Hola a las personas que se pasan por mi fic. Me he reído mucho los comentarios recibidos el capítulo pasado, lamento haber interrumpido tanto a nuestra querida pareja, en este capítulo compensaré un poco mis errores. De nuevo pido paciencia para el lemon, por el momento vayan conformándose con los rápidos avances que tendrá nuestra pareja.
Pido disculpas porque esta semana he tardado más en actualizar. Espero que este capítulo sea de su agrado…
Los personajes no me pertenecen son de la maravillosa, pero cruel, de Rumiko Takahashi, la cual debido al trauma que me dejó me obligó al vicio de leer y escribir fanfics.
Simbología
-kkk- los personajes hablan
-kkk- los personajes piensan
Capítulo IV Encuentro en los baños públicos
Desde el momento en que había colocado sus labios sobre los de ella una sensación nunca antes experimentada les recorrió el cuerpo. Era una mezcla de nervios, mariposas en el estómago y un calor sofocante que les subía de arriba a abajo.
Ranma movió con delicadeza su boca contra la de ella, intentando mantener esa maravillosa sensación de calidez, sus labios apenas se movían en un suave contacto. Mientras realizaba torpes movimientos circulares logró entreabrir la boca de su prometida.
Guiado por el instinto succionó el labio inferior de ella. Akane al sentirlo tuvo un fuerte estremecimiento, como reacción lamió suavemente el labio superior de él. Se separaron por un momento para tragar fuertes bocanadas de aire, mantenían sus frentes juntas y sus narices haciendo contacto.
El sentir sus alientos cálidos chocando solo sirvió para aumentar la tensión del momento. Sin abrir los ojos se aproximaron de nuevo para retomar el beso.
Ambos entreabrieron sus bocas, Ranma fue el primero en deslizar despacio su lengua contra la de ella, era un efecto alucinante, ese calor y humedad que conforme avanzaba el beso se volvía más adictivo. Seguían con suavidad descubriendo el arte del primer beso, moviendo sus labios, succionado, lamiendo…
Sus cuerpos actuaban por su propia cuenta y se acercaban cada vez más para acortar las distancias, el ritmo cardíaco era desbocado. Ranma aferró con fuerza a su prometida por la cintura, ella lo atraía con sutileza por el cuello intentando recorrer lugares no descubiertos con ese beso.
Algunas voces se escuchaban desde fuera de donde la pareja se daba su primer beso, estaban tan concentrados que no se percataban de los sonidos provenientes del exterior.
El chico de la trenza separó sus labios de los de ella, con los ojos cerrados y en extremo agitado agregó -Es lo mejor que he sentido en mi vida…-
Ella tragó en seco intentando recobrar la compostura, -Yo creo que no debimos esperar tanto para besarnos… Hacerlo es…- no pudo terminar la frase porque de nuevo esa calidez sobre su boca se hacía presente. Con más pasión que la vez anterior Ranma devoraba los labios de su prometida, ella correspondió con el mismo fuego, demostrándole que ella sentía los mismos deseos que él.
Se recostaron de golpe sobre la puerta debido a la intensidad del beso, su lucidez estaba tan perdida que solo pudieron abrir los ojos de golpe al notar un cambio en el momento y ver como ahora estaban en el suelo y siendo observados por el conserje.
-¿Qué hacían en mi armario ustedes dos?- cuestionó el conserje mientras sujetaba una vieja escoba.
Ambos se pusieron de pie de inmediato y sonrojaron furiosamente, la pena ni siquiera les dejó responder a la pregunta, solo se dedicaron a correr a toda velocidad, para escapar del lugar y el uno del otro.
