Los personajes de BLEACH NO ME PERTENECEN pero pronto me voy a Japón a secuestrar a Tite y aplicarle el teguacanazo para que me escriba un buen final U.U
Negritas = personajes
"comillas"= pensamientos
Normal = narración
(Paréntesis) = notas, comentarios, etc. de la autora.
Flashback = sucesos del pasado.
Era de mañana en Soul Society, el viejo capitán Yamamoto toma su te en compañía de su teniente en la gran terraza a lado de su escritorio, todo era tranquilidad, después de una fiera batalla, ser chamuscado por su espada, perder un brazo, toparse con otro shinigami daikō buscando venganza, era justo y necesario para sus centenas de años supervisar la reconstrucción del seireitei tomando una taza de humeante matcha[1] junto a Sasakibe que bien el hombre también merecía unas gratificantes horas de paz, sin embargo como este es un manga/anime nekketsu[2] la paz no podría durar mucho y diciendo esto un agente del cuerpo secreto de operaciones hace acto de presencia tras los ¿octogenarios o milenarios?
-¡Yamamoto Sōtaichō! –Exclamo en pose de sumisión –Traigo para usted un mensaje urgente.
-Dígamelo. –Ordeno sin desviar su vista, o dejar su taza de te o hacer algo.
El agente se acercó rápidamente para decirle algo que solo el capitán comandante alcanzo a escuchar, sin inmutarse en absoluto el viejito barbón asintió sin premura.
¡POOM! Una nube de humo violeta y desapareció el miembro del escuadrón de ninjas dejando a los dos hombres con los ojos de plato y cara de idiotas.
-Ehem… Creo que los fondos destinados al escuadrón 2 y el cuerpo de operaciones secretas esta siendo bien invertido. –Dijo Sasabike un tanto sorprendido pero ya sin la cara de idiota.
Aclaro su garganta el Capitán Yamamoto –Prepara un oficio declarando un aumento en el presupuesto de los escuadrones 2, 12 y cuerpo de operaciones secretas, quiero que los hombres de Seug Fon desaparezcan con flamas como las Ryūjin Jakka cuando se presenten ante mí.
-Pero Sōtaichō ¿no seria mejor si las llamas cambiaran de color? –Dijo pensativo con una mano en su mentón.
-Bien, da la orden, después de terminar con nuestro te.
-Hai.
Un poco mas lejos se encontraba una pequeña teniente soportando a dos ruidosos subordinados mientras servía él te en el pasillo que daba al bello jardín del 13vo. Escuadrón, la chica a punto de reventársele una vena mientras hacia uso de toda su educación noble no pudo mas que terminar arrogando la pequeña tetera de cerámica en la cabeza de sus subordinados y si ¡la arrojo con todo y él te ardiendo!
-¡URUSAI! Par de locos ¿Qué seria de nuestro escuadrón si todos siguieran su ejemplo? –Exclamo en principio colérica pero fue bajando su tono sin dejar de sonar como reprimenda.
-¡Lo sentimos Kuchiki Fukutaichō!
-Y bueno ¿a que se debe todo este escandalo tan temprano? –Dijo ya mas calmada.
-Se ha informado que se organizara un festival del tipo humano para levantar los ánimos en todo Soul Society. –Dijo divertida Kyone.
-¡Hai¡ Las cuatro casas nobles lo organizaran y el Seireitei serán invitados de honor, así como también cada escuadrón y casa noble tendrán una participación dentro del festival para compartir con las almas de el Rukongai. –Gritoneo Sentarō muy al estilo militar.
-Ya veo –Rukia se mostraba tranquila y pensativa. –Y ¿Qué festival es el que se piensa efectuar? –en ese momento la morena noto algo que la saco de sus pensamientos. –Matte ¿dijiste las cuatro casas nobles, eso quiere decir que Nii-sama estuvo de acuerdo en esto? –Se sorprendía ante el pensamiento de que fuera así.
-Etto… suena extraño ¿Ne Kia-chan?
Golpe directo en la cabeza por parte de Sentarō y Kuchiki. – ¿Que demonios es eso de Kia-chan? ¡Soy tu superior Baka! Respétame al menos dentro de las instalaciones del escuadrón. Y bien ¿Cuál es la celebración que se llevara acabo? Con un poco de suerte puede que la conozca.
-¡Hanami! [3] –Exclamaron al unísono el par de locos.
-¿Hanami? Mmm… Etto… ¿Cuándo se llevara el evento?
-Se hará una junta de tenientes y capitanes mañana para aclarar cualquier duda.
-Bien, supongo que tendré que hablarlo con Ukitake taichō y ahora ¡Traigan él te de su capitán par de monos! –Grito la chica para después suspirar intentando calmar sus nervios – ¿Como es que Kaien-dono y Ukitake taichō aguantaron tanto a ese par?
En otro lado del Seireitei… tururú…
-Renji.
-Hai taichō.
-Necesito que lleves esto al mundo humano. –Dijo con voz firme sacando del cajón de su escritorio un paquete con el sello de la casa Kuchiki. –Quiero que lo entregues al shinigami daikō Kurosaki Ichigo. –Le extendió el sobre (sobre tamaño carta de tipo manila).
Con cara una cara graciosa un perplejo Renji dejo su papeleo y se acercó a su capitán para tomar el paquete parpadeando de vez en cuando como imbécil.
-Taichō ¿Cuándo quiere que entregue esto?
-En cuanto termines tú papeleo Abarai.
-Hai. –Dijo aun confuso levantando una ceja. – ¿Acaso Kuchiki taichō se decidió por asesinar a Ichigo con un paquete bomba? Sea lo que sea no quiero estar ahí para cuando lo abra ese cabeza de zanahoria. –Un escalofrió le recorrió al punto de casi ponerse un poco azul del terror que causaba ese paquete.
Otro escuadrón mas tururú…
-Taichoooooooooooooooooooooō….. –Canturrio una muy ebria Rubia.
-Matsumoto –Dijo el mocoso, digo, hombrecito a punto de perder la paciencia. – ¿Que demonios haces ebria por la mañana?
-¿Ah…? –Contesto de forma ingenua. –Taicho si solo estamos celebrando la noticia del festival, dicen que los escuadrones tendrán que participar y creo que deberíamos poner un puesto de sake [4] o mejor aun ¡un servicio de camareras sexis para servir bebidas! ¿Qué le parece?
