Hola a todos! Gaby volvió para hacer la entrega del cuarto capítulo de esta historia. Gaby espera que les guste. Y esta vez no pedirá Reviews!

(Ok… eso es falso. Los reviews animan a Gaby)

Gaby agradece infinitamente a todas aquellas lindas personitas que se tomaron la molestia de seguir leyendo hasta este capítulo y que dejaron saber a Gaby lo que piensan acerca de la historia.

Para evitar confusiones, dejo la siguiente explicación:

–Bueno…–. /Comentarios dichos.

Pero, yo... / Pensamientos

(N/A:) / Nota de la autora. (Gaby espera no molestarlos, pero es para que no haya dudas y la lectura se entienda a la perfección)


Disclaimer

Como todos saben, Fairy Tail no le pertenece a Gaby, (Si lo fuera, habría… ¿Que habría hecho Gaby? ;D) Es propiedad de la mente maestra de Mashima Hiro-sama (Que además de apiadarse de nosotros creando Rave Máster, fue tan genial al crear Fairy Tail)

Por otro lado, la historia es de la completa autoría de Gaby (No sean malas personas, robando lo que es de Gaby *¡O les ira muy mal!*) Y les ruego avisen si alguien la ve publicada en otro sitio.

Disfruten con el cuarto capítulo, que se tardo un poco más, Gaby lo sabe y se disculpa!


*~*Cuatro*~*

Compañeras/Amigas.

–…–

Livieri se había quedado un poco sorprendida, al llegar a Fairy Hills, donde la maga de agua tenía su habitación. Se trataba de una pieza lindamente decorada con un estilo muy parecido al de Juvia. Conservador. La cama, demasiado amplia para Loxar únicamente, poseía cuatro firmes postes a cada esquina, de los cuales colgaba una cortina de color azul, como las cubiertas del lecho.

Había una mesa pequeña para tomar el té y debajo de esta, lucía un tapete, de tono azul rey, dando un bonito contraste con la mesa blanca y las sillas del mismo color.

No obstante, pese a lo espaciosa y bella que resultaba la alcoba de la peliceleste, no había otra cosa que resaltara tanto, como su colección de muñecos de aquel mago pelinegro de Fairy Tail.

– ¡Gray-sama! Juvia ha vuelto y trajo a una nueva miembro–. Dijo Juvia apenas llegando, dando un casto beso a uno de los tantos y bonitos muñecos, quitándose luego las largas botas pardas, acomodándolas en un sitio determinado de la habitación. Livieri hizo lo mismo con sus botas negras, sonriendo levemente incomoda.

Aun así, le parecía gracioso el cariño casi obsesivo que la maga de agua demostraba hacía Gray Fullbuster.

–Livieri-san puede darse un baño antes que Juvia–. Menciono la peliceleste de forma muy amable.

La otra mujer solo asintió y de su bolsa (N/A: Gaby sabe que no menciono el bolso, pero ahí estaba xD *Magia LOL*) saco un camisón, muy infantil y hecho de una gruesa tela que cubría su piel, en color blanco.

Ya desnuda, entro en la regadera, notando la peculiar esponja, colgada en uno de los grifos. Una representación de Gray Fullbuster en miniatura. La tomo en sus manos, sonriendo. Suspiro y sin darse cuenta apretó la figura en su pecho.

Juvia mientras, buscaba en el frigorífico algunas verduras que pudiese utilizar para preparar una cena sencilla. Cuando Livieri termino su baño, un olor delicioso le invadió las fosas nasales. Juvia se acerco a donde estaba con una amplia sonrisa en su rostro.

–Juvia ha preparado algo sencillo para cenar. Juvia se duchara rápidamente y comerá junto con Livieri-san–. Anuncio la peliazul, apresurándose al cuarto de baño.

Un rato después, ambas mujeres comían en silencio. Juvia no sabía que decir para iniciar una conversación, pero, dando un saltito sorprendida, mientras servía dos tazas de té, le escucho decir a su compañera.

