Llevaban una semana sin hablarse mas que lo necesario. Ron agradecía a Merlín por eso, mientras que Hermione solo se dedicaba a maldecir en silencio cada vez que él pasaba frente a ella con aire despreocupado.

Y para empeorar mas las cosas, no habían pasado los 15 días y Lavender Brown ya los había visitado dos veces. La primera con el pretexto de que solo iba a revisar el lugar en donde vivían y la segunda porque se confundió en fechas y pensó que era el cumpleaños de Victoire. Hermione estaba furiosa, porque era más que obvio que esa tipa solo iba a ver a Ron, ya que en la primera visita ni siquiera vio la casa y en la segunda, jamás pregunto por Victoire.

Hermione ya preparaba detenidamente todos los papeles en caso de que Ron quisiera quitarle a la niña, ya no confiaba en él y mucho menos en esa trabajadora social.

Ginny llegaba de un viaje con el equipo de las Arpías, en donde aprovecho para cómprale muchas otras cosas mas a su sobrina.

- Hola Hermione.

- Hola – le contesto fríamente.

- ¿Qué te pasa?

- ¿Y tu que crees que me pasa? Tu hermano quiere quitarme a Victoire.

- Claro que no ¿De donde sacas eso?

- Lavender Brown ha venido a buscarlo y no se porque sospecho que ya han salido juntos – Ginny resopló de lado – lo mas seguro es que quiera tenerla en el bolsillo para que haga lo que él quiera. Pero ya mande una carta al ministerio.

- ¿Qué?

- Si, puse una queja de esa tipa.

- Pero ¿Por qué? – se asusto Ginny.

- Porque es lógico que no va a hacer bien su trabajo. A ella le importa Ron y no Victoire.

- Pero esto puede perjudicar las cosas.

- ¿Para quién? ¿Para los Weasley? – le pregunto Hermione alzando la ceja.

- Para los dos.

- No me importa, si la decisión de compartir la custodia va a tardar mas, estoy dispuesta a esperar, pero si Ron pretende jugar sucio utilizando a esa niñita tonta, eso si que no lo voy a permitir.

- ¿Cuándo es la próxima visita de la trabajadora social?

- Se supone que mañana, al menos que quiera ver a Ron hoy en la noche.

- Vendré mañana para hablar con Ron.

Y como era de esperarse, Ron llegó tarde a la casa porque se había ido a tomar unos tragos con unos amigos del trabajo. La verdad es que Hermione estaba tan molesta, que ni siquiera había recogido la casa, al fin y al cabo eso era lo que menos veía la supuesta trabajadora social.

Ginny llegó temprano con Harry para estar en la visita programada. Lo que encontraron fue un completo caos: juguetes tirados en el piso, trastes sin lavar, Ron había dejado camisa y zapatos en las escaleras y la mesa llena de tazas de café y libros de Hermione.

Hermione, sin decir una palabra, le entregó a Victoire a Ginny y se dispuso a seguir estudiando.

- ¿Ya comió?

- Si, como siempre, ya le di de comer, ya la bañe y la cambié ¿Y Ron? Dormido.

- Iré a despertarlo – dijo Harry.

- Hermione entiendo que estés molesta.

- No, Ginny, no lo entiendes. Estoy en un país extraño para mi, viviendo con un trol que me hace la vida imposible, he dejado de ser quien era, mi carrera se ha ido a la basura, además mi cabello no se me acomoda – se soltó llorando.

- Cálmate, Vic te esta viendo.

- Perdóname mi vida – le quito de los brazos a Victoire – todo lo que sea necesario lo haré por ti.

Ginny sintió lastima por Hermione, abrazaba a Victoire con mucho sentimiento, se puso en su lugar y comprendió lo mal que la estaría pasando.

- Mamá – susurro Victoire cuando abrazaba a Hermione.

- ¿Qué?

- Mamá.

- Te dijo mamá – se sorprendió Ginny – a Ron le dice papá y ahora a ti te dice mamá.

- Oh cariño, si tu mamá estuviera aquí.