-Me parece –Una venita estaba apunto de explotar en su frente. -¡Me parece una horrible idea! ¡¿Qué demonios esta haciendo aquí Hisaragi? ¡Kira teme ponte pantalones! –Grito histérico.
-Ya ya taicho y dígame ¿no ha visto a Momo-chan? Quería invitarla a comer –Su expresión era pensativa llevando su dedo índice a los labios.
-No la e visto ¿Por qué no buscas en su escuadrón?
-¡Hai! –Contesto feliz. – ¡Nos vemos mas tarde!
-¿Y ustedes acaso no piensan retirarse a sus escuadrones? –Puso una cara que a cualquiera le congelaría la medula.
Mientras Tōshirō hacia corajes con dos tenientes en estado de bulto los cuales no le daban atención alguna, se limito a suspirar y echarlos a patadas pensando en como diablos es que no sufrían de una congestión alcohólica ¿acaso las almas no tenían hígado para resentir semejantes cantidades de un licor? que siendo sinceros sabe del asco y que cualquier ente con respeto por la vida de los otros no lo usaría ni para un ponche loco [*].
La noche había caído en la sociedad de almas y como todos los días los pertenecientes al Gotei 13 tenían tres opciones para disfrutar de la oscuridad y las estrellas, si señores esas 3 cosas eran trabajo, beber o dormir, claro que siempre hay excepciones como el capitán Zaraki Kenpachi que buscaba pelea con su teniente al hombro, el capitán Komamura que jugaba entretenidamente con una pelota, ya que imaginar al valeroso guerrero sobre un enorme balón de plástico mordiéndolo de un lado a otro y haciendo chillidos seria algo impropio, en fin, el Seireitei es un lugar que siempre tiene excepciones y otro caso es el de la familia Kuchiki.
Dentro de la mansión de Kuchiki Byakuya caminaba una mujer que lejos de parecer una chica que pudiera empuñar una espada, tener boca de camionero y robar para sobrevivir caminaba grácilmente, si, Kuchiki Rukia iba ataviada con un bello kimono, tomo su lugar cerca de la shōji[5] de el dormitorio principal para anunciarse.
-Nii-sama estoy aquí como ordenaste. –Anuncio con la mirada baja y voz suave esperando la voz de su hermano.
-Rukia la ceremonia será dentro de unas horas, espero que estés lista y muestres que eres digna del clan.
-Hai, Nii-sama.
Kuchiki Byakuya se encontraba frente a lo que parecería un tocador dándole la ultima revisión a unos documentos, la chica le miro por unos mementos con dulzura y sonrió, hizo una reverencia y cerro la shōji.
Kuchiki Byakuya suspiro cansadamente dejando caer hacia atrás su cabeza, pensaba en mil cosas y tras ver la mirada y sonrisa de su hermana por el espejo que tenia en el mueble sintió un vuelco en el estomago, un malestar que si bien no le haría vomitar gracias a su orgullo si le haría pasar un mal rato. El noble presentaría a su pequeña hermana en sociedad por caprichos de los antiguos Kuchiki, se incorporo pensando en que dicho acto no tenía por qué significar el entregarla, ¡eso jamás! Primero mataba al bastardo que se atreviera a pensar en ella como una esposa noble mas, una valiosa shinigami como ella solo podría ser tomada por el soldado mas capaz y leal al Rey y al Gotei 13, un hombre digno y amable y también con gran posición y dentro de las grandes casas nobles el único que entraba en descripción era el, y con eso se fue al demonio todo, ahora si vomito al darse cuenta de aquel pensamiento tan atroz, primero se rapaba y cortaba una mano con Senbonzakura antes de pensar en su hermana como mujer, ya ni siquiera era la pequeña hermana que su amada Hisana abandono y busco hasta la muerte, no, hace mucho esa pequeña se convirtió en Rukia, SU RUKIA, el único tesoro que su adorada esposa le pidió cuidar con su vida y que ahora lo sentía mas suyo que de ella, su familia, avergonzado de su actitud llamo a su servicio para que limpiaran su desperfecto y se marcho furioso a contemplar sus carpas en estanque de el jardín.
-¿Por qué esos pensamientos? –Se preguntaba observando el estanque. –Tan solo la presentare como mi heredera, aun así ¿Qué debería hacer Hisana?–levanto su vista al cielo centrándola en la luna.
-Nii-sama, estoy lista.
Byakuya simplemente abrió los ojos asombrado, aquella mujer no podía ser su hermana ¿o si?
Rukia vestía un fino kimono[6] esmeralda con negro, el furisode[7] la adornaba con motivos florales bordados con hilo de oro y escudos de su clan, el obi[8] color negro se ataviaba a su cintura sujetándose con un gran moño en su espalda y el largo de las mangas y el vestido hacían verla como una digna princesa, el cabello lo llevaba suelto y bien peinado adornado con un broche de cascabeles, la figura de un ruiseñor y de una fresa en tonos dorados al lado derecho. Su rostro completamente despejado, resaltaba su bella y perfecta piel blanca, un poco de rímel y un ligero color carmín en los labios, el arreglo tan natural y el color del kimono hacia que sus ojos se vieran más violetas que nunca.
No pudo evitar su mueca de incomodidad, aquello empezaba a molestarle, su hermana era una hermosa mujer de eso ya no había duda, una shinigami de alto rango y próxima heredera del clan Kuchiki, si ¡Kuchiki Byakuya la había jodido! Después de hacer el anuncio tendría que lidiar con los cabezas de las familias nobles haciéndole toda clase de preguntas, los escudriñes hacia su familia y las indirectas y no tan indirectas de aquellos buitres libidinosos queriendo un mayor status dentro de la corte a cuestas de su pequeña.
-¿pasa algo Nii-sama?
Preocupada por la mueca y silencio que recibía de su querido hermano inevitablemente bajo su mirada entristecida.
-Lamento si no es lo que esperabas, difícilmente alguien como yo podría… –Byakuya le interrumpió.
