TDSOTM

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Los personajes y las localizaciones de Despicable Me, Mr. Peabody & Sherman, Meet The Robinson y The Incredibles no me pertenecen (Buu…), le pertenecen a Illumination Entertainment, Dreamworks y Walt Disney Pictures.

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All World Is Watching Us Now

/El Mundo Entero Nos Está Mirando Ahora/

It's A Little Intimidating

/Es Un Poco Intimidante/

But Seems There Is No Way To Calm Now

/Pero Como No Hay Forma De Calmarlo/

Let's Get Them Something Amazing

/Vamos A Darles Algo Asombroso/

Let's Make Them Remember

/Hagamos Que Recuerden/

Using One Word...

/Usando Una Palabra.../

¡Incredible!

/¡Increible!/

Céline Dion ft. Ne-yo

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¿Quién no desearía tener habilidades sobrehumanas? No hay duda de que muchos han deseado tener "superpoderes", imaginándose lo fantástico que sería proteger una ciudad y sus habitantes de los peligros latentes a suceder en la vida cotidiana. Pero todo tiene su otro lado de la moneda, aquel lado oscuro que se ignora al tener estos "poderes". Como lo ha dicho el tío de un buen amigo y vecino; "UN GRAN PODER CONLLEVA UNA GRAN RESPONSABILIDAD".


La joven mujer de largo cabello negro-azulado observó por la ventanilla del avión privado el cielo nocturno. La cabina permanecía oscura debido a la falta de las luces del pasillo, con tan solo algunas luces tenues el pasillo tenía un aspecto sereno y tranquilo. Suspiró cansada, una pequeña sonrisa de cansancio apareció en su rostro.

- Vi, ya duérmete. - Le dijo la cansada y adormecida voz de su hermano menor. - Si, si. En unos momentos. - El rubio abrió uno de sus ojos, su pupila azul claro la observó. - Todo saldrá bien, Violeta. - Ella sonrió a la sinceridad de su hermano. - Gracias, Dashell. - Con esto ambos cerraron los ojos, esperando un nuevo día.


La puerta se abrió, dando la bienvenida a su nuevo hogar. Localizado en un vecindario acogedor y tranquilo, el cual había sido construido para los trabajadores de la nueva empresa donde el padre de familia ahora trabajaba y que se localizaba en Los Angeles, California.

- ¿Que les parece, familia? - Los cuatro integrantes de la familia sonrieron al entrar y admirar lo acogedora y moderna que era. - Es maravillosa Bob. - Su esposa se acercó a él con una gran sonrisa. - Se los dije. - Su hijo más pequeño se acercó a ellos, emocionado. - ¿Podemos ver nuestras habitaciones? - Su padre rio y afirmó a la emoción de su joven hijo.

Su hermano mayor rio, una sonrisa de confiesa y superioridad.

- Espero puedas ganarme esta vez, Jack Jack. - Su hermano menor sonrió y de un salto traspaso el techo gracias a su intangibilidad, dejando a su hermano algo sorprendido por lo ocurrido. - Ya no tiene 5 años, Dash. - El rubio sólo afirmó.

Al medio día la familia ya se encontraba disfrutando de su nuevo hogar tras des empacar las pocas pertenencias que llevaban consigo. El dormitorio de cada miembro de la familia se encontraba en el segundo piso, mientras que la sala, comedor y cocina se encontraban en el primer piso. La casa lujosa, cómoda y de una sencilla estructura, era perfecta para la familia de 5 miembros. Era lo suficientemente grande para que cada uno de ellos tuviera una buena porción de habitación además de tener sus propios baños.

- Esta casa es perfecta. - El hijo mediano bajaba las escaleras hacia la sala con una sonrisa de satisfacción y relajación.

El joven de estatura mediana de un esbelto y buen físico, claro cabello rubio peinado hacia atrás y ojos azul oscuro, vestido con tan solo una playera roja, un pantalón de mezclilla azul y tenis blancos con rojo.

- ¡Dash, Dash! - El menor miembro de la familia bajo las escaleras con rapidez para encontrarse con su hermano mayor. - ¡Tienes que ver mi habitación! ¡Es enorme! - El pequeño sonreía grandemente.

