Hola! Gracias por apoyarme en este fic, aunque sean pocas personas las que lo lean estoy feliz de que me apoyen 3

Los amo 3 :3 Y los odio también :v

Bai 3

El día término rápido, cuando menos se lo esperaban las clases habían llegado a su fin. La italiana y la azabache charlaban mientras metían sus libros en sus respectivos casilleros, una vez hecho eso caminaron a la salida donde ahí se tenían que separar.

- Bueno, te veo luego... recuerda que tengo clase de natación – Exclamo la castaña mientras encendía un cigarrillo y se despedía de su compañera

- Nos vemos luego Fio – Contesto mientras miraba a su amiga irse en el camino contrario

Marinette emprendido su camino a su departamento, mientras caminaba no pudo evitar pensar en el regreso de Adrien, porque había regresado? Su vida era tan perfecta y ahora que llego el todo había cambiado de nuevo. La azabache sintió que alguien la seguía, giro la cabeza pero no vio a nadie, decidió no tomarle importancia y volvió a seguir con su camino.

Aun le faltaban algunas cuadras para llegar a su departamento y poder descansar, un mensaje arruino sus pensamientos

Oye! Recuerda que te toca hacer la cena de hoy, llego en 2 horas

Atentamente Fiorella

- ¿Tienes antojo de crepas de acelgas? – Contesto Marinette

- Oh por dios! Si, amo cuando haces crepas – Respondió Fiorella entusiasmada

- Vale entonces comprare algunos vegetales y algo de vino – Aclaro la azabache tomando su bolso

- Usted si sabe señorita Dupain – Marinette no pudo evitar reír ante ese último comentario

Marinette tuvo que tomar otro camino distinto, para abrirse paso al supermercado y comprar las cosas que necesitaba para la cena, lo bueno de tener su propio negocio en casa es que le evitaba tener que estar en una oficina durante 8 horas o más. Llego al supermercado y comenzó a seleccionar los ingredientes que ocuparía.

- Harina

- Leche

- Huevos

- Acelgas

- Vino

- Galletas

- Uvas

- Dulces

Tacho la última cosa en la pequeña lista que había hecho en camino al supermercado, recordando comprarle cosas a los kwamis de ambas, fue directo a la caja para pagar y detrás de ella escucho una voz que le resulto bastante familiar.

- Hola Marinette – Exclamo un joven de cabello rubio interrumpiendo por completo los pensamientos de la chica

- Oh... Hola Adrien – Contesto con una sonrisa

- ¿Te encuentras bien? – Pregunto el rubio con una mueca de preocupación

- Claro que estoy bien – Respondió Marinette mientras se frotaba la espalda

- Me alegra, quería preguntarte... ya que estamos aquí, ¿No te gustaría ir a tomar un helado? – Pregunto el rubio con nerviosismo

- ¿Un helado? Oh claro, me encantaría – Sonrió la azabache y pago sus víveres y espero al rubio que solo había comprado una botella de agua mineral

Salieron juntos del supermercado y se adentraban en las calles de parís para tomar sus respectivos helados, una vez ya con sus helados en mano decidieron ir al parque donde solían ir cuando estaban en el instituto junto con Alya y Nino.

- ¿Y cuando volviste? – Pregunto Marinette sin mirar al rubio

- Hace algunos días – Contesto seriamente

- Ya veo, ¿Y que tal el viaje? – Volvió a preguntar la azabache mientras tomaba una cucharada de su helado

- Normal, no fue la gran cosa – Respondió mientras miraba a la azabache

- Me alegro... - Contesto con la mirada baja

- Mira Marinette... Respecto a lo de hace años – Exclamo el rubio

- No digas nada... Yo era realmente estúpida – Contesto Marinette sonriendo

- No te llames de tal manera, no eres estúpida, al contrario yo fui el idiota que no se dio cuenta de cómo eras en realidad – Soltó de golpe sorprendiendo a la azabache

- Alguien como tú se fijaría en mi – Contesto la azabache levantándose de su asiento

- Solo quiero pedirte una disculpa... Era muy tonto para ver lo que en realidad eres – Respondió Adrien tomándole la mano y jalando a la azabache para abrazarla

- Me lastimaste... no sabes cuánto – Contesto Marinette sin devolverle el abrazo

- Lo sé, al final me di cuenta que en realidad te necesitaba... cuando intente contactarte me dijeron que estabas saliendo con Nathaniel – Exclamo el rubio

- Igual, estando con Nathaniel pude sacarme tus sentimientos de mi corazón – Contesto Marinette soltando el agarre del rubio

- ¿Aun sientes cosas por mí? – Pregunto Adrien

- No, mis sentimientos por ti y por otra persona... murieron hace mucho tiempo – Contesto mientras una lagrima bajaba por su rostro

- Déjame ser tu amigo de vuelta, seamos los mejores amigos que eramos antes de irme, ¿Por favor? – Pregunto Adrien mirando la espalda de la azabache

- Lo voy a pensar... Es tarde, tengo que irme – Contesto Marinette mientras caminaba rápidamente en dirección a su departamento

Adrien se quedó solo, observando como desaparecía la figura de su amada entre la multitud... se sentó en la banca en donde estaba originalmente y el kwami del rubio salió para consolarlo.

- ¿Estas bien Adrien? – Pregunto Plagg preocupado por el bienestar de su portador

- Lo estoy... pero ella tiene razón, obviamente no me ama – Contesto Adrien desanimado

- Te perdonara, estoy seguro – Respondió el kwami comiendo un trozo de queso

- Si no puedo acercarme a ella siendo Adrien, entonces me acercare de alguna otra manera – Exclamo el rubio mirando su anillo

- ¿Y Ladybug? ¿Que harás con ella? – Pregunto Plagg

- No he sabido de ella en años, tendré que buscarla – Contesto el rubio mientras caminaba hacia su departamento

Esa misma noche, Fiorella y Marinette habían tenido una gran cena, se divirtieron y hablaban de sus vidas si algún día se casaban o algo así... una vez terminada la velada, Fiorella decidió irse a dormir que estaba algo cansada por la práctica de natación que había tenido en la tarde.

- Mañana te veo – Exclamo Fiorella mientras bostezaba

- Si, mañana te toca hacer el desayuno – Comento Marinette mientras limpiaba el comedor

- Si, Adiós pequeña mariquita – Respondió y desapareció entre las escaleras

- ¿No tienes antojo de una salida? Tengo ganas de sentir el viento en mi cara – Exclamo Marinette hacia su kwami rojizo

- Claro! – Respondió Tikki entusiasmada

- Tikki, Transformación! – Exclamo Ladybug mientras salía disparada de la ventana del departamento

Comenzó a correr entre los techos de parís, con bastante agilidad y velocidad mientras sentía todo el viento recorrer su cara, le encantaba sentir como el viento chocaba en su cuerpo. Una vez cansada, decidió sentarse en la orilla de su edificio favorito y observar lo bella que era la ciudad de Paris en las noches. Escucho una voz bastante familiar detrás de ella... no pudo evitar levantarse al ver de quien se trataba

- ¿Chat?...

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