El noble se acercó a ella sin mirarle, abrió sus ojos y la tomo del mentón escudriñando en sus ojos, paso su vista por todo el kimono sin soltarle el rostro (no de forma pervertida eeh… en esta historia no habrá situaciones incestuosas pervertidos ¬¬) satisfecho al no encontrar imperfecciones terminó posando sus ojos de manera curiosa en la banda que adornaba los cabellos de la teniente.
-Cierto no es lo que esperaba –Enuncio sin perded su temple, ella le huyo la mirada entestecida –Rukia, ni siquiera los cerezos de este jardín podrían igualarte en este momento –ella regreso sus mirada abriendo mas sus grandes por la sorpresa de aquellas palabras, sintió como se ruborizaba lentamente.
Esta vez el hombre acerco mas su rostro a ella, quizá demasiado para alguna mirada morbosa pero no para el, esta vez haría las cosas diferentes, actuaria de manera diferente y sin duda recompensaría a su hermana por todo lo que le habría hecho pasar y lo que pasaría durante y después de esa maldita ceremonia que empezaba a odiar a tal punto que destrozaría el lugar con su bankai con tal de no ir.
-Ese adorno que llevas, no recuerdo haberlo pedido para ti. –La mirada de el mostraba curiosidad y dulzura algo increíble de ver para la Kuchiki.
-Ichigo –Susurro nerviosa –Ichi… –se ruborizo –Ichigo me lo obsequio, después de la ultima batalla.
-Al menos te ha dado algo digno de tu clase. –Le sonrió de manera dulce y suspiro alejándose de ella sin dejar de sonreírle y divirtiéndose con la cara de sorpresa de su hermana –Perdóname por tener que arrastrarte a esto, quizá debí decirle a Renji que nos escoltara. Vamos Rukia. –Le extendió su mano para que ella le tomara y así caminar con ella.
-Hai. –Tomo su mano.
Rukia veía anonadada a su hermano ¿acaso esas solidas murallas de carácter frio desaparecerían al fin?, solo el embajador de las algas podría saberlo, pero sin duda aprovecharía esos momentos, se dio cuenta de que el agarre de su hermano empezaba a ser mas fuerte y sin darse cuenta sintió como tiraba de ella para que caminara a su par (algo que según tengo entendido no es bien visto en Japón), sin dudarlo apresuro su paso y soltó la mano de su querido Nii-sama para abrazarse de su brazo, estaba feliz, estaba muy feliz.
Dentro del carruaje parecía que los sucesos de minutos atrás no hubieran ocurrido, reinaba el silencio y posiblemente hasta Sode no Shirayuki se hubiera congelado ante tan frías miradas, esos hermanos eran por demás complicados.
-Rukia ¿tu capitán te ha dado alguna misión de importancia que atender?
¡Y si señores! ¡Volvimos a las póker face y voz de Antártida!
-Ahora que lo mencionas –Abrió sus enormes ojos intentando recordar llevando su mano al mentón. –No desde que volví de la ultima batalla con los fullbringers. ¿Por qué lo pregunta?
-Bien, entonces dime –su semblante cambio a una dulce sonrisa -¿te gustaría actuar en el hanami?
-¿Hanami? –Hablo confundida.
-Podrías danzar como lo hiciste en año nuevo ¿o quisieras hacer alguna otra cosa?
-Danzar esta bien. –Dijo incrédula de lo que escuchaba, no, ¡incrédula de la mirada y voz tan dulce con la que se dirigía su hermano!
-Podrías danzar y tocar la flauta, o quizá mostrar tus aptitudes en suibokuga [9] –Pensaba en voz alta el hombre sin importarle la respuesta de su hermana. –Bien las tres cosas podrían dejar en claro la superioridad de nuestro clan frente a los otros y esa horrible gata. Bien Rukia, harás las 3 cosas. –Y poniendo su fría mirada y serio gesto dejo a una Rukia helada.
Mientras la chica aguantaba una mueca y grito de enojo por la bipolaridad y poco raciocinio de su hermano por pensar que la pobre podría con el estrés de hacer esas cosas frente a toda la corte de espíritus puros levanto una ceja y aclaro su voz.
-Nii-sama ¿en cuanto tiempo se celebrara ese festival Hanami?
-En dos semanas.
-¡Nii-sama! –Grito y el noble se sorprendió divertido del atrevimiento de su hermana.
El capitán de la sexta división era un hombre por demás complejo, no se podría saber con certeza lo que pasaba por su cabeza y se volvía completamente impredecible al momento de tener que defender su orgullo, pero, últimamente el capitán pasaba horas pensando (debido a la paz suscitada y que por alguna razón estaba fastidiado de sus deberes como noble) en las ultimas batallas, todos esos sucesos tan descabellados que se fueron suscitando uno tras otro sin darle tiempo de analizarlos sabiamente, el hombre se sentía joven e inexperto a su parecer, pero jamás lo admitiría ni perdería autoridad, últimamente las presiones de su clan eran tantas que tenia ganas de desparecer y Rukia no se lo estaba facilitando, el clan comenzaba a interesarse en ella, en que se involucrara mas en los asuntos nobles y su reciente asenso también le preocupaba, no quería arriesgarla aunque eso era ya algo imposible conociendo su corazón impasible, pero había notado que aun teniendo amplia experiencia en el campo de batalla sus sentidos seguían siendo un poco torpes y se arriesgaba tontamente al ver a alguien en peligro, sus pensamientos se vieron acompañados de imágenes de ella siendo atravesada miles de veces tratando de proteger a sus amigos y recordó la melancolía de ella al tener que separarse de ellos (si, todos esos eran un solo anaranjado amigo), era un hecho esa chica necesitaba ser entrenada de nuevo y no estarse involucrando en las banalidades de una princesa que no se ajustaban a ella.
-Bien y Rukia, a partir de mañana tendrás entrenamientos privados terminando tus deberes como teniente.
-¡Hai! –Grito cual soldado y haciendo una reverencia.
El joven le sonrió a su hermana, sin duda esa mocosa era especial, la entrenaría tanto que la haría llorar de dolor, la haría tan fuerte e independiente que cualquier noble pensaría dos veces antes de pedir su mano, Kuchiki Byakuya se había propuesto que nadie tendría a su hermanita como una esposa mas, no, aquel hombre se había propuesto espantar cualquier pretendiente de la manera mas apropiada y orgullosa.
