CAPITULO 3
Después de la restauración del colegio, la profesora Mcgonagall había decidido junto con el ministerio que lo mejor era entrenar a los chicos desde el colegio, para prepararlos para enfrentamientos futuros, si bien Voldemort había muerto muchos mortifagos habían escapado el día de la batalla final, y para empeorar la situación hacía ya seis meses que más de dos docenas de aurores habían perdido la vida en una emboscada por parte de estos mortifagos. Hasta el momento solo unos pocos conocían de esta terrible noticia, era necesario que los familiares siguieran pensando que seguían en una misión en la cual no podían comunicarse. Kingsley no quería parecerse a Fudge, pero lamentablemente la gente tenía la herida y el trauma de la guerra muy reciente y esas muertes solo traerían consigo el caos: la anarquía en la sociedad mágica.
Debían esperar hasta después de las fiestas de navidad y año nuevo, para tener tiempo de capturar a los mortifagos.
Por esa razón habían creado las clases de duelo, claro está esto solo lo sabían los altos funcionarios y la directora del colegio.
El inicio del curso ya había pasado y en Hogwarts ya estaban en la última semana de septiembre, los chicos de último año de Gryffindor se encontraban charlando animadamente, esperando a que las leonas bajaran para ir todos a desayunar e ir luego a la nueva clase de duelo.
-Bien Ron, cuéntanos ¿cómo te va con Lavender?- Le preguntó Seamus.
-Me tiene hastiado, no debí volver con ella, fue una mala decisión, además tengo un par de chicas detrás mío y la verdad Merlín me ayude, pero soy hombre y tengo necesidades.
-RON!.- la decepción que Harry sentía hacia su mejor amigo, era latente- enserio te estás comportando mal.
-Harry hermano, mira no me molesta que estés con mi hermana pero no todos encontramos tan fácil el amor como tú, además estoy muy joven para atarme a una mujer, hay mucho Ronald Weasley para el mundo.- exclamó por los aires
- Y entonces ¿Quiénes son? -le preguntó un divertido Dean Thomas.
-Padma Patil, después de que regreso de su exilio en la guerra esta buenísima, y la otra es Parvatil, ella siempre ha sido una belleza.
-Son las mejores amigas de Lavender, Ron.-afirmó arrugando la frente Harry.
-¡Harry! cállate, déjalo hablar -Se quejó Dean!. - Ron eres un capo, tienes a las gemelas comiendo de tu mano, ¿Qué tal si ambas quieren algo contigo a la vez?
-Por Merlín, seria genial un Trío.- Respondió Ron de una manera eufórica. Harry le iba a volver a reprochar cuando en esas, las chicas bajaron por las escaleras.
El chico rápidamente se acercó a saludar a su novia y mejor amiga, había momentos en donde se cansaba de la absurda personalidad del pelirrojo
-Chicas menos mal llegaron, Ron ya me tenía aburrido, en serio lo quiero pero hay días en donde es demasiado…
-¿Tonto?- terminó Hermione con una sonrisa.
-Exacto, - y acto seguido volteó a saludar a su novia con un tierno beso y pasándole un brazo por el hombro cruzaron la puerta de la sala común. La castaña se alejó de ellos dándoles un poco de espacio, adoraba ver a Harry tan feliz al igual que Ginny, se veían tan bien juntos, así que pensó en acercarse a Neville y hablarle sobre la última clase de Herbología, tenía dudas y quien más que él para resolverlas.
-Hoy estas más radiante de lo normal, Te amo pequeña, -Harry la atrajo más hacia sí. Desde que habían vuelto no podía dejar de decirle como se sentía, puede que fuera cursi y probablemente nadie hablara así, pero él sentía que debía demostrarle cuánto la amaba, decirlo era una necesidad. Después de que el horrocrux que tenía en su ser murió, se dio de cuenta que no le había dicho que la amaba y que la necesitaba en todo momento. Sin contar que ese año que pasaron separados por la búsqueda de los Horrocruxes fue la cosa más dura que tuvo que soportar, Ginny era su luz al final del túnel, su pilar y sin ella a su lado, sencillamente se terminaría perdiendo completamente.
