El siguiente capítulo tiene algo de lemon (jacor) lo digo por lo menores de 16, pero sé que les valdrá cuete… Sin más espero que les guste.
Capítulo 4 : Consecuencias
*Naruto*
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Diantres me sentía en un sueño confuso y absurdo tenía ganas de gritarle a Hinata que me diera una explicación, quería moler a golpes al dobe de Sasuke no solo todos estos años evitó como fuera cualquier contacto con Hinata si no que crió a mi hijo como suyo, es maldito me quito el derecho que me correspondía. Hinata se levanto de golpe, mientras me miraba suplicándome piedad, entendía perfectamente que ese no era el momento.
-Yo te llevaré- sin más le pronuncie. -La pobre de Temari simplemente salió de la sala y nos miraba anonadados. Hinata asintió con la cabeza y se adelanto a la salida, ya en el elevador ella no dejaba de temblar y de derramar lagrimas, santo cielos odiaba esta impotencia y el cruce de emociones que sentía estaba lleno de coraje, pero ahora una nueva preocupación me albergaba saber de Boruto, bonita manera de enterarme que soy padre.
-Hinata cálmate
-Lose Naruto no tienes que decirlo, pero desde que regrese a Tokio pareciera que se está ensañando con migo –Bueno al menos ya no me llamaba "Uzumaki".Salimos del edificio y la guíe a mi vehículo, cuando refunfuño - No en él mío - Dijo activando la alarma y entregándome las llaves, al menos era cuerda para no tomar el volante.
-Hinata ¿Por qué nunca me lo dijiste?
-Naruto te daré las explicaciones que quieras, te lo juro pero ahora francamente no es el momento.
-Simplemente calle, que mas me quedaba
-Es él- pronuncio sacando una foto de su portafolio y entregándomela apenas y le di un ojo, quedándome completamente plasmado haciendo esfuerzos sobre humanos para poder concentrarme en el camino, era el vivo retrato de mi padre, mi hijo pero sin pasar por alto que sin duda varias de la facciones e incluso el gesto de foto era mío, sentí un vuelco en el corazón de coraje quería gritar y moler a golpes a Sasuke. Pare y lo más rápido que pude me estacioné en hospital apenas y pare Hinata salió del carro como alma que lleva el diablo, corrí detrás de ella cuando la mire se encontraba en recepción, y a lo que parecía un verdadero desastre pacientes por doquier, cuando note que Sarada era quien la atendía sí que este día se complicaría, apenas me miro y levanto su mano eufóricamente, me acerque al recibidor y cuando ella me pronuncio completamente feliz
-Tío –Hinata simplemente volteo tragándome con la mirada, pronunciando consecutivamente.
–Me pareció creer que tú no tenías hermanos. –Sarada simplemente nos miraba contrariada cuando por fin artículo - en el segundo piso cuarto número 40-a –Apenas y escucho Hinata salió corriendo hacia el ascensor cuando solo le alcance hacer la seña a Sarada que enseguida regresaba.
-Sasuke- pronunció medio ahogada. –Por favor asegúrate que nuestro hijo este bien, te alcanzare en un momento- ella salía del ascensor directo a la oficina del baka de Sasuke. Camine en sentido contrario y mire la puerta hasta dar con la número cuarenta, giré el picaporte algo petrificado realmente no sabía cómo reaccionar ante esa situación y ahí gusto enfrente de mi estaba un joven no mayor de unos 18 años recostado en la camilla, durmiendo mientras una enfermara tomaba anotaciones.
–¿Se encuentra bien?- pregunte
-Si volteo- la enfermera pronunciaba, sin dejar de tomar apuntes –Este sedado despertará en un par de horas.
-¿Por qué lo sedaron?