Pensó en pedirle a Ukitake el mandarla a alguna misión que le mantuviera fuera hasta calmar el revuelo que causaría la noticia de hacerla su heredera pero el hecho de alejarla y enviarla a correr algún peligro no era algo que le agradara, pensó en mandarle con el estúpido de Kurosaki pero sin duda esa niña y ese mocoso se meterían en serios problemas como cada vez que estaban juntos, aunque tal vez el mandarla al mundo de los vivos era la mejor idea, con el shinigami daikō[10] estaría segura de cierta manera y tranquila de lidiar con un escuadrón y los deberes de un noble, volvió a verla por el rabillo del ojo y volvió a notar el exquisito adorno de su cabello, sin duda debió de ser costoso, al menos tenia entendido que el oro lo era en esa dimensión, ¿acaso pretendía a su hermana el muy descarado? Pues eso no era algo que le sorprendiera, los Kurosaki sin duda eran extraños y caprichosos y decirle que algo esta prohibido sin duda a su hermana y al joven eso les atraería mas a romper las reglas, bufo molesto, enviarla con Kurosaki definitivamente ya no era una opción, lo mejor seria mantenerla con el y ya.
Al llegar al lugar Rukia se dio cuenta que estaban en la vieja mansión de campo de los Kuchiki, esta se encontraba a las afueras el Rukongai en un bosque, el lugar era una antigua casona al puro estilo del castillo Nijō [11], llena de opulencia y en un jardín bellamente decorado se encontraban las personas mas importantes de SS. Desde personas con grandes fortunas, nobles de menores rangos, altos cargos dentro del Gotei 13 y obviamente las grandes casas nobles con lo que parecía ser casi todos sus miembros, pudo reconocer a algunos individuos entre los presentes, a lo lejos veía a Omaeda comer, Suí-Fēng vigilando, su querido capitán acompañado de su entrañable amigo Shunsui y se sorprendió al ver como una joven corría hacia ella con el rostro lleno de felicidad.
-Rukia-dono estábamos esperando verla. –Le sonrió la rubia.
-Rurichiyo-dono, que alegría –le sonrió amablemente. –Hace tanto tiempo ¿Dónde se encuentra Enryū y Keryū-sama?
-¡Oh! Se encuentran cuidando de Shu y palacio, Renyū dice que dentro de jardín no hay de que preocuparse, así que corrimos a verle Kuchiki-dono, pero, ¿Ichigo no nos acompañó como guardaespaldas?
-No, Ichigo no sabe de esta ceremonia y también hace tiempo que no le veo desde la última batalla. –Aun respondía dulcemente aunque con un toque de melancolía.
-Ya veo, cuando le veamos decirle que venga a jugar al football con nosotros.
-Hai.
-¡Hasta pronto Rukia-dono! –Le dijo mientras se retiraba lentamente para después echarse a correr.
-Rukia.
Rukia volteó al ver que su hermano le llamaba a una distancia prudencial, no se había fijado en lo apuesto que se veía, portaba un kimono violeta parecido al tono de sus ojos decorado con 5 escudos de la casa Kuchiki, el obi lo llevaba sutilmente a la cadera de color negro, se veía increíblemente elegante y apuesto y el nuevo kenseikan[12] hacia fluir su cabello con el viento de una manera delicada, rápidamente le dedico una amorosa mirada llena de orgullo, se sentía en un sueño por los tratos tan fraternales recibidos por parte de él, pensando en que seguro Ichigo ahorita la miraría con rencor por idolatrar a su hermano de esa manera y lo llamaría "pijo", espero a que su hermano le alcanzara y vio como se detenía a su lado mirándole como si estuviera esperando de ella sin embargo no pudo descifrar su mirada, dio un paso hacia atrás para guardar las distancias rente a todos.
-Rukia, frente a las personas lo propio es que nos comportemos como lo hemos hecho antes de esta noche, sin embargo, no puedo permitir que agaches tu mirada o camines detrás de mi. –Póker face modus operandis
Retomaron su camino al salón donde se daría la ceremonia, pero algo capto su atención.
-Oh veo que no has estado perdiendo el tiempo desde la ultima vez Byakuya-Bo –El hombre al escuchar esa voz solo se le pudo saltar una venita apunto de explotar. –Y dime me presentaras con la preciosura que… –Se quedo con la boca abierta apunto de irse trasero abajo.
Los hermanos voltearon a la dueña de aquella voz sabiendo bien de quien se trataba, Rukia le miraba entre inocente y sorprendida y Byakuya con unas ganas de matar como no solía verla desde sus épocas de adolecente hace unos 100 años.
-Shihōin Yoruichi –volviendo a su fría expresión. – ¿Podrías decirme que haces aquí, si mal no recuerdo fuiste expulsada del que alguna vez fue tu clan?
-Nii-sama. –Le reprendió la joven.
3, 2, 1… – ¡Ja, ja ja! –Estallo en risas. –Pero si es la pequeña Kuchiki ¿Cuánto tiempo eh? ¿Por qué no has ido a visitarnos? Todos te echan de menos y no creo que pase más tiempo para que Ichigo vuelva a deprimirse y vagar por todos lados con su cara de idiota.
-Yoruichi-san –Su mirada mostraba felicidad de verle, Byakuya lo noto. –Lamento mucho no poder visitarlos, pero mis deberes como teniente y noble me han mantenido un poco ocupada últimamente, discúlpenme si les e hecho preocupar.
-¿Ah? –Le miro confundida haciendo una gran mueca. – ¿pero que te a pasado Kuchiki? No me digas que Byakuya-Bo por fin domo a la pequeña fierecilla del Inuzuri [13].
-¡Yoruichi! Sera mejor que cuides tus palabras en mi presencia. –Exclamo molesto el noble.
-Rukia-chan sabe que esto jugando ¿no es así?
-Hai –El sonido fue escueto. –Yoruichi-dono ¿Cómo esta Ichigo? ¿Cómo se encuentran todos?
Al noble no le resulto de agrado aquellas preguntas, no le agradaban esas reacciones tan humanas en ella, era cierto que sentía cierta apatía por aquellos seres tan efímeros y que a la larga aquello solo podría causarle mas problemas a la shinigami, el hacer algo al respecto ante eso era una idea que le había rondado hace mucho tiempo sin embargo por temor a alguna reacción violenta de su hermana decidió desistir de aquella idea aunque aun se la planteaba cada cierto tiempo, ella debía comprender que las amistades de ese tipo por mas fuertes que fueran los lazos acabarían por romperse al momento de que aquellos individuos dejaran su cuerpo para formar de parte de la sociedad de almas de forma permanente y estaba que seguro que esa realidad la destrozaría.