-También te amo, Harry, - se empino y acercándose a la cara del chico, deposito un suave beso en los labios - me haces la mujer más feliz del mundo.
-Y tú el chico más afortunado - Siguieron caminando, luego de un tiempo la picardía del moreno salió a flote y colocando su mano en la parte baja del abdomen, allí donde la pretina de la falda termina empezó a acariciarla en círculos, logrando que su mano subiera un poco el saco y la camisa de la chica.
-¡Basta Harry!,- Rió la chica - desde cuando estás tan efusivo, ¿los gemelos te mandaron alguna poción?... ¡Harry!-volvió a quejarse la chica, esta vez ya empezaba a sonrojarse.-No empieces con juegos que sé que no vas a terminar, señor Potter, además alguien podría vernos.
- Bah! no te preocupes, soy el chico que mató a Voldemort todo lo puedo hacer.-Le respondió Harry bromeando.
-Y ahora dices bobadas, pasar mucho tiempo con mi hermano se te está pegando lo baboso.-le respondió mientras alzaba la ceja derecha.-Diantres Harry,!, no más! enserio- Harry había empezado a descender más su mano.-Ya! juro que después de clases jugamos y te hago cariñitos todo lo que quieras, pero en público no.
-Okeyyy,-aceptó el ojiverde, la verdad el jueguito a Ginny ya le estaba empezando a afectar. Subió su mano a la cintura de su novia por encima del saco nuevamente,-¿sabes?, desde que te vi por primera vez, sabía que eras la indicada-le dijo medio en broma, de alguna forma tenía que bajar la tensión que sentía y lo mejor que podía hacer era cambiar de tema de conversación.
-Ya estás diciendo muchas bobadas,- se carcajeo la chica,- tú has sido el hombre más ciego que conozco, mejor apresurémonos.
El moreno soltó un leve suspiro y abrazo con intensidad a su novia - vamos por un té en leche. Muero por uno.- le susurro.
…..
Harry y Ginny entraron al gran comedor y detrás de ellos algunos de sus amigos.
Por su parte Luna ya se encontraba comiendo en la mesa de Gryffindor, algo común desde que empezó el año escolar.
-Hola Luna – saludo sonriente
-Hola Harry, ¿listo para la clase de duelos?, es magnífico que todas las casas estemos en esa misma clase.
-Supongo que sí, aunque no es que hayamos visto algo antes, solo espero que el casi mes que paso, haya valido la pena, espero que nos enseñen hechizos que sólo los aurores sepan.
El año había comenzado y con ellas las clases, a excepción de una, la clase de duelos, hasta el momento no se había encontrado un profesor que dictara la materia, por lo que fue cancelada hasta nueva orden. Después de un tiempo la profesora Mcgonagall anuncio a todos los estudiantes que ya se había encontrado un profesor capacitado para la materia, pero nadie sabía de quien se trataba, por eso muchos estaban emocionados por lo que iba a ocurrir ese día y bueno otros resignados por ver más materias.
Precisamente ese fue el tema de conversación en el desayuno en todas las mesas, hasta los Slytherin estaban curiosos pero claro a su manera.
…..
Charlie Weasley, segundo hijo del clan Weasley, caminaba hacia su primera clase como maestro y precisamente era con los de último año. Al entrar al salón del segundo piso, vagos recuerdos llenaron su mente. Habían sido épocas estupendas para el pelirrojo, desde que había terminado la escuela se había dedicado meramente al estudio de los dragones, por lo que no tenía interés en ninguna chica, hasta ya había olvidado su afición al Quidditch y a los duelos. Pero después de la muerte de su hermano, las cosas en su familia se habían complicado, por lo que vivir alejado de ellos no era grato. Así que después de pensarlo por mucho tiempo, tomo la decisión de volver. Hacer de nuevo una vida en el colegio que lo vio crecer.
