NA: EL EPILOGO ESTA BASADO E INSPIRADO EN LA NOVELA DE JAMES PATTERSON "SUAZANNE'S DIARY FOR NICHOLAS"
Epílogo
Harry Potter difícilmente podía creer lo que veía, su única hija tenía ya 17 años era mayor de edad, no había mayor orgullo en su vida que esa niña. Al crecer se había tornado más y más parecida a su madre, era como ver su vivo retrato. Lo único que le había heredado a él fueron sus ojos y su habilidad para atraer los problemas. Harry sonrió al verla riendo con sus amigas y tomada de la mano de un joven, frunció el entrecejo, ya tendrían que hablar de aquello después. Aquel era su último día en Hogwarts, su graduación. Como había pasado el tiempo, los años no le habían tenido consideración alguna, su cabello antes completamente negro azabache ahora tenía algunas cuantas canas, y su rostro reflejaba una madurez y seriedad que lo hacían parecer por completo diferente, las líneas en su rostro comenzaban a definirse y a pesar de todo aquello no podía sentirse más feliz al ver a la niña de sus ojos más que contenta que nunca. Se había convertido en una sanadora, y él estaba seguro que muy en el fondo era por su deseo de ayudar a la gente enferma tal y como le hubiese gustado ayudar a su madre. Harry sintió una punzada en el pecho al pensar en Ginny de nuevo, sin duda él había cumplido su promesa había cuidado de Lily tal y como Ginny lo hubiese hecho. Sin duda había sido difícil al principio, había caído en la peor depresión, y aún, después de todos aquellos años no estaba seguro de cómo había logrado salir de todo aquello. Educar a Lily había sido más difícil de lo que habría creído, probablemente si se hubiera tratado de un barón se le hubiera hecho un poco más fácil pero no había sido así y Harry había pasado rápidamente de cambiar pañales, comprarle dulces, enviarla a Hogwarts a tremendas crisis de adolescencia y eso sin contar los tremendos líos que Lily había causado en Hogwarts, una Potter sin duda alguna.
"¡Papi!" Harry volvió a la realidad al sentir a su hija abrazándolo cariñosamente.
"Felicidades princesa, no puedo ni siquiera expresar lo orgulloso que estoy de ti." Le dijo él dándole un beso en la frente.
"Gracias, papá, jamás lo hubiera hecho sin ti…¿pero y la tía Hermione y Ron? Muero por verlos papá y a mis primos…¿podríamos pasar a la madriguera?" le preguntó con voz emocionada, los ojos verdes de la joven brillaron con emoción ante aquello.
"De hecho, señorita…se algo acerca de cierta fiesta que se llevará acabo en la madriguera…." Le dijo el con voz cariñosa mirándola con alegría, Lily siempre había amado a su familia y él siempre había tratado de darle aquel ambiente cálido, puesto que él había crecido sin uno.
"Bueno….¿pues que esperamos?" le dijo impacientemente jalándolo de la capa como si fuera una niña pequeña pidiendo dulces impacientemente, con la intención de sacarlo del gran comedor en dónde muchos de sus compañeros aún estaban siendo felicitados.
"ejem, ejem…" cuando ambos ya se habían dado la vuelta, un joven atrás de ellos con cabello castaño oscuro sonrió y miró al piso. Harry en definitiva no podría pasar por alto lo sonrojada que se había puesto Lily, idénticamente a como solía hacerlo su madre, y sin duda eso se debía a que dicho joven había sido el que había estado sosteniendo su mano tan sólo hacía unos minutos. "¿Te ibas a ir sin despedirte, Lily?" le preguntó él joven, un poco incómodo al parecer por la presencia de Harry, quien había levantado la ceja inquisitivamente y miraba entre ambos. Lily estaba sonrojada a más no poder y miró a su padre con timidez.
"Papá, él es David Finnegan, Dave, mi papá…" le dijo ella sonriéndole. Harry asintió un poco, sintiéndose él mismo bastante incómodo. Le extendió la mano al joven un poco renuentemente, pero finalmente la estrechó.
"¿Finnegan¿Cómo en Seamus Finnegan?" preguntó tratando de no sonar terriblemente áspero.
David sonrió y asintió con la cabeza "Se que mi padre tuvo el placer de conocerlo…" dijo el joven que ahora ya tenía un brazo alrededor de la cintura de Lily, situación que no pasó desapercibida por Harry.
