Ahora si me pase, perdón por la demora, pero no he tenido tiempo para subir el capitulo, una enorme disculpa, para compensarlos toca doble capitulo jiji, espero y sean de su agrado

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Un mismo destino

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Declaración: los personajes de esta historia no me pertenecen, le pertenecen a Kishimoto-san, yo solo los tome para mis ideas bizarras jijiji

-diálogos-

"pensamientos"

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Capitulo 4. Entrenamiento

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Naruto se encontraba mirando a través de la ventana del autobús en el que viajaban, se podía apreciar las enormes montañas que rodeaban el camino, estaban repletos de frondosos árboles. Era un hermoso día con un cielo azul despejado y el sol brillaba con todo su esplendor. Naruto miro el asiento que se encontraba a su lado, donde se encontraba Hinata leyendo un libro, la miro por unos monitos para después regresar su vista al camino esperando ver el lugar a donde se dirigía.

Ya había transcurrido una semana desde que hirieron a Naruto, su herida sano completamente, esto sorprendió a el rubio ya que la herida era muy profunda y supuso que tardaría por lo menos un mes en sanar, Hinata le explico que sano rápidamente debido a el poder de la reliquia que ya hacía en su interior. Una vez recuperado, Hinata le informo que partirían de viaja a las afueras de la ciudad para comenzar con el entrenamiento.

Y ahí estaba, montado sobre el autobús rumbo a un sitio desconocido junto a Hinata como su guardiana y entrenadora personal, aun que la idea de estar junto a la oji perla no le resultaba para nada desagradable, no savia en que iba a consistir el entrenamiento, y eso si que le preocupaba.

- Llegamos – fue la indicación de Hinata, mientras serraba su libro.

Se levantaron de sus asientos y tomaron sus cosas de la cabina del autobús. Al bajar Naruto se percato que se encontraban en medio del bosque, la única cosa que daba indicios de civilización era la parada del autobús.

-Vamos.

Hinata comenzó a caminar internándose en el bosque, Naruton la siguió. Ya había transcurrido una hora desde que bajaron del autobús, seguían caminando, Hinata miro a ambos lados y prosiguió caminando, Naruto estaba agotado pero no daría muestra de debilidad delante de Hianata, así que siguió caminando. Justo cuando Naruto iba a comentar algo Hinata se debuto de golpe, provocando que Naruto trastabillarla un poco hasta que logro mantener el equilibro.

- Que pasa – pregunto Naruto al ver que se detenían.

- Llegamos – Hinata alzo el brazo para indicarle a Naruto que mirara en esa dirección.

Naruto volteo a ver el lugar que le estaba indicando Hinata. Sus ojos se abrieron sorprendidos por lo que veía, bajando la montaña se podía apreciar una enorme cascada y un riachuelo, a unos cuantos metros de distancia del riachuelo se encontraba una casa con las paredes de madera de un café oscuro y el techo de tejas de color verde, se veía bastante espaciosa.

Hinata comenzó a descender de la montaña tomando rumbo hacia la casa, Naruto la siguió de cercas hasta que estuvieron cerca de la casa, se detuvo por un momento para contemplar el lugar. Hinata se acerco a la puerta de la casa y abrió, para después introducirse en ella, al ver que Naruto no la seguía se detuvo en la entrada y volteo a verlo.

- No vas a entrar.

Naruto miro a la oji perla y le dedico una enorme sonrisa – ya voy – comenzó a correr a la entrada de la casa. Una vez dentro de la casa se quito los zapatos y a contemplo el interior del lugar.