-Rukia tenemos que irnos, si nos disculpas. –Se dirigió a la mujer negra mientras le daba paso a Rukia. –Shihōin Yoruichi, agradecería que no perturbaras el corazón de mi hermana.
La ceremonia paso de forma lenta y aburrida, podía notar el cabeceo de su hermana y Rukia notaba en la cara de su hermano un claro fastidio por estar ahí, el olor del incienso los mareaba y las miradas inquisidoras los ponían a la defensiva, sin duda la pequeña teniente estaba abrumada ante la mirada de tantos desconocidos y lo único en lo que pensaba era en deshacerse de todas esas ropas, asearse, entrar al onsen[14] e irse a dormir, pensamientos que no distaban mucho de su hermano menor solo que este lo único que quería era dormir y deshacerse de una mujer felina, sumidos en sus pensamientos llego la hora de compartir el sake entre los integrantes del clan, terminada la ceremonia seguía el tener que socializar con los invitados y sobretodo con las casas nobles.
Rukia y Byakuya fueron abordados rápidamente por los invitados haciendo que estos fueran separados para el disgusto del mayor, dejar a su hermana sin quien le guie podría repercutir no solo en ella si no que en el resto del clan.
-Kuchiki-dono –Un hombre fornido de reiatsu mediano junto a otros hombres le llamaban. –Creo que esta de mas decir que nos complace que al fin nombrara un heredero, pero ¿una mujer del Inuzuri, no cree que podría atraer problemas?
Oh si, ese hombre mañana desquitaría su ira haciendo sufrir a su escuadrón –Los asuntos de mi clan no son algo que deba ser del interés de alguien que no forma parte de las 4 grandes casas nobles. –Su tono era tan gélido como su mirada, rápidamente los hombres vieron su error.
-Discúlpeme Kuchiki-dono, solo nos preocupa la seguridad de su hermana, hay quienes pueden llegar a ser muy crueles, aunque que se ha visto involucrado en tantas batallas y de personas de tan curiosa estirpe que quizá para ella no sea un problema. –Hablo el indeseable hombre.
-Una flor como ella es una delicia. –Escupió otro de los individuos de forma socarrona y sin temer por su vida –Me encantaría tener el privilegio de desposarla. –Volteo a verla de forma lasciva y descarada.
El ultimo comentario rompió el temple del capitán y sin dudarlo comenzó a descargar su reiatsu a los hombres que le rodeaban, el incremento de energía espiritual era una clara señal del noble para todo aquel que osara burlarse de su orgullo y tratar de pasar por sobre su familia, era el aviso mas claro, simple, masivo y practico para acallar las voces y escrutinios. De forma inesperada sintió una mano firme por sobre su hombro, calmo su ira pero aun se encontraba molesto y los dos hombres tras de él lo sabían, Ukitake se posiciono a su flanco a un paso delante de el con mirada inquisidora, cualquiera que atentara contra uno de sus subordinados Ukitake Jūshirō intercedería y ni que decir del capitán Kyōraku, cualquier batalla de su entrañable nakama [15] también era la de él y claro siempre estaba dispuesto a pelear por el honor de una bella doncella.
-Kuchiki ¿pasa algo? –Sonó amable y desafiante a la vez mirando a la escoria que tenia frente a él.
-Ah parece que las cosas se miran un poco tensas aquí Ukitake –hablo el capitán de manera desenfadada. –Oye Kuchiki ¿te molestaría si ofrezco un poco de sake a tus invitados?
-¡Oh! Pero Kyōraku hemos olvidado nuestros modales ¿creo que –dijo mirando al cielo –deberíamos presentarnos no crees?
-Tienes razón Goteijūsantai hachi sentai taichō Kyōraku Shunsui [16]. –Dijo galantemente acorde a la situación y su vestimenta ya que vestía de kimono al igual que los demás asistentes.
-Goteijūsantai jū-san sentai taichō Ukitake Jūshirō [17], Kuchiki Rukia es mi teniente.
Los hombres tragaron saliva de forma sonora, cualquier paso en falso y su vida se acabaría o al menos una buena paliza les dejaría dentro de sus mansiones un largo tiempo, sin recibir respuesta alguna los experimentados capitanes voltearon a su joven discípulo con una sonrisa y mirada amable.
-Vayamos a beber Kuchiki taichō, Rukia-chan esta en buenas manos. –Le dijo el hombre de kimono rosado que al parecer jamás osaba quitárselo.
Byakuya suspiro, se enfoco para comprobar lo que decía el capitán y comprobó que era cierto, aunque no le agrava mucho la idea de que aquella mujer que tanto le fastidiaba se encontrara con ella, pero era mejor a que estuviera sola o rodeada de arpías aunque sin duda seria mas escudriñada al verse acompañada de un ex noble, ex shinigami, ex traidora a la SS.
En el mismo jardín, al tiempo que se desarrollaban los sucesos anteriores tururú…
Se podían apreciar en los jardines a 3 mujeres tomando canapés de vez en cuando mientras charlaban de forma amena, si uno no supiera de quien se tratara aquellas chicas sin duda serian asaltadas por varios hombres, las 3 tan diferentes y elegantes arrebatarían la respiración a mas de uno, algo que era común en sus círculos mas cómodos, sin embargo estaban en una importante reunión de carácter social y político, los suspiros estaban de mas, los chismes e insultos era lo que corría, comentarios llenos de veneno, miradas libidinosas y envidia era lo único que podría ser entregado bajo una fingida amabilidad, sin embargo aquellos inteligentes preferían guardar sus distancias, aquellas eran mujeres de temer, de posición poderosa, fuerte carácter y considerable presión espiritual.
