DISCLAIMER: Los personajes de Boys Before Flowers son propiedad de la KBS. La historia es propiedad de Shattered tearsdrops, quien me dio su autorización para traducirla al español.

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Keeping the Casanova.

Capítulo 2. So Ga Eul.

La exhibición de Yi Jung estaba programada para durar tres días. Después de los cuales, al final del tercer día de exhibición, habría una subasta para vender las obras de cerámica y otras cosas. Aun cuando la inauguración de la exhibición había sido un éxito, Yi Jung todavía estaba bastante ocupado preparando la próxima subasta. Aparte de eso, todavía no había decidido qué piezas iba a rematar y cuáles conservaría. Y por supuesto, en todo ese tiempo, Chu Ga Eul aún ocupaba mucho espacio en el corazón y la mente del reformado Casanova. No pasaba un día sin que él pensara en ella.

—¿Yobosaeyo? —Había una sonrisa en los labios de Yi Jung mientras hablaba por teléfono—. ¿Cómo está mi Jagiya? —preguntó con cariño. Él era completamente ajeno a los murmullos y cuchicheos de la gene a su alrededor mientras caminaba para comprobar sus piezas de cerámica.

—Estoy bien… Mi clase está por comenzar en unos minutos. ¿Y tú? ¿aún trabajas en la exhibición? —Ga Eul estaba saliendo del salón de maestros, poniéndose el delantal antes de comenzar la clase de arte con sus alumnos del jardín de niños.

—Sí… —suspiró Yi Jung exasperado—. No puedo esperar a que acabe… Siento que esta exhibición me está robando el tiempo que debería pasar contigo… —confesó él.

Ga Eul se encontró sonrojándose, incapaz de decir ni una palabra, al escuchar lo que el Casanova decía. Sólo pudo morderse el labio para sofocar la sonrisa que estaba tratando de conquistar sus labios. Las palabras del Casanova reformado le alegraban el corazón, pero en vez de sucumbir a las mariposas que flotaban dentro de su estómago, Chu Ga Eul optó por ser ella misma otra vez.

—Yah… —comenzó con tono de suficiencia—. ¿Qué no sabes que eres mi esposo de tiempo completo ahora? Y no se te ocurra pensar que no vas a pagar por tu ausencia. Reclamaré tu pago lo más pronto posible —Había un toque de burla en su voz. Al parecer, a pesar de los años que habían pasado, Chu Ga Eul continuaba siendo la misma mujer valiente de hace cuatro años. Y eso fue exactamente lo que Yi Jung había extrañado tanto durante sus años en Suiza.

Araso, araso… Te pagaré con un montón de amor, abrazos y besos tan pronto como sea posible. —Yi Jung rió entre dientes. Maldición… estaba loco por Ga Eul, y lo sabía perfectamente—. Te extraño… —dio en voz baja, como si fuera un niño enamorado. Todo aquel que viera al reformado Casanova no podía evitar darse cuenta de que estaba profundamente enamorado de la mujer con quien estaba hablando por teléfono.

—Yo también te extraño… —respondió Ga Eul con una sonrisa en el rostro—. ¡Ah! ¿Tienes algo de tiempo libre esta tarde? —Su cara se iluminó al pensar en que por fin pasaría algo de tiempo de calidad con su esposo. Lo había extrañado desde que él había sido absorbido por la planificación de su exhibición. Se había prometido a sí misma que sería paciente y que esperaría hasta que él tuviera tiempo. Sin embargo, en ese preciso momento, un pensamiento se le ocurrió, y como la oportunidad se había presentado, Ga Eul decidió tomarla.

—Mmm… Siempre puedo deshacerme de todo… ¿por qué? —preguntó Yi Jung con curiosidad mientras caminaba a lo largo de sus piezas, asegurándose de que todo estaba en orden. A cualquier lugar que miraba, podía ver el reflejo de la influencia de Ga Eul en él. Ella era su inspiración y en cada pieza que él había creado desde que estaban juntos, había una pequeña parte de la personalidad de Ga Eul.

—Bueno, estaba pensando en visitar tu exhibición esta tarde… —explicó Ga Eul.

—Eso no es un problema. Sabes que estaría más que dispuesto a darte un recorrido —respondió Yi Jung con toda seriedad.

Aniyo… Como te dije, todavía no quiero ser revelada como tu esposa… Y tú y yo sabemos que la prensa aún está tras mi identidad, ¿cierto? Además, no quiero que se haga un escándalo mientras tu exhibición aún está en curso… —insistió Ga Eul.