–Por que el joven se puso demasiado impertinente quería marcharse sin siquiera ser valorado por el golpe que recibió en la cabeza al momento del aterrizaje, pero nada de gravedad solo usara collarín un mes a lo mucho- se adelanto a decir ante mi cara de susto, la enfermera salió mirándome peculiarmente y yo me acerque a observarlo, su cabello rubio igual que el mio, su cara, sus facciones sin duda era un Uzumaki, mi hijo el que me perdí de ver crecer, maldito Sasuke, preferí salir a buscar a Hinata ya que estaba tardando demasiado... ¿ a caso la enfermera me ocultaría algo?, cuando la encontré petrificada en la puerta que se encontraba entre abierta, me acerque hasta ponerme detrás de ella cuando mire el porqué de su contrariedad, ahí estaba Sasuke devorándose a besos con Sakura se escuchaba las voces entrecortadas de los dos como suspiros de satisfacción, Hinata simplemente estaba paralizada solo observando el vaivén de caricias. Sakura tenía las piernas alrededor de la cadera de Sasuke mientras él la recargaba en el escritorio saboreando su cuello, realmente era una escena incomoda.
Por fin Hinata reaccionó, se acerco a la puerta camino y simplemente me quede pasmado al ver lo que hizo, cerro silenciosamente la puerta, me miró penetrantemente y me pregunto.
-¿Boruto?
-Por aquí- le conteste haciéndole la señal, estúpido Sasuke quien era él para ser mi juez para eso me negó el perdón de Hinata para él hacerla sufrir, baka de verdad que me hacía de toda la fuerza de voluntad que me quedaba para no molerlo a golpes y Sakura-chan me tendría que escuchar esa no era lo forma.
Hinata entró y reviso a Boruto, después de confirmar con la enfermera que lo que le dije era verdad y que al parecer nuestro hijo dormiría toda la tarde, si no es que despertaría hasta el siguiente día, me atreví a pedirle que saliéramos del hospital para hablar, a lo cual ella tranquilamente accedió, su mirada estaba perdida, subimos al auto y ni siquiera pregunto a donde nos dirigimos cuando me estacione en el parque. Baje y le ofrecí mi brazo para caminar a la banca más cercana ya sentados sus lagrimas comenzaron a correr por su bellas mejillas y yo ya no pude más me acerque y tomé sus pequeño rostro entre mis manos y la bese tiernamente perdiéndome en la mezcla de su delicioso sabor mezclado con el toque salado de sus lagrimas, me correspondió el beso lo cual al menos me hizo tener una pequeña esperanza la amaba y amaba al hijo que no sabía que existía hace unos instantes, a pesar que estaba lleno de coraje, simplemente en ese beso me perdí la calidez de su boca, ese delicioso sabor me provocaba un inquietud en mis pantalones, me alteraba los sentidos, era como un adicto volviendo a probar lo prohibido, el sabor de Hinata era mi perdición y yo quería perderme en él.
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*Sasuke*
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Maldita sea apenas y recobraba la respiración acaba de tener el sexo más caliente de su vida, en su oficina y no con su esposa si no con Sakura. Todavía cerraba los ojos y recordaba como su aliento quemaba de sed por la boca de la pelirosa, no sentía culpa acertaba con cinismo que no se arrepentía de nada, la pelirosa le mostró que era sentirse deseado, cosa que con Hinata jamás había tenido, tenía su cariño su admiración pero a quien cabrones engañaba su amor y pasión siempre había sido del estúpido de Uzumaki. Ahora a estas alturas por primera vez se preguntaba que hubiera sido de una vida con Sakura y Sarada.
Me lleve las manos al cuello acomodando la corbata cuando mire en el reflejo del monitor de la computadora que la pelirosa me había dejado un enorme chupetón, cerre los ojos y recore como entró a la oficina preguntándome como le daríamos la noticia a Sarada y si le había informado a Hinata, ¡Diantres!, como diablos le explicaría a Hinata ella confió en mi ciegamente y ahora no solo le había sido infiel si no que caería del pedestal que ella lo tenía. Pero también recorde como Sakura le contó de su encuentro con Hinata en la oficina de Uzumaki, ella no le había comentando nada, estaba hecho una furia cuando Sakura se inclinó para besarme y me perdi en lo embriagante y arrebatador de sus besos, caramba cuando se tumbo el vestido frente sí que quede embelesado.
Flash Back:
-Grrr nada más gruño cuando ella le mordió el labio y en un solo movimiento tomó su muy proporcionado trasero y la levanto sentándola en el escritorio, separó sus finas y kilométricas piernas acodándose entre ellas.
–Eres un baka Sasuke mendigando amor cuando me tuviste siempre a mí.