"Viejos tiempos…Lily te espero afuera, un placer David…" sin más ni más se dio la vuelta tratando de evadir el tremendo sentimiento de vergüenza, confusión y un poco de celos paternales al ver a su hija besar suavemente al susodicho en los labios. Harry negó con la cabeza y lanzó un suspiro cansado. Quizá si Ginny estuviera con él todo aquello se le haría más fácil…
.-------------------------------------------------------------------------------------------------------
Harry tocó la puerta de la recámara de su hija, después de la larga fiesta en la madriguera ambos habían quedado exhaustos, y Lily tenía que empacar ya que se mudaría a su propio apartamento, a Harry esto lo hacía sentir terriblemente triste, sin embargo sabía que era algo que debía hacerse.
Lily abrió la puerta sonriente, su cabello rojo oscuro, quizá un poco más oscuro que el de su madre y sus ojos verdes brillaron con alegría.
"Lils, sólo quería darte las buenas noches y decirte lo orgulloso que estoy de ti cariño…" le dijo dándole un beso en la frente.
"Papá….lo sé….no era necesario que me lo dijeras….todo te lo debo a ti" ella sonrió abrazándolo.
"Hay…otra cosa que quiero darte, un regalo….se que quizá debí dártelo antes pero…no había encontrado el momento o el valor de hacerlo." Le dijo con voz suave, la sonrisa de la pelirroja murió al instante y lo miró con incertidumbre. Tomando de sus manos un diario, parecía tener varios años, sin embargo parecía estar sumamente cuidado. "Era de tu madre….me pidió que te lo entregara….antes de que ella….muriera…" le dijo su voz súbitamente triste. Los ojos de Lily brillaron con lágrimas contenidas pero sonrió, sabía lo mucho que a ambos les dolía hablar de esa mujer a quien ella no tuve el gusto de conocer. "Al final hay dos cartas….quizá deberías empezar por ellas, cariño, te quiero buenas noches, princesa" le dijo antes de darle otro beso suave en la mejilla y cerrar la puerta tras el. Había llevado a cabo la última promesa que aún le debía a Ginny, cerró los ojos para no dejar escapar un par de lágrimas y caminó hacia su solitaria habitación.
´------------------------------------------------------------------------------------------------------
Lily se encontró a sí misma sosteniendo el diario fuertemente y mirándolo inciertamente, incluso con algo de nerviosismo, no sabía si quería conocer más acerca de aquella mujer que había visto en fotografías o sólo conformarse con su imagen, el aroma que había en su ropa guardada, y con los breves relatos de su padre. Lily suspiró y abrió el diario hasta el final, distinguió una primera caligrafía que no conocía hasta aquel momento….se le nublaron los ojos al comenzar a leer.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------
Mi preciosa niña:
Me duele pensar en la razón por la que estés leyendo este diario ¿sabes? Lo he escrito por hace ya mucho tiempo. Mi dulce Lily, la vida de mamá ha tenido sus capítulos oscuros, pero también unos muy bellos. Mi preciosa niña, si le he pedido a tu papá que te lo entregara cuando pudieras comprender es porque creo que es una manera de que me conozcas, ya que no puedo estar a tu lado físicamente. Y de cierta manera, desde que supe que venías en camino lo escribí para ti, porque sin duda en donde quiera que yo esté estoy a tu lado…aunque no me puedas ver.
Mi princesita, en este momento puedo escuchar a tu papá tratando de arrullarte como yo lo hago…me da gracia como se queja porque dice que nunca puede hacerlo, si lo vieras Lily…lo hace tan bien aunque diga que no es cierto.
Mi dulce Lily, tu papá es lo único que me tranquiliza ahora porque se que él te cuidará como yo no podré hacerlo. Ahora eres tan pequeñita, apenas ayer jugué contigo, me gustaría poder jugar contigo más pero mamá se pone más débil día a día y tu padre…¡bueno tu padre es insufrible cuando se preocupa! En cuanto me ve cansada me persuade para que me vaya a recostar…no lo puedo culpar, es un ángel, nos cuida mucho Lily tanto a ti como a mí, no podría dejarte en mejores manos mi princesita.
Has de saber que confío en tu papá y que confío también en las decisiones que el pueda tomar, inclusive si eso significa que busque una nueva mamá para ti. No sabes lo mucho que me duele pensar en cuando vayas a Hogwarts, tu primera fiesta, tu primer beso, tu primer novio….ay mi niña me duele tanto que no podré compartir todo aquello contigo. Nunca dudes de mi cariño por ti mi preciosa princesita, jamás lo hagas. Te amo de aquí al fin del mundo y de regreso. Te amo de aquí a las estrellas. Te amo de aquí al fin del tiempo. Nunca lo olvides princesita, te amo de aquí a la luna y más aya.