—Mmm… ¿Qué te parece si cierro la sala de la exposición esta tarde para mantener alejado a todo el mundo? —Le sugirió él.

—Te diré qué, ven a recogerme después del almuerzo y yo me encargo del resto, ¿si? —dijo Ga Eul con tono definitivo y meramente esperando a que Yi Jung asintiera.

—Sí, señora… Tu esposo está a tu servicio —Yi Jung rió entre dientes. Él era consciente de que la gente estaba escuchando mientras hablaba por teléfono, pero en ese preciso momento, a él no podía importarle menos lo que pensaran.

Hubo una sonrisa imborrable en los labios de Ga Eul al escuchar a su siempre encantador esposo al otro lado de la línea.

—Está bien, esposo. Te veré más tarde.

—Te amo, esposa —susurró Yi Jung.

—Yo también te amo, esposo.

Después de la cursi llamada, So Yi Jung finalmente colgó y continuó estudiando los elementos de su exposición. Siendo honestos, tenía ganas de pasar la tarde con su esposa. Y esta era la principal razón por la que había esa misteriosa sonrisa pintada en su rostro mientras miraba a su alrededor.

Yi Jung pasó el resto de la mañana deambulando en el interior de la sala de exposición antes de decidirse a regresar a su taller. El reformado Casanova había estado realmente inquieto durante la mañana. Cualquiera que lo hubiera visto brevemente se preguntaba qué era lo que tenía al relajado Casanova tan ansioso, pero por supuesto, estaba fuera del conocimiento del público que el Casanova ya no lo era más, sino que ahora estaba casado.

Oh, Yi Jung no estaba ansioso por nada importante.

Sólo estaba ansioso por causa de su esposa.

Finalmente, tan pronto como su reloj en la muñeca dio cuarto para la una de la tarde, Yi Jung se levantó del taburete donde había estado sentado, tomó su abrigo del respaldo de una silla y salió de su taller. Había una sonrisa en su rostro mientras sacaba las llaves del coche de su bolsillo y se dirigía hacia la escuela primaria donde trabajaba Ga Eul.

No le tomó mucho tiempo al Casanova para llegar al lugar de trabajo de Ga Eul, pero ya que Ga Eul no quería que su relación fuera expuesta, Yi Jung tuvo que estacionar un par de cuadras lejos del lugar. Después de aparcar, Yi Jung tomó su teléfono y estaba a punto de teclear el número de Ga Eul cuando oyó un repentino golpe en la ventana.

Cuando levantó la vista para ver quién era, fue recibido por los ojos de su bella esposa…

La primera y única Ga Eul.

Ella no esperó a que él saliera del auto. En cambio, rodeó por la parte delantera y se puso en el asiento del pasajero. Con una sonrisa en los labios, se acomodó y esperó a que él encendiera el motor. Mientras tanto, Yi Jung estaba estupefacto. Claramente, sabía que no era el único ansioso y emocionado.

—¿Me estabas esperando? ¿Cómo sabías que ya estaba aquí? —preguntó Yi Jung mientras aceleraba el auto una vez más.

—¿Lo olvidaste? Tengo un rastreador GPS de So Yi Jung —Ga Eul sonrió—. Ahora, esposo, necesito que conduzcas —continuó.

—Tus deseos son órdenes, esposa —Yi Jung le siguió el juego.

Yi Jung esperaba conducir directamente a la exhibición ya que Ga Eul había mencionado más temprano que quería ver sus piezas. Pero, claro, él no estaba al tanto del hecho de que la plebeya, que ahora era su esposa, tenía otros planes.

En vez de ir directamente a la exhibición, Ga Eul insistió en que se detuvieran en el centro comercial. ¿Por qué razón? Yi Jung no tenía idea, pero como estaba con Ga Eul, no le importaba a dónde fueran. Una vez dentro del centro comercial, Yi Jung fue arrastrado hacia la tienda departamental por su esposa.

—¿Qué estamos haciendo aquí? —preguntó él con una expresión de pura confusión en el rostro.

—Quiero ir a ver tu exposición… —respondió Ga Eul mientras continuaba arrastrando a Yi Jung por la muñeca.

—¿Y entonces? ¿Por qué estamos aquí? —continuó preguntando.

—…De forma anónima. Me refiero a que quiero ver tu exhibición sin que la gente se entere. Así que por ahora tú vas a tener que vestirte como… como un plebeyo. —eso era lo que Ga Eul había tramado todo el tiempo. Ella siempre había querido ver cómo lucía su esposo vestido como alguien común.