- Si Fleur estuviera aquí, te aseguro que ninguno de nosotros – le dijo Ron señalando a Ginny, Harry y a él – estuviéramos aquí.

- Cállate Ron, Victoire le acaba de decir mamá a Hermione.

- Preciosa – Ron acaricio una mejilla de la pequeña - cualquier mujer es mejor madre que la tuya, así que puedes llamarle a quien quieras mamá.

- Púdrete, Ron – le dijo Harry.

Ron se fue riéndose hacia la cocina, mientras que Hermione se limpiaba la cara y le sonreía a Victoire. En eso, llamaron a la puerta y Harry fue quien se dispuso a abrir. Frente a él estaba un hombre alto, de cabello negro y grasiento hasta los hombros, con una nariz larga ganchuda y un aspecto muy serio. Atrás de él, se asomo Lavender Brown, con una mueca en la boca.

- Buscamos al señor Weasley y la señorita Granger.

- Si, claro…pasen.

Harry sintió un escalofrío cuando ese tipo pasó frente a él. En la sala se encontraban Hermione y Ginny jugando con Victoire en el piso.

- Buenos días.

- Buenos…días – dijo Hermione levantándose inmediatamente al ver a ese hombre.

- Mi nombre es Severus Snape, trabajo en el departamento de Desarrollo Integral de la Familia y soy el coordinador de los casos que piden custodias compartidas…como ustedes – dijo viendo toda la casa – ¿El señor Weasley y la señorita Granger?

- Soy yo – dijo Hermione un poco nerviosa – y…y…- Snape levantó la ceja – Ron…esta en…la cocina.

- Iré a buscarlo – dijo Harry.

- ¿Quién cuida a Victoire Weasley? – pregunto Snape viendo la mesa llena de libros y tazas sucias.

- Yo.

- ¿Aquí? – dijo levantando un plato con un pan a medio comer.

- Si, bueno, lo que pasa es que…

- ¿De quien es esta casa?

- De Harry.

- ¿Harry? ¿El tiene alguna relación con la niña?

- Es mi novio – Snape levanto la ceja viendo a Ginny – yo soy la tía de Victoire.

- De modo que solo están viviendo juntos mientras están en evaluación. Apuesto que ni se soportan – dijo viendo tanto a Hermione como a Ron, que ya había llegado junto con Harry – tanto casos como estos.

- Señor Snape le aseguro que hacemos todo lo posible para que Victoire…

- ¿En que trabaja señorita Granger?

- No trabajo, solo cuido a Victoire.

- Y me doy cuenta lo bien que lo hace – dijo con una sonrisa de lado. Hermione lo vio indignada.

- ¿Y usted señor Weasley?

- Soy auror.

- Bien. Tengo entendido que ya llevan casi un mes juntos – ambos asintieron - ¿me podría mostrar como prepara el biberón de la niña?

- ¿Cómo? – Ron se puso pálido.

- Me imagino que usted ya debe de saber lo básico de cómo cuidar a su ahijada.

- Bueno…si.

- ¿Esa ropa y esos zapatos son de usted? – le pregunto Snape apuntando hacia la escalera.

- Si.

- ¿Y me podría decir que hacen ahí?

- Bueno…

- ¿A que hora llego anoche, señor Weasley? – Ron abrió la boca pero no contesto nada – esas reuniones con los aurores son más divertidas que cuidar a una pequeña ¿verdad?

Snape tomaba apuntes en su libreta mientras que Hermione, Ron, Harry y Ginny se veían entre ellos preocupados. Lavender veía a Ron y trataba de hacerle señas con los ojos para que dijera algo pero simplemente estaban mudos ante la presencia de ese hombre.

- Bien, por hoy eso es todo, tengo suficiente material – dijo viendo toda la casa - Yo personalmente me encargaré de su caso, les advierto que no me gusta avisar con anticipación mis visitas.

- Disculpe, pensé que la señorita… - dijo Ron.

- Ella es mi asistente, pero en base a que recibí una carta en donde no estaban conforme con su desempeño, me vi obligado a tomar yo mismo el caso. Con su permiso.