–Juvia-chan cocina muy bien. El estofado de verduras sabe delicioso–.

–A Juvia le alegra que la cena le guste a Livieri-san–. Respondió Juvia sonriendo. A la jovencita le pareció cómica la forma con la que la peliazul le hablaba.

– Yo te ayudare lavando los platos. Gracias por la cena…–. Livieri tomo la loza antes que Juvia se lo impidiera, de un movimiento rápido, sin notar el súbito y leve tono entristecido. –Es lo menos que puedo hacer para agradecerte la hospitalidad que me brindas–.

– ¡Para Juvia no es nada! Pronto, Livieri-san será compañera de Juvia en el mismo gremio. Va a ser muy divertido acompañar a Livieri-san a las nuevas misiones–.

Livieri imagino una perspectiva de lo que la otra mujer decía. Ganar jewels ayudando a gente que lo solicitaba, acompañada por un grupo, que consideraría sus amigos. Sonaba divertido. Juvia le insistió que antes de dormir tomaran otra taza de té juntas. La maga elemental quería saber más sobre la chica y apunto de preguntarle, voces conocidas se acercaron a la puerta.

–Juvia, abre la puerta, somos Erza y Levy–. La nombrada rápidamente se levanto de la silla, acudiendo a girar el seguro. La mujer de antes, de cabello rojo y espectaculares curvas, además de un aura, que a Livieri le había parecido particularmente aterradora en el Gremio, se adentro a la habitación, acompañada de otra mujer de cabellos azules, de menores dimensiones, comparada con cualquier otra presente.

Ambas saludaron a Livieri, caminando hacía ella. Noto que la pelirroja llevaba en sus manos una tarta de fresas de gran tamaño.

–Lu-chan y Wendy vendrán en un rato. Cana estaba borracha en el gremio, pero Mirajane esta trayéndola consigo–. Dijo Levy McGarden guiñándole un ojo. – Aun no tienes la marca, pero esta es una especie de bienvenida entre nosotras. ¡En Fairy Tail haremos una fiesta a lo grande una vez estés dentro oficialmente! –.

Erza dejo la tarta en la mesa, antes de que las ganas de cortar una gran porción para ella sola fueran mayores y sus actos se salieran de control. Había dejado su armadura, cambiándola por un atuendo más normal, perfecto para la ocasión. Un par de minutos después, llegaron las cuatro chicas que faltaban, todas sonrientes.

Livieri paso saliva. Estaba más que conmovida.

–Chicas, yo… No tengo palabras para agradecerles todo lo que están haciendo por mí…–. A punto de las lágrimas, Erza que era la que estaba más cerca, rodeo a Livieri por los delicados hombros, sorprendiéndola. Las demás se colocaron a su alrededor.

–Pronto te unirás al Gremio y formaras parte de la familia–. Le dijo Erza Scarlet de manera muy dulce. Livieri miro a cada uno de los bellos rostros de sus compañeras que asintieron a las palabras dichas por la considerada el hada más fuerte de Fairy Tail. Pero fue la sonrisa de Juvia Loxar la se quedo en su mente, por bastantes segundos.

Tan poco tiempo había pasado desde que Livieri llegara y tantas gratas sorpresas le habían ocurrido. Había escuchado que Fairy Tail era conocido como un gremio destructivo, pero aunque así lo fuera, cada uno de los miembros se convertía en un familiar, sin importar lazos de sangre, habilidades, tipo de magia o de que sitio vinieran.

Tienes razón, mamá… Fairy Tail es el mejor gremio de Magos que existe… Dirigió mentalmente aquel mensaje con nostalgia, sentimiento que era confundido por las demás mujeres, consientes de lo extraño que podía parecerle a la próxima hada tal celebración. Pero ninguna dejaba de sonreír.

Aun no sabían quién era ella y no les importaba…


Gaby espera actualizar esta misma semana, pero tiene asuntos pendientes. ¡Nos leemos en el próximo capítulo!