Sin más explicaciones, Ga Eul empujó a Yi Jung al interior de un probador en el departamento de Hombres y lo llenó con ropas, zapatos, gorras para que se los probara. Aunque Yi Jung aún tenía dudas sobre el propósito real de su esposa para haberlo traído aquí, milagrosamente, estuvo lo bastante dispuesto como para probarse la ropa de los plebeyos.

Yi Jung no sabía cuánta ropa se probó enfrente de Ga Eul. Y cada vez que abría la puerta para permitir que su esposa viera cómo se veía, ella siempre lo miraba con unos ojos tan sonrientes que él sencillamente no pudo resistirse. Ese fue el principal motivo por el que estuvo dispuesto a probarse la ropa de los plebeyos. Hacía feliz a Ga Eul…

Se estaba probando ropa por enésima vez. Hasta el momento, Ga Eul no había dicho nada ridículo sobe la ropa, pero tampoco había dado su aprobación, y eso significaba que aún no estaba satisfecha. Así que, desde luego, Yi Jung tenía que probarse más ropa hasta que su bella esposa lo estuviera.

—Yah, Jagiya, ¿esta ropa aunque sea está limpia? Quién sabe quién se la ha probado antes que yo… —se quejó Yi Jung detrás de la puerta del probador mientras Ga EUl esperaba afuera.

—Aish… No te preocupes. No tendrás salpullido sólo por probarte ropa. ¡Date prisa! Quiero ver cómo te ves ahora… —exigió Ga Eul.

Con un suave clic, la puerta del probador se abrió revelando al apuesto So Yi Jung vestido con una camisa gris de manga larga con un estampado abstracto debajo de una chaqueta sin mangas para un estilo de capas. Vestía jeans deslavados y Chuck Taylor de color negro. Honestamente, se veía mucho más joven para su edad cuando se vestía de manera casual.

Al ver a Yi Jung, los ojos de Ga Eul se iluminaron de nuevo y alzó el pulgar hacia arriba como su aprobación. Entonces, cogió una gorra negra de la pila de ropa que Yi Jung se había probado y la puso sobre su cabeza.

—¡Perfecto! —Ella sonrió—. Omo… No creía que te vieras tan bien en ropas tan comunes… pero esto luce adecuada para ti… —comentó Ga Eul mientras lo miraba de pies a cabeza.

—Bueno, ¿qué puedo decir? Mi encanto es verdaderamente innegable… —concedió Yi Jung en broma, lo que le valió un golpe juguetón de su esposa.

—Yah… So Yi Jung, tienes prohibido usar tu encanto con otras chicas que no sean yo… ¿Araso? —le reprendió Ga Eul con un mohín y un brillo de diversión en sus ojos. Incluso cruzó los brazos sobre su pecho y pretendió regañar a su esposo para hacerse entender.

Aunque, por supuesto, ahora que era la esposa de Yi Jung, el reformado Casanova no necesitaba calmarla sólo con palabras. En vez de eso, le rodeó la cintura con los brazos y besó su frente.

—Da gracias que éste es un lugar público. Con ése puchero en tu cara, quién sabe lo que podría hacerte —le susurró con picardía—. Recuerda que aún no hemos tenido nuestra luna de miel… —añadió en broma.

Casi automáticamente, el rostro de Ga Eul se sonrojó al escuchar las palabras de Yi Jung.

—¡Yah!

Yi Jung simplemente rió al ver la expresión de su esposa. Su inocencia, a pesar de ser una mujer casada, era refrescante. Era por eso que hasta ahora, incluso aunque ya estuvieran casados, Yi Jung aún amaba burlarse Ga Eul de vez en cuando.

Después de pagar por las ropas que Ga Eul le insistió a su esposo que vistiera, la pareja salió del centro comercial de la mano sin preocuparse de los que los miraban. Parecían mezclarse bien con la multitud, y Yi Jung se sintió un poco apaciguado de cierta manera.

Esta era la primera vez en su vida que estaba caminando por la calle sin que nadie le dedicara miradas provocativas. Aferrando la mano de su esposa y con una sonrisa imborrable en el rostros, se dirigieron al auto y se marcharon al hotel donde la exhibición se llevaba a cabo.

—Muy bien, hemos llegado… ¿estás listo? —preguntó Ga Eul con entusiasmo. Parecía una niña emocionada por hacer algo muy mezquino y taimado.