El pequeño llegaba al abdomen de su hermano mayor, a diferencia de su hermano, el pequeño tenía el cabello café claro al igual que su madre y de la misma manera que su hermano, peinado hacia atrás, pero en punta. Subieron de nuevo las escaleras, pasando por un pasillo largo que daba a otra habitación, de la cual no se habían percatado. Al llegar a la puerta la abrieron con un pequeño empujón.

- ... - Los dos se quedaron en silencio al ver lo ENORME de la habitación. - Es más grande que la mía. - Dijo el más pequeño. - Y la mía. - Respondió de igual manera.

¿Que hacen en MI habitación?

- ¡AH! - Los dos dieron un corto salto hacia adelante y en seguida voltear a ver quién se encontraba detrás de ellos. - ¿Y bien? - Ambos se relajaron al momento al ver quien era.

La primogénita de la familia los observaba con una ceja alzada, esperando una respuesta de parte de sus hermanos. A gran diferencia de sus hermanos menores, ella posee largo cabello negro que con el contraste de la luz era un color azulado, piel clara y mejillas rosadas, ojos azules oscuros y su altura era tan solo un poco superior a la de su hermano mediano en tan solo unos cuantos milímetros. Vestía un pantalón de mezclilla negro con una blusa holgada azul eléctrico de mangas largas y holgadas, además de unos convers azules.

- ¡Tu habitación es enorme, Violeta! - Ella tan solo sonrío. - Creí que la mía era la más grande. - Confesó Dash observando la habitación.

Una pequeña sonrisa de victoria se formó en el rostro de su hermana, sin más los tres si dirigieron al primer piso al escuchar la voz de su madre, avisando que el almuerzo estaba listo.


El día pasó rápido, la familia Parr se preparaba para el día siguiente. Ya que sería un nuevo inició en sus vidas, tras tantos intentos de iniciar un hogar, pero a tantos problemas debido a sus dobles vidas y de aquellos que querían destruirlos en todas las formas posibles, la familia no lo había logrado. Y a pesar de haber destruido y ganado una de las más grandes peleas que la familia haya enfrentado, y ganado... hace tan solo unos años aquellos villanos lo habían logrado, destruyendo la reputación de la familia Increíble para al fin colocar los contra la ciudad que al fin los desterró.

- Dash... ¿tienes todo listo para mañana? - Su madre le preguntó. - Si. - Sonrió con confianza y algo presumido.

Su madre negó con una sonrisa a la personalidad de su hijo. Su madre de cabello castaño rojizo llegando a sus hombros sujeto con una diadema y con un fleco de lado, de ojos café y de una delgada complexión además de unas caderas anchas. Vestía una blusa amarilla con mangas que llegaban antes de sus codos, un pantalón de vestir blanco y unos zapatos de tela cafés de tela de lona.

- Helen, ¿no crees que Dash ya está listo para su primer trabajo? - Su padre lo volteó a ver para guiñarle un ojo, haciendo sonreír a Dash. - A veces lo dudo, Bob. - La sonrisa de su esposo y de su hijo desaparecieron al instante y la cara de sorpresa hizo reír a su hijo más joven.

En seguida todos comenzaron a reír.

- Estoy orgullosa de ti, Dash. - Su madre le sonrió con amor. - ESTAMOS orgullosos de ti, Dash. - Dash sonrió aún más a las palabras de su padre.

La conversación continuó, Dash les contó de su nuevo trabajo el cual había sido asignado para proteger a un reconocido genio en muchas ramas de la ciencia y el arte. Claro que su cubierta sería de chofer, siendo el transporte principal durante su estadía en la ciudad.

- Escuché que se trataría del Sr. Peabody. - Dijo Violeta al mirarlo, esperando su respuesta a los rumores. - Él mismo. - Si que sería un nuevo comienzo.

El resto del día pasó, tranquilo y con algunos detalles a los que la familia tendría que acostumbrarse. Pronto la noche llegaría y con ella las luces de aquel hogar se apagarían.


Poco antes del amanecer, la familia se encontraba ya despierta y lista para el nuevo día. El padre de familia al igual que la familia entera, se habían duchado y vestido para sus nuevos trabajos. Bob Parr se encontraba arreglando su corbata, vestía el uniforme de seguridad de las Industrias Robinson el cual era de un color y diseño diferente a los demás ya que él era el nuevo jefe de seguridad.

