Capítulo V

"Encuentros inesperados"

La producción de Eleonor Baker, quien estaba presentando la obra "Sueño de una noche de verano" de Shakespeare, tenía planeado viajar a Europa, ya que harían algunas presentaciones en París. La familia Reagan quiso cumplir un capricho de Eliza y Neil, quienes insistieron en ir a ver la obra a Francia y los envió a ese país.

Eleonor era una actriz renombrada y tenía muchos seguidores... antes de abordar el barco, la gente se abalanzó contra ella y comenzaron a pedir autógrafos... todos gritaban y querían verla.

Ya en el barco, Eliza y Neil veían desde lejos la escena, cuando de pronto se percataron de algo... A lo lejos venía Candy! La chica de establo! Y no sólo eso, sino que venía acompañada de Albert, el Abuelo William... cómo era posible? La chica a la que le hicieron la vida imposible, a la que tuvieron como sirvienta, ahora estaba con el hombre más rico de América, y eso quería decir que tenía más dinero que ellos.

Neil estaba furioso, ya que después de que descubrieran que Albert nunca autorizó su boda con Candy, él quedó como un mentiroso frente a la tía abuela Elroy... y a pesar de todo, seguía sintiendo algo por ella... no una amor limpio como el de Albert, pero sentía una atracción inexplicable por Candy.

Ya viste Neil? La estúpida chica de establo está por subir a este barco! Sabes lo que eso significa?

Si, ya vi Eliza y no sé a qué te refieres con "lo que eso significa".

No seas idiota Neil... quiere decir que la mugrosa me va a robar cámara... todo el mundo se fijará en la acompañante del Sr. Andrew, o sea Candy...

Y eso qué?

Me parece que me dieron por hermano a un completo inútil, cabeza hueca...

Mira Eliza, no estoy para tus insultos, si?

Es decir que sigues interesado en esa gata de establo? Pero Neil... cómo te puedes fijar en alguien tan insignificante como Candy? Es una huérfana oportunista, eso es todo.

Ya cállate Eliza...

No Neil... tú me vas a ayudar como lo hacías antes, tenemos que hacer algo para arruinarle el viaje a esa güereja.

Neil no dijo nada y se alejó. Mientras Eliza se quedó refunfuñando y mirando con odio a Candy, quien no sabía lo que le esperaba dentro del barco.

Candy observó lo que pasaba alrededor de Eleonor Baker, sin imaginarse que era ella a quien seguían.

Qué pasará allá? Preguntó Candy a Albert.

No lo sé pequeña... seguramente es alguien importante, pero subamos al barco porque pronto zarparemos.

Está bien Albert, pero no camines tan rápido... claro que si quieres correr, te aseguro que te gano.

Me estás retando?

Intenta ganarme...

Candy corrió como lo hacía en la colina de Pony y evadía perfectamente a la gente que esperaba subir al barco... Albert llegó agotado y sin aliento.

Ufff Candy, cómo haces eso? Eres más rápida que un cheetah, dijo recargándose en sus propias rodillas para tomar aire.

Albert, olvidas que me crié en el Hogar de Pony? Dijo Candy riendo a carcajadas.

Bueno Candy, apúrate que nos dejan.

Albert y Candy subieron... y lo primero que se encontraron, fue a la insoportable de Eliza.

Y bien, chica de establo... viajando sola con un hombre soltero?

Eliza, no sabes lo feliz que me hace verte, dijo Candy irónicamente y pasando junto a ella tomada del brazo de Albert, como si nada hubiera pasado.

Eliza se quedó muda y humeando del coraje.

Candy, me encanta como tomas las cosas.

Mira Albert... la presencia de Eliza realmente me molesta, pero no puedo seguirle el juego... además, si vamos a viajar todo el tiempo en el mismo barco, no pienso amargarme la estancia.

Por eso te admiro... eres muy valiente y positiva.

Bueno, ya basta de halagos... vamos a buscar nuestros camarotes.

Muy bien...

Mientras caminaban, Candy recordaba todo el daño que le habían causado los Reagan y todo lo que tuvo que sufrir para poder ser adoptada por los Andrew... también pensó:

"Si Eliza está aquí, seguramente también Neil está en este barco, sólo le pido a Dios que no me causen problemas."

