar, y yo me llevo a las otras cuatro chicas.
—¡Chicas! —grita mi madre.
—Ya vamos —le responde Alice desde arriba—, nos faltan los zapatos.
—Chicas —pongo los ojos en blanco—, necesitan horas para arreglarse.
—Edward —me avisa papá, mi madre también suele tardar.
De pronto se escuchan unos tacones en la escalera, yo miro mi reloj, he quedado con los chicos en el instituto para tomarnos una cerveza antes de entrar al infierno por última vez. Pero mi hermana carraspea y, como no le gusta que la hagan esperar, levanto la cabeza.
—Wow —exclamo, están todas tremendas—, que guapas estáis todas —las miro de arriba a abajo y de una en una, en la cara de Bella, por debajo del maquillaje, diviso un tono rosado en sus mejillas—, vamos a tener que vigilaros para quitaros a todos los chicos de encima.
—No exageres, Edward —se queja Alice—, entonces ¿te gusta?
—Sí.
Se me seca la boca cuando miro a Bella, no la había visto nunca tan guapa, ni siquiera las veces de las cenas en el club, siempre va con pantalones. Ahora lleva un vestido azul, palabra de honor y de corte imperio, se le ajusta bien en los pechos con un fajín plateado y luego le cae la falda sobre sus esbeltas piernas hasta la altura de sus rodillas, que parecen de infarto por los tacones que lleva.
—Vámonos —digo en tono frío, tengo que salir de allí y concentrarme en otra cosa, porque si no puede que pase algo de lo que luego me arrepienta—. Mamá, papá, nos vemos luego.
—¿Y no te despides de tu querida hermanita? —La pequeña duende me pone su puchero que no permite que le dé una respuesta negativa.
—Claro que sí, duendecillo. —Le doy un beso en su frente.
—Hasta luego, chicas —se despide ella de sus amigas.
Salgo a la calle, seguido por las cuatro. No sé qué pasa, pero han dejado a Bella de copiloto y ella está más roja que un tomate. Pero me gusta, es una de las cosas que más me gusta de ella, ese rubor en sus mejillas.
¡Céntrate, Edward!, me reprendo a mí mismo.
Después de las interminables dos horas y media que ha durado la entrega de los títulos, por fin quedamos libres. Tanya e Irina, han preparado una mesa de aperitivos para que cenemos mientras disfrutamos del baile. Abren las puertas del gimnasio y los primeros en entrar son los estudiantes que no se han graduado, una vez están todos dentro, entramos los recién graduados, seguidos por el rey y la reina del año pasado, solo después entran lo pocos profesores que han sido "invitados" para vigilar que no se destroce nada.
Mi pareja de baile es Angela Weber, una compañera de clase, se lo pedí a ella para librarme de Tanya. Angela es guapa, pero no tanto para atraerme sexualmente. Christian ha venido con Stephanie, con la que si no se la ha follado poco le queda. Matt, después de darle cuarenta vueltas al asunto, ha venido con Vanesa. Hemos bailado un poco con nuestras parejas, pero ahora toca beber con los amigos. Hemos perdido la noción del tiempo cuando el director capta nuestra atención porque se va a elegir al rey y la reina del baile.
—Vamos a empezar por el rey, la señora Cope va a sacar de la urna —anuncia, y señala una media esfera de cristal, donde están todos los nombres de los que siguen el año que viene entre estas cuatro paredes, esto me recuerda a los juegos del hambre, durante la cosecha, lo malo es que aquí nadie se puede presentar voluntario—. Profesora Cope.
La mujer mete la mano y tras darle unas cuantas vueltas la saca con un papel.
—Y el rey del baile es… —Se queda en suspenso un momento, y veo que todos los chicos ponen cara de "que no me toque a mí"—. Eric Yorkie.
Eric es del curso de Alice, de hecho ha venido con él al baile. Eric, camina con paso cansino hasta el escenario improvisado. Ahora la señora Cope saca una papeleta de la urna de las chicas, y la afortunada reina del baile es Isabella Marie Swan. Aunque no le gusta ser el centro de atención, con paso decidido se acerca al escenario a recoger su corona.
Luego toca elegir al rey y la reina de los graduados, una tontería tan grande como una casa. De casualidad yo salgo como el rey de los graduados, Tanya se retuerce las manos, porque está convencida que ella será la reina de los graduados, conmigo, pero pilla un mosqueo cuando mi reina es Vanessa Hudson, una pelirroja que también está de infarto y trae loco a Matt, pero creo que es porque aún no ha podido tirársela.
Después de todo esto seguimos bailando pero ahora he tenido que dejar a Angela con Matt, porque como rey de los graduados debo bailar durante lo que queda de baile con mi reina. Nos pasan un papel para que votemos al chico y a la chica que mejor vestidos van. Tras el recuento resultan ganadores Ana, que lleva un vestido morado, con vuelo en la falda, una sola manga, la espalda al descubierto y por la parte delantera un escote pronunciado. Y de chicos, su pareja, José Rodríguez, creo que se llama.
Tanya sale corriendo con los ojos anegados de lágrimas, y mis chicas conspiradoras ríen a carcajada limpia, supongo que esto es lo que tenían planeado, que no resultara ganadora en nada.
Dar las gracias a todas aquellas lectoras que han comentado, dado follow y favorito. Espero que os haya gustado el capitulo y nos vemos en el siguiente.