Shihōin Yoruichi vestía un precioso furisode gris de largas mangas bordado de grullas con hilo plateado y un fino obi plateado, llevaba su cabello en un rodete con varios ornamentos, la mujer detestaba el maquillaje y se sabia hermosa así que su rostro iba limpio y perfecto como siempre, ni siquiera se molesto en darle un poco de color a sus labios. Rara vez la mujer negra hacia acto de presencia en eventos de ese tipo, generalmente lo hacia para conseguir información o molestar a alguien, dentro de los altos círculos sociales era despreciada y odiada pero eso poco le importaba, ese día iba en una misión que la tenia preocupada.
La otra integrante del animado grupo era nada mas y nada menos que Kasumiōji Rurichiyo, quien alguna vez fue rescatada por Ichigo y Rukia, la pequeña había crecido, era un poco mas alta que Rukia y con un cuerpo acorde al de una chica de 16 años, sus facciones ligeramente mas maduras, su cabello era mas largo, y su poder espiritual había aumentado con creces pero sin llegar al de un capitán, vestía como siempre un elegante furisode rosa pálido estampado y bordado con lirios blancos y rojos ataviado con obi dorado exquisitamente bordado, la mitad de su cabellera lo llevaba recogido en unos complicados moños con bastantes adornos (como si fuera una media coleta), en sus parpados lucia un poco de sombra roja y delineador negro que hacia ver sus ojos hipnotizantes y sus labios tenían un brillo rosado.
Ambas mujeres acompañaban a Rukia en el jardín, bromeaban y comían de vez en cuando ya que las 3 sin duda comían lo que un hombre al tener elevados niveles de reiatsu, cuando solían acercárseles aquellas mujeres que al parecer detestaban elevaban su energía y las ahuyentaban sutilmente, hasta parecía que era parte de su educación, las muy perras se divertían mofándose de la debilidad de otros.
-Y díganos Shihōin-dono ¿Cómo se encuentran todos en aquella dimensión?
-Pues todos están bien, parece que se encuentran un poco atareados con sus exámenes finales, algo de ir a la universidad, según lo que entendí. –Decía mientras devoraba unos dangos de quien sabe donde.
-Ya veo, terminaran el instituto pronto, me alegro tanto por ellos. –Ah la melancolía por no ver al pelo naranja (si esta es Rukia).
-Nos encantaría ir a visitarlos pero, aun es complicado ir al mundo humano, Enryū y Kenryū están trabajando muy duro y tenemos demasiadas responsabilidades para dejarlos solos o dejar solo al clan. –Se notaba un poco de desilusión en su voz.
-No se preocupe Rurichiyo-dono, quizá pronto pueda verles, tal vez pueda llevarle en algún tiempo libre que tenga o en mi próxima misión a Karakura.
-¡¿En verdad? –Grito olvidando donde se encontraba, pronto volvió a la compostura.
-Hai –Sonrió de manera cálida Rukia.
-Mmm… ¿tienes misión en Karakura Kuchiki?
-Bueno… Etto, aun no, aunque conociendo al tardo de Ichigo no tarda en meterse en problemas.
-¡JA! Tienes razón pequeña Kuchiki.
-Temo que debemos despedirnos, se hace tarde y tenemos que hacer varias cosas en palacio, por favor venga a visitarnos pronto Kuchiki-dono y felicidades por su nueva posición dentro del clan. –Hizo una reverencia despidiéndose. –Shihōin-dono. –Hizo lo mismo y se retiro apresurando el paso.
-Es increíble cuanto a crecido, hace poco era tan solo una niña.
-¿Ah? Kuchiki, era normal que creciera después de 30 años –So voz sonaba sorprendida ante el comentario.
-Tienes razón –Rio llevándose el dorso de la mano a su rostro. – ¿Como esta Ichigo Yoruichi-dono? –Oh melancolía U.U
-Ya deja eso Rukia –Dijo seria –Dejemos de jugar a los nobles que ni a ti ni a mi nos van estas cosas.
-Tienes razón ¿Yoruichi-san puedes contestar mi pregunta?
-¡Ah! Ese mocoso parece que solo madura cuando apareces, no creo que le que sea algo serio, sin embargo a estado distante, pasa mucho tiempo entrenando en el sótano de Kisuke, mas no se si sea porque algo le preocupe, sus fluctuaciones de energía no han mostrado nada extraño. –Su voz era seria pero con poca preocupación.
-Ya veo, Arigato Yoruichi-san –Sonaba aliviada y agradecida.
-No hay de que, deberías venir a visitarnos, seguro que el idiota de mi discípulo te lo agradecerá. –Le gritoneaba mientras se iba.
Se había quedado sola, pensó en la hora y si seria correcto decirle a su hermano que quería retirarse, se encontraba cansada aunque un poco, pensaba en lo que le había dicho anteriormente la mujer negra sobre su querido nakama, suspiro pesadamente volviendo la vista buscando a su hermano sin éxito, la mayoría de los invitados se habían retirado, quedaban pocas personas, pensó que a lo mejor pasarían ahí la noche dado que era tarde, aunque desecho la idea al recordar que tanto ella como su Nii-sama tenían trabajo, cansada se sentó en uno de los pasillos de la mansión. Noto una débil pulsación de reiatsu, al parecer habría unas 3 personas dentro de la habitación detrás de ella, no le dio mayor importancia, se levanto para retomar su búsqueda y ahí fue cuando lo oyó.
MUJER1 – ¡Ja Rukia Hime [18]! No me hagas reír, esa mujer no es más que una perra del Rukongai.
MUJER2 –Tienes razón, pero que envidia le tengo, vivir con Byakuya-dono y estar rodeada de todos esos apuestos tenientes.
MUJER3 –Pero que malos gustos, la mayoría de esos tenientes han salido de los últimos distritos del Rukongai al igual que esa, terminar siendo una princesa cuando vivías en el Inuzuri, seguro debe estar manchando la memoria de su hermana incitando a Byakuya-sama.
Rukia estaba helada escuchando la conversación, reconocía esas voces y esos reiatsu pero no podía recordar de donde, sentía que debía de abrir esa shōji y patearles el trasero a esas perras ¡Merecían ser asesinadas con una de sus danzas! Pero no mancharía a Sode no Shirayuki con esa mierda.
MUJER1 –Dicen que Hisana-sama era una mujer honorable y de buenos atributos, dudo que Byakuya-sama se rebaje a una enana con la gracia de un hombre, seguro que por vencer a todos esos hollow se a quedado así.
