- Solo me gusta ser un poco mala.. pasa algo? - dice ella con el ceño fruncido.

- No, no pasa nada... Me gusta cuando eres algo mala.. Si no, probablemente, no te apreciaría tanto

-Te he dicho que no me toques…¿no me escuchas¿o es que te da igual lo que diga?-susurra mientras ha agarrado la mano con la que él intenta acariciarla.

-Puede que un poco de las dos cosas... Para mi sigues siendo una niña, Temari

- Pero no soy ninguna niña, odio que me trates así sabiendo que no lo soy. Que aunque no quieras comprenderlo, soy una mujer y siento como tal.

-Y cómo debería tratarte entonces, Temari?

- Eres imposible, no te pido que me trates como a otros, solo que no me veas como lo que no soy ya… ¿o es q tengo que demostrártelo para que no me trates más así?

- Ya sabes que siempre he sido más partidario de los actos que de las palabras... Es tan fácil que estas se las lleve el viento-como el propio viento ella despareció de sus ojos volviendo a aparecer tras de él, dejándole sentir las pequeñas manos que le acariciaban sobre la ropa, lentamente.

- Entonces.. serán mis actos los que guien

- ¿De verdad? Será interesante verlo, Temari...

- Preferirás sentirlo… -susurró cerca de él acariciando con su nariz el cuello del muchacho-

Él se limitó a suspirar ligeramente antes de cerrar los ojos y darse la vuelta calmadamente, acariciándole con una de sus manos el pelo y abrazándola. Temari beso sus parpados cerrados bajando lentamente sus labios hasta su mentón que acarició con sus labios

- Esto no lo hace una niña Itachi...

- No una cualquiera...Sólo tu….

Temari sonrió levemente acercando sus labios a los de él, sin besarle, solo dejando que él intuyera cuan cerca estaban. Él los besó ligeramente, antes de separarse de ella con calma y seguir acariciando sus cabellos. La quería con toda su alma, pero su vida ya estaba escrita desde que ella le atrapó.

- Temari…

- Ven Itachi.. -haló de él hacia ella dando su cuerpo contra una pared, sonrió maliciosa mirándole a los ojos con sus ojos color zafiro.

- Sé que lo harás...Respecto a esa sonrisa¿crees que debería temerla?

- ¿Temerías mis sonrisas Itachi? -le atrajo hacia ella probando sus labios por un largo periodo solo separándose para tomar aire.

Él no temería nunca sus sonrisas, pero si aquellos labios que le habían cazado.