- El color te queda muy bien, Bob. - Le dijo tomándolo de la corbata, para acercarlo a ella. -Bueno, gracias. - Bob rodeó un brazo en la cintura de su esposa haciéndola reír, contagiándolo mientras se acercaba para darle un beso en los labios.

Ambos se separaron y Bob siguió a su esposa, Helen. Ambos bajaron a la cocina donde Jack-Jack se encontraba comiendo cereal. Hoy era su primer día de escuela en un nuevo colegio, el cual fue fundado por la misma familia Robinson.

- ¿Estás listo, Jack-Jack? - Su pequeño hijo afirmó entusiasmado.

Bien peinado hacia atrás, pero en punta, vistiendo una playera amarilla clara con mangas cortas negras, pantalón de mezclilla azul con un cinturón negro y unos Nike negros con detalles amarillos en la suela, cintas, en el interior y el logo. Helen camino a la sala para llamar desde las escaleras a sus hijos mayores.

- ¡Vi! ¡Dash! ¡El desayuno está listo! - Dicho esto volvió a la cocina donde Bob ya tenía en sus manos una taza de café. - ¿Están listos? - Antes que Helen contestara, su hija lo hizo. - Casi. - Respondió refiriéndose a Dash aún no bajaba. - Si que se está tomando su tiempo. - Dijo Violeta al tomar asiento y agradecerle a su madre en cuanto le colocó el desayuno frente a ella.

La familia comenzó a comer y en ese momento Dash llegó tomando asiento en la silla a un lado de Jack-Jack. Los demás lo vieron en una mezcla de sorpresa y extrañeza ya que era MUY extraño ver a Dash de traje.

- Eh. ¿Que tal? - Sonrió a la atención que recibía.

Vestía una camisa blanca por debajo de un saco negro y una corbata roja, pantalones y zapatos negros, además de un gorro de chófer que coloco en la mesa y era igual al color de su traje.

- Apenas te reconozco, Dash. - Le sonrió su madre, mirando con detalle a Dash. - Me veo bien, ¿no es así? - Su padre afirmó, sin alagarlo ya que conocía muy bien la actitud de su hijo.

Violeta solo negó y Jack-Jack trato de no reír a la escena.


Del nuevo hogar de la familia Parr, dos automóviles salieron de la cochera. El primero era un pequeño, elegante y deportivo automóvil rojo, para ser precisos, se trataba de un Chevrolet Spark GT 2013. Desde el asiento delantero del conductor se observaba a Dash con una sonrisa plasmada en su rostro. Dentro del coche, Dash se despidió de su madre para entonces diriguirse a por su nuevo trabajo. El siguiente vehículo era imponente y elegante, de un negro algo intimidante, hablamos de un Jeep Gran Cherokee Altitud 2013. El automóvil se detuvo a la orilla de la casa donde Helen se acercó a la ventanilla del conductor, la ventanilla bajo para revelar a Bob con unas gafas oscuras y una gran sonrisa.

- Tengan cuidado. - Le sonrió a Bob y a Violeta que se encontraba en el asiento del copiloto. - No te preocupes, le echare un ojo a tú esposo. - Bob solo rio a lo dicho por su hija y beso a Helen que se acercó. - Te extrañare. - Violeta negó y se reclinó en su asiento.

Tras ello Bob piso el acelerador para dar marcha a su destino. El transcurso fue tranquilo y el tráfico era tolerable en esa ciudad con sus largas y grandes autopistas. Durante este tiempo Violeta observaba la información de la familia que vigilarían y protegerían durante un tiempo indefinido, además de algunos papeles para entregar en su nuevo empleo gracias a la ayuda de Mirage.

- Si que es grande la familia Robinson. - Comentó Violeta y Bob afirmó. - Si que lo es. Por ello debemos ser muy cuidadosos y estar siempre alerta. - Ahora violeta afirmó, después de todo los años no pasan desperdiciados para una joven Super.

Pronto llegaron al aeropuerto y Bob condujo hasta la entrada de la zona privada para Jets corporativos. Bob desabrochó su cinturón de seguridad y entonces giro a ver a Violeta que también desabrochó su cinturón.