MUJERE3 – ¿Pero no dicen que esta liada con un humano, el shinigami daikō? Eso si da envidia, un hombre como ese no podría siquera conseguírsele por aquí, tendré que esperar a que muera.
Las 3 mujeres rieron sonoramente, Rukia ya tenia una vena en la cien apunto de explotar, como se atrevían a decir eso de Ichigo, esperar a que muera ¿pero que carajos tienen en la cabeza?
MUJER2 –Como quiera que sea, una relación así solo podría significar la ira de las casas nobles y el Gotei 13, va contra las reglas, seguro serian condenados y seguro que yo le haría una ultima visita para reanimarle ¡ja ja! Seguro debe de hacer el amor divino aunque quizá ella ya deba saberlo, ya saben, dicen que es idéntico a Kaien Shiba y con eso de que estaba enamorada de su teniente.
Un estrepitoso ruido y una ráfaga de aire helado inundo aquella habitación.
-Lo lamento pero, al ser pertenecer también a una casa noble las reglas aplican de la misma manera para ustedes –Se podía ver la furia en su mirada gélida, era la mas viva representación de Kuchiki Byakuya. – y al ser individuos de tan bajo nivel jamás podrían atraer la atención de algún alto oficial del Seireitei y mucho menos alguien como ustedes podría estar con ¡Kurosaki Ichigo! –Grito con gran odio e indignación.
Rukia apretaba sus puños, tenia el entrecejo contraído, estaba llena de furia y su reiatsu se elevaba, sus músculos estaban tan contraídos que no podía siquiera dar un paso para abofetear a esas mujeres que difamaban a su hermano, a su difunta hermana y Kaien-dono, ponían en ridículo a sus compañeros y amigos y decían que era poca cosa para Kurosaki Ichigo, su orgullo estaba siendo amancillado y no lo permitiría, controlándose un pudo poner un pie al frente cuando una voz la tranquilizo.
-Rukia. –Llamo sereno Byakuya.
Respiro profundo y cerro sus parpado, tranquilizo su reiatsu y respiración, relajo un poco los músculos y deseo congelar el lugar con la liberación de su zanpakuō.
-Rukia –Esa no es manera de comportarse.
-¡Nii-sama! –recrimino sintiéndose agredida volteando a verle.
-¡Rukia! –Le reprendió con más fuerza.
Asustada de lo que pudiera pensar su hermano de ella, la reprimenda y dándose cuenta que tenia razón, la chica se arrodillo pidiéndole disculpas a su hermano con una reverencia juntando sus manos y tocando el suelo con su frente, el hombre le miro con molestia ¿acaso su hermana era tonta? Le molestaba demasiado esa actitud sumista que mostraba de la nada y mas frente a personas que no eran dignas de ella, frustrado por tal conducta se acercó a ella y la levanto suavemente por los hombros, ella le miraba a los ojos sin entender.
-"Maldición ¿por qué?, Nii-sama ¡Rukia basta y tranquilizate!" -Pensaba asustada.
-Rukia, jamás te arrodilles frente a quienes no son dignos de tu presencia aun si tienes el filo de una espada en tu cuello. –Le abrazo amorosamente para luego dedicarle susurro a su oído. –Defiende tu orgullo imooto [19]
Se incorporo separándose de Rukia para ver a las mujeres de la habitación con mirada asesina –Las consecuencias del insulto hacia mi hermana será impuesto durante la semana. –Tomando a Rukia de la mano la saco de ahí.
Rukia estaba alterada, sentía como las lagrimas de frustración amenazaban con salir y que el agarre de su hermano no era suficiente para calmar su corazón, se sentía ahogada, aquellas palabras dolieron, aquellas mujeres que eran parte de su clan le daban la espalda sin una razón mas poderosa que la simple envidia, sentía que no podía confiar en nadie dentro de ese mundo, lo odiaba, ser noble jamás fue algo de lo que pudiera regocijarse y ni siquiera le hacia sentir satisfecha, no encajaba en ese lugar ni en esas normas por mas que le dijeran que era la mas pura representación de una princesa, estaba cansada, ese día había sido como un sueño para ella y termino convirtiéndose en algo terrible, recordó el cálido abrazo de su hermano y apretó su agarre, sintió que unas manos le tomaban de la cintura y levantaban su peso colocándola en algo suave, solo podía pensar en aquellos terribles comentarios, se preguntaba que tantas personas creían que era la deshonra de su familia, que tanto la liaban con sus compañeros shinigami, ¿Por qué pensaban en ella como una promiscua?
-¿Tan malo es ser como soy? ¿Acaso pelear por ganarme un lugar es una vergüenza siendo mujer? ¿Tan vergonzoso es mi lazo con Ichigo? ¿Ichigo pensara eso de mí? ¿Tan poca cosa soy para ellos? ¿Soy tan poca cosa para el? ¡Espera el! ¡Carajo Rukia! Basta de pensar estupideces. –Salió de golpe de sus pensamientos y se vio frente a su hermano y una mirada llena de preocupación.
Byakuya tomo la pequeña mano y la saco de ahí, noto a su hermana tan tensa que pensó que rompería en llanto en cualquier momento, así como su primer instinto fue reprenderla para que no cometiera una tontería en la casa de campo, también lo fue el abrazarla para que su orgullo no se rompiera, debía de sacarla de ahí, en otros tiempos el regaño que le hubiera dado seria tan distinto al que le daba ahora, sintió como apretaba su agarre y sintió su corazón romperse y llenarse de ira, esas mujeres pagarían duro su ofensa, pero le preocupaba aun mas el corazón de la teniente, un shinigami no debería de verse afectado por comentarios y sentimientos de ese tipo, aunque si lo pensaba el mismo se estaba volviendo mas sentimiento que raciocinio entorno a ella, al llegar al portón del lugar lo cruzo y tomo a Rukia de la cintura con cuidado dejándola en el acolchado asiento, ella no hablaba, parecía sumida en un gran vacío dentro de su mente, suspiro pesadamente y entro al carruaje, no le miro en la mitad del camino, no se inmuto, estaba ahí como si fuera una muñeca rota, le miraba atento con el brazo flexionado sobre la ventana sosteniendo su cabeza en su mano empuñada, noto que su hermana había salido de su trance, se sintió un poco mas aliviado por ello.