—N…no estoy seguro de que esto vaya a funcionar… —la voz de Yi Jung se fue apagando. A pesar de estar vestido de esa manera, él aún era So Yi Jung, el infame Casanova. Temía que la identidad de su esposa quedara prematuramente expuesta si ellos continuaban con el plan de Ga Eul.

—Tendremos que averiguarlo… ¡Vamos! —Ga Eul tiró del brazo de su marido y lo arrastró hacia la sala donde estaba la exhibición.

Con Ga Eul sosteniendo el brazo de Yi Jung, la pareja entró con discreción al salón y se mezcló entre los demás invitados, quienes indudablemente venían de países lejanos para ofertar en la exhibición del mundialmente famoso alfarero. Aunque ambos destacaban significativamente entre el resto gracias a la manera en que estaban vestidos, nadie le prestaba realmente atención a esa pareja de plebeyos.

—… Ohhh, Yeobo, ¡Son realmente bonitas! —comentó Ga Eul al ver las piezas en la exhibición de su esposo. Estaba sorprendida porque Yi Jung no le había permitido ver ninguna de sus piezas con anterioridad, diciéndole que ella debía esperar hasta la exhibición.

Personalmente, Yi Jung no había querido que Ga Eul viera sus piezas primero porque se mantenía reticente a admitir que cada pieza contenía un trozo de la personalidad y vitalidad de Ga Eul. Ella era la principal inspiración para cada pieza, así que cada pieza era una mera expresión del amor que el reformado Casanova sentía por su esposa. Había temido que Ga Eul pudiera fácilmente averiguarlo de la misma manera en que había averiguado el significado oculto en las piezas de su última exhibición.

Komaowoyo… —respondió Yi Jung, posando un brazo alrededor de los hombros de su esposa.

"Si sólo supieras que tú eres la inspiración detrás de cada pieza…", pensó Yi Jung, aunque lo mantuvo para sí mismo.

De repente, mientras la pareja rodeaba en una esquina para ver más de las piezas en exhibición, vieron a una mujer vestida con un sofisticado vestido negro que estaba hablando con la asistente de Yi Jung, quien estaba a cargo de la exhibición mientras Yi Jung se encontraba fuera. Y Yi Jung, al ver a su asistente en un apuro, estaba a punto de dar un paso hacia adelante para mediar en la conversación, pero fue detenido por Ga Eul. Ella sacudió la cabeza para decirle que no interrumpiera nada.

—¿Qué quieres decir con que Yi Jung está fuera? —claramente la mujer no estaba en el mejor estado de ánimo para lidiar con la asistente—. Claramente programé una reunión en persona con el alfarero para esta tarde. ¿Qué quieres decir con que rechazó mi invitación? Para tu información, So Yi Jung y yo nos conocemos —continuó despotricando la mujer.

—Bu…bueno, señora, lo lamento mucho pero el joven maestro claramente rechazó todas las reuniones privadas con cualquier invitado o licitantes interesados. Me dio instrucciones específicas para no recibir ninguna invitación… lo lamento mucho… —razonó la asistente.

—No puedo creerlo… ¿Dónde está Yi Jung? Quiero hablar con él. ¡Llámalo al menos!

—Lo lamento, señora… pero el joven maestro se marchó poco después del almuerzo de hoy. Su teléfono está apagado y dio instrucciones estrictas de no ser molestado por nadie…

Mirando a los lados, Ga Eul sólo pudo encogerse con disgusto por la mujer que claramente había tenido qué ver con So Yi Jung. Si no se equivocaba, había sido una de las múltiples conquistas de su esposo. La mujer era tan hermosa como sexy. Dándose cuenta de sus pensamientos, Ga Eul instatáneamente sintió una ola de posesión cubrirla y mantuvo apretado el brazo de Yi Jung.

—Yah… So Yi Jung, ¿quién es ella? —no pudo evitar preguntar Ga Eul.

La frente de Yi Jung se arrugó un poco mientras trataba de recordar el nombre de la mujer, pero fue en vano. Él simplemente no podía recordarlo.

—Bueno… estoy positivamente seguro de haberla visto antes… pero para ser honesto, no recuerdo realmente su nombre… —admitió con sinceridad—. ¿Por qué? ¿estás celosa? —preguntó con un dejo de picardía en los ojos.

Aniyo… —respondió Ga Eul con obstinación—. Simplemente no puedo soportar que trate a tu asistente de esa manera.