Lavender fulmino con la mirada tanto a Ginny como a Hermione y salió detrás de su jefe. En cuanto escucharon que cerraron la puerta, Ron volteo a ver a Hermione.

- ¿Fuiste tu? ¿Tú mandaste esa carta? – Hermione no le contesto - ¡Estas loca! Ve lo que provocaste ¡Eres una…una paranoica! Todo lo echaste a perder.

- ¿Qué cosa, Ron? ¿Tus planes con Lavender?

- Al menos a ella la podías mangonear.

- Tu la podías mangonear, a mi ni siquiera me volteaba a ver.

- Queríamos la custodia compartida ¿no? bueno pues ella nos la podía dar, PERO NO, TENIAS QUE ABRIR LA BOCOTA.

- ¡Tu querías a Victoire para ti solo!

- ¿CUANDO HAS VISTO QUE ME QUEDO SOLO CON ELLA? QUERIA QUE ESTO TERMINARA DE UNA BUENA VEZ: TU FELIZ EN FRANCIA Y YO FELIZ SIN TI – Ron estaba rojo del coraje.

- Bueno ya no tiene caso que nos lamentemos – dijo Harry – ahora hay que pensar en como le van a hacer para pasar la evaluación.

- Bueno aquí la genio que nos diga.

- Ya déjame en paz, Ron.

- Aquí el problema es que la primera visita con su trabajador social fue un completo desastre…para los dos – les dijo Ginny.

Hermione se puso a ordenar la mesa en donde ella tenía todos sus libros.

- Ya para que, ya lo vio el tipo ese – le dijo Ron.

- Al menos yo si recojo mis cosas, en cambio tú…

- ¡Yo trabajo!

- ¡Y yo no soy tu sirvienta!

- ¡Ya los dos! – Les gritó Ginny – van a asustar a Victoire.

- Las cosas están mal, si siguen así los dos van a perder a Victoire.

- Harry tiene razón, será mejor que se pongan de acuerdo en como van a solucionar esto.

- Con Ron simplemente no se puede.

- Yo trabajo, en cambio tu no.

- Eso se puede solucionar – dijo Ginny – Hermione ya tiene un trabajo, bueno solo falta que si lo aceptas.

- ¿En donde?

- Víctor Krum necesita un abogado.

- ¿Quién es Víctor Krum?

- Es un jugador internacional de Quidditch, estamos planeando asociarnos para hacer una organización para niños discapacitados.

- Pero él ni siquiera me conoce.

- Yo le hablé de ti – Hermione se sorprendió – y esta de acuerdo en que tu seas su abogada.

- Perfecto – dijo Ron - ¿Y Victoire?

- Gracias a Harry – dijo Ginny. Ron lo fulminó con la mirada, mientras que Harry se encogió de hombros – que nos va a decir tu horario de trabajo, vamos a hacer un plan. Tu te vas muy temprano y sales del ministerio aproximadamente a las cinco de la tarde…

- Cuando hay misiones, no hay…

- En ese caso, Harry nos va a decir ¿verdad, amor? – Ron lo vio con los ojos entrecerrados – bien. El horario de Hermione va a ser a partir de las diez de la mañana, y a veces puede traerse trabajo a casa, o en ocasiones va a tener que viajar con Víctor.

- ¿Quién va a cuidar a Victoire?

- Mamá – dijo Ginny sonriendo – ya esta todo arreglado. Hermione si necesitas trabajar en casa, puedes hacerlo en la Madriguera hasta que llegue Ron, es decir, cinco de la tarde. Si tienes que irte, mamá cuidara de la niña – volteo a ver a Ron – hasta las cinco de la tarde.

- Hay ocasiones en que salgo mas tarde.

- Porque te quedas platicando – Ron volteo a ver a Harry con ganas de despellejarlo – pero eso ya se terminó, porque en cuanto sea la hora de salida, tanto tu como Harry se van de inmediato a la madriguera.

- ¿Harry para que?

- Porque yo le voy a ayudar a mi mamá cuando tenga tiempo – Hermione le sonrió – yo también quiero a mi sobrina conmigo y voy a poner de mi parte, así como Harry también.

