Por favor no me maten, sé que me tarde demasiado pero se los juro que todo tiene una explicación: estuve muy distraída la semana pasada por culpa de unos problemas personales y ni siquiera tenía idea de qué escribir, aparte me fui de vacaciones y no me pude llevar mi computadora y la última excusa son mis amigos, pues créanme que son una gran distracción y mala influencia para mí xD. Perdóneme por favor, les prometo que no me volveré a tardar en subir la continuación.
~Hammi Yang~
En el departamento de Hinata y TenTen…
Hinata les había preparado un gran banquete a sus amigos, ella estaba completamente feliz de que todo volvía a ser como antes.
-Vaya Hinata, esto está realmente delicioso, extrañe tanto tu comida, podría acostumbrarme a comer esto de por vida.-
-Kiba tiene razón, tu comida es deliciosa, hasta a mis insectos les gusta.- Dijo Shino.
-Gracias, yo lo que extrañe fue verlos comer; aunque no es necesario que me quieran hacer sentir bien con sus halagos.-
-No son halagos Hinata, simplemente te estamos diciendo la verdad, ¿verdad que si Shino?-
-Así es, siempre te dijimos que tu comida era sumamente deliciosa, incluso podría jurar que es la mejor comida que he probado en mi vida.-
-Yo también podría jurarlo, en verdad Hinata, cocinas deliciosamente rico.- Dijo Kiba.
~Son tan tiernos, no sé cómo pude perderme 3 años de su compañía.~ -Gracias chicos, no sé qué sería de mí sin su amistad y sin sus halagos.- Sonrió tiernamente al ver que sus compañeros de equipo sólo dejaban de comer cuando le dirigían la palabra.
Pasaron los minutos, Kiba y Shino ya habían terminado de comer, Hinata ya había lavado los platos, sólo hacía falta poner las tazas de té para que pudieran disfrutar la plática que tenían pendiente.
-Creo que ya es momento de que hablemos, ¿no crees Hinata?-
~Kiba tiene razón, ya es hora de hablar.~ -Tienes razón, tarde o temprano hablaría con ustedes; los cite aquí para pedirles una cosa, tal vez no sea fácil, o tal vez para ustedes no tenga importancia, pero si no lo hago me sentiré incompleta y triste.-
-¿Qué pasa Hinata?, me estas poniendo nervioso y a la vez me estas preocupando.- Dijo Shino.
-Yo solo quiero que ¡ME PERDONEN!, fui una completa estúpida todo este tiempo, me alejé de ustedes por varios años; extraño verlos discutir, extraño sus risas, sus tonterías, sus peleas, extraño todo de ustedes. Sé que no fue fácil para ustedes verme tan deprimida los últimos 3 años, pero créanme, para mí tampoco fue fácil superar todo lo que viví a su lado; todos los días me dormía y me despertaba llorando, no comía bien y ni siquiera me daban ganas de ir a entrenar; sé que fue mucho tiempo el que perdí por tirarme a la tristeza y a la soledad, pero por favor, quiero que entiendan que no fue nada fácil superar todo el amor que sentí por él. Estoy consciente de que ustedes no tenían la culpa de mi sufrimiento, es por eso que les pido perdón por todo el tiempo que estuve ausente, me duele tanto el pensar que ustedes ya no serán los mismos de antes, me da mucho miedo quedarme sola, no soportaría perderlos a ustedes también; ya he perdido mucho estos 5 años, no quiero volver a perder a las personas que amo, y que realmente me quieren por ser simplemente yo. Por favor ¡PERDÓNENME!- Las lágrimas de Hinata comenzaban a hacerse presentes, Kiba y Shino estaban en shock por las palabras dichas por su amiga, pues no había tartamudeado en ninguna palabra; ninguno de los dos sabía qué decir, pues jamás imaginaron que Hinata se expresaría de esa manera ante ellos.
-Hinata, no tienes que pedirnos disculpas, nosotros siempre estaremos ahí para ti. Yo sé que fue muy difícil para ti todo lo que sufriste, pero, recuerda que no estás sola, Shino, TenTen, Neji y yo te apoyaremos en todo lo que decidas.-
-En las buenas y en las malas estaremos a tu lado apoyándote y ayudándote a salir adelante, no tienes que pasar por todo esto tú sola; siempre estaremos ahí para ti aunque tú no nos necesites. Nosotros te debemos mucho Hinata, por ti somos hombres de bien; además, somos nosotros los que debemos de pedirte perdón, te recuerdo que tú nos soportaste todo el tiempo sin quejarte de nuestro absurdo comportamiento.- Dijo Shino.
Sus ojos no dejaban de derramar lágrimas, pero afortunadamente, ella no lloraba de tristeza, al contrario, sus lágrimas expresaban una inmensa felicidad por la bondad de sus mejores amigos, la tranquilidad llego por completo a su cuerpo haciéndola sentir nuevamente completa. -¡Gracias!, no se imaginan cuanta felicidad siento al escucharlos decir esas hermosas palabras. Soy la mujer más afortunada por tenerlos a ustedes dos como amigos; no me equivoque al escogerlos como parte de mi familia. Ustedes dos junto a Neji Nii-San y TenTen son mi única familia desde hace más de 5 años.-
-No nos agradezcas, lo hacemos porque te amamos; eres una gran mujer Hinata, nos has demostrado que eres una mujer nueva, segura de sí misma, y me atrevo a decir que eres más fuerte que TenTen, Ino y Sakura juntas; anoche nos dejaste impactados con tu presencia en la fiesta, te veías más hermosa y deslumbrante. Sé que no es de mi incumbencia, pero, me intriga el saber ¿cómo fue que decidiste superar todo lo que viviste con Naruto?- Dijo Kiba.
