Notas de la autor: *Esta es una nueva historia de Sterek y con esto espero inspirar a que más personas escriban sobre estos 2 personajes.

Advertencia: esta historia tiene fragmentos de la primera y segunda temporada, pero NO sigue el mismo orden.
Si no te gustan las historias con contenido de parejas Slash "GAY" no las leas...

-Beteo: Stephie-Rowena que tiene paciencia para corregir mis errores.

Aclaraciones de lectura:

-Letra normal: dialogo, relato.

-Letra en cursiva: pensamientos de los personajes.

-N/A: notas de autor.

Disclaimer: Los personajes de Teen Wolf No me pertenecen a excepción de Dante todo lo demás le pertenece a Jeff Davis y a la MTV.

Capítulo 4: Sucesos Inexplicables

Los días iban pasando sin más complicaciones, de vez en cuando alguna mirada furtiva, pero ningún acercamiento por parte de Scott o su grupo de amigos. Con el tiempo a la única que no le negó acercarse fue a Lydia ya que fuese lo que fuese ella siempre estuvo con él, era la única que no se olvidaba de escribirle, aunque fuera para desahogarse por los problemas que tenía con Jackson o por no saber como lidiar con la información recién adquirida acerca de la existencia de algunas criaturas.

Sabían que dentro y fuera del colegio eran vigilados, pero eso no les importaba ya que en el lugar donde más pasaban el tiempo era en la casa. Habían momentos en los cuales iban a pasear por el bosque y Derek los seguía de lejos, pero por más que él fuera un alfa siempre lograban perderle por la gran cantidad de robles a sus alrededores.

Para Derek no era lógico nada de lo que estaba pasando; ser burlado en su territorio no era algo que podía aceptar. Comprendía que el olor de Stiles y el otro chico se mezclara con los árboles de roble, lo que no podía aceptar era el no escucharles. Después de horas buscándoles los volvía a localizar cuando estaban de regreso en el jeep.
El vigilar a Stiles y tratar de encontrarles en el bosque se había convertido en rutina para Derek. Por más lejos que se encontrara de ellos siempre se percataban de que él los estaba siguiendo y de un momento a otro les perdía el rastro.
Habían pasado dos semanas desde que comenzó a seguirles y no había cambio, hasta el viernes donde el otro chico había seguido su camino hacia el bosque y Stiles se había quedado parado delante de la cerca mirando hacia donde él se encontraba escondido.

— ¿Qué quieres?

Eran las primeras palabras que Stiles le dirigía a él, llenas de algo que podía reconocer como odio, pero eso ahora no era importante. Salió de su escondite y camino hacia donde se encontraba Stiles y justo cuando sabía que ya le podía escuchar respondió a la pregunta de Stiles.

— Saber qué esconden tu y ese amigo misterioso.

— ¿Esconder? —el chico no evito burlarse de la respuesta que le habían dado—. ¿En serio crees que le tenemos que esconder algo a alguien?

Mientras escuchaba la respuesta de Stiles, Derek le prestaba atención a los latidos de su corazón; no había palpitaciones que le indicaran miedo, solo tranquilidad. Su rostro no mostraba expresiones amables y lo único que reconocía aún en este Stiles era su sarcasmo.
Se acercó unos pasos más a Stiles dispuesto a sacarle toda la información, así fuera por las malas.

— ¿Me vas a decir lo que quiero o tendré que hacer que me des una explicación? —comenzó a acortar la poca distancia que tenían y el iris en sus ojos perdió su color habitual y fue remplazado por el rojo, al ver la expresión de miedo en la cara de Stiles confirmo que seguía siendo el mismo niño miedoso, le cogió por la nuca y le giro el brazo hacia la espalda— ¿Ahora si me vas a contestar? —pudo escuchar una pequeña carcajada por parte de Stiles y en el momento en que parecía que le contestaría, se escuchó un rugido felino que provenía del bosque, en ese justo momento escuchó como las palpitaciones de Stiles se aceleraban y luego de un rápido movimiento ya no lo tenía sujeto al ver que se iba a escapar reaccionó y le logró coger de la muñeca— ¿A dónde crees que vas?

— De verdad que ustedes los lobos son algo molestos —al escuchar lo que Stiles había dicho Derek apretó más el agarre en la muñeca— En serio, Derek, no tengo que perder el tiempo contigo.

Luego de escuchar esto sintió un fuerte dolor en el pecho y cayó de rodillas algo mareado. Pudo sentir como Stiles se agachaba hasta quedar a su altura y le sujetaba de la barbilla, al toparse con sus ojos no eran los mismo que hasta hace un rato, los que veía eran felinos.