- Deja tu equipaje ahí – señalando el lugar – en un rato mas vendrán a recogerlo para llevarlo a tu habitación – comenzó a caminar – te mostrare el lugar, sígueme – Hinata se metió en un cuarto que estaba del lado derecho de la entrada – este es el comedor – había una pequeña mesa en el piso y varios cojines alrededor de ella (N/A: las típicas mesitas donde comen los japoneses, esas que no tienen sillas y se sientan en el piso), en las paredes había colgados algunos cuadro muy pintorescos – por esa puerta se llega a la cocina – señalaba una puerta al fondo del cuarto. Salieron del cuarto y se metieron en el que se encontraba del lado izquierdo de la entrada – esta es la sala – en el centro de la sala había una mesa con la base de vidrio y las patas eran de madera, también tenía cojones, pegado a una pared se encontraba un mueble de madera sobre el cual había una enorme televisión. Pero lo que le gusto a Naruto fue que en la habitación había una puerta corrediza del lado opuesto de la entrada, que en ese momento se encontraba abierta, por lo que se podía apreciar afuera la cascada y el riachuelo, dando una hermosa vista del paisaje. Hinata se introdujo en la habitación y abrió otra de las puertas corredizas que estaba del lado derecho de la habitación, esta daba a un enorme pasillo que conectaba el patio interior de la casa con la parte exterior, en donde también se podía apreciar la cascada y el riachuelo afuera. El patio interior de la casa constaba de un pequeño estanque con peses, un enorme árbol y barios arbustos.

Hinata camino hacia la puerta corrediza que se encontraba enfrente de la sala, pasando por el pasillo, abrió la puerta y se introdujo en ella – esta es tu habitación – tenía un armario donde estaba guardado un futon y barias cobijas y una pequeña mesita pegada a la pared – la puerta del fondo conduce a mi habitación – señalando el lugar – las demás habitaciones corresponden a los encargados del lugar - Hinata salió de la habitación, rodearon el pequeño patio interior y se detuvieron en una puerta que quedaba del lado contrario de las habitaciones – este es el baño – tenía una taza de baño, el lavamanos y una enorme tina de baño, al lado de esta se encontraba un regadera de mano y un banquito.

- Iré a pedir que preparen la comida – comenzó a caminar – si quieres descansa un poco, terminando de comer iniciamos el entrenamiento – Hinata se perdió de su vista al entrar en una de las habitaciones.

Naruto se quedo contemplando el interior de la casa, después se dirigió a la habitación que le correspondía, se sorprendió al percatarse de que su equipaje ya estaba ahí. Comenzó a desempacar acomodo sus cosas en el ropero. Había optado por llevar sus libros para estudiar un poco ya que falto muchos días a la escuela y no quería atrasarse, repaso un rato sus notas y leyó unos cuantos libros hasta que lo llamaron para que pasara al comedor ya que la comida estaba lista.

Después de comer Hinata le pidió a Naruto que la acompañara y se dirigieron hacia la cascada.

- Bien, ahora comenzaremos con tu entrenamiento.

Naruto estaba nervioso, miraba impaciente a Hinata.

- Quítate la ropa.

- Que – cuestiono sorprendido por la repentina petición de Hinata.

- Que te quites la ropa – repetía – necesitas quitártela si no quieres mojarla – señalo la cascada – debes llegar hasta la roca que se encuentra en el centro del riachuelo, una vez ahí siéntate y debes concentrarte para poder comunicarte con el espíritu de Kyubi.

- Comunicarme con el espíritu de Kyubi – miraba incrédulo a la chica - las reliquias tienen espíritu.

- Así es – afirmaba – par que puedas tomar el control de la reliquia primero tienes que establecer un lazo con el espíritu de esta, en tu caso con Kyubi, una vez que el lazo sea formado el sello aparecerá en tu cuerpo y así podrás invocar a la reliquia sin problemas.

-¿?.

Hinata suspiro al ver que Naruto no entendía nada de lo que le había explicado.

-Para poder liberar tu reliquia debes hablar primero con el espíritu de esta – comenzó a relatar – esto es importante para que el espíritu de la reliquia te acepte como su portador – comenzó a desabrocharse la blusa.