-¡Jamás dejarás de ser un metiche!, si bien sabes que no es de tu incumbencia, entonces ¿para qué preguntas?- Dijo Shino irritado.
-Por favor chicos, no empiecen a discutir; se los diré con una condición.- Dijo Hinata cruzándose de brazos y cerrando los ojos.
-¿Cuál?- Preguntaron los dos al mismo tiempo.
-Creí que yo era el único interesado, pero ya me di cuenta que yo no soy el único metiche aquí, ¿verdad Shino?- Kiba sonrió ante la reacción de su serio amigo, pues era raro que Shino se avergonzara por culpa de las palabras de Kiba.
~Estos hombres jamás se tomaran las cosas en serio.~ -La condición es que me prometan que no se burlarán de mí.- Grito Hinata con un leve sonrojo en sus mejillas.
-¡Prometido!- Hinata sonrió de lado al escucharlos gritar como si fueran unos niños chiquitos.
Hinata dudaba si debía decirles la verdad o no, pues hasta para ella sonaba patético que una canción y un regaño te hiciera ver lo miserable que puede llegar a ser una persona; suspiró cansadamente, pues le era muy difícil mentir, y más sabiendo que ese par de hombres la conocían a la perfección.
-Pues verán…- Hinata comenzó a platicarles el por qué de su repentina decisión, Kiba con una gran sonrisa en su rostro le ponía atención, mientras que Shino trataba de no reflejar la sorpresa que sentía.
En Ichiraku…
-Eres un completo idiota Naruto, ¡te das cuenta de tu estupidez! Hiciste sufrir a Hinata por culpa del capricho del "amor de tu vida".- Decía TenTen reclamándome con claro enojo en su rostro después de haber escuchado el motivo de mi separación con Hinata. ~¿Cómo es que puede existir un hombre tan idiota?~
-Ya te dije que Sakura no es el amor de mi vida, a la única mujer que amo es a Hinata; ¿cómo te hago entender eso?- Sinceramente no quería escuchar la respuesta, pues sabía que no sería nada fácil hacerle entender a esa necia mujer que la persona a la que yo amo es a su querida prima.
-Yo sé que esto no es de mi incumbencia Naruto, pero después de escucharlos hablar, siento el deber de darte mi opinión te guste o no; debo decirte que a mi parecer, te será muy difícil recuperar a Hinata.- Los dos volteamos a mirar a la persona que había mencionado tales palabras. Ninguno pudo pronunciar palabra alguna al ver como el dueño de mi restaurante favorito me hacía ver una vez más que yo era el ser más estúpido de toda Konoha. -Cualquier persona, es más, hasta un viejo como yo, pudo darse cuenta del amor que esa chica sentía por ti; se me hace muy egoísta por parte de Sakura que te haya separado de esa noble muchacha para satisfacer su necedad de ser feliz.- Dijo Teuchi muy irritado.
-Papá eres un metiche, sé que es inevitable escuchar la conversación de nuestros clientes, pero por lo menos debiste omitir tu comentario, que yo sepa Naruto no te pidió que opinarás.-
-Está bien Ayame, me merezco todo tipo de comentarios destructivos.- Ayame tenía razón, yo no había pedido la opinión de nadie, pero la opinión del viejo me hizo sentir ¿¡bien!?
-Desgraciadamente no puedo ayudarte en mucho Naruto, todo depende de ti; lo único que puedo hacer por ti, es recordarle diariamente a Hinata los sentimientos que ella tiene hacia ti.- ~Hinata me va a matar, pensará que sólo estoy jugando con ella y con los sentimientos que tiene hacia Naruto.~
-Acaso bromeas, con eso es más que suficiente; yo sé que todo depende de mí, de hecho, en un rato iré a ver a Sakura para aclararle las cosas, no quiero perder más tiempo.- Estaba emocionado, mis esperanzas crecían de manera notoria con tan sólo imaginar a Hinata de nuevo entre mis brazos. La idea de terminar con Sakura no me causaba felicidad, pero tampoco me daba tristeza, pensándolo bien, me causaba tranquilidad.
-Soy testigo de que eres un hombre que cumple a sus promesas, a esa joven le cumpliste con traer a Sasuke de vuelta con tal de verla feliz, ahora es el turno de ella para que te vea ser feliz, si Sasuke no quiso estar a su lado no fue culpa tuya.- Teuchi comprendía todo sin necesidad de saber las cosas detalladamente. Ayame asentía ante las palabras dichas por su padre.
-Lo ves, no dejarás de ser el héroe de todo el mundo shinobi por no haber cumplido una estúpida promesa; la mayoría de la gente es feliz gracias a ti por haber ganado la guerra hace 5 años. Ya es tiempo de que tú también seas feliz, o ¿a ti también te gusta vivir a costa del sufrimiento?- Cuestionó TenTen.
