Pasaron los minutos que parecían horas, Mangle soltó una gran suspiro al verse sentada en frente de los cuatro, cada quien le decía que debía de cuidar a Mike, cada uno la amenazaba, carraspeo su garganta para que le tomaran atención -se que se preocupan por Mike, por favor, Chica tu misma sabes que no me gusta socializar con los del restaurante, son unos maníacos, eso no significa que estemos cuerdos- se acaricia su cuello donde tenia algunas pequeñas cicatrices.
Chica asintió sentándose en frente de ella, observando su cuello detenidamente -las marcas en tu cuello, son las mismas...?- pregunta en voz baja acercándose un poco a ella, Mangle encogió sus hombros sin contestarle.
La mañana paso en verdad tediosa para la albina, todos los ojos estaban puestos en ella, sobre todo unos rojizos, se volvió a acariciar su cuello, espero pacientemente sentada en la cocina, no se movía por ningún motivo, no tenia ganas de conversar y lo que mas deseaba era irse a un rincón y esperar a que los días pasasen, no le importaba la noción del tiempo y menos las mismas personas, apoyo su barbilla en su mano, Jeremy no era muy agradable con ellos se pensaba mejor, no sabia cuales eran sus comportamientos ya que nunca le intereso en lo mas mínimo, escucho varias veces a Marionette maldecir el nombre del guardia, tal vez Mike haga un bien en el local.
Mike sonreía contento, ya tenia una pequeña maleta con todo lo básico para su limpieza personal, la ropa necesaria, dinero, sus documentos, en fin ya tenia todo listo para irse junto a la gran mujer, Mangle sonrió viéndolo desde el marco de la puerta, se le veía demasiado animado.
-Estas contento?- se acerca a el para verlo mejor, Mike sonrió sonrojado y asintió enérgico- se nota a lenguas- le hace un cariño en su mejilla y se puso seria, bajo su mano a su cuello suspirando -Mike, necesito decirte algo importante, cuando estemos ahí quiero que solo hagas una cosa importante, no te alejes de mi, hasta que yo te explique con quien debes hablar y con quien no, lamentaría mucho si te pasara algo-.
El guardia se sorprendió pero asintió obediente -podría preguntar el porque?- la mira con curiosidad.
Mangle hizo una mueca volteando su cabeza aun lado -solamente no te alejes de mi y todo estará bien para los dos- obviamente no le diría que los cuatro del restaurante la amenazaron con flores y bonitas palabras, el rubio no supo que decir ante eso observándola salir de su cuarto, acaso había visto cicatrices en su cuello? como era posible que una hermosa mujer..?, se quedo pensativo en su lugar tratando de darse una respuesta valida pero lo único que salia era, nada.
En todo el camino los dos no dejaron de platicar sobre cosas tribales, la vida, gustos musicales, la alta mujer se ofreció a manejar al ver a Mike cabecear en el camino, en verdad que ser guardia nocturno no dejaba nada bueno, tomo el volante conduciendo tranquila por la carretera recordando viejos momentos en los cuales los Toy´s no eran tan malos, en donde a ella le intereso un poco la vida social pero no, todo tenia que arruinarse, como un castillo de cartas, al mínimo soplo todo cayo, suspiro irritada mas al recordar el imbécil del "jefe" juraría que algún día le arrancaría su rostro junto con los otros dos de su séquito, apretaba el volante con tanta fuerza sin darse cuenta, hasta que escucho unos murmullos , se calmo bajando la guardia por primera vez en tantos años y acaricio la cabeza de Mike aun mirando el camino manejando con una mano, al parecer estaba teniendo un sueño.
Cuando fue la ultima vez que ella soñó?, lo miro por el rabillo del ojo admirando la belleza que contenía, solamente tenia unas pequeñas ojeras y la piel un poco pálida, no se estaba alimentando bien, algo o mas bien alguien lo estaba molestando pensó la albina.
-Este es el nuevo restaurante..?- Mira a mangle quien solamente asintió sonriendo pero antes de que tan siquiera tocara la puerta, la mujer lo tomo del brazo acercándolo -Acuérdate de nuestra platica de antes, no te alejes de mi o pagaremos consecuencias-.
Mike se quedo en su lugar algo nervioso, que quería decir con eso?, solamente esperaba que nada saliera mal si no seria la peor elección que pudo hacer, dio un largo suspiro y siguió a su nueva amiga quien parecía mirar a todos lados, se veía en verdad intimidante, espalda recta, ojos entrecerrados afilados ante cualquier persona, su aura también había cambiado a una mas fuerte y opresiva, el guardia solamente trago su saliva poniéndose mas cerca de ella hasta que entraron a la oficina principal -Quédate aquí, iré por Marrionete, no se te ocurra salir- y con eso ella salio cerrando la puerta.
El guardia en todo ese tiempo no supo que hacer, se sentía como un perro en una jaula esperando por su amo a que lo libere, quería saber que era lo pasaba verdaderamente y mas con eso de la consecuencia que tanto le recalco Mangle, sus pensamientos fueron interrumpidos ante el sonido de la puerta, volteo su cabeza para abrir sus ojos, ante el había un gran hombre, musculoso pero tenia un poco de barriga, se quedo helado en su lugar, parecía amigable pero esa sonrisa no le daba un sentimiento de confianza -Oh, al parecer tenemos un nuevo amigo con quien jugar- sonríe el hombre.