- Que…que….que estás haciendo – Naruto miraba nervioso como Hinata abría uno a uno los botones de su blusa, mostrando su bien dotado busto – Hi..Hi….Hi…Hinata.

- Una vez que el espíritu de la reliquia te ha aceptado – continuo hablando ignorando al nervioso rubio que la mirava – el sello aparece en tu cuerpo – se retiro por completo la blusa dejando ver el sexy sostén blanco que estaba usando, Naruto la contemplo impactado y muy ruborizado hasta que Hinata giro mostrándole su espalda, se retiro el cabello asiéndolo a un lado de su hombro – cuando el sello se presenta, quiere decir que tienes el control completo sobre la reliquia y podrás invocarla en cualquier momento.

Naruto babeaba al contemplar la espalda de Hinata, su delgada y hermosa espalda, con esa piel tan blanca como la porcelana, se veía tan suave, le dieron ganas de acercarse y comprobar con sus manos si su teoría era cierta, miraba cada centímetro de la espalda de Hinata hasta que su vista contemplo la parte baja, entonces fue cuando noto el tatuaje que tenia Hinata. El tatuaje consistía en una luna en cuarto menguante, rodeada por llamas, en cada punta de las llamas se podía apreciar unas marcas que parecían ser algún tipo de escritura antigua, por lo que Naruto no entendió que decían

- Hinata ese tatuaje.

- Es el sello de mi reliquia – se coloco de nuevo la blusa y voltee a ver a Naruto.

- Entonces tu

- Si también poseo una reliquia – volteo a ver hacia la cascada – es por eso que me encomendaron el enseñarte cómo usar la tuya – regreso la vista a Naruto – debemos empezar con el entrenamiento.

- Pero como me voy a comunicar con el espíritu de Kyubi.

- Solo tienes que serrar tus ojos y concentrarte – señalo la cascada – la cascada te permitirá comunicarte con el espíritu de Kyubi más fácilmente.

Naruto comenzó a desvestirse quedándose solamente con su bóxer, se metió en el riachuelo y nado hasta la roca, una vez ahí se sentó en posición de flor de loto y cerró los ojos.

"concentrarme, concentrarme, no entiendo en que debo concentrarme", la imagen de Hinata sin blusa paso por su mente, ruborizándose ante la imagen en su cabeza "no tengo que olvidar eso, concéntrate, concéntrate".

- No eres más que un pervertido mocoso – se escucho una voz.

- Quien dijo eso – de repente se encontró flotando en un lugar oscuro, intento enfocar algo, pero la oscuridad era tanta que no logro ver nada.

- veo que aun no reconoces mi vos – gruño – soy el espíritu de tu reliquia, Kyubi.

De repente una luz comenzó a llenar todo el lugar. Ahora Naruto se encontraba de pie en un enorme salón rodeado por llamas.

- Donde estoy – mirando a su alrededor. Cuando giro a sus espaldas se encontró frente a un enorme zorro de unos dos metros de altura, que parecía estar en llamas de color entre rojo y anaranjado, exceptuando el pecho que era de color amarillo, tenía unos ojos grandes rojos y la pupila era negra alargada, dándole una mirada felina pero aterradora. En su frente tenía una cristal romboide de color amarillo y de una de sus orejas colgaban tres arracada doradas – tu eres Kyubi – cuestionaba Naruto.

- Así es mocoso – una sonrisa se dibujo en su rostro – has venido para que te brinde mi poder cierto.

- Bueno yo – dudo – si

- Dame una razón para dártelo mocoso – retaba el zorro.

- Una razón – cuestionaba dudoso el rubio.

- Porque quieres mi poder mocoso.

- Yo… - no sabía que responder.

- Cuando tengas la respuesta búscame – terminada la frase comenzó a desaparecer en un remolino de llamas.