-¿Qué quieres decir con que a mí también?- Estaba confundido, no tenía idea de a qué se refería con esa pregunta.
-Hay Naruto ¡OLVÍDALO!- Dijo TenTen derrotada por mi estupidez. -Por más que trato de darle vueltas al asunto, no sé por qué Sakura se atrevió a pedirte que estuvieras con ella sabiendo los sentimientos que Hinata tenía hacia ti; hay algo que se me hace raro, de eso puedo estar segura.- Sus palabras me desconcertaron, pues como siempre dicen todos mis amigos, mi idiotez a veces es extrema. Preferí no preguntar a que se refería con eso, pues sabía de antemano que recibiría una golpiza por parte de la querida novia de Neji Hyuuga.
-Solo quiero pedirte una cosa más TenTen.- Dije con un tono serio, mostrando un brillo en mis ojos.
~Ahora ¿qué querrá este tarado?~ -Si está en mis manos, lo haré.- Suspirando me contestó para no hacerme sentir mal.
-¿Podrías decirme qué es lo que Hinata piensa y siente por mí después de todo el daño que le causé?- En verdad necesitaba saberlo, sabía que me dolería más que cualquier herida física, pero mi alma no estaría en paz hasta saber los actuales sentimientos de Hinata.
-Sinceramente no lo sé Naruto, ella dio un cambio muy drástico, ni yo me esperaba que cambiara de esa forma tan repentina; pero…- Suspiró. -Lo que si te puedo decir, es que ella sufrió mucho todo este tiempo, no comía bien, se dormía hasta que se cansaba de llorar, se despertaba con el mismo sollozo con el que se dormía, no quería salir y tampoco entrenar, había veces en las que ni siquiera se quería bañar y mucho menos cocinar, sus misiones eran las únicas que la mantenían distraída; ni siquiera Neji podía mantener una conversación con ella, a mi me ignoraba cuando estábamos solas en el departamento, sólo me prestaba atención cuando le preguntaba qué era lo que hacía falta en la despensa, o cuando le explicaba los detalles de las misiones en las que íbamos juntas. Su mirada era triste y vacía, el brillo en sus ojos desapareció, su voz emanaba amargura con tan solo decir un "sí", su rostro perdió el sonrojo que tanto la caracterizaba; era una completa desconocida, Kiba y Shino en muchas ocasiones iban a buscarla para distraerla, pero siempre se iban siendo rechazados por ella. Lady Tsunade tuvo que revisarla en varias ocasiones debido a sus desmayos por la falta de alimentos; hasta Hanabi y su padre estaban preocupados al enterarse de su comportamiento.-
No sabía que decir, tenía un nudo en la garganta y en mi estómago, mis manos se empuñaron por la rabia que sentía por haberla hecho pasar por todo ese sufrimiento; mis ojos comenzaron a derramar las lágrimas que tenía contenidas, mi labio inferior era mordido con fuerza por la impotencia de no haber estado en esos momentos tan difíciles para ella. Me sentí peor que basura, sentí que el sufrimiento por el que pasé en mi niñez no se comparaba con el dolor por el que ella tuvo que atravesar estos 3 años debido a mi ausencia.
-Tranquilízate Naruto, no te pongas así; es cierto que Hinata ya no es la misma, pero eso no significa que ella te odia.- ~Jamás imaginé que le afectarían mis palabras.~
TenTen trataba de darme consuelo dándome pequeñas palmadas en la espalda como si de un bebé se tratase, yo sin articular palabra alguna, le di a entender con mi mirada que agradecía su noble acción, pues cualquier otra chica me hubiera dicho hasta de lo que me iba a morir.
-Me siento tan mal, hasta respirar me duele. Te juro que recuperaré el amor de Hinata, ¡ES UNA PROMESA! No me importa qué es lo que tenga que hacer, Hinata será mi esposa y la madre de mis hijos.- De eso estaba seguro, pues no me imaginaba a otra mujer a mi lado.
-Yo sé que la cumplirás Naruto, pero todo depende de ti y de Hinata. Tengo que irme, Neji no tardará en buscarme. Cuídate, y deseo de todo corazón que todo salga bien, hasta pronto.- Con una reverencia TenTen salió de Ichiraku, yo sólo suspiré, pues sabía que en la noche sería mi enfrentamiento con la mujer que se hacía llamar "mi novia".
En el departamento de Naruto…
Pasaban las horas, por más que trataba de pensar, no se me venía ninguna idea a la cabeza; no sabía cómo le diría a Sakura que terminaría con nuestra absurda relación. Ya eran las 07:45 p.m., sabía que Sakura ya se encontraba en su departamento, no tenía ganas de verla, pero yo ya no soportaba estar ni un día más con ella. Tomé mi teléfono para llamarle, pero si lo hacía, sabía que ella se emocionaría creyendo que tenía sumo interés por verla. Decidí no llamarle, era mejor no inquietarla demás; con pasos lentos me encaminé hacia la puerta para enfrentarme a ella de una vez por todas.
Al llegar a su departamento toqué su puerta con flojera, no tardo ni 5 segundos en abrirme; su rostro reflejaba sorpresa, pues los domingos nunca la veía.
