Capítulo 4

Eren era el tipo de chico optimistas que siempre le veían el lado positivo a la vida, no importa lo mal que lo trataran, ni siquiera si tenía hogar o comida, él siempre creía que todo iba a mejorar; no solo eso, el adolescente cree fervientemente en el destino y en que la vida ya está predestinada por alguien más.

y el pequeño cachorro, que buscaba nerviosamente entre sus ropas viejas e sucias, algo decente para Levi, se cuestionaba esos abstractos e efimeras considencias.

jodida sea su suerte y jodido sea su destino, ¿porque entre dos mil doscientos habitantes tenía que derramar su puto café en el último hombre-lobo de Siria que quería ver?.

un suspiro salió de sus labios algo atorados de su garganta.

dos peñiques a la basura.

cuando por fin encontró algo mínimamente decente, se dirigió a la pequeña sala de la habitación que habia rentado por algunos meses.

—se que no es algo digno de que lo porte, pero...no tengo otro y es el que me dio mi madre antes de irse, aunque creo que era para mi padre—balbuceaba el muchacho con nerviosismo, hablando incoherencias, gracias a la cara sería e rígida de Levi, tan inexpresiva como siempre.

—esta bien está—declara Ackerman con esa voz automática de siempre, tomando el suéter de lana con estampados de Navidad de color verde e adornos de un árbol en el centro, poniéndoselo.

—eh, yo lavaré su camisa, ya que no tengo suficiente dinero—declaro con pena Eren, intentando no ver a aquel hombre que le revolvía el estómago a los ojos,— en serio lo siento señor—se inclina respetuosamente el adolescente.

—no te preocupes por eso, Eren—dijo Levi con esa voz ronca e elegante que le ponía los pelos de punta a Eren e le hacía sentir cosas extrañas.

—bien, eh, quiere té?—cuestiona Eren rascando su cabeza con algo de vergüenza, ¿porque se ponía tan nervioso con aquel hombre?, bueno dejando de lado su hermoso rostro, sus ojos oliva, sus finos labios pálidos e su voz ronca y sensual; aparte de todo eso era un hombre violento, antipático, enojón y inexpresivo.

se dirigió a la cocina de la casona, calentando el agua necesaria para Levi y él.

cuando estuvo listo el té, se dirigió de nuevo a la sala entregándole la taza a Levi.

ambos se dispusieron a tomar el líquido amarillento sumidos en un silencio incomodo.

—eh, Eren, aún no consigues un empleo?—cuestiona el Ackerman menor mientras toma otro sorbo del té.

—no, aún no—balbucea Eren bajando su cabeza algo avergonzado, la verdad nadie quería contratar a un Omega inútil como él.

—ya que no aceptaste mi propuesta de la ves anterior, porque no trabajas para mi?—interpela el azabeche dejando la taza de té en la mesita en la sala.

—eh?, yo, no se—contesta con nerviosismo Eren jugando con sus manos, ¿porque siempre que estaba con Levi se comportaba de una forma tan patética?.

—te daría un buen salario y podrías renunciar a uno de tus trabajos, además la propuesta se extenderá también a un hogar estable—informa Levi con esa mirada penetrante e fuerte y una voz demandante e ruda.

—yo no puede aceptar tantos privilegios señor—protesta Eren en voz baja, sintiendo ganas de salir corriendo, de nuevo.

—no creas que será gratis, con el trabajo que te estoy ofreciendo tendrás que pagar tú estancia—rechista Levi.

Eren se lo pensó un poco, era un buen trato y Levi no se lo estaba regalando, él tendría que pagar lo correspondiente e trabajaría sin cesar.

—es un buen trato, está bien—enuncia Eren, aún tímido, ambos se quedaron mirando un tiempo sintiendo un click extraño.

—sera mejor que vayamos a la oficina, para que conozcas tu trabajo—informa Levi tomado su celular de su chaqueta con la mancha de café en ella.

llamo a Historia informándole sobre la situación con Eren e que dejara el papeleo listo en su escritorio.

—esta bien señor, yo me encargaré de lo demas y también de la cena que planeo, todo sale como usted lo dijo—enuncia la chica con esa voz dulzona de siempre.

—excelente te veré allá en cinco minutos, dile a Sasha que mande el transporte—demanda Levi, para luego colgar el teléfono.

y justo como dijo Levi la limusina llegó luego de cinco minutos, ambos chicos entraron al automóvil e llegaron a la empresa L.A.

—tu labor en esta empresa será la limpieza, como buen marketing el aspecto de nuestra empresa debe ser limpia—informa Levi paseandose por las salas de su empresa, con un muy emocionado Eren atrás.

la empresa de Levi era muy amplia e grande, la decoración en ella era sofisticada, en la primera planta estaba la recepcion, después estaban las oficinas de los rangos menores, en total en el primer piso habían cinco salas, en el segundo piso solo tres e igual en el cuarto, mientras que en el quinto solo estaba el de Levi y la bodega donde se guardaban los utensilios de limpieza.

luego llegaron a la oficina de Levi, mostrándole el contrato, donde Eren fingió leerlo e lo firmo.

—bueno, como ahora trabajas para mí sería una explendida idea ir a cenar juntos—menciona Levi sonriendo un poco con la comisura de sus labios, quizás no perceptible para nadie más que Eren, el castaño hacía sentir a Levi como un humano, con sentimientos.

cosas como enojarlo, frustrar sus planes, ir en su contra e incluso hacerlo sonreír solo lo lograba aquel castaño.

solo con su presencia se sentía un hombre completo, no una máquina de dinero, no Levi Ackerman el hombre sin corazón, no un lobo hambriento de libertad, solo Levi.

—eh, claro—acepta Eren sonriendo también, sintiendo un cálido sentimiento florecer en su estómago, casi como un nudo, ¿desde cuando se sentía tan cálido?.

nota autora: hola chicos! porfavor perdonen mi tardanza e tenido semanas difíciles de depresión, bloqueos e pruebas xD.

pero ya e vuelto y pronto saldré de vacaciones.

e leído todos sus comentarios y no saben lo feliz que me hacen, se que capítulo es corto, pero hago lo que puedo, estaba pensando en hacer un capítulo especial para nombrar a todas las personitas que comentan :) o podría hacerlo en mis capítulos, no se, ustedes diganme.

próximo capítulo habrá una cita 7u7.

los amo con todo mi corazón, o todo lo que queda de el.

~july :D.