Naruto abrió los ojos, estaba sentado sobre la roca en medio del riachuelo, escucho como el agua corría junto a él "porque quiero su poder", se cuestionaba internamente. Giro su cabeza hacia la orilla del riachuelo, vio a Hinata recargada en un árbol con los brazos cruzados y tenía los ojos cerrados "se ve hermosa de esa forma", una sonrisa se dibujo en su rostro al contemplar la imagen de Hinata, de repente ella abrió los ojos, sintió como si lo viera directamente a los ojos a pesar de la distancia, desvió la mirada completamente ruborizado. Naruto se lanzo al agua y se acerco a la orilla, Hinata también se acerco, una vez que salió a la orilla, Hinata le extendió una toalla para que se secara.

- Como te fue – pregunto Hinata cruzándose de brazos – lograste hablar con él.

- Si

Naruto se secaba la cabeza y el cuerpo.

- Te acepto – examinaba con la mirada todo su cuerpo.

Naruto al ver que lo examinaba se ruborizo y se cubrió con la toalla intentando taparse un poco. Hinata lo miro a la cara un tanto extrañada por el comportamiento del rubio.

- Cre….creo…que si – comenzó a caminar hacia donde había dejado su ropa y empezó a vestirse.

- Como que crees – se le acerco – no veo el sello por ningún lado – seguía inspeccionadlo - que paso.

- pues me hiso una pregunta y no pude responderle – se coloco la camisa – me dijo que cuanto tuviera la respuesta lo llamara.

- Ya veo – cruzo una de sus manos en la cintura, mientras que con la otra sostenía su mentón – pues hasta que no te acepte Kyubi no podrás utilizar la reliquia – medito un momento – por lo mientras entrenaremos tu cuerpo.

- Mi cuerpo – ya había terminado de vestirse.

- Así es – comenzó a caminar en dirección a las montañas – necesitas fortalecer tu cuerpo – se detuvo y miro a Naruto – sígueme – continuo la marcha.

Estuvieron caminando un par de kilómetros adentrándose en el bosque, se acercaron a una planicie, Hinata se detuvo y giro para ver a Naruto.

- Para que puedas controlar el poder de tu reliquia, es importante que entrenes tu cuerpo – miraba de arriba abajo al rubio – como ya te había dicho las reliquias son armas poderosas, además de que el portador debe poseer un espíritu fuerte, su cuerpo también debe serlo y así lograra un mayor control sobre la reliquia.

- Bien, que tengo que hacer.

- empezaremos con el calentamiento y depuse una lucha cuerpo a cuerpo.

Naruto realizo una serie de sentadillas, lagartijas y abdominales. "tiene buena condición física, se nota que hace ejercicio", Hinata contemplaba la rutina que seguía Naruto. Después de que Naruto realizara una serie más de ejercicios para el calentamiento Hinata le indico a Naruto que era hora de comenzar con la lucha cuerpo a cuerpo.

- Bien ahora voy a lanzarte una serie de golpes – se coloco en pose de ataque – intenta esquivarlos.

- Si – Naruto se coloco en pose de defensa.

Hinata comenzó a lanzar una serie de golpes y patadas, Naruto por su parte los esquivaba todos sin problemas. Hinata lanzaba todo tipo de ataque, pero Naruto los esquivaba ágilmente.

- Valla eres bueno – Hinata relajo los brazos.

- Gracias – sonreía – tú también eres muy buena.

- Bien, ahora además de defenderte vas a atacarme, entendido.

- Si.

Hinata fue la primera en atacar, Naruto la esquivo y después intento golpearla, pero Hianta lo esquivo agachándose al mismo tiempo que lanzada una patada hacia su cabeza, la cual Naruto esquivo. Hinata retrocedió y se lanzo de nuevo al ataque, dio un par de puñetazos y una patada baja, Naruto las esquivo, dio un salto en el aire e intento darle una patada a Hinata, ella la bloqueo con sus brazos empujando a la vez a Naruto, el callo en el suelo de espalda, Hinata le lanzo un puñetazo en la cara, pero el movió la cabeza por lo que el puño de Hinata se enterró en el suelo, Naruto aprovecho y la tomo por la muñeca enredo sus rodillas alrededor de la cintura de Hinata y rodo sobre ella quedando Hinata boca arriba sobre el piso y Naruto arriba de ella, inmediatamente Naruto sujeto la otra muñeca de Hinata inmovilizándola.