-¡Naruto! ¡Qué alegría me da verte!- Se arrojó a darme un abrazo, yo no me inmute por respondérselo, aparte de que no tenía ganas, yo seguía con las manos dentro de los bolsillos de mi pantalón. -Por favor pasa, ¿te ofrezco algo?- Ella caminaba hacia su pequeña cocina, pero mi voz la hizo detenerse.
-No Sakura, gracias, sólo vengo a hablar contigo de algo muy importante.- No tenía idea de cómo empezar, pero ya no había marcha atrás, pues ya había abierto mi bocota; mi voz se escuchaba seria y con leve tono de ¿disgusto?
~Se ve muy extraño, ¿será que quiere pedirme matrimonio? Ahahah que emoción, tranquilízate Sakura, debes mostrarte como si fuera una de las tantas visitas que te ha dado Naruto~ -Claro, siéntate por favor.- Me dirigí a tomar asiento, pues el hecho de que estuviera parado no cambiaría mi decisión. -¿De qué es lo que quieres hablar?-
-Quiero terminar con esto, ya no puedo seguir fingiendo más.- Solté las palabras con rapidez, pues según yo entre más rápido mejor.
-¿A qué te refieres Naruto?- Me miró directamente a los ojos y alzó una ceja fingiendo incredulidad.
Por un momento llegue a pensar que mi idiotez se le había pegado por estar tanto tiempo a mi lado, hasta para mí era sencillo descifrar a que me refería con lo que acababa de decirle.
-Me refiero a que ya no quiero estar contigo, no soy feliz, y tú tampoco lo eres; ya es hora de dejar de fingir que somos un noviazgo perfecto y lleno de amor. Ya me cansé de mostrar una sonrisa falsa cada que alguien me ve junto a ti, ya no puedo más con esta farsa. ¡ENTIENDEME POR FAVOR SAKURA!- Esto último lo dije alzando la voz, pues mi frustración era más que notoria.
Ella se levantó rápidamente del pequeño sillón en donde se encontraba sentada y comenzó a gritarme. -¿De qué demonios estás hablando Naruto? ¿Crees que sólo puedes venir y decirme adiós tan fácilmente? Pues déjame decirte que NO te permitiré alejarte de mí; tú me prometiste que me harías feliz, y así será, después de todo, tú eres un hombre que cumple a sus promesas ¿no es así?-
-No trates de chantajearme Sakura, cumplí con mi promesa de traer a Sasuke de vuelta con tal de verte feliz, si él no te aceptó como su pareja no fue culpa mía; es cierto que te prometí que haría cualquier cosa para verte feliz de nuevo, pero no estoy dispuesto a perder mi felicidad con tal de cumplir tu capricho.- Por más que intenté no gritar, me fue imposible, pues sus palabras me hicieron enfurecer al darme cuenta una vez más de su egoísmo. Enojado me levanté del sillón y me dirigí hacia la puerta, pero sus gritos causaron que detuviera mis pasos bruscamente.
-¿Es por la estúpida de Hinata verdad?- ~Esa maldita Hyuuga no se saldrá con la suya esta vez, el amor de Naruto me pertenece, ni ella ni nadie me alejará de él.~
~¿Cómo se atreve a faltarle al respeto a la única mujer que en verdad yo amo?~ Estaba furioso, en una milésima de segundo me situé frente a ella, mirándola con los ojos rojos expresando mi enojo por culpa de sus estúpidas palabras. -Jamás en tu vida, vuelvas a expresarte de ella de esa manera, ¿me oíste?- Ella estaba aterrada por la manera en que yo la miraba, tanto fue su asombro que hasta llevo sus manos a la altura de su pecho mostrando un tipo de escudo ante mí. Me di la vuelta para poder salir de una buena vez de ese maldito lugar, sentía que al estar dentro de ese departamento mi respiración se agitaba y que por momentos el aire me faltaba.
~Él nunca me había hablado de esa manera, ¿quién se cree que es?~ -Ni creas que te desharás de mí, que eso te quede bien claro "cariño".-
Estaba parado en la puerta cuando ella me decía esas absurdas palabras, estaba decidido, ya iba a retirarme, pero era necesario hacerle saber lo que estaba dispuesto a hacer si seguía con su terca necedad de seguir a mi lado. -Doy por terminada esta relación, y junto con ella esta conversación; por nada del mundo te quiero ver cerca de Hinata ¿entendiste? Si me entero que le hiciste daño, ten por seguro que tendrás que atenerte a las consecuencias; no importa que tenga que olvidarme de los lazos que tengo contigo con tal de hacer feliz a la mujer de mi vida. ¿Te quedo claro?- Al terminar de pronunciar lo que tenía que decirle, azoté la puerta al salir de su departamento, pues ya no quería seguir escuchando sus estupideces; pude escuchar algunos gritos de su parte, pero sinceramente, estaba tan enojado, que ni siquiera puse atención a sus gritos.