- Harry – resopló Ron.

- Harry le contrató un elfo domestico a mamá para que le ayudara con las labores de limpieza, y así poder cuidar mas a Victoire. Como ves, Ron, todos estamos ayudando, así que será mejor que tú también pongas de tu parte.

- Gracias, Ginny – le dijo Hermione.

- De nada. Vamos con mamá para ponernos de acuerdo en todo y después te llevo con Víctor.

Hermione y Ginny recogieron por medio de magia el desorden que habían dejado en la casa, con excepción del que había dejado Ron. En cuanto salieron de la casa, Ron jaló de la camisa a Harry y lo empujó hacia la pared.

- Eres un traidor.

- Suéltame.

- Se suponía que eras mi amigo.

- Y lo soy – le dijo Harry soltándose de Ron – pero no por eso estoy de acuerdo en la vida que llevas.

- Así eras tú, hasta que mi hermana te embrujó.

- Me enamoré – Ron bufó – no te voy a negar que me divertí mucho cuando era igual que tu, pero ahora Ginny es lo mas importante en mi vida. Ron, si pierdes a Victoire te vas a arrepentir siempre.

- ¿Tu que sabes?

- Porque te he visto como la cargas, como juegas con ella, la cara que pones cuando te llama papá. Estas encariñándote con ella. Estas a tiempo de hacer las cosas bien, no dejes que las ganas de andar de borracho y mujeriego te hagan perder algo maravilloso.

Ron se sentó en la sala despeinandose el cabello. Harry se sentó a un lado de él y le dio una palmada en la espalda.

- ¿Qué pasa?

- Creo que no lo voy a lograr.

- ¿Qué cosa?

- Pasar la evaluación. Tengo la presión de mi familia, cada vez que veo alguno de mis hermanos o a mis padres, solamente me regañan porque no estoy haciendo las cosas bien para Victoire. Y Hermione.

- ¿Es un fastidio? – sonrió Harry.

- No la soporto, es como tener a Fleur viviendo conmigo.

- Así es como la viste desde un comienzo, ella no es Fleur y no te has permitido conocerla.

- Se la pasa gritándome.

- Porque la desesperas. Trata de tener una conversación con ella.

- ¿De que podemos hablar ella y yo?

- Cuéntale de nuestras aventuras en el colegio, platícale como es Hogwarts, cuando nos perdimos en el bosque prohibido y conocimos a los centauros.

- Extraño todo eso, no tenia la presión de cuidar a una niña, Bill estaba con nosotros, mi mejor amigo no estaba enamorado de mi hermana – Harry le dio un golpe en el brazo.

- Siempre has sabido salir adelante, estoy seguro que ahora también lo harás.

La señora Weasley se puso de acuerdo con Hermione en como iban a acomodar sus horarios para cuidar a Victoire. Hermione al comienzo no estaba muy de acuerdo porque Fleur siempre le decía que su suegra era una "vieja gritona y neurótica" y dejar a la pequeña toda la mañana con ella la ponía un poco inquieta, pero si quería trabajar no le quedaba de otra.

Ginny la llevó a conocer a Víctor Krum que se encontraba en un hotel de lujo en Londres. Se vieron en el restaurante para hablar de los planes que tenían para la fundación y Hermione se haría cargo de todo lo legal.

- Es todo un caballero – le dijo Hermione a Ginny en cuanto salieron del restaurante del hotel.

- Si, tiene experiencia en como tratar a las mujeres. Es un mujeriego, como todos los jugadores internacionales. Pero no te preocupes, en cuanto a trabajo es muy responsable.

- Mañana iré al Ministerio para empezar con los trámites para dar de alta la fundación y así tener los permisos de construcción.

- Te voy a llevar al terreno donde lo vamos a construir. Nos costó una fortuna, pero valió la pena.

Hermione ya se sentía mucho mas animada y mas porque Ginny le había prestado dinero para comprarse ropa, aburrida según Ginny, pero así es como se visten los abogados. Ron era el que no la estaba pasando muy bien, no sabia quien se había vuelto mas odiosa, si Hermione o su propia madre. En cuanto pisaba la madriguera, Molly se desaparecía dejándolo solo al cuidado de la pequeña. Así fue que se enseño a cambiarle el pañal y prepararle el biberón sin ayuda, ni supervisión de nadie.