No quise escuchar más que la verdad así que con mis arrebatados besos la calle, ella entendió perfectamente ya que me seguía el ritmo y no buscaba precisamente mi cartera cuanto introdujo su mano dentro de mis pantalones, -grrr -gruñí con más fuerza mientras le retiraba las bragas y quedaba maravillado con su aterciopelada piel, cálida realmente cálida, cuando ella comenzó a ejercer fricción por encima de mi pantalón, realmente que era excitante, el calor y la humedad de su cuerpo me recibió perfectamente en la primera embestida, nuestros cuerpos se acoplaron perfectamente, la giré rápidamente poniendo su rostro contra el escritorio dándome justo la vista perfecta de su espalda, de esa sensual curva que bajaba desde su cuello terminando en su bello pero no menos que perfecto trasero, ambos aceleramos el ritmo mientras que entre gemidos pronunciaba mi nombre y frases como te extrañe tanto, la giré cuando tiernamente nos veíamos a los ojos ahora sentía una calidez en mi pecho que no era capaz de describir, deguste su cuello bajando a esos bellos pechos que sin duda seguía igual de perfectos como la última vez que me adueñe de ellos, baje a de degustarme de su sabor, cuando la puerta sonó, maldito inconveniente, sakura se metió de bajo de mi escritorio y yo proseguí a subirme el pantalón me senté rápidamente, acercándome al escritorio lo más posible mientras Sakura jugueteaba con mi fiel compañero con su boca ¿como diablos articularía palabra?
–Adelante -pronuncie con dificultad, haciendo señala por debajo del escritorio que se detuviera.
Fin flash back.
Ahora ¿donde diablos estaba Hinata? la había buscado por medio hospital al escuchar por la enfermera que le había dado el informe de Boruto y lo que más le llamaba la atención saber que la habían visto con un rubio muy parecido al que todos creían su hijo, si ese era el juego perfecto, lo llamarían un idiota ególatra pero él no quería dejar libre a Hinata tanto tiempo y tanto esfuerzo para que ella lo amará no se iría así a la borda, pero tampoco renunciaría a ese sentimiento que se estaba albergando y que había recordado ahora del encuentro con Sakura.
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*Hinata*
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Que calidez, embriagador, delicioso eso era el beso que estaba sintiendo del rubio, pero ¿qué diantres?... se dijo aventándolo hacia el frente y esa era su grandiosa venganza comérselo a besos (no estaría nada más le dijo su diosa de la lujuria riendo sarcásticamente) sacudí la cabeza, me derrumbe enfrente de él, idiotamente le confesó que Boruto era su hijo, el vuelco de emociones al ver a Sasuke con Sakura, diablos eso era su límite, tantos años trabajando sus emociones para llorar, caer ante los tentadores labios del rubio, esto tenía que ser una broma.
-¿Por qué nunca me lo dijiste? –Le cuestiono el rubio
–Porque creí que eras feliz, creí que mi hijo y yo jamás te importamos puesto que te llore mucho tiempo esperando una señal de tu arrepentimiento o una explicación. Entonces le comencé a narrar ese maldito email.
Flash Back:
Apenas tenía ocho meses de Boruto me estaba acoplando a mi nueve vida Sasuke me hacia visitas diariamente, revisaba mis mensajes con las esperanza que hubiera alguno del rubio, cuando recibió en un email un de Ino donde en él me mandaba la invitación para él enlace nupcial con su ahora exesposo, justo cuando había tomado el valor para escribirle y decirle de su estado. La lagrimas no dejaban de correr por su rostro así era la cosa simplemente necesitaba deshacerse de ella para casarse lo más rápido posible. Fue cuando Sasuke le pidió que le diera su confianza para revisar sus correos y bloquear todo lo desagradable, ¿qué más podía hacer? ya no quería llorar más.
Fin Flash Back.
-Hinata las cosas no fuero así eso es mentira jamás me comprometí con ella, entre ella y yo no paso más que la estupidez que comenti, lee mis cartas y entenderás todo por favor – Simplemente asentí (maldita Ino si de alguien tenía que vengarse era de esa maldita arpía)
-Perdóname por besarte pero no pude contenerme más Hinata.