Sentado debajo de un árbol el artista marcial respiraba agitado…
-No puedo creerlo yo besé a Akane…- su cara mostraba una clara expresión de preocupación -Esto no puede ser… Debe ser un sueño… Sí eso es… Esto solo es un sueño- se puso en pie y comenzó a reír como loco -Jajajaja… ¡En cualquier momento despertaré no dejaré que me engañes como anoche subconsciente, NADA vence a Ranma Saotome!-
Se comenzó a palmear el rostro con desesperación -Rayos no me despierto… ¡Esto no me puede estar pasando!-
Caminó de un lado para el otro reflexionado sobre lo ocurrido en el armario… -Bueno creo que si en verdad la besé ella no se molestó por ello- se rascó la cabeza -Me parece que correspondió muy bien al beso- un suspiró salió de pronto -Realmente nunca había sentido algo así…-
Akane se encontraba en la azotea de la escuela recostada sobre la malla pensando… -Ranma y yo nos besamos… Siempre me pregunté cómo sería… Pero ahora realmente ha ocurrido…- sus mejillas se tiñeron de un ligero carmín -Nunca pensé que besarse se sintiera así…- sus dedos transitaron por ese lugar en el cual los labios de su adorado tormento se habían deleitado hacía unos cuantos minutos.
-Aún no puedo creer que se animara a besarme…- un pícara sonrisa se asomó en su rostro, a mente vinieron los recuerdos del beso y las múltiples reacciones que ese contacto provocaba sobre ella.
Mordió su labio inferior, tragó una enorme bocanada de aire para intentar calmar ese calor que la recorría al pensar en aquella escena… -Creo que tendré que volver a besarte pronto… No creo que pueda aguantar esto que siento…-
Su concentración se vio afectada debido a una figura que se aproximaba a ella…
-¿En dónde has estado Akane?- le preguntó Yuka mientras se acercaba a ella, en su cara se dibujó una mueca de preocupación -Desde que Ranma te llevó corriendo por los pasillos no supimos que pasó contigo-
Al recodar el atrevimiento de su prometido y la manera en que había quedado como una cobarde en frente de Kodachi su ceño se frunció -Ese tonto…- murmuró por lo bajo.
-¿Qué dijiste?- cuestionó de nuevo la amiga de la joven.
Akane la devolvió una dulce sonrisa -Nada Yuka, no dije nada- se contuvo a si misma para no maldecir en voz alta debido a la furia que sentía al pensar en la loca esa… -Pese a todo algo bueno resultó de la visita de Kodachi… Pero aún así le demostraré a Ranma que no debe meterse en mis peleas-
Las jóvenes comenzaron a caminar bajando las escaleras en silencio hasta que Yuka de nuevo abrió su boca -¿Has visto a Ranma? Los chicos lo han buscado por todas partes, pero tampoco lo encuentran-
Iba tan concentrada repasando la escena del beso, que al escuchar ese nombre la afectó notablemente de no ser la baranda para sujetarse habría caído escalones abajo…
-Yo… no… este… no se… na… da…- respondió nerviosa y en extremo sonrojada.
-¿Estas segura? Porque la última vez los vi juntos-
La muchacha de los ojos marrones comenzó a perder la paciencia y sin querer le gritó a su amiga -¡He dicho que no sé de él!- al darse cuenta de la forma en que la estaba tratando se tapó la boca de inmediato.
-Perdóname Yuka… No fue mi intención gritarte… Es que me siento algo estresada, discúlpame-
Una gota rodó por la cabeza de la otra muchacha -No hay cuidado Akane…-
La tarde transcurrió normal en la preparatoria con la excepción de dos jóvenes que pasaron distraídos mirando al vacío, de cuando en cuando un carmín se apoderaba de las mejillas de ambos. Intentaban lo menos posible mirarse ya que la reacción corporal era un aumento de nerviosismo.
Sin tener ningún acuerdo ambos se fueron por separado de la preparatoria Akane con sus amigas y Ranma con los suyos. Ambos en el fondo sabían que lo mejor era evitar el tema del beso y que si estaban juntos iba ser inevitable.
Así llegaron al Dojo uno primero y el otro después, no se encontraron ni siquiera para la cena. Akane fue quien decidió quedarse en su cuarto para no tener que toparse con su prometido y demostrarle lo terriblemente nerviosa que estaba.