A pesar de que estaba enojado me sentía tranquilo, pues sabía que me había quitado un gran peso de encima. Caminé hacia mi departamento con pesadez, pues extrañamente me sentía cansado, era raro para mí sentirme triste, enojado y tranquilo en medio día. Después de unos minutos caminando, llegue a mi hogar, anhelaba estar acostado para poder dormir, ignorando la ligera molestia en mi estómago, pues ni siquiera tenía ganas de probar bocado después de lo ocurrido. Ya me había preparado para dormir, era la primera vez que me dormiría temprano, pues apenas eran las 08:30 p.m., era demasiado extraño que a esa hora yo me encontrara en cama. Con dichos pensamientos en mi cabeza, mis ojos se fueron cerrando poco a poco, y después de unos minutos, yo ya me encontraba en los brazos de Morfeo.
Al día siguiente en el departamento de Hinata y TenTen…
-Pff, estoy agotada, Kurenai-sensei me hizo entrenar demás; creo que se desquitó porque no hubo entrenamiento el viernes.- Dijo Hinata acostándose cansadamente en el sofá.
-Ni te quejes, porque aunque hubiera habido entrenamiento el viernes, de cualquier forma tú no hubieras asistido.- Dijo TenTen burlonamente.
-Lo sé; de hecho le pregunté por qué no hubo entrenamiento el viernes, y me dijo que porque el pequeño Asuma tuvo cita con su dentista.- Suspiró y sonrió por lo que iba a decir. -Ya me imagino cuando tú y Neji Nii-San tengan a su primer bebé, te volverás más loca.-
-¿Quééééééé?- TenTen estaba asombrada por las palabras de Hinata, pues ella jamás se expresaba de esa manera ante nadie.
-Tranquila, siempre te querré aunque estés en un psiquiátrico.-
-Hinata.- Susurró TenTen con los ojos brillosos, ignorando el comentario de su primita.
-Mande.- Levantó su rostro mirando a los ojos de TenTen.
-¿Crees que a Neji le gustaría tener un bebé conmigo?- Preguntó una sonrojada TenTen.
-¡Bromeas! Claro que le gustaría.- Hinata se levantó del sofá de un brinco para caminar hacia su amiga, se inclinó de rodillas ante TenTen, y la tomó de las manos para que ella le dirigiera su mirada. -Neji Nii-San sería más feliz si tuviera a un pequeño genio en sus brazos, no tengas duda de eso. Así que por favor quita esa carita triste; ya es tarde y debo apurarme, te deje onigiris en el refrigerador, ¡ah! y también un poco de ramen por si te da hambre; yo iré a bañarme, Sasuke no tardará en pasar por mí.- Hinata se dirigía a su habitación cuando las palabras de TenTen la hicieron detenerse.
-Veo que Sasuke tiene mucho interés por ti, me pregunto qué sentirá Naruto cuando se entere que estas saliendo con su mejor amigo.-
Hinata tragó grueso ante lo pronunciado por su amiga. Pues no esperaba que dijera esas palabras tan repentinamente.
-Tiene que sentir "nada", te recuerdo que él terminó conmigo desde hace 3 años, ahora Naruto es feliz con Sakura; ¿qué te hace pensar eso?-
~No lo puedo creer, por un momento llegue a pensar que Naruto sería un tabú para Hinata.~ -Pude darme cuenta que en la fiesta de Ino no te quitaba la mirada de encima, note que te miraba diferente a como mira a Sakura.-
-Claro que me mira diferente, me mira al igual que a ti y que a Ino, después de todo somos sus amigas, no tiene que verme de otra manera, su novia es ella, ¡no yo!-
-¿Lo odias verdad?- TenTen esperaba nerviosa la respuesta, pues el tono de la voz de Hinata era serio y cortante.
-Yo no odio a las personas, sabes que eso no va conmigo.- Contestó Hinata suspirando.
TenTen suspiró aliviada, pues sabía que la respuesta de su amiga era verdad; pero otra pregunta invadió el cerebro de la castaña. -Si Sasuke te pidiera ser su novia, ¿le dirías que sí?-
-¿Eh?, definitivamente estás loca primita, ni en mis mejores sueños Sasuke se atrevería a pedirme algo así.-
-No estoy loca Hinata, si te lo estoy diciendo es porque estoy segura de que le gustas a Sasuke, no por nada te invito a salir de un día para otro. Te recuerdo que, "según él", le agrada tu compañía, cosa que ninguna otra mujer ha logrado causar en él.-
-Tú misma lo estás diciendo; si ninguna otra mujer lo ha logrado, ¿por qué debería de hacerlo yo?, jamás he estado a su lado, al menos no aquí en la aldea, las pocas veces que he estado cerca de él, son en las misiones que nos tocan juntos.- Hinata reía por las ocurrencias de su prima, pues ella no tenía idea de que las palabras de TenTen eran ciertas. -Por favor deja de idear estupideces; tengo que apurarme, ya son las 03:15 p.m. y yo ni siquiera me he bañado.- Seguía riendo, pues se le hacía una locura que ella le pudiera gustar al gran Sasuke Uchiha. Entró a su habitación y tras ella cerró la puerta, haciéndole entender a TenTen que su conversación había terminado.
~El hecho de que haya cambiado, no significa que haya dejado de ser una mujer inocente e ingenua.~ -Esto será difícil, muy difícil.- TenTen se dirigía a la cocina, pues su estómago gruñía por hambre, sus ojos brillaron al abrir el refrigerador, pues una vez más comería las delicias que su querida prima preparaba.