Una mañana, Hermione llegó a la Madriguera porque tenía que hacer unos expedientes y no era necesario que estuviera en la pequeña oficina móvil que estaba frente a la construcción de la fundación. Molly la recibió con una sonrisa, dejándole espacio en la mesa para que trabajara.

- Dobby, ven aquí – llamó Molly al elfo.

Cuando Hermione supo que Harry había contratado a un elfo domestico para ayudarle a Molly, no le había parecido del todo correcto. Durante la universidad, ella había escrito una ley en donde los elfos tenían derechos, como un salario y vacaciones. Los profesores la felicitaron por su trabajo, pero fueron muy sinceros al decirle que ese era solo un sueño.

- Si ama – apareció un elfo con unos ojos verdes inmensos.

- Ya te he dicho que no me llames así. Siéntate a comer.

- Pero ama, Dobby no debe sentarse en la mesa de los amos.

- Y yo te he dicho que no me importa, anda siéntate a comer algo, te has pasado horas limpiando el ático.

Hermione le sonrió al tímido elfo que preocupado se sentó frente a ella. Molly le sirvió sopa de cebolla con un pedazo de pan.

- ¿Tienes hambre, querida?

- No gracias, señora Weasley.

- Voy a ver si ya despertó Victoire.

- ¿Esta rica la sopa? – le preguntó Hermione a Dobby en cuanto se quedaron solos. El elfo solo asintió sin levantar la cara - ¿Qué te pasa?

- Nada, es que…

- Puedes decirme lo que quieras.

- Es que en esta casa todos son…

- ¿Qué? – pregunto Hermione preocupada.

- Amables.

- ¿Amables?

- Si, hasta me quieren pagar un salario.

- Bueno eso es lo correcto.

- No – chilló el elfo - A mi me mandaron del Ministerio. Solamente se les paga al departamento de regulación de criaturas mágicas una cuota para que nos manden a hacer labores a una casa, pero al elfo jamás se les paga.

- Pues eso debería de cambiar ¿Dónde estabas antes de llegar aquí?

- Limpiaba todos los baños del ministerio, tres veces al día – Hermione bufó.

- Miren quien despertó – llegaba Molly con Victoire.

- ¡Dolly! – gritó Victoire en cuanto vio al elfo.

- Dobby esta enseñando a caminar a Victoire – le dijo Molly.

Dobby sujetaba a Victoire por debajo de los brazos y la ayudaba a caminar, ambos riéndose mientras Molly aplaudía para animarlos. Arthur, recién llegaba e inmediatamente se hincó en el piso y le hacia señas con la mano a su nieta para que caminara hacia él. Hermione los observaba pensando en Fleur, esa familia no era nada parecida a como ella la describía.

Ron y Hermione casi no se veían y mucho menos se hablaban más que para cosas de Victoire. Una noche, Hermione le leía un cuento a Victoire para que se durmiera, sabía que Ron tenía una misión y no tenia hora de llegada.

- El príncipe peleaba con el ogro para rescatar a la princesa…

Hermione dejó de leer en cuanto escucho ruidos en las escaleras.

- ¿Ron?

- ¿Qué? – se paró Ron en la puerta con aspecto cansado y fastidiado.

- ¿Estas bien?

- Si.

- Papá – gritó Victoire.

- Hola preciosa – Ron se acerco para abrazarla y darle un beso.

- Ron, mañana…

- Si ya me dijiste que vas a salir con Víctor para buscar unos proveedores de no se que – le contesto de mala gana.

- No, lo pospusimos para la semana que viene, Víctor va a tener unos partidos en Alemania.

- Entonces ¿Qué?

- A Victoire ya no le quedan sus zapatos, necesitamos comprarle otros.

- Ginny le compró.

- Si pero con la medida anterior, esta creciendo muy rápido ¿Podemos ir mañana al Callejón Diagon? Le diría a Ginny pero no esta en la ciudad.