- Espera aquí. Les daré la bienvenida y entonces los escoltáremos a su destino. - Con esto dicho, Bob abrió la puerta y salió del automóvil.

Violeta suspiró y acomodó el espejo retrovisor para así ver a su padre caminar hacía la pista de aterrizaje. En poco un Jet aterrizo y en él se veía el logo de las industrias Robinson, una R amarilla con una R mayúscula dentro de un círculo rojo con tres líneas grises a cada lado. Pronto la puerta del Jet se abrió descendiendo para volverse una escalera por la cual el Sr. Robinson bajaría primero tras ser bienvenido por su Bob. Tras él siguió descendiendo cada uno de los miembros de la familia.

- Franny Robinson. Esposa. - Violeta comenzó a mencionar a cada miembro que salía del Jet. -Bud Robinson, padre. Lucille Robinson, madre. - Violeta observó a los dos ancianos ser ayudados por Cornelius y Bob para bajar del Jet.

Violeta sonrió al ver la peculiaridad en que el padre Cornelius vestía, ya que su atuendo completo se encontraba al revés. Y al parecer detrás de su cabeza afeitada se había dibujado una cara sonriente. Si, era muy inusual ver a alguien vestido así.

- Wilbur Robinson, hijo. - Violeta lo observó detenidamente al joven.

Era de buen ver, Violeta no lo negaría. Además del hecho que le sorprendió conocer que a tan joven edad él podía tomar el control de la empresa de su padre. El expediente que le fue entregado con la más completa información del más joven de la familia, era sobresaliente por los logros y problemas en que el heredero Robinson ha logrado. Violeta dejó aún lado la información del más joven de la familia y volvió a enfocarse en cuanto dos hombres salieron del Jet ambos eran altos, pero uno más que otro el cual tenía una muy buena forma teniendo unos músculos como el de un superhéroe.

- Gaston y Art Robinson, cuñados. - La edad entre ambos no diferenciaba mucho y sus trabajos eran completamente diferentes, siendo hermanos era algo inusual.

Gaston trabaja dentro de las Industrias Robinson en el área de producción y prueba, supervisando todos los proyectos y productos de la empresa. Mientras que Art, aunque uno podría creer que él fuese deportista pero no, ya que él es el dueño de una cadena de pizzas a domicilió. Siendo la primera cadena que hace envíos de pizza no solo en tierra sino también en aire e incluso agua.

- Joe Robinson y Billie Robinson, tío y tía. - Violeta observó por el espejo a un hombre de conexión algo ancha y bonachón, a su lado su esposa quien con una gran sonrisa lo tomaba del brazo.

Violeta tomo el expediente de ambos de entre todos los de la familia. Joe y Billie se habían casado jovenes, y con el tiempo Joe tuvo un problema de obesidad mórbida a tal grado que solo podía moverse en una silla especial. Y aún con todo lo sucedido, Billie permaneció a su lado ayudándolo en esa etapa y con arduo trabajo, Joe logró bajar una gran cantidad de kilos hasta tener el físico de hoy en día.

- Ese es un claro ejemplo de amor. - Dijo Violeta con una pequeña sonrisa.

Billie trabaja como maquinista, y una de las mejores del mundo debido a que su carrera comenzó con tan solo proyectos de trenes a escala que poco a poco y con ayuda de su sobrino Cornelius sus trenes se volvieron realidad convirtiéndose de los mejores trenes de alta calidad del mundo.

- Fritz Robinson y Petunia Robinson, tío y tía. - Al contrario de la anterior pareja de casados, está pareja era en verdad extraña y con tan solo verlos te cuestionarías si de verdad están casados. - Pobre hombre. - Pensó en voz alta Violeta.

La esposa era gruñona y de muy mal humor, a comparación de su esposo que tenía un carácter totalmente tranquilo y calmado, volviéndolo en alguien totalmente sumiso al temperamento de su esposa.

- Al parecer son todos los integrantes de la familia. - Violeta cerró los expedientes y los colocó de vuelta dentro de un maletín delgado que colocó dentro de la guantera.