45 minutos después…
Sasuke estaba parado en la puerta del departamento de la mujer que ahora amaba con seguridad; claramente estaba nervioso, pues era la primera vez que invitaba a una mujer a salir. Con nerviosismo tocó la puerta un par de veces, pasaron a lo mucho 40 segundos cuando la puerta fue abierta por TenTen.
-¿¡Sasuke!?- TenTen estaba asombrada por la presencia del azabache, pues a pesar de que ya sabía que este iría, no daba crédito a lo que sus ojos estaban viendo. Se veía realmente atractivo, traía puesta una camiseta informal color blanca, su pantalón era negro como sus ojos, este se apegaba totalmente a sus piernas, y también calzaba un par de tenis del mismo color que su camiseta.
-¡Hola! Disculpa, ¿está Hinata?- A pesar de sus nervios, su hablar fue normal aunque con una leve sonrisa en su perfecto rostro.
-Claro, pasa por favor.- Hizo señas para que el azabache entrara; después de que Sasuke le diera las gracias por su amabilidad, TenTen con nerviosismo grito: -Hinata, te buscan.-
Sin esperar tanto, Hinata salió de su habitación. Se veía preciosa, vestía con una blusa color perla al igual que sus hermosos ojos, esta era de unos finos tirantes y se apegaba a su pequeña cintura dejando ver el nacimiento de sus grandes senos, su pantalón era a la cadera color azul marino, y sus zapatillas eran sencillas y también eran del mismo color que el pantalón, no eran muy altas, pero si la hacían notar un poco más alta. Sus pestañas tenían un poco de rímel ondulándolas más y sus labios estaban pintados con un gloss de color cereza.
-Perdón por la tardanza, es que no encontraba mi cartera. Podemos irnos cuando quieras.- Sasuke estaba con la boca abierta al igual que TenTen, era la primera vez que Hinata tomaba la decisión de vestirse de esa manera; pues estaban acostumbrados a verla con ropa holgada.
~Se ve hermosa, siento que sudan mis manos de los nervios; ¡maldición!~ -Te ves hermosa Hinata, si estás lista ¿podemos irnos ya?- Dijo Sasuke emocionado.
Las palabras de Sasuke provocaron que Hinata se sonrojara abruptamente. -Gracias, tú también te ves muy bien. Vámonos ya, antes de que TenTen nos saque a rastras.-
-No me difames Hinata, sabes que yo no hago eso.- Dijo TenTen irritadamente.
-No te preocupes TenTen, yo jamás pensaría eso de ti. Hasta luego, saluda a Neji de mi parte.- Dijo Sasuke con un tono de ¿¡ternura!?
~¿Desde cuándo se volvió tan amable? A Naruto le dará un infarto si se los encuentra en la calle.~ -Descuida; será mejor que se vayan antes de que se les haga más tarde.-
Sasuke y Hinata salieron del departamento; Hinata se mostraba nerviosa mientras que Sasuke aparentaba estar tranquilo. Ellos caminaban en una de las tantas calles de Konoha, a pesar de que no iban tomados de las manos, todos los aldeanos los miraban con cara de complicidad, algunos murmuraban que hacían una bonita pareja; muchas chicas miraban a Hinata con odio y con recelo, mientras que otros, veían a Hinata con la boca abierta y los ojos abiertos como platos, pues ningún aldeano había visto jamás en su vida a la heredera Hyuuga con ese tipo de ropa, en verdad esa mujer era una belleza.
-Creo que todos los hombres de la aldea no te quitan la mirada de encima por lo hermosa que eres.- Le decía Sasuke como si de un secreto se tratase, pues le había susurrado en el oído.
-Eso no es verdad, a quién están mirando es a ti. Cambiando de tema, ¿puedo preguntarte algo?- Dijo Hinata levemente sonrosada.
-Por supuesto, puedes preguntarme lo que quieras sin pedirme permiso.- Sasuke no dejaba de sonreír, pues para él, era demasiado perfecto que Hinata siguiera siendo sumisa al igual que hace 5 años.
-¿A dónde vamos?- Hinata seguía sonrosada, pues sabía que Sasuke no esperaba ese tipo de pregunta.
-¿Esa era tu pregunta?- Hinata asintió al escuchar la grandiosa respuesta de Sasuke, pues prefería omitir su comentario. ~Y yo que ya me había mal viajado pensando en otras cosas.~ -Iremos a donde tú quieras, tú eres mi invitada, así que tú eliges a dónde ir.-
-No soy muy buena en esas cosas, prefiero que seas tú quién elija a dónde ir.-
Sasuke suspiró derrotado. -Está bien, ¿ya comiste?-
-Sí.- Respondió dudosamente.
-¿Segura?- Era obvio que mentía, según él, hasta el estúpido de Naruto se hubiera dado cuenta.
-En realidad no, sólo probé bocado de lo que preparé hace unas horas.-
-El hecho de que hayas probado bocado, no significa que sea la comida del día.-
-¿Cómo te diste cuenta de que no era del todo verdad?-
-Cuando la gente miente, no te mira directamente a los ojos, su cuerpo tiembla un poco y su chakra se ve ligeramente afectado; aunque no era necesario notar nada de eso, lo que me lo demostró fue la manera en que dudaste al contestarme.-
~Sigo siendo tan predecible.~ Pensó Hinata.