Vaya…creo que papá al final logró dormirte porque he dejado de escuchar tus llantos, camino hacia tu cuarto y lo veo recostándote, se ve tan dulce…mejor me regresaré rápidamente a mi recámara porque si papá me ve me regañará por estar de pie. Ya no me deja hacer casi nada en estos tiempos, pero no podemos culparlo mi bebé, tu papá está preocupado.
…Hace horas que llevas dormida y tu papá también, yo sigo escribiendo porque sólo ahora puedo hacerlo. Ay mi Lily preciosa, tengo tanto miedo, tanto miedo de dejarte a ti y a papá¿sabes? Puedo decir que serás la única razón por la que papá estará feliz cuando yo ya no esté, mucho me temo que así será. Se que te cuidará y que llegado el momento tu cuidarás de él. Los amo mucho a los dos mi hija querida, en donde quiera que yo esté mientras tu lees esto, es importante que lo sepas.
Pase lo que pase Lily, sigue a tu corazón, es el mejor consejo que te puedo dar, y se valiente mi niña preciosa, aunque siendo hija de tu padre se que siempre lo serás, lo eres desde el día en que naciste cuando todos los sanadores creyeron que jamás podría suceder naciste…siendo una luchadora desde ese momento. Nunca olvides que tu mamá te cuidará, cuando llores ahí estaré, cuando estés en problemas o tengas miedo yo te vigilaré y donde quiera que esté siempre rezaré por ti y porque encuentres tu bien.
Encuentra tu felicidad Lily, encuentra amistad, pero más que nada encuentra el amor, es lo que más deseo para ti. Porque Lily, cariño, el amor es capaz de salvarnos a todos. Disfruta de la vida mi princesita como yo hubiera querido que lo hicieras. Te amo siempre tenme en tu mente y tu corazón porque yo te tendré en los míos.
Con inmenso amor
Mamá.
Mi querida y dulce Lily; es papá.
Mi niña querida¿te he dicho ya lo mucho que te quiero¿Lo preciosa que eres para mí? Pues bueno lo acabo de hacer. Eres la mejor pequeña niña por la que yo hubiera podido esperar. Te quiero tanto.
La noche de ayer algo pasó, y esa es la razón por la que estoy escribiendo en este diario y no tu mamá.
Siento la necesidad de escribir esto. No sé nada en este momento, sólo que tengo que desahogarme de alguna manera. Tengo que escribirte esto a ti, así como he descubierto que mamá lo ha hecho todo este tiempo.
Los papás y sus hijas debemos hablar muy seguido, muchos papás como yo tenemos miedo de mostrar nuestras emociones, pero yo no quisiera que tu y yo fuéramos así. Me gustaría, mi dulce niña, siempre poderte decir todo.
Pero esto es tan difícil para mí.
Es la cosa más difícil que le he tenido que decir a alguien. Ay Lily, Lily. ¿Cómo puedo decirte esto¿Cómo puedo escribir esto?
Mamá se fue al cielo, princesita. Su corazón, que era tan grande, tan especial no pudo soportar más y dejo de latir. Murió en mis brazos, es una imagen que no me puedo quitar de mi cabeza, y una que no quisiera tener en estos momentos. Dios, sólo quisiera verla una vez más. ¿Es eso mucho pedir¿Es tan ilógico? A mi no me lo parece.
Amaba a Ginny muchísimo, y no puedo decirte lo maravilloso que es amar a alguien, y que milagrosamente, te ame de la misma manera o incluso más.
Era la persona más generosa y noble que he conocido, la más cariñosa, la más compasiva cuando alguien necesitaba su ayuda. Pero era muy fuerte en muchísimas maneras. Creo que eso es lo que más me gustaba de ella…su fuerza y sus ganas de vivir. Era también muy graciosa. Podría hacer una broma ahora mismo, Se que lo haría. Y quizá lo esté haciendo. ¿Estás sonriendo, mi Gin? Me gustaría pensar que lo estás haciendo.
Fui al cementerio hoy, uno muy cercano al que fue el hogar de tu madre antes de que se casara conmigo. Y ahí escogí el lugar especial de mamá. Era tan joven, tenía tan sólo 23 años. Que tristeza, mi niña, que impensable, que pena…que pérdida. Ahora estoy tan enojado y me dan estas ganas irracionales de romper algo.
Esta noche me senté a lado de tu cuna a verte dormir y esa bailarina musical que tanto te gusta comenzó a tocar. ¿Recuerdas cuando jugabas con mamá? Yo si lo hago, mi bebé. Ambas estaban tan contentas, Ginny tenía ese brillo en su mirada tan suyo, y tu…tu princesita nos lanzabas aquellos soniditos parecidos a una risotada, mamá y yo solíamos decir que desde que naciste puedes sonreír…aunque nadie nos cree. Y ahora mi niña, estás dormida, tan dulcemente.