Omitamos el hecho que fue una carta de Mcgonagall que le hizo dar el primer paso y el ultimátum del ministerio el que selló su regreso a Inglaterra.
-Buenos días, profesor - saludó una morena, sacándolo de sus pensamientos
El pelirrojo se levantó del asiento y con rapidez se aliso la ropa, para luego saludar a su primer estudiante. Esta se encontraba en medio del salón de brazos cruzados, por lo que la recorrió con su mirada, lo primero que vio, fueron sus ojos, quedó conmocionado con ellos, un eléctrico azul, que combinaba a la perfección con sus pestañas largas y su blanca piel, en pocas palabras era la combinación perfecta junto con su cabello negro azabache. "Por Morgana sus ojos son como los de un dragón Seyrun" pensó el pelirrojo, y por cosas del destino ese era su especie favorito de dragones, eran de un color tan inusual que solo el azul se podía distinguir al brillo de la luna.
-¿Se encuentra bien, profesor? - preguntó la chica con una sonrisa perspicaz.
-Ehh ... Si, perdona, soy Charlie Weasley, el nuevo profesor de duelo - saludo el pelirrojo con una sonrisa.
-¿Un Weasley? lo que faltaba - susurro la chica - Se reproducen como conejos, pero bueno este no está nada mal.- reprochó entre dientes
-¿Disculpe? ¿Ha dicho algo, señorita...?
-Parkinson, Y si, dije que se reproducen como conejos,- dijo con una sonrisa encantadora.
El pelirrojo la miro airadamente -Mire señorita no le permito que me falte al respeto y mucho menos que hable de esa forma sobre mi familia.
-Es la costumbre profesor - Pansy sonrió cínicamente, - Lo lamento pero usted no me dejo terminar de hablar, también dije que usted no está nada mal, así que no le falte del todo al respeto, ¿cierto?- guiñándole el ojo se alejó del chico hacia un costado del salón.
"Que insolente" -pensó para sí mismo y mientras esperaba que todos los alumnos entraran al salón, se puso a organizar su escritorio con una sonrisa de oreja a oreja, que no pasó desapercibida para la morena.
Uno a uno fueron entrando los estudiantes al aula de clase, muchos lo miraban con asombro, otros con repulsión, y bueno otros indiferentes ya que no tenían idea de quién era
-Charlie!-dijo asombrado Ron, inmediatamente se enojó, no había sabido nada de su hermano después de la muerte de Percy, se había ido y ahora de la noche a la mañana era su nuevo profesor de duelo, por lo que decidió encararlo, pero Harry adivinando sus pensamientos lo detuvo.
-Tranquilo Ron, ya te contará más tarde como resultó dando clases-
-Es verdad hermanito - lo calmo Ginny- vamos a saludarlo, Hermione se nos adelantó.
-Charlie qué alegría verte - lo saludo la castaña
-Hermione, ¿Cómo estás?
-Muy bien y ¿tu?, ¿Qué haces acá? - pregunto curiosa
-Después les cuento a todos, creo que a muchos no les agrada la idea de que este acá - giro su rostro en busca de una pelinegra, pero no la encontró y volteo a ver Hermione - luego hablamos.
Se dirigió a los alumnos y se presentó
-Hola estudiantes, mi nombre es Charlie Weasley y soy su nuevo profesor de duelo, como saben las clases ya comenzaron así que tenemos mucho por hacer, espero que sea una clase bastante dinámica y divertida, lo ideal es que aprendan lo suficiente. En estos tiempos siempre hay que estar bastante alerta y porque no, algunos de ustedes serán aurores tómenlo como una clase de preparación para su futuro, por otro lado no soy de los que cree que todo es blanco o negro, sencillamente existen hechizos que son útiles dependiendo la situación y si se está en peligro de muerte es mejor defenderse, claro está, hay que usarlos con precaución y sabiduría..- comentó, para luego dividir en dos la clase - Bien para iniciar, quiero ver su capacidad de duelo, acabo de separarlos, sin tener en cuenta si son amigos o la casa a la que pertenecen, así será más interesante y menos racista cada duelo. Espero que sean enfrentamientos dignos de estudiantes de último año.