-Rukia, no quiero que vuelvas a sentirte así.
Se sorprendió, definidamente algo había comido su hermano ese día, seguro Yoruichi le emborracho por diversión o quizá algún brownie del embajador de las algas tenía una buena dosis de marihuana, después recordó que su hermano odia los dulces. Vio a su hermano bajar y le siguió, tomo su mano y bajo del carruaje con delicadeza y se adentraron a la mansión. Byakuya le acompaño a su habitación.
-Descansa Rukia y recuerda todo lo que te eh dicho esta noche. –Súper póker face al ataque.
Si, ahí estaba de nuevo la frialdad de su hermano, definitivamente sus niveles de serotonina andaban mal, entro a su habitación y se dirigió a su osen, le urgía hacerse, cerro la puerta con seguro y procedió a desvestirse con calma, pensó que tal vez el vapor arruinaría sus ropas pero le importo poco, tallo con cuidado cada parte de su cuerpo, suspiro cansada, se sentía tan insignificante aun que pensaba que no se la pasaría hasta el siguiente día, quito el jabón de su cuerpo y entro a las termales.
-¿Qué demonios esta pasando con todos? –Se sentó y dejo caer su cabeza a atrás. –Nii-sama seguro se volvió bipolar o Yoruichi debió aplicarle alguna extraña técnica o experimentado con alguna tontería de Urahara en el –resoplo – ¿y que demonios hacia esa mujer en una ceremonia de ese tipo? Siempre que viene es porque esta investigando alguna extraña fluctuación de reiatsu –abrazo sus rodillas –me pregunto si tendrá que ver con la actitud de Ichigo –suspiro –definitivamente debo de ser una idiota al preguntarme tanto por ese cabeza de zanahoria.
Salió del agua y después de secarse se coloco el nemaki [20], tomo sus ropas y salió del baño, acomodo las ropas de forma prolija y se dirigió a su futón y observo que había una caja en este.
-No recuerdo haber visto eso. –Susurro con curiosidad, tomo la caja acercándola a ella, la abrió con cuidado y aparto la tela que cubría su contenido, abrió sus ojos mas que impactada, no podía creerlo, aquella bufanda de seda invaluable ahora le pertenecía, casi todas sus dudas y enojos desaparecieron, estaba mas que feliz, su hermano la había hecho heredera de su preciada Ginpaku Kazahana no Uzuginu[21], la llevo a su rostro aspirando su aroma, se abrazó a ella y se tiro sobre el futón, estaba feliz, estaba muy feliz.
-Arigato Nii-sama.
Cayo en un profundo sueño.
[*]Ponche Loco, el ponche loco es igual que la AGUA LOCA, es una mezcla tequila con cerveza, ron, brandi, vodka, bueno todo lo que tengas en casa que contenga alcohol, le agregas jugo de naranja y listo.
[1]Matcha, es un té verde molido empleado en la ceremonia japonesa del té.
[2]Nekketsu, estilo de anime.
[3]Hanami, es la tradición japonesa de observar la belleza de las flores, pero por lo general se asocia esta palabra al período en que florecen los cerezos y en el que los japoneses acuden en masa a parques y jardines a contemplar sus flores (sakura).
[4]Sake, es una palabra japonesa que significa "bebida alcohólica", sin embargo en los países occidentales se refiere a un tipo de bebida alcohólica japonesa preparada de una infusión hecha a partir del arroz.
[5]Shōji, puerta tradicional en la arquitectura japonesa. Funciona como divisor de habitaciones y consiste en papel washi traslúcido con un marco de madera.
[6]Kimono, vestido tradicional japonés.
[7]Furisode, es el kimono más formal que usan las mujeres jóvenes, en concreto las solteras. Se caracteriza por unos motivos muy coloridos y exuberantes y de largas mangas, que generalmente llegan hasta los tobillos.
[8]Obi, faja ancha de tela fuerte que se lleva sobre el kimono, se ata a la espalda de distintas formas. Existen muchos tipos de obis y formas de atarlos, cada una se usa para ocasiones distintas.
[9]Suibokuga (también Sumi-e o Suiboku) es una técnica de dibujo monocromático en tinta de la escuela de pintura japonesa. Se desarrolló en China durante la dinastía Tang (618 - 907) y se implantó como estilo durante la dinastía Song (960 - 1279). Fue introducida en el Japón a mediados del siglo XIV por monjes budistas zen y creció en popularidad hasta su apogeo durante el Período Muromachi (1338 - 1573).
[10]Shinigami daikō, dios de la muerte sustituto.
[11]Nijō (Nijō-jō) es un castillo japonés localizado en Kioto, Japón. La superficie total del castillo en de 275.000 metros cuadrados, de los cuales 8.000 metros cuadrados están ocupados por diversos edificios.
[12]Kenseikan, adorno que se usa en el cabello y es símbolo de nobleza.
[13]Inuzuri (78, Rukongai Sur – Perro colgado). Lugar de procedencia de personajes como Rukia Kuchiki y Renji Abarai. Es una zona pobre.
[14]Osen, baños termales o baños de aguas calientes exteriores.
[15]Nakama, compañero.
[16] Goteijūsantai hachi sentai taichō Kyōraku Shunsui (Capitán del Gotei 13 escuadrón 8)
[17] Goteijūsantai jū-san sentai taichō Ukitake Jūshirō (Capitán del Gotei 13 escuadrón 13)
[18]Hime (princesa) se les suele llamar así a las mujeres nobles.
[19]Imooto, hermana menor.
[20]Nemaki, yukata que e usa para dormir o debajo de la ropa.
Notas de la Autora:
Bueno este es el primer capitulo ¿Qué les ha parecido?
Lo se, la actitud bipolar de Byakuya es muy rara pero así se comportara de ahora en delante al menos con Rukia, este capitulo se enfoca en su relación y es el despunte de un estrecho lazo que se ira formando durante la historia, claro que el hombre seguirá frio y distante para los demás, digo el orgullo es el orgullo (no pues si babosa ¬¬), ¿Qué les a parecido la actitud de Rukia? ¿Encontraron divertido el capitulo? Bueno ojala y tenga algún review y acepto todas las criticas pero si me van a insultar que no sea muy seguido o muy largo que da pereza leer mil y un improperios.
¡MIL GRACIAS POR LEER!