Ahora con solo esperar a su padre, Violeta suspiro y encendió la radio, solo estática se escuchó de ella. Violeta buscó alguna estación sin ningún resultado, pero antes de apagar la radió logró escuchar algo entré la estática.

...SHSHSHSHSHSH-ESTAN-SHSHSHSHSHSH-AQUI-SHSHSHSHSHSH...

Extrañada Violeta trató de escuchar algo más, moviéndose de transmisión a transmisión, sin encontrar si aquellas palabras volvían a ser repetidas en cualquier otra frecuencia. Observó de nuevo por el espejo retrovisor, la familia ya se encontraba dentro de la limusina lista para llegar a su siguiente destinó.

- Algo no está bien. - Susurró Violeta para sí misma antes que su padre subiera al automóvil con ella.

Su presentimiento se hizo presenté al sonido de una explosión.

¡BOOOM!

La fuerza de la explosión hizo temblar el suelo, Violeta observó hacía atrás para ver la limusina destruida tan sólo de la parte frontal gracias al reforzamiento con la que fue creada. Ambos, padre e hija entraron en acción, Bob corrió a la limusina seguida enseguida por el demás cuerpo de seguridad presente. Violeta salió del automóvil sin llamar la atención, y entonces lo vio...

- Un helicóptero armado. - Se escabulló detrás del automóvil de su padre para así llevar su mano derecha al pendiente sujetó a su oreja izquierda.

La vestimenta de Violeta cambió al instante, reemplazada por su vestimenta de Super... Invisible Girl. Su ceño se frunció en alerta y concentración debajo de su antifaz, su cuerpo desapareció y sin perder tiempo corrió hacia la familia que corría de vuelta al avión.

¡BOOM!

Otro misil fue lanzado a la limusina, ahora en la parte trasera causando que explotara el tanque de gasolina. La familia cayó al suelo, asustados y desorientados a debido a la explosión. El cuerpo de seguridad disparó al helicóptero para herir al piloto quién para evadir los disparos giro rápidamente, liberando un misil hacía la familia en el proceso. Violeta corrió.

- ¡Noo! - Bob gritó antes que el misil llegara a la familia.

¡BOOM!

El cuerpo de seguridad alzo sus brazos para cubrirse de la explosión. Bob bajó los brazos para observar algo que le brindo una minúscula sonrisa de alivio. Un campo de energía púrpura protegía a la familia y una figura femenina se encontraba dentro con ellos.

- ¿Están todos bien? - Preguntó Violeta al hacerse visible nuevamente.

Observó a cada uno de ellos que la veían en una mezcla de sorpresa, confusión y alivio.

- ¿Quién eres, jovencita? - Violeta observó a Lucille que tenía una sonrisa de agradecimiento a pesa de aún verse algo asustada.

Violeta volteó a verlos con una sonrisa que les trataba de decir que ahora estaban a salvo y que no les harían daño, y cómo prueba de ello respondió a la pregunta con calma.

- Invisible Girl. - En ese preciso momento su mirada se cruzó con el heredero de la familia Robinson que la miraba completamente en asombro. - Muchas gracias. - Hablo Cornelius que se había recuperado, la voz del inventor tomó la atención de Invisible Girl que al instante dejó de observar a Wilbur.

Cornelius se puso de pie ayudando entonces a su esposa y a sus padres mientras los demás miembros hacían lo mismo, aunque aún aturdidos por la explosión.

- Permanezca en calma, aún no ha terminado. - Invisible Girl disipó el campo de energía, el humo que quedaba de la explosión los envolvió e Invisible Girl entró en acción.

El cuerpo de seguridad se encontraba sorprendidos por la joven, pero debieron hacerlo a un lado ya que el helicóptero amenazaba con acercarse de nuevo. Y así lo hizo, volando directamente hacía la familia nuevamente.

- Aún le queda un misil. - Invisible Girl se dijo a sí misma al correr hacía el helicóptero y al verla disparó, ráfagas de balas de ametralladoras se acercaron a ella que desapareció en el aire.

Las balas solo se impactaron contra el suelo de la autopista de aterrizaje, el piloto totalmente confuso y sorprendido siguió su camino. Bueno, o al menos eso era lo que él creía.

- ¡¿Que está pasando?! - Gritó el piloto.