-Así que señorita Parkinson y Granger ustedes dos son las primeras en iniciar.- las dos chicas estaban al inicio de las dos filas que Charlie había hecho. - quiero que den una batalla justa y sin trampa.
Ambas estudiantes asintieron.
El duelo empezó con un par de hechizos no verbales que para el asombro de todos, a excepción de los Slytherin, fue igual de rápido en ambos lados. Casi al mismo tiempo ambas chicas lanzaron un protego, Hermione tenía dudas si la nueva Pansy que estaba conociendo, la atacaría sin piedad como en años anteriores o sencillamente eso también había cambiado, ella no quería hacerle daño a la morena de por sí, estaba cansada de la guerra. Esta clase de duelo era más por diversión, la verdad no le interesaba lo que Charlie había dicho para ser auror, ella quería ser medimaga y a la vez cursar leyes, aún no se había decidido por cual, y lamentablemente todos los gira tiempos estaban destruidos y con ellos sus ganas de estudiar ambas cosas a la vez.
El duelo avanzó igual que al principio, con agilidad y potencia, parecía que ninguna de las dos brujas estaba cansada en lo más mínimo.
Cinco minutos después, las cosas cambiaron
-Immobulus,-gritó Hermione, y para desconcierto de los Slytherin, su compañera de casa no pudo defenderse, el hechizo protector lanzado por la morena fue un simple hilo azul eléctrico, con el que no pudo detener el de la castaña. Al impactar en la chica, la fuerza del hechizo la inmovilizo y a su vez la lanzó un par de metros por los aires.
Charlie que estaba pendiente del duelo invoco un Arestum Momemtum, ocasionando que el cuerpo de la morena cayera como una pluma al suelo. El duelo había acabado y Charlie corrió al lugar donde se encontraba la ojiazul.
-Finite incantatem- Dijo una acongojada Hermione- ¿Pansy estas bien?
-Tranquila Granger, acuérdate, soy una dama y como tal caigo con estilo, además tal parece que tengo a mi merced a un caballero de armadura andante- la chica miró a Charlie socarronamente.- Gracias profesor Weasley.
-Bien clase, esto ha sido un incidente menor debo felicitar a ambas chicas, pero señorita Granger, usted ha sido la ganadora de este primer combate, así que 5 puntos para Gryffindor- Miró alrededor del salón y enfocando su vista en los dos siguientes alumnos dijo- Bien chicos ahora van ustedes dos- Señalando a Harry y Blaise.- ¿me recuerda por favor su nombre?.
-Blaise Zabini.
-Bien, Potter y Zabini empiecen, ¡Ahora!.- Ambos chicos se dieron la venia y otro duelo empezó nuevamente, esta vez Harry no empezó con su famoso expelliarmus, este fue sustituido por una fuerte impedimenta, al cual Blaise respondió con un incendio.
-Ventus,- Harry siguió protegiéndose y lanzando contra hechizos, el problema era que Blaise no se quedaba corto y si el enfrentamiento pasado con las chicas, había sido algo de admirar, este era realmente aterrador, a Blaise solo le faltaba lanzar una imperdonable y eso empezó a poner nerviosos a los Slytherin, los cuales después de la guerra tenían la mentalidad de tener un perfil bajo, era lo mejor que podían hacer luego de que muchos padres de ellos se escaparan de las garras del ministerio. Por otro lado Harry, empezaba a ver recuerdos de la batalla final en su mente y para su asombro, se veían tan reales que no sabía que era verdadero y que no.
Decidido a terminar con su sufrimiento psicológico Harry lanzó un bombarda que no pudo ser detenido por un exaltado Blaise, ya que el último hechizo lo repelo por sus buenos reflejos, llevaba un par de hechizos en donde los contra hechizos de protección no le funcionaban muy bien y sus reflejos eran su mejor aliado. Intentó un último intento con toda las fuerzas de su ser gritó.