— Solo te lo digo una vez mas, no te metas en mis asuntos.

Cuando Stiles lo soltó pudo escuchar un segundo rugido y con esto las palpitaciones aceleradas del corazón de Stiles. Aún de rodillas pudo ver como saltaba la cerca y corría hasta adentrarse en el bosque, en el momento en que ya no lo podía ver el dolor en el pecho desapareció junto con el mareo. Se quedó un rato así pensando en lo sucedido, por primera vez no sabía lo que estaba pasando, había perdido la noción del tiempo y solo pudo reaccionar al escuchar el llamado de Scott que le indicaba que estaba en su casa. Se levantó y antes de marcharse echó un último vistazo al bosque en el que ahora se podía sentir el ambiente de tensión.

Al llegar a su casa encontró a toda la manada reunida y esperándolo.

— ¿Qué esta pasando? —fue lo primero que preguntó al verlos.

— Hay problemas —Scott fue el que respondió su pregunta—, un grupo de hombres lobos mataron a un hombre y huyeron por el bosque en dirección a Cape Cod —Derek se quedo pensando un momento.

— Solo hay que reforzar la vigilancia y evitar que entren en nuestro territorio, aparte de eso no veo dónde está el problema —siguió su camino hacia la puerta que le daba paso al interior de la casa.

— El problema está en que cuando pensé que los estaba alcanzando dejaron de moverse y su rastro no salía del bosque —en ese momento Derek dejó de caminar hacia su casa.

— Ese sí es un problema…

Dividió el grupo en dos; Scott, Allison e Isaac en el primer grupo y en el otro Jackson, Lydia y él. Pasó una hora cuando escuchó el aullido de Scott dando aviso a que había encontrado algo. Su grupo se encaminó hacia el área, al llegar se encontró con olor a sangre de distintas personas, para ser más específico de hombres-lobos. Uno de los rastros de sangre llevaba hasta un árbol algo viejo, lo miraron por un rato sin entender nada hasta que entre sus raíces se pudo ver un brillo. Toda la manada se acercó a ver qué era, al descubrirlo Allison y Lydia se alejaron del área algo perturbadas y solo escucharon cuando Scott confirmaba que era un hombre-lobo. Por el olor de la sangre pudieron saber que se trataban de 13 hombres-lobos a los que intentaron sacar de entre las raíces mas les fue imposible, era como si el árbol se los impidiese. Al no poder más, regresaron a la casa Hale donde trataron de encontrar una explicación a todo lo sucedido, pero por más vueltas que le daban al asunto ninguno llegaba a una conclusión.

— Si Stiles estuviera aquí para esta hora ya tendríamos una respuesta —dijo Scott un poco desanimado.

Nadie hizo algún comentario al respecto y aunque le costara reconocerlo Scott tenía razón; en esos momentos Stiles era el único que podía hallar la respuesta con ayuda de su portátil. Este pensamiento también trajo el recuerdo de lo que había pasado en la tarde. "¿Solo era una ilusión por culpa del mareo o había visto unos ojos felinos donde se suponían debían estar los de Stiles?" De verdad todo era tan confuso, era una de esas pocas veces en donde no tenía el control de la situación. Se estaban enfrentando a un nuevo enemigo o los cazadores habían encontrado una nueva forma de matarlos.
Después de una hora sin poder tener una respuesta lógica decidieron que seguirían con la reunión el siguiente día, pues ya algunos tenían que regresar a sus casas.

Cuando ya todos se habían ido, hasta Isaac que por algún motivo que no conocía le pidió a Scott quedarse a dormir en su casa, sus pensamientos lo invadieron y es que todo el tiempo que había pasado desde lo del kanima no lo había sido tranquilo; tenía sus días en donde alguna manada intentaban invadir su territorio y tenían que defenderlo, pero esto que ni siquiera sabía qué era sobrepasaba todo lo que él conocía. Y a eso había que sumarle Stiles y su nueva "actitud"; antes lo encontraba irritante y le daban ganas de arrancarle la lengua, pero ahora no sabia qué sentía, pues el chico ya no le temía. Las amenazas no funcionaban y sobre todo sabía defenderse de una manera que nunca imaginó. En el encuentro de la tarde le pareció ver al mismo chico que se había ido hace un año y en su interior una parte se estaba burlando por el teatro que pensó que estaba montando y otra parte se decepcionó pensando que había perdido tanto tiempo por el gusto si, no hay que negarlo que Stiles lo engañara haciéndole pensar que le tenía miedo, le había lastimado su ego y sobretodo lo enfureció. Y si antes lo vigilaba, de ahora en adelante sería su sombra.