-Mejor olvidémonos de eso; yo tampoco he comido; mejor dime, ¿qué se te antoja comer?-
-Veamos, mmm… no lo sé, sorpréndeme.- Decía Hinata retadoramente.
-Tomaré eso como un reto. Ven, te llevaré al restaurante que está en esa esquina.- Sasuke tomó de la mano a Hinata para que lo siguiera a donde él se dirigía.
-Según yo, ese restaurante es nuevo, ¿no es así?-
-Así es, hace dos semanas lo inauguraron; sinceramente no tengo idea si la comida sabe rica o no, pero cada vez que paso por ahí veo mucha gente. Desde hace unos días tengo ganas de comer ahí, pero el saber que iría solo no me daba ánimos de entrar, pero ahora es diferente, entrarás conmigo y eso me hace feliz.-
-Gracias Sasuke, es un gran detalle para mí que quieras compartir esto conmigo, sé que no es gran cosa, pero realmente lo valoro mucho. Entonces, si no es mucha molestia me gustaría entrar ya, no quiero que te desmayes de hambre en plena calle.-
Sasuke no tenía idea de qué decir, su habla parecía haber desaparecido, las palabras de Hinata lo hicieron sentir demasiado bien; al reaccionar, se dio cuenta que era jalado por ella. Llegaron a una mesa, él sin pensarlo, le acomodo la silla para que ella se sentara, ella sonrosada aceptó gustosamente el caballeroso gesto de su acompañante. Después de ser atendidos por el amable mesero, platicaron de cosas triviales mientras esperaban la comida que habían ordenado. La comida era deliciosa, sin duda la había impresionado aunque este no tuviera idea de lo sabrosa que estaba la comida de ese lugar. Como siempre Hinata comía con vergüenza, extrañamente Sasuke comía de la misma manera; pero al parecer era más fuerte el hambre de los dos que su clara vergüenza.
Ya habían pasado varios minutos desde que salieron de ese dichoso restaurante, Hinata no dejaba de agradecerle por haberla llevado a ese lugar, Sasuke sólo reía por la energía que ella emanaba después de salir de ahí.
-¿Ahora a dónde quieres ir? No podemos caminar eternamente.- Decía Sasuke con una gran sonrisa en su rostro.
-Tienes razón; ¿sería mucha molestia si me dieras algunas opciones para así poder elegir?-
~¿Qué le digo?, yo no soy bueno en esto; demonios, si me sigue mirando de esa manera tan tierna perderé completamente el conocimiento.~ -Podríamos ir al cine, ir a tomar un café, comprar un helado e irnos a sentar a algún parque, ir a una plaza comercial o podríamos seguir caminando como lo estamos haciendo ahorita. Sé que no son muchas opciones, pero al menos ya es algo.-
-Podrás darte cuenta que soy un poco sencilla, prefiero ir a comprar un helado, en el camino decidiremos en dónde sentarnos, ¿te parece bien?-
-Para mí eso suena bien, mientras estés a mi lado, todo será perfecto.-
Una vez más Hinata volvió a sonrojarse, ella no estaba acostumbrada a tantos halagos en un día. Después de tanto caminar, por fin pudieron llegar a una heladería, cada quien pidió su helado, ella de chocolate y él de fresa. Después de caminar varios minutos, decidieron sentarse en una banca frente a un pequeño parque, tal y como él lo había sugerido. Los dos disfrutaban de su helado, pues eran muy pocas las palabras que los dos lograban mencionar.
Estaba anocheciendo, los dos admiraban el hermoso paisaje que tenían ante sus ojos; todo era silencio y suspiros por parte de ambos, hasta que Sasuke rompió con el silencio.
-Es la primera vez que veo el anochecer en compañía de alguien. Agradezco al cielo por ser tú la que esté a mi lado.- Decía Sasuke levemente sonrojado.
Hinata sonreía sinceramente mirándolo a los ojos. -Sé que es muy difícil para ti poder expresarte de la manera en que lo haces conmigo, en verdad te agradezco mucho por eso. Sinceramente a mí también me agrada tu compañía.- Al terminar de decir eso, Hinata cerró sus ojos y expresó un ligero bostezo, en verdad estaba agotada, sentía que en cualquier momento caería rendida ante los brazos de Morfeo.
Sasuke sentía mariposas en el estómago a causa de las palabras dichas por Hinata, al darse cuenta del notorio cansancio de su acompañante, prefirió pararse de su lugar para ayudarla a levantarse y encaminar sus pasos hacia el departamento de la mujer de su vida.
-Veo que estás cansada, será mejor que te lleve a casa antes de que te duermas en plena calle.-
-No es necesario, yo puedo irme sola, no quiero molestarte.-
-Jamás serás una molestia, para mí es un placer acompañarte; así que no está en discusión, yo te llevaré a casa.-
Derrotada y cansada accedió ante la demandante voz de su querido ¿¡amigo!? -De acuerdo.- Logró pronunciar para así poder seguir con su camino a casa. Él asintió y caminó junto a ella, sin pronunciar palabra alguna.