-¡Crucio!- al oír aquellas palabras, un enfurecido Charlie detuvo el hechizo protegiendo a Harry, debido a que este se había agachado y pegado sus manos a la cabeza, haciendo imposible que se pudiera defender. La clase quedó en absoluto silencio. La tensión era tanta que las respiraciones se pausaron esperando la sentencia que el profesor fuera a dar.
-50 PUNTOS MENOS PARA SLYTHERINN!- Dijo entre dientes Charlie,- señor Zabini está castigado, lo espero en cinco minutos en el despacho de la directora- decretó el pelirrojo- Muchachos lamentablemente la clase acaba aquí, necesito que retengamos esta clase el sábado antes de su salida a Hogsmeade, necesito evaluarlos a todos y así poder tener en cuenta las falencias de cada uno para poder entrenarlos lo mejor posible. Muchas gracias por asistir tienen lo que queda del bloque libre.
Apenas Charlie terminó de hablar, una preocupada Ginny corrió al encuentro de su novio.
-Harry!, -lo movió de un lado para otro, el chico se hallaba en posición fetal y con los ojos cerrados- Amor, abre los ojos por favor, concéntrate en mi cara por favor- le dijo con voz calmada y segura. Harry le hizo caso a su chica y lentamente fue saliendo de las visiones del pasado que tenía.- Eso amor, ahora te vas a levantar y vamos a ir a la torre de Gryffindor a descansar un poco. -le beso la frente. Al ver que todos los Gryffindor se iban a acercar a Harry, y la mirada de pocos amigos que Ginny les estaba mandando, Hermione y Ron decidieron sacarlos del salón lo más rápido posible.
Al salir Blaise, Draco Malfoy lo siguió detrás, hasta detenerlo.
-Blaise, pero qué coño acabas de hacer!- preguntó Malfoy exasperado -Sabes que estas cosas no deben pasar, eres estúpido o ¿qué?, ¿se te acabaron las pocas neuronas que tenías? sabes muy bien que tenemos que tener un perfil bajo y vas y lo estropeas, estás loco.
-Cállate Malfoy
-No me mandes a callar, y menos después del show que acabas de hacer.
-Suficiente Draco, cálmate, el que está dando un show ahora eres tú, deja este enfrentamiento, para más tarde, porque lo que hizo Blaise merece un castigo- enfatizó un Theodore, que también se veía enfurecido, pero su mirada era aún más fría, calmada de esas silenciosas como un veneno letal.
-Saben que no estoy para sus dramas de novias celosas, debo ir con la directora, así que apártense de mi camino y no se metan, idiotas.
…
Horas más tarde Zabini salía del aula de la directora, luego de una larga conversación, había vuelto a ser castigado por culpa de Potter. Lo castigaron con tres meses de ayuda a Filch, limpiando el castillo, sin varita mágica, lo habían apuntado a estudios muggles para que pudiera ser el ayudante de la profesora, y a su vez le habían restringido todas las salidas, incluyendo navidad. Tras del hecho le iban a asignar una persona para que lo vigilara. Para rematar, tuvo que donar una cuantiosa suma de dinero para no tener que ir al ministerio por el hechizo que había lanzado, dinero que iba a ser destinado como ayuda a los hijos de muggles que no tenían ni un knut.
"Maldito hechizo que me ha traído problemas, pero esto no se queda así San Potter me las va a pagar. Esto no se queda así". Refunfuño el moreno.
De vuelta a su sala común se encontró con Pansy, bajando de la habitación de mujeres.
-Blaise, como estuvo Mcgonagall, ¿muy duro el castigo?-Pansy se rio al final de su pregunta.
-oh, no te burles Pans, la vieja esa quiere que haga - El chico le contó de su castigo múltiple, con cada castigo la chica iba abriendo más y más la boca.
-Que cruel, pobre de ti, pero Blaise te lo mereces, enserio fuiste muy estúpido, como se te ocurre lanzarle un crucio a Potter, además que estaba en el piso desarmado y por si fuera poco es el supuesto salvador del mundo mágico. Enserio te pasas.- le respondió la chica.