- De acuerdo. Estoy cansado, voy a darme un baño.

Hermione continuó leyendo el cuento mientras Victoire se acomodaba para ya quedarse dormida.

- El príncipe protegía a la princesa para que no le hicieran daño – volteó a ver a la pequeña y se dio cuenta que ya estaba completamente dormida, como si al ver a Ron la hubiera relajado – Ay Vic, ojala tu encuentres a tu príncipe que te proteja siempre.

Caminaron por todo el callejón Diagon comprándole ropa y zapatos a Victoire. Ron en todo momento estuvo muy serio y muy pensativo. Cuando Hermione le preguntaba si le gustaba algo para la niña, él solo asentía con la cabeza sin ningún comentario.

La última tienda que visitaron fue la de Sortilegios Weasley. Fred le mostraba unos fuegos artificiales a su sobrina afuera de la tienda, mientras que Hermione veía los artículos en el aparador. De repente, en cuestión de segundos, unos tipos encapuchados empezaron a causar alboroto en el callejón, asaltando una tienda y golpeando a personas alrededor para robarles sus pertenencias. Ron inmediatamente salió de la tienda de sus hermanos varita en mano, gritándole a Fred que se llevara a Victoire y a Hermione que entrara junto con Fred. Pero Hermione simplemente se quedo paralizada, jamás había visto un ataque así, donde la gente gritaba y era golpeada o hechizada por esos ladrones. Fred entró a la tienda para proteger a su sobrina sin darse cuenta que Hermione se había quedado afuera sin moverse.

Ron peleaba contra los asaltantes de una forma asombrosa. Había podido hechizar a tres en cuestión de segundos pero había otros que se la estaban poniendo difícil y mas porque era el único que había ido a su encuentro. Hermione estaba sorprendida de lo bien que peleaba Ron, nunca se había puesto a pensar como era él en su trabajo como auror, siempre lo había visto como un holgazán que lo único que le interesaba era comer o dormir, pero era increíblemente bueno en su trabajo.

La mayoria de las personas en el callejón se habian refugiado en las tiendas. Ron peleaba con el ultimo ladrón que era el lider de la pandilla. Mientras él se escondia tras un bote de basura al recibir un hechizo tras otro, el ladrón corrió hacia la primera persona que encontró. Hermione seguía paralizada hasta que de repente sintió un jalón hacia atrás y una varita clavada en su cuello.

- Suéltala – le dijo Ron apuntándolo con su varita y saliendo de su escondite.

- No, dame la bolsa con el dinero que sacamos de la tienda.

- Jamás – el tipo clavó mas la varita en el cuello de Hermione mientras ella sollozaba.

- No querrás ser el culpable de que esta hermosa chica muera.

Ron por un instante vio a Hermione a los ojos y poco a poco levantó la bolsa con el dinero que tenia un ladrón que estaba aturdido. Se la aventó a un lado sin dejarlo de apuntar con la varita.

- Ahí la tienes, ahora déjala a ella – el tipo se agacho a recoger la bolsa sin soltar a Hermione - ¡Que la dejes!

- No, aun no, me llevo a mi hermano – se acercó al hombre aturdido y rápidamente hizo que se levantara – déjanos ir.

- De acuerdo, después los llevaré a Azkaban, pero ahora déjenla a ella.

Aventaron a Hermione hacia Ron para desaparecer, pero Ron rápidamente la puso detrás de él y les lanzó un hechizo logrando volver aturdir al mismo tipo. El líder dio pelea contra Ron pero este en ningún momento se movía para seguir protegiendo a Hermione con su cuerpo. Peleaba a duelo sin poderse mover mas que para atrás sintiendo las manos de Hermione en su espalda, hasta que sintió todo su cuerpo. Volteo rápidamente y se dio cuenta que había llegado a una pared, ya no había hacia donde moverse.

- ¡Ron!

Supo que era Harry, supo que habían llegado los demás aurores y aprovechando la distracción del ladrón por el grito, le lanzo un hechizo y cayó hacia atrás.