Neil estaba escondido y vio la escena con su hermana y Candy, pero decidió no intervenir... tenía que pensar bien las cosas... no podía arruinarlo todo. Pensaba que si le daba la contra a Eliza, podría decírselo a su madre y ésta, haría todo por regresarlos a América. Por otro lado, no quería ofender a Candy, quería que ella cayera rendida a sus pies... para qué? Parecía no saberlo, podría ser por venganza, capricho o verdadero amor, pero Neil quería a Candy sólo para él.

Candy y Albert fueron a sus camarotes para desempacar, ya que sería un viaje largo. Quedaron de verse en el Restaurante del barco a la hora de la comida.

Candy se puso un vestido blanco... se veía preciosa y arregló su cabello con un peinado elegante... la comida era una bienvenida a los pasajeros y pedían que fueran vestidos de cocktail. El vestido de Candy dejaba mostrar sus atributos físicos, ya que era escotado y ceñido de la cintura... era amplio de la parte de la falda y largo.

Eliza estaba en su camarote pensando en cómo haría quedar mal a Candy enfrente de todos los pasajeros, cuando Neil entró.

Qué pasa Neil? No te enseñaron a tocar la puerta?

Vi la escena que le armaste a Candy.

Y qué? Vienes a reclamarme?

No, al contrario... creo que tienes razón, te voy a ayudar a planear algo para que Candy se separe de Albert y todo mundo se de cuenta.

Vaya hermanito, creí que nunca reaccionarían las pocas neuronas que tienes en el cerebro...

Bueno, deja de ofenderme y vamos a planear algo.

Está bien... déjame pensar...

Por otra parte, Eleonor estaba descansando, cuando escuchó que alguien tocaba a la puerta. Era su productor Larry Wilson.

Eleonor... me gustaría que fueras a la comida de bienvenida conmigo... te parece bien?

Claro Larry... me encantaría.

Bueno, te espero a las 2:30 en el comedor...

Está bien.

Larry se acercó y le dio un beso en la frente. Eleonor estaba enamorada de él... pero Larry no lo sabía. El a su vez pensaba en ella, sin embargo creía que Eleonor lo podría rechazar, ya que era muy famosa y enigmática. Nunca hablaba de su vida privada con nadie... Sabía esconder muy bien sus sentimientos. Una mujer sola... con un hijo, al que le arrebataron cuando era muy pequeño... Era todo un misterio.

Eleonor se vistió de rojo, su color favorito... llevaba un sombrero de ala, y un vestido confeccionado por uno de los mejores modistas de su época.

Albert estaba en su camarote y se preparó para la comida... se veía muy bien, traía un traje blanco que le lucía excelente.

Mientras tanto Eliza eligió un vestido negro, como su alma... Realmente el vestido no era feo... pero su amargura quitaba lo bello que podría tener su vestidura.

Por fin, los pasajeros comenzaron a llegar al restaurante, parecía un desfile de modas... En ese barco viajaban personalidades realmente importantes, como artistas, políticos y grandes empresarios, todos ellos muy elegantes.

Había una persona en la puerta que anunciaba a quien iba entrando. Eliza y Neil ya estaban en su mesa cuando escucharon:

"El Señor Albert William Andrew y la Señorita Candice White Andrew"

La entrada fue espectacular... Candy se veía hermosa y sonreía... parecía un sol que iluminaba todo el Restaurante. Albert lucía orgulloso de tener a su lado a una chica tan bella.

Eliza y Neil estaban que no los calentaba ni el sol y trataron de demostrar que no les importaba ver a la pareja recién llegada.

La gente hacía comentarios con respecto a Candy:

Ya viste qué chica tan bella?

Sí... y no sólo eso, sino que viene como pareja del hombre más rico de América...

Que suerte la de ella.

Ni que decirlo...

Eliza escuchaba esto sin poder evitar sentir el mayor odio que jamás había sentido hacia Candy, se paró y fue al tocador, para no seguir escuchando tantos halagos de la gente.

Candy y Albert se sentaron en su mesa, la cual ya estaba reservada y veían a los pasajeros que hacían su aparición... De repente...

El Señor Larry Wilson y la Señora Eleonor Baker.

Los invitados se pusieron de pie y comenzaron a aplaudir. Acababan de anunciar a una de las actrices más renombradas del mundo. Candy sintió que la sangre le subía a la cabeza. Cómo era posible? Eleonor Baker, la mamá de Terry... en el mismo barco? Candy no sabía cómo reaccionar, ni qué pensar. Nunca se imaginó que viajaría con la madre del hombre que más amaba en este mundo; pero no sólo eso... sino que también compartiría la trayectoria con los más indeseables de todo el planeta, Eliza y Neil... Nada de eso estaba en sus planes.