Ranma bajó a cenar como siempre, al llegar encontró a toda la familia sentada y cenando de manera animada. No pudo evitar notar la ausencia de su prometida, pero nadie tocaba el tema.
-Bueno creo que lo mejor será que nos vayamos- dijo Nabiki tomando su bolso y poniéndose en pie.
-Sí tienes razón hermanita- afirmó con dulzura Kasumi -En un par de horas los baños públicos estarán llenos de gente-
El oji-azul escudriñaba con curiosidad la conversación mientras comía despacio el arroz de su tazón… -¿Será que piensan ir a los baños públicos?- sus cavilaciones fueron interrumpidas al oír el nombre de su prometida en la plática de las hermanas.
-Iré avisarle a Akane para que se aliste- afirmó Nabiki mientras se ponía su bolso en el hombro.
-Me parece bien, dile que se dé prisa- le respondió Kasumi a la vez que comenzaba a recoger los platos de la mesa.
Soun se dirigió al artista marcial que se encontraba muy concentrado -¿Vas acompañarnos a los baños públicos Ranma?-
-Ah…- fue la respuesta del muchacho que miraba con cara de interrogación -¿No veo por qué debería ir…? No es un lugar agradable para ir de paseo, cada vez que voy siempre pasa algo desagradable- a su mente vinieron los recuerdos de las veces que tuvo que proteger a las chicas del maestro y como éste siempre lo perseguía para que se convirtiera en chica -Viejo asqueroso-
-Jajajajaja… No vamos de paseo Ranma, iremos porque el señor que arregla el calentador no pudo repararlo hoy-
-¡Que!- exclamó el chico con una cara de fastidio -Rayos, siendo así supongo que no tengo opción, no quiero bañarme con agua fría- bufó resignado.
-Bueno alista tus cosas, nos iremos en algunos minutos- Soun se puso en pie y salió del salón.
Las familias Tendo y Saotome llegaron al grandioso baño público de la ciudad de Nerima, entraron y pagaron. Ranma iba tranquilo ya que el maestro por alguna razón desconocida no estaba en la casa al momento de la partida, lo más probable era que anduviera robando ropa interior por el vecindario.
De camino se dedicó a mirar de reojo a su prometida, no podía negar que desde lo que había pasado temprano estaba bastante alterado. La sola presencia de Akane hacía que un deseo incontrolable por volverla a besar se apoderara de él.
Akane por su lado se sentía bastante intranquila, ansiaba estar cerca de su prometido, pero al mismo tiempo no quería darle a conocer la desesperación que sentía desde su encuentro esa tarde en la preparatoria. Cada vez que lograba ver con disimulo a Ranma sus mejillas se volvían a sonrojar, la idea de tener esos dulces labios sobre los suyos de nuevo la comenzaba a poner vulnerable.
Ya dentro de las instalaciones hombres y mujeres se separaron para entrar a la parte de los baños que les correspondían. Esto hizo que la tensión entre los chicos se disipara un poco, ya que la cercanía anterior no les favorecía.
Akane se encontraba quitándose la ropa, se cubrió el cuerpo con la toalla y suspiró…
-¿Te pasa algo?- preguntó Nabiki arqueando una ceja.
-Eh… ¿Dijiste algo?- le respondió Akane parpadeando extrañada.
-Te pregunté si te pasa algo…-
La joven bajó la mirada -¿Qué te hace pensar que me pasa algo?-
-Akane…- la mediana de las Tendo esbozó una sonrisa de satisfacción mientras pasaba una mano por sus cabellos castaños -Te conozco muy bien y sé que algo te pasa- mirándola directamente continuó -Me he dado cuenta… Hoy andas pensativa, no bajaste a comer y además no has cruzado palabra con Ranma en todo el camino- mordazmente agregó -¿El problema es con él?-
-No es tu asunto- respondió secamente -Creo que lo mejor será que vayamos a bañarnos, a eso vinimos-
-No tienes que ponerte así hermanita- Nabiki le guiñó un ojo -Pero cuando quieras comentarme tus problemas con Ranma con gusto los escucharé Y si puedo les saco algún provecho…-
-Lo tendré en cuenta- le contestó con una fingida sonrisa mientras una gota corrió por su cabeza, sabía de ante mano que su hermana no era de fiar.
Ambas chicas salieron de los vestidores para meterse en las tranquilas aguas. El contacto del líquido con su piel hacía que Akane se relajara por completo… -Vaya… he tenido un par de días muy complicados, las cosas con Ranma se han vuelto algo extrañas… Creo que debo hablar con él…- se sumergió en el agua para mojar sus cabellos, deslizó sus dedos buscando peinarlos… -Apenas pueda hablaré con él, por ahora voy a disfrutar el baño…-
En otra parte de los baños un apuesto muchacho sumergía su escultural cuerpo masculino en las tibias aguas del lugar… -Es una suerte que el maestro no haya venido, sino tendría que estar al pendiente de él… Por lo menos ahora podré relajarme luego de todo lo que ha pasado- se quedó quieto disfrutando de la tranquilidad por unos minutos, luego salió del agua para enjabonarse en uno de los banquillos.
Despacio vertía el agua sobre si para quitarse la espuma del cabello, cerró los ojos y vació la cubeta sobre su rostro, se sentía completamente relajado. Sus ojos se abrieron como platos al sentir un frío intenso sobre su ahora cuerpo femenino, -Mierda…-
-Hola Ranma… ¡Que gusto volver a verte!- chilló el maestro mientras volaba para tocar los encantos femeninos de la pelirroja.
-¡Aléjese de mí viejo asqueroso!- le respondió ella lanzándole una patada que lo estampó en el suelo.
Happosai rápidamente se reincorporó -¿Ranma porque me tratas así? Yo solo quiero hacerte una caricia- le dijo con los ojos llorosos.
-¡Si como no!... ¡Déjeme en paz viejo sin vergüenza!- le gritó mientras le daba un fuerte golpe en la cabeza.
El anciano comenzó a ponerse algo furioso, pero una brillante idea se le ocurrió -Pues sino quieres ser linda conmigo iré a buscar a Akane para que ella de me dé cariño Jijijiji- dicho esto comenzó a correr fuera de la habitación.
Ranma chica salió como uno rayo detrás de él -¡No se atreva viejo libidinoso, no dejaré que se acerque a ella!- corría con más fuerza mientras era observada de forma lujuriosa por los chicos del lugar, ya que solo llevaba cubierta la parte de abajo del cuerpo.
El maestro de burlaba de ella -Jijijiji no puedes alcanzarme Ranma-
-¡Ya verá!... ¡Le exijo que vuelva aquí!- gritaba la chica furiosa.
En un impulso logró alcanzar al maestro y lanzarlo de una patada con fuerza contra la pared… El viejo chocó dejando un amplio hoyo y quedando inconsciente… -Ja…Se lo tenía bien merecido- dijo la pelirroja sacudiendo sus manos en señal de haber acabado con el enemigo.
Se dio la vuelta pero se encontró con algo que no esperaba, debido a la rapidez de los movimientos no pudo ver la bomba que el maestro había dejado justo detrás de él, solo pudo poner una cara de pánico y gritar mientras volaba por los aires -¡Malditoooooooo tramposo…!-
Akane seguía relajada dentro del agua, había notada que por alguna razón las chicas habían abandonado el baño, se encontraba sola, -Que raro en donde se habran metido todas-, su tranquilidad se vio afectada al oír un fuerte estruendo, desde arriba en el techo venía una chica pelirroja que cayó justo a su lado.
Gracias al contacto con el agua el cuerpo femenino volvió a su forma masculina, Akane solo pudo reaccionar para cubrirse con la toalla a la vez que en su rostro se dibujaba una mueca entre pánico y enojo. Iba a maldecir a Ranma por ser un pervertido, pero notó que él seguía boca abajo y no daba señales de ponerse en pie.
Se dio cuenta que sino reaccionaba se iba ahogar. Con todas sus fuerzas lo sacó del agua, para su suerte no estaba desnudo ya que una toalla seguía cubriendo la parte baja del cuerpo. Lo llevó cerca de una banca en los vestidores de chicas, dio gracias al cielo que ahí tampoco hubiera nadie.
Lo recostó como pudo, estaba muy preocupada, su prometido no parecía despertar, por un instante tuvo miedo de que se hubiera ahogado, aproximó su rostro para ver si podía sentir indicios de respiración salir de la boca del muchacho.
Ranma abrió los ojos justo para ver un preocupado par de ojos avellana que lo miraban… con suavidad pronunció -A…kane…-
-¿Estás bien?- le preguntó ella consternada -¿Te duele algo?-
El muchacho se reincorporó, se sujetaba la parte de atrás de la cabeza, -Sí estoy bien no te preocupes…- le dijo algo enfadado -Maldito viejo…- murmuró por lo bajo.
-Ya veo… con que fue el maestro…- dijo ella poniéndose en pie.
-Sí…- él siguió los pasos de la joven. Todo parecía normal, con excepción de que en otra situación hubiera recibido unos buenos golpes por parte de ella. No se sentían incómodos ni nada por el estilo hasta que a Akane se le ocurrió la idea de observar a su prometido detenidamente. Al verlo se percató de lo sensual que resultaba todo mojado de pies a cabeza solo cubierto con una diminuta toalla, una ráfaga de calor corporal hizo que el efecto del hechizo se activara en ella.
Lentamente se aproximó al chico que aún no percibía esa mirada inusual que le clavaba. Akane tomó del brazo al muchacho y con mucho cuidado lo recostó sobre la pared… Ranma no entendía nada de lo que pasaba hasta que se percató de las circunstancias en las que estaba, la mujer de sus sueños estaba casi sin ropa frente a él, con la luz reflejada sobre su piel mojada, el agua goteando por sus cabellos y recostándolo sobre una pared ¿sería acaso otro sueño?
-¿Estás seguro que estas bien?- preguntó la joven escudriñando cada rincón que tenía a la vista del cuerpo de Ranma.
-Sí lo estoy- respondió él tragando en seco.
Akane se acercó al rostro del chico y le dio un tierno beso en la mejilla -Me alegra que estés bien Ranma- ese leve contacto hizo que la pasión guardada en él se despertara. Con agilidad logró darle la vuelta la chica para intercambiar posiciones y que ella quedara recostada sobre la pared.
La miró intensamente mientras que sus manos se posaban en la estrecha cintura de ella, -No he podido dejar de pensar en ti desde lo que ocurrió temprano- le susurró cerca de los labios.
Ella cerró los ojos y aspiró hondo ese agradable olor que desprendía su prometido, -Yo tampoco… Necesito volver a besarte…- dijo tímidamente.
-Tus deseos son órdenes- respondió roncamente mientras deslizaba con sutileza su lengua contra los labios de ella.
-Me encantas…- pronunció ella antes de entreabrir su boca y disfrutar de esos carnosos labios que se entrelazaban con los de ella.
-Tu…tam… bién… me encantas…-le contestó él entre besos.
Mientras se besaban los dedos de Ranma formaron un camino por el cuerpo de ella, primero sus yemas iniciaron movimientos ascendentes y descendentes desde la clavícula hasta los hombros de la joven, para después situarse con fuerza en la cintura de ella.
Sentir esos dedos recorriéndola la volvía loca, era una sensación inexplicable una necesidad de tenerlo lo más cerca posible, con fuerza atrajo más el cuerpo de su prometido contra el suyo. Dejó de besarlo para posar sus labios cerca de la oreja del muchacho, -No entiendo que nos pasa pero me gusta mucho estar así contigo- le dijo seductoramente mientras se dedicaba a rozar su boca contra el cuello de él.
Despacio comenzó a lamer los residuos de agua que quedaban en el cuello del chico. Esto le provocó a Ranma un escalofrío que recorrió por completo su cuerpo, además de un calor sobre el que no tenía control, la lengua de ella se hacía espacio hasta llegar a la clavícula, él esbozó un leve gemido -Akane…-
Ella al escucharlo levantó la cabeza para verlo a los ojos sonrojada, Ranma la miró seductoramente y le dedicó una media sonrisa… No dijo nada solo le dio en tierno beso en los labios, luego pasó a sus mejillas y con movimientos circularles sus labios comenzaron a acariciar ese cuello de porcelana, de cuando en cuando entreabría la boca para que su lengua fuera la protagonista de las caricias.
Conforme pasaban los minutos la necesidad por lamer y succionar ese espacio de piel eran más intensas, ya no era un recorrido inocente sino uno ansioso, apasionado. Dejó el cuello para volver a besarla en la boca, desesperados se besaban con más ganas.
Al compás del beso pudieron notar como un fuerte fuego se ubicaba bajo de sus vientres, cuando se aproximaban podían notar ese ardor no se saciaba pese a que las distancias eran casi inexistentes. Por encima de las toallas Akane pareció notar algo extraño y rígido que presionaba contra el vientre de ella pero, no le tomó mucha importancia, siguió concentrada en jugar con esa lengua y esa boca que le fascinaba.
Ranma cada vez se sentía más tenso, sabía la reacción que ella estaba provocando en su cuerpo, para empeorar la situación los senos que presionaba Akane junto a su pecho lo estaban dejando enloquecido. Con algo de desgano se separó un poco para no hacer más evidente su incipiente erección. Pero ella seguía tan deseable y disponible a aceptar sus caricias.
Miró hacia abajo pudiendo notar como la toalla se había resbalado un poco justo en la zona de los pechos de su prometida, un fuerte sonrojo se apoderó de él al darse cuenta de la atracción que esa parte de la anatomía le provocaba.
No teniendo control sobre sus manos, ellas actuaron por si mismas, como si fuera una pluma su dedo índice bajó desde la clavícula de Akane hasta el centro del comienzo de sus senos, tragó en seco y su dedo acarició algo tembloroso el inicio de los mismos, una y otra vez con suavidad repetía el recorrido.
Esa acción hizo que Akane se tensará, el calor cerca de su intimidad se hacía más fuerte… Ranma tembloroso dejó de tocar la zona con su dedo, la miró a los ojos y de nuevo bajó la vista hacia el escote… -Me gustas mucho- agregó, en una segunda acción acercó su rostro a la zona de nuevo y sopló con extremo cuidado, su intención era clara ahora iba a ser su boca la encargada de prestarle la atención debida a esa atractiva parte del cuerpo de su prometida.
Iba con todo el impulso pero las manos de Akane le sujetaron el rostro con suavidad. Ella temblaba como una hoja al viento y su corazón latía desbocado… Apenas pudo pronunciar…
-A… quí… no… Ran… ma…-
Continuara…
Notas
Uff… Al terminar esta escena estoy algo alterada, he de confesar que me ha costado un poco, pero bueno espero que se sientan satisfechas y satisfechos con ella.
Como pudieron ver otra vez estamos avanzando… Esta vez ya no me digan que me quieren matar, vean lo generosa que soy jejejeje. Espero que este capítulo no venga con muchas faltas, perdón siempre se me escapan dedazos.
Muchas gracias por la cantidad de reviews que he recibido, estoy realmente impresionada nunca creí que esta humilde historia les fuera a gustar tanto. Un agradecimiento especial para mis chicas posteadoras del capítulo 3: Cyn, Sandra, vivan alejandra, Vane, Lalix, Nenya21, BABY SONY, Sha're, Killina88, yuhe hime, fern25, ryames y aaangelito.
Les mando un abrazo muy grande, gracias por sus felicitaciones de cumpleaños y por apoyarme en mis fics.
De nuevo las aliento para que sigan dejándome sus comentarios y para las personas que leen y no dejan reviews es realmente fácil, estos son la motivación de una como escritora por lo tanto manden sus reviews son siempre bienvenidos.
Besos AkaneKagome