-Eto, eto- y ahí mi maldito tic de adolescencia de hacer circulo con los dedos- está bien yo también te bese -le pronuncie sintiendo el ardor de mis mejillas hasta la raíz de mi pelo.
-Y ahí está la preciosura de la que me enamore- me decía mientras me tomaba por la nunca fundiendo nuestros labios, ese sabor era embriagador, todo en el era exquisito, su rostros, sus labios, pero no era el momento ni el tiempo para dejarme llevar por mi ímpetu, aún había demasiadas incógnitos en esto y tenía que descubrirlas antes de seguir adelante ¿realmente Naruto fue una víctima de las circunstancias como yo? y Sasuke por favor ¿con quien diantres compartí tantos años?
-Naruto- articule separándome tranquilamente -por favor no es el momento -Su maldita sonrisa de satisfacción
–Todavía me amas- pronunció - No te das cuenta Hinata tanto años desperdiciados por tu orgullo y por mi torpeza -No le conteste simplemente me puse de pie y me dirigí al vehículo - hay muchas cosas que aclarar y yo todavía tengo mis dudas Naruto yo regrese a Tokio con la intención de hacerte añicos a ti y a todo lo que me hizo daño- Me miraba pasmado
–Te entiendo Hinata pero no pienso ni dejarte ir ni seguir siendo un completo desconocido ante Boruto.
-Lo entiendo y yo le daré la noticia solo deja que se recupere del hospital y hablare con Sasuke- (y le pateare el trasero)- ay cosas que tengo que hablar con él antes de darle la noticia a Boruto, lamentablemente es al que él llama padre y no puedo quitarle el merito de que lo hizo muy bien - Asintió y me siguió al interior del volvo.
Estaba recostada en el sofá de la habitación de mi hijo, Naruto accedió a darme el tiempo y espacio que necesitaba, ese beso, tanta emociones lo amaba como una estúpida, poco a poco leyendo carta tras carta como observando que incluso se podía ver a través de los reglones como algunas palabras estaban un poco desteñidas ¿a caso lloró cuando las escribió?, no pude contener el llanto cuando en una carta el anexo dos hojas con firmas que según procedían de mí, maldita y estúpida Ino a ella le debía tanto dolor y mil veces estúpida fui a buscarme de amiga una zorra como tú, no solo falsifico mi firma, si no que realmente creyó que eso la haría quedarse con Naruto, seguía en trance en mis recuerdos, cuando Sasuke entró a la habitación hecho una verdadera furia, me levanto rápidamente.
– ¿Dónde diablos estabas Hinata? ¿Tienes idea cuanto tiempo te he buscado y llamado al maldito celular? – Su mirada estaba vidriosa, roja, realmente jamás lo había visto de esa manera.
-Sasuke suéltame me lastimas
-¿Que te suelte? ¿Que cabrones estabas haciendo con el estúpido de Uzumaki? y porque carajo no me comentaste que estaba dentro del corporativo.
-Al parecer Sakura no solo vino a darte un estupendo servicio, si no que tragó su lengua viperina hasta aquí -Me soltó mirándome plasmado
–Hinata–Dijo ahogadamente, retrocediendo -discúlpame.
-¿Porque Sasuke? por los cuernos o por la cara de estúpida de todos estos años- levante una de la cartas.
-Pero Hinata la cosas no son como piensas.
–Sasuke te vi en tu oficina, a la otra te más cuidado de verificar entre tus calenturas que la puerta este cerrada.
-¿Me viste?- decia tan palido como fantasma.
-¿Hasta cuando pensabas de decirme de tu relación? hasta que me enterara, ¿ ya que hubiera un hijo a caso?- lo rete con la mirada, cuando lo mire hiperventilándose.
-Tengo una hija Hinata.
-¿Qué? -(a llamar al manicomio)-¿Qué?, seguía repitiendo.
Y hasta aquí el capítulo de hoy, espero que sea de su agrado a varios lectores les prometí lemon y aquí está solo fue en una probadita poco a poco irá aumentando el lemon XD. Bueno sin más espero sus comentarios, sugerencias serán muy bien recibidas, díganme que les gustaría ver en la trama o que esperan de ella. Actualizaré a más tardar la semana entrante.