Todos los presentes quedaron con la boca abierta.

- Es impresionante. - Murmuró Cornelius a lo que veía.

El helicóptero fue atrapado en un campo de energía igual al que los había protegido, las hélices no tenían el suficiente espacio para girar y se quedaron atascadas al pequeño estrecho del campo de energía.

- ¡Muevete! - Exclamó el pilotó moviendo la palanca de mando.

Invisible Girl se hizo visible, su mano extendida en la dirección del helicóptero. Y con un sólo movimiento hacia abajo el helicóptero cayó al suelo dentro de la esfera de campo de energía, el pilotó gritó a todo pulmón completamente aterrado. El helicóptero golpeó el suelo y dentro el pilotó rebotó por la fuerza y su cinturón se desabrochó, saliendo por la puerta que se abrió también por el impacto.

- ¡Uff! - Cayó en el campo de energía. - Ahh... - Gimió de dolor por la caída, tratando de levantarse.

¡CRACK!

Se levantó al instante, volteándolo a ver el helicóptero. Las hélices se doblaron a la presión del campo de energía que comenzó a encogerse y el pánico invadió al pilotó que golpeó el campo de energía en un intentó débil de salir de él.

- ¡Sáquenme de aquí! - Gritó desesperado.

El campo de energía desapareció dejando caer al suelo al helicóptero ahora inservible y al aterrado piloto que fue detenido por el cuerpo de seguridad. Invisible Girl se dio la vuelta para retirarse.

- Espera. - Invisible Girl se dio la vuelta para ver a Cornelius Robinson con una gran sonrisa de gratitud. - Muchas gracias por lo que hiciste, salvaste a mí familia y por eso te estaré agradecido toda mi vida. - Invisible Girl observó a los demás que le sonreían de igual manera.

Invisible Girl les sonrió de vuelta y afirmó.

- Bueno, por ello existimos señor. - Se dio la vuelta de nuevo y desapareció, dejando a la familia asombrada. - Señor Robinson, por favor síganos. Lo lleváremos junto con su familia en nuestros vehículos. - Habló Bob que se acercó a Cornelius quién afirmó teniendo aún una sonrisa de asombro.

La familia en seguida fue transportada a su destinó al subir a los vehículos del cuerpo de seguridad. En cuánto cada uno de los automóviles salió del aeropuerto Invisible Girl volvió a hacerse visible, una sonrisa de satisfacción en su rostro.

- Fue más sencillo de lo que esperaba. - Se dijo a sí misma antes de sujetar de nuevo su pendiente, volviendo a su ropa formal. - Tengo que llegar antes que ellos. - Un campo de energía se formó, elevándose y llevando a Violeta dentro de él.

Violeta se volvió invisible gracias a la nueva marca de ropa que vestía, proveniente del nuevo catálogo para Supers de Edna Mode que cambiaba de moléculas al igual que su usuario. ¿Y que no se podría esperar de la carismática y temperamental diseñadora?


De vuelta al hogar de los Parr, Helen levantó el plató de su hijo más joven quién término su desayuno.

- Ya es hora de irnos Jack-Jack, ve por tu mochila mientras lavo esto. - El pequeño afirmó y fue a su habitación por su mochila.

Subió a su habitación y tomó la mochila de su cama para volver a la cocina con su madre que colocó el último traste en su lugar.

- ¿Listo? - Helen le preguntó con una sonrisa a su joven hijo de 12 años que saltó con una sonrisa, respondiéndole entusiasmado. - ¡SI! - Jack-Jack exclamo muy contento.

Ambos salieron de la casa y entraron a la cochera donde Helen sonrió a su automóvil, el empleó de su esposo si que fue una gran alegría y alivió tras todo lo que vivieron. A unos pasos de ella observo su automóvil, un Honda Element 2003 naranja esperando ser manejado en la ciudad. Madre e hijo subieron al automóvil, salieron de casa para tomar caminó hacía la nueva escuela de Jack-Jack. El camino no fue largo y el pequeño Super sonreía de oreja a oreja, entusiasmado por su primer día en su nueva escuela. Helen sonreía a lo entusiasmado que se encontraba su pequeño hijo.