-Pans tú también...ya tengo bastante con toda la situación, si vas a estar jodiendome la vida mejor ni te hubieras acercado.- bufo. Blaise molesto se levantó del sillón en donde estaba sentado pero el grito de la morena lo detuvo.
-AY! YA Blaise, tranquilízate, acompáñame a las cocinas que por lo que veo no has comido nada desde el desayuno y es mejor no aparecernos por el gran comedor.- dijo mientras arrastraba a Blaise de la manga de la túnica.
…..
Una hora después del incidente, Harry y Ginny, habían tomado la decisión de saltarse un par de clases, la chica lo había sugerido, era mejor que Harry estuviera sin mucha gente a su alrededor, conocía perfectamente a su chico y lo mucho que le fastidiaba ser el centro de atención.
Así que se dirigieron a la torre de Gryffindor, pero antes de eso fueron a las cocinas a comer algo
- Amo Potter- Krecher los saludo- Ama Ginny, que desean, Krecher se los puede preparar.
-Hola Kreacher, hemos venido por un par de tazas de chocolate, algo para picar, sándwiches y un poco de fruta Gracias- Le respondió Ginny.- oh y mejor si es para llevar.
-Siéntense, que ya se los traigo, amos.
Después de 10 minutos Krecher apareció con una canasta y su comida.
-Gracias Krecher- le dijo Harry.
Los chicos iban caminando hacia su torre, cogidos de la mano, Ginny le estaba dando un beso en la mejilla a Harry y este solamente se reía y la traía más hacia su regazo.
Cuando de un momento a otro fueron interrumpidos.
-Pero miren a quien tengo la fortuna de encontrarme - Zabini diviso con su miraba a la feliz pareja. Fue directo hacia ellos, recordando de repente el tremendo castigo que le habían puesto
-Blaise ¿a dónde vas? - le dijo la morena, intentando detener a su amigo, pero este ya estaba frente al par de Gryffindor.
-Potter - fijó su mirada en el chico, que a su vez se sorprendió al verlo frente a él - a ti te estaba buscando
-¿Qué es lo quieres Zabini? -
-Pero si es la comadreja menor - pasó su mirada de arriba abajo a la pelirroja - o bueno, ya no tan pequeña - le hizo un guiño, incomodándola.
-¿Qué es lo que quieres? - pregunto Harry
-Blaise déjalo - sugirió la ojiazul
-No te metas Pansy - de su túnica sacó su varita y le apuntó - esto es entre él y yo - prosiguió el moreno - quiero que acabemos lo que empezamos Potter -
-No peleare contigo Zabini, quítate de mi camino- cogió de la mano a su novia, pero esta fue agarrada por Blaise, quien con un suave agarre detuvo a la chica y le respondió.
-Ella no se quiere ir Potter - le sonrió a la pequeña Weasley - ¿Cierto linda?- Ginny le iba a responder pero Harry se le adelantó.
-Pero que rayos te sucede, acaso no ves que es mi novia y está conmigo - le reprocho Harry - Bien, si quieres tu dichoso duelo, vamos a terminar lo que empezamos y que te quede claro, con ella no te metes.
-Harry no seas estúpido, vámonos.
-No Ginn, este idiota me las va a pagar. -y acto seguido Harry le propinó un puño en la cara al moreno, golpe que lo mandó directo al suelo noqueándolo por unos segundos.
-Harry! - grito la chica, mientras Pansy se tapó la boca de asombro
El ojiverde colocó un campo invisible que los separaba al moreno y a él de las chicas, en especial de Ginny, no quería que saliera herida ni se involucrara.
-Harry Potter, o deshaces ese escudo o la que te va a pegar y no precisamente en la cara voy a ser yo después que todo esto se termine.
- Ginny, este idiota te ha faltado al respeto y de paso a mí, además el crucio que me lanzó, debo hacérselo pagar. - empezaron a lanzarse hechizos a diestra y siniestra, algunos más fuertes que otros, algunos cortes iban dejando un recorrido de sangre por la cara y brazos de ambos chicos, pero ambos seguían luchando.