- Te tengo – sonería victorioso.

Los dos respiraban agitados por el esfuerzo. Mirándose fijamente, seguían en la misma pose, sin moverse ninguno de los dos. Naruto se dio cuenta de que tenía su rostro muy cerca del de Hinata, de repente se encontró mirando los labios de la oji perla y trago saliva.

- Vas a quedarte todo el día sobre mí – Hinata rompió el silencio.

- Lo…lo siento – se levanto de un salto y le extendió la mano para ayudarla a levantarse.

Hinata tomo su mano y el tiro con fuerza, una vez los dos de pie sus miradas chocaron de nuevo. Naruto se perdió en esa mirada aperlada que tanto le gustaba, Hinata por su parte no entendía por qué no podía dejar de ver ese par de océanos azules que eran los ojos de Naruto, por alguna extraña razón comenzaba a gustarle mirarlos. Tan entretenidos estaba que no se dieron cuenta que aun seguían tomados de la mano.

- Espero no interrumpir a los tortolitos – se dejo oír una voz – me pregunto qué diría mi señor al verla de esta forma hime-san.

Hinata busco de donde provenía la voz, topándose con una mujer peli roja en la copa de uno de los arboles no muy lejos de donde se encontraban, Naruto también vio a la chica.

- Quien eres – pregunto Naruto un poco molesto de que los interrumpieran.

- Me llamo Hiromi – descendió de un salto del árbol – tu novio es muy apuesto hime-san – miraba de arriba abajo a Naruto – lástima que deba matarlo.

Hinata soltó la mano de Naruto y se coloco frente a él.

- Naruto recuerdas como regresar a la casa – cuestionaba Hinata sin dejar de mirar a la peli roja.

- Si porque – la miraba confundido.

- Necesito que regreses mientras me encargo de ella.

- No te voy a abandonar –contesto molesto.

- Aun no posees tu reliquia, no puedes pelear en esas condiciones.

- Pero …

- No discutas – lo interrumpió – as lo que te digo.

Naruto dudo por un momento, pero entendió que si se quedaba solo le estorbaría a Hinata, apretó sus puños por la impotencia y sin más comenzó a correr en dirección de la casa.

- Temo que no puedo permitirlo.

Naruto iba corriendo cuando unas raíces salieron del piso enredándose en su cuerpo aprisionándolo de los pies, las manos y la cintura, Naruto intento forcejear para liberarse, peo sus esfuerzos fueron en vano.

- NARUTO – grito alarmada Hinata al verlo capturado. Intento ir a liberarlo pero la peli roja se interpuso en su camino.

- Quieta ahí hime-san – una sonrisa burlona se dibujo en su rostro.

- Libéralo – ordeno Hinata.

- Lo siento pero tu noviecito se quedara así por un rato – se cruzo de manos – así me ahorro la molestia de tener que ir a buscarlo depuse de terminar con tigo HI-ME-SAN.

Hinata le lanza una mirada acecina a la peli roja, esta solo sonreía y comenzó a caminar alrededor de Hianta. Sin previo aviso Hiromi se lanzo contra Hinata, propinándole un fuerte puñetazo que Hinata bloque con sus brazos, pero fue lanzada con fuerza unos metros.

- HINATA – grito Naruto al ver cómo era atacada.

Hinata aun sostenía la pose defensiva que avía utilizado para defenderse, deslizo sus brazos a los costados y de sus manos comenzaron a salir una luz brillante que posterior mente se convirtieran en dos finas estacas de cristal. Su mirada era fría y penetrante.