-El es mio- Dijo otra persona y era Mangle quien lo miraba con rabia pura, era mas alta que el así que tenia que agachar su cabeza -Vete de aquí antes de que acabes con mi paciencia-.
El hombre la miro por un momento -Antes parecías tenerme mas paciencia querida Mangle- la albina sonrió acercándose a el -Exactamente, antes- gruñe aventandolo de ahí -Ahora aléjate si es que quieres vivir-.
Marionette quien en todo momento se quedo en silencio solamente observándolos, negó con la cabeza y se acerco al guardia, al parecer se veía amable, alzo ambas cejas hasta que escucho la puerta cerrarse -Que fue todo eso?- pregunto el rubio con su sangre helada, en verdad que había tanta tensión entre esos dos -No fue nada, ahora pon atención, el es Marionette un buen compañero mio, él es el único a quien podrás confiarle tus secretos-.
-Un placer conocerte Mike- sonríe el hombre mimo mostrando su mano en forma de saludo, el guardia acepto la mano dando un apretón, ahora que lo veía mejor, hasta parecía ser un gimnasta, tenia unos grandes y fuertes brazos, al parecer era alguien de color, cosa que le agrado mas, sonrió con alegría, su cabello era de color negro liso en una coleta pequeña, sus ojos afilados con un hermoso avellana, al menos tenia alguien mas con quien contar -Sabe usted y yo nos llevaremos muy bien- dijo Marionette en un susurro hacia Mike, no para que nadie escuchara, simplemente tenia la voz muy tranquila.
-Gracias en verdad por aceptarme en el restaurante, no los defraudare- tanto Mangle como Marionette sonrieron con cariño ante eso -eso lo sabemos corazón- contesta la albina acariciando su mejilla, por ahora yo tendré que irme a arreglar unos asuntos, mi compañero se hará cargo de ti, al cabo que a el le encanta tener una compañía y mas si es una amable y limpia, no olvides lo que te dije- sonríe lasciva y se fue de la oficina dejandolos solos.
Marionette observaba detenidamente al guardia por el rabillo del ojo mientras limpiaba su rostro de todo el maquillaje de marioneta que el restaurante lo obligaba a ponerse, así que este era el guardia, le dio una muy buena impresión, mucho mejor que la de Jeremy -Dime Michael, como es que alguien como tu quiso venir a esta parte de la ciudad?- se sienta en el sofá que estaba cerca de la cama mirándolo con seriedad pero sin severidad.
Mike sintió sus mejillas rojas al escuchar su nombre sin apodo, se sentía extraño todos le decían por el diminutivo que se olvido de su nombre completo -Me intereso, Mangle me hablo tantas cosas de aquí que despertó mi curiosidad, en verdad que es un lugar muy grande y bonito- sonríe con calidez hacia el hombre que ahora era su compañero de cuarto por razones que Mangle o Marionette no le quisieron decir.
-Ya veo, aventurero- sonríe tranquilo aun observándolo detenidamente -Mañana no trabajaras, si no hasta Pasado Mañana- Mike asintió ante las ordenes, mirándolo con atención -Por ahora es momento de ir a dormir, yo dormiré en el sofá mientras tu en la cama, sin peros aquí el que manda soy yo- sonríe mostrando sus blancos y delineados dientes cosa que puso algo nervioso al guardia quien asintió ante las palabras.
La noche se hizo presente rápidamente pero alguien no parecía dormir, estaba incomodo, tenia aun tantas preguntas en su cabeza que no lo dejaban en paz, porque Mangle se tuvo que ir precisamente en estos momentos? solamente esperaba que regresase para estar mas calmado, se incorporo un poco sobre la cama que tenia una suavidad extrema que le gustaba, observo a lo lejos a Marionette dormido sobre el sofá, se quedo viéndolo por mucho tiempo apoyando su cabeza sobre sus rodillas, como es que alguien como ellos dos terminasen en este restaurante?, en verdad quería saberlo, mordió su labio inferior soltando un chasqueo frustrado, no tenia Bonnie con quien hablar, se sentía aburrido, lo mejor seria ir a dormir.
Al día siguiente, Marionette observaba detenidamente al nuevo hombre quien dormía plácidamente sobre su cama, sonrió un poco, parecía un cachorro, respiraba lentamente, su pecho subía y bajaba con lentitud, se acerco mas a el sentándose en la orilla ahora mirando el suelo, presentía algo mas no sabia si era bueno o si era malo, solamente sentía que algo pasaría, levanto su rostro al sentir movimiento y era Mike quien había cambiado de posición ahora mostrando mejor su rostro ante el gimnasta, claro que había escuchado hablar de el, Bonnie no dejaba de hablar al igual que Foxy ya que era su "Guardia favorito".
Dio un respiro pesado observando el rostro del otro, no dejaría por nada que Bon-Bon se acercara a el, si lo viera lo marcaría como suyo y valla que ese guitarrista no era muy amable y gentil que digamos, sabe cuantas cosas haría a una cara como la de Michael.
Sintió un pequeño murmullo y sonrió divertido acariciando su cabeza como si un niño pequeño se tratase, en verdad que era como un cachorro recién nacido.
Lamento tanto la tardanza!, no había tenido inspiración por esta historia, hasta la daba por muerta, ya que no se me ocurría ninguna idea para seguirla y mas con las cosas personales que me pasaron, no encontraba nada con que hacer que esto podría desarrollar, pero me di las fuerzas para al menos terminar este capitulo.