—Bueno, es el trabajo de mi asistente lidiar con personas como ella… —razonó Yi Jung, pero Ga Eul no era de las que simplemente se quedaba parada cuando sentía que debía hacer algo.

—No puedo quedarme aquí. Tengo que hacer algo al menos… —respondió ella con una expresión petulante en el rostro—. Espérame aquí… —dijo Ga Eul mientras se apresuraba a ponerse las gafas de sol, y rápidamente se dirigió hacia donde estaban la mujer y la asistente. Yi Jung quiso detenerla, pero ella ya se había alejado de él.

Con una sonrisa brillante y engañosa en la cara, Ga Eul interrumpió la discusión entre la mujer y la asistente.

—Buenos días. Eh… ¿Puedo preguntar cuándo regresará So Yi Jung? —inquirió con cortesía, fingiendo completa inocencia.

..Bueno, señora, para ser honesta, aún no sé si vaya a regresar… —respondió la asistente.

—Ya veo… a lo mejor está ocupado con su es… quiero decir, ¿crees que esté con la que se rumora que es su prometida? —preguntó Ga Eul, sonando como una completa entrometida mientras se acomodaba las gafas de sol que llevaba.

—¿Prometida? ¿Yi Jung está comprometido? ¿Cómo lo sabes? —preguntó la mujer al instante levantando una de sus cejas de manera totalmente esnob.

—¿No lo ha escuchado? Está en todas las noticias… —Ga Eul cruzó los brazos sobre su pecho y enfrentó la tenacidad de la mujer con la suya—. He oído que están pensando en casarse… o tal vez ya estén casados. Los matrimonios secretos no son nada nuevo hoy en día, ¿verdad? —agregó Ga Eul con pesar.

Yi Jung se limitó a observar con una expresión de completo desconcierto en el rostro. Su esposa era realmente… algo.

—Los rumores son sólo rumores. Yi Jung todavía no ha confirmado nada. En lo que a mí respecta, podría ser sólo un truco publicitario para promocionar la exhibición. Sabes lo manipulables que son los medios, ¿no? —defendió la mujer tras lo cual barrió a Ga Eul de pies a cabeza y preguntó—: Por cierto, ¿qué estás haciendo aquí? No me digas… ¿también planeas ofertar? —preguntó la mujer burlonamente, teniendo en cuenta que Ga Eul estaba vestida con simple ropa casual de plebeyos.

En lugar de sentirse insultada por el comentario, Ga Eul se limitó a sonreír.

—Oh, olvidé presentarme… Espera, tú eres fan de las piezas de So Yi Jung, ¿cierto? —Ga Eul maniobró fácilmente la conversación.

—Por supuesto… He estado ofertando por sus piezas desde que puedo recordar. —respondió la mujer con arrogancia.

—Ya veo… entonces, ¿recuerdas la pieza titulada "Jagiya" en su última exposición hace cuatro años? —preguntó Ga Eul de nuevo.

—S…sí… Sí, la recuerdo… Pero escuché que Yi Jung no permitió que la subastaran. Eso fue muy malo. Estaba planeando ofertar por ella sin importar el costo.

—Bueno… En realidad, yo soy la propietaria de la pieza. ¿Quieres una prueba? —Ga Eul sacó pluma y papel de su bolso. Escribió algo en el papel y se lo tendió a la mujer—. Llámame. Siempre puedo mostrar la pieza que So Yi Jung diseñó sólo para mí… —Con eso, Ga Eul se dio vuelta y comenzó a alejarse.

Cuando la mujer finalmente quitó los ojos de la espalda de Ga Eul, se volvió a mirar el trozo de papel. El nombre en la tarjeta la sorprendió.

So Ga Eul – 0824 # # # # # # #

Cuando Ga Eul finalmente regresó al lado de Yi Jung, él le rodeó los hombros con un brazo y le sonrió con orgullo.

—Ésa es mi esposa… —dijo con orgullo—. Yah… ¿En serio le diste tu número telefónico? —preguntó Yi Jung.

Aniyo… Le dí el número de la línea de entrega Bonjuk —respondió Ga Eul con una sonrisa triunfal en su rostro.

« Continuará… »

Hola de nuevo!

Lamento no haber podido actualizar el 15. Sé que lo prometí y realmente me apena que no se haya concretado, pero heme aquí de vuelta con un nuevo cap traducido.

Espero que les haya gustado!

Nos leemos pronto!

Anna