- Cero que hime-san se ha enojado – sonreía – veamos de lo que eres capaz.

Hinata se lanzo sobre la peli roja ondeando hábilmente las semi espadas que tenía en las manos intentando cortar a la peli roja, pero esta era muy ágil y logro esquivarla. Hinata retrocedió unos metros, al ver que sus ataques no funcionaban replanteo su estrategia, cerró los ojos y se concentro. Hirome aprovecho la distracción de Hinata y se lanzo contra ella, Hinata abrió los ojos y lanzo una de las estacas de su mano contra Hiromi pero esta logro esquivarla girando hacia la derecha, Hinata de un movimiento muy veloz se coloco al lado de Hiromi y ataco con la otra estaca haciéndole un corte en el hombro a Hiromi, esta retrocedió y miro su herida.

- Maldita – miro a Hinata con odio.

- Ahora quien es la molesta – sonreía.

El viento comenzó a soplar, un círculo a los pies de Hiromi comenzó a formarse con barios símbolos luminosos, el brazo derecho de Hiromi comenzó a deformarse y a tomar la forma de una guadaña. Se lanzo inmediatamente en contra de Hinata intentando partirla a la mitad, pero Hinata salto evitando el ataque, se poyo en el brazo de la peli roja y lanzo una fuerte patada en el rostro de la peli roja mandándola a volar y que terminara golpeándose fuertemente contra un árbol.

Hinata aterrizo de pie sobre el piso y miro a Hirome que se tambaleaba al intentar levantarse. Comenzó a acercarse para darle en golpe final a la peli roja, pero sintió como era sujetada por la cintura y tirada al suelo.

- Pero que…- miro su cintura y vio como era sujetada por unas cadenas, inmediatamente intento romperlas con la estaca de cristal que aun sostenía en la mano pero más cadenas salieron del suelo aprisionando sus manos y pies, dejándola inmóvil en el suelo.

- Valla Hiromi si que te están dando una paliza – Hinata vio como una chica peli roja de cabello corto aparecía frente a ella dándole la espalda – si que das lastima.

- Cállate Hironi – miro a la recién llegada –además que haces aquí te dije que no intervinieras.

- Bueno no puedo quedarme de brazos cruzados mientras le dan una paliza a mi hermana – giro para mirar a Hinata – bueno acabemos con esto.

- No intervengas Hironi esta pelea es mi.

- La verdad es que ya me fastidie de solo mirar – su brazo comenzó a convertirse en una especie de bazuca y apunto directo sobre Hinata.

- DETENTE – grito Naruto al ver como apuntaba en dirección de Hinata.

- No te preocupes – miro al rubio - en cuanto acabe con ella tú serás el siguiente – regreso su vista a Hinata – solo te dolerá un momento – una luz comenzó a emerger de la boca del arma lista para disparar.

- HINATA – grito desesperado Naruto al ver que Hinata estaba en peligro – maldición – forcejeaba con las ataduras que había en su cuerpo – maldición, HINATA.

Hironi sonrio de forma arrogante y disparo directo sobre Hianta. Una fuerte corriente de aire comenzó a emerger de donde se encontraba Hinata, Hironi fue lanzada por el aire cayendo al suelo con fuerza.

Naruto cerró los ojos un momento por el aire que golpeaba su rostro, al abrirlos y dirigir su vista en donde se encontraba Hinata miro impactado la escena. Una enorme bestia con la forma de un lobo estaba parada justo al lado de Hinata, era de color negro, excepto parte de su pecho y cara, tenía unos ojos blancos y una jema en forma de rombo azul en su frente, de su cuello colgaba un collar de oro con tiras y de su pata trasera izquierda una pulseras de oro (N/A: soy mala describiendo así que si quieren ver la imagen está en mi perfil al final).