Ay Lily, me gustaría poder retroceder el tiempo a la semana pasada, el mes pasado, el año pasado. No creo que pueda soportar el mañana.
Me gustaría que esto tuviera un final feliz.
¿Sabes? Hay una imagen que sigue viniendo a mi cabeza. Captura quien es ella y lo que era tan especial y único de ella. Una noche que llegué tarde a casa con problemas y malhumorado, mamá estaba enferma y ya sabíamos que venías en camino y yo estaba muy preocupado. ¿Sabes lo que hizo? Nos hizo una cena deliciosa, y se arregló de una manera que aún en mis recuerdos suspiro por ella, me hizo reír tanto esa noche, nos mimaba tanto mi Lily.
Veo su foto junto a ti en tu habitación, y tengo este vacío en mi pecho. Hubo un tiempo cuando yo jamás podía llorar, pero ahora parece que lo hago todo el tiempo. Quiero pensar que se me acabarán las lágrimas por ella, pero nunca lo hacen. Hace tiempo solía pensar que no era de hombres llorar, ahora se que no es así.
Camino desesperadamente de habitación en habitación tratando de encontrar un lugar en donde pueda sentirme en paz. De alguna manera siempre termino aquí, a lado de tu cuna mirándote dormir, sentado en la vieja mecedora que tu mamá solía usar para arrullarte, para cantarte o para contarte historias para que durmieras. Yo jamás logré ni lograré dormirte como ella…
Es tiempo de contarte una historia, Lily. Una historia que yo voy a compartir sólo contigo. De hecho es la historia más triste de todas y la que más trabajo me ha costado contar. Siento que no puedo respirar en este momento.
Hace años, cuando tenía niño, aprendí mi propia verdad. Mis padres habían muerto cuando yo tenía tan sólo 1 año, ni si quiera los recuerdo…ni si quiera pude haberles dicho adiós. Por años la muerte de mis padres me ha perseguido. He perdido a tantas personas queridas, Lily. Parece ser ese mi destino. Cuando tu mamá tenía tan sólo 15 años ella y yo comenzamos a salir ¿sabes? Yo comencé a tomarle un cariño enorme, pero un cariño de adolescentes al final, sabía que iba a tener que enfrentarme a Voldemort pronto (una historia que te contaré cuando lo crea necesario) ¿y sabes que hice? Le pedí que se alejara de mí, la dejé sola por el simple hecho de que tenía miedo de perderla. Tenía miedo, Lily. Tu grande y fuerte papá tenía miedo de que alguien a quien el amara pudiera morir. Creo que por eso jamás me casé con nadie hasta que me re encontré con tu madre…ese es el secreto que nunca he dicho, ni siquiera a ella se lo dije.
Alcanzo con una mano tu mejilla dentro de tu cuna y la acaricio. Me inclino y te beso la frente, mi pequeña. Acaricio tu cabello rojo fuego como el de tu madre pero es desordenado como el mía, lo siento mi niña. Sonríes pero aún duermes, una de tus sonrisas vale el universo entero. Esa es la verdad.
Ay mi querida niña, mi dulce princesita. Mi dulce y querida bebé. La extraño tanto…extraño tanto a tu mamá. Necesito escuchar su risa de nuevo. Me duele no poder mirar sus preciosos ojos cafés que me recuerdan al chocolate. Me muero por darle un beso y abrazarla. Extraño verla jugando contigo o arrullándote para dormir.
Pero ¿acaso no tengo suerte de haberla conocido¿Acaso no tengo suerte de que ella te haya tenido? Tengo tanta suerte de tenerte mi dulce niña, para cuidarte como ella lo hubiera hecho. Ella te quiere, siempre te quiso. ¿Acaso no tenemos suerte mi dulce princesita de haberla tenido junto a nosotros al menos por poco tiempo?
Antes de morir me pidió que te entregara su diario cuando tuvieras la edad suficiente…y esta noche sólo quería escribirte la realidad de lo que ocurrió por más cruel y dolorosa que sea.
Con amor,
Papá.
Lily sollozó dejando caer varias lágrimas sobre aquellas páginas…se aferró al diario tratando de recuperar un poco de fuerzas. Se recostó sobre su cama, si que había tenido suerte….ahora tenía la posibilidad de conocer un poco más acerca de su madre y eso era precisamente lo que le brindaría calma. Lentamente comenzó a leer el diario, pasando las páginas rápidamente…y así conociendo a la mujer que le dio la vida.
FIN