-Mira Weasley, no se tu pero la única persona que conozco que puede ayudarnos es Granger, si vamos con la directora la cosa se puede empeorar y por más que Blaise sea un idiota es mi amigo y no lo quiero ver en más problemas. Así que yo iré a buscarla mientras estos trogloditas se matan.- le dijo una sofocada Pansy a Ginny.
-Bien vamos corriendo, Hermione debe estar en la biblioteca.
Al marcharse, Harry se sintió más seguro al verlas partir, era mejor que no se metiera en problemas, decidió que primero jugaría un rato con Blaise, para que no se le olvidara quién era él, por una vez en su vida iba a ser pretencioso, con las habilidades que tenía.
Cuando las dos chicas entraron a la biblioteca se pusieron a buscar enloquecidas a la castaña sin importar que detrás de ellas estuviera una enfurecida Madame Pince. Enseguida la vieron sentada en una esquina de la biblioteca con un libro en sus manos
-¡Hermione! - Exclamó su amiga
-Ginny, qué ocurre, haz silencio por favor o si no me van a sacar de la biblioteca por tu culpa - se quejó una sobresaltada castaña
-Lo siento amiga, pero esto es enserio, Harry se está peleando con Zabini -
-¿Harry? pero ¿cómo es posible?
-Granger, las preguntas tontas las dejamos para después, ahora hay que ir a detenerlos o se van a matar.
Las tres salieron de la biblioteca lo más rápido posible y detrás de ellas un sigiloso Draco Malfoy las seguía, sentía curiosidad por que habían salido con tanta insistencia de la biblioteca.
Al llegar, dos desastrosos estudiantes, se encontraban al límite. Hermione junto con Pansy y Ginny intentaron revertir el hechizo protector que había lanzado el moreno, pero ningún intento funcionaba, para el asombro de ellas. Luego de ver un par de ataques más, la magia de Blaise empezaba a fallar o si bien le pegaba a Harry, este no sentía nada cuando le pegaba a su cuerpo, y para horror de las tres mujeres el último hechizo lanzado por Harry le dio directo a Blaise, el hechizo protector que este invoco no pudo construirse bien. Y como consecuencia, el hechizo lo había lanzado al suelo. Bastante agotado, Blaise intentó ponerse en pie, pero otro hechizo de Potter le dio de lleno en la espalda y así siguieron un par más, mientras que la varita de Blaise no salía ninguna energía mágica.
Las chicas desesperadas le gritaban a Harry que se detuviera, pero lamentablemente este ni se inmutaba, estaba cegado por la nube de ira que lo consumía en el momento.
Para el rubio ya estaban llegando a un límite, por lo que era momento de intervenir. Cansado de ver a su amigo perder, retiro la barrera y con un Expelliarmus arrojó la varita de Potter al suelo.
-Granger controla a tu amiguito!, no le devuelvas la varita- Le dijo a Hermione, la chica ya había recogido la varita de Harry.
-Malfoy no soy estúpida, ¿tú que haces acá?, nadie te llamó.
-Nadie, pero supe quitar el campo invisible mejor que tú. - Pansy al ver que la castaña no se iba a detener decidió intervenir.
-Miren par de tortolos, dejen sus peleas matrimoniales para otro día, no se dan cuenta de lo mal que está Blaise y Potter. Es mejor llevarlos a la enfermería antes de que alguien llegue.
-Gracias Pansy por fin alguien con sentido común.- dijo Ginny
Draco ignoró los comentarios de las mujeres y se acercó donde su amigo malherido estaba. "pero, ¿qué está sucediendo?" - se dijo así mismo. Había sucedido de nuevo, su magia estaba fallando y no solo la de él, si no la de sus amigos. "Mierda algo no anda bien, ¿Que está cambiando? debo hablar con mi madre".
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Holaa ! perdonen la tardanza, pero aquí un nuevo capitulo, esperamos que les guste... si le gusta o hay algo por mejorar nos interesaría leerlas gracias por leer :3