Candy, ponte de pie... dijo Albert, sin saber por qué ella estaba reaccionando de esa manera.

Ah, perdón.

Candy se puso de pie y comenzó a aplaudir. Nadie sabía el secreto de Eleonor Baker... sólo Candy, Terry y su productor. No podía decirle nada a Albert... Esta noticia tal vez lo incomodaría... se supone que ella ya estaba tratando de echar a Terry fuera de su vida. Prefería seguir guardando el secreto. Además Terry y Eleonor eran los únicos que podían decidir cuándo y cómo dar a conocer al mundo entero que eran madre e hijo.

Los pasajeros se sentaron y comenzó la música en vivo. Albert invitó a Candy a bailar.

Srita. Andrew, me concede esta pieza?

Lo siento Albert, pero prefiero no bailar.

Perdón?

Estoy un poco cansada.

Pero Candy, tú siempre estás llena de energía... qué pasa pequeña?

Nada Albert, vamos a comer y después vemos si bailamos, si?... por favor

Muy bien princesa, como usted diga.

Candy no quería que Eleonor la viera... Albert se daría cuenta de que la conocía y le comenzaría a hacer preguntas... o tal vez en el fondo tenía miedo de que le dijera a Terry que ya tenía una pareja? Pero la misma Candy sabía que no podría ocultarse todo el tiempo.

La comida se sirvió y de repente se escuchó una voz.

Señoras y Señores...

Era Eliza! Qué estaba planeando?

Les pido su atención por favor... Quiero presentarles a mi prima... Candice White Andrew. La chica que luego de terminar con una de las promesas de la actuación, Terrence Grandchester, ahora se compromete en matrimonio con el empresario más exitoso de América... No es inteligente?

Candy estaba muda prácticamente... Eliza estaba fuera de sus casillas, qué tramaba? Por qué era tan mala?

Y bueno, por favor Candy, ponte de pié.

Candy no podía quedarse sentada... la gente comenzaría a preguntarse qué estaba pasando y no iba a explicarles a todos que la mujer que estaba presentándola era la persona que más la odiaba en la vida. Candy se puso de pié haciendo una reverencia.

Eleonor Baker no podía creer lo que veían sus ojos. Candy? La mujer que amaba su hijo con toda su alma, estaba comprometida en matrimonio?

Eliza siguió su discurso...

Quiero decirles que aunque al principio en mi familia no aceptábamos que una chica de orfanato se casara con un familiar nuestro, ahora mostramos nuestra humildad dándoles nuestro consentimiento.

Candy sintió ganas de ahorcar a Eliza en ese momento... cómo se atrevía a hablar de esa manera enfrente de toda esa gente?

Un momento Señorita, se escuchó la voz de Albert, quien se paró de su silla...

Albert no podía negar un compromiso frente a todos, porque sería rechazar a Candy, pero sabía que esto forzaría mucho su relación.

Quiero comentar, siguió Albert... que no necesito de su consentimiento, estoy muy orgulloso de haber adoptado a Candy, quien es una persona llena de vida, no sólo hermosa por fuera, sino por dentro y que ella nunca pensaría en la fortuna de los demás, es por eso... que espero poder llevarla al altar y hacerla feliz.

Candy miró a Albert atónita y sin pronunciar palabra... Albert besó a Candy en los labios y le retiró la silla para que volviera a sentarse.

Los invitados comenzaron a aplaudir e hicieron una expresión de ternura.

Por otro lado, Eliza maldecía a Candy una y otra vez en un rincón. Neil llegó...

Eres una estúpida... acabas de arruinarlo todo.

Pero Neil, tú no sabes cuál es mi plan.

Pues en esto no habíamos quedado.

Ya verás cómo funciona...

Ah si? Pues yo lo único que creo, es que hiciste que Candy fuera más importante que tú... y según lo que me habías dicho, eso te molestaba.

Neil... no me importa lo que me digas, voy a seguir con mi plan...

Bueno, y se puede saber cuál es tu estúpido plan?

Sí... te voy a explicar... Candy seguramente está con Albert para olvidar a Terry y todo lo que hice es forzar su relación... así el querrá casarse pronto para parar las malas lenguas y ella terminará por abandonarlo.

Bueno hermanita... creo que no está tan mal... pero yo espero hacer algo mejor y mucho más rápido.

Neil se alejó y comenzó a pensar en cómo tener a Candy entre sus brazos, así fuera a la fuerza.

Continuará...