El camino fue tranquilo, su pequeña charla fue acerca del entrenamiento de ambos; Sasuke trató de no mencionar a su tarado compañero de equipo para no incomodar a Hinata, pues él sabía de antemano que ella todavía sentía algo por él, pues el hecho de haberlo superado no significaba haberlo olvidado ¿o tal vez sí?
-Llegamos; muchas gracias por este maravilloso día, jamás lo olvidaré. ¡Te lo prometo!- Hinata se sentía aliviada, pues había comprobado que Sasuke no tenía intenciones de conquistarla.
-Espero que esta sea la primera de muchas, no desearía que fuera la primera y última vez a tú lado. No tienes nada que agradecer, soy yo quién debería hacerlo; fuiste tú la que aceptó salir conmigo, no lo olvides. Aunque no quiero, creo que ya debo retirarme, no vaya a ser que salga TenTen con un kunai en manos obligándome a irme.- Decía Sasuke con ligera burla en las últimas palabras.
-Jajaja, yo hubiera pensado lo mismo. En verdad muchas gracias, cuídate mucho, hasta luego.-
~Me cuesta tanto trabajo despedirme, será mejor que lo haga de una vez; si me tardo podría cometer una locura y eso podría alejarla de mí, claro está que eso es lo que menos quiero.~ -Hasta pronto, tú también cuídate, si te llega a pasar algo me volvería loco.- Sin pensarlo dos veces, Sasuke le dio un suave beso en la mejilla, Hinata como siempre no se esperaba la acción del azabache; cuando reaccionó, se dio cuenta que él ya se había alejado varios metros de la entrada a su departamento.
Continuará…
¡…PERDÓNENME…! Les juro que no fue mi intención tardarme demasiado. T-T
Deseo con todo mí ser que les haya gustado este capítulo, créanme, me costó mucho trabajo hacerlo aunque no lo parezca.
Una vez más les agradezco por sus hermosos reviews a:
aio hyuuga: Pequeña lo siento mucho, sé muy bien por lo que estás pasando. Claro que tiene que ver conmigo, mientras tú te tomes el tiempo de leer algún fic mío, yo tengo la obligación de leerte, darte el apoyo y el mejor consejo que yo pueda obsequiarte. Te mando un fuerte abrazo, todo va a estar bien, sé que no te será fácil aceptarlo, pero con el tiempo te darás cuenta que tampoco es imposible. Cuídate mucho y que Dios te bendiga. Te doy mi más sentido pésame.
dniizz: Me hace feliz que te haya gustado el actuar de Sasuke con Hinata, espero no haberte decepcionado con la corta cita de Hinata, Kiba y Shino. Gracias por leer, un beso y un fuerte abrazo.
mare-14: Aquí está lo que tanto esperabas (según yo), espero que te haya gustado. Un beso y un fuerte abrazo, gracias por seguir leyendo.
Kaliborn: Tú jamás dejarás de hacerme reír con tus reviews, en verdad eres genial. Siento mucho haberte decepcionado con la aceptación de Hinata, y me entristece aún más el pensar que este capítulo tampoco te gustará. Pero no desconfíes, uno nunca sabe qué es lo que hará Naruto para alejar a Sasuke de su mujer. En fin, te mando un fuerte abrazo y gracias por seguirme leyendo.
Laaulyy: Mi niña PERDÓNAME, sé que te decepcioné por haberme tardado demasiado en subir la continuación, pero deseo de todo corazón que te haya gustado este capítulo. GRACIAS por tú dedicación y felicitación, en verdad me hiciste muy feliz, me sentí halagada, eres una gran mujer, de eso no tengo duda alguna. Cuídate mucho, un beso y un fuerte abrazo. Y una vez más PERDÓNAME.
Rocio Hyuga: Que bueno que te gusto el capítulo, y claro que Naruto sufrirá por su estupidez, de eso no tengas duda. Perdón por la tardanza, espero que este capítulo también sea de tu agrado. Gracias por seguir leyendo este fic, te mando un beso y un fuerte abrazo.
Michy Motoharuno: Perdóname, sé que me tardé mucho en subir la continuación, te juro que no fue mi intención. Claro que Naruto sufrirá, pues solamente a él se le ocurre hacer tremenda estupidez. Te agradezco mucho que sigas leyendo mi fic, te mando un beso y un fuerte abrazo.
luz94: Me da mucha alegría que por lo menos te haya hecho reír en alguna parte, (eso creo yo). Espero que este capítulo también te guste. Gracias por leer, cuídate, un beso y un fuerte abrazo.
UshioNara: Espero que este capítulo también te parezca lindo, perdón por la tardanza. Por favor no llores, me partirías el alma si lo haces. Te mando un beso y un fuerte abrazo. Gracias por leer.
Katsura94: GRACIAS, ¿sabías que me dejaste el review el día de mi cumpleaños? Ya sé que no, pero de todas maneras gracias. Espero que este capítulo también sea de tu agrado. Gracias por leer, te mando un beso y un fuerte abrazo.
¿Sería mucha molestia que me dejaran un review como un pequeño regalo de cumpleaños? Ándenle no sean malos con esta humilde y pequeña escritora.
Cuídense mucho y que Dios los bendiga. Les mando un beso y un fuerte abrazo.
Hammi Yang