- Mamá, ¿crees que haga muchos amigos?, ¿mi maestra será bonita?, ¿y sí no le agrado a mis compañeros? - Helen frunció por un momento a la última pregunta del pequeño, pero sonrió como solo una madre lo haría a las dudas negativas de su pequeño, con una inmensa calidez y y confianza. -Eres un niño encantador, Jack-Jack y no dudo que le agrades a todos tus compañeros. - El pequeño Jack sonrió durante todo el viaje.

Pronto su escuela se observó a la distancia, el Colegió Robinson y pronto llegaron al portón para seguir hasta llegar a la puerta principal del colegió. En la puerta una mujer de una pálida cabellera rubia, Helen salió del automóvil y saludó a la mujer con una sonrisa y un abrazo de amistad.

- Mirage. Cuanto tiempo. - Ambas se separaron. - Bastante diría yo. - Le respondió Mirage con una sonrisa y bajó la mirada para ver a Jack-Jack que la saludó con una sonrisa. - Hola Jack-Jack. - El pequeño sonrió y se acercó para abrazar a Mirage que se hinco un poco para regresar el abrazo. - Hola tía Mirage. - Ella sonrió.

El pequeño no cambiaba, desde muy joven la comenzó a llamar y a ver como una tía con las visitas que ella les daba. Y a pesar de todo él la consideraba como su familia, como su tía.

- Vaya, vaya... cómo has crecido, todo un joven de 12 años sí no me equivoco. - Jack-Jack afirmó. - Bien jovencito, será mejor que entren para que conozcan a la directora. - Mirage se dio la vuelta para entrar al colegió seguida por Helen y Jack-Jack.

Dentro caminaron hasta llegar a la dirección en la que entró Mirage, Helen y Jack-Jack. Dentro vieron a unos pequeños, cuatro niñas y un niño sentados mientras esperaban a la directora y que voltearon a ver a quiénes habían entrado a la dirección.

- Jack-Jack, ¿podrías esperar aquí? - El pequeño afirmó. - Acompáñame. - Mirage le indicó a Helen que la siguió para que entraran a la oficina de la directora.

Jack-Jack les sonrió a los demás estudiantes que lo habían volteado a ver, alzó su mano para saludar al mismo tiempo que se acercaba a ellos.

- ¡Hola! - Exclamó contento a los demás. - ¡Hola! - Los demás lo saludaron de vuelta.

La mayor entré el grupo de cinco le sonrió, Jack-Jack ahora se sentía seguro y se detuvo al llegar frente a ellos.

- Mi nombré es Margo Gru y éstas son mis hermanas... - La castaña de anteojos alzó su brazo señalando a sus hermanas. - Edith y Agnes Gru. - La rubia con gorro rosa sonrió un poco y la pequeña morena sonrió de oreja a oreja.

El único niño en el pequeño grupo saludó a Jack-Jack, el pelirrojo con anteojos sonrió alegremente.

- Mi nombré es Sherman Peabody y ella es Penny Peterson, es un gusto conocerte, eh... - Jack-Jack sonrió de nuevo y afirmó. - Mi nombre es John Jackson Parr. - El rubio sonrió aún más y con orgullo al decir su nombré.

Todos rieron un poco a la posé y carisma del joven rubio.

¡Éste será un año INCREÍBLE!

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Hola, ¿cómo están?

Lamentó haber tardado tanto, muchas cosas han pasado y algunas han sido muy dolorosas respectó a mí familia, gracias a Dios no ha sido el fallecimiento de algún ser querido.

De verdad, perdonen mi ausencia en mis Fics. Serán actualizados lo más rápido posible... Y de vuelta con el Fic, ¡ta-da!

La familia Parr entra en acción, esperó todos hayan visto los increíbles. ;) ¡Y les tengo buenas noticias porque Pixar esta trabajando en la secuela! ¡YAY!

¡Ya han llegado tres nuevos estudiantes, falta uno! Veamos quien sera el nuevo alumno o la nueva alumna, empiecen sus apuestas. ¡Adivinen de que película animada es! ;3

No olviden dejar su Comentario, es un gusto volver y esperó ver pronto su opinión sobré este Capítulo. ¡Gracias por seguir al pendiente, hasta pronto!

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