- ¿Estas bien? – Ron le preguntaba a Hermione tomando su cabeza con su dos manos, dándose cuenta que temblaba de pies a cabeza – Hermione ¿Estas bien? ¿Te hicieron daño?

- No, estoy bien.

- Déjame ver tu cuello. Te hicieron una pequeña quemada nada más. Ya pasó – la abrazó acariciando su espalda – ya todo paso.

- Ron, Hermione ¿están bien? – preguntó Harry.

- Si – le contesto Ron sin dejar de abrazar a Hermione – esta asustada nada mas, la llevaré a la tienda de mis hermanos para darle un tranquilizante y después iremos a la casa.

- ¡Victoire! – dijo Hermione.

- Ella esta bien, esta con los gemelos – le dijo Harry. Hermione empezó a llorar.

- Cálmate – le dijo tiernamente Ron.

- La descuide, la deje, debí…

- Ella esta bien. Harry por favor encárgate de todo, llevaré a Victoire y a Hermione a casa.

- De acuerdo.

Ron se llevó a Hermione abrazada hacia Sortilegios Weasley, una vez ahí se fueron a casa. Ron se encargó de poner a Victoire en su cuna, le preparó un biberón y un té a Hermione. Mientras lo hacia, Hermione reconoció esa expresión de seriedad en el rostro de Ron, en muchas ocasiones llegaba así, como pensativo. Ella pensaba que era porque estaba en casa y no quería estar ahí, pero tal vez se debería a otra cosa. Ron le entregó el biberón a Victoire y le llevo a Hermione su té.

- ¿Ya estas mas tranquila? – se sentó Ron a un lado de ella.

- Si, gracias. Ron ¿Quiénes eran?

- Unos ladrones que les encanta el dinero fácil. No es la primera vez que lo hacen, la semana pasada fue en Hogsmeade.

- Gracias por salvarme – Ron volteo a verla.

- ¿Qué hacías ahí parada?

- No se, me quede paralizada. Nunca había visto nada así – Ron sonrió de lado – me imagino que tu…

- Casi a diario.

- Peleas muy bien – lo dijo dándole un sorbo a su té.

- Creí que de eso ya te habías dado cuenta, tú y yo peleamos mucho.

- Si es cierto – sonrió – pero me refiero a que eres un buen auror.

- Gracias – se quedaron viéndose por un momento - ¿ya estas mejor? – Ella asintió – debo volver para…

- Si claro, ve.

Hermione vio salir de la casa a Ron. La había salvado, la había protegido, y después la abrazo para tranquilizarla. Se acercó a la cuna de Victoire quien seguía tomándose su leche. Se quedo pensando en las veces que Ron llegaba muy serio ¿será que esos días también salvó a alguien o tuvo una pelea como la de esa tarde? Victoire tomo entre sus manitas el cuento que la noche anterior le estaba leyendo.

- El príncipe que salva a la princesa – sacudió su cabeza - ay Victoire, las cosas que me haces leer.

Ron llegó al departamento de aurores siendo recibido en medio de aplausos y chiflidos. El les hacia señas con las manos para que dejaran de hacer tonterías, llegando al escritorio de Harry simplemente le dio un golpe en el brazo para que dejara de chiflar.

- Eres el héroe del día – le dijo Harry – pudiste con todos.

- Todo paso muy rápido ¿Ya los mandaste a Azkaban?

- Si, señor – le contesto Harry como si fuera Ron el jefe.

- Payaso.

- Ya quedó todo ¿Cómo esta Hermione?

- La deje mas tranquila – se sentó en la silla frente al escritorio de Harry – me pasó algo muy raro hoy.

- ¿Que?

- Tuve miedo.

- ¿Miedo? Pero si lograste atrapar a varios ladrones…

- No miedo a ellos. Cuando vi que tenían a Hermione…no se…tuve miedo. Que raro ¿no?

- Bueno, Hermione es como la mamá de Victoire, tal vez por eso tuviste miedo de que le pasara algo malo.

- Si. Seguro es por eso ¿Por qué otra cosa podría ser?


Espero que les haya gustado el capitulo.

Saludos.