El animal volteo a ver a Hinata que seguía tendida en el piso, con las cadenas sujetándola, abrió el hocicó y tomo las cadenas destruyéndolas de un tirón. Hinata se incorporo y acaricio la cabeza del animal.

- Así que tuviste que llamar a tu reliquia para que te salvara – Hironi se incorporo del piso – entonces tendré que ponerme seria – miro a su hermana que ya estaba de pie - Hiromi es hora de actuar.

Las dos peli rojas se colocaron una a cada lado de Hinata, dejo de acariciar al animal y miro de reojo a las hermanas.

- Es hora de trabajar – miro al lobo – yo soy tu portadora, preséntate ante mi BYAKUYAN – el lobo lanzo un enorme aullido al cielo, de repente un torbellino encerró a Hinata, para después dispersarse. Hinata seguida de pie pero ahora en su mano derecha se podía apreciar una espada completamente blanca desde la empuñadura hasta la hoja, un zafiros incrustado entre la empuñadura y la hoja era lo que resaltaba en la espada en ambas caras.

Ambas peli rojas se lanzaron contra Hinata, pero ella desapareció de su vista. Detuvieron su ataque.

- Donde esta – pregunto Hiromi buscado en todas direcciones.

- Justo aquí – Hinata apareció a la espalda de Hiromi alzando rápidamente el brazo en donde sostenía su espada, propinándole un enorme corte en la espalda. Hiromi cayó al suelo desangrándose por la herida.

- HIROMI – Hironi corrió hacia donde estaban Hinata y Hiromi, pero fue interceptada por Hinata, la cual clavo su espada en el vientre de Hironi. Hinata dio un salto hacia atrás y el cuerpo sin vida de Hironi callo tendido sobre el piso, observo como los cuerpos de las dos peli rojas comenzaban a desvanecerse, después posos su vista en su espada.

- Lamento que hayas tenido que salir pos esto – su espada comenzó a desaparecer de su mano. Una vez que la reliquia desapareció por completo, poso su vista en donde se encontraba Naruto, las ataduras que lo aprisionaban desaparecieron dejándolo libre.

- Te encuentras bien – pregunto el rubio acercados corriendo al lado de Hinata.

- Si – miro alrededor, ya no había rastro de las dos chicas – creo que dejaremos por hoy el entrenamiento, regresemos.

Naruto la tomo entre sus brazos y la cargo, Hinata lo miro sorprendida ante el acto de rubio.

- Pero que haces – un pequeño rubor aprecia en sus mejillas.

- Bueno debes estar cansada – le dedico su típica sonrisa zorruna – además –cambio su rostro a uno más serio – es lo mínimo que puedo hacer.

Hinata no dijo nada, se acomodo en sus brazos y Naruto comenzó a caminar de regreso a la casa. El día continuo sin contratiempos, después de cenar cada uno se retiro a descansar a sus habitaciones. Naruto se recostó en su futon con los brazos detrás de su nuca, repaso los hechos del día y se reprendió internamente por haber sido un inútil y no haber podido ayudar a Hinata, aunque ella logro vencer a las chicas, hubiera sido más rápido si él tuviera el poder de su reliquia.

- Soy un inútil – se recostó de lado y miro en dirección a la puerta que conectaba su habitación con la de Hinata – quiero poder protegerla – susurro – no quiero ser una carga – después de un rato se quedo profundamente dormido, con un solo pensamiento en mente, volverse fuerte para poder proteger a Hinata.

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Continuara….

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Quiero hacer una aclaración sobre el tema de las reliquias, todas las reliquias son armas muy poderosas, no hay una que sea más poderosa que la otra específicamente. Lo que va a hacer que varia el poder de la reliquia es el portador de esta, esto es, la fuerza de voluntad que tenga y su determinación. Hago esta aclaración por los sucesos que acontecerán en los siguientes capítulos.

Sin más por el momento me despido

Disfruten el siguiente capítulo.

Nos leemos pronto

chao