Vicio #4 Fastidiar

425 palabras.

Berry says, tengo muchos otros vicios escritos. Casi termino la tabla. Podré actualizar más rápido ¡Yei por mi!

Estandar disclaimer aplicado.


Para Ja'far su tiempo de trabajo era algo sagrado, todos lo sabían y la mayoría lo respetaba, excepto Sinbad que continuaba interrumpiendo su jornada laboral cada vez que la placía sólo para darle más trabajo, que no le correspondía, o simplemente para alterar sus nervios, aunque últimamente Drakon lo mantenía tan ocupado que ni se asomaba por allí.

Pero desde hace unos días, tres exactamente, su perfecta rutina de vio alterada, otra vez.

Y por lo menos a Sinbad lo entendía, su jefe tenía el espíritu de un niño malcriado y hasta que no molestaba a todos los que trabajaban para él no se quedaba tranquilo, pero no podía entender la fascinación de ese sujeto por interrumpirlo en medio de su trabajo.

Era, en resumidas cuentas, un fastidio.

El primer día fue una sorpresa, llegar y encontrar a alguien detrás de su escritorio, sentado en su silla y revisando sus gavetas no fue una buena forma de volver de sus treinta minutos de almuerzo. No supo su nombre hasta cinco horas después cuando fueron a recogerle. Judal. El hijo adoptivo de presidente de la corporación Kou con la cual Sin estaba haciendo un acuerdo multimillonario, lo que no sabía era porqué tenía él que fungir de niñera mientras las reuniones transcurrían.

Y ahora cada día, sin falta, entraba a su oficina sin tocar antes y, por supuesto, sin cita previa. Comenzaba a irritarlo bastante con sus: "Eh, Blanquito" y su mala manía de subir los pies sobre el sofá.

—Sabes, podría ser un poco más simpático.

Ja'far intentó ignorar el comentario, ignorar la voz, y sólo bufó.

El chico, Judal, estaba allí, en su sofá, acostado oyendo música en su Ipod tan fuerte que Ja'far podía escucharla claramente ¿Por qué tendría él que ser simpático con alguien que simplemente le fastidiaba tanto? ¿Por qué tendría que ser agradable con una molesta criatura que sólo existía para interrumpir su trabajo?

Para ser sinceros él ya se había quejado. Haciéndolo todo más oficial hasta escribió una carta y la envió al departamento de quejas, no debió sorprenderse cuando ésta le fue devuelta completamente llena de garabatos escritos con lápices de colores, lo sabía, Pisti tenía el sentido del humor torcido por pasar tanto tiempo con Sinbad.

Había sido un claro aguanta hasta que todo termine, sólo había faltado el sello de la empresa para hacerlo pasar por una orden administrativa. Era el maldito niñero oficial de Ren Judal y el comunicado había pasado por cada uno de los departamentos.

—¿Podrías traerme una soda, Blanquito?

Era un fastidio.


Gracias a nickyLOL31 y a Tomomi